FALLO RIVADEMAR
Antes de dar desarrollo al fallo hay que establecer cuáles son los hechos.
Básicamente Angela Rivademar, era empleada municipal contratada por la
municipalidad de Rosario.
En 1978 por una Ley de Facto Provincial se la incorpora a planta permanente, la ley
establecía que todos los empleados con antigüedad de 3 meses pasarían a planta
permanente.
A posteriori, asume el gobierno constitucional y el concejo deliberante autoriza al
intendente a revisar las designaciones.
Ante esta posibilidad el intendente deja sin efecto la incorporación de Rivademar,
porque consideraba que esa Ley de Facto violaba la Constitución de Santa Fe y el Art. 5
de la Constitución Nacional.
La Suprema Corte de Justicia dispone la reincorporación de Rivademar por el
considerar ilegítimo el decreto del intendente, fundando su resolución en que no
existía una clara violación del Art. 5.
Ya que la Ley de Facto provincial había establecido un régimen general para los
empleados municipales de todos los municipios de ese territorio.
Y no implicaba una intromisión en las facultades de los municipios, ni afectaba sus
facultades de regir lo referente a los empleados municipales.
Por ello, la municipalidad de Rosario, interpone el recurso extraordinario, en donde la
municipalidad entiende que había que analizar el criterio que se seguía hasta ese
momento.
Entonces, afirma que la ley provincial es inconstitucional por violar los artículos de la
Constitución Provincial al impedir a la municipalidad revisar su personal y que también
viola el Art. 5 al asumir la provincia funciones que corresponde a los intereses de cada
localidad.
Por lo que se desnaturaliza el régimen municipal, puesto que todo lo referido al
estatuto y escalafón del personal del municipio es facultad que le pertenece a la
municipalidad y no a la provincia.
Finalmente, la decisión de la Corte es, declarar precedente el recurso extraordinario
interpuesto por la municipalidad de Rosario.
Dando razón al planteo, dejando sin efecto la sentencia anterior, por entender que una
ley provincial no puedo privar al municipio de las atribuciones necesarias para el
cumplimiento de sus fines.
Afirma que los municipios no son meras delegaciones administrativas que
desnaturalizan su razón de ser poniendo en riesgo su existencia.
Por otra parte, la misma agrega que son varios los caracteres de los municipios que no
se hallan en las entidades autárquicas, estableciendo el criterio diferencial entre los
entes autárquicos y los entes autónomos.