Universidad de Guayaquil
Facultad de Ciencias Químicas
Carrera: Bioquímica y Farmacia
Tecnología Farmacéutica II
INFORME
Tema de la práctica de laboratorio:
Práctica ENTOAMOEBA COLI, HISTOLITICA, GIARDIA LAMBLIA
N° 2
BFA-S-CO-6-8 G1A Nombre del Docente: Dr. William Johnny Jiménez Jiménez Q.F
ESTUDIANTE:
• Bustamante Balón Ken Alfonso
OBJETIVOS DE LA PRÁCTICA DEL LABORATORIO:
1. Establecer los diferentes elementos presentes usualmente en la materia fecal (Seudoparasitos: Células y fibras
vegetales, fibras musculares, cristales, glóbulos de grasa, moco, entre otros)
2. Diferenciar los artefactos de los parásitos.
3. Aprender a verificar las características morfológicas propias de la especie parásita protozoaria, fundamentados
en el conocimiento teórico.
4. Observar y determinar las diferencias morfológicas entre las especies protozoarias rizópodas patógenas
entéricas, comensales y de vida libre.
INTRODUCCIÓN: MARCO TEÓRICO
ENTOAMOEBA COLI
Entamoeba coli es un parásito protozoario que vive en el intestino grueso de los
seres humanos y otros mamíferos. Es una especie comensal, lo que significa que no
causa enfermedad en la mayoría de los casos y se considera parte de la flora
intestinal normal. Aunque no es patógena como otras especies de Entamoeba, su
presencia en muestras fecales puede ser indicativa de exposición a condiciones de
saneamiento deficientes.
Ciclo vital de Entamoeba coli
El ciclo de vida de Entamoeba coli consta de dos fases principales: el trofozoíto y el quiste.
1. Trofozoíto: Es la forma activa y móvil de E. coli, que se encuentra en el intestino grueso. Los trofozoítos se
alimentan de bacterias y detritos en el colon, pero no invaden tejidos ni causan daño. Esta forma es lábil y no
sobrevive fuera del hospedador.
2. Quiste: En condiciones adversas, como cuando el contenido fecal se deshidrata en el intestino, los trofozoítos
se transforman en quistes, que son estructuras redondas, inmóviles y resistentes. Los quistes tienen paredes
gruesas que los protegen, permitiéndoles sobrevivir fuera del hospedador en el ambiente. Estos quistes son
infectantes y se eliminan con las heces, pudiendo sobrevivir en el medio ambiente durante semanas.
Transmisión de Entamoeba coli
La transmisión de Entamoeba coli ocurre por vía fecal-oral, generalmente por ingestión de alimentos o agua
contaminada con heces que contienen quistes del parásito. Una vez que los quistes ingresan al sistema digestivo de
una persona, pasan al intestino, donde se transforman en trofozoítos y el ciclo comienza de nuevo. La transmisión es
común en lugares con deficiencias en la higiene y el saneamiento, ya que facilita la contaminación del agua y los
alimentos.
Importancia clínica
Aunque Entamoeba coli es inofensiva para el hospedador, su identificación en muestras fecales puede indicar
exposición a condiciones insalubres y puede ser confundida con especies patógenas de Entamoeba, como Entamoeba
histolytica. Por ello, su detección es importante en el análisis parasitológico, tanto para evaluar las condiciones de
higiene del paciente como para distinguirla de otras infecciones que sí pueden requerir tratamiento.
ENTOAMOEBA HYSTOLITICA
Entamoeba histolytica es un protozoario parásito que infecta a los seres
humanos y puede causar una enfermedad conocida como amebiasis. Esta
infección puede ser asintomática, pero en algunos casos provoca síntomas
intestinales, como diarrea y dolor abdominal, y en situaciones más graves puede
invadir otros órganos, especialmente el hígado, causando abscesos hepáticos.
Ciclo de vida de Entamoeba histolytica
El ciclo de vida de Entamoeba histolytica se desarrolla principalmente en dos
formas: el trofozoíto y el quiste.
1. Trofozoíto: Es la forma activa, móvil y patógena del parásito. Los trofozoítos viven en el intestino grueso,
donde se alimentan de bacterias y células del hospedador, incluyendo células epiteliales y glóbulos rojos. Esta
capacidad de invadir y destruir tejidos le da su nombre ("histolytica" significa "destructora de tejido"). En los
casos graves, los trofozoítos pueden atravesar la pared intestinal y migrar a otros órganos, especialmente el
hígado.
2. Quiste: Cuando las condiciones son desfavorables en el intestino, los trofozoítos se transforman en quistes,
que son formas de resistencia no móviles y altamente infecciosas. Los quistes se excretan en las heces y
pueden sobrevivir durante semanas en el ambiente, especialmente en agua o suelo contaminados.
