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Antecedentes en Protección Infantil Legal

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Antecedentes en Protección Infantil Legal

Huzjsinsinqisbusbgrfainsisnisomoznizjsusbisbgsvidkoskodnidninsisjisjisksisjijsisjdiksijsidjdihhsisjisksksisikdkikskxindisjucjduudj demanda civil siskksnkdnsknsidksidndidkxknsidnxinsidndidkidnixnskzkzxindindhqhdybxujdijdidndkkdnixjdikxixkixkdkkxxk
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CAPÍTULO II

MARCO TEORICO
11

CAPITULO II

MARCO TEÓRICO

1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN

Los antecedentes constituyen, un conjunto de hechos, sucesos y

acontecimientos ocurridos anteriormente a la formulación del problema, los

cuales sirven para aclarar, juzgar e interpretar la situación que se investiga,

por lo tanto su propósito e importancia, es el de ayudar al investigador.

Ahora bien, con este fin se realizó una búsqueda de diversas

investigaciones, entre las cuales se pudo encontrar la realizada por Castro

(2012) titulada, “Análisis de la influencia de la medida cautelar de separación

del entorno familiar, del padre no custodio dictada por los tribunales de

violencia contra la mujer sobre el derecho de frecuentación de los niños,

niñas y adolescentes”, realizada en la Universidad Privada Dr. Rafael

Belloso Chacín.

El referido estudio, se propuso el analizar la influencia de la medida

cautelar de separación del entorno familiar del padre no custodio dictada por

los tribunales de violencia contra la mujer sobre el derecho de frecuentación

de los niños niñas y adolescente, para ello se emplearon diversas categorías

e indicadores dirigidos a adquirir un criterio certero y fundamentado que

englobó la situación del tema objeto de estudio.

De esta forma, el estudio se fundamenta en las opiniones expuestas por

11
12

Álvarez (2011); Cornieles y Morais (2004); Granadillo (2010); y Morais

(2008). Atendiendo al criterio legal se ponen de manifiesto las disposiciones

contenidas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

(1999), la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes

(2007), y la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre

de Violencia ( 2007).

Por otro lado, la presente investigación se establece de tipo documental,

en vista de que parte del estudio y análisis de los documentos que

constituyen la población, en tanto se avocan a describir la categoría de

estudio, siendo necesarios para la consecución de los objetivos

determinados; en esta perspectiva, se manifiesta que la técnica de

observación es directa, ya que se aplica de forma inmediata el instrumento

de validez, previa aprobación por parte del Comité Académico, sobre lo

elementos que constituyen la población, siendo los textos y leyes antes

descritos.

Finalmente, entre los resultados que arroja la investigación citada, se

pone de manifiesto el resguardo que garantiza la norma positiva respecto a

los niños, niñas y adolescentes, a la relación paterno-filial con el padre no

custodio, siendo la limitación de la misma la excepción a la regla, y en los

términos legales dispuestos siempre en atención al interés superior de los

sujetos objeto de protección

No obstante, una vez analizado el estudio expuesto, los autores de esta

investigación consideran que el mismo es un aporte importante, puesto que

este analiza los derechos de los niños, niñas y adolescentes cuando estos
13

son víctima de decisiones judiciales, siendo este punto parte fundamental en

la investigación en desarrollo, además se consiguen datos y procedimientos

metodológicos que coadyuvan el trabajo del investigador.

Por otra parte, se consideró como aporte importante, el estudio realizado

por Amaya (2011), titulada “Medidas de Protección Dictadas para Garantizar

el Derecho a la Integridad Física de los niños, niñas y Adolescentes víctimas

de violencia intrafamiliar”, en la Universidad del Zulia, Maracaibo del estado

Zulia.

La presente investigación, tuvo como objetivo analizar las Medidas de

Protección dictadas por el Consejo de Protección del Niño y del Adolescente

del Municipio Maracaibo del Estado Zulia, específicamente aquellas dirigidas

a garantizar el derecho a la integridad física que tienen los niños y

adolescentes, cuando son víctimas de violencia intrafamiliar, utilizando

fuentes erradicadas en la Violencia familiar, como Montiel (2009), González

(2010) entre otros.

De esta forma, esta investigación es de tipo documental a nivel

descriptivo, donde se utilizó una la técnica de observación, pudiendo analizar

la violencia intrafamiliar entendiéndose por ésta, las torturas, los tratos

crueles inhumanos o degradante; derecho éste fundamentado en la Doctrina

de los Derechos Humanos, contenido en la Convención sobre los Derechos

del Niño, reconocido en la Constitución de la República Bolivariana de

Venezuela, en la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y del

Adolescente. Se revisaron algunos aspectos legales referidos a la

Naturaleza Jurídica del Derecho a la Integridad Física, contenidos en un


14

conjunto de instrumentos jurídicos internacionales y nacionales, que se

hacen mención en esta investigación.

También, se analizaron los principios básicos donde se fundamenta la

Doctrina de la Protección Integral a saber: Principio de igualdad y no

discriminación; Principio del interés superior del niño; Principio de efectividad

y prioridad absoluta y Principio de la participación de la sociedad civil.

Y por último se hizo un análisis sobre la experiencia del Consejo de

Protección del Municipio Maracaibo, como órgano administrativo integrante

del Sistema de Protección responsable de conocer y decidir los casos que

por denuncia ellos atienden, cuando se produce en perjuicio de uno o varios

niños y adolescentes la amenaza o violación al derecho a la integridad física;

y para tal fin se revisaron las denuncias de maltrato físico de que son

víctimas los niños, niñas y adolescente dentro de sus familias.

En este sentido, se puede hacer referencia que la investigación antes

citada, aporta conocimientos en referencia a la violencia intrafamiliar, donde

de forma explícita se estudian los derechos de los niños, niñas y

adolescentes, así como las medidas de protección que el Estado venezolano

debe tomar en estos casos, donde se encuentra en peligro la integridad de la

sociedad venezolana.

Por su parte, Bracho, Corona, De La Hoz, y Rincón. (2008) en su

investigación titulada “Análisis comparativo de la filiación en el código civil

venezolano y la ley de protección a la familia, la maternidad y la paternidad”

realizada en la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín, para optar al título de

Abogado de la República Bolivariana de Venezuela.


15

La citada investigación parte del análisis comparativo de la filiación en el

Código Civil (1982) la Ley para la Protección del Niño, Niña y Adolescente

(2010) y la Ley de Protección a la Familia la Maternidad y la Paternidad y en

el contexto de los autores Sojo Blanco (2001), Huerta (2004), Grisanti (1994),

entre otros.

Con el fin, de dar respuesta a los objetivos planteados, se diseñó un tipo

de investigación documental por cuanto la información recabada fue extraída

de leyes y textos. Además su, población de estudio estuvo conformada por

todos los elementos documentales utilizados para el desarrollo de esta

investigación, es decir, todas las leyes, textos entre otros documentos que se

relacionan directamente al tema en cuestión. La técnica e instrumentos de

recolección de necesaria para el desarrollo de la presente investigación fue la

observación directa documental.

De igual forma, para su validación se utilizó como instrumento una guía

de observación estructurada por 30 ítems. El cual fue evaluado por los

facilitadores que conformaron el Comité Académico de Investigación de la

Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Escuela de Derecho. Ahora

bien, el tratamiento de la información, por tratarse la misma de tipo

documental fue estudiado cualitativamente e interpretado por los

investigadores.

En efecto, los resultados que arrojó este estudio fueron que la Ley de

Protección a la Familia la Maternidad y la Paternidad tiene aspectos en lo

que respecta a la Filiación extramatrimonial, la experticia para el

establecimiento de la Paternidad, la notificación por cartel, entre otros, por lo


16

cual se aplicara en aquellos casos en los cuales la contrarié el Código Civil

Venezolano y a la Ley para la Protección del Niño, Niña y Adolescente por

ser esta una Ley Especial, sin embargo en aquellos casos en los cuales la

Ley no señale nada al respecto se aplicara el Código Civil.

En este sentido, los investigadores que en la actualidad, exponen que la

referida investigación trae a colación ciertos aspectos doctrinales y legales

que para su estudio son un importe de grandes concepciones en cuanto a la

filiación, lo estipulado en el Código Civil venezolano y la Ley Orgánica para la

Protección de los Niños, Niñas y Adolescentes. A, además de

conceptualizaciones de la protección a la familia que servirán como punto de

partida.

Por otra parte, Bracho, Corona, De La Hoz, y Rincón. (2008) en su

investigación titulada “Análisis comparativo de la filiación en el código civil

venezolano y la ley de protección a la familia, la maternidad y la paternidad”

realizada en la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín, para optar al título de

Abogado de la República Bolivariana de Venezuela.

El citado estudio, centro como propósito el análisis de las Menores

víctimas y testigos de violencia familiar. Las cuales se encuentra plenamente

sustentada en la Leyes Españolas con una amplia doctrina legal y temática,

tales como Reyes (2009), Muller (2010) entre otros. De igual forma, el tipo

de investigación fue jurídica documental con una población objeto de estudio

constituido por el conjunto de documentos reflejados en la leyes de esta

legislación, y los textos relacionados con el objeto de estudio. Además se

utilizó en esta oportunidad como técnica la observación directa documental


17

cuyo instrumento utilizado fue una guía de observación y registro.

Ahora bien, este estudio arrojó como resultado, que desde el punto de

vista del contexto, la primera conclusión a destacar es que en la sociedad

actual no existe un concepto unánime para referirse a la violencia que tiene

lugar en el ámbito familiar. La utilización de diversas expresiones induce a

confusión y contribuye a perpetuar la probada resistencia social a reconocer

ciertas formas de maltrato.

