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Estado y Perspectivas del Medio Ambiente

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Tema 4

ESTADO Y PERSPECTIVAS DEL


MEDIO AMBIENTE
Asignatura: Sociedad y Medio ambiente (69022133)

Marta Moreno González


Departamento de Sociología II
UNED
SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

4. E S T A D O Y P E R S P E C T I V A S D E L M E D I O A M B I E N T E

El medio ambiente sufre graves daños globales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la
alteración de los océanos o la contaminación generalizada; y regionales y locales como la degradación de los
suelos o la contaminación atmosférica en las ciudades. Todos estos problemas, de forma aislada y combinada,
comprometen el correcto funcionamiento de los sistemas naturales y ponen en riesgo la salud y el bienestar
de las personas. La compleja interconexión de los problemas ambientales condiciona de manera notable su
abordaje y solución.

Los ecosistemas posibilitan y enriquecen la vida humana proporcionando innumerables beneficios tangibles e
intangibles. La evaluación de los Ecosistemas del Milenio y el concepto de límite planetario constituyen
avances en la comprensión de la diversidad de servicios que el medio natural proporciona y de los límites que
condicionan y cuestionan la continuidad del modelo de crecimiento actual.

1
4. Estado y perspectivas del medio ambiente

Contenidos
4.1 EL CARÁCTER SISTÉMICO DE LOS PROBLEMAS AMBIENTALES GLOBALES

4.2 SERVICIOS ECOSISTÉMICOS Y LÍMITES PLANETARIOS

4.3 SITUACIÓN Y TENDENCIAS DEL MEDIO AMBIENTE

Resultados de aprendizaje
- Distinguir los problemas sistémicos de los acumulativos específicos y difusos, así como los impactos
directos e indirectos, y saber ejemplificarlos.
- Conectar las características de los problemas ambientales globales con las dificultades de evaluación y
gestión.
- Identificar las bondades, limitaciones y controversias en torno al capital natural, la valoración económica
de los servicios ecosistémicos y la idea de límite planetario.
- Reconocer los principales problemas ambientales, sus causas, tendencias y conexiones entre ellos.

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SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

4.1 EL CARÁCTER SISTÉMICO DE LOS PROBLEMAS AMBIENTALES GLOBALES

El cambio sin precedentes de nuestro entorno global es, actualmente, una de las principales preocupaciones de
científicos y gestores ambientales. En las últimas décadas, los cambios debidos a la presión demográfica y al
aumento de la explotación de recursos han sido alarmantes. El aumento de la producción de alimentos debido a
la intensificación de los recursos y el incremento de la carga de nitrógeno procedente de los fertilizantes acaba
vertiéndose en los recursos hídricos. Al superar su capacidad de absorción de nutrientes, las aguas costeras
favorecen el crecimiento de algas que causan graves problemas para el ecosistema y la salud humana. La pesca
costera está amenazada por la contaminación, la sobrepesca y la degradación del hábitat. Dos grandes
preocupaciones asociadas a la biodiversidad -la pérdida de especies y la introducción de especies exóticas, sobre
todo plagas y agentes patógenos- han suscitado seria inquietud. Las emisiones de carbono han aumentado hasta
un punto que ha sobrecargado la capacidad de sumidero de los ecosistemas terrestres y acuáticos. En la mayor
parte del mundo hay contaminación y escasez de agua dulce.

Los estudios sobre el cambio ambiental global incluyen dos tipos de enfoque: el “sistémico” y el “acumulativo”
(tabla 4.1). El aspecto sistémico se refiere a la escala de los procesos, continental o mundial, como el cambio
climático o la acidificación de los océanos. Un cambio es "global" si se produce a escala mundial o representa una
fracción significativa del fenómeno medioambiental total o del recurso global. Esto implica que se reproduce en
distintas partes del mundo y que la acumulación de esos cambios en las distintas partes del mundo se convierte
en un fenómeno global. El aspecto acumulativo se refiere al efecto aditivo, sinérgico o antagónico, de procesos
que surgen de una variedad de actividades en una región dada.

Atendiendo al tipo de la fuente, a las características y al momento en que surgen, los cambios acumulativos pueden
clasificarse en ”específicos” como las aguas residuales urbanas y “difusos” como la eutrofización. Cada efecto
individual puede no ser significativo de forma aislada pero sí de forma agregada, pudiéndose convertir con el
tiempo en un fenómeno mundial, por lo que las definiciones de estos tipos de impacto se solapan. En cambio, los
cambios sistémicos, debido a su escala y alcance, siempre son significativos.

Los impactos “directos” sobre el medio ambiente conllevan otros “indirectos”, denominados impactos secundarios
o de segundo o tercer nivel. La mayor parte de la bibliografía disponible sobre el tema clasifica los impactos
indirectos y las interacciones entre impactos como componentes del impacto acumulativo. Por ejemplo, una
urbanización puede modificar el nivel freático, que a su vez puede afectar a un humedal cercano, causando un
impacto en su ecología.

El cambio ambiental global es un fenómeno multiescalar que requiere una evaluación e integración de todas las
escalas. El hecho de que los problemas en diferentes niveles tengan efectos diferentes complica aún más el
sistema. La investigación muestra que los efectos en cascada de las actividades humanas interactúan afectando a
los cambios locales y regionales de manera multidimensional. El desafío de integrar la investigación en la política
requiere una comprensión profunda de la dinámica entre las actividades humanas, sus resultados y los efectos en
cascada en diferentes escalas. Sin embargo, muy a menudo, estos tres eventos ocurren en diferentes escalas, lo
que plantea problemas para integrarlos en las políticas. Actividades como la intensificación de la agricultura de
subsistencia pueden tener lugar y tener un impacto a nivel local, asi como la pesca excesiva de las aguas marinas
del mundo puede tener repercusiones globales, pero la mayoría de las actividades muestran dinámicas de escala

3
4. Estado y perspectivas del medio ambiente

múltiple. Por ejemplo, el turismo es un fenómeno global cuyos beneficiarios son los turistas internacionales, pero
sus impactos como cambios en el uso y ocupación del suelo, contaminación o pérdida de biodiversidad, entre
otros, a menudo recaen en las comunidades locales.

ACUMULATIVO
SISTÉMICO
ESPECÍFICO DIFUSO

Causa-efecto lineal, grandes Causas sistémicas, fuentes


Causas acumuladas, múltiples
Características clave fuentes puntuales, a menudo interrelacionadas, a menudo
fuentes, a menudo regionales
locales mundiales

Años 70 y 80 hasta la Años 80 y 90 hasta la Años 90 y primera década del


Detectados desde
actualidad actualidad siglo XXI hasta la actualidad

Aguas residuales urbanas, Eutrofización, lluvia ácida, Cambio climático, acidificación


Temas vertederos, smog y ruido contaminación química, de los océanos, pérdida de
urbano degradación de los suelos biodiversidad

Políticas especializadas e Integración de políticas y Paquetes de medidas políticas


Respuesta política instrumentos centrados en sensibilización de la opinión coherentes y otros
resolver un solo problema pública planteamientos sistémicos

Tabla 4.1 Retos ambientales en función de sus caracterísitcas. Fuente: Basado en AEMA 2015.

