TEMA 7:
OBJETIVOS, ALTERNATIVAS Y DECISIONES DE PRODUCCIÓN:
El valor añadido por la función de producción:
La creación de valor es la capacidad de tienen las empresas para generar
riqueza o utilidad. Transformando factores de producción en productos
terminados, la empresa crea utilidad, es decir, incrementa la capacidad de
satisfacer deseos y necesidades que tienen las cosas.
La producción consiste en transformar una serie de factores productivos
para obtener un bien o servicio que tiene mayor utilidad y valor por
satisfacer mejor los deseos y necesidades humanas. Con la transformación
de unos productos en otros más elaborados la empresa crea utilidad, es
decir, crea nuevos productos que son más útiles.
A medida que el producto va pasando por grados de mayor elaboración al
ser objeto de producción por las diferentes empresas, su utilidad va
incrementando y con ello su valor, y, por consiguiente, su precio. Se llama
valor añadido por la producción a ese incremento de valor debido al
aumento de la utilidad del producto. Es la diferencia entre el valor del
producto y el de los factores utilizados para su elaboración.
En ausencia de ayudas ajenas al mercado, solamente las empresas
rentables (las que crean suficiente utilidad y valor) sobreviven a largo plazo.
Existen utilidades de forma, tiempo, lugar y propiedad. Las tres últimas se
crean, mediante la función de marketing, poniendo los productos a
disposición de los consumidores en los momentos y lugares que éstos
desean, y facilitando la transferencia de su propiedad. La utilidad de forma
es la creada mediante la conversión de materias primas y otros factores de
producción, en productos terminados.
La primera decisión: producir o comprar.
Cuando la decisión afecta, no ya aun componente o elementos mas o
menos marginal sino a uno de los principales productos de la empresa, la
decisión concierne a la posición que ocupa la empresa dentro de la cadena
de suministro y ello puede ser una fuente de ventaja competitiva. La cadena
de suministro, o cadena de abastecimiento, es el conjunto de actividades,
instalaciones y medios de distribución necesarios para efectuar el proceso
de transformación y venta de un producto desde el origen de la materia
prima hasta la entrega del producto final al consumidor.
El reposicionamiento de la empresa en la cadena puede realizarse:
1. Upstream (rio arriba) tomando para sí funciones de sus proveedores,
como la propia fabricación del producto, lo que concierne a la
decisión de producir o comprar.
2. Downstream (rio abajo) realizando las funciones de sus distribuidores
y clientes.
La decisión concierne a la parte de la cadena de suministro que asume la
organización es estratégica y ha de tener en cuenta las limitaciones de la
empresa, sus fortalezas y debilidades, y las restricciones provenientes de
las oportunidades y amenazas del entorno. Puede decidirse por una
integración vertical asumiendo toda la cadena que va desde la obtención de
la materia prima hasta el suministro al cliente final, o especializarse en solo
una parte más o menos amplia de ella. En principio, cada empresa tiende a
disponer de los recursos y desarrollar las competencias mas complejas de
copiar, de modo que se pueda posicionar estratégicamente en las etapas de
la cadena más difíciles de imitar, y alrededor de las cuales pueda construir
barreras de entrada.
La decisión también puede venir limitada por factores concernientes a la
calidad del producto y al servicio puntual y adecuado. En algunas empresas
se prioriza la fabricación propia como medio de asegurar ambas cuestiones,
aunque es posible garantizarlas imponiendo a los proveedores
especificaciones y rangos estrictos y vigilando su cumplimiento.
En otros casos, el problema puede plantearse estrictamente atendiendo al
objetivo de minimizar los costes.
(Fórmula)
La dirección de la producción: objetivos y principales tipos de decisiones
estratégicas y tácticas.
Los principales objetivos de la dirección de la producción hacen referencia a
los costes, la productividad, la calidad, la fiabilidad y la capacidad de
adaptación.
Dado que la minimización de los costes y la maximización de la
productividad son los objetivos operativos más importantes. Los otros
objetivos en muchas ocasiones actúan como restricciones que han de
cumplirse:
La calidad, se define como el grado de adecuación del producto al uso
para el que se le destina y se mide por el nivel en el que satisface las
necesidades del cliente. En el ámbito productivo se define como el
“grado en el que un conjunto de características inherentes al
producto cumple con los requisitos”
La fiabilidad es el grado de confianza que puede tenerse en que no se
interrumpa el proceso de producción ni se deje de atender la
demanda.