De igual modo, los resultados del estudio se destacan que, en la

“conceptualización” del maltrato infantil tampoco existe acuerdo. No es

posible ofrecer una definición capaz de satisfacer todas las perspectivas

implicadas en su estudio, discusión y tratamiento. La mayoría de los

profesionales desarrollan su propia definición particular lo que provoca una

imposibilidad evidente de comparar resultados

En este orden de ideas, la investigación precedente fue tomada como

aporte, puesto que la misma, presenta dentro del territorio español, las

concepciones, definiciones y procedimientos entre diferentes aspectos que

se establecen en relación a los niños, niñas y adolescente, quienes son

víctimas de violencia familiar, que es el punto que concierne en esta

oportunidad. En tanto la misma es de gran relevancia es sinónimo de

antecesor del estudio actual.

Finalmente, y como aporte de suma importancia se analiza el estudio

realizado por Graña y García (2013), titulado “Violencia intrafamiliar:

características descriptivas, factores de riesgo y propuesta de un plan de

intervención legal” desarrollado en la Universidad Complutense de Madrid.


18

En este sentido, el objetivo central de esta investigación fue determinar el

Alcance de la violencia intrafamiliar: características descriptivas, factores de

riesgo y propuesta de un plan de intervención legal, utilizando como fuente

diferentes doctrinas, entre las cuales se destacan Gonzales (2010),

Mercader (2010) y Vespucio (2009).

De este modo los investigadores de este estudio lograron concretar que

la relación entre violencia y familia ha sido constatada en múltiples

ocasiones, como una de las instituciones más violentas en la sociedad. Y

que a pesar de que el mito de la familia feliz es hoy por hoy algo muy

cuestionado, cuando lo que se plantea es la posibilidad de que haya hijos

que agreden a sus padres, la reacción general sigue siendo todavía de

desconcierto, cuando no de rechazo o incluso, de miedo.

Por otro lado, se pudo constatar que la metodología utilizada es

documental descriptiva, con un diseño bibliográfico no experimental. Donde

se obtuvo como resultado que, el fenómeno de la violencia ha cobrado una

notoriedad importante en los últimos años en España, pero ni siquiera eso

ha podido contrarrestar un tabú tan fuertemente arraigado en la sociedad

como el de los hijos que se atreven a imponerse a la autoridad de sus

padres, o los padres que agraden a sus hijos sin ningún tipo de

remordimiento, para lo cual la legislación española ha concentrado un

cumulo de leyes que protegen la familia y a sus integrantes de igual forma

sin ningún tipo de discriminación.

En este sentido, se puede hacer referencia que la investigación antes

citada, aporta conocimientos en relación a la violencia intrafamiliar española


19

así como, los comportamientos específicos de la violencia, y los aportes

proteccionistas de la ley, lo cual brinda una orientación a la investigación en

proceso.

2. FUNDAMENTACION LEGAL- DOCTRINAL- JURISPRUDENCIAL

Las diversas leyes, doctrinas y jurisprudencias que se indican en la

presente investigación, son elementos fundamentales de las bases

normativas y doctrinales del estudio. El desarrollo de la investigación está

encaminado a establecer los puntos ideas, reflexiones y elementos

contenidos en la descripción del problema, para que de esta manera puedan

ser tratados de acuerdo a los requerimientos.

2.1. PROTECCIÓN DE LOS NIÑOS NIÑAS Y ADOLESCENTE FRENTE A

LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

La violencia que afecta a los niños, como autores o como víctimas, es

motivo de preocupación en la mayoría de los países del mundo. La gran

atención de los medios de comunicación, centrada a menudo en casos de

violencia en los que se ven implicados niños, niñas y adolescentes, sugiere,

aunque no necesariamente, una prevalencia cada vez mayor. En las zonas

en las que se desarrolla un conflicto en una niñez particularmente indefensa

ante unos objetivos que apuntan cada vez más hacia la población civil, y a

menudo su centro es la familia.

De esta forma, Platone, (2008, p 18) expone que la violencia implica


20

siempre el uso de la fuerza y el control de una persona o grupo sobre otro

para producir daño, sometimiento o sumisión. El término violencia suele

estar relacionado con el concepto de fuerza, asociado a las acciones como

violentar, violar y forzar; también sugiere la presencia de poder, el cual

ocasiona desequilibrio en la relación, principalmente por las manipulaciones

interpersonales que están asociados a valores culturales del contexto.

De este modo, es importante conocer la definición de la violencia

intrafamiliar, la cual es señalada por Pirona (2009, p.58) como un fenómeno

psicosocial complejo, que se manifiesta en el núcleo familiar y puede abarcar

abandono, negligencia, asedio, abuso sexual y maltrato psicológico, así

como también la agresión física que puede conllevar a la muerte. Así como

la familia es el sistema humano ideal para experienciarnos en la dimensión

más sublime, también puede resultar un lugar para generar traumas y

vivencias indeleblemente dolorosas y duraderas.

Ahora bien, los Derechos del niño, niña y adolescente se definen según

Peñaranda (2010, p.548) como libertades individuales o sociales

garantizados por la máxima ley, con el fin de garantizar protección y

seguridad a todos los ciudadanos. El Derecho es el orden normativo e

institucional de la conducta humana en sociedad inspirado en postulados de

justicia, cuya base son las relaciones sociales existentes que determinan su

contenido y carácter.

De esta forma, se tiene que la protección de los derechos de los niños,

niñas y adolescente, es aquella que abriga los derechos que poseen estos.
21

De este modo, todos y cada uno de los derechos de la infancia son

inalienables e irrenunciables, por lo que ninguna persona puede vulnerarlos

o desconocerlos bajo ninguna circunstancia.

En Venezuela, según Peñaranda (2010, p.45), en los derechos de los

niños, niña y adolescentes dentro del grupo familiar, existe la prohibición

legal del castigo físico y humillante el cual constituye un avance, importante

en relación a la violencia intrafamiliar.

De esta forma según el autor citado, todos los niños, niñas y adolescentes

tienen derecho al buen trato, que comprende una crianza conjuntamente con

una educación no violenta, basada en el amor, el afecto, la comprensión

mutua, el respeto recíproco con la solidaridad de centro. Los padres,

madres, representantes, responsables, tutores, tutoras, familiares,

educadores al igual que las educadoras deberán emplear métodos no

violentos en la crianza, formación, educación además de corrección de los

niños, niñas y adolescentes. En consecuencia, se prohíbe cualquier tipo de

castigo corporal o humillante.

Asimismo, la legislación venezolana en la Ley para la Protección del Niño,

Niña y Adolescente (2015) en su artículo 32, prevé el derecho a la integridad

personal, donde se consagra que todos los niños, niñas y adolescentes

tienen derecho a la integridad personal, el mismo comprende la integridad

física, síquica y moral. Lo cual se estará desarrollando más adelante en esta

investigación.

Según, el criterio de los investigadores, la protección de los niños niñas y


22

adolescente frente a la violencia intrafamiliar, es un deber de cada Estado,

en virtud de los derechos humanos además de la vulnerabilidad de los

mismos en la sociedad, esto sin tomar en cuenta que dentro de estas

personas que comienzan a vivir se encuentra el futuro de la masa social, por

lo que protegerlos hoy es garantizar el mañana.

2.1.1. ELEMENTOS QUE CARACTERIZAN LA VIOLENCIA

INTRAFAMILIAR

La violencia intrafamiliar, es un fenómeno común en la sociedad actual,

teniendo como víctimas principales los niños, niñas y adolescente, hecho

mismo conformado por diferentes elementos, dentro de los cuales se

identifica en primer lugar la conducta de los padres.

Por su parte, Misle (2013, p.32) expone la que violencia intrafamiliar se da

cuando uno de los miembros de la familia abusa de su poder, autoridad y

fuerza lo cual desencadena la violencia física, emocional o sexualmente a

alguno de sus integrantes. De esta forma los investigadores desarrollan a

continuación los elementos que caracterizan la violencia intrafamiliar.

[Link]. USO DE PODER Y AGRESIONES

Existen dentro de la sociedad, familias en las que el uso y abuso del

poder autoritario son recursos que utilizan los hombres y las mujeres para

cualquier situación, convirtiendo la violencia en un hecho cotidiano. Así, los

niños, niñas y adolescentes mediante regaños, pellizcos, jalones de orejas,


23

gritos o insultos aprenden a someterse ante quienes son más fuertes que

ellos y a someter a quienes son más débiles.

El comportamiento agresivo y el abuso de poder es multicausal, pero dado

que el papel de la familia en el desarrollo psicológico de la persona es

indiscutible, el funcionamiento familiar, es el mejor predictor de la aparición

de las conductas agresivas, así como de su tránsito hacia la delincuencia

juvenil Berk, (2009, p.65). Entre los factores familiares que influyen en la

conducta agresiva y antisocial del adolescente se tiene, la comunidad más

próxima al entorno familiar, las interacciones familiares, la crianza y los

modelos de los padres.

A esta situación Harrell (2011, p.56) expresa, que en su mayoría a los

hombres, comúnmente la sociedad les otorga poder sobre las mujeres y los

menores y les enseña a ser violentos. Cuando provienen de familias en las

que hay padres golpeadores, es común que imiten el modelo y tiendan a

repetir el abuso aprendido. Y como contrapartida las hijas mujeres imitan el

modelo materno y aceptan, como algo natural el ser golpeadas o humilladas.

De igual forma Villalobos (2010, p.57) manifiesta que no sólo los hombres

son golpeadores. El maltrato a los menores puede venir por parte de ambos

padres y tienden a justificar la violencia como resultado de la provocación o

la desobediencia de la persona maltratada. Por ejemplo, una de las causas

del maltrato a los hijos es la frustración de los padres y de las madres ante el

comportamiento considerado “inadecuado”. Cuando los adultos tienen una

idea fija de lo que quieren de sus hijos y éstos no cumplen sus deseos,
24

suelen recurrir a la violencia.