Los problemas ambientales actuales se caracterizan por tanto, por su complejidad, que obedece a múltiples
motivos y presenta numerosas relaciones de interdependencia que afectan de diversas maneras al medio
ambiente y a las personas. En este sentido, el término sistémico también alude a dichas interacciones (figura 4.1
c) entre los sistemas sociales y ambientales. Por ejemplo, la sustitución de los combustibles fósiles por cultivos
bioenergéticos puede ayudar a paliar problemas energéticos pero también provoca deforestación y conversión de
tierras a expensas de las áreas naturales. Esto afecta a la superficie disponible para cultivar alimentos y, dado que
los mercados mundiales de alimentos también se relacionan entre sí, repercute en los precios. La globalización de
las cadenas de suministro lleva aparejado que muchos impactos de la producción y el consumo de un país incidan
en otras regiones del planeta sobre las que empresas, consumidores y responsables políticos tienen una capacidad
de actuación limitada. La figura 4.2 muestra cómo las prácticas agrícolas no sostenibles contaminan el suelo, el
aire y los alimentos y sobreexplotan los recursos naturales con numerosas repercusiones en el medio ambiente,
el clima y la salud humana.

Otra característica problemática de los cambios globales es que quienes están en mejor posición para abordarlos,
que son quienes los han causado, tienen menos incentivos inmediatos para actuar dentro del necesario plazo
breve requerido, como ocurre con el problema de enorme alcance del cambio climático. Entre las principales
fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero se encuentran naciones poderosas como Estados Unidos,
más reacias a imponer restricciones a sus propias economías y menos susceptibles a que otras naciones se lo
exijan. Irónicamente, también son las naciones con menos probabilidades de ser las más afectadas por el cambio

4
SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

climático a corto plazo, y en todo caso, estarían mejor preparadas para afrontarlo. En todo caso, en el contexto
mundial interconectado hace que a los países les resulte más difícil resolver los problemas medioambientales de
manera unilateral. Ni siquiera los grandes grupos de países que actúan al unísono como la Unión Europea, pueden
resolver estos problemas por sí solos.

Presión 1 Impacto A Impacto B

Presión 1 Impacto A Impacto B


Presión 1 Impacto A Impacto B
a) Impacto indirecto
Presión 1
Impacto A
Impacto A
Presión 1
Impacto A
Presión 12 Impacto A
Impacto A Impacto A

Impacto A Impacto A
Presión 2
Impacto A
Presión 2
interacción
b)Presión
Impacto
1 acumulativoImpacto A
interacción Impacto C
Presión 1 Impacto A interacción
Impacto B
Presión 12 Impacto A Impacto C

Impacto C
Impacto B
Presión 2
Impacto B
Presión 2

c) Impactos que interaccionan


Figura 4.1 Tipos de impactos ambientales. Fuente: Basado en Guidelines for the
Assessment of Indirect and Cumulative Impacts. European Comission. 1999.

Los retos medioambientales globales son distintos de los que hemos podido tratar hace décadas, pues dada su
naturaleza compleja, no dependen de las acciones emprendidas por un solo país, sino por todo el planeta.
Problemas con efectos locales como la eliminación de residuos o la protección de especies en un ámbito concreto,
se trataron en el pasado mediante políticas específicas e instrumentos monotemáticos. Sin embargo, desde la
última década del siglo XX, debido al reconocimiento de las presiones difusas procedentes de diversas fuentes, se
ha puesto el acento en la integración de las consideraciones ambientales en el seno de las políticas sectoriales
(como transporte o agricultura). Estas políticas han contribuido a reducir algunas de las presiones ambientales,
pero su éxito es discutible al abordar los retos ambientales sistémicos a largo plazo como contener el cambio
climático, detener la pérdida de biodiversidad o eliminar los riesgos para la salud provocados por las sustancias
químicas introducidas en el medio ambiente.

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4. Estado y perspectivas del medio ambiente

Figura 4.2 Repercusiones de la agricultura en el medio ambiente. Fuente: AEMA 2020.

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SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

Figura 4.2 cont. Repercusiones de la agricultura en el medio ambiente. Fuente: AEMA 2020.

La mayoría de las evaluaciones ambientales tiende a centrarse en los impactos locales y directos producidos por
actividades concretas por lo que se sigue careciendo de un verdadero enfoque global. De ello se deriva la elevada
incertidumbre en torno a los impactos indirectos: aditivos, sinérgicos y antagónicos, que limita, a su vez, las
recomendaciones para la gestión de las actividades que los provocan. Por otro lado, el enfoque que los
profesionales de las evaluaciones ambientales adoptan para la investigación de los efectos acumulativos y la
información que los gestores necesitan para tomar decisiones pueden estar desconectados. Los responsables de
la toma de decisiones están interesados en los efectos sociales de las actividades, mientras que los científicos

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4. Estado y perspectivas del medio ambiente

suelen centrarse más en las respuestas de los componentes ecológicos, aunque los aspectos sociales de los
cambios ambientales cada vez están recibiendo más atención académica.

Que no exista un enfoque universalmente aceptado de metodología en los estudios de efectos acumulativos se
debe a que los estudios individuales no pueden transferirse a situaciones distintas o contextos más amplios. Los
debates en torno a las metodologías tienen que ver con definición de los límites geográficos y temporales para
evaluar adecuadamente los efectos acumulativos. Con frecuencia, los investigadores definen la escala espacial en
función de los límites jurisdiccionales o administrativos (ciudad, parque nacional, etc.) o de una cuenca hidrográfica
cuando la actividad se encuentra dentro de ella. Esta escala, inevitablemente, omite las interacciones
potencialmente importantes entre factores estresantes que ocurren fuera de los límites del estudio, por ello los
estudios de efectos acumulativos para regiones mayores están limitados por la falta de datos de referencia a esta
escala.

En cuanto al alcance temporal, los estudios de efectos acumulativos deben tener en cuenta las actividades
históricas y su efecto en los ecosistemas para evitar enmascar otros impactos. El desafío para los investigadores
sigue siendo determinar cuánto de lejos hacia el pasado y el futuro es necesario ir para capturar adecuadamente
los efectos ambientales acumulados en el pasado, el presente e incorporar las acciones potenciales en el futuro
para la predicción de escenario, así como las posibles interacciones.

