EL
MAURICIO
OBREGON
ENIGMA
DE
AMERICO Y AMERICA
La razón está en la constancia del do Nuevo, primero Alonso de Ojeda,
firmamento, pero también está en los luego Peralonso Niño, luego el gran
cambios del mar; lo aprende Colón en Vicente Yañez Pinzón, y finalmente
1498 cuando se le termina el monopo- Diego de Lepe. Con ellos van los que
lio que las capitulaciones le conce- pronto serán los “profesionales” del
dieran, En su tercer viaje el Almiran- descubrimiento de América: Juan de
te pisa por primera vez el continente la Cosa, los hermanos Guerra y Ame-
americano en “El Paraíso Terrenal” rigo Vespucci.
de Paria, hoy Venezuela, cerca a don- Amerigo es tan extrovertido y cuen-
de las aguas del Orinoco delatan el tista como el Almirante es acompleja-
tamaño del continente. Y cuando Co- do y genial, Son los dos más grandes
lón lega a Santo Domingo, envía a la escritores del descubrimiento, pero C0-
corte una carta con mapa y más de lón es poeta y Vespucio periodista.
un centenar de perlas, Mucho es todo Las famosas cartas de Amerigo, de
esto para que su monopolio aguante, las cuales no nos quedan más que las
y antes de fin de siglo, mientras Co- copias florentines que empezaron a
lón se enreda la administración de pubicar en 1506, relatan cuatro viajes
Santo Domingo, zarpan hacia el Mun- por las costas del continente con tal
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regodeo de detalles sobre la ferocidad de la Cosa, con Vicente Yañez Pinzón
de los indios, la generosidad de las y con Juan Díaz de Solís, y saldrá
indias, y la feracidad de la flora y nombrado primer Piloto Mayor del
fauna, que mientras los bellísimos in- Reino con fecha22 de marzo, cargo
formes del Almirantese publican casi del que se posesionará
el 6 de agos-
privadamente,
los del florentino in- to; luego si Vespucio inventó su primer
mediatamente
son un éxito editorial. viaje, resulta inexplicable que seme-
Tanto que Waldseemiiller,
monje geó- jente elenco de descubridores acepte
grafo de St. Dié, no duda en bautizar como Piloto Mayor a un extranjero
“América” el todavía trunco continen- fraudulento, aunque a veces sospecho
te que dibuja en su Atlas de 1507. que algo tuvieron que ver las longi-
Las copias que poseemos de las car- tudes de Vespucio, que le dan casi
tas de Amerigo fechan su primer via- todo el Brasil a España (en sus últi-
je en 1497, un año antes que Colón mos viajes fue de los primeros en in-
pise el continente; y este hecho, junto tentar el método de “oposición” entre
con el nombre de América, y que Ves- planetas y luna, por cierto con pési-
pucio nunca identifica a-sus coman- mos resultados). Por último me llama
dantes, ha dividido desde entonces a la atención, como se la ha de llamar
los historiadores en dos bandos irre- a cualquier americano, la extraordi-
conciliables: los que insisten en que naría veracidad de las descripciones
Amerigo fue un charlatán que inven- que Amerigo hace de tierras, de cos=
tó su primer viaje para robarle la glo- tumbres, de hierbas y de bichos,
ria a Colón; y los que creen que pisó El florentino dice que sus prime-
el continente antes que Colón, pero ros dos viajes los hizo “de orden de
relegan el viaje de 1497 que no consta Fernando, ínclito rey de Castilla y los
en ningún archivo, al limbo de lo que últimos dos “por mandato del rey Ma-
Naverrete llema las “expediciones os- nuel de Portugal hacia el austro”, y
curas hechas furtivamente en fraude hay unanimidad en que éstos últimos
del erario”, o bajo órdenes secretas los hizo a órdenes de Goncalo Goelho,
del Rey. quien en las islas del cabo Verde vió
Pero a mi me llaman la atención llegar a Caminha con la noticia de que
dos hechos: primero, que poco fue lo Cabral había descubierto el Brasil. Se
que escapó a la insaciable burocracia trata pues de aclarar los dos primeros,
del naciente imperio español y a sus el segundo de los cuales se ha identi-
archivos de Indias y de Simancas, don- ficado hasta ahora con el del simpá-
de tantas horas he pasado; luego me tico aventurero Ojeda, único capitán
parece improbable que el viaje que que dejó constancia en los pleitos de
Vespucio describe como su primero que en 1499 Amerigo Vespucci nave-
sea secreto. Y segundo, que a princi- g6 con .él
pios de febrero de 1508, publicadas ya Cansado ya de bibliotecas y archi-
sus cartas y el mapa de St. Dié, Ame- vos, yo decidí recorrer en ambas di-
rigo se reunirá con el Rey, con Juan recciones los diez mil kilómetros de
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costa Atlántica que van de Colombia dos. Veamos pues, en forma muy re-
a la Argentina, utilizando como es mi sumida, cómo queda el relato que de
costumbre todos los medios modernos, su primer viaje hace Amerigo.
