DIFTERIA
DEFINICIÓN
Es una enfermedad infecciosa y transmisible, producida
por Corynebacterium diphteriae, caracterizada por
inflamación con membranas, principalmente en las vías
respiratorias altas, (habitualmente la faringe),
produciéndose una exotoxina, la cual es causante de
necrosis de la mucosa y toxicidad en miocardio y nervios
periféricos.
• La difteria es una enfermedad bacteriana aguda causada por la
exotoxina producida por un bacilo gram positivo: Corynebacterium
diphtheriae.
• RESERVORIO – El hombre. Es posible el estado de portador. MODO
DE TRANSMISION – Por contacto con exudados y/o lesiones del
enfermo o portador.
• PERIODO DE INCUBACIÓN – 2 a 5 días.
• TRASMISIBILIDAD – 2 a 4 semanas sin tratamiento. Con tratamiento
menos de 4 días.
COMO SE CONTAGIA
• Las bacterias de la difteria se propagan de persona a persona, por lo
general a través de gotitas respiratorias, como al toser o estornudar. Las
personas también pueden enfermarse al tocar llagas abiertas o úlceras
infectadas.
• La bacteria suele multiplicarse en la superficie de la garganta o la piel, o
cerca de ella.
• La Corynebacterium diphtheriae se propaga a través de lo siguiente:
• Gotas trasmitidas por el aire. Cuando una persona infectada estornuda o tose,
lanza al aire gotas contaminadas y es posible que las personas que estén cerca
inhalen la Corynebacterium diphtheriae. La difteria se propaga fácilmente de esta
manera, especialmente en condiciones de hacinamiento.
• Artículos personales o domésticos contaminados. A veces, las personas se
contagian de difteria al manipular las cosas de una persona infectada, como
pañuelos desechables o toallas de mano que se han usado y que pueden estar
contaminadas con la bacteria.
• También puedes trasferir las bacterias que causan la difteria al tocar una herida
infectada.
• Las personas que se han infectado con la bacteria de la difteria y que no
han recibido tratamiento pueden infectar a personas que no han recibido la
vacuna contra la difteria, incluso si no muestran ningún síntoma.
SÍNTOMAS
• Los signos y síntomas de difteria comienzan, generalmente, de dos a cinco días después de
contraer la infección. Estos son algunos de los signos y síntomas:
• Una membrana gruesa y de color gris que recubre la garganta y las amígdalas
• Dolor de garganta y ronquera
• Inflamación de las glándulas en el cuello (agrandamiento de los ganglios linfáticos)
• Dificultad para respirar o respiración rápida
• Secreción nasal
• Fiebre y escalofríos
• Cansancio
• En algunos casos, la infección con las bacterias que causan la difteria
provoca una enfermedad leve, o quizás la persona ni siquiera presente
signos y síntomas evidentes.
• Las personas infectadas que no saben que padecen la enfermedad se
conocen como portadores de la difteria.
• Se los llama portadores porque pueden trasmitir la infección sin estar
enfermos.
• En la zona de garganta las células se acumulan y originan el signo más característico de la
difteria, una pseudomembrana dura y grisácea, que se adhiere con fuerza a los tejidos
circundantes. De hecho, el término “difteria” procede del vocablo griego diphthéra, que
significa membrana.
• Puesto que esta placa se forma sobre todo en fosas nasales, la faringe, la
laringe y la tráquea, puede estrechar u obstruir las vías respiratorias y
causar dificultades para tragar y respirar. También puede desprenderse
de repente e impedir la respiración por completo.
• Otro órgano con frecuencia implicado en la difteria es la piel: de hecho,
la difteria cutánea es la forma clínica más frecuente de esta enfermedad en
Europa en los últimos años. Presenta un período de incubación de entre 1 y
10 días. Se caracteriza por la aparición de úlceras crónicas, se transmite por
contacto y también es muy contagiosa.
• En ocasiones, la toxina que produce la Corynebacterium diphtheriae puede pasar a la
sangre y atacar también las células del corazón.