El período de tiempo de los impactos pasados, presentes y futuros razonablemente previsibles en que persistirán
los efectos es particularmente importante, ya que cuanto más se tarde en abordar el problema, más difícil será
calcularlo y solucionarlo. Dado que las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando, lo que
producirá efectos potencialmente más perturbadores en el futuro serán necesarias reducciones de emisiones
exponencialmente mayores para llevar de nuevo las concentraciones atmosféricas a los niveles deseados y
recuperar el tiempo perdido. Se preve también que si la escala de los cambios atraviesa el “tipping point” o punto
de no retorno ecosistémico, incluso altas reducciones en las causas no conseguirán un retorno al equilibrio
ecosistémico anterior. Además, la complejidad de las numerosas interconexiones de los sistemas socioambientales
puede dar lugar a un considerable desfase entre la reducción de las presiones y la comprobación de la mejora; así
como generar barreras para el cambio que permita alcanzar los objetivos de sostenibilidad. Continuando con el
ejemplo, el daño económico provocado por el cambio climático hará menos posible que haya inversiones para la
necesaria innovación tecnológica.

Debido a las interconexiones descritas resulta complicado definir los problemas y darles respuesta. El cambio
ambiental global requiere de una aproximación multi e interdisciplinaria. El verdadero desafío es desarrollar una
ciencia sustantiva transdisciplinaria de la integración que trascienda los límites de lo natural y lo social, o de los
enfoques 'geocéntrico' de los científicos naturales y 'antropocéntrico' de los científicos sociales, que evalúa los
cambios principalmente en función de su importancia para la sociedad.

La comprensión del cambio global tiene importantes implicaciones para la gobernanza. La naturaleza sistémica de
los problemas ambientales ayuda a explicar las limitaciones de los enfoques establecidos de gobernanza ambiental
para introducir los cambios necesarios. Aunque se observan progresos en algunos aspectos, el impacto ambiental
sigue siendo elevado y las tendencias actuales no se ajustan a los objetivos a largo plazo. Las transiciones son
procesos que dependen en gran medida de la urgencia y propagación de medidas que den lugar a vías alternativas

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SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

de pensamiento y de vida: nuevas prácticas sociales, tecnologías, modelos de negocio, soluciones basadas en la
naturaleza, etc. Las transiciones implican numerosas incertidumbres, conflictos y contrapartidas. Es imposible
saber por adelantado qué innovaciones surgirán, si se integrarán en nuestras vidas y de futuras generaciones,
cómo lo harán y cómo afectarán a los resultados.

4.2 SERVICIOS ECOSISTÉMICOS Y LÍMITES PLANETARIOS

Servicios ecosistémicos

La idea de que la naturaleza proporciona servicios a la humanidad no es nueva. En el año 360 a.C. Platón se refirió
al papel que desempeñan los bosques en la preservación del suelo fértil al observar que, en su ausencia, la tierra
se convertía en un desierto. Sin embargo, la idea de que el valor proporcionado por tales servicios podría ser
cuantificado por economistas y utilizada por los gobiernos para el desarrollo de políticas ambientales es bastante
más novedosa. La dificultad estriba en que no existe una metodología, para contabilizar los costos económicos
totales de los activos naturales.

Los “servicios ecosistémicos” hacen referencia a los beneficios vitales para la supervivencia que el entorno natural
y los ecosistemas saludables proprocionan a la sociedad. Se agrupan en cuatro tipos: de aprovisionamiento,
regulación, de apoyo y culturales (figura 4.3). Los servicios de aprovisionamiento son todos los productos
consumibles como el agua y los alimentos. Los de regulación son los bienes producidos por la regulación de los
ecosistemas como la polinización, la filtración del aire y el agua o el mantenimiento de la calidad de los suelos. Los
de apoyo se refieren a aquellos bienes necesarios para que el resto de servicios puedan mantenerse. En este grupo
se incluyen la fotosíntesis, los ciclos de nutrientes o la formación de suelos. Los servicios culturales abarcan las
riquezas inmateriales y los aspectos estéticos o espirituales generados por nuestra experiencia y percepción de los
ecosistemas, y que nos sirven para construir nuestra vida social como la recreación, la experiencia estética, o el
ecoturismo.

Las economías han basado su crecimiento en el cambio tecnológico y un uso más intensivo de los recursos, pero
las tendencias a largo plazo de los servicios ecosistémicos de regulación y sostenimiento se ven afectados por el
crecimiento económico, tal como demostró el investigador de la Universidad de Southampton, John Dearing. El
Producto Interior Bruto (PIB) es una medida que describe dicho crecimiento contabilizando los flujos de ingresos.
Sin embargo, no tiene en cuenta aspectos como el agotamiento de los recursos (o su deterioro), el trabajo no
remunerado y muchos otros factores que lo sostienen. Resulta, por tanto, muy limitada como guía política. Los
economistas ecológicos abogan por un enfoque más integrador, como el que proporciona el “Indicador de
Progreso Genuino” (GPI de sus siglas en inglés Genuine Progress Indicator), un índice compuesto por aspectos
como el costo de la contaminación o la deforestación, criticado por los economistas tradicionales por ser una
medida subjetiva. Comparando ambos, el PIB ha seguido creciendo mientras que el GPI global por persona alcanzó

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4. Estado y perspectivas del medio ambiente

su punto máximo en 1978. La conclusión es que al destruir nuestro medio ambiente nos estamos haciendo más
pobres, no más ricos.

GLOBAL corto plazo


largo plazo

REGIONAL

LOCAL

Bienestar humano y reducción de la Impulsores indirectos del cambio


pobreza
- DEMOGRÁFICOS
- MATERIAL BÁSICO PARA UNA - ECONÓMICOS (globalización,
VIDA BUENA mercado, marco político)
- SALUD - SOCIOPOÍTICOS (gobernanza,
- BUENAS RELACIONES SOCIALES marco legal e institucional)
- SEGURIDAD - CIENCIA Y TECNOLOGÍA
- LIBERTAR DE ACCIÓN Y - CULTURA Y RELIGIÓN (creencias,
ELECCIÓN opciones de consumo…)

Servicios ecosistémicos Impulsores directos del cambio


- CAMBIOS DE USO DEL SUELO
- APROVISIONAMIENTO - INTRODUCCIÓN O RETIRADA DE
(alimentos, agua, combustibles) ESPECIES
- REGULADOR (climática, - ADPATACIÓN TECNOLÓGICA
hidrológico) - IMPUTS EXTERNOS (fertilizantes,
- CULTURAL (espiritual, estético, riego, control de plagas)
educativo, recreación) - CONSUMO DE COSECHAS Y
- DE APOYO (producción primaria, RECURSOS
formación del suelo) - CAMBIO CLIMÁTICO
- IMPULSORES FÍSICOS Y
BIOLÓGICOS (evolución,
Estrategias e intervenciones
volcanes)

Figura 4.3 Marco conceptual de la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio con las interacciones entre los
servicios de los ecosistemas, el bienestar humano y los impulsores del cambio. Fuente: Basado en O'Higgins,
Lago y Dewitt 2020.