la lancha, el barco, la avioneta, el Zarpa de Cádiz el 20 de mayo de
reactor, y las fotos meteorológicas to- 1499 (ni '97 ni *'98), y desde Gran Ca-
madas desde satélites, para tratar de naria “por poniente y tomando una
aclarar los viajes de Amerigo, y con cuarta de leveche” (entre oeste y oeste-
la memoria, las libretas y la cámara suroeste), llega en 26 días a “cierta
fotográfica llenas no solo de legajos tierra que creímos ser continente...
sino también de vivos corales, de ríos y dimos fondo... (frente a) la playa”
como mares, de médanos como desier- en latitud 6% N (no 16). Recorre esta
tos, de oscuras selvas, y de playas sin larga costa con viento “hacia la costa”,
fín, me atrevo a proponer lo que si- visita Paria, y luego descubre una “vi-
gue. lla colocada sobre las aguas como Ve-
necia”. Los indios los describe Ves-
El Primer Viaje de Amerigo. pucio así: “Todos, tanto los varones
A mi modo de ver, el primer viaje como las hembras andan enteramente
de Amerigo no fue ni falso ni secreto; desnudos”. A las mujeres “sienta muy
lo único que hay que corregirle es la bien la larga y atezada cabellera...
fecha y la latitud, y la fecha empieza son de cuerpo precioso, elegante, bien
por cambiarla el mismo Amerigo du- proporcionado” y sus “artificios para
durante su relato, pues la copia dice satisfacer su insaciable liviandad no
primero que zarpó el 20 de mayo de refiero por no ofender el pudor”, aun-
1497, y luego que “tras dieciocho me- que “manifestáronse sobradamente afi-
ses de viaje” regresó a Cádiz el 15 de cionadas a nosotros”. “Esta gente vive
octubre de 1499, lo que atrasa el zar- en su libertad, no obedece a nadie, ni
pe a abril-mayo de 1498, luego por tiene ley ni señor”. “En el modo de
qué no *99? Y si el relato mismo de- hablar parecen muy sencillos, pero en
muestra que hubo un error de copia realidad son muy astutos y sagaces”.
en la fecha del viaje, tampoco es di- “Su comida ordinaria es cierta raíz de
fícil aceptar que se introdujo sin per- árbol que muelen y convierte en ha-
miso un uno donde Vespucio dice que rina bastante buena; unos la llaman
llegó a una costa situada en latitud yuca, otros cambi y otros ñame”. Pero
169 norte y hay que leer 69 norte. Más “en la guerra todos los enemigos que
fácil me parece aceptar estas dos co- matan o cogen prisioneros... los de-
rrecciones que negar el viaje entero o voran con tal fiereza que no puede
sepultarlo en el misterio como se ha verse ni decirse cosa más feroz ni más
venido haciendo; y además, para asig- brutal”. Comen también “serpientes...
narle a Ojeda el segundo de Vespucio (que) tienen los pies largos, muy for-
en vez del primero, hay que leer la- nidos y armados de fuertes uñas (y)
titud 5% norte en vez de sur, luego la- la piel de diversísimos colores”. De la
titudes hay que cambiar de todos mo- pequeña Venecia sigue Vespucio has-
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ta “un puerto, el mejor de todo el or- luego lo veremos, de la Cosa coloca
be”, al que llegan los indios caníba- bajo el Trópico de Cáncer. De ahí
les (la misma palabra que caribes) regresa el florentino a Cádiz el 15: de
desde una isla, y en el puerto fabrican octubre de 1499, mientras Ojeda sigue
los españoles “otra navecilla con des- en Santo Domingo.