Capacidad de adaptación del sistema productivo a un cambio en el
diseño del producto o a una variación del volumen de producción.
Las decisiones tomadas en el ámbito de producción se pueden clasificar por
ejemplo en agrupación funcional, que distingue entre:
DECISIONES ESTRATEGIAS TÁCTICAS
De proceso Tipo de proceso y de Orden del flujo de
los equipos. procesos.
Mantenimiento y
conservación de
equipos.
De capacidad Tamaño de las Horas extraordinarias.
productiva instalaciones. Negociación de
Localización. Nivel de subcontratas.
RRHH Programación de
actividades
Logísticas Tamaño general de Momento de
almacenes. Sistemas realización y tamaño
de control de de pedidos.
inventario.
De recursos Diseño de puestos de Control cotidiano.
humanos. trabajo. Selección de Estándares de trabajo
sistema de incentivos. y rendimiento.
De calidad Estándares de calidad. Selección de muestras.
Estructura Control cotidiano.
organizativa.
Otra clasificación importante es la diferencia entre:
Decisiones estratégicas: afectan a la empresa durante un periodo
largo de tiempo, durante el cual son irreversibles.
Decisiones tácticas: son más cotidianas y su efecto se extiende
sobre un periodo breve de tiempo.
Principales diferencias entre la elaboración de bienes y la prestación de
servicios:
Los resultados de los procesos productivos, es decir, los productos, pueden
ser bienes o servicios.
La diferencia existente entre ellos es que los bienes son unidades tangibles
que, por tanto, pueden almacenarse, transformarse físicamente y
transportarse, en tanto que los servicios son intangibles y no son
susceptibles de ser almacenados ni transportados.
Los servicios pueden definirse como productos que se elaboran y consumen
simultáneamente.
Diferencias en la dirección de su producción:
1. Diferencias entre los inventarios y la utilización de la capacidad de
producción.
Cuando la demanda se reduce, el productor de bienes puede seguir
utilizando toda su capacidad de producción almacenando los
productos que no se venden. En los periodos en los que la demanda
superar su capacidad de producción puede atenderla con los bienes
almacenados.
Esta flexibilidad que proporcionan los inventarios no la tiene el
productor de servicios, pues éstos son como bienes extremadamente
perecederos: tanto que no pueden almacenarse para usarlos en un
futuro.
Por ello, el productor de servicios debe prever la demanda con mucha
precisión. Si la demanda fuera muy inferior a su capacidad de
producción, incurriría en unos costes innecesarios. Si, por el contrario,
la demanda superara su capacidad, no podría atender al exceso.
2. Diferencias en cuanto a la medida de calidad, que resulta mucho más
sencilla en los bienes que en los servicios.
Dada la naturaleza intangible de estos últimos, al productor le resulta
difícil controlar su calidad y también es difícil que el cliente la mida.
Por ello, algunos especialistas consideran que la reputación del
productor de servicios depende tanto de la imagen que transmite
como de la calidad de sus productos.
3. Diferencias en lo relativo a la dispersión geográfica de los centros de
producción.
El fabricante de bienes puede centralizar su producción en un lugar y
distribuir posteriormente sus productos transportándolos donde se
encuentran los consumidores.
Por el contrario, los servicios no se pueden almacenar ni transportar,
sino que se han de producir en el mismo lugar en el que se
consumen. Ello obliga al productor de servicios, que desea atender a
consumidores situados en diversos lugares, a dispersar
geográficamente sus instalaciones.
4. Diferencias en cuanto al grado de integración existente entre las
actividades de producción y las de Marketing.
