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Hiperplasia Prostática Benigna: Causas y Síntomas

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Hiperplasia prostática benigna

La hiperplasia prostática benigna (HPB) es una afección de los hombres en la que


la próstata aumenta de volumen, pero sin cáncer . La HPB también se llama
obstrucción prostática benigna.
Se puede definir como una lesión estromal y epitelial de la glándula prostática. Se
debe a un desequilibrio entre crecimiento y apoptosis celulares, cuyos
mecanismos no están totalmente dilucidados.
La próstata pasa por dos períodos de crecimiento durante la vida del hombre. La
primera es temprana en la pubertad, cuando duplica sus dimensiones, La segunda
fase de crecimiento comienza a los 25 años de edad y continúa durante el resto de
su vida. En la segunda fase de crecimiento, conforme la próstata aumenta de
volumen, se proyecta sobre la uretra y obstruye el flujo de orina. La pared vesical
aumenta de grosor y, de manera eventual, la vejiga puede debilitarse y perder su
capacidad de vaciamiento completo, por lo que deja algo de orina en su interior. El
estrechamiento de la uretra y la posterior retención urinaria se asocian con
muchos de los signos y los síntomas de la HPB (p. ej., dificultad para iniciar la
micción, nicturia e interrupción del chorro de orina). La HPB se caracteriza por la
formación de lesiones grandes y definidas en la región periuretral de la próstata,
más que en las periféricas, que con frecuencia son afectadas por el cáncer .

Anatomía
La próstata es un órgano interno que se encuentra en la pelvis situado detrás del
pubis, delante del recto e inmediatamente por debajo de la vejiga de la orina.
Detrás de la próstata se sitúan las glándulas seminales. La próstata está formada
por dos lóbulos simétricos y rodea la primera parte del tubo (la uretra) que lleva la
orina desde la vejiga hasta el pene. La uretra también transporta el semen, que es
el líquido que contiene el esperma.
Estas características anatómicas hacen fácilmente entendible que todos aquellos
cambios y procesos patológicos tanto benignos como malignos que se produzcan
en esta glándula pueden provocar alteraciones más o menos notables en la forma
de evacuar la orina (micción) y las funciones sexuales.
El tamaño de la próstata aumenta con la edad. Se aceptan como normales unas
dimensiones de 4 cm. De largo por 3 cm. De ancho (entre 15 y 20 cc).
Clásicamente se ha dicho que tiene forma de castaña. Posee una fina envoltura,
que se conoce como cápsula prostática, que define su límite.
La próstata produce el líquido prostático que, junto con el líquido de las vesículas
seminales, forman el semen, aportando un medio apropiado para la progresión de
los espermatozoides.

Prevalencia
La HPB es una de las enfermedades más habituales de los hombres durante el lar
e envejecimiento. La prevalencia de la HPB aumenta en forma lineal con la edad
en todos los grupos étnicos y afecta generalmente a los hombres mayores de 45
años; 50 por ciento de quienes la padecen, tienen alrededor de 60 años y el 90 por
ciento de los pacientes están en un promedio de 85 años. Es rara en los menores
de 40 años de edad.

Epidemiología
A pesar de la alta prevalencia de la HBP y de su frecuencia como motivo de
consulta clínica, su epidemiología es tan difícil de definir como la propia HBP. La
definición histológica de la HBP es inaplicable y carece de interés en el contexto
de los estudios epidemiológicos.