• En este caso, pueden aparecer síntomas de fallo cardíaco como palidez, taquicardia y
sudoración e, incluso insuficiencia cardiaca y provocar la muerte. También puede afectar a los
riñones y producir insuficiencia renal, así como al sistema nervioso y provocar dificultad
para mover los ojos o las extremidades. Con menor frecuencia puede afectar al hígado y a las
glándulas suprarrenales.
CAUSAS
• La difteria se produce por la bacteria Corynebacterium diphtheriae. La bacteria suele multiplicarse en la superficie de la garganta o la
piel, o cerca de ella. La Corynebacterium diphtheriae se propaga a través de lo siguiente:
• Gotas trasmitidas por el aire. Cuando una persona infectada estornuda o tose, lanza al aire gotas contaminadas y es posible que las
personas que estén cerca inhalen la Corynebacterium diphtheriae. La difteria se propaga fácilmente de esta manera, especialmente en
condiciones de hacinamiento.
• Artículos personales o domésticos contaminados. A veces, las personas se contagian de difteria al manipular las cosas de una
persona infectada, como pañuelos desechables o toallas de mano que se han usado y que pueden estar contaminadas con la bacteria.
• También puedes trasferir las bacterias que causan la difteria al tocar una herida infectada.
FACTORES DE RIESGO
• Estas son algunas de las personas que se encuentran en mayor riesgo de
contraer difteria:
• Niños y adultos que no tienen las vacunas al día
• Personas que viven en condiciones insalubres o de hacinamiento
• Cualquiera que viaje a una zona donde las infecciones de difteria son más
comunes
COMPLICACIONES
• Si no se trata, la difteria puede derivar en:
• Problemas respiratorios. Las bacterias que causan la difteria pueden producir
una toxina. Esta toxina daña el tejido en la zona cercana a la infección,
generalmente, la nariz y la garganta. En esa zona, la infección produce una
membrana dura de color gris compuesta de células muertas, bacterias y otras
sustancias. Esta membrana puede obstruir la respiración.
• Daño cardíaco. La toxina de la difteria puede diseminarse hacia el torrente
sanguíneo y dañar otros tejidos del cuerpo. Por ejemplo, puede dañar el músculo
cardíaco, lo que causa complicaciones como la inflamación del músculo cardíaco
(miocarditis). El daño cardíaco de la miocarditis puede ser leve o grave. En el
peor de los casos, la miocarditis puede llevar a una insuficiencia cardíaca y a la
muerte súbita.
• Daño en los nervios. La toxina también puede causar daño a los nervios. Los objetivos
comunes son los nervios de la garganta, donde la conducción nerviosa deficiente puede
ocasionar dificultad para tragar. Los nervios de los brazos y las piernas también se pueden
inflamar, lo que provoca debilidad muscular.
• Si la toxina de la difteria daña los nervios que ayudan a controlar los músculos usados en la
respiración, estos músculos pueden quedar paralizados. En ese punto, quizá necesites asistencia
mecánica para respirar.
• La mayoría de las personas con difteria supera estas complicaciones con tratamiento, pero a
menudo la recuperación es lenta. La difteria es mortal entre el 5 % y el 10 % de las veces. Las
tasas de mortalidad son más altas en los niños menores de 5 años o en los adultos mayores de
40 años.
DIAGNÓSTICO
• Los médicos pueden sospechar que un niño enfermo tiene difteria si
presenta dolor de garganta y sus amígdalas y garganta están recubiertas por
una membrana gris. La proliferación de la Corynebacterium diphtheriae en
un cultivo de laboratorio de material extraído de la membrana de la
garganta confirma el diagnóstico. Los médicos también pueden tomar una
muestra de tejido de una herida infectada y examinarla en un laboratorio
para detectar el tipo de difteria que afecta la piel (difteria cutánea).
• Si el médico sospecha de difteria, el tratamiento comienza de inmediato,
incluso antes de que los resultados de las pruebas bacterianas estén
disponibles.
