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Estructura y Técnicas del Discurso Oratorio

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FACULTAD DE DERECHO

TALLER DE EXPRESIÓN ORAL Y ESCRITA


DRA. JANETH MIREYA RIOS VERDUGO

DISCURSO

Participa de las características de la conferencia, pero su finalidad principal es la de


convencer o persuadir al auditorio. Sus temas pueden ser políticos, religiosos y militares.
Elementos que configuran el discurso oratorio
El discurso, según el ámbito en que toque disertarlo o el grupo al que está dirigido,
obedece a diferentes esquemas o partes. Consta regularmente de tres partes bien
definidas, cada una de ellas con sus propias características y ligadas intrínsecamente la
una con la otra para lograr el cometido esperado.

Partes del discurso


1.-Introducción:
Es el inicio del discurso, sirve para motivar la atención del público hacía las palabras del
orador y para dar a conocer, brevemente, en qué consistirá el tema a tratarse y los
objetivos que se esperan alcanzar. Pueden utilizarse hasta cinco formas diferentes de
introducción, cada una de ellas según el público y la ocasión en que toque pronunciarlas:
Fraseológico:
Puede iniciarse mencionando una frase célebre, un poema, las letras de una canción o un
pasaje bíblico que tenga relación con el tema a tratarse. Por ejemplo, para un discurso
sobre "El éxito" se puede iniciar diciendo: Señores, como decía el Dr. Cristian Bernard, "El
éxito comienza con la voluntad del hombre... piensa que puedes y podrás,… todo está en
el estado mental del hombre".
Anecdótico:
El público es un grupo de personas que siempre muestran curiosidad por conocer algo
peculiar sobre el expositor o sobre el tema que se está presentando. Contar una anécdota
de nuestra vida o sobre otra persona suele cautivar la atención de los oyentes. Por
ejemplo: “Amigos, quiero contarles lo que me ocurrió la noche en que, en vez de besar a
mi esposa bese a su hermana gemela, ese día yo estaba…”
Humorístico:
También es válido contar un chiste u ocurrencia graciosa que tenga relación con el tema.
No siempre los discursos tienen que ser serios o aburridos, la jocosidad le pone la chispa
de vida a la exposición y evita que el público se canse o se aburra.
Ejemplo: "¿Mamá, las pasas vuelan?" No hijito, ¿porque? "¡Ah... entonces me comí una
mosca!"
Interrogativo:
Esta introducción consiste en hacer preguntas al público sobre el tema a abordarse, pero
nunca esperar una respuesta pues las preguntas son sólo de tipo referencial. El hacer
preguntas sirve para demostrar al público que nosotros sabemos algo que ellos no saben
y que estamos ahí para instruirlos. Ejemplo: ¿Sabían ustedes que don José de San Martín
era “drogadicto”? ¿Sabían ustedes que Ramón Castilla nunca liberó a ningún negro?
Teatralizado:
Es una forma efectiva de llamar la atención del público y comunicarle el tema que vamos
a exponer. Se hace uso de la mímica, expresividad corporal y mucho ingenio. Por
ejemplo, salir al frente y soltar un vaso de vidrio al suelo; éste se hará añicos, pero nos
dará pie para hablar, por ejemplo, de la Ley de la gravedad, sobre la destrucción del
mundo o sobre cualquier otro tema relacionado.

1
2.-Desarrollo
Es la parte medular del discurso, en ella el orador desarrolla su idea central de forma clara
y detallada. En el desarrollo se explican los argumentos en los que se basa nuestra teoría
o hipótesis, también sirve para refutar las ideas, ejemplificar una demostración y adoptar
una posición académica especifica. Algunas recomendaciones dignas de tenerse en
cuenta en el desarrollo del discurso son las siguientes:
• Documentarse ampliamente sobre el tema a exponerse.
• Cerciorarse de la veracidad de los datos a exponerse, no sea que nos repliquen y nos
hagan pasar un mal momento.
• Elaborar un pequeño esquema de las ideas a presentarse.
• Citar ejemplos, anécdotas, cifras y/o casos reales relacionados con el tema para hacerlo
más didáctico.
• Y sobre todo, hacer un discurso ameno y no muy extenso.
Desarrollo de un discurso:
Otras recomendaciones que nos brindan los especialistas son las siguientes:
• Considerando el carácter inconstante de la atención, un discurso largo puede resultar
fastidioso, no debe durar más de 45 minutos.
• Si el esquema del discurso es complicado y los pasos a seguirse no son claros, puede
perturbar la atención de los oyentes.
• La exposición de la parte central de nuestro discurso debe poseer un atractivo interés
para los oyentes.
• El auditorio debe mantenerse atento; concentrado en nuestra charla, esto se logra por
medio de preguntas adecuadas, dinámicas grupales y dejándolo participar.

3.-Conclusión
La conclusión es la parte final del discurso, en ella el orador hace un breve resumen de lo
tratado, mencionando los puntos más importantes de la exposición o realizando
recomendaciones que se desprenden del tema central. La conclusión es un elemento
estratégico pues lo que se dice queda sonando en los oídos del público y tiene mayor
probabilidad de quedar en la memoria. Para efectos de conclusión y/o despedida,
recomendamos las siguientes 05 formulas:
Fraseológico:
Se puede culminar mencionando una frase célebre o algunas palabras impactantes o
motivadoras. Por ejemplo: “Y ya para terminar permítanme decirles que, ‘el éxito está
compuesto de 1 % de inspiración y de 99 % de transpiración’, Muchas gracias."
Con vivas o hurras:
Esta es una forma de conclusión que tiene por objeto dejar motivados a los oyentes a
través de su participación activa y “cantada”. Por ejemplo: _ "Y ya para terminar, queridos
amigos: ¡Viva la oratoria!” _ ¡Viva! -contesta el público. _ “¡Viva el éxito!” ¡Viva! –vuelven a
contestar los oyentes.
Por respuesta del público:
En esta modalidad el orador hace una serie de preguntas al auditorio para que le
contesten a través de un “Si” o un “No”. Las preguntas deben ser siempre de corte
positivo. Por ejemplo: Señores, ¡somos los mejores! ¡Si! -responde el público. ¡Somos
triunfadores! ¡Si! -vuelve a contestar el auditorio.
Por agradecimiento:
El orador culmina su exposición agradeciendo a los organizadores, auspiciadores, público
presente y algunas veces a los oradores que lo antecedieron. Ejemplo: _ "Y para culminar
quiero expresar mi agradecimiento a la asociación de abogados por haber permitido mi
presencia esta noche... Hasta pronto"
Mixto:

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Es una forma que combina indistintamente los diferentes tipos de conclusiones existentes.
Pueden mezclarse una forma fraseológica con una de agradecimiento. Ejemplo: “Para
despedirme quiero expresar mi agradecimiento a la Universidad Nacional de Autónoma de
Sinaloa por haberme permitido estar con ustedes y sobre todo reiterarles aquellas
palabras cristianas que dicen: ¡Sean firmes hasta el fin y recibirán la corona de gloria…
Hasta siempre.”

Elaboración y exposición de un discurso


Un discurso es un pensamiento o razonamiento prolongado expresado por uno o más
individuos. Representa una exposición de forma oral y generalmente están dirigidos hacia
una o varias personas. Se componen por tres puntos fundamentales: el tema del discurso,
el presentador y el auditorio.
Es importante además la etapa previa del discurso o sea su elaboración correcta para
lograr los fines deseados. Veamos un ejemplo de estudio previo de un discurso.
1) ¿Qué es lo que deseamos lograr con nuestro discurso? Tenemos que tener en
claro el objetivo final del discurso.
Ejemplos de respuestas:
Que el auditorio me vote a mí como Presidente.
Que el auditorio haga donaciones para el club Dorados de fútbol.
Que el auditorio compre ropa de abrigo para los niños huérfanos de Los cabos, Baja
California sur.
Que el auditorio esté de acuerdo en la elaboración de un proyecto “x”.
2) ¿Qué palabras transmitirán de forma clara la temática del discurso? La
denominación o título del discurso tiene que llamar la atención y ser de sencilla
comprensión. También debe lograr el interés de los particulares para que logren
identificarlo fácilmente.
Ejemplos de respuestas:
El Presidente que todos queremos.
Ayudemos todos con las donaciones al club Dorados.
Colaboremos con la Escuela Pública de la ciudad.
3) ¿De qué manera termino el discurso? Una reflexión final siempre es importante a la
hora de la finalización del discurso. También es importante motivar a los oyentes para
determinada tarea a llevar a cabo.
Ejemplos de respuestas:
¡Ayudemos a los pequeños de los Cabos!
¡Apoye a Jesús Lo como nuevo Director!
¡Continúe colaborando con el mismo esfuerzo y empeño!
4) Ordenando las ideas
Siempre en un discurso unos temas son más importantes que otros, por lo que tendremos
que establecer un orden adecuado. Habrá que ordenarlo desde su problemática, hasta su
posible solución.
Ejemplo de orden en un discurso:
Problemática: por mala actuación del hogar de menores, los pequeños están enfermos y
no concurren a la escuela.
Solución: Lo mejor será conseguir dineros suficientes para la mejor atención sanitaria de
los pequeños y su reintegro inmediato a los estudios.
5) Elaborando la Introducción
La interrogante que nos tenemos que plantear aquí sería ¿Cómo lograr anticipar el tema
del discurso? En el punto anterior ya definimos el orden por lo que debemos emplearlo

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para realizar una interesante introducción. Su extensión tiene que depender de los
tiempos que dispongamos para la presentación del discurso.