Tietenberg y Lewis resolvieron teóricamente las “fallas de mercado”. Cuando el mercado no es capaz de asignar
los recursos de forma eficiente debido al daño ecológico, requiere medidas para integrar esas externalidades: los
costos sociales y ambientales del mercado no reflejados en los precios de servicios y productos insostenibles. La
solución para Herman Daly, economista del Banco Mundial, ha de basarse en lo que denominó un "estado
estacionario" de la economía, donde el uso de materiales y energía se mantenga constante (asumiendo un daño
no creciente del medio ambiente), similar al concepto de “prosperidad sin crecimiento” acuñado por el economista
Tim Jackson.

Robert Costanza y colaboradores, en su artículo publicado en la revista Nature de 1997, estimaron que el valor
anual de los servicios ecosistémicos era aproximadamente el doble de la producción económica mundial. La
ventaja de disponer de un valor, incluso en cifras aproximadas, era la posibilidad de incorporar dichos servicios en
las sumas económicas y en las agendas políticas. En 2000, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan,

10
SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

encargó una evaluación de las consecuencias de los cambios en los ecosistemas para el bienestar humano. La
Evaluación de Ecosistemas del Milenio (figura 4.4), fue un esfuerzo que costó 24 millones de dólares e involucró
alrededor de 1.400 expertos de 95 países para caracterizar el impacto de las acciones humanas en los ecosistemas
locales, regionales y globales y en el bienestar humano. La conclusión fue que alrededor de dos tercios de los
servicios ecosistémicos se estaban degradando o utilizando de manera no sostenible.

La Evaluación de los Ecosistemas del milenio opera como referencia comparativa de la magnitud de los cambios
ambientales que advierte de que la capacidad de los ecosistemas para sustentar a las generaciones presentes y
futuras ya no puede darse por sentado. Dado el número de científicos y gobiernos involucrados, hay poco debate
sobre este hallazgo; un tema más controvertido es qué se debe hacer.

La tendencia mayoritaria hacia una métrica de valoración monetaria refleja el punto de vista utilitarista desde el
cual se aborda, en la literatura de la economía ambiental, la mayoría de los impactos asociados al daño ecológico.
En el centro del análisis se sitúan los cálculos de costo-beneficio, y en el eje del debate la cuestión de la
sustituibilidad. La complejidad de los sistemas naturales y la irreversibilidad de algunos cambios ambientales
supone que la sustitución del capital natural por otras formas de capital resulta a menudo imposible, fenómeno
conocido como “insustituibilidad” conlleva riesgos significativos. Los riesgos y los costes de la degradación
continua de los ecosistemas y sus servicios aún no se han integrado correctamente ni en nuestros sistemas
económicos y sociales ni en la toma de decisiones de políticas públicas. Por otro lado, la economía ambiental se
expresa en términos de la utilidad de preservar bienes y servicios ambientales para los seres humanos, al situar el
medio ambiente y la humanidad como parte integrante de la economía. La perspectiva conservacionista de la
economía ecológica, en cambio, se enfoca en los valores intrínsecos no humanos de los sistemas ambientales. Su
visión es globalizadora y mucho menos antropocéntrica que la de la economía ambiental. También tiende hacia
un pensamiento basado en los derechos, pero adopta un enfoque globalizador que sitúa la economía como una
parte de la humanidad y ésta dentro de su entorno.

Una restricción asociada a este último enfoque es la forma en que se diseñan los programas de política pública.
Los estudios de eficiencia económica en las opciones de política pública determinan si la inversión merece la pena
o si el dinero se emplearía mejor en otra parte. El desafío está en adoptar decisiones sobre el medio ambiente
fuera de los enfoques convencionales de toma de decisiones para evitar acabar marginando decisiones
ambientales buscando ganancias económicas cortoplacistas que pueden ser determinantes para la sociedad a
largo plazo. Por otro lado, el riesgo del enfoque de la economía ecológica es que la toma de decisiones ambientales
puede verse aislada de otras áreas de política pública, ya que las líneas presupuestarias monetarias no suelen
mezclarse con otras métricas. Se puede argumentar que considerar las opciones ambientales de forma aislada no
conducirá a soluciones en el mundo real, con lo que más bien deberían considerarse en el contexto de un debate
sobre la necesidad de procesos de política pública más amplios e integrados.

Límites planetarios

En el pasado, los límites al crecimiento tuvieron poca credibilidad desde que Thomas Malthus, un clérigo del siglo
XVIII, predijera que la sobrepoblación conduciría inevitablemente a la hambruna. Advertencias similares sobre el

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4. Estado y perspectivas del medio ambiente

agotamiento de los recursos en la década de los 70 por el grupo de expertos del Club de Roma, resultaron
igualmente inexactas. Con un diagnóstico ampliamente mejorado, los economistas ecológicos advierten hoy que
la actividad humana ya está sobrepasando límites planetarios seguros.

En el período previo a la conferencia climática de Copenhague en 2009, un grupo de científicos, bajo los auspicios
del Centro de Resiliencia de Estocolmo, definió “límite planetario” como el ámbito de desarrollo compatible con
la sostenibilidad. Un espacio seguro para los seres humanos respecto de la resiliencia de la biosfera; esto es, su
capacidad para recuperarse de las perturbaciones causadas por las actividades humanas y regresar a un estado de
equilibrio. Se caracterizaron nueve límites más allá de los cuales no se debería empujar al planeta, ya que
sobrepasar dichos umbrales daría lugar a puntos de inflexión de cambios irreversibles que amenazarían la
estabilidad de las sociedades (figura 4.4).

Integridad Cambio climático


de la Biosfera concentración
de CO2 Nuevas
genética forzamiento
radiativo
entidades
funcional

Cambio uso Pérdida


de la tierra estratosférica
de ozono

dulce
Aerosoles
Agua fresca salada atmosféricos

Acidificación
Ciclos del océano
biogeoquímicos
Transgresión del límite

Espacio seguro Incremento del riesgo Zona de alto riesgo

Figura 4.4 Límites planetarios. Fuente: Basado en Steffen et al. 2023. La zona verde es el espacio operativo seguro (por
debajo del límite). De amarillo a rojo representa la zona de riesgo creciente. El color púrpura indica la zona de alto
riesgo, en la que se transgreden las condiciones interglaciares del sistema terrestre con un alto nivel de confianza. El
origen represente las condiciones medias del Holoceno Las longitudes de las cuñas están escaladas logarítmicamente.
Los bordes superiores de las cuñas para las nuevas entidades y el componente de diversidad genética de los límites de
integridad de la biosfera son borrosos, ya sea porque el extremo superior de la zona de riesgo creciente aún no se ha
definido cuantitativamente (nuevas entidades) o porque el valor actual solo se conoce con gran incertidumbre (pérdida
de diversidad genética). Sin embargo, ambos se encuentran fuera del espacio operativo seguro.