En la producción de bienes suele existir cierta distancia entre el
productor y el consumidor. Entre ellos median una serie de
intermediarios (mayoristas y minoristas) que forman el canal de
distribución. Puesto que son estos intermediarios quienes se
encuentran más próximos al consumidor final, tiene gran importancia
la promoción que ellos realizan de los productos de la empresa
fabricante. Sin embargo, en el caso de los servicios la relación entre
el cliente y el fabricante es inmediata y esa promoción la efectúan los
empleados del productor. Por ello, estos han de tener no solamente
una formación en materia de producción sino también una formación
mercadotécnica. Los productores de bienes utilizan a los miembros
del canal de distribución para obtener información sobre las
necesidades y deseos de los consumidores. En el caso de la
producción de servicios, estas informaciones han de obtenerlas los
propios empleados del fabricante. Por consiguiente, en general, la
integración que existen entre las actividades de producción y las de
marketing es mayor en la producción de servicios que en la de
bienes.
Los costes de producción y su control:
A corto plazo los costes se dividen en variables y fijos, según se
incrementen o no con el volumen de producción. Los costes fijos pueden ser
de inactividad o de puesta en marcha.
Hay dos tipos de sistemas de producción:
Simples: aquellos en los que el output es un solo producto de
características técnicas homogéneas.
Múltiple, también denominada compuesta o conjunta, se obtienen
varios productos, o al menos, parte del proceso es común a varios
productos. En la producción múltiple es interesante conocer que
parte de los costes totales corresponde a cada producto. Hay dos
técnicas de imputación principales:
1. Full-costing, los costes fijos se distribuyen entre los productos
prorrateándolos en proporción a sus costes variables totales o
a los costes de los materiales que llevan incorporados.
2. Direct costing a cada producto j, se le imputa como precio de
coste solamente a su coste variable.
(formulas)
La medida de la productividad:
La productividad es la relación entre la producción de un periodo y la
cantidad de recursos consumidos para alcanzarla.
Por tratarse de un concepto de carácter técnico, y no financiero, tanto la
producción como los recursos han de medirse en unidades físicas.
(FORMULAS)
La calidad:
La calidad es uno de los objetivos básicos de la dirección de la producción y
también una de las cinco áreas de decisión en este ámbito.
La adecuada planificación y control de calidad requiere el seguimiento de
las siguientes fases:
1. Determinación de los factores relevantes de los que depende la
calidad que, en los productos finales dirigidos ya al mercado, serán
aquellos que los consumidores consideran como tales.
2. Establecimiento de la forma de medir la calidad de cada uno de esos
factores.
3. Fijación de estándares de calidad. Normalizar significa clasificar los
productos en grupos homogéneos con relación a los atributos de
calidad. En algunos casos en los que es difícil o excesivamente
costoso que los productos se ajusten con exactitud a una norma, se
especifican límites de tolerancia.
4. Establecimiento de un programa de inspección, recurriendo, por
ejemplo, a una inspección por muestrees, que será aleatorio cuando
la selección de la muestra se realiza al azar.
5. Determinación y corrección de las causas de la baja calidad, que es el
objeto final del proceso.
Bajo la idea de la calidad total, el departamento de calidad coordina todos
los esfuerzos de los demás departamentos (marketing, investigación y
desarrollo, compras y producción) en lo relativo a este tema, porque la
calidad no es sólo responsabilidad del departamento de calidad, sino que es
responsabilidad de todos.
Ligada a la concepción de calidad total, se encuentra la denominada política
de cero defectos o política de acertar a la primera, que aboga por la
realización de los esfuerzos de motivación precisos para que todos los
trabajadores procuren elaborar el producto de acuerdo con las
especificaciones, sin que ninguno produzca ningún error conscientemente.
Principales tipos de procesos de producción y alternativas tecnológicas:
La selección del tipo de proceso de producción es una decisión de carácter
estratégico que compromete a una empresa durante un periodo prologado
de tiempo y que condiciona otras decisiones estratégicas posteriores, Por
otra parte, es una decisión condicionada por las relativas a la capacidad de
producción de la empresa.
Los procesos de producción pueden clasificarse con arreglo a los diversos
criterios:
1. El destino del producto, con arreglo al cual se distingue entre
producción por encargo y producción para el mercado.
En la producción por encargo, la empresa espera que le
soliciten un pedido para elaborar el bien o el servicio.
En la producción para el mercado no espera al encargo de un
cliente, sino que produce para los consumidores en general.
