“LA ROPA HUMANA ANTE DIOS”
(Pasaje Bíblico: Génesis 3)
Texto para Memorizar: “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y vistiólos”. (Genesis 3:21)
Propósito: Entender el origen de la ropa y aceptar la forma en la que debemos vestir los creyentes en Cristo, porque fue
dada por Dios, tanto para las mujeres como para los varones.
Introducción: El libro de Génesis nos indica el origen de todas las cosas, y el vestido de los seres humanos no es la
excepción. Dios en su infinita sabiduría le dio túnicas con materiales adecuados y de diseños apropiados para el cuerpo
de mujeres y de los hombres; por lo tanto, el hombre debe ver cuál es la instrucción en la Santa Palabra, para vestirse
adecuadamente delante del Creador, pues estamos continuamente en su presencia.
I.- PARA CUBRIRNOS DELANTE DE SUS OJOS
a).- A cusa de nuestra desnudez.- Para el hombre, el primer síntoma de la presencia de pecado en su corazón fue el sentir
vergüenza por estar desnudo. De no ser por esta percepción, Adán y Eva no se daría cuenta en lo inmediato de su estado
de pecaminosidad (Gen.3:10).
b).- El concepto de desnudez está muy ligado al pecado.- Antes de la entrada del pecado, la primera pareja estaba vestida
de santidad, por ello cuando pecaron, se vieron desnudos y temerosos ante la presencia de su Creador. Dios prohíbe ver
la desnudez de otras personas, solo está permitido ver la propia y la del conyugue. Los pecados más comunes en nuestros
días es la fornicación, adulterio y pornografía; ligados directamente a la desnudez (Levítico 18:6-20). Por ello, la ropa es
muy importante en cada persona.
c) Contra el temor.- Para cualquier persona en su sano juicio, andar desnudo le provoca temor y vulnerabilidad, un
sentimiento que se llama pudor: Dios lo puso en nosotros para que no andemos sin ropa enseñando nuestras partes
íntimas ante el mundo, ni grandes áreas de nuestra piel. Dios en su misericordia no le quitó la vida a nuestros primeros
padres, aunque ellos tenían temor de ello. Es por su misericordia que les dio ropas. De esta forma la ropa es un
recordatorio de que Dios nos ama.
II.- CON DISEÑOS Y MATERIALES ACEPTABLES
a).- No de hojas de higuera.- El Señor no aprobó la ropa que la primera pareja se auto-fabricó: ni el material ni el diseño
eran adecuados. Las hojas se marchitan y caducan exponiendo la desnudez humana en muy poco tiempo. Nótese que en
ese momento, en el Edén, solo estaban Dios, Adán y su mujer. Así que Adán pudo decir: “A nadie voy a molestar en mi
‘barrio nudista’, pues solo Dios que me creó y mi mujer me van a ver; ¿Para qué tomarme la molestia de usar ropa?” Aún
en esa “soledad”, Dios les otorgó ropa, porque están en la presencia del Altísimo.
Muchos de los materiales que actualmente se fabrican satisfacen el ego de las personas, pero no cumplen con los
requisitos de la palabra de Dios. Los hombres hacen sus materiales y diseños, con el afán seducir a su público, solo buscan
las ganancias monetarias.
b).- Sí de pieles de animales.- El hecho de que hayan sido de pieles de animales implica que Dios los sacrificó. Esos animales
fueron los primeros inmolados como una figura del verdadero sacrificio vicario hecho por nuestro Señor Jesucristo. Por
eso no murieron súbitamente Adán y Eva, pues Cristo nuestro sacerdote intercedió por ellos y sacrificó estos animalitos.