Ir a la referencia bibliográfica y los matereiales de ECOI para epxplicarlo mejor Las nueve áreas de preocupación
fueron: cambio climático, acidificación oceánica, pérdida de la capa de ozono, alterración de los ciclos

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SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

biogeoquímicos, pérdida de biodiversidad, disminución de los recursos de agua, cambio del uso de la tierra,
acumulación de partículas contaminantes en la atmósfera o aerosoles y contaminación química. En 2023, se
anunció la transgresión seis de los nueve límites. La transgresión de estos límites refleja una perturbación humana
sin precedentes del sistema terrestre, pero está asociada a grandes incertidumbres científicas. Respecto al cambio
climático, la idea de límite en términos de compromiso político se ha traducido en un umbral de 1,5ºC de
superación respecto a los niveles preindustriales para evitar cambios irreversibles en el clima. El umbral de
acidificación del océano debería mantenerse al 80% de afectación respecto a los valores preindustriales, el nivel
estimado que garantiza la preservación de los arrecifes de coral y otros ecosistemas asociados. La conversión total
de bosques en tierras de cultivo no debería exceder los 1.640 millones de hectáreas en todo el mundo (en la
actualidad, las tierras de cultivo ocupan unos 1.500 millones de hectáreas, el equivalente al 10% de la superficie
terrestre mundial). De continuar la tendencia, se prevé una expansión adicional de entre 120 y 500 millones de
hectáreas para el año 2050. Para otros procesos de cambio global resulta difícil definir un espacio seguro debido
a las incertidumbres sobre los procesos y sus interacciones, ya sea porque las consecuencias de traspasar dichos
umbrales no están claras o por no ser conscientes de que nos estamos acercando a ellos. Dado que los límites
planetarios no son independientes entre sí, algunos investigadores advierten que podría producirse un dramático
cambio global incluso sin sobrepasar ninguno de los límtes. Pese a las dudas, existen pruebas de que ya se han
superado ciertos límites tanto planetarios, como en la pérdida de biodiversidad, el cambio climático o el ciclo del
nitrógeno; tanto a nivel regional como y local. Hay lugares en el mundo donde ya se han sobrepasado los límites
ecológicos de escasez de agua, erosión del suelo, deforestación o falta de oxígeno (hipoxia) en muchos mares
debido a las descargas excesivas de nutrientes, lo que conduce al agotamiento de las poblaciones de peces. El Mar
Báltico se considera la zona hipóxica inducida por el hombre más grande del mundo.

Un marco de límites planetarios supone un nuevo reto para la ciencia que puede tener profundas repercusiones
en la gobernanza ambiental en todas las escalas. Sin embargo, aún quedan muchas lagunas de conocimiento para
su aplicación. Varios límites presentan una variabilidad espacial y una dispersión tanto en términos de impactos
como en términos de mecanismos de retroalimentación. Por otro lado, solo se han podido cuantificar tres con
cierta fiabilidad: el clima, la acidez de los océanos y la capa de ozono, mientras que el resto son sugerencias
provisionales basadas en el estado actual de evidencia. No obstante, transgredir un límite puede amenazar
seriamente la capacidad de otros límites de mantenerse dentro de niveles seguros. Esto significa que ningún límite
puede superarse durante un periodo largo de tiempo sin poner en peligro el espacio operativo seguro para la
humanidad. Todo ello sugiere la necesidad de enfoques de gobernanza novedosos y adaptativos que combinen
estimaciones de límites a nivel global, regional y local.

El Programa Internacional sobre la Biosfera Global (IGBP del inglés International Geosphere-Biosphere Programme
), el Programa Internacional de Dimensiones Humanas (IHDP del inglés International Human Dimenssions
Programme), el Programa Internacional de Ciencias de la Biodiversidad DIVERSITAS o el Programa Mundial de
Investigación del Clima (WCRP del inglés World Climate Research Programme) constituyen ejempos de propuestas
de investigación colaborativa sobre cambio global para una comprensión más profunda de los vínculos y
retroalimentaciones entre los procesos del sistema terrestre y los forzamientos socioeconómicos desde un
enfoque inter y transdiciplinar con el fin de generar información de apoyo a las políticas medioambientales.

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4. Estado y perspectivas del medio ambiente

4.3 SITUACIÓN Y TENDENCIAS DEL MEDIO AMBIENTE

Los informes de Perspectivas del Medio Ambiente Mundial de Naciones Unidas (GEO, de sus siglas en inglés Global
Environment Outlook) ofrecen una evaluación independiente del estado del medio ambiente. A pesar de la mejora
de las condiciones ambientales en casos localizados - especialmente en los casos en los que se logra acotar bien el
problema y se pueden aplicar soluciones normativas y tecnológicas -, desde que se publicó la primera edición del
informe en 1997, el estado general del medio ambiente ha seguido deteriorándose en todo el mundo.

Biodiversidad

Se ha detectado una elevada tasa de extinción de especies que ha llevado a un descenso alarmante de la diversidad
biológica a nivel mundial, particularmente en los ecosistemas de agua dulce donde la disminución es superior al
80% . El Índice Planeta Vivo 2022 del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF de sus siglas en inglés World Wild
Fund) muestra una disminución media del 69% en las poblaciones de fauna silvestre controladas entre 1970 y
2018. América Latina es la región que registra mayor descenso en la abundancia media de poblaciones, con una
disminución del 94% durante ese periodo.

La Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) evalúa más de 140.000
especies de las cuales el 30% están en riesgo de extinción. Los grupos más amenazados son los anfibios (41%),
tiburones (31%) y corales (33%). La desaparición menos evidente de muchos invertebrados terrestres, de agua
dulce y marinos (40, 32 y 25% respectivamente) también tiene consecuencias dramáticas para los servicios
ecosistémicos de los que depende la humanidad. Por ejemplo, la polinización por insectos es de vital importancia
para gran parte de la producción mundial de cultivos y para todos los ecosistemas del mundo.

Los factores que contribuyen a esta disminución son la pérdida, fragmentación y degradación de hábitats debido
a la agricultura, la caza y el comercio ilegal de especies, la deforestación, la contaminación, la propagación de
especies invasoras y el cambio climático. El efecto conjunto del cambio climático y del cambio en el uso de la tierra
sobre la biodiversidad es incierto, pero el declive de la biodiversidad no podrá reducirse si no se consigue limitar
el calentamiento de los ecosistemas. El aumento de olas de calor y sequías están provocando la mortalidad masiva
de plantas, aves, murciélagos, insectos, peces y microorganismos. La agricultura tradicional permitía la
coexistencia de una variada gama de animales, hongos y vegetales, pero los cambios en las prácticas agrícolas
hacia la intensificación, la especialización y el uso de fertilizantes y plaguicidas han contribuido a un descenso de
biodiversidad de las especies locales, en particular de insectos y, por consiguiente, de aves insectívoras
tradicionalmente ligadas a los entornos agrarios, lo que plantea una amenaza para la seguridad alimentaria.

