En virtud de estos planteamientos solicitamos la
suma de VEINTICINCO MILLONES OCHOCIENTOS
NOVENTA Y UN MIL NOVECIENTOS BOLIVARES
(BS. 25.891.900,00) por concepto de Dado
Emergente.
CAPITULO IV
Daño Moral
Es usual que ocurra daño patrimonial a
consecuencia de una lesión, o en nuestro caso
especifico a consecuencia de la muerte de una
persona y también exista conjuntamente el
daño moral como resultado del hecho causado,
ya que este (Daño Moral) no es el dinero, ni una
cosa comercialmente reducida a dinero, sino el
dolor, el espanto, la emoción, la vergüenza, la
injuria física o moral, en general una dolorosa
sensación experimentada por la persona(s),
atribuyendo a la palabra dolor el más amplio
significado, y la impotencia del afectado para
poder restituir esta situación, y esta misma
impotencia lo aflige hasta lo más profundo de su
ser, llegando hasta el punto de tener que
aceptar ese dolor como parte de su vida y
cargarlo hasta que pueda superarlo (difícilmente
se logra esa meta).
No hay duda, sin embargo que la mayor
dificultad del daño moral es precisamente el
hecho de no encontrar correspondencia en el
criterio valorativo patrimonial. El daño material
nunca es irreparable, ocurrido o se restaura o se
reintegra la situación anterior mediante el
metálico (dinero), paro por el contrario el daño
Moral se perpetua independientemente de que
se pretenda indemnizar o restaurar.
Es bien sabido por nosotros que es un
argumento de los que no reconocen el
Moral, el de la imposibilidad de
establecer su existencia; pero III no
faene ninguna aseveración lógica va. que
su refutación está en que
ffafln moral es consecuencia
irrecusable del hecho dañoso. Este lo
prueba per se. Nadie puede negar que la
muerte de la señora Andreina Ferrera de
Sandoval es causa (y lo seguirá siendo)
de amargura y desesperación para su hija
huérfana de Madre y para su esposo Viudo.
Advertir la presencia del daño, en este
caso, es lo más natural,; extraño sería
suponer que la hija y el esposo no sientan la
muerte de su familiar directo; por lo cual es
muy sensato afirmar que la prueba del daño
está en el propio hecho de la muerte de la
ciudadana Andreina Ferrera de Sandoval.
Desde cientos de años atrás el daño moral
ha sido reconocido y ya en la época romana
se había oreado la ACT1Q MJURMRUM
destinada a 1a compensación de los daños
no patrimoniales. Hoy día, países avanzados
como Alemania ordena reparar los daños
morales, en su Código Alemán; al igual que
el Código Anstriaeo, el Francés (Artículo
1382), el Español, el Italiano (Artículo 1151
Código Civil), el derecho ingles reconoce
ampliamente la reparación del daño moral
como lo señala Mayne; también se llaman
daños morales en Inglaterra y en los Estados
Unidos vindictive, punitory, exemplary
damages y el dinero de la indemnización
correspondiente smart-money, en Portugal
en su artículo 2384 del Código Civil, en
Bélgica se señala la reparación amplia, el
Polaco en su artículo 157 del Código de las
Obligaciones y los artículos 165 y 166, en
Argentina en su artículo 1087 Código Civil,
en Uruguay la Corte Suprema de Justicia
siempre ha sido favorable a la tesis de la
reparación del daño moral con repercusión
patrimonial; y así se pueden seguir
nombrando un sin numero de países
avanzados o no que establecen el sistema
patrimonial como indemnización del daño
Moral. Pero en nuestra legislación
Venezolana (siempre influencia por Europa,
Colombia y Argentina) siempre ha existido
el daño Moral en el Artículo 1196 del
Código Civil vigente.
De igual manera, la Procuraduría General
de la República en cuanto al Daño Moral
manifestó entre otras cosas lo siguiente:
...pe» dk> la indemnización por daño
moral es simplemente estimativa y no es
susceptible de prueba.” Lo cual es
absolutamente correcto, el daño Moral no
es susceptible de prueba ni es necesario
demostrarlo tal y como lo ha establecido la
doctrina nacional e internacional así como
la Jurisprudencia del Tribunal Supremo de
Justicia en reiteradas tal y como se
evidencia de las decisiones que
oportunamente consignamos adjunto al
presente escrito; por lo cual procederemos
como primer elemento a señalar lo que
establece la doctrina en este particular y
después la Jurisprudencias.
Doctrinas Nacionales e Internacionales:
En primer punto haremos referencia al
reconocido tratadistas Brasilero “José de
Aguiar Dios” quien en su “Tratado de la
Responsabilidad Civil ” Tomo n, paginas
373 y ss., señala lo siguiente:
“También es argumento de los que
no reconocen el daño moral, el de la
imposibilidad de establecer su
existencia. Su refutación está en que
el daño moral es consecuencia
irrecusable del hecho dañoso. Este lo
prueba per se. Nadie puede negar que
la muerte de un hija es causa de
amargura y desesperación para el
padre. Lo mismo puede decirse de la
seducción, de la difamación, de los
delitos contra la honra en general
Advertir la presencia del daño, en ese
caso, es la más natural. Extraño sería
suponer que un padre no siente la
muerte de su hijo. Por otra parte,
muchos casos de daño patrimonial
indirecto son resarcidos, con base en
el principio de que la prueba del daño
está en el propio hecho, como
acontece con la injuria o en el
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