Las pieles de seres inocentes muertos sirven para cubrir la vergüenza y el temor de seres pecadores; Dios veía las manchas
de sangre inocente en las pieles que ahora tenían sobre sí nuestros primeros padres. Las vestiduras suministradas a Adán
y Eva, fueron de un material resistente y no transparente; de tal forma que en cualquier momento no expusiera su
desnudez. Eso no significa que debemos vestirnos de pieles de animales, pero sí de materiales que no sean transparentes.
c).- De diseño adecuado.- Dios le dio a cada uno de la primera pareja una túnica de diseño adecuado, por cuanto uno era
varón y la otra era mujer, sus cuerpos fueron creados de forma diferente. La Biblia dice que los hizo “varón y hembra”
(Gen.5:2a.), también dice: “No vestirá la mujer hábito de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación
es á Jehová tu Dios cualquiera que esto hace” (Deut. 22:5). En nuestros días desafortunadamente las mujeres usan prendas
que las “varonizan” y los hombres que los hacen ver “afeminados; una confusión. La ropa debe cubrir la mayor parte de
nuestro cuerpo, con la holgura adecuada para que sea decente.
III.- CON SIGNIFICADO AGRADABLE A DIOS
a).- Como sacerdotes.- El nuevo testamento nos dice que todos los creyentes en Jesucristo somos sacerdotes delante de
Dios y de todo el pueblo que nos rodea (1Ped.2:9; Apoc. 1:6; 5:10). Por lo tanto debemos vestirnos siempre con decencia,
pulcritud y honra para nuestro Señor, dentro de nuestras posibilidades económicas.
Es fuerte el contraste que la escritura expresa en relación a los sacerdotes de su pueblo contra los sacerdotes de pueblos
idólatras: En todas las religiones paganas de los tiempos del Antiguo Testamento, sus sacerdotes utilizaban ropas
transparentes, cortas y sin ropa interior; para poder hacer el despliegue de su religión tenían que subir por gradas, de tal
forma que siempre estaban expuestos sus genitales ante el público, porque incluso el sexo ritual era parte de la adoración
a sus deidades. Siempre fueron religiones de hedonismo y perversión sexual. Por ello la Palabra de Dios indica lo siguiente:
Ex. 20:26.- “Y no subirás por gradas a mi altar, porque tu desnudez no sea junto a él descubierta”. En cambio las vestiduras
sacerdotales que fueron indicadas por Dios a su pueblo, con santidad, como lo dice Ex.28:2.- “Y harás vestidos sagrados á
Aarón tu hermano, para honra y hermosura”. Nuestro atuendo diario debe estar en un marco de santidad, buen gusto,
solemnes y de respeto a nuestro Dios.
b).- Como soldados de Cristo.- Cuando la Biblia hace referencia a nuestra vida espiritual y las acechanzas del enemigo,
nos indica que debemos vestirnos de armas de luz y de la armadura del creyente (Rom. 13: 12; Efe.6: 10-18). Básicamente
es la santidad, la fe, la confianza y la oración con la que andamos delante de nuestro Dios. Recordemos que nuestro
exterior es solamente un reflejo de lo que hay en nuestro interior, por ello la Escritura constantemente recurre a los
términos de pecado o fe, tinieblas o luz a la hora de vestirnos. Nuestra ropa debe denotar lo que llevamos en nuestro
interior, que es al Señor y su Santo Espíritu.
b).- Vestirnos para el Señor.- Debemos elegir ropa al comprarla y al vestirnos con la idea de que nos vestimos para el
Señor (1Cor 10:31). Al elegir ropa siempre pensamos en la esposa, el esposo, los hijos, los amigos los vecinos, los
compañeros de trabajo; la reunión y su tipo; la ocasión y los asistentes; pero casi nunca pensamos en el Señor. Que
diferencia tan grande será pensar que estamos ante la presencia del Todo-poderoso en el momento de comprar ropa o
de vestirnos.
CONCLUSION.- La ropa es una muestra de la misericordia de Dios hacia el humano. Las primeras ropas significaban
expiación, liberación de la muerte inmediata y del temor. Dios otorgó materiales y diseños adecuados tanto para el varón
como para la mujer. Siempre que nos vistamos debemos hacerlo pensando en que somos sacerdotes y que estamos en
presencia continua ante los ojos de Dios.