2. La razón que provoca la producción, que puede ser la existencia de
una orden de fabricación o el mantenimiento del nivel de los
inventarios, distinguiéndose así entre:
La producción por órdenes de fabricación.
Producción para el almacén
Evidentemente en la producción de servicios no existe la
posibilidad de la producción para el almacén.
3. El grado de tipificación del producto, según el cual se distingue entre:
Producción individualizada: cada unidad de producto responde
a unas características específicas.
Producción en serie o en masa: todas las unidades son iguales.
4. La dimensión temporal del proceso que permite distinguir entre:
La producción continua: Se mantiene sin interrupción
La producción intermitente: no existe realmente un proceso,
sino un conjunto de tramos discontinuos.
DESTINO DEL RAZON DEL TIPIFICACION DIMENSION
PRODUCTO PRODUCIR TEMPORAL
Por encargo Por órdenes Individualizada Intermitente
Para el Para almacén En serie continua
mercado
Desde el punto de vista empresarial, la tecnología puede definirse como el
conjunto de procesos, procedimientos, equipos y herramientas utilizados
para producir bienes y servicios. Por tanto, no se refiere solamente a la
maquinaria, sino también a la forma de combinar medios humanos y
materiales para elaborar productos. Utilizando la misma maquinaria de una
forma diferente se puede crear una nueva tecnología. Hoy en día el diseño
del puesto de trabajo y la elección de la tecnología que tienden a
considerarse como decisiones simultaneas, bajo el denominado enfoque
socio-técnico, que basa ese diseño en las complejas interacciones
existentes entre la tecnología y las personas, así como sus consecuencias
psicológicas y sociales.
Las principales opciones tecnologías existentes son, en términos generales:
1. La producción manual, en la que el hombre proporciona tanto la
fuerza como el manejo de las herramientas. Para el trabajador
supone un esfuerzo físico considerable y el producto obtenido no
suele ser homogéneo, pero no por ellos ha de resentirse la calidad.
2. La producción mecanizada en la que la maquina proporciona la
fuerza, pero es el hombre el que maneja los útiles y las
herramientas. El trabajador no tiene que realizar tanto esfuerzo
físico, pero todavía tiene que manejar las maquinas.
3. La producción automática, de la que la robotizada constituye un
caso particular, aquella en la que las maquinas proporcionan la
fuerza y además controlan otras maquinas y herramientas, de
forma que el hombre se limita a programar y supervisar el aparato
mecánico.
Un robot es una maquina reprogramable capaz de realizar numerosas tareas
que requieren la manipulación programada de materiales y herramientas. La
utilización de estas máquinas permite la creación de sistemas de fabricación
tan flexibles que se pueden adaptar rápidamente a la elaboración de
productos distintos.
Otras aportaciones de la tecnología que tienen gran importancia son los
sistemas CAD/CAM.
Como resulta evidente tanto en la elección del tipo de proceso como la
elección de la tecnología un dato determinante es la demanda prevista. La
amortización de los grandes y costosos equipos de producción que
habitualmente son precisos para el mantenimiento de una producción
mecanizada o automática provoca unos gastos que solo se compensan con
unos ingresos elevados, lo cual requiere un alto nivel de demanda.
Desde el punto de vista estratégico coma y la clasificación más conocida de
las tecnologías es:
Es básica toda tecnología qué, aunque fue clave en el pasado, en la
actualidad se encuentra al alcance de cualquier empresa del sector.
Por lo cual no constituye una herramienta estratégica por sí mismo, si
no que interviene como auxiliar de otras técnicas.
Es Emergente, toda tecnología que se encuentra el estado de su
aplicación en la industria, mostrando un gran potencial de desarrollo
al tiempo que, por su novedad, tiene un alto nivel de incertidumbre
pues, dependiendo de la reacción del mercado, puede llegar, o no, a
convertirse en la tecnología clave en la estrategia de la empresa. Las
tecnologías emergentes son aquellas que aún no están consolidadas,
pero tienen un alto potencial de ofrecer ventajas competitivas
importantes a quienes lleguen a consolidarlas y dominarlas.