Transmisión de Entamoeba histolytica
La transmisión de E. histolytica ocurre principalmente por vía fecal-oral. Los quistes del parásito pueden entrar en el
cuerpo al consumir alimentos o agua contaminados, o por contacto directo con superficies contaminadas. Esta forma
de transmisión es común en zonas con problemas de saneamiento e higiene, y se facilita en áreas de alta densidad de
población y con acceso limitado a agua potable.
Manifestaciones clínicas
La infección por Entamoeba histolytica puede variar desde una infección asintomática hasta una enfermedad grave.
Las manifestaciones clínicas pueden incluir:
• Amebiasis intestinal: Causa diarrea, dolor abdominal, fiebre y, en algunos casos, disentería (diarrea con
moco y sangre). La invasión de la pared intestinal puede llevar a la formación de úlceras y a complicaciones
como la perforación intestinal.
• Amebiasis extraintestinal: Ocurre cuando el parásito atraviesa la pared intestinal y viaja por el torrente
sanguíneo hasta otros órganos, siendo el hígado el más afectado. Esto puede provocar abscesos hepáticos, que
causan fiebre, dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen y, en casos graves, complicaciones
potencialmente mortales.
Diagnóstico y tratamiento
Para diagnosticar la infección por Entamoeba histolytica, se utilizan métodos como el examen microscópico de heces
para observar quistes y trofozoítos, pruebas de antígenos, y en algunos casos, estudios de imagen (como ultrasonido o
tomografía) para detectar abscesos hepáticos.
El tratamiento incluye el uso de medicamentos antiparasitarios, como metronidazol o tinidazol, seguido de un
segundo tratamiento con agentes luminales (como la paromomicina) para eliminar los quistes remanentes en el
intestino. La intervención temprana es esencial para evitar complicaciones graves.
GIARDIA LAMBLIA
Giardia lamblia (también conocida como Giardia intestinalis o Giardia
duodenalis) es un protozoario parásito que infecta el sistema digestivo de humanos y
otros animales, causando una enfermedad conocida como giardiasis. Esta infección
puede ser asintomática o presentar síntomas como diarrea, dolor abdominal, y
malabsorción de nutrientes. Giardia lamblia se encuentra ampliamente distribuida
en todo el mundo, especialmente en áreas con problemas de saneamiento.
Ciclo de vida de Giardia lamblia
El ciclo de vida de Giardia lamblia se compone de dos fases principales: el
trofozoíto y el quiste.
1. Trofozoíto: Es la forma activa y móvil del parásito, que vive y se multiplica en el intestino delgado del
hospedador. Los trofozoítos tienen una estructura distintiva en forma de pera con varios flagelos que les
permiten moverse y una estructura de "ventosa" que les permite adherirse a la mucosa intestinal. En esta
forma, el parásito se alimenta de nutrientes en el intestino, y su presencia puede interferir en la absorción de
estos, provocando malabsorción y diarrea. Los trofozoítos no sobreviven fuera del cuerpo, por lo que su
propagación depende de la formación de quistes.
2. Quiste: Cuando los trofozoítos se deshidratan al pasar por el intestino grueso, se transforman en quistes, que
son formas resistentes e infecciosas. Los quistes son expulsados en las heces y pueden sobrevivir en el
ambiente (especialmente en agua) durante semanas o incluso meses. Esta forma es responsable de la
transmisión de la infección.
Transmisión de Giardia lamblia
La transmisión de Giardia lamblia ocurre principalmente a través de la vía fecal-oral, generalmente por el consumo
de agua o alimentos contaminados con quistes. También es posible la transmisión por contacto directo, especialmente
en entornos donde las personas están en estrecho contacto o donde las prácticas de higiene son limitadas (por
ejemplo, en guarderías). La transmisión es común en áreas con problemas de saneamiento y en actividades
recreativas en aguas contaminadas, como nadar en ríos, lagos o piscinas.
Síntomas de la giardiasis
La infección por Giardia lamblia puede causar diversos síntomas, que pueden aparecer entre una y tres semanas
después de la exposición al parásito. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
• Diarrea acuosa y maloliente
• Dolor y distensión abdominal
• Náuseas y vómitos
• Pérdida de apetito y de peso
• Fatiga
• Malabsorción de nutrientes, que puede llevar a deficiencias nutricionales
Sin tratamiento, la infección puede volverse crónica y llevar a problemas de malabsorción prolongada, especialmente
en niños.
Diagnóstico y tratamiento
Para diagnosticar la giardiasis, se realizan pruebas de laboratorio en muestras fecales para detectar quistes o
trofozoítos de Giardia lamblia. También se pueden utilizar pruebas de antígenos en heces y pruebas de PCR para una
detección más precisa.