Por otro lado, Misle (2013, p.32) prevé en sus estudios que en la familia

existen situaciones que generan violencia, relacionadas con lo que significa

ser hombre y ser mujer. Existen relaciones asimétricas en las que se utiliza el

poder y la jerarquía para resolver conflictos, someter, imponer, agredir y

manipular.

De esta forma, los investigadores lograr deducir, que en las familias

contemporáneas existe un abuso de poder, que deviene no solo de los

hombres, sino también de las mujeres, donde intervienen diferentes aspectos

relacionados por las situaciones económicas, profesionales y hasta

personales entre las parejas de hoy en día, lo cual genera hechos violentos

entre padres y madres.

A esta situación, es importante citar la Ley para la Protección del Niño,

Niña y Adolescente (2015) en su artículo 352, donde se establece la

privación de la Patria Potestad para el padre o la madre, cuando los

maltraten física, mental o moralmente, o cuando expongan a cualquier

situación de riesgo o amenaza a los derechos fundamentales del hijo o hija.

En consecuencia, los investigadores manifiestan que dentro de la

legislación venezolana se protege la niñez y la adolescencia del maltrato

familiar, sin distinción de padres o madre, pues de quien venga es un daño,

físico y psicológico que puede traer graves implicaciones para el desarrollo

del ser humano.


25

[Link]. FAMILIA

Al estudiar el concepto de familia o núcleo familiar existen dificultades,

puesto que hay innumerables visiones de ella; es así como se encuentran

unas definiciones dirigidas al área social, otras desde el punto de vista

biológico, otros religiosos o culturales, algunos legales y otros criminológicos.

Sin embargo, Gabaldón, (1987,p.43). La familia es una agrupación estable

de individuos unidos por vínculos de sangre o afinidad que comparten

responsabilidades materiales de producción y sustentación y afectivas de

vinculación emocional”

De igual manera la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

(1999) en el artículo 75, se refiere a la Familia como una asociación:

El Estado protegerá a las familias como asociación natural de la


sociedad y como el espacio fundamental para el desarrollo
integral de las personas. Las relaciones familiares se basan en la
igualdad de derechos y deberes, la solidaridad, el esfuerzo
común, la comprensión mutua y el respeto recíproco entre sus
integrantes. El Estado garantizará protección a la madre, al padre
o a quienes ejerzan la jefatura de la familia.

Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a vivir, ser


criados o criadas y a desarrollarse en el seno de su familia de
origen. Cuando ello sea imposible o contrario a su interés
superior, tendrán derecho a una familia sustituta, de conformidad
con la ley. La adopción tiene efectos similares a la filiación y se
establece siempre en beneficio del adoptado o la adoptada, de
conformidad con la ley. La adopción internacional es subsidiaria
de la nacional.

Asimismo, el Instituto Interamericano del Niño, citado por Peñaranda

(2010, p. 17) ha señalado que la familia se puede definir como un conjunto


26

de personas que conviven bajo el mismo techo, organizadas en roles fijos

(padres, madre, hermanos, entre otros), con vínculos consanguíneos o no

con un modo de existencia económico y social comunes, con sentimientos

afectivos que los unen y aglutinan. Naturalmente pasa por el nacimiento,

luego el crecimiento, multiplicación, decadencia y trascendencia.

En este orden los investigadores, se refieren a la familia como el elemento

natural y fundamental de la sociedad que tiene derecho a la protección del

Estado, donde existen los lazos principales que definen que los unen como el

vínculo de afinidad y de consanguinidad, así como la filiación, entre padres e

hijos o los lazos que se establecen entre los hermanos que descienden de un

mismo padre y que no necesariamente deben vivir bajo el mismo techo.

No obstante, la familia como foco de violencia según Misle (2013, p.32),

es el lugar donde se aprende desde los primeros siete años, actitudes

agresivas que son generadoras de violencia, donde se considera que el

castigo físico es necesario para corregir: “Te pego porque te quiero”, “Te

pego para que seas una buena persona”. La agresión física, verbal y

relacional refuerza modelos familiares autoritarios.

Del Villar (2009, p,67) expresa el concepto de violencia familiar en sentido

amplio, …"los malos tratos hacia los hijos abarcan cualquier manifestación,

violenta o no, hacia ellos, la cual nace en la familia, que exponen en riesgo

su desarrollo integral, donde ha de incluirse cualquier forma de castigo que

vulnere los derechos que tienen los niños y las niñas como sujetos activos de

la sociedad”…

De esta forma, Carrasco (2005, p.56), considera que en la familia existen


27

carencias de modelos alternativos, puesto que la falta de alternativas no

violentas para educar y resolver conflictos en las familias, escuelas,

comunidades, hace que se reproduzcan formas violentas de relación,

agresiones verbales y físicas, que llegan a ser parte de la vida cotidiana,

hasta tal punto que cuesta reconocerlas. Por ser la familia, el vínculo de

formación inicial en la que el individuo desarrolla patrones de conducta; que

no son más que pasos a seguir basados en la interacción de aquellos que se

encargan de su formación.

En virtud de lo expuesto, los investigadores, consideran que es la familia

el principal foco de violencia social, pues es aquí donde se comienza a

moldear la conducta del ser humano, razón por la cual; los Padres de familia

deben y tienen la tarea de orientar a sus hijos para que no sean violentos así

como también reconocer y respetar la toma de decisiones de cada uno de los

miembros que integran la familia.

.
[Link]. FALTA DE EDUCACIÓN

Un concepto central de esta investigación es la educación de la sociedad y

de acuerdo a González (2007, p.32) se define como "el dominio por parte de

los alumnos de los objetivos correspondientes al subsistema educativo al que

pertenecen". Agregando que el aprovechamiento "es una medida o

manifestación del desempeño". Para propósitos de este estudio el

desempeño escolar se define como la suma total de la participación activa de

los alumnos en el salón de clase, el cumplimiento de las tareas y el resultado

en los exámenes.
28

Según Arias y Chávez (2002, p 67) La falta de conocimiento que tienen los

jóvenes en nuestro país acerca del funcionamiento del Estado y sus

instituciones hay que tenerla en cuenta ya que solo incentiva la apatía y la

falta de interés en el mejoramiento de la sociedad.

Por otra parte, la falta de educación hace más fácil el engaño y permite

mantener al pueblo oprimido por clases dirigentes corruptas e inescrupulosas

que, aunque puedan ser una minoría, causan graves consecuencias en el

desarrollo económico y social del país con discursos amarillistas y populistas

para lograr sus objetivos personales y no los de la comunidad, además de no

permitir que se dé un cambio estructural benéfico para todos. Como bien lo

ilustra el siguiente refrán: “el que no sabe es como el que no ve”.

Todo en referencia a que una persona educada, cuenta con un buen

criterio para protestar por una mala acción de los dirigentes; además, para

estos es más fácil discutir los puntos causantes de la protesta con un grupo

educado que con otro que no cuente con la suficiente educación para

establecer una buena comunicación y llegar a un pronto acuerdo. A no ser

que lo que quiera el dirigente sea disolver la protesta con pañitos de agua

tibia y mantener a la gente, como comúnmente se dice, engatusada, recurso

este utilizado por muchos de los dirigentes en nuestro país a través de la

historia.

De acuerdo con Frías, Betancourt, Castell y Corral (2000, p 86) no se

puede dejar de considerar que detrás de cada niño hay una familia que

facilita o dificulta su adaptación escolar. Así mismo, Torres, Salguero y


29

Ortega (1997) concluyen que es necesario detectar aquellos componentes

del medio ambiente familiar que obstaculizan el aprendizaje a fin de intervenir

de manera precisa.

De esta forma, para los investigadores, la familia es fundamental para el

desarrollo de la educación en las personas violentas, ahora bien cuanto no

se dan los paradigmas que permitan el desarrollo educativo, los adolescente

desembocan una cadena de hecho donde las infracciones sociales se

establecen desde muy temprana edad, bien sea por desconocimiento de la

ley como por ignorancia de las reglas establecidas.

[Link]. VIOLENCIA FÍSICA

La violencia física, puede ser entendida como el daño corporal que se le

hace a alguien más débil. Puede ser de hombre a mujer, de hombre a

hombre, de mujer a hombre o de cualquiera de los dos a un niños, niña o

adolescente, a un anciano o anciana, a personas con discapacidad, o entre

ambos. Esta, se caracteriza por lastimar a cualquier parte del cuerpo de una

persona con las manos, los pies o con objetos.

Según las expresiones de Cuenca (2007, p.89), algunas madres golpean a

sus hijos apoyadas en la autoridad paterna. Suelen acusarlos con el padre

diciendo:"tu hijo no me obedece” o “ya es tiempo de que le des un castigo

ejemplar”. Asimismo, en muchas ocasiones los padres golpeadores maltratan

a sus hijas o hijos con el respaldo de las madres, o sin él. Estos padres

constantemente les dan golpes, manotazos, bofetadas, coscorrones o


30

pellizcos a sus hijos/as. Los menores se asustan, guardan resentimiento

hacia sus padres, se vuelven inseguros y pueden aprender a ser violentos.

Atendiendo a estas manifestaciones, Misle (2013, p.36), considera que el

abuso o maltrato físico, ocasiona algún daño en el cuerpo de la persona:

empujones, jalones de cabello, cachetadas, torceduras, mordeduras, cortes,

golpes con puños, con objetos, palizas, quemaduras, etc. Cuando se le hace

a una niña o un niño, se habla de maltrato infantil.