pojos de barcasy toneles”, Sigue lue-
go avante hasta encontrarse “debajo El Segundo Viaje.
del paralelo que: describe el Trópico Explicado así el primer viaje, el que
de Cáncer”, y con rumbo “entre grie- hasta ahora era apócrifo o secreto, que-
go y levante” (este-noreste) va a dar da por aprovechar el segundo, el que
a muchas islas, en una de las cuales se venía identificando con el de Ojeda.
toma multitud de esclavos. Al fin re- Veamos el relato del florentino: Zarpá
gresa a Cádiz el 15 de octubre de 1499. de Cádiz “en un día de mayo de 1499”
A mi me parece que, hasta Santo para la Isla de Fuego, y de ahí vá en
Domingo, los rumbos y los detalles de 19 días a dar “por el leveche” (suroes-
este primer viaje correspónden mejor te) en latitud 59 sur en una costa “muy
todavía que los del segundo con el pantanosa y regada de grandes ríos...
viaje de Ojeda, quien empieza su ex- tan cubierta por las aguas de los rios
ploración en las Guayanas, aproxima- que no se hallaba sitio alguno
que no
damente a 6% N., y recorre la costa estuviera inundado”. “Leyando anclas”,
venezolana donde predominan los vien- prosigue, “navegamos entre levante y
tos “hacia la costa”. En la boca del jaloque (entre este y sureste)...” pero
lago de Maracaibo ve una pequeña Ve- todo nuestro trabajo fue en balde, por-
necia (Venezuela), como las que to- que hallamos en aquel paraje del mar
davía existen en la vecina Ciénaga una corriente tan violenta del jaloque
Grande de Colombia, y llega a Bahía al maestral (de sureste a noreste) que
Honda en la Guajira, ciertamente el hacía absolutamente imposible la nave-
puerto mejor del mundo para naves gación”. Resuelyen pues “torcer via-
del siglo XVI, cerca donde yo tuve je... hacia el maestral. Con este rumbo
hace años un aterrizaje forzado y pasé navegamos a lo largo de la misma tie-
cuatro días con los indios que todavía rra” es decir hacia el noreste. Llega a
entonces vendían sus perlas a los “ca- un gran puerto con isla, y trás muchas
ribes” que de Aruba y de Curacao lHle- aventuras con los indios caníbales, y
gaban en sus grandes cayucos. Sigue con sus cautivos a quienes “acababan
luego Ojeda a Santo Domingo donde de cortarles los miembros genitales” -
permanece desde el 5 de septiembre para engordarlos y luego comérselos,
de 1499 hasta que regresa a Cádiz en deja “aquella playa” y sigue avante y
junio de 1500, creo yo que haciendo llega donde 'una gente “pacífica” que
de lás suyas en el levantamiento de vende perlas capturadas de “una nación
Roldán contra Colón. Pero me parece enemiga... hacia el occidente”. Final-
que Vespucio, más cauto, sigue por su mente, “a lo largo de aquélla misma
cuenta a las Islas Vírgenes que, como playa”, entra a un buen puerto para
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reparar las naves, y luego a una isla de pleta la lista y no aparece ningún nom-
gente pacífica, pero carente “absoluta- bre que pueda corresponder al floren-
mente... de aguas... o de manantial tino, aun teniendo en cuenta que en
alguno... o de los comestibles que hay los archivos la gente se conoce igual
en tierra firme, y se mantiene de los por nombre, por apellido, por mote, o
(peces y tortugas) que cojen del mar... por sitio de origen. Queda pues Lepe,
y se defienden debajo de unas hojas de cuyo viaje y tripulación conocemos
grandes del rigor del sol, Traían tam- pocos detalles, hasta que como Nava-
bién todos, colgado del cuello, dos ca- rrete y “Miss Alice” Gould, escarbe-