Las comunidades biológicas pueden cambiar radicalmente debido a la presión humana, incluso sin que se extinga
ninguna especie a nivel local. Los escarabajos y polillas que atacan los bosques septentrionales sobreviven mejor
a los inviernos más cálidos y producen más generaciones al año con la prolongación de la estación de crecimiento,
lo que provoca la muerte masiva de árboles en las zonas templadas septentrionales y boreales de Norteamérica y
Europa. Los hongos están adaptándose a sobrevivir en temperaturas más altas, similares a la temperatura corporal
media de los humanos, convertiéndonos en posibles huespedes en los que antes no podían sobrevivir,
incrementando el riesgo de infecciones fúngicas. Muchos insectos y gusanos que causan enfermedades a la fauna

14
SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

y a los seres humanos se han desplazado a nuevas zonas y están provocando la aparición de nuevas enfermedades
en el Ártico y en las tierras altas del Himalaya. El aumento de los incendios forestales, la muerte de los árboles
debido a la sequía y a las plagas de insectos, la desecación de las turberas y el deshielo del permafrost de la tundra
liberan más CO₂ a medida que el material vegetal muerto se descompone o se quema, lo que está empezando a
transformar sistemas que históricamente han sido sólidos sumideros de carbono en nuevas fuentes de carbono.

El indicador de biodiversidad del Informe Planeta Vivo da idea de la velocidad y magnitud del declive de la
biodiversidad en todo el mundo y proyecta tres escenarios de tendencias, considerando la intervención de diversos
factores directos e indirectos como prácticas de producción más sostenibles y consumo responsable, la reducción
de los residuos y la adopción de una mayor proporción de alimentos de origen vegetal en nuestras dietas. El mundo
aspira a estabilizar el declive de la biodiversidad para 2030. Para recuperar la curva antes de 2050 y minimizar las
pérdidas de biodiversidad, es necesario combinar una conservación ambiciosa (línea verde) con medidas de
producción y consumo sostenibles (línea amarilla). La línea gris muestra que la biodiversidad seguirá disminuyendo
si seguimos por el camino actual y que la recuperación no comenzaría antes de 2100 (figura 4.5).
Indicador de biodiversidad

valor del indicador en 2010

Histórico
Sin acciones
Incremento de esfuerzos de conservación
Todas las acciones integradas
El dato cuando comienza la recuperación

Figura 4.5 Escenarios futuros de tendencias en la biodiversidad (la abundancia media de especies). Fuente: Basado en Living Planet
Report, WWF 2022.

La colaboración científico-normativa para la diversidad biológica se fortaleció en 2012 con la creación de la


Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas. Otros acuerdos
multilaterales como apoyo a la gobernanza de la diversidad biológica son la Convención de Humedales de
Importancia Internacional (Convenio de Ramsar) o la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Convenio CITES) y el Convenio de Biodiversidad Biológica de la ONU.
En 2022, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció que todo el mundo en todas partes tiene derecho
a vivir en un medio ambiente limpio, sano y sostenible. Lo que significa, para los gobernantes, que respetarlo ya
no es una opción, sino una obligación. Las sociedades más ricas no solo han causado un rápido declive medio

15
4. Estado y perspectivas del medio ambiente

ambiental, sino que no han conseguido controlar las actividades humanas que provocan el cambio climático y la
pérdida de hábitats. Tierras y aguas han sido cuidadas con éxito por los pueblos indígenas durante milenios. Lejos
de la idea colonial de separar a las personas de la naturaleza para preservarla y del concepto de naturaleza prístina
o salvaje, libre de la influencia humana, los enfoques indígenas de la conservación suelen situar las relaciones
recíprocas entre las personas y el entorno en el centro de las prácticas culturales y de cuidado. Las poblaciones
indígenas y las comunidades rurales desempeñan un papel en la protección de la diversidad biológica, al ofrecer
soluciones basadas en sus conocimientos tradicionales transmitido de generación en generación, y su larga
experiencia de vivir dentro de los límites seguros de sus ecosistemas.

Suelos

Un elemento fundamental para la integridad de los ecosistemas es el suelo, cuya degradación afecta al suministro
de servicios, concretamente los relacionados con la biodiversidad, la desertificación, la calidad del agua y el
aumento de la vulnerabilidad al cambio climático. Dos problemas relacionados con la calidad de los suelos son la
contaminación y el sellado.

Los contaminantes presentes en los suelos pueden tener efectos sinérgicos, antagónicos o aditivos a largo plazo
para la salud humana y el medio ambiente. Estas sustancias son persistentes ya que no puede ser degradadas por
los procesos metabólicos por lo que se van acumulando en los organismos, e incluyen compuestos orgánicos (como
DDT, PCBs, bencenos o etano) e inorgánicos metálicos (como el cobre, cadmio, arsénico o plomo) y no metálicos
(como el azufre, amonio o cianuro) que pueden llegar al ser humano no solo desde el suelo, sino también en el
polvo del aire, el agua o los alimentos mediante tres vías combinadas de exposición: inhalación, ingestión o
absorción.

La toxicidad causada por los contaminantes del suelo afecta a la biodiversidad aérea y subterránea, al reducir el
número de organismos y provocar cambios en las comunidades con la sustitución de las especies más sensibles
por otras más tolerantes a la contaminación. También modifica la actividad de los organismos, lo que altera los
ciclos biogeoquímicos. Eventualmente, la contaminación afecta a otros lugares lejos de las fuentes de emisión
mediante el viento, a las aguas subterráneas a través de la lixiviación, y al medio marino mediante el transporte
hídrico. Todos esos cambios pueden ser graduales o permanecer inactivos hasta que se alcanza un punto de
inflexión a partir del cual se produce una grave degradación que desencadena una serie de procesos en los
ecosistemas terrestres y acuáticos que, en última instancia, conducen a la pérdida de servicios ecosistémicos.

El cambio de uso del suelo derivado de la urbanización y las infraestructuras de transporte, el abandono de tierras
o la sobreexplotación minera y agrícola, disminuyen la superficie de hábitats naturales y los fragmenta. La mayoría
de los fenómenos de ocupación del suelo por edificación se produce a expensas de tierras cultivables, seguida por
la sustitución de pastizales y mosaicos de tierras cultivables, y el resto reemplaza a bosques o zonas de transición
de bosque-matorral. A medida que estos tipos de cobertura del suelo se van sustituyendo por una cubierta
impermeable, la prestación de servicios como el almacenamiento, el filtrado o la transformación de agua,
nutrientes o contaminantes, se ve muy comprometida.

La ocupación del suelo es difícil y costosa de revertir a pesar de medidas como la reutilización de terrenos o el
desarrollo urbano compacto, siendo necesaria la integración de distintos ámbitos políticos (los de agricultura y

16
SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

ordenación del territorio se presta particularmente bien a la integración), así como garantizar los derechos sobre
la tierra de las comunidades locales, lo que aseguraría un aprovechamiento más sostenible.

