ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA
Los primeros 2 años de vida son fundamentales para el desarrollo pleno del potencial de cada ser humano,
de la alimentación depende ese desarrollo. Es una etapa de rápida velocidad de crecimiento y por lo tanto es
de mayor necesidades energéticas y de nutrientes porque la velocidad de crecimiento está directamente
relacionada con el metabolismo basal.
Actualmente, se considera que la ventana de oportunidad va de la gestación hasta los 24 meses, es la
ventana crítica para la promoción de crecimiento y desarrollo. Desde la gestación se hace una planeación
metabólica intrauterina para su crecimiento y para su futuro en la vida. La lactancia materna exclusiva
durante los primeros 6 meses es ideal, esa etapa que es la más crítica de crecimiento y desarrollo es en la
que se hace el inicio de la alimentación complementaria.
Asimismo, esta época es donde más se pueden presentar problemas de nutrición, especialmente aquellos
relacionados con desaceleración de crecimiento y desarrollo, de los 6 a los 24 meses de vida es donde más
crece, el crecimiento es tan acelerado que si la alimentación complementaria no es adecuada el riesgo de
presentar alguna enfermedad por malnutrición es importante. Por otro lado, también pueden aparecer
deficiencias de micronutrientes, si no existe una buena orientación de la alimentación complementaria con
todos los micronutrientes que requiere el niño podemos crear desnutrición silenciosa o deficiencia de
micronutrientes. Ademas es una época de enfermedades infecciosas comunes como la diarrea, problemas
respiratorios, etc, que alteran el crecimiento.
En la época que se introduce la alimentación complementaria es una rango de tiempo de mucha
susceptibilidad a deficiencias y excesos de nutrientes precisamente por los cambios que hay marcados en la
dieta, con exposiciones a nuevos alimentos, gustos y experiencias de alimentación.
El tipo de alimentos que reciba el niño implica que se den algunos cambios endocrinos que van a influir en la
salud futura del niño, ese déficit o exceso que se de en esta época de la vida van a ser que se haga una
programación metabólica temprana y esa es la consecuencia sobre la aparición de enfermedades crónicas
del adulto. La alimentación complementaria tiene un papel muy importante en la salud futura del adulto. Las
deficiencias nutricionales en los primeros meses tienen repercusiones en la adolescencia y en la adultez,
reflejadas, por ejemplo en reducción de la capacidad de trabajo, menor aprendizaje y rendimiento,
alteraciones en salud reproductiva y en el estado de salud general.
La AAP (Asociación Americana de Pediatría) define la alimentación complementaria como la manera en la
cual se introducen al lactante los alimentos sólidos o líquidos que son diferentes a la leche materna o
diferentes a la leche de fórmula láctea infantil y que se dan como COMPLEMENTO y no como sustituto de
la leche materna o de la fórmula láctea. Su función es aportar nutrientes que NO tiene la leche materna.
La alimentación complementaria es un reto nutriológico, es un proceso muy complejo porque tiene muchas
implicaciones para la vida futura, se da en la época de desarrollo máximo de su potencial de crecimiento
genético, es la principal oportunidad del niño para crear las bases de lo que en el futuro serán sus hábitos
alimenticios. Además, tiene un contexto psicodinámico y psicoemocional muy importante, la relación con
sus que establezca con sus padres o cuidadores al suministrar el alimento es muy importante, además el niño
debe tener la oportunidad de interactuar con diferentes colores, sabores y texturas de los alimentos.
Objetivos de la alimentación complementaria:
Promover un crecimiento y desarrollo, a todo nivel: neurológico, cognitivo, del tracto digestivo,
neuromuscular.
Completar brecha energética para cumplir el requerimiento calórico que es muy aumentado a
partir de los 6 meses, muchas necesidades de nutrientes
Favorecer la reserva de micronutrientes para asegurar el óptimo crecimiento y neurodesarrollo
Promover nutrientes que son insuficientes en la leche materna
Favorecer la habilidad para masticar, un niño que no aprende a masticar en esta época, en la
ventana de aprendizaje (4-9 meses), será mucho más difícil que lo realice posteriormente
Fomentar el gusto del niño por diferentes colores, sabores, texturas y olores de diferentes
alimentos
Fomentar que el niño tenga aceptación progresiva de alimentos diferentes, si establecemos
experiencias positivas con alimentos va a aprender a recibir alimentos saludables por el resto de su
vida
Favorecer el desarrollo de estructuras bucales; el niño para aprender a masticar no necesita los
dientes.
Es muy importante para desarrollar habilidades que le permitan la autoalimentación, entre más
temprano tenga experiencia en coger y manipular alimentos desarrollará mas habilidades que
permitirán la alimentación.
Favorece la relación entre padres e hijos, la alimentación es una forma de integración familiar.
Prevención de muchas enfermedades como por ejemplo alergia
Favorece la tolerancia inmunológica a todos los alérgenos alimentarios
Al hablar de alimentación complementaria debemos tener presente varios aspectos: ¿qué le damos al niño?
¿cómo?, ¿cuándo se lo damos?, ¿dónde?, ¿quién lo alimenta?, ¿en qué forma?
La debemos iniciar cuando sea la edad de introducción de cada tipo de alimento. En este punto debemos
determinar cuántas comidas le damos y cuanto tiempo tiene cada comida. La introducción de alimentos
sólidos es muy importante, es esencial la experiencia que tenga el niño con la textura y aceptación de
muchos alimentos. El momento y la edad de introducción es trascendental para saber cómo el niño tolera y
aprende a aceptar diversos alimentos. Para el cuándo debemos tener en cuenta varios factores:
Desarrollo neurológico
Desarrollo del sistema inmune
Desarrolle del sistema renal
Desarrollo del sistema digestivo
Debemos iniciar cuando el niño tenga sostén cefálico y pueda estar en sedestación, cuando vemos que abre
la boca al oler y ver ciertos alimentos; en ese momento el niño ya es apto. Las habilidades motoras que
requiere el niño para deglutir alimentos sólidos con una cuchara de manera segura, se adquieren entre los 4
y 6 meses, primero debe haber desaparecido el reflejo de protrusión; es uno de los signos que debemos tener
en cuenta para empezar la alimentación complementaria. También, cuando vemos que hay movimientos de
la lengua dentro de la boca que le permitirían hacer un bolo alimenticio.
A los 3 meses el niño ha madurado en un 50% su tasa de filtración glomerular, a los 6 meses ya un 70-80%,
ahí tolera mayor carga renal de solutos.
Es importante recordar que desde hace unos años se describe una ventana crítica de tolerancia
inmunológica, es aproximadamente entre los 4 y 7 meses, es el momento que tiene el niño la oportunidad de
tener contacto con alimentos potencialmente alergénicos pero disminuir el riesgo de alergia o sensibilización
al alérgeno, la introducción de alimentos potencialmente alergénicos demasiado temprano puede aumentar
el riesgo de reacciones alergénicos, pero retrasar su introducción no reduce el riesgo de alergia e incluso la
podría incrementar. Hasta hace poco se decía que el niño no podía recibir ni huevo, ni pescado ni frutos rojos
antes del año para disminuir la probabilidad de alergia, hoy se sabe que eso no es cierto, al contrario. Cada
vez se ven mas alergias alimentarias, no se sabe la mala técnica que puede haber en la introducción de los
alimentos, no por introducirlos oportunamente aumenta el riesgo de alergia alimentaria.
Considerando todos estos aspectos, se recomienda que la introducción de la alimentación complementaria
no sea antes de la semana 17 ni después de la semana 26, sin embargo, la APP, la OMS, UNICEF y otras
sociedades recomiendan que la lactancia materna se mantenga mínimo por 6 meses, no porque no este apto
para introducir la alimentación complementaria sino para favorecer el crecimiento del niño.
MINUTO 22
ASÍ QUE SE NECESITAN ALIMENTOS COMPLEMENTARIOS CUANDO REALMENTE LA LECHE MATERNA….