De acuerdo a lo planteado, los investigadores, entienden que la violencia

física, plica el uso de la fuerza para dañar al otro con todo tipo de acciones

como empujones, jaloneos, pellizcos, rasguños, golpes, bofetadas, patadas y

aislamiento. El agresor puede utilizar su propio cuerpo o utilizar algún otro

objeto, arma o sustancia para lograr sus propósitos.

[Link]. VIOLENCIA SEXUAL

La violencia sexual, se refiere en primera instancia a la violación, pero

también incluye la burla, la humillación o el abandono afectivo hacia la

sexualidad y las necesidades del otro. Además, está la celotipia y todo tipo

de acciones, chantajes, manipulaciones o amenazas para lograr actos o

prácticas sexuales no deseadas o que generen dolor.

De esta forma Palmar (2010, p.158) manifiesta que la violencia sexual es

un delito, independientemente de si se ocasiona o no daño físico a la víctima.

La violencia sexual es toda actividad sexual no voluntaria, forzada mediante

la violencia física, o por cualquier forma de coerción, agresión o abuso. Su


31

práctica implica una relación de sometimiento en la cual la víctima ha

rechazado el acto sexual o en que no ha tenido capacidad de consentir, esto

último especialmente en el caso de niños/as. En el caso de los/as niños/as,

es toda aproximación sexual, porque éste no se encuentra en condiciones de

comprender y son inapropiadas para su desarrollo psicosexual.

En referencia a lo expresado, por parte de Avendaño (2010, p.58) se

considera importante reiterar la diferencia entre estos conceptos dado que

suelen usarse indiscriminadamente, donde la diferencia necesita ser

esclarecida para el ámbito social y legal. Teniendo en cuenta que la violación

se considera un hecho abrupto realizado por una persona desconocida para

el niño (a), la cual se denomina hecho delictivo, lo que permite que recurra

rápidamente en busca de ayuda y que sus cuidadores también denuncien

inmediatamente la situación.

En el abuso sexual, muy por el contrario, por incluir este cuadro conductas

seductoras de personas próximas o sea ligadas afectivamente, el niño

mantiene el secreto a veces por largos años; se siente comprometido en la

situación por su propia curiosidad y sus deseos eróticos normales o bien

exacerbados.

Sin embargo, el factor determinante es el desamparo sufrido en su

desarrollo temprano, que le origina penosas dificultades para sobrellevar el

conflicto creado entre sus impulsos sexuales y la vivencia angustiante de mal

trato; esto genera factores de riesgo predisponentes para ser abusado.

De esta forma siguiendo con el autor señalado, a menudo se siguen


32

describiendo grandes diferencias entre el cuadro violatorio y el abusivo

sexual en lo manifiesto, se sostiene que en toda situación, aún sin que se

produzca penetración anal o vaginal, en la cual la tolerancia del tono

erógeno del niño (a) o adolescente se vea superada por la conducta

inadecuada, excesiva y por lo tanto trasgresora de cualquier adulto, la

fantasía inconsciente responde al trauma del incesto.

No obstante, el incesto , según Ross (2010, p.65) es la práctica de

relaciones sexuales entre individuos muy próximos en consanguinidad

“parentesco biológico o consanguíneo; se califica indiscutiblemente de

incesto en todas las culturas a las relaciones sexuales entre madres e hijas o

hijos o entre padres e hijas o hijos o entre hermanos y hermanas, abuelos y

nietas o nietos, abuelas y nietos o nietas y así todos los ancestros

consanguíneos con sus descendientes (no importa el sexo del familiar al fin

siempre será incesto”.

Atendiendo lo señalado, se dice por parte de Roll (2008, p.96), que ante

la presencia de un hecho ilícito de naturaleza sexual, cometido por un padre

contra su hija y, ante la similar exigencia de los elementos que integran los

tipos penales violación calificada e incesto, respecto a la calidad de los

sujetos activo y pasivo, el único elemento diferenciador lo constituye el medio

comisivo, violencia física o moral por parte del activo en el primero, o la

mutua aceptación de la relación sexual en el segundo; y si en el caso se

acreditó que a la ofendida, en el examen médico, se le apreció desfloración

no reciente y el acusado aceptó haber tenido reiteradas relaciones sexuales


33

con su hija, alegando en su favor que fue con la aceptación de la víctima.

Según el auto citado, cuando la víctima manifiesta tener una relación

marital inestable con su esposa, madre de la menor, a la que golpea

constantemente y tiene además con una hijastra varios hijos y, por otra parte,

de su descripción del hecho ilícito por el que se le juzgó, se desprende que

realmente impuso la cópula empleando la violencia moral sobre su menor

hija, la cual demostró tener acentuando temor reverencial hacia su padre,

muy explicable por el clima de violencia imperante en tal hogar y el desajuste

emocional provocado por la conducta del sentenciado, con ello se demostró

la legalidad de la tipificación como violación calificada que justificó la

condena.

De las líneas expuestas, se entiende por parte de los investigadores que

la violencia sexual ocurre cuando se obliga a una persona a tener cualquier

tipo de contacto sexual contra su voluntad, cuando se le hace participar en

actividades sexuales con la que no está de acuerdo y no se toman en cuenta

sus deseos, opiniones ni sentimientos. Se daña física y moralmente a la

persona y se puede presentar como acoso, abuso, violación o incesto.

[Link]. VIOLENCIA PSICOLÓGICA

La violencia psicológica no se percibe tan fácilmente como la física, pero

en muchas ocasiones lastima mucho más. La intención es humillar,

avergonzar, hacer sentir insegura y mal a una persona, deteriorando su

imagen y su propio valor, con lo que daña su estado de ánimo, disminuye su


34

capacidad de tomar decisiones y su autoestima, dificultando su desempeño

diario.

Misle (2013, p.32), manifiesta que el abuso psicológico o violencia

emocional, es lo que se hace con la intimidación para causar miedo, para

controlar o manipular la conducta, sentimientos y pensamientos de la

persona que está siendo agredida con descalificaciones, burlas, insultos,

extorsiones, manipulaciones, abandono, ofensas, entre otros.

Asimismo, Palmar (2010, p.158), manifiesta que este tipo de violencia es

determinada por agresión realizada sin que medie contacto físico entre

personas. Esta se canaliza principalmente en frases descalificadoras que

intentan desmerecer y descalificar a otro individuo. Es por esta circunstancia

que la violencia psicológica es difícil de probar y de poner de manifiesto, en

la medida en que generalmente se efectúa en un marco de ambigüedad.

En efecto, existen actitudes, expresiones que pueden calificarse como

una forma de violencia en la medida que significan un perjuicio para un

tercero o un desprecio del mismo. La violencia psicológica puede tener efecto

en cualquier circunstancia y además puede tener como objeto a cualquier

persona.

Ahora bien en el ámbito familiar, los investigadores manifiestan que

también suelen existir este tipo de circunstancias desafortunadas, desde los

padres a los niños o entre la misma pareja. Cuando esta situación se torna

un lugar común, es obvio que la relación familiar está deshecha. En este

sentido es importante dar la debida importancia a este tipo de

comportamientos, dado que significan realmente una fuente de gran daño.


35

2.1.2. PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO NIÑA Y

ADOLESCENTE FRENTE A LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR EN

VENEZUELA

Los Derechos del Niño, Niña y Adolescente se definen según Peñaranda

(2010, p.548) como libertades individuales o sociales garantizados por la

máxima ley, el fin de garantizar protección y seguridad a todos los

ciudadanos. El Derecho es el orden normativo e institucional de la conducta

humana en sociedad inspirado en postulados de justicia, cuya base son las

relaciones sociales existentes que determinan su contenido y carácter.

Se observa entonces que los derechos de los niños, niñas y adolescente,

son aquellos derechos que estos poseen los niños y adolescentes. Todos y

cada uno de los derechos de la infancia son inalienables e irrenunciables,

por lo que ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo ninguna

circunstancia. Varios documentos consagran los derechos de la infancia en

el ámbito internacional, entre ellos la Declaración de los Derechos del Niño y

la Convención sobre los Derechos del Niño.

Ahora bien, los derechos que encierran la base de legislativa frente a la

violencia intrafamiliar en Venezuela son los inherentes desde la primera

instancia a la familia y sus instituciones, los cuales se estarán desarrollando

a continuación:

[Link]. PROTECCIÓN A LA FAMILIA

Dar un concepto universal para referirse a la familia es difícil, por cuanto


36

existen innumerables visiones de ella; unos dirigidos al área social,

biológicos, religiosos o culturales, algunos legales y otros criminológicos. Sin

embargo, la siguiente concepción es la aceptada en esta investigación, es la

expuesta por Gabaldón (2007, p. 43) como una agrupación estable de

individuos unidos por vínculos de sangre o afinidad que comparten

responsabilidades materiales de producción y sustentación y afectivas de

vinculación emocional”

Ahora bien, con los fines del control social, es un grupo social primario; ya

que es el espacio donde se adquieren las conductas básicas, incluyendo

variadas formas de represión y regulación conductual. Para que la familia sea

considerada, como la base de toda sociedad es preciso que actúe, como lo

señaló Chiossone (1968) de manera integrada, cumpliendo algunas

funciones universales, entre las que destacan, la reproducción, la protección,

la socialización, y el control social. La calidad de socialización del

adolescente de esta perspectiva, es determinante de la conducta delictiva, y

se encuentra estrechamente relacionada al tipo de familia en la que crece el

adolescente.

No obstante, en Venezuela está se encuentra protegida por la Ley Para

Protección de las Familias, la Maternidad y la Paternidad (2007) , la cual

según el artículo 1, tiene por objeto establecer los mecanismos de

desarrollo de políticas para la protección integral a las familias, la maternidad

y la paternidad así como promover prácticas responsables ante las mismas,

y determinar las medidas para prevenir los conflictos y violencia intrafamiliar,


37

educando para la igualdad, la tolerancia y el respeto mutuo en el seno

familiar, asegurándole a todas y todos sus integrantes una vida digna y su

pleno desarrollo en el marco de una sociedad democrática, participativa,

solidaria e igualitaria.