Actualmente no existe ningún acuerdo internacional vinculante centrado específicamente en la contaminación del
suelo, aunque una serie de convenios apoyan parcialmente este objetivo como el Convenio de Basilea (1989) para
el control de los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y su eliminación; el Convenio de Rotterdam
(1998) multilateral para fomentar las responsabilidades compartidas basado en un procedimiento de
consentimiento fundamentado previo aplicable a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos objeto de
comercio internacional; el Convenio de Estocolmo sobre contaminantes orgánicos persistentes (2001) que tiene
por objeto restringir o eliminar la producción y el uso de estas sustancias, el Convenio de Minamata sobre el
mercurio (2019), un tratado mundial para proteger la salud humana y el medio ambiente de sus efectos adversos;
o la Alianza Mundial por el Suelo (2012), un tratado voluntario para fomentar una mayor colaboración y sinergia
de esfuerzos entre todas las partes interesadas para posicionar los suelos en la agenda global.

Agua

Los retos del agua a los que nos enfrentamos giran en torno a su calidad y disponibilidad. La calidad del agua ha
empeorado significativamente debido a la contaminación orgánica por patógenos, la contaminación química por
el uso de fertilizantes y plaguicidas, y la generación de desechos plásticos, microplásticos, metales pesados y otros
contaminantes persistentes como pesticidas y PCBs. La mala calidad del agua conlleva la degradación de los
servicios ecosistémicos y produce otros efectos asociados como los relacionados con la salud, con costes
económicos de tratamiento del agua o con las repercusiones en actividades económicas como la agricultura y la
pesca.

Los contaminantes del agua se suelen clasificar como puntuales o difusos según su vía de llegada al medio receptor,
una distinción importante que afecta a las políticas del agua. Las fuentes puntuales de contaminación son las que
se vierten directamente por zanjas o tuberías a las masas de agua receptoras, en un lugar concreto, procedente
de plantas de tratamiento de aguas residuales, instalaciones industriales o explotaciones ganaderas intensivas. Los
efectos más graves de este tipo de contaminación suelen producirse durante el verano o los periodos secos,
cuando el caudal de los ríos es bajo y se reduce la capacidad de dilución, y durante las tormentas, cuando se
producen desbordamientos del alcantarillado. Las fuentes difusas de contaminación se vierten indirectamente en
las masas de agua receptoras a través de flujos de deposición atmosférica superficial y lixiviado a través de la aguas
subterráneas. Los efectos más graves de la contaminación difusa se producen durante los periodos de tormentas,
sobre todo después de un periodo de sequía, cuando las precipitaciones inducen la escorrentía de las laderas y de
contaminantes.

La agricultura intensiva depende de abonos (nitrógeno, fósforo u otras sustancias) y de plaguicidas. El nitrógeno
es un elemento abundante en la naturaleza y esencial para el crecimiento de las plantas. Sin embargo, parte del
nitrógeno destinado a los cultivos no es absorbido, cuando la cantidad de fertilizante supera la que la planta es
capaz de absorber o se añade fuera del momento de crecimiento. El exceso de nitrógeno, eventualmente, llega a
las masas de agua donde potencia el crecimiento de plantas acuáticas y algas, fenómeno conocido como

17
4. Estado y perspectivas del medio ambiente

“eutrofización”. Este crecimiento adicional reduce el oxígeno del agua, haciéndola inhabitable para otras especies
animales y vegetales.

El agua desempeña también un papel importante en el problema de la resistencia bacteriana debido a los
antibióticos que, actualmente, se encuentran en fuentes de agua potable en todo el mundo, a consecuencia de su
entrada en el ciclo del agua tras su la eliminación por las aguas residuales domésticas e industriales, la cría intensiva
de ganado y la acuicultura.

La agricultura utiliza, en promedio, el 70% de los recursos de agua dulce; en muchos de los países de bajos ingresos,
esa cifra llega al 90%. Muchos acuíferos se están agotando rápidamente por el exceso de extracción de agua para
el riego, el consumo doméstico, la industria o la minería. Los humedales, como Doñana, que amortiguan los efectos
del cambio climático y mejoran la calidad del agua están desapareciendo a consecuencia del desarrollo de la
agricultura y/o la urbanización. La descomposición de las turberas, un tipo de humedal que almacena más carbono
que todos los bosques del mundo juntos, aporta ya cerca del 5% de las emisiones mundiales de carbono.

Hasta la fecha, los planteamientos para la gestión de la contaminación del agua se han centrado, en gran medida,
en el control de las fuentes puntuales de contaminación, con grandes inversiones en el tratamiento de las aguas
residuales, pero en menor medida de las fuentes difusas debido a la ausencia de normativa específica. Los efectos
de la participación voluntaria, al no llegar a los principales contaminadores, o de los programas basados en
subvenciones sujetos a restricciones presupuestarias públicas, son limitados. Una gestión integrada de los recursos
hídricos y los enfoques basados en los ecosistemas de cuencas subnacionales y transfronterizas son medidas bien
orientadas de gobernanza del agua, así como las basadas en la economía circular que promueven un consumo y
producción sostenibles, al desvincular su uso del crecimiento económico.

Océanos

Los océanos están sometidos a una inmensa presión derivada de las actividades humanas. Existen múltiples
fuentes de contaminación urbanas y rurales, como residuos farmacéuticos, escorrentía de fertilizantes y estiércol,
residuos del transporte marítimo o eliminación incorrecta de plásticos. Además de la contaminación, otros
problemas que afectan a los océanos, cuyo efecto combinado apenas ha comenzado a entenderse, son el
calentamiento, la acidificación y la sobrepesca, con la consiguiente perturbación de las cadenas alimentarias.

El océano absorbe alrededor del 27% del CO2 atmosférico y la mayor parte del calor adicional derivado de la quema
de combustibles fósiles. A medida que hemos ido emitiendo más CO2 a la atmósfera, el océano ha absorbido
mayores cantidades a un ritmo cada vez mayor y, una vez disuelto, ocasiona cambios químicos conocidos como
acidificación oceánica. La decoloración masiva de los corales ocasionada por el calor crónico derivado del aumento
de temperatura ha dañado muchos arrecifes de forma irrecuperable con repercusiones en la pesca y el turismo, y
en los medios de subsistencia locales.

Los impactos de la acidificación oceánica alteran la cantidad, composición y distribución de los recursos disponibles
para las actividades pesqueras y acuícolas. Además, estos impactos serán concomitantes con la aparición de otros
de estrés climático como el calentamiento, la hipoxia y el aumento del nivel del agua. Se han identificado más de

18
SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

400 zonas hipóxicas muertas en los océanos del mundo debido a la eutrofización. Su frecuencia se ha duplicado
aproximadamente cada década desde los años sesenta.