Etiología
Se desconoce la causa de la HPB, aún que existen factores que ponen a los
hombres en riesgo de desarrollar HPB: 40 años de edad y mayores, antecedentes
familiares de HPB, afecciones médicas (como obesidad, enfermedad
cardiovascular y diabetes de tipo 2) y lafalta de ejercicio físico. La HPB no se
desarrolla en los hombres cuyos testículos fueron extirpados antes de la pubertad.
Por esta razón, algunos investigadores consideran que hay factores relacionados
con el envejecimiento y los testículos pueden causar HPB. Los hombres producen
testosterona, una hormona masculina, y pequeñas cantidades de estrógenos,
hormonas femeninas. Conforme envejecen, la cantidad de testosterona activa en
la sangre disminuye, con una mayor proporción de estrógenos como
consecuencia. Los estudios sugieren que la HPB es una consecuencia de esta
mayor proporción de estrógenos, que promueve el crecimiento de la próstata.
Otra teoría de la HPB se centra en la dihidrotestosterona (DHT), una hormona
masculina que participan en el desarrollo y crecimiento de la próstata. La
investigación de la DHT sugiere que, incluso con la disminución en la
concentración de la testosterona sanguínea asociada con el envejecimiento, los
hombres continúan produciendo DHT, la cual se acumula en concentraciones altas
en la próstata. Esta acumulación de DHT puede ser la causa del crecimiento
prostático. Un hallazgo que apoya esta teoría es que los investigadores han
observado que los hombres que no producen DHT no desarrollan HPB.

Factores de riesgo

Envejecimiento.
Una glándula prostática agrandada pocas veces genera síntomas antes de los 40
años. Después de eso, comienza a aumentar la posibilidad de tener una próstata
agrandada y síntomas relacionados.
Antecedentes familiares.
Tener un pariente consanguíneo con problemas de próstata significa que es más
probable que tengas problemas con la próstata.
Diabetes y enfermedades cardíacas.
Los estudios muestran que la diabetes podría aumentar el riesgo de hiperplasia
prostática benigna, al igual que las enfermedades cardíacas.
Estilo de vida.
La obesidad aumenta el riesgo de hiperplasia prostática benigna. Hacer ejercicio
puede ayudar a reducir el riesgo.

Fisiopatología
Hay dos componentes prostáticos para las propiedades obstructivas de la HPB y
el desarrollo de síntomas de la porción inferior del aparato urinario: dinámico y
estático.
El componente estático de la HPB se relaciona con un aumento del tamaño
prostático y da lugar a síntomas como un chorro urinario débil, goteo posmiccional,
polaquiuria y nicturia.
El componente dinámico de la HPB se relaciona con el tono del músculo liso
prostático. Los receptores at, -adrenérgicos son los principales para el
componente de músculo liso de la próstata. El reconocimiento del papel de los
receptores a -adrenérgicos en la función neuromuscular en la próstata es la base
para el uso de bloqueadores «a, en el tratamiento de la HPB.
Un tercer componente, la inestabilidad del detrusor, y la alteración de la
contractilidad de la vejiga, pueden contribuir a los síntomas de la HPB
independientemente de la obstrucción de la salida creada por una próstata
crecida.

Manifestaciones clínicas
Los síntomas frecuentes de la hiperplasia prostática benigna Más comunes son:
 Nicturia
 Esto suele ocurrir más por la noche.
 Dificultad para comenzar a orinar.
 Flujo de orina débil o que se detiene y vuelve a comenzar.
 Goteo postmicción.
 No poder vaciar completamente la vejiga.
 polaquiuria
Los síntomas menos comunes incluyen los siguientes:
 Infección de las vías urinarias
 Incapacidad para orinar
 Sangre en la orina
Los síntomas de la porcion inferior incluyen polaquiuria( miccion ocho o mas veces
al día), urgencia miccional (incapacidad para retrasar la micción, disuria inicial,
chorro débil o interrumpido), goteo al final de la micción, nicturia (micción frecuente
durante los períodos de sueño), retención urinaria, incontinencia urinaria (pérdida
accidental de orina), dolor después de la eyaculación o durante la micción, y orina
con un color u olor raro.* Los síntomas de HPB suelen provenir de una uretra
bloqueada o una vejiga sobrecargada por tratar de hacer pasar la orina a través de
la obstrucción. El tamaño de la próstata no siempre determina el grado de la
obstrucción o los síntomas. Algunos pacientes con próstata muy crecida presentan
obstrucción y síntomas escasos, mientras que otros con un crecimiento mínimo de
la próstata sufren obstrucción y síntomas mayores.
Menos de la mitad de los pacientes con HPB presentan síntomas de vías urinarias
bajas. En ocasiones. No saben que tienen un bloqueo hasta que no pueden orinar
en absoluto, una afección denominada retención urinaria aguda. Esta situación
puede derivarse de tomar medicamentos para el resfriado o antialérgicos de venta
libre que contienen descongestionantes, como seudoefedrina y oximetazolina, que
evitan la relajación del cuello de la vejiga que permite la micción. Los
antihistamínicos, como la difenhidramina, pueden debilitar la fuerza de contracción
de los músculos de la vejiga y provocar retención urinaria, dificultad urinaria y
dolor al orinar. Cuando los hombres tienen algún grado de obstrucción uretral,
también pueden presentar retención urinaria como resultado del consumo de
alcohol, el frío o un largo período de inactividad.

