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Cuidados y Políticas Feministas en Argentina

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BIENVENIDES

MÓDULO 3
¿QUÉ TEMAS
VAMOS A VER
HOY? 01/ LOS CUIDADOS Y LA AGENDA FEMINISTA

02/ LA DIVISIÓN SEXUAL DEL TRABAJO EN EL MERCADO LABORAL

03/ CRISIS DE LOS CUIDADOS

04/ TIPOS DE POLÍTICAS DE CUIDADOS

05/ EL CUIDADO COMUNITARIO

06/ BREVE HISTORIA DE LOS ESPACIOS DE CUIDADO COMUNITARIO

07/ LA AGENDA DE LOS CUIDADOS COMUNITARIOS EN ARGENTINA

08/ EL CUIDADO SOCIAL


EL CUIDADO EN LA AGENDA FEMINISTA

Sin dudas las luchas de las mujeres, de los feminismos y de las diversidades en
toda América Latina jugaron un rol fundamental en la generación de conciencia
sobre la importancia del cuidado para la sostenibilidad de la vida de todos, todas y
todes. Además, han resaltado que la injusta distribución de las responsabilidades
del cuidado constituyen uno de los nudos críticos de la desigualdad.

Sin embargo, la división sexual del trabajo es una problemática estructural que
sigue persistiendo y aún no contamos con políticas públicas integrales,
debidamente financiadas, coordinadas y sostenibles para que el conjunto de la
sociedad cuide desde una lógica corresponsable.. 01
DIVISIÓN SEXUAL DEL TRABAJO

El concepto de división sexual del trabajo nos muestra que las sociedades
organizan la distribución del trabajo, sea o no remunerado, a partir de roles
asignados social y culturalmente a mujeres y varones.

El reparto social de tareas o actividades según esta división, expresa una


inserción diferenciada de varones y mujeres en los espacios de la reproducción
(hogar) y de la producción social (mercado).

02
La segmentación horizontal en el mundo

del trabajo se produce cuando

principalmente los varones

están ubicados en labores ligadas a la

producción y las mujeres a la reproducción.

La segmentación vertical es un fenómeno

donde los varones son quienes

ocupan mayormente los

puestos jerárquicos y de decisión.

03
La segmentación vertical es un fenómeno

donde los varones son quienes ocupan

mayormente los puestos jerárquicos y de

decisión.

04
CRISIS DEL CUIDADO

¿Por qué la división sexual del trabajo adquiere el carácter de un problema social
urgente?

Cambios demográficos: El envejecimiento de la población expone a las mujeres a una


mayor demanda de cuidados a lo largo de la vida. Cuidan niños/as, personas mayores,
personas con discapacidad, enfermos, etc.

Mujeres con una mayor participación en el mundo de lo público: ya no esposas, madres,


amas de casa, sino ciudadanas, trabajadoras, militantes sociales y políticas.

Crisis de los cuidados: los tradicionales arreglos del cuidado basados en la división sexual
del trabajo, no resisten los cambios de las sociedades actuales (en lo económico, político,
social y cultural) 05
El proyecto emancipatorio de las mujeres y las diversidades está inserto en
transformaciones a nivel político y a nivel económico. El aumento de su
participación en el ámbito público estuvo marcado por transformaciones en el
mercado de trabajo y por un proceso significativo de ampliación de derechos.

A pesar de los avances, la división sexual del trabajo persiste, porque no hay
suficientes políticas que acompañen estas transformaciones: las mujeres
realizan doble o triple jornada laboral. A las horas de trabajo remunerado,
se le suman las horas dedicadas al trabajo reproductivo y, en muchos
casos, el tiempo dedicado a la participación política o social.

06
Dado que las mujeres han ingresado de manera masiva al mundo del trabajo, la distribución desigual
del trabajo de cuidado repercute de manera negativa en sus vidas, condicionando el uso de su tiempo,
sus elecciones de vida, su formación y su desarrollo laboral. Además, implica una falta de
reconocimiento al cuidado como derecho.

Este reconocimiento debe enfocarse en al menos 4 universos de trabajadoras del cuidado (Mujeres
Sindicalistas, 2020):

trabajadoras de casas particulares;

trabajadoras registradas en otras actividades;

trabajadoras que realizan tareas de cuidado en su hogar o núcleo familiar de cercanía


(comúnmente llamadas “amas de casa”); y

trabajadoras de la economía popular y de los espacios comunitarios 07


TIPOS DE POLÍTICAS DE CUIDADO
Se dividen en 3 grandes grupos:

Políticas de tiempo: permiten la conciliación entre trabajo y familia, a través de las licencias laborales que

garantizan el tiempo para cuidar.

Existen otras políticas de conciliación: la más importante es la reducción de la jornada laboral, luego las

licencias transferibles entre persona gestante y no gestante, y las medidas de adaptación de modalidad

mediante el teletrabajo.

Políticas de ingresos: son transferencias de ingresos monetarios para que las familias puedan solventar los

gastos de cuidados.

Políticas de servicios de cuidado: son las que des-familiarizan los cuidados porque permiten delegar parte
08
de los cuidados a las instituciones.
Cada una de estas políticas tienen sus ventajas y desventajas en cuanto a la equidad de género.

Por eso, si hablamos de políticas dirigidas a quienes cuidan, debemos considerar al menos dos más:

Políticas de transformación cultural para producir cambios en las relaciones de género: iniciativas que
acompañen a las políticas de tiempo, ingreso y servicios desde una perspectiva de género y corresponsabilidad.

Políticas de mejoramiento de las condiciones laborales para quienes cuidan de forma remunerada para
garantizar:

calidad en los cuidados que se proveen

profesionalización de sus trabajadoras/es

jerarquización del trabajo de cuidado


09

trabajo decente
Las políticas de cuidado deben:

Contribuir al bienestar de todas las personas que cuidan y de aquellas que requieren cuidados, mediante el

pleno ejercicio de los derechos a dar y a recibir cuidados, y a autocuidarse.

Contribuir a la reducción de las desigualdades sociales y de género, facilitando la participación laboral de las

mujeres y diversidades.

Revertir la actual distribución sexual del trabajo remunerado y no remunerado que lesiona los derechos de

las mujeres y que es una fuente de generación y reproducción de la pobreza y las desigualdades sociales.

Promover el desarrollo económico y social del país y el fortalecimiento del tejido social

10

Pautassi y Zibecchi, 2013.


EL CUIDADO EN EL ÁMBITO COMUNITARIO

¿De qué hablamos, cuando hablamos de cuidados comunitarios?

¿Qué mirada sobre los cuidados comunitarios está presente en las políticas públicas?

¿Cuál es el rol de las organizaciones comunitarias y territoriales en la provisión de cuidados?

¿Cómo se perciben su trabajadorxs en relación con el Estado? ¿Cuál es su mirada sobre su trabajo?

11
LOS CUIDADOS COMUNITARIOS
El cuidado en el espacio comunitario refiere a prácticas que buscan esencialmente incluir. Estas prácticas

procuran proporcionar atención y cuidado a la comunidad, especialmente en contextos donde el Estado y otros

servicios formales no están disponibles o son insuficientes. Los ámbitos de intervención y sus formas de

trabajar no están prefijados, ni pueden definirse de antemano. Pueden ser procesos autogestivos basados en la

afinidad, la cercanía o en la elección; pueden entrelazarse con servicios del Estado o de organizaciones del

sector privado; y también pueden constituirse como una prolongación de la familia extensa. El cuidado

comunitario surge así de procesos colectivos presenciales y territoriales, donde la actuación en red es su

principal recurso. Más que una esfera con un recorte preciso y diferenciable de otros ámbitos (familias, Estado

y mercado), lo comunitario se organiza en procesos híbridos en los que se “toca” con instancias públicas,

privadas, relaciones de vecindad y parentesco. Su rol se orienta hacia la cohesión social, la solidaridad y el

bienestar de las comunidades.

12
(Vega, Martínez Buján y Paredes, 2018; Zibecchi, 2018)
Políticas sociales y cuidados comunitarios: necesidades mutuas

El cuidado comunitario es un trabajo gratuito, pero íntimamente ligado a las políticas públicas sociales y la

efectivización de derechos.

En este ámbito confluyen prácticas e instituciones formales e informales, fragmentadas y articuladas entre el

Estado y las organizaciones comunitarias para la implementación de Políticas públicas.

Distintas políticas públicas de los 3 niveles del Estado conviven en el territorio


13
14
LOS ESPACIOS DE CUIDADO COMUNITARIO
EN ARGENTINA: UNA HISTORIA COLECTIVA

El rol social y político de las mujeres en sus comunidades viene desarrollándose desde hace más de 40 años a

través de organizaciones barriales/comunitarias orientadas al sostenimiento de redes de solidaridad y de

cuidado de la vida y el bienestar de niños, niñas y juventudes. La experiencia de estas mujeres ha crecido y ha

tenido mayor incidencia territorial frente al retiro del Estado, producto de las consecuencias que las políticas

neoliberales tuvieron en el tejido social. Fue a partir de la década del 70, en virtud de las medidas de miseria

planificada impuestas por la dictadura cívico-militar, y con más fuerza, luego del retorno democrático, cuando

las mujeres se organizaron creando distintos dispositivos a fin de ayudarse entre familias de un mismo barrio

y garantizar el cuidado de las niñas, niños y adolescentes en aspectos como la alimentación, la recreación, el

acompañamiento educativo y la promoción de la salud. En las últimas décadas, lejos de desaparecer, estas

prácticas se ampliaron y extendieron a lo largo y ancho de toda la Argentina.


15
La organización comunitaria, impulsada principalmente por mujeres de los barrios populares, ha tenido

diversas formas:

Comedores, merenderos, apoyos escolares, centros comunitarios, copas de leche, jardines maternales

comunitarios, espacios de primera infancia, casas de la niñez, centros juveniles, cooperativas, sociedades de

fomento, clubes, entre otros. En el comienzo, esas mujeres se autodenominaron “madres cuidadoras”. La

trayectoria en estos espacios, fuertemente vinculada a los derechos de la niñez, implicó que luego pasaran a

denominarse como “educadoras populares” o “educadoras comunitarias”. Ante el déficit estatal en la atención

de las necesidades básicas de las comunidades, el alcance del trabajo comunitario se expandió y se volvió

central. De hecho, en estos últimos 10 años, producto de un profundo debate, reflexión y visibilización de su rol

en la comunidad, muchas de ellas comenzaron a reconocerse como “trabajadoras comunitarias”.

16
Las tareas y prácticas que las organizaciones comunitarias llevan adelante son múltiples y centrales:

La preparación y entrega de alimentos, la enseñanza de hábitos saludables, el cuidado e higiene en la primera

infancia, las actividades lúdicas, didácticas y recreativas, el apoyo escolar, el cuidado y la promoción de la

salud integral (en particular, en materia de salud mental y situaciones de consumo problemático de

sustancias), talleres culturales y deportivos, y el acompañamiento a las trayectorias educativas formales. Pero

en especial, estos espacios comunitarios se fueron convirtiendo en actores centrales para la prevención y

acompañamiento ante situaciones de violencia familiar y de género, en articulación con organismos del Estado

ocal, provincial y nacional.

17
LAS TRABAJADORAS DE CUIDADO COMUNITARIO

➔ Desarrollan sus tareas desde hace décadas, teniendo un rol fundamental en el cuidado de la vida y el

bienestar de niños y niñas, entre otras poblaciones.

➔ Su experiencia ha crecido y ha tenido mayor incidencia territorial frente al retiro del Estado, producto de las

consecuencias que las políticas neoliberales tuvieron en el tejido social.

➔ Trayectoria: de “madres cuidadoras” a “educadoras populares” y, actualmente, a “trabajadoras del cuidado”.

➔ Tienen distintos caminos de formación: terminalidad educativa obligatoria, carreras terciarias y

universitarias, cursos y capacitaciones.

➔ Es importante reconocer además que, desde la educación popular, la propia trayectoria y tareas realizadas
18
por las mujeres dentro de los espacios comunitarios, han contribuido a una formación en la propia práctica.
Como podemos observar, el trabajo comunitario tiene una historia de resistencia y

lucha que acompaña la vida social y política de lxs argentinxs más desfavorecidxs. El

rol de la organización comunitaria se ha profundizado en democracia hacia múltiples

esferas de la vida, apuntando a garantizar colectivamente el bienestar, el desarrollo y el

ejercicio de derechos. Tiene un rol central en los procesos de transformación colectiva;

constituyéndose no sólo en un apoyo fundamental para los sectores más postergados

de la sociedad, sino como actores imprescindibles para la aplicación efectiva de las

políticas públicas en los territorios. En definitiva, si hablamos las luchas históricas que

nos trajeron hasta aquí y que nos ubican en el reconocimiento de los Derechos

Humanos como rectores de nuestra vida en democracia, las organizaciones

comunitarias y sus trabajadoras son protagonistas.


19
¿Qué significa incorporar a los cuidados comunitarios desde una perspectiva de

derechos?

• Reconocer la larga trayectoria y diversidad de experiencias desde las organizaciones

sociales y comunitarias.

• Promover el fortalecimiento y la sostenibilidad de las organizaciones sociales y

comunitarias y sus trabajadorxs

Los cuidados comunitarios, en tanto ámbito y trabajo, escapan a la dicotomía público/privado

y Estado/Mercado. Por eso, pensar políticas integrales para este sector implica un enorme

desafío aún pendiente. ¿Cómo se las incluye? ¿Cómo reconocer sus trayectorias e idoneidad?

¿Cómo garantizar la formación permanente? ¿Es posible una nueva forma de pensar su

relación con el Estado? ¿Cuáles deberían ser las formas de “empleabilidad” o registro formal

para regularizar el trabajo y garantizar sus derechos? ¿Cómo pueden pensarse estas luchas en
20
el marco de la avanzada de la extrema derecha en la región y particularmente en Argentina?
Algunas propuestas que se han presentado en el 2023 en el Poder Legislativo:

• Proyecto de creación del FONDO SOLIDARIO NACIONAL DE PROMOCIÓN Y

FORTALECIMIENTO DEL TRABAJO COMUNITARIO DE CUIDADO

• Proyecto de creación de un SISTEMA INTEGRAL DE PROTECCIÓN DEL TRABAJO

DE CUIDADO COMUNITARIO

• Proyecto para la creación de un PROGRAMA NACIONAL DE TRABAJADORAS Y

TRABAJADORES DE COMEDORES Y MERENDEROS COMUNITARIOS

Adjuntamos las mismas en la plataforma

21
¿Qué plantea cada uno de estos proyectos?

22
LA NOCIÓN DE CUIDADO SOCIAL

Esta noción es útil porque incluye lo que hemos trabajado hasta aquí sobre el cuidado

comunitario. Nos ayuda a distinguir tres dimensiones fundamentales sobre los trabajos

de cuidado: • es un trabajo y, como tal, deben observarse las condiciones en las que se

lleva cabo; • tiene un enfoque ético y normativo, porque se realiza en un marco de

obligaciones y relaciones sociales, que refuerzan o debilitan los márgenes de

responsabilidad; • se trata de una actividad con costos económicos y emocionales

compartidos con toda la sociedad y, por lo tanto, permea las fronteras de la esfera

pública y la privada, evidenciando la responsabilidad socialmente construida en las

relaciones de cuidado.

(Daly y Lewis, 2000)


23
LAS TRANSFORMACIONES SOCIALES
INCIDEN DE MANERA DIRECTA O
INDIRECTA SOBRE LOS CUIDADOS, LA
NOCIÓN DE CORRESPONSABILIDAD Y EL
ACCESO MÁS O MENOS IGUALITARIO A
LOS CUIDADOS
SEGUIMOS AVANZANDO POR SU
RECONOCIMIENTO

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