Características o propiedades de un texto
Todo texto necesariamente posee las siguientes propiedades:
Cohesión. Un texto cohesionado es aquel cuyas partes (palabras, oraciones y párrafos) se
encuentran unidas lógicamente entre sí, es decir, que de la lectura de una parte se puede
ir a la siguiente de manera ordenada, racional y secuencial. La falta de cohesión hace que
los textos salten de una cosa a otra, sin ton ni son.
Coherencia. Los textos deben ser coherentes, lo cual significa que deben centrarse en un
tema o tópico, sea el que sea. Un texto debería avanzar de a poco hacia la composición de
una idea global o general, a través de la exposición de ideas más puntuales o sencillas. Al
final de la lectura de un texto coherente, uno debería poder explicar de qué trata.
Significado. Todo texto posee un significado que debe recuperar el lector. La escritura
nunca carece de significado, pues de ser así no tendría nada que comunicar y la lectura
sería imposible.
Progresividad. Un texto ofrece su contenido de manera progresiva, es decir, poco a poco,
una oración a la vez. Por eso, para saber todo lo que dice, debemos leerlo completo, pues
a medida que avanzamos en la lectura vamos descifrando más y más el contenido de su
mensaje.
Intencionalidad. Todo texto es escrito con alguna intención comunicativa, es decir, con
algún propósito en mente, ya sea servir de recordatorio, decirle a otra persona que haga
algo o simplemente entretener. Sea como sea, dicha intención configurará el texto y hará
que el emisor emplee unos u otros recursos en su composición.
Adecuación. Todo texto debe adaptarse a una serie de códigos y preceptos que sean
comunes con su receptor, de manera que este pueda entenderlo y descifrar su contenido.
Esto pasa por el modo de uso del lenguaje, así como por las convenciones del género,
entre otras cosas.
Contexto. Todo texto forma parte de una situación comunicativa, es decir, un contexto o
circunstancia que a menudo determina muchos de sus significados. Se trata del lugar y el
momento específicos en que el texto es producido.
Tipos de textos
Los textos se clasifican tradicionalmente en función de la intención comunicativa del emisor. Así, se
puede distinguir entre:
Textos expositivos
Un texto expositivo, también llamado texto informativo o texto explicativo, es aquel que le ofrece
al lector una serie de contenidos o informaciones específicas, junto con las herramientas
conceptuales o contextuales necesarias para poder comprenderlos. Es decir, se trata de textos que
le explican o le enseñan algo concreto al lector.
Por ejemplo: un informe técnico, un resumen escolar o una entrada de enciclopedia.
Ver también: Texto expositivo
Textos narrativos
Un texto narrativo es aquel que ofrece al lector una narración, con sus personajes, escenarios y
acontecimientos. Estos relatos pueden ser reales o imaginarios y pueden formar parte de
la historia, la literatura o la narración popular.
Por ejemplo: los cuentos, las leyendas, las novelas o las crónicas de viaje.
Ver también: Texto narrativo
Textos descriptivos
Un texto descriptivo es aquel que ofrece al lector una descripción, es decir, una lista de los detalles
que caracterizan a una persona, un objeto o un evento específicos. Las descripciones pueden, sin
embargo, formar parte de otros textos, como ocurre a menudo en los relatos y en las
explicaciones.
Por ejemplo: la ficha de una obra de arte en un museo o la descripción de un electrodoméstico en
un catálogo.
Ver también: Texto descriptivo
Textos argumentativos
Un texto argumentativo, a veces llamado texto persuasivo, es aquel que busca convencer al lector
de adoptar una opinión, un punto de vista o una consideración respecto a un tema determinado, a
través de argumentos y razones. Los argumentos pueden ser lógicos y racionales o pueden, en
cambio, apelar a los sentimientos.
Por ejemplo: un artículo de opinión, un folleto para incentivar el ahorro energético,
una publicidad de un producto o una propaganda política.
Más en: Texto argumentativo
Textos instructivos
Un texto instructivo es aquel que le imparte un conjunto de instrucciones, órdenes o sugerencias al
lector. Este tipo de textos suelen estar escritos dirigiéndose expresamente al receptor, por eso
habitualmente emplean verbos en modo imperativo o en infinitivo, así como vocativos, entre otros
recursos.
Fuente: [Link]