Diagnóstico

Anamnesis
La anamnesis es el elemento fundamental de la conducta diagnóstica y
terapéutica. Deben investigarse los signos clínicos, pues el paciente se
acostumbra de forma gradual a los síntomas y es una creencia muy establecida en
la población que se trata de signos del envejecimiento. La HBP es una
enfermedad de evolución progresiva a lo largo de varios años.
El factor más importante en la valoración y el tratamiento de la HPB es la propia
experiencia del hombre en cuanto a la alteración. El American Urological
Association Symptom Index (AUASTI) consta de siete preguntas sobre las
manifestaciones de vaciamiento incompleto, polaquiuria, intermitencia, urgencia
miccional, chorro débil, pujo y nicturia. Cada pregunta recibe una puntuación de 0
(leve) a 7 (grave). Una puntuación máxima de 35 indica síntomas intensos. Los
puntajes ‘ totales por debajo de 7 se consideran leves; entre 8 y 20. Moderados; y
de más de 20, graves. Una última pregunta se refiere a la calidad de vida por los
problemas urinarios.

Exploración física
Tacto rectal
Consiste en la introducción de un dedo con guante lubricado en el recto para
poder palpar la próstata y valorar su tamaño, dureza y consistencia, sus límites y
la forma de su superficie así como los cambios con respecto al patrón de
normalidad.

Pruebas complementarias
Análisis de orina y sangré
Se utilizan análisis de sangre y orina como complementos , para determinar las
complicaciones de la HPB (p. ej.. daño renal, : cálculos vesicales, infecciones
urinarias). Se realiza el análisis de orina para detectar bacterias, leucocitos o hem:
1280/1594 C: es en presencia de infección e inflamación.
prueba del antígeno prostático específico (APE) en sangre
El APE es una glucoproteína secretada hacia el citoplasma de las células
prostáticas benignas y malignas que no se encuentra en otros tejidos normales o
tumores.

Ecografía transrectal
Se introduce en el recto un dispositivo que utiliza ondas sonoras para generar
imágenes y mide el tamaño de la próstata.
Biopsia de la próstata.
En esta prueba, se utiliza la obtención de imágenes por ecografía para guiar a las
agujas que toman una muestra de tejido de la próstata y así Revisar el tejido de la
próstata en busca de anormalidades.
Estudios urodinámicos y de flujo-presión.
Se inserta un catéter por la uretra hasta llegar a la vejiga. Se suministra
lentamente agua o, con menor frecuencia, aire en la vejiga para medir la presión
de esta y revisar cómo funcionan los músculos durante la micción.
Cistoscopia
Se coloca en la uretra un instrumento flexible con luz que permite ver dentro de la
uretra y la vejiga. Antes de la prueba, se administren un medicamento tópico para
adormecer la uretra.