Es clave toda la tecnología que determina la actual posición
competitiva de la empresa que la utiliza, teniendo, en consecuencia,
un impacto directo en los beneficios actuales y en la mejora
productiva. Las tecnologías claves de la de una empresa son las que
le conceden un plus de competitividad respecto a los competidores.
Solamente son conocidas y dominadas por unos pocos competidores
que la han asimilado completamente.
Es embrionaria aquella tecnología que no se ha desarrollado en
ámbitos empresariales y que no termina de generar resultados
tangibles o de realizar aportaciones significativas en esos ámbitos.
Los bienes de equipos:
Un bien de equipo es todo elemento que forma parte o está destinado a
formar parte de las instalaciones fijas de la empresa con fines productivos.
Por consiguiente, estos bienes se caracterizan por formar parte del
inmovilizado y por tener como fin la producción de otros bienes y servicios.
Las principales decisiones que atañen a los equipos de producción son las
concernientes a su selección, a la determinación de su duración, a su
amortización y su mantenimiento.
LAS DECISIONES DE SELECCIÓN:
La principal característica de los bienes de equipo es que constituyan
inversiones de renovación o reemplazo, es decir, inversiones que han de
renovarse al final de su duración para que la empresa pueda continuar su
actividad de producción.
Esta característica resulta de gran importancia al aplicar los criterios de
selección de inversiones en este ámbito.
(FORMULA)
LA DURACIÓN ÓPTIMA:
La vida técnica de un equipo de producción es su duración potencia, es
decir, aquel periodo de tiempo durante el cual puede ser útil y producir
normalmente.
Esta vida se puede prolongar con mayores fastos de entretenimiento,
reparación y mantenimiento y, asumiendo una inferioridad respecto a
equipos más modernos y tecnológicamente más avanzados.
La duración óptima es la vida económica, que es aquella, que hace máximo
el valor actual neto de la inversión en el equipo.
Generalmente los proyectos se analizan como si la empresa se
comprometiera con ellos durante un cierto periodo. Sin embargo, en muchas
ocasiones puede ser preferible retirar el proyecto antes de que finalice su
duración potencial.
(FORMULAS)
Otro enfoque para determinar la vida óptima de un equipo es el basado en
la minimización de los costes. Método MAPI o método del mínimo adverso.
Se distinguen dos tipos de costes:
1. Costes que crecen a medida que la duración del equipo es mayor,
como los de mantenimiento y reparación, y los de la denominada
inferioridad de servicio.
2. Costes que se reducen a medida que es mayor la duración del
equipo, como las amortizaciones. El coste anual por amortización
será tanto menor cuanto mayor sea el número de años entre los
que se reparte la base amortizable total.
La duración optima, según este enforque, es aquella para la cual es mínimo
el coste total, que es el resultado de sumar los costes crecientes y los
decrecientes. Al coste total mínimo se le denomina mínimo adverso.
LA AMORTIZACIÓN:
Los bienes de equipo se desprecian (pierden valor) por tres motivos:
1. Razones físicas, como cuando una maquinaria se desgasta por el
uso o por el mero transcurso del tiempo, o cuando una mina se
agota.
2. Razones técnicas, las provocadas por los avances tecnológicos,
que hacen que las nuevas máquinas dejen obsoletas y
despreciadas a las antiguas, por producir con menores costes que
estas o con mayor calidad.
3. Razones económicas. Las principales son las variaciones en las
retribuciones de los factores y las alteraciones de la demanda. Un
aumento en la retribución de un factor puede dejar obsoletos los
sistemas de producción que se basaban en él y, con ello, quedar
totalmente despreciados los equipos correspondientes. Muchos
tipos de maquinarias son adecuados para ciertos niveles de
demanda, pero no para niveles superiores ni inferiores; por ello,
quedan obsoletos cuando la demanda se modifica
ostensiblemente.
(FORMULA)
Los principales métodos de amortización son los siguientes:
1. El método lineal o de cuotas fijas, en el que la amortiza todos los
años la misma cantidad, por lo que la cuota de amortización anual
es
2. El método de los números dígitos crecientes, en el que cada cuota
es directamente proporcional a los años transcurridos desde la
adquisición del bien.