Los plásticos, microplásticos y los “aparejos de pesca abandonados, perdidos o descartados” abundan en todos
los océanos y en todas las profundidades. Las estimaciones actuales indican que los vertidos de basura plástica
marina vinculados a una gestión deficiente de los desechos domésticos en las zonas costeras ascienden a
aproximadamente 8 millones de toneladas anuales de las cuales el 80% procede de fuentes terrestres. La basura
marina puede actuar como vector para el transporte de especies invasoras, y causar incidentes de enredo e
ingestión que afectan a los animales acuáticos y aves.

Los plásticos se han convertido en parte integrante de casi todos los aspectos de nuestras vidas. El primer plástico
sintético, la baquelita, se produjo en 1907 y marcó el comienzo de la industria mundial del plástico. Sin embargo,
el rápido crecimiento de la producción mundial de plástico como subproducto del petroleo no se materializó hasta
la década de 1950. Durante los próximos 70 años, la producción anual de plásticos aumentó casi 230 veces hasta
460 millones de toneladas en 2019. Limpiar plásticos visibles en los ríos, playas e incluso en el mar es posible pero
con el tiempo y la exposición a la luz solar, los residuos de plástico se dividen en trozos cada vez más pequeños
conocidos como micro y nanoplásticos (dos de las mayores fuentes de estas partículas son los textiles sintéticos y
los neumáticos), y aún no se conoce bien su repercusión en la naturaleza y en nuestra salud. Muchos plásticos son
muy absorbentes y atraen a otros contaminantes en concentraciones que pueden ser miles de veces superiores a
las del agua del mar. La vida marina expuesta a estas sustancias químicas nocivas puede terminar en nuestros
alimentos.

La retirada de los residuos plásticos de los océanos abiertos es, en el mejor de los casos, difícil y costosa para los
flotantes y, en el peor de los casos, inviable o imposible en el caso de microplásticos y plásticos en la columna de
agua y los sedimentos del fondo marino. Se han concertado muchos acuerdos internacionales, pero no existe
ningún acuerdo mundial que trate el problema de la basura marina y los microplásticos de forma amplia e
integrada. A largo plazo, el enfoque global de gobernanza basado en la mejora de la gestión de los desechos con
el reciclaje, la reutilización y la gestión de la vida útil forma parte de un horizonte deseable, junto el diseño de
políticas para prevenir la generación y el vertido en el medio ambiente de tipos específicos de residuos.

Aire

Los datos de la Organización Mundial de la Salud muestran que casi toda la población mundial respira niveles de
contaminantes que exceden los límites recomendados, siendo los países de ingresos bajos y medianos los que
sufren las exposiciones más altas, en particular las zonas de rápida urbanización. 3.000 millones de personas
dependen de la quema de combustibles como leña, carbón, residuos agrícolas, estiércol y queroseno para cocinar,
calentarse y alumbrarse. En torno al 90% de la población urbana de la Unión Europea está expuesta a
concentraciones de contaminantes atmosféricos a niveles considerados nocivos para la salud (figura 4.6).

19
4. Estado y perspectivas del medio ambiente

Figura 4.6 Proporción de la población urbana expuesta a concentraciones de contaminantes del


aire por encima de los valores de referencia de la UE y la OMS en 2016-2018. Fuente: AEMA 2020.

Las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5)1, el dióxido de nitrógeno y el ozono troposférico son los tres
contaminantes que más afectan a la salud humana (cuadro 4.1). El material particulado atmosférico engloba una
gran variedad de compuestos que difieren tanto en sus características físico-químicas como en su origen. La
exposición crónica o máxima a estos tres tipos de contaminantes son de gravedad variable, pudiendo abarcar
desde afecciones del sistema respiratorio hasta la muerte prematura. La contaminación del aire ocasiona entre 6
y 7 millones de muertes prematuras mundiales al año. Los ancianos, los más jóvenes, las personas enfermas y las
que tienen menos ingresos son más susceptibles a la contaminación atmosférica.

El uso generalizado de combustibles fósiles origina la emisión de gases de efecto invernadero a la atmosfera, cuyas
concentraciones globales continúan aumentando a pesar de los esfuerzos de mitigación de algunos países.
Pequeños cambios en la concentración atmosférica de estos gases pueden conducir a cambios en la temperatura
que marcan la diferencia entre las edades de hielo y las épocas interglaciares. Las concentraciones de dióxido de
carbono y óxido nitroso, gases de efecto invernadero de “vida larga”2, junto con otros contaminantes climáticos
de “vida corta” -como el carbono negro3, el ozono troposférico, el metano y los hidrofluorocarbonos- vienen
impulsadas. Principalmente. por la generación de electricidad, la industria y el transporte, si bien también se ven
afectadas por el cambio de uso de la tierra, la agricultura y la silvicultura. La capacidad para absorber energía o

1 Los tamaños de las partículas se clasifican según su diámetro en PM10: partículas con un diámetro inferior a 10 micras, y PM2.5:
partículas menores de 2,5 micras. Los estudios científicos muestran que las PM2,5 tienen un impacto más grave en la salud. La
exposición a las partículas procedentes del tráfico urbano se asocia a la aparición y el agravamiento de enfermedades respiratorias
como la bronquitis, el asma, las alergias y cardiovasculares. Su menor tamaño hace que sean más ligeras y tiendan a permanecer más
tiempo en el aire, lo que prolonga sus efectos y facilita su transporte a grandes distancias.

2 El tiempo de permanencia en la atmósfera del CO2 varía porque se mueve por todo el sistema terrestre a diferentes velocidades.
Parte del dióxido de carbono se absorbe muy rápidamente y parte permanece en la atmósfera durante miles de años. El óxido nitroso
tiene un tiempo de permanencia de unos 120 años, mientras que el del metano es de aproximadamente 10 a 15 años.

3 El carbono negro es un componente de las partículas finas (PM ≤ 2,5 µm) que se forma en la combustión incompleta de combustibles

fósiles, biocombustibles y biomasa.

20
SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

“eficiencia radiativa” de cada gas es muy variada. Un gas con una eficiencia radiativa relativamente baja pero con
una vida prolongada puede terminar ejerciendo una mayor influencia de calentamiento que un gas que abandona
la atmósfera más rápido pero tiene una eficiencia radiativa comparativamente alta. Dado que los gases de efecto
invernadero de vida larga dominan el forzamiento climático a largo plazo, la disminución a corto plazo de las
emisiones de contaminantes climáticos de corta vida debe combinarse con la mitigación de los gases de larga vida.

Cuadro 4.1 Principales contaminantes del aire y sus efectos en la salud humana. Fuente: AEMA 2020.

La voluntad política y la capacidad de los gobiernos para hacer frente a la contaminación atmosférica y el cambio
climático varían considerablemente entre países. Algunos han implantado políticas y programas de ejecución y
cