Etapa 1: Trabajo de parto temprano y trabajo de parto
activo
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Borramiento y dilatación del cuello del útero
La primera etapa del trabajo de parto y el nacimiento se produce cuando empiezas
a sentir contracciones persistentes. Estas contracciones se hacen más intensas y
comienzan a ser más frecuentes a medida que pasa el tiempo y hacen que se
abra el cuello del útero, lo que se llama dilatación. Las contracciones también
hacen que el cuello del útero se ablande, se acorte y se afine. Este proceso se
conoce como borramiento y permite que el bebé se mueva hacia el canal de parto.
La primera etapa del trabajo de parto es la más larga de las tres etapas. Se divide
en dos fases: el inicio del trabajo de parto y el trabajo de parto activo.
Inicio del trabajo de parto
Durante esta etapa, también conocida como trabajo de parto latente, el cuello del
útero se abre y se ablanda. También se acorta y se afina. En el inicio del trabajo
de parto, el cuello del útero se abre menos de 6 centímetros. Las contracciones
suelen ser leves y puede que no ocurran de manera constante.
A medida que el cuello del útero comienza a abrirse, podrías notar una secreción
rosada clara o con un poco de sangre que sale de la vagina. Esto es
probablemente el tapón de mucosidad que bloquea la abertura del cuello del útero
durante el embarazo.
Cuánto tiempo dura: El inicio del trabajo de parto no es predecible. Puede
frenarse y volver a empezar. La duración promedio varía de horas a días. Por lo
general, dura menos tiempo para quienes ya tuvieron un bebé antes.
Qué puedes hacer: Para muchas personas, el inicio del trabajo de parto no es
particularmente incómodo. Sin embargo, para otras, las contracciones pueden ser
más intensas y, muchas veces, continuar por un largo período durante el inicio del
trabajo de parto. Trata de mantenerte relajada.
Las siguientes recomendaciones pueden hacer que te sientas más cómoda
durante el inicio del trabajo de parto:
• Da un paseo.
• Toma una ducha o un baño.
• Escucha música relajante.
• Prueba las técnicas de respiración o relajación que te enseñaron en la
clase de preparación para el parto.
• Cambia de posición.
Si no tienes un embarazo de alto riesgo, posiblemente pases la mayor parte del
inicio del trabajo de parto en casa. La mayoría de las veces, las personas
embarazadas no necesitan ir al hospital ni al centro de maternidad hasta que las
contracciones empiezan a ser más intensas y más seguidas. Consulta al
profesional de atención médica sobre cuándo debes ir al hospital o al centro de
maternidad. Si se rompe la fuente o tienes mucho sangrado vaginal, ponte en
contacto con el profesional de atención médica de inmediato.
Trabajo de parto activo
Durante el trabajo de parto activo, el cuello del útero se abre de 6 cm a 10 cm. Las
contracciones son más intensas y seguidas. También empiezan a ocurrir de
manera más constante. Es posible que se te acalambren las piernas y que tengas
malestar estomacal. Si es que no sucedió, podrías sentir la ruptura de la fuente.
También puedes sentir presión en la espalda. Si aún no te has dirigido a tu centro
de trabajo de parto, este es el momento.
El entusiasmo que tienes al principio puede desaparecer a medida que avanza el
trabajo de parto y empieza a aumentar la incomodidad. Pide analgésicos o
anestesia si lo deseas. El equipo de atención médica colaborará contigo para
tomar la mejor decisión para ti y tu bebé. Recuerda que solo tú puedes juzgar tu
necesidad de aliviar el dolor.
Cuánto tiempo dura: El trabajo de parto activo suele durar de 4 a 8 horas o más.
En promedio, el cuello del útero se dilata aproximadamente 1 centímetro por hora.
Sin embargo, podría demorar más tiempo si se trata del primer bebé.
Qué puedes hacer: Busca el aliento y el apoyo de tu asistente de parto y del
equipo de atención médica. Prueba las técnicas de respiración y relajación para
aliviar el dolor. Usa lo que aprendiste en la clase de preparación para el parto o
pide sugerencias al equipo de atención médica.
A menos que necesites estar en una posición específica para que puedan
controlarlos a ti y al bebé, prueba lo siguiente para aumentar la comodidad durante
el trabajo de parto activo:
• Cambia de posición.
• Rueda sobre una pelota de goma grande, conocida como pelota de
nacimiento.
• Toma una ducha o baño con agua tibia.
• Camina y haz descansos para respirar durante las contracciones.
• Recibe un masaje suave entre contracciones.
Si necesitas ir a cesárea, tener comida en el estómago puede derivar en
complicaciones. Si el profesional de atención médica cree que podrías necesitar
una cesárea, o si te inyectan la anestesia epidural para aliviar el dolor, solo podrás
tomar pequeñas cantidades de líquidos claros, como agua, trocitos de hielo,
paletas de helado y jugo, en lugar de alimentos sólidos.
La última parte del trabajo de parto activo puede ser particularmente intensa y
dolorosa. Las contracciones son más seguidas y pueden durar de
60 a 90 segundos. Puede que sientas presión en la parte baja de la espalda y en
el recto. Informa a un miembro del equipo de atención médica si tienes la
necesidad de pujar.
Si deseas pujar, pero el cuello del útero no está completamente abierto,
probablemente tendrás que esperar. Pujar demasiado pronto podría cansarte y
hacer que se hinche el cuello del útero. Esto podría generar un retraso en el parto.
Jadea o sopla durante las contracciones. Esta parte del trabajo de parto,
generalmente, es breve y dura entre 15 y 60 minutos.
Etapa 2: el nacimiento de tu bebé
¡Ya es la hora! Darás a luz a tu bebé durante la segunda etapa del trabajo de
parto.
Cuánto tiempo dura: traer a tu bebé al mundo puede durar desde unos pocos
minutos hasta unas pocas horas. Las personas que tienen por primera vez un
bebé y a quienes les administraron anestesia epidural, generalmente, tienen que
pujar más tiempo en comparación con aquellas que ya tuvieron un bebé o que no
recibieron anestesia epidural.
Qué puedes hacer: ¡Puja! El profesional de atención médica te pide que hagas
fuerza hacia abajo durante cada contracción o te indica cuándo pujar. O bien te
puede pedir que empujes cuando sientas la necesidad de hacerlo.
Cuando llegue el momento de empujar, puedes probar diferentes posiciones hasta
que encuentres la que se sienta mejor. Puedes empujar mientras estás en cuclillas
o en posición sentada o arrodillada, incluso sobre las manos y las rodillas. Un
miembro del equipo de atención médica puede verificar el progreso a medida que
pujas para avisarte si el esfuerzo funciona.
En algún momento, es posible que te pidan que empujes con más suavidad o que
no empujes en absoluto. Esto les da a tus tejidos vaginales tiempo para estirarse
en lugar de desgarrarse. Para mantener la motivación, puedes preguntar si te
permiten tocar la cabeza del bebé entre tus piernas o verla en un espejo.
Luego de que sale la cabeza del bebé, salen los hombros y, a continuación, el
resto del cuerpo. Si es necesario, se despejan las vías respiratorias del bebé. Si
en el parto tú o tu bebé no tuvieron complicaciones de salud, el profesional de
atención médica suele esperar unos segundos antes de cortar el cordón umbilical.
Retrasar el pinzamiento y el corte del cordón umbilical después del parto aumenta
el flujo de sangre rica en nutrientes desde el cordón y la placenta hasta el bebé.
Esto aumenta el almacenamiento de hierro del bebé y disminuye el riesgo de
anemia, lo que contribuye a un desarrollo y crecimiento sanos.
Etapa 3: Expulsión de la placenta
Después de que nazca tu bebé, probablemente sentirás una gran sensación de
alivio. Puedes sostener al bebé en tus brazos o sobre tu abdomen. Disfruta del
momento. Pero todavía queda algo más por hacer. Durante la tercera etapa del
trabajo de parto, se expulsa la placenta.
Cuánto tiempo dura: Por lo general, la placenta se expulsa en un período de
30 minutos.