Diagnósticos diferenciales

Infección de las vías urinarias


Inflamación de la próstata

Estrechamiento de la uretra)

Cicatrices en el cuello de la vejiga a causa de una cirugía previa

Cálculos en los riñones o en la vejiga

Problemas de los nervios que controlan la vejiga

Cáncer de próstata o de vejiga


Algunos medicamentos también pueden derivar en síntomas similares a los
ocasionados por la hiperplasia prostática benigna.

 opioides
 Antihistamínicos
 Antidepresivos tricíclicos

Tratamiento
No se necesita tratamiento para este trastorno a no ser que la hiperplasia benigna
de próstata produzca síntomas molestos o complicaciones, como infecciones de
las vías urinarias, reducción de la función renal, sangre en la orina, cálculos o
retención urinaria. Siempre que sea posible, debe interrumpirse la administración
de fármacos que empeoran los síntomas, como los opiáceos y los fármacos de
efecto anticolinérgico (por ejemplo, muchos antihistamínicos y algunos
antidepresivos) y los fármacos denominados simpaticomiméticos (incluyendo
algunos remedios habituales para el resfriado).

Tratamiento farmacológico.
Por lo general, primero hay que probar el tratamiento farmacológico. Los
inhibidores alfa-adrenérgicos (como la terazosina, la doxazosina, la tamsulosina, la
alfuzosina y la silodosina) relajan ciertos músculos de la próstata y la salida de la
vejiga, por lo que mejoran el flujo de la orina. Algunos fármacos (como la
finasterida y la dutasterida) pueden inhibir los efectos de las hormonas masculinas
implicadas en el crecimiento de la próstata, reducir su tamaño y evitar o retrasar la
necesidad de cirugía u otros tratamientos. Sin embargo, el tratamiento con
finasterida y dutasterida puede prolongarse durante 3 meses o más antes de que
empiece a notarse alguna mejoría de los síntomas. Por otra parte, algunos
hombres no han notado mejoría sintomática alguna pese a haber seguido un
tratamiento con finasterida o dutasterida. En algunos casos puede aplicarse un
tratamiento con inhibidores alfa-adrenérgicos además de la finasterida o la
dutasterida.
Los hombres que también tienen disfunción eréctil (impotencia) pueden recibir
tratamiento con tadalafilo diario, ya que este medicamento puede contribuir a
aliviar tanto la disfunción eréctil como la hiperplasia benigna de la próstata (HBP).

Tratamiento quirúrgico
Si los fármacos son ineficaces, puede llevarse a cabo una intervención quirúrgica.
La cirugía es la opción que proporciona el mejor control de los síntomas, pero
puede causar complicaciones. El procedimiento quirúrgico más frecuente es la
resección transuretral de la próstata (RTUP), en la cual se introduce un
endoscopio (un tubo de visualización) por la uretra. El endoscopio va provisto de
un instrumento quirúrgico que se utiliza para extirpar parte de la próstata. A veces,
durante la RTUP se utiliza un láser. Esta intervención no requiere realizar una
incisión en la piel.

La RTUP puede ocasionar algunas complicaciones, como infección y hemorragia.


Además, del 1 al 3% de los hombres desarrollan incontinencia urinaria
permanente. El procedimiento también puede causar disfunción eréctil
permanente. Sin embargo, no se conoce la frecuencia de esta disfunción. Algunos
expertos estiman que al menos el 35% de los sometidos a RTUP desarrollan
disfunción eréctil, pero la mayoría de las estimaciones son más bajas (del 5 al
10%).
Diversos tratamientos quirúgicos alternativos ofrecen un alivio menos rápido de los
síntomas que la RTUP, pero en cambio tienen un menor riesgo de complicaciones.
Calor de microondas (termoterapia transuretral con microondas o hipertermia)

 Una aguja (ablación transuretral con aguja)


 Ondas de radiofrecuencia (vaporización por radiofrecuencia)
 Ultrasonidos (ultrasonidos dirigidos de alta intensidad; no aprobado en los
Estados Unidos para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata)
 Vaporización eléctrica (electrovaporización transuretral)
 Láseres (terapia con láser)
 Tratamientos más novedosos, como la inyección de agua caliente a presión
en la próstata o la inserción de dispositivos a través del pene para
proporcionar soporte a la parte interna de la uretra
Referencias
Más tarde mando las referencias, ya no las puse 😜

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