(FORMULA)
3. El método de los números dígitos en sentido decreciente, que es
semejante al anterior, pero tomando la serie de los números
naturales en sentido inverso.
(FORMULA)
4. El método del tanto fijo sobre una base amortizable decreciente,
que consite en aplicar una proporción de amortización conste,
sobre la parte que queda por amortizar.
(FORMULAS)
El MANTENIMIENTO:
El mantenimiento es la función cuyo objetivo es minimizar el tiempo durante
el cual se interrumpe el proceso de producción o su calidad resulta alterada
por un mal funcionamiento de los equipos, con el menor coste posible.
Esta función tiene un papel importante la tecnología, que puede
automatizar parte del proceso de mantenimiento, reducir la frecuencia de
las revisiones, avisar de la necesidad de una intervención, y facilitar el
acceso a los componentes de la maquinaria.
Se distingue entre:
El mantenimiento correctivo: se presenta cuando surge la avería por
lo que viene caracterizado por la incertidumbre de su aparición y por
la consiguiente dificultad de planificación de las actividades. Una
avería puede interrumpir el proceso de producción, con los costes que
ello supone. Una de las actuaciones que tratan de evitarlo es el
mantenimiento preventivo.
El mantenimiento preventivo: tiene como objetivo reducir la
probabilidad de averías, aumentar la vida útil de los equipos, y elevar
el nivel de la calidad de la producción. Puede ser perfectamente
planificado, aprovechando los momentos de menor actividad y en los
que existe disponibilidad de personal para realizarlo. Evidentemente
tiene costes como el del personal especializado, los repuestos, y la
detención de la actividad que puede requerir. Por ello suele aplicarse
especialmente en los equipos críticos, cuya paralización puede hacer
que se detenga la producción en los quipos de seguridad y en los de
mayor valor.
El mantenimiento predictivo: es el que actúa cuando surge alguna
desviación entre el comportamiento del equipo y de que se considera
normal ( gasto excesivo, ruido, vibraciones…). La detección de esas
desviaciones puede realizarla el propio trabajador, un equipo de
inspección o sensores y complejos instrumentos técnicos.
Dos decisiones estratégicas importantes en materia de mantenimiento son:
1. La relativa a si contratar en el exterior el mantenimiento, o si
es preferible tener personal e instrumentos para realizarlo.
Evidentemente, en la decisión han de influir factores como la
cantidad de maquinaria de la que se disponga, la
especialización que necesita el personal de mantenimiento, el
coste en que se incurre con cada parada provocada por una
avería y la frecuencia de las intervenciones.
2. La concerniente a si es preferible centralizar el mantenimiento
en un departamento, o si el personal debe repartirse por
plantas y talleres de producción. En principio la centralización
evita la infrautilización de recursos en unos talles, cuando en
otros existe falta de personal y medios. Sin embargo, puede ser
más adecuada la descentralización cuando los equipos de los
distintos talleres son muy diferentes y es primordial la rapidez
de la intervención.
El análisis del flujo del proceso:
Una vez seleccionado un tipo de proceso, la tecnología y los equipos de
producción, ha de decidirse, cómo se ha de producir el flujo de los
materiales en el proceso de producción, entendiendo como materiales las
materias primas, otros materiales auxiliares, los productos semielaborados y
los productos terminados.
Aunque con frecuencia se utilizan además otros documentos, y el sistema
suele estar informatizado, el más empleado y el que mayor importancia
tiene en el análisis del fujo de materiales, es sin duda, el grafico del fujo del
proceso, en el que se señalan todas las fases por las que va pasando un
material, especificándose en cada una de ellas, si se trata de una operación,
de una inspección, un transporte, un almacenamiento o una demora.
Se distinguen los siguientes tipos de situaciones
Operación: es una tarea o actividad realizada sobre el
material.
Inspección: es una revisión del material realizada para
comprobar su cantidad o calidad.
Transporte: es un movimiento del material de un lugar
a otro.
Almacenamiento: se entiende una acumulación de los
materiales a la espera de la siguiente operación.
Demora: es un retraso en la secuencia de las
operaciones.
La
distribución de la planta:
El tipo de proceso de producción condiciona la distribución de la planta de
producción.