Ejemplos de introducciones de discurso:


En primer término, analizaremos la problemática de...
En segundo término, señalaremos las mejores soluciones para...
Como primer punto detallemos los perjuicios de...
Como segundo punto estudiemos lo más conveniente para....
6) Las primeras frases
También es necesario establecer los primeros vocablos a emplear, lo que nos ayudará a
lograr la máxima atención por parte de los oyentes. Un discurso con importantes
"primeras palabras" podrá despertar el interés de todos los presentes.
Ejemplos de primeras palabras a utilizar:
¡Tres cosas son fundamentales para el proyecto son...!
¿Cómo reaccionaría usted si en la escuela de su pequeño no hay...?
7) Saludo despedida
El saludo o despedida final es algo que queda a criterio de cada orador. Es una opción
que a veces se hace necesaria y en otras no tanto, dependiendo del discurso y el
auditorio. De todas formas, en caso de emplearse debe ser claro, preciso y corto, un
saludo muy extenso puede llegar a tener efectos negativos en el discurso.
Ejemplos de saludos de discursos:
¡Amigos y amigas, muchas gracias por el tiempo dispensado y tengan muy buenas
noches!
¡Damas y caballeros, agradezco su presencia y tengan muy buenas tardes!
8) El ensayo del discurso
La práctica y ensayo de todos los discursos es fundamental. Además, también resulta
muy positivo ensayarlo ante una grabadora para después analizar los posibles errores
cometidos. El empleo de un cronómetro para el ensayo es también importante.

Ejemplo de un discurso
Martin Luther King. Líder del movimiento en favor de los derechos civiles de las minorías.
En 1963 encabezó una marcha pacífica y pronunció su discurso más famoso: "Tengo un
sueño". Durante una histórica manifestación de más de 200,000 en pro de los derechos
civiles para los negros en los [Link].

Martin Luther King, Jr.


"Tengo un sueño"
Discurso en Washington, D.C.
Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor
manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.
Hace cien años, un gran estadounidense, cuya simbólica sombra nos cobija hoy, firmó la
Proclama de la emancipación. Este trascendental decreto significó como un gran rayo de
luz y de esperanza para millones de esclavos negros, chamuscados en las llamas de una
marchita injusticia. Llegó como un precioso amanecer al final de una larga noche de
cautiverio. Pero, cien años después, el negro aún no es libre; cien años después, la vida
del negro es aun tristemente lacerada por las esposas de la segregación y las cadenas de
la discriminación; cien años después, el negro vive en una isla solitaria en medio de un
inmenso océano de prosperidad material; cien años después, el negro todavía languidece
en las esquinas de la sociedad estadounidense y se encuentra desterrado en su propia
tierra.