El tratamiento de la giardiasis incluye el uso de medicamentos antiparasitarios como metronidazol, tinidazol o
nitazoxanida. Es importante completar el tratamiento y tomar precauciones higiénicas para evitar la reinfección y la
propagación del parásito a otros. La prevención se basa en mejorar las prácticas de higiene y saneamiento, así como
en evitar el consumo de agua no tratada en áreas de riesgo.
REACTIVOS:
• Suero fisiológico isotónico (Solución acuosa de Cloruro de Sodio al 0,85%,
• Colorante de Lugol (Solución acuosa de yodo metálico y Yoduro de potasio al 2%)
MATERIALES DE LABORATORIO:
• Placas portaobjetos de vidrio 25x76mm
• Laminillas cubre objetos de 22x22mm
• Goteros o pipetas Pasteur.
• Aplicadores de madera.
• Lápiz graso
• Tiras de pH
• Desinfectante para manos
• Desinfectantes para mesones, lavabos y superficies.
EQUIPOS DE LABORATORIO:
• Microscopio
MÉTODO, TÉCNICA OPERATORIA O PROCEDIMIENTO:
1. Tomar placa portaobjetos libre de grasa
2. Colocar un lado una gota de solución fisiológica y al otro lado, una gota de Lugol
3. Colocar un aplicador de madera, una pequeña muestra de heces sobre cada gota
4. Mezclar hasta formar una suspensión homogénea
5. Colocar una laminilla cubreobjetos sobre cada gota
RESULTADOS OBTENIDOS:
EXAMEN MACROSCÓPICO
CONSISTENCIA SUAVE
MUCOSIDADES/SANGRE N/A
COLOR CAFÉ
OLOR FÉTIDO
EXAMEN MICROSCÓPICO
En la muestra se observaron distintos elementos microscópicos, incluyendo cristales, fibras vegetales, burbujas de aire
y quistes de protozoarios. Los cristales presentaban formas y características específicas, como estructuras amorfas o
alargadas, que facilitaron su identificación. Las fibras vegetales tenían una apariencia alargada que podría confundirse
con parásitos, pero se distinguieron por la falta de estructuras internas propias de los organismos vivos. Las burbujas
de aire fueron fácilmente reconocibles por su forma redondeada y transparencia. Además, se identificaron quistes de
protozoarios, diferenciables por su forma y detalles internos. Estos elementos se distinguieron entre sí bajo el
microscopio gracias a sus características únicas.
Se identificaron también quistes de protozoarios, destacándose quistes de Giardia lamblia con forma ovalada y paredes
delgadas, en los cuales se podían observar núcleos internos claramente visibles. También se observaron quistes de E.
coli, que presentaban una forma redondeada o ligeramente ovalada. Estas características en la forma y detalles internos
permitieron diferenciar los quistes de Giardia y E. coli bajo el microscopio.
CONCLUSIONES:
• La presencia de quistes de Giardia lamblia y E. coli sugiere la posibilidad de una infección parasitaria, lo que
podría indicar que el paciente ha estado expuesto a condiciones de higiene deficientes o ha ingerido agua o
alimentos contaminados.
• La observación de fibras vegetales, cristales y burbujas de aire, que podrían confundirse inicialmente con
parásitos, subraya la importancia de un análisis minucioso para diferenciar entre artefactos y
microorganismos verdaderos, evitando así diagnósticos incorrectos.
• La diversidad de estructuras observadas destaca la eficacia del análisis microscópico para detectar tanto
organismos patógenos como componentes inofensivos, como cristales y burbujas, lo que mejora la precisión
en el diagnóstico.
RECOMENDACIONES:
• Establecer medidas de limpieza y desinfección en lugares donde se manipulan alimentos, garantizando que estén
libres de agentes patógenos que puedan causar enfermedades.
• Enseñar a la población sobre la importancia de la higiene personal y la correcta manipulación de alimentos para
reducir el riesgo de infecciones intestinales.
• Realizar controles periódicos para detectar infecciones en etapas tempranas y aplicar tratamientos oportunos,
minimizando el impacto en la salud pública.
BIBLIOGRAFÍA:
1--Atlas de Coprologia. Codoceo
2-Stay Valdano R.M.¨¨[Link] de Parasitología Clínica. Editorial Universidad de Guayaquil. Guayaquil. Ecuador.
3-Botero –Restrepo. Quinta edición. 2012. Parasitología Humana. Colombia
4-Becerril F.M.A.2011- tercera edición. Parasitología Médica. Editorial McGraw Hill. Mèxico.
5-Rodriguez Pérez Elba G.2013. 1° Edición. Parasitología Médica. Editorial el Manual Moderno. México.
Texto ISBN:
978-607-448-352-9. Versión Electrónica: ISBN:978-607-448-353-6