Disposición por procesos, en la que las diversas funciones se realizan
físicamente en lugares diferentes e inalterables, y los distintos
productos circulan en la planta siguiendo diferentes caminos según
sea el orden de su fabricación.
Disposición por productos, los trabajadores y las maquinas se sitúan
en diferentes puntos de una línea por la que circulan los materiales y
los productos semiterminados. Las disposiciones físicas de tales
líneas pueden ser diferentes para los distintos tipos de productos.
Disposición de punto fijo, es idónea cuando resulta demasiado
costosa la circulación física del producto, el cual permanece inmóvil,
siendo hombres y máquinas quienes se mueven de unidad en unidad,
realizando las distintas fases del proceso.
Disposiciones combinadas: se utiliza un tipo de disposición u otro en
cada fase, o se toman elementos característicos de cada uno de ellos
en las distintas etapas.
Principios en la dirección del factor humano en la producción:
En el ámbito de la dirección de la producción, al factor humano también se
le denomina, en ocasiones, fuerza de trabajo.
1. Coordinación entre el hombre y su puesto de trabajo. En
general, es preferible optimizar el puesto de trabajo y
posteriormente seleccionar a la persona más adecuada para
desempeñarlo, pero también puede ser necesario amoldar los
puestos de trabajo a las personas que los desempeñan.
2. Establecimiento de estándares de rendimiento. En los
estándares se especifica lo que se espera que consiga el
trabajador. Con ellos es posible que el trabajador se
autocontrole comparando los resultados que ha obtenido con
los que se esperan de él. Si no se fijan estándares, los
trabajadores no conocen bien sus responsabilidades y se
sobrecarga de trabajo a sus superiores. Cuando sea posible, el
propio trabajador ha de participar en la fijación de sus
estándares.
3. Reconocimiento de los resultados obtenidos. Comparando el
resultado real obtenido por cada trabajador y su estándar, se
obtiene una medida de sus resultados. Cuando estos son
favorables, es preciso reconocérselo al trabajador y
recompensarle adecuadamente.
4. Establecimiento de unos sistemas adecuados de supervisión y
control. Una de las cuestiones de mayor importancia para el
trabajador y para los resultados de su trabajo es la adecuada
supervisión. El supervisor es un mando intermedio situado
entre la alta dirección de la empresa y los trabajadores. Debe
estar preparado tanto técnicamente como en capacidad
directiva y en relaciones humanas, siendo capaz de establecer
un ambiente de trabajo adecuado. Por si situación, el
supervisor puede encontrarse sometido a intereses
contrapuestos. Para que realice adecuadamente su función
debe tener una autoridad congruente con las responsabilidades
que tiene asignadas.
5. Clara asignación de las responsabilidades horas y tareas. La
confusión en la asignación de responsabilidades y tareas o su
constante alteración generan frustración y abatimiento los
trabajadores. Como resultado, se producen situaciones de baja
calidad, escasa productividad y conflictos entre las personas.
Lo ideal es que los distintos trabajos se describan por escrito,
definiéndose las responsabilidades que comporta y las tareas
que les integran, y que estas descripciones se actualicen con
cierta frecuencia.
Sistemas de remuneración por incentivos:
El dinero no tiene ni tanta importancia como para considerarlo la única
motivación ni tan poco como para olvidar que muchas de las necesidades
motivadoras se satisfacen, parcial o totalmente, con dinero.
Existe multitud de sistemas de remuneración por incentivos, pero las
principales son:
(FORMULAS)
1. El destajo, al trabajador se le paga un incentivo igual a la
remuneración unitaria del tiempo de trabajo.
(FORMULAS)
2. Sistema Halsey, el valor de cada u.t que el trabajador ahorra se
reparte entre él y la empresa de modo que,
(FORMULAS)
3. Sistema Rowan, la proporción que representa el incentivo
unitario, sobre el salario unitario, es igual al que representa el
tiempo efectivo de trabajo, sobre el previsto para realizar la
tarea.
(FORMULAS)
4. Sistema York, o con prima por pieza, la proporción que
representa el incentivo, sobre el salario, es igual a la que
representa el tiempo estadar sobre el ahorro del tiempo.
(FORMULAS)