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Por eso, hoy hemos venido aquí a dramatizar una condición vergonzosa. En cierto
sentido, hemos venido a la capital de nuestro país, a cobrar un cheque. Cuando los
arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y
de la Declaración de Independencia, firmaron un pagaré del que todo estadounidense
habría de ser heredero. Este documento era la promesa de que, a todos los hombres, les
serían garantizados los inalienables derechos a la vida, la libertad y la búsqueda de la
felicidad.
Es obvio hoy en día, que Estados Unidos ha incumplido ese pagaré en lo que concierne a
sus ciudadanos negros. En lugar de honrar esta sagrada obligación, Estados Unidos ha
dado a los negros un cheque sin fondos; un cheque que ha sido devuelto con el sello de
"fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el Banco de la Justicia haya
quebrado. Rehusamos creer que no haya suficientes fondos en las grandes bóvedas de la
oportunidad de este país. Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos
colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia.
También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América
la urgencia impetuosa del ahora. Este no es el momento de tener el lujo de enfriarse o de
tomar tranquilizantes de gradualismo. Ahora es el momento de hacer realidad las
promesas de democracia. Ahora es el momento de salir del oscuro y desolado valle de la
segregación hacia el camino soleado de la justicia racial. Ahora es el momento de hacer
de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios. Ahora es el momento de sacar a
nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la roca sólida de la
hermandad.
Sería fatal para la nación pasar por alto la urgencia del momento y no darle la importancia
a la decisión de los negros. Este verano, ardiente por el legítimo descontento de los
negros, no pasará hasta que no haya un otoño vigorizante de libertad e igualdad. 1963 no
es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban
desahogarse y ya se sentirá contentos, tendrán un rudo despertar si el país retorna a lo
mismo de siempre. No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que a
los negros se les garanticen sus derechos de ciudadanía.
Los remolinos de la rebelión continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación
hasta que surja el esplendoroso día de la justicia. Pero hay algo que debo decir a mi
gente que aguarda en el cálido umbral que conduce al palacio de la justicia. Debemos
evitar cometer actos injustos en el proceso de obtener el lugar que por derecho nos
corresponde. No busquemos satisfacer nuestra sed de libertad bebiendo de la copa de la
amargura y el odio.
Debemos conducir para siempre nuestra lucha por el camino elevado de la dignidad y la
disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en violencia física.
Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas donde se encuentre la
fuerza física con la fuerza del alma. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la
comunidad negra, no debe conducirnos a la desconfianza de toda la gente blanca, porque
muchos de nuestros hermanos blancos, como lo evidencia su presencia aquí hoy, han
llegado a comprender que su destino está unido al nuestro y su libertad está
inextricablemente ligada a la nuestra. No podemos caminar solos. Y al hablar, debemos
hacer la promesa de marchar siempre hacia adelante. No podemos volver atrás.
Hay quienes preguntan a los partidarios de los derechos civiles, "¿Cuándo quedarán
satisfechos?"
Nunca podremos quedar satisfechos mientras nuestros cuerpos, fatigados de tanto viajar,
no puedan alojarse en los moteles de las carreteras y en los hoteles de las ciudades. No
podremos quedar satisfechos, mientras los negros sólo podamos trasladarnos de un
gueto pequeño a un gueto más grande. Nunca podremos quedar satisfechos, mientras un
negro de Misisipí no pueda votar y un negro de Nueva York considere que no hay por qué

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votar. No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia
ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente".
Sé que algunos de ustedes han venido hasta aquí debido a grandes pruebas y
tribulaciones. Algunos han llegado recién salidos de angostas celdas. Algunos de ustedes
han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las
tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca.
Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen trabajando con la
convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador.
Regresen a Misisipí, regresen a Alabama, regresen a Georgia, regresen a Louisiana,
regresen a los barrios bajos y a los guetos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que
de alguna manera esta situación puede y será cambiada. No nos revolquemos en el valle
de la desesperanza.
Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún
tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo:
"Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados
iguales".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los
hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la
hermandad.
Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de
la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.
Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el
color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que un día, el estado de Alabama cuyo gobernador escupe frases de interposición
entre las razas y anulación de los negros, se convierta en un sitio donde los niños y niñas
negras, puedan unir sus manos con las de los niños y niñas blancas y caminar unidos,
como hermanos y hermanas.
¡Hoy tengo un sueño!
Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los
sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados, y la gloria de
Dios será revelada, y se unirá todo el género humano.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la cual regreso al Sur. Con esta fe podremos
esculpir de la montaña de la desesperanza una piedra de esperanza. Con esta fe
podremos trasformar el sonido discordante de nuestra nación, en una hermosa sinfonía
de fraternidad. Con esta fe podremos trabajar juntos, rezar juntos, luchar juntos, ir a la
cárcel juntos, defender las libertades juntos, sabiendo que algún día seremos libres.
Ese será el día cuando todos los hijos de Dios podrán cantar el himno con un nuevo
significado, "Mi país es tuyo. Dulce tierra de libertad, a ti te canto. Tierra de libertad donde
mis antecesores murieron, tierra orgullo de los peregrinos, de cada costado de la
montaña, que repique la libertad". Y si Estados Unidos ha de ser grande, esto tendrá que
hacerse realidad.
Por eso, ¡que repique la libertad desde la cúspide de los montes prodigiosos de Nueva
Hampshire! ¡Que repique la libertad desde las poderosas montañas de Nueva York! ¡Que
repique la libertad desde las alturas de las Alleghenies de Pensilvania! ¡Que repique la
libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve en Colorado! ¡Que repique la libertad desde
las sinuosas pendientes de California! Pero no sólo eso: ¡Que repique la libertad desde la
Montaña de Piedra de Georgia! ¡Que repique la libertad desde la Montaña Lookout de
Tennesse! ¡Que repique la libertad desde cada pequeña colina y montaña de Misisipí! "De
cada costado de la montaña, que repique la libertad".

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Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada
estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de
Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus
manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias
a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!"

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