Por otra parte, dentro de la protección familiar, instituida en Venezuela se

encuentra, el principio de la prioridad absoluta, que consagra suprema

protección a los Niños, Niñas y Adolescentes en los casos de violencia

familiar y de toda índole, y está contenido en el artículo 7 del Ley para la

protección del Niño, Niña y Adolescentes (2015), que señala textualmente:

El Estado, la familia y la sociedad, deben asegurar con Prioridad


Absoluta, todos los derechos y garantías de los niños y
adolescentes. La Prioridad Absoluta es imperativa para todos y
comprende:
a) Especial preferencia y atención de los niños y adolescentes en
la formulación y ejecución de todas las políticas públicas;
b) Asignación privilegiada y preferente, en el presupuesto, de los
recursos públicos para las áreas relacionadas con los derechos y
garantías de los niños y adolescentes y para las políticas y
programas de protección integral al niño y adolescente;
c) Precedencia de los niños y adolescentes en el acceso y la
atención a los servicios públicos;
d) Primacía de los niños y adolescentes en la protección y socorro
en cualquier circunstancia.

Ahora bien, Peñaranda (2010, p 258) expone que la prioridad absoluta de

los Niños, Niñas y Adolescentes, no solo conlleva a su desarrollo integral,

donde se toma en consideración en primer lugar lo físico, espiritual y

material, además del cumplimiento de deberes, de tal manera que cuando el

adolescente se incorpore a la vida social, política y económica del país,


38

tenga ya conciencia de que sus derechos terminan donde comienzan los de

los otros ciudadanos de la Nación.

Asimismo, Colmenares (2010, p.59) refiere que este es otro principio

fundamental en la aplicación de la Doctrina de Protección Integral que está

muy ligado al principio anterior e implica por parte del Estado, la familia y la

sociedad el cumplimiento al mandato legal de atender prioritariamente las

necesidades y derechos básicos de los niños, niñas y adolescentes que se

encuentren en el territorio nacional.

Es decir, todos, desde el ámbito de competencia correspondiente debe

asumir este principio, el cual comprende preferencia en el diseño y ejecución

de las políticas públicas, asignación privilegiada de los recursos públicos

para las áreas de aseguramiento de los derechos y garantías de los Niño,

Niña y Adolescente del país, igualmente en el acceso a los servicios públicos

y la atención en la protección y socorro en cualquier circunstancia.

Por tanto, para los investigadores, los derechos son prioritarios ante la ley

y la garantía de estos, donde la prioridad absoluta comprende una especial

preferencia y atención de los Niños, Niñas y Adolescentes donde el Estado,

la familia y la sociedad aseguraran, la protección integral, para lo cual se

tomara en cuenta su interés superior en las decisiones y acciones que le

conciernan.

[Link]. DERECHOS DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES

El derecho de la niñez y la adolescencia se encuentra establecido en una

amplia gama de declaraciones, tratados, pactos, convenciones,


39

recomendaciones y resoluciones, que componen sus bases normativas y

doctrinarias de carácter internacional. De la misma manera, en el orden

interno, se encuentra reconocido constitucionalmente y en el ordenamiento

legal vigente en Venezuela.

Todo esto en virtud, del derecho del Niño, Niña y Adolescente cuando la

Asamblea General de la ONU, luego de largos años de preparación (de 1979

a 1989), adopta la Convención Internacional de los Derechos de la Niñez

(CDN) en adelante, el 20 de noviembre de 1989. Por ser una convención,

tiene fuerza de ley para los Estados que la firman.

Ahora bien en Venezuela, a partir de 1990, año en el cual el Estado

venezolano ratifica la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño,

se genera, en el seno de las organizaciones sociales independientes del

sector oficial que trabajaban con Niño, Niña y Adolescente un gran

entusiasmo que se traduciría en una diversidad de propuestas cuyo alcance

llegaría hasta el cambio de instrumentos jurídicos en materia de infancia y

adolescencia.

En cuanto al tema de estudio, la (CDN), dice expresamente lo siguiente:

“todo niño tiene el derecho a una familia”. El derecho a la familia permite

relacionar al niño a una historia y sobre todo le ofrece un perímetro de

protección contra la violación de sus derechos. Los niños alejados de su

familia se convierten en víctimas fáciles de la violencia, la explotación, la

trata, la discriminación u otro tipo de maltrato. Sin embargo, puede pasar que

la familia que debería en principio proteger al niño le infrinja malos tratos.


40

No obstante, la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y

Adolescente (2015), en su artículo 32, estipula el derecho a la integridad

personal, donde todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la

integridad personal. Este derecho comprende la integridad física, síquica y

moral. Según esta institución legal, en Venezuela la niñez y la adolescencia

no puede ser sometida a torturas, ni a otras penas o tratos crueles,

inhumanos o degradantes.

Además es el Estado, la familia y la sociedad de conformidad con el

artículo 9 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente

(2015), los que tienen el deber indeclinable de proteger a a todos los niños,

niñas y adolescentes contra cualquier forma de explotación, maltrato,

torturas, abusos o negligencias que afecten su integridad personal. El Estado

debe garantizar programas gratuitos de asistencia y atención integral a los

niños, niñas y adolescentes que hayan sufrido lesiones a su integridad

personal.

Asimismo, en el Artículo 32-A, ejusdem se estipula el derecho al buen

trato, este derecho comprende una crianza y educación no violenta, basada

en el amor, el afecto, la comprensión mutua, el respeto recíproco y la

solidaridad. El padre, la madre, representantes, responsables, tutores,

tutoras, familiares, educadores y educadoras deberán emplear métodos no

violentos en la crianza, formación, educación y corrección de los niños, niñas

y adolescentes.

De igual forma, se entiende por castigo físico el uso de la fuerza, en


41

ejercicio de las potestades de crianza o educación, con la intención de

causar algún grado de dolor o incomodidad corporal con el fin de corregir,

controlar o cambiar el comportamiento de los niños, niñas y adolescentes,

siempre que no constituyan un hecho punible.

Y por castigo humillante, se entiende cualquier trato ofensivo, denigrante,

desvalorizador, estigmatizante o ridiculizador, realizado en ejercicio de las

potestades de crianza o educación, con el fin de corregir, controlar o cambiar

el comportamiento de los niños, niñas y adolescentes, siempre que no

constituyan un hecho punible.

Atendiendo dichas situaciones, en el ámbito legal, existe una protección

íntimamente ligada a la sexualidad, prevista en el artículo 33, de la ley

especial tratada, donde se consagra el Derecho a ser protegidos y protegidas

contra abuso y explotación sexual. Donde el Estado debe garantizar

programas permanentes y gratuitos de asistencia y atención integral a los

niños, niñas y adolescentes que hayan sido víctimas de abuso o explotación

sexual.

Por otra parte, y a criterio de los investigadores, es importante que en

estas protecciones legales, resalta la igualdad familiar, que según

Ekmekdjian, (2007, p.248) la idea de la igualdad varía según se trate de la

justicia distributiva o correctiva. En el primer caso, cada persona debe recibir

de la sociedad bienes o cargas en una proporción adecuada a sus méritos.

Esto significa que ante mérito o posibilidades desiguales no es posible

atribuir beneficios o cargas iguales.


42

En efecto, no hay igualdad si se da trato igual a los desiguales. En la

justicia correctiva, se trata de que cada parte tenga una situación de paridad,

de modo tal que las oportunidades sean las mismas para todos. Las

situaciones de injusticia que pudieran derivarse de la aplicación de este

principio a casos particulares, deben suavizarse con la equidad, que es una

forma particular de justicia correctiva.

En este sentido Venezuela en su Carta Magna (1999), Artículo 21. Expone

que:

Todas las personas son iguales ante la ley; en consecuencia: No


se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el
credo, la condición social o aquellas que, en general, tengan por
objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento,
goce o ejercicio en condiciones de igualdad, de los derechos y
libertades de toda persona.

En virtud del artículo expuesto, el individuo no puede ser discriminado en

razón de su orientación sexual, cuando tal condición implique colocarlo en un

plano de desigualdad respecto de aquellos aspectos en los que, por su

condición de ser humano, es igual frente al resto de los individuos de la

colectividad.

De igual forma, la Ley de protección a la Maternidad y paternidad (2007)

expone en su artículo 5, lo siguiente:

El principio de igualdad de derechos y deberes entre las y los


integrantes de las familias constituye la base del ejercicio del
principio de la responsabilidad compartida y la solidaridad familiar,
y su cumplimiento contará con el apoyo del Estado y sus órganos;
y promoverán políticas, programas, proyectos y acciones dirigidas
a apoyar dicho principio.
43

A su vez la redacción de este artículo expresa, que dentro del núcleo

familiar y las responsabilidades que abarcan a cada miembro de la familia,

la igualdad constituye un equilibrio en favor de cada uno, donde no existen

distinciones para la promoción y desarrollo de los mismos. Lo cual agrega al

Estado en cuanto a sus políticas y programas.

En efecto, los investigadoras hacen referencia a que en Venezuela no se

discriminará a ningún niño o niña por ninguna condición, ni por la de sus

padres, representantes, tutores o demás familiares, despachándose sin

privilegios especiales ni distinciones particulares a todos por igual.

Atendiendo lo expuesto, el derecho venezolano ha creado mecanismos

para proteger y garantizar los derechos de todas las personas que se

encuentran en el territorio nacional; especialmente a los niños, niñas y

adolescentes, quienes cuentan con una ley especial que regula todo su

entorno jurídico, estableciendo sus deberes y derechos como lo es la Ley

Orgánica para la Protección del Niño, Niñas y del Adolescente.

Uno de los derechos concretos que le ha sido otorgado y reconocido a los

Niños, Niñas y Adolescentes es el Derecho a la Justicia, el cual consiste en

que si a un Niño, Niñas o Adolescente se le ha violado alguno de sus

derechos puede acudir ante los Tribunales a interponer la demanda y estos

están obligados a garantizarle la restitución de ese derecho.

Este derecho tiene sus antecedentes en el Código Civil de la República de

Venezuela de 1982, cuando en el título VII relativo a la patria potestad en su

artículo 268, señala que el hijo puede acudir ante el Juez a solicitar la
44

autorización para aceptar una herencia, legado o donación.- Desde el año de

1862, se le reconoce al hijo, sin distinción de edad, el derecho de acudir ante

el Juez a solicitar dicha autorización.

En consecuencia, en el mencionado artículo no hay una distinción de

edad, se refiere al hijo sometido a patria potestad. Con base a lo establecido

en el artículo 87 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño Niña y del

Adolescente (2015), quien puede acudir ante el Juez a solicitar la

autorización para aceptar una herencia, legado o donación es el adolescente,

porque tiene plena capacidad para presentar dicha solicitud directamente

ante el Juez.

En este sentido el Tribunal Supremo de Justicia en Sentencia de la Sala

de Casación Social de fecha 17 de mayo de 2008, con ponencia del

Magistrado Alfonso Valbuena, la cual se refiere a un conflicto de

competencia, pero sin embargo en uno de sus puntos trata del artículo 87

ejusdem, es decir, el derecho a la justicia, ha venido sosteniendo:

El derecho de todos los niños y adolescentes de acudir ante un tribunal

competente, independiente e imparcial, para la defensa de sus derechos e

intereses y a que éste decida sobre su petición dentro de los lapsos legales.

Todos los adolescentes tienen plena capacidad de ejercer directa y

personalmente este derecho a cuyo fin el Estado garantizará asistencia y

representación jurídica gratuita a niños y adolescentes que carezcan de

medios económicos suficientes.

Asimismo, el deber de asistencia por parte del Estado, conforme lo


45

establece el artículo 87, antes citado, es coadyuvante o complementario al de

los padres y tutores en quienes recae, en primer término, esa obligación de

asistencia. Por inexistencia de padre o tutor del niño o del adolescente o

cuando entre éstos y aquellos hubiere conflicto de intereses, el Estado

asumirá plenamente la asistencia y representación. Tratándose de asuntos

judiciales el tribunal llamado a conocer asume una función de protección.

Según lo establecido por el Tribunal Supremo de Justicia, cuando hay

conflicto entre el niño, niña o adolescente y sus padres, el Estado debe

asumir la representación o asistencia a través de los órganos auxiliares del

Estado, como son las Defensorías, Fiscalías o Consejos de Protección.

Cuando se trata de asuntos judiciales, patria potestad, responsabilidad de

crianza y manutención, el Juez que conoce de la causa asume una función

proteccionista y debe garantizar los derechos del niño o adolescente ante los

intereses de los padres.

Por otra parte, en el caso de Venezuela, lo que se le ha otorgado a los

adolescentes es una sana participación activa en los juicios donde éstos

sean los principales interesados y debido a su grado de madurez, el juez

debe prestarle a éste la necesaria atención en función de su superior nivel de

desarrollo.

Esto demuestra que el artículo 87 de la Ley Orgánica para la Protección

del Niños, Niñas y del Adolescente (2015), se refiere a la facultad que tienen

los adolescentes de iniciar directamente algunos procesos, tales como

privación de patria potestad, revisión y modificación de la responsabilidad de


46

crianza y fijación de la obligación de manutención, atribuyéndosele a los

adolescentes legitimación activa, es decir, la posibilidad que tienen de

comenzar un juicio con el fin de garantizarles la restitución del derecho

violado.

En Venezuela, el derecho a la defensa se encuentra establecido en el

artículo 49 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela

(1999), el cual señala en su una parte de su redacción que el debido proceso

se aplicará a todas las actuaciones judiciales y administrativas; en

consecuencia: La defensa y la asistencia jurídica son derechos inviolables en

todo estado y grado de la investigación y del proceso. Toda persona tiene

derecho a ser notificada de los cargos por los cuales se le investiga, de

acceder a las pruebas y de disponer del tiempo y de los medios adecuados

para ejercer su defensa.

Igualmente se consagra que toda persona tiene derecho a ser oída en

cualquier clase de proceso, con las debidas garantías y dentro del plazo

razonable determinado legalmente, por un tribunal competente,

independiente e imparcial establecido con anterioridad. Quien no hable

castellano o no pueda comunicarse de manera verbal, tiene derecho a un

intérprete.

No obstante, lo dispuesto en la norma in comento, cabe preguntar, si

evidentemente como es el tratamiento en los casos donde se presenten

conflictos en los niños, niñas y adolescentes, a tales interrogantes el artículo

88. De la especial de la niñez y adolescencia, se consagra el derecho a la


47

defensa y al debido proceso para la niñez y la adolescencia: Todos los niños,

niñas y adolescentes tienen derecho a la defensa en todo estado y grado de

cualquier proceso administrativo o judicial. Asimismo, tienen derecho al

debido proceso, en los términos consagrados en esta Ley y el ordenamiento

jurídico.

A los efectos de este articulado se puede hacer referencia que todos los

niños, niñas y adolescente, tienen el derecho de ejercer sus derechos y de

asegurar la efectiva realización de los principios procesales de contradicción

y de igualdad de armas, principios que imponen a los órganos judiciales el

deber de evitar desequilibrios en la posición procesal

[Link]. PENALIZACIONES

La violencia contra los niños y niñas nunca es justificable ni aceptable

ante la ley. Por esta razón, los Estados están obligados a proteger a todos

los niños y niñas de toda forma de violencia. Las leyes internacionales sobre

derechos humanos se basan en el respeto a la dignidad humana de cada

persona. Estas son personas, que deben recibir el mismo grado de

protección que los adultos

Al hablar de este punto se tienen que la Patria Potestad se define como el

conjunto de derechos y obligaciones que la ley reconoce a los padres sobre

las personas y bienes de sus hijos o hijas o cuando se requiere, a terceras

personas, mientras estos son menores de edad o están incapacitados, con

el objetivo de permitir el cumplimiento a aquellos de los deberes que tienen

de sostenimiento y educación de tales hijos o hijas.


48

Existiendo una reducción del poder de los padres para con sus hijos o

hijas, establecida en la normativa legal y doctrinaria a nivel nacional e

internacional, tomando en cuenta que la función de la patria potestad tiene

como límite el Interés Superior de los hijos o hijas y sus beneficios,

quedando en manos de los poderes públicos la posibilidad de velar por los

intereses del menor que priven de la patria potestad a los progenitores, a

través del Procedimiento Judicial establecido en la Ley Orgánica para la

Protección de Niños, Niñas y Adolescentes Vigente.

La Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes

(2015) en su artículo 347 define:

La Patria Potestad como el conjunto de deberes y derechos de


los padres en relación con los hijos o hijas que no hayan alcanzado
la mayoridad, que tiene por objeto el cuidado, desarrollo y
educación integral de los hijos o hijas

Por otro lado se puede decir, que la patria potestad se aplica

exclusivamente como un régimen de Protección a los niños, niñas y

adolescentes no emancipados, la cual es de carácter obligatoria, ya que los

padres tienen la patria potestad a no ser que la misma ley los prive de ella o

los excluya de su ejercicio. Siendo esta ejercida de carácter personal e

intransmisibles porque los padres son quienes deben ejercerla por ser un

deber natural de los mismos.

La Patria Potestad constituye una relación paterno-filial que consiste en un

régimen de protección de los menores no emancipados, donde se


49

encomienda la protección de éstos a sus padres. La Patria Potestad no

deriva del contrato de matrimonio, sino que es un derecho que se funda en

las relaciones naturales paterno-filiales independientemente de que éstas

nazcan dentro del matrimonio o fuera de él, lo cual es confirmado por la ley.

Ahora bien, la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y

Adolescentes establece las causas por las cuales la patria potestad puede

ser privada en el artículo 352, donde el padre o la madre o ambos pueden

ser privados de la Patria Potestad respecto de sus hijos o hijas cuando:

a) Los maltraten física, mental o moralmente.

b) Los expongan a cualquier situación de riesgo o amenaza a los derechos

fundamentales del hijo o hija.

c) Incumplan los deberes inherentes a la Patria Potestad.

d) Traten de corromperlos o prostituirlos o fueren conniventes en su

corrupción o prostitución.

e) Abusen de ellos o ellas sexualmente o los expongan a la explotación

sexual.

f) Sean dependientes de sustancias alcohólicas, estupefacientes o

psicotrópicas u otras formas graves de fármaco dependencia que pudieren

comprometer la salud, la seguridad o la moralidad de los hijos o hijas, aun

cuando estos hechos no acarreen sanción penal para su autor o autora.

g) Sean condenados o condenadas por hechos punibles cometidos contra

el hijo o hija.

h) Sean declarados entredichos o entredichas.


50

i) Se nieguen a prestarles la obligación de manutención.

j) Inciten, faciliten o permitan que el hijo o hija ejecute actos que atenten

contra su integridad física, mental o moral. El juez o jueza atenderá a la

gravedad, reiteración, arbitrariedad y habitualidad de los hechos

Ahora bien, la extinción de la patria potestad, se expresa en el artículo 356

de la misma ley y igualmente establece que la Patria Potestad se extingue

en los siguientes casos:

a) Mayoridad del hijo o hija.

b) Emancipación del hijo o hija.

c) Muerte del padre, de la madre, o de ambos.

d) Reincidencia en cualquiera de las causales de privación de la patria

potestad, previstas en el artículo 352 de esta ley.

e) Consentimiento legal para la adopción del hijo o hija, excepto cuando se

trate de la adopción del hijo o hija por el otro cónyuge.

En los casos previstos en los literales c), d) y e), la Patria Potestad puede

extinguirse sólo respecto al padre o a la madre.

A lo antes expuesto, es de hacer referencia que la patria potestad se

puede perder siempre y cuando se atente contra los derechos del niño, niña

u adolescente, y donde existan pruebas específicas de violencia o falta en

contra de ellos, igualmente si pierde bien sea por su emancipación, mayoría

de edad, muerte, consentimiento legal o reincidencia en la causales y

privación.
51

Se puede decir que los derechos que la patria potestad les otorga a los

padres propiamente en poderes sobre los hijos o hijas, porque las facultades

que la ley les confiere a los padres no son en beneficio de éstos sino de los

hijos o hijas.

La Patria Potestad se ejerce por el padre y la madre, puesto que tienen

iguales derechos para ese ejercicio; esto no significa que siempre deban

ejercerla de manera solidaria y mancomunada; de modo que si falta de

hecho uno de los dos, el que quede está capacitado para ejercer la patria

potestad.

Por otro lado se puede decir que la titularidad es indisponible, porque el

ejercicio de la patria potestad no puede ser atribuida, modificada, regulada ni

extinguida por la propia voluntad privada, sino en los casos en que la misma

ley lo permita.

Es importante señalar que los cónyuges en caso de violencia familiar,

pueden disponer sobre la custodia del hijo o hija en los casos de divorcio,

nulidad del matrimonio o separación de cuerpos por mutuo consentimiento,

pero estos son casos en que la ley lo permite, (artículo 360 de la Ley

Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes).

Por otra parte, importante es mencionar que el Legislador consideró incluir

en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de

Violencia (2007), las consideraciones atinentes a las medidas cautelares a

ser dictadas por el Juez de la causa. El Ministerio Público podrá solicitar al

Tribunal de Violencia contra la Mujer en funciones de Control, Audiencia y


52

Medidas, o en funciones de juicio, si fuere el caso, en concordada relación

con las disposiciones normativas contenidas en la Ley anteriormente citada,

en su Art. 92, enunciando las siguientes medidas cautelares:

1. Arresto transitorio del agresor hasta por cuarenta y ocho horas que se

cumplirá en el establecimiento que el tribunal acuerde.

2. Orden de prohibición de salida del país del presunto agresor, cuyo

término lo fijará el tribunal de acuerdo con la gravedad de los hechos.

3. Prohibición de enajenar y gravar bienes de la comunidad conyugal o

concubinaria, hasta un cincuenta por ciento (50%).

4. Prohibición para el presunto agresor de residir en el mismo municipio

donde la mujer víctima de violencia haya establecido su nueva residencia,

cuando existan evidencias de persecución por parte de éste.

5. Allanamiento del lugar donde se cometieron los hechos de violencia.

6. Fijar una obligación alimentaria a favor de la mujer víctima de violencia,

previa evaluación socioeconómica de ambas partes.

7. Imponer al presunto agresor la obligación de asistir a un centro

especializado en materia de violencia de género.

Para concluir, según los investigadores la creación de esta Ley, Ley

Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia

(2007), constituye un gran paso para la ruptura de paradigmas, en el

mejoramiento de Venezuela. En virtud que esta regula y fija normas para

garantizar el orden y protección de la mujer como columna vertical rectora de

la unidad básica de la sociedad, cual es la familia, reivindicando así los

derechos, por vía natural, implicando en ello el hacer visibles y penalizar las
53

violaciones de los Derecho humanos generales de las mujeres como el

llamar la atención sobre los hechos agresivos particulares que las afecta.

2.1.3. PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO NIÑA Y

ADOLESCENTE FRENTE A LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR EN ESPAÑA

En los últimos años, España ha realizado grandes esfuerzos por cumplir

los Derechos del Niño. Sin embargo, el informe La Infancia en España 2010-

2014, realizado por UNICEF, organismo encargado de velar por el

cumplimiento de los derechos establecidos en la Convención de los

Derechos del Niño (CDN), arroja luces y sombras sobre la protección de la

infancia en este país.

El cuerpo legal, que protege los derechos del niño, niña y adolescente es

la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de protección jurídica del menor, de

modificación del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Como se

puede visualizar en esta ley se generalizan los derechos de la familia y los

menores de 18 años, que se encuentren en territorio español, salvo que en

virtud de la ley que les sea aplicable hayan alcanzado anteriormente la

mayoría de edad, tal como lo establece el artículo 1.

Asimismo, el artículo 39 de la Constitución Española, establece lo

siguiente:

1. Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y

jurídica de la familia.

2. Los poderes públicos aseguran, asimismo, la protección integral de los


54

hijos, iguales éstos ante la ley con independencia de su filiación, y de las

madres, cualquiera que sea su estado civil. La ley posibilitará la

investigación de la paternidad.

3. Los padres deben prestar asistencia de todo orden a los hijos habidos

dentro o fuera del matrimonio, durante su minoría de edad y en los demás

casos en que legalmente proceda.

4. Los niños gozarán de la protección prevista en los acuerdos

internacionales que velan por sus derechos.

De esta forma, en la medida que la vulneración de los principios recogidos

en el artículo 39 implique una violación de los derechos contemplados en los

diferentes instrumentos internacionales de derechos humanos.

[Link]. PROTECCIÓN A LA FAMILIA

La familia es importante en todo el mundo, pero en España es ya

perentoria la necesidad de su protección legislativa. Según Gregoriu (2009,

p.58) la protección familiar solo es regulada por las cuatro convenciones

interamericanas sobre derecho internacional de familia acordadas por la

OEA (Convenciones en materia de niño, niña y adolescente) ) y con especial

énfasis en los derechos de los niños, dichas estipulaciones legales procuran

facilitar el acceso al sistema interamericano de protección de la familia y la

niñez y fomentar la cooperación internacional en la materia.

A pesar de todo, según el autor citado, la familia sigue siendo considerada

por los españoles y por los europeos como el valor más importante de su
55

vida, sin embargo, existen carencias del sistema de protección de la infancia

en España que han sido detectadas y destacadas por Naciones Unidas, a

través de su Comité sobre los derechos del niño, que en su último informe

recomendaba a España aprobar una ley integral sobre la violencia contra los

niños y priorizar la prevención, el respeto, promover valores no violentos,

prestar servicios de recuperación y de integración social y asegurar la

participación de los niños.

Añade Román (2011, p.97) que la violencia contra los niños y las niñas es

una violación grave de los derechos humanos que requiere una respuesta

inmediata y decidida por parte de los poderes públicos en España. Desde

SavetheChildren se suman a las recomendaciones del Comité sobre los

derechos del niño de Naciones Unidas y consideramos urgente que se

apruebe una ley de medidas integrales para la protección de todos los niños

contra la violencia. El enfoque actual es insuficiente, fragmentado y no

existen mecanismos adecuados para su evaluación”,

No obstante, en España, atendiendo a la violencia intrafamiliar dentro de

la Exposición de Motivos de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, se

pueden observar las Medidas de Protección Integral contra la Violencia de

Género donde se manifiesta “que se trata de una violencia que se dirige

sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por

sus agresores, carentes de los derechos mínimos de libertad, respeto y

capacidad de decisión”.

Dentro de lo analizado por los investigadores, dentro de esta ley se


56

protegen los derechos de las mujeres dejando de lado la otra víctima que

son los niños, niñas y adolescentes que viven estos hechos violentos en su

vida y que según los derechos internacionales gozan de interés superior y

mayor prioridad ante las leyes.

[Link]. DERECHOS DE LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES

Para el análisis de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en

España, es necesario el abordaje de la Constitución de este país en el

artículo 14 donde se establece la igualdad ante la ley sin discriminación

alguna por razón de nacimiento, que concatenado con el artículo 39 de la

misma es aún más explícito, al hablar de la igualdad de los hijos ante la ley,

con independencia de su filiación, y de que los padres deben prestar

asistencia de todo orden a los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio.

Ahora bien, en la ley 11/1981, de 13 de mayo, de modificación del Código

Civil en materia de filiación, patria potestad y régimen económico del

matrimonio. En el artículo 3, se hace referencia a Instrumentos

Internacionales. Los menores gozarán de los derechos que les reconoce la

Constitución y los Tratados Internacionales de los que España sea parte,

especialmente la Convención de Derechos del Niño de Naciones Unidas y

los demás derechos garantizados en el ordenamiento jurídico, sin

discriminación alguna por razón, de nacimiento, nacionalidad, raza, sexo,

deficiencia o enfermedad, religión, lengua, cultura, opinión o cualquier otra

circunstancia personal, familiar o social.


57

La presente Ley, sus normas de desarrollo y demás disposiciones legales

relativas a las personas menores de edad, se interpretan de conformidad

con los Tratados Internacionales de los que España sea parte y,

especialmente, de acuerdo con la Convención de los Derechos del Niño de

Naciones Unidas de 20 de noviembre de 1989. Los poderes públicos

garantizarán el respeto de los derechos de los menores y adecuarán sus

actuaciones a la presente Ley y a la mencionada normativa internacional.

Por otra parte, según Suñiga (2009, p. 53) la Convención sobre los

Derechos del Niño es un tratado internacional que reconoce los derechos

humanos de los niños y las niñas, definidos como personas menores de 18

años. El resultado es un documento consensuado que tiene en cuenta la

importancia de los valores tradicionales y culturales para la protección y el

desarrollo armonioso del niño. Refleja los principales sistemas jurídicos del

mundo y reconoce las necesidades específicas de los países en desarrollo.

Dicha convención, consagra en 41 artículos de fondo, la ley internacional

que los Estados Partes que deben asegurar que todos los niños sin ningún

tipo de discriminación, quienes se deben beneficiar de una serie de medidas

especiales de protección y asistencia; tengan acceso a servicios como la

educación y la atención de la salud; puedan desarrollar plenamente sus

personalidades, habilidades y talentos; crezcan en un ambiente de felicidad,

amor y comprensión; y reciban información sobre la manera en que pueden

alcanzar sus derechos y participar en el proceso de una forma accesible y

activa.
58

Según comenta Moretón (2010, p.47) la legislación española se anticipa a

lo establecido en los artículos 2 y 3 de la Convención de los Derechos del

Niño, que se refieren a la no discriminación y a la prevalencia del interés

superior del niño en las actuaciones de las autoridades públicas. También,

con las modificaciones introducidas en esta etapa, España se incorpora al

grupo de países que tienen un modelo evolucionado (de acuerdo con la

clasificación de Therborn, 2003) en lo que se refiere a los derechos de los

niños.

Este modelo se define por la presencia de un tipo de familia centrada en

el niño (prevalece su mejor interés) y por la igualdad (entre niños, con

independencia de que exista vínculo entre sus padres). Aún tenían que

pasar años para que el tercer elemento señalado por Therborn, la integridad

(que consiste en la prohibición del castigo físico) se incorporara a la

legislación española, mediante una modificación del artículo 154 del Código

Civil, realizada en 2007.

En efecto, los investigadores en su análisis han evidenciado que en la

legislación española existe un déficit legal, en relación a la protección a la

familia y a los derechos del Niños, Niña y Adolescentes, que si bien son

reconocidos por los derechos internacionales, necesitan un cuerpo de ley

individualizado, proteccionista y procedimental que ayuden a proteger el

ambiente donde se desenvuelve la niñez y la adolescencia, tomando en

cuenta los índices de violencia familiar y el desorden social donde las

familias unidas han dejado de ser la prioridad.


59

[Link]. PENALIZACIONES

La ley 11/1981 española establece que la patria potestad se ejercerá

conjuntamente por ambos progenitores y siempre en beneficio de los hijos, y

consistirá en el conjunto de derechos y deberes de los padres sobre las

personas y los bienes de sus hijos menores de edad para asegurar su

sostenimiento y educación. En caso de conflicto o desacuerdo, el juez, oirá a

ambos padres y al hijo si tuviere suficiente juicio y, en todo caso, si fuere

mayor de 12 años.

El concepto de “potestad” concebido como derecho del que son titulares

los progenitores, pasa a verse como obligación para la recta defensa y

materialización del interés del hijo menor de edad (Moretón, 2006: 79). Se

fija también en esta ley la mayoría de edad, y por lo tanto la capacidad plena

de obrar a los 18 años y la emancipación, en los casos que proceda, a los

16.

En materia de filiación, la ley 11/1981 cambió todo el articulado del

Código Civil con el fin de adaptarlo al mandato constitucional, estableciendo

que la filiación puede tener lugar por naturaleza o por adopción y que la

filiación matrimonial y no matrimonial, así como la adoptiva plena, surten los

mismos efectos. Cambia pues, de forma significativa, la situación de los hijos

menores de edad dentro de la familia quienes, aunque sujetos dependientes

de sus progenitores, aparecen dotados de un mayor abanico de derechos y

mayor autonomía (Alberdi, 2010).

Por su parte, la ley de 1987 representa un importante cambio en lo que se


60

refiere a la protección jurídica y social de los niños. En esta ley la adopción

se configura como un instrumento para la integración de la persona menor

de edad en un medio familiar. También se introduce, por primera vez en el

ordenamiento jurídico español, la figura del acogimiento familiar, como forma

de protección alternativa al acogimiento en centros y diferente de la

adopción.

De esta manera se produce también un giro en la forma de protección de

los niños: desde una perspectiva de beneficencia sobre los niños

abandonados, a una intervención profesional basada en la concepción del

niño como sujeto de derechos, cuyo superior interés debe prevalecer en el

momento de adoptar cualquier tipo de medidas respecto a su situación; la

toma de decisiones pasa del ámbito judicial al ámbito administrativo.

2.1.4. DIFERENCIAS EXISTENTES ENTRE VENEZUELA Y ESPAÑA EN

LA PROTECCIÓN LEGAL DE LOS DERECHOS DEL NIÑO NIÑA Y

ADOLESCENTE FRENTE A LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR.

En el análisis de las legislaciones estudiadas, existen marcadas

diferencias, en las cuales es necesario hacer énfasis puesto que el estudio

de la violencia intrafamiliar, es un proceso permanente, que depende de la

historia y el contexto, cuyas principales víctimas son los niños. Es flexible,

multidireccional y multidimensional según lo aportado por Carballo (2006, p.

69). En cada persona existe una secuencia, un ritmo y una forma que hace

del desarrollo un fenómeno muy particular en cada individuo.


61

[Link]. DIFERENCIAS

A pesar de su importancia, en la Legislación Española no ha sido sino

hasta unas pocas décadas atrás, que la el tema de estudio en relación a la

protección de los Niños, Niñas y Adolescentes se ha investigado, aunque no

de forma específica, rigurosa y sistemáticamente, de modo tal que existen

lagunas legales en donde Venezuela, puede llegar a ser un modelo a seguir,

puesto que el sustento legal de este País se encuentra especifico y completo

ante los hechos actuales de la violencia social y familiar.

De este modo, Venezuela se ha orientado a consolidar la Jurisdicción de

Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, como un subsistema de

administración de justicia moderno, reconocido a nivel nacional e

internacional por concentrar sus esfuerzos en asegurar la operatividad en los

Circuitos Judiciales, la accesibilidad a una justicia especial confiable,

coherente, gratuita y transparente, en sus procesos dentro del marco

normativo vigente, incentivando la sensibilidad humana, compromiso,

vocación de servicio, orden y disciplina en el trabajo, por cuanto se atiende a

la Protección de la niñez y la adolescencia.

De esta forma los investigadores consideran que España necesita un

cuerpo de ley individualizado, proteccionista y procedimental que ayuden a

proteger el ambiente donde se desenvuelve la niñez y la adolescencia,

tomando en cuenta la igualdad entre las personas y los derechos inherentes

a los niños (as) y adolescentes.


62

3. SISTEMA DE CATEGORÍAS

Toda investigación debe estar fundamentada por diferentes enfoques

teóricos que amplíen la descripción del problema, para ello se utiliza la

teorización de las categorías que sirven para sustentar y construir

bibliográficamente un estudio. A través de una definición conceptual, que

expresa la posición teórica, que abriga la conceptualización de la

problemática de estudio abordando la variable principal.

3.1. DEFINICIÓN NOMINAL

Protección de los Niños, Niñas y Adolescente frente a la violencia

intrafamiliar.

3.2 DEFINICIÓN CONCEPTUAL

Peñaranda (2010, p.45), plantea que en los derechos de los niños, niña y

adolescentes dentro del grupo familiar, existe la prohibición legal del castigo

físico y humillante el cual constituye un avance, importante en relación a la

violencia intrafamiliar. De esta forma, tienen derecho al buen trato, que

comprende una crianza y educación no violenta, basada en el amor, el

afecto, la comprensión mutua, el respeto recíproco y la solidaridad.

3.3. DEFINICIÓN OPERACIONAL

Para los investigadores la protección de los niños niñas y adolescente

frente a la violencia intrafamiliar, es un deber de cada Estado y su

legislación, en virtud de los derechos humanos y la vulnerabilidad de la niñez


63

y la adolescencia en la familia como núcleo social, esto sin tomar en cuenta

que dentro de estas personas que comienzan a vivir se encuentra el futuro

de la masa social, y protegerlos hoy es garantizar el mañana.


64

CUADRO 1
Operacionalización de la Categoría
Objetivo general: Analizar Comparativamente la protección de los Niños,
Niñas y Adolescente frente a la violencia intrafamiliar entre Venezuela y España
Objetivos Categorías Sub-Categorías Unidades de Análisis
Específicos
 Uso de poder y
agresiones
Analizar los  Familia
Elementos que
elementos que  Falta de educación
caracterizan la
caracterizan la  Violencia física
violencia
violencia  Violencia sexual
intrafamiliar
intrafamiliar  Violencia
psicológica

Analizar la
Protección de los
protección de los
derechos del niño  Protección a la
derechos del niño
La protección niña y familia
niña y
de los Niños, adolescente  Derechos de los
adolescente
Niñas y frente a la niños, niñas y
frente a la
Adolescente violencia adolescentes
violencia
frente a la intrafamiliar en  Penalizaciones
intrafamiliar en
violencia Venezuela
Venezuela
intrafamiliar
Analizar la Protección de los
protección de los derechos del niño  Protección a la
derechos del niño niña y familia
niña y adolescente  Derechos de los
adolescente frente a la niños, niñas y
frente a la violencia adolescentes
violencia intrafamiliar en  Penalizaciones
intrafamiliar en España
España
Analizar las
Diferencias
diferencias
existentes entre
existentes entre
Venezuela y
Venezuela y
España en la
España en la
protección legal
protección legal
de los derechos
de los derechos
del niño niña y  Diferencias
del niño niña y
adolescente
adolescente
frente a la
frente a la
violencia
violencia
intrafamiliar
intrafamiliar.
Fuente: Fuenmayor, Moreno, Toyo, Urribarri (2016)

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