INTRODUCCIÓN
En esta exposición abordaremos cuatro patologías prevalentes en el territorio
bucomaxilofacial: caries dental, enfermedades periodontales, cáncer
bucal y pérdida dental.
Además, se presentarán datos epidemiológicos nacionales para comprender la
magnitud de estas enfermedades en Chile y la importancia de la prevención y
diagnóstico temprano para mejorar la salud bucodental.
CARIES DENTAL
La caries dental es una de las enfermedades bucales más comunes, afectando
a personas de todas las edades, especialmente a niños. En Chile, su
prevalencia aumenta con la edad, lo que resalta la necesidad de intervenciones
preventivas desde la infancia. Los datos nacionales muestran que a los 2 años,
el 17,5% de los niños tiene caries, cifra que sube al 70,4% a los 6 años y
alcanza al 99,4% en adultos mayores. Este patrón creciente es preocupante, ya
que la caries no solo compromete la salud dental, sino que también causa
dolor, infecciones y dificultades para comer y comunicarse.
ENFERMEDADES PERIODONTALES
Las enfermedades periodontales, que incluyen la gingivitis y la periodontitis,
afectan los tejidos que sostienen los dientes. La gingivitis es la forma más
leve y común, mientras que la periodontitis es más grave y puede causar
pérdida dental si no se trata. En Chile, la gingivitis afecta al 32,6% de los niños
de 2 años, aumentando al 66,9% en los de 12 años. Las niñas de 12 años
tienen encías más saludables (37,5%) en comparación con los varones (28,4%).
En adultos, la periodontitis se mide por la pérdida de soporte dental; un 39%
de los adultos entre 35 y 44 años tiene pérdidas mayores a 6 mm, cifra que
sube al 69% en personas de 65 a 74 años, siendo los hombres más afectados.
CANCER BUCAL
El cáncer bucal es menos común, pero muy grave. En Chile, la incidencia
ajustada es de 3,2 casos por cada 100.000 hombres y 1,2 por cada 100.000
mujeres, representando el 1,5% y 0,7% de los casos totales de cáncer,
respectivamente. A pesar de su baja incidencia, la mortalidad es alta. La tasa
de supervivencia a cinco años es del 56,9%, pero varía según el estadio de
detección: en fases tempranas, la supervivencia a 10 años supera el 85%,
mientras que en fases avanzadas cae al 30%. La detección temprana y la
concienciación sobre los factores de riesgo, como el tabaco y el alcohol, son
cruciales.
EDENTULISMO O PERDIDA DENTAL
La pérdida dental afecta la calidad de vida al comprometer la masticación y
generar problemas estéticos, digestivos y nutricionales, con un impacto mayor
en sectores desfavorecidos.
La pérdida dental, consecuencia de la caries y las enfermedades periodontales,
es un problema significativo en Chile. Según la Encuesta Nacional de Salud
2016-2017, el 67% de la población mayor de 15 años sufre de edentulismo
(pérdida parcial o total de dientes), y esta situación empeora con la edad. Solo
el 31% de las personas entre 35 y 44 años mantiene su dentición completa,
mientras que en el grupo de 65 a 74 años, solo un 2,6% conserva todos sus
dientes. La pérdida dental afecta la calidad de vida al comprometer la
masticación y generar problemas estéticos, digestivos y nutricionales, con un
impacto mayor en sectores desfavorecidos.
Las principales causas de pérdida de dientes son la caries dental y la
enfermedad periodontal, siendo la caries dental la principal causa en la
población adulta.
A nivel global, aproximadamente 270 millones de personas sufren de
edentulismo total.
La pérdida de dientes está relacionada con la mala calidad de vida y la
magnitud de su deterioro está relacionada con el número de dientes perdidos.
Además, las personas pueden verse afectadas emocionalmente por la pérdida
de dientes
En Chile, desde 1995 se han implementado políticas enfocadas en los adultos
mayores, incluyendo el Régimen GES que cubre la atención odontológica
integral para mayores de 60 años. Programas como "Más Sonrisas para Chile"
han mejorado el acceso a atención dental para mujeres mayores de 20 años, y
las políticas nacionales han priorizado la prevención de la pérdida dental,
especialmente en jóvenes y niños.
CONCLUSIÓN
La prevención es clave para mantener la salud bucal y evitar problemas graves
como caries, enfermedades periodontales, cáncer oral y pérdida dental.
Adoptar un enfoque preventivo no solo mejora la salud bucal, sino que también
reduce la necesidad de tratamientos costosos a largo plazo.