labacillas curadas llenas la una de la mos nuevamente en el basurero que
yerba que tenía en la boca y la otra de dejaron en los archivos los caballos de
cierta harina blanquizca semejante a Napoleón,
yeso molido”. Después llega a la isla Según los archivos, Diego de Lepe
“de los Gigantes” y luego a la tierra zarpa con dos naves de Sevilla en di
de “cierta gente que nos recibió con ciembre de 1499 un mes después de
grandísima amistad... gran cantidad Vicente Yañez Pinzón, y reapareja en
de perlas... y bastantes ostrillas de la Isla de Fogo, de las de Cabo Verde,
aquellas en que nacen”. Finalmente, si- zarpando nuevamente el 28 de febrero
gue contando Vespucio, “llegamos a la de 1500. Mientras el gran Pinzón pare-
isla de Antilla, que pocos años hace ce que llega al Nuevo Mundo frente al
descubrió Cristóbal Colón, donde per- cabo San Agustín, cerca al Recife de
manecimos dos meses y dos días repa- hoy, y con viento y marea sigue la cos-
rando nuestros aparejos”. De ahí zarpa ta primero al norte y luego al noreste,
el 22 de julio para llegar a Cádiz el 8 Lepe recala a fines de enero en el Ca-
de septiembre de 1500 habiendo atra- bo San Roque, cerca a Natal, o en “Ros-
vesado “dos veces la lína equinoccial”, tro Hermoso”, me parece a mi que cer-
Como lo vimos al principio, además ca a la moderna ciudad de Fortaleza,
de Ojeda, en 1499 zarpan hacia el Nue- es decir ya en la costa norte del Bra-
vo Mundo uno tras otro Niño, Pinzón, sil y alrededor de la atitud 5% sur, Así
y Lepe. Las Casas nos cuenta que Niño recobra Lepe algo de la ventaja que
siguió a Ojeda en un solo barco, explo- le lleya Vicente Yañez, aunque casi la
ró Venezuela desde Paria y Margarita pierde tratando de navegar contra vien-
hasta Canchiete, y cometió el error de to y marea hacia oriente, intento com-
regresar por el sur, zarpando desde Cu- prensible pues el objetivo es descubrir
riana. Los vientos del Atlántico Norte y no explorar lo ya descubierto, pero
circulan en el sentido del reloj, y por yo puedo dar fe que es difícil a vela
lo tanto tardó 62 días en llegar a Ba- doblar el Cabo San Roque hacia el sur.
yoña, en Galicia, pero contento con Vira pues Lepe y procede hacia occi-
sus 62 libras de perlas, Este viaje no dente en la estela de Pinzón, y lo so-
nos sirve pues para el segundo de Ves- brepasa mientras éste explora el Ama-
pucio. El de Pinzón es más parecido, zonas, pues así lo decilera Juan Calvo
pero de su tripulación tenemos. com. respondiendo a la octava pregunta de
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las “probanzas”: “Por quel dicho diego Por lo tanto lo que sabemos del via-
de leye contenydo yendo solo a descu- je de Lepe no cuadra mal con el se-
brir pasó adelante del Ryo grande... gundo de Amerigo, quien pudo encon-
e que esto lo sabe porque estaba este trarse en Fogo con Lepe para seguir
testigo en el Ryo Grande con el dicho con él, y es importante la' coinciden-
bicente añez e lo vido a visto de ojos”. cia de que ambos zarpen de esta mis-
De ahí sigue Lepe “solo a descubrir”, ma isla, aunque Amerigo gaste más
es decir a recórrer el primero la costa de seis meses en llegar a ella y vol-
entre el Amazonas y el punto de las ver a Zarpar; Magallanes se demorará
Guayanas donde empieza lo descubier- más de dos meses desde Sevilla a Ca-
to por Ojeda. Luego continúa a lo lar- bo Verde.
go de la costa venezolana, cruza a Puer-
to Rico y regresa a España en la segun- El Mapa de Juan de la Cosa.
da mitad de 1500, en junio dice Na- Pero hay algo más bonito todavía.
varrete. En febrero de 1501 Juan de' la Cosa
Ya vimos que Vespucio en su se- zarpa hacia Colombia con Rodrigo de
gundo viaje llegó a una costa de gran- Bastidas, dejando en España el pri-
des ríos en latitud 5% S (la costa nor- mer mapa completo de las costas e
te del Brasil), trató inútilmente de islas occidentales de América, el que
seguirla hacia oriente y se devolvió; detrás de una cortina se guarda en
pasó frente a un gran puerto con isla el Museo Naval de Madrid, fechado
(las bocas del Amazonas); llegó a la “Puerto de Santa Marta en año de
costa de las perlas (Paria), y pasando 1500”. En este mapa la costa norte del
frente a otra isla (Los Roques), llegó Brasil vira abruptamente hacia el sur,
a un buen puerto (Puerto Cabello o y luego lo hace nuevamente hacia el
Canchiete); luego pasó por una isla suroeste, formando así cabos que cla-
sequísima y llegó a la de los gigan- ramente corresponden al de San Ro-
tes (Bonaire y Curacao); y finalmen- que (cerca a Natal) y al de San Agus-
te se detuvo con la buena gente de tín (cerca a Recife), los que por mu-
las ostras y las perlas que vuelven a chos años serán los principales
pun- .
recordarme mi aterrizaje en la Guaji- tos de referencia en estas costas (yo
ra, cuando con los indios sacábamos los he visto a los dos desde el mar y
ostras del fondo, y extraídas sus per- no llaman la atención más que por-
las, las mujeres las hervían lentamen- que en cada uno la costa cambia de
te mientras se guarecían del sol bajo rumbo). De la Cosa escribe “Este
paja, rodeadas de hamacas grandes Cabo se descubrió en año mil cua-
para matrimonios, medianas para sol. trocientos noventa y nueve por Cas-
teros y chicas para niños. A mí me tilla syendo descubridor vicentiñs (Vi-
guindaron una mediana bajo el ala cente Yañez)”, y aunque esto está
de la avioneta. “Duermen en ciertas escrito más cerca del San Roque que
redes grandes hechas de algodón y del San Agustín, me parece que sirve
colgadas al aire” dice Vespucio. para identificarlos a los dos. Pero lo
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curioso es que aparte de este rótulo, dad pasa entre Cuba y la Fiorida, lue-
la nomenclatura en el mapa no coó- go otra vez los historiadores a divi-
mienza sino al occidente del Cabo San dirse, unos con que esta es prueba
Roque, y en 1500 los nombres que con- adicional de que Vespucio se inventó
tiene este mapa sobre esta parte de el viaje, y otros con que seguramente
la costa no pueden venir sino de Pin- Vespucio descubrió el Yucatán y has-
zóno de Lepe. Del primero parece ta la Florida! Pero en el mapa de
que no fue, pues en la parte de la cos- Juan de la Cosa el Trópico de Cáncer
ta que solo Pinzón recorrió, entre los está claramente dibujado bien al sur
cabos de S. Agustín y S. Roque, no de su posición real, y pase por ““Bo-
hay nombres, y luego los dos prime- rinque” (Puerto Rico) y por las Islas
ros son “Río Fermoso” y “Puerto Fer- Vírgenes, luego si Vespucio fue princi-
moso” cerca a la fortaleza de hoy, pal colaborador en la elaboración de es-
que tienen que referirse a la recala- te mapa como yo lo propongo, el relato
da de Lepe, el “Rostro Hermoso” que de su primer viaje solo lo hace ascender
tanto aparece en los pleitos. Más a hasta islas conocidas, y apenas lo su-
occidente dice “Río do se falló una ficiente para buscar el viento del re-
cruz” luego nuevamente tiene que torno; lo que demuestra nuevamente
estarse refiriendo a lo visto por Lepe, que las latitudes del primer viaje no
pues la cruz la tuvo que hallar el hay que tomarlas demasiado en serio.
segundo que por ahí pasó, es deeir Amerigo había trabajado en Florencia
Lepe, habiéndola colocado el prime- con Pier Francesco de Medici, quien
To, Pinzón. lo envió en el *91 a colaborar con
De la Cosa obtuyo pues su informa- Juanoto Berardi en Sevilla; y muerto
ción sobre la costa norte del Brasil de éste en el '95, quedó de gerente y fue
alguien que acompañó a Lepe, y es proveedor del tercer viaje de Colón.
verosímil que su informante haya si- Luego de navegación no tenía enton-
do Vespucio, su compañero del viaje ces por qué saber gran cosa Vespucio,
con Ojeda. Si Amerigó regresó a Cá- aunque más tarde aprendiera.
diz con Lepe el 8 de septiembre de Hay que leer a Vespucio, estudiar
1500, tuvo cinco meses para ayudar a el mapa de Juan de la Cosa y reco-
de la Cosa a elaborar su mapa, que rrer la costa como lo he hecho yo,
viene a ser el primero de la serie de para acabarse de convencer que los
“Padrones Reales” que - custodiarán tres-eoinciden-asombrosamente,Donde
los Pilotos Mayores, encabezados por Vespucio habla de playas, de la' Cosa
el mismo Vespucio, escribe “médanos” o “arena”, y efec-
Además el mapa de Juan de la Co- tivamente hay unos playones tan in-
sa sirve para explicar otro asunto Ves- mensos que los vientos y los mares
puciano que ha dado mucho que ha- los han ondulado hasta que vistos des-
cer: como lo vimos, en su primer via- de la avioneta recuerdan los mosai-
je dice el florentino que llegó al 'Tró- cos de las aceras de Río; donde Ves-
pico de Cáncer, cuya latitud en reali- pucio dice que “no se hallaba sitio
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Datos para mapa de 1500
Expo: 00 Ultimo Zarpe Recalada Regreso (De la Cosa zarpó con
España, Bastidas en Febrero 1501).
Guayanas
Ojeda-de la Cosa Puerto de Gomera (aproximadamente 69 N.
Sta. María (Canarias) Predomina viento hacia Junio 1500 Guayanas-Cabo de la Vela
Mayo 18, 1499 la costa),
Gran Canaria
Vespucio 1 Cádiz (Rumbo “Poniente “Costa en 6% N, con Octubre 15 Guayanas-Cabo de la Vela
Mayo 20, 1499 cuarta de leveche”) viento hacia la costa” 1499
“Rostro Hermoso”
Sevilla Fogo o C.S. Roque Junio o Fortaleza (Brasil) -Guayanas
Lepe Dic. 1499 (Is. C. Verde) (Fortaleza, aprox. 5% $, Julio 1500
Febrero 28, 1500 Hay grandes rios),
Cádiz Fuego “Costa 59 S, y rega- Julio 22
Mayo 1499 (Rumbo leveche) da de grandes ríos”. 1500" Fortaleza (Brasil)-Guayanas
alguno que no estuviera inundado”, de la Mar Océano, pero eso no quita
de la Cosa escribe “costa anegada” y si ahora tengo razón, Vespucio puede
“mar más alto que la tierra”, y el quedar como egoistón por no mencio-
hecho es que a esa parte del Brasil le nar a sus comandantes mi completar
sobran aguas, tanto que la gente, pa- siempre el viaje con ellos, y también
ra ir de un pueblo a otro esperan pa- como exagerado, pero no como menti-
cientes toda la noche en goletas var roso. Y el Almirante parece estar de
radas hasta que la marea los saca y acuerdo, pues hasta en su testamento
despliegan sus altas velas triangu- habla bien del florentino. "
lares. Lo del nombre de “América” sigue
siendo una injusticia, pues no cabe
Conclusiones, duda que el continente se debería
Propongo pues que Vespucio efec- llamar “Colombia” ya que Colón fué
tivamente hizo los cuatro viajes que el primero que pisó no sólo las islas,
describe, aunque al primero haya que sino también el continente; pero no
corregirle un año y una latitud para hay evidencia ninguna de que Vespu-
que cuadre con el de Ojeda, lo que cio mismo tuviera velas en este entie-
me parece mejor que negar o ascender rro. Y la historia nos demuestra que
el viaje entero. El segundo hemos vis- la leyenda corone a veces no al des.
to que cuadra bien con el de Lepe,y cubridor sino al que logra que el mun-
con el mapa de Juan de la Cosa. Y do entero escuche y aprecie lo des-
los dos últimos no se discuten, pues cubierto.
aunque el florentino exagere el ex- La verdad no está ni en la constan-
tremo sur del tercero, cuadran perfec- cia del firmamento ni en los cambios
tamente con los de Coelho. En otros del mar, y para hacer historia se ne-
escritos he puesto yo mis modestas cesitan no sólo héroes y poetas, sino
flores a los pies del gran Almirante también periodistas.
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