TRATAMIENTO
• La difteria es una enfermedad grave. Los médicos la tratan de forma
inmediata y agresiva. Los médicos primero se aseguran de que las vías
respiratorias no estén bloqueadas o reducidas. En algunos casos, puede ser
necesario colocar una intubación endotraqueal en la garganta para
mantener las vías respiratorias abiertas hasta que estén menos inflamadas.
Entre los tratamientos se incluyen los siguientes:
• Antibióticos. Los antibióticos, como la penicilina o la eritromicina, ayudan
a matar las bacterias del cuerpo y eliminan las infecciones. Los antibióticos
reducen el tiempo en que alguien con difteria es contagioso.
• Una antitoxina. Si un médico sospecha de difteria, solicitará a los Centros
para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en
inglés) un medicamento que contrarreste la toxina de la difteria en el
cuerpo. Este fármaco, llamado antitoxina, se inyecta en una vena o un
músculo.
• Antes de administrar una antitoxina, puede que los médicos hagan pruebas
cutáneas de alergia. Se hacen para asegurarse de que la persona infectada
no sea alérgica a la antitoxina. Si alguien es alérgico, es probable que el
médico le recomiende no recibir la antitoxina.
• Los niños y los adultos con difteria a menudo deben ser hospitalizados para
el tratamiento. Es posible que los aíslen en una unidad de cuidados
intensivos, ya que la difteria puede propagarse fácilmente e infectar a
quienes no estén vacunados contra la enfermedad.
PREVENCIÓN
• Antes de que hubiera antibióticos disponibles, la difteria era una
enfermedad frecuente en niños pequeños. Hoy en día, la enfermedad no
solo es tratable sino que también se puede prevenir con una vacuna.
• . La vacuna triple también se conoce como vacuna contra la difteria, el
tétanos y la tosferina. La última versión de la vacuna se conoce como
vacuna contra la difteria, el tétanos y la tosferina o DTaP (por las siglas en
inglés de las tres afecciones) para niños y vacuna contra el tétanos, la
difteria y la tosferina o Tdap (por las siglas en inglés de las afecciones)
para adolescentes y adultos.
• La vacunación consiste en una serie de cinco inyecciones que, por lo
general, se administran en el brazo o muslo, a niños de las siguientes
edades:
• 2 meses
• 4 meses
• 6 meses
• 15 a 18 meses
• 4 a 6 años
La vacuna contra la difteria es eficaz para prevenir dicha enfermedad. Sin
embargo, es posible que provoquen algunos efectos secundarios. Algunos niños
pueden tener fiebre leve, agitación, somnolencia o sensibilidad en el sitio de la
inyección después de una vacuna DTaP contra la difteria, el tétanos y la tosferina.
Las complicaciones son muy poco frecuentes.
En pocas ocasiones, la vacuna DTaP causa complicaciones graves pero
tratables en un niño, como una reacción alérgica (se desarrolla urticaria o un
sarpullido a los pocos minutos de la inyección).
INYECCIONES DE REFUERZO
• Después de la serie inicial de vacunas en la infancia, se necesitan vacunas
de refuerzo contra la difteria para ayudar a mantener la inmunidad. Esto se
debe a que la inmunidad a la difteria desaparece con el tiempo.
• Los niños que recibieron todas las vacunas recomendadas antes de los
7 años deben recibir su primera vacuna de refuerzo alrededor de los 11 o
los 12 años. La siguiente dosis de refuerzo se recomienda 10 años después,
y luego se repite cada 10 años. Las vacunas de refuerzo son especialmente
importantes si viajas a una zona en donde la difteria es frecuente.
El refuerzo se administra como una vacuna Tdap (contra la difteria, el tétanos y la tosferina) o como un
refuerzo de la difteria combinado con el refuerzo del tétanos: la vacuna contra el tétanos y la difteria (Td).
Esta vacuna combinada se administra mediante una inyección, generalmente, en el brazo o el muslo.
La Tdap es una vacuna alternativa para adolescentes de 11 a 18 años y adultos que no han tenido
previamente un refuerzo de Tdap. También se recomienda una vez durante el embarazo,
independientemente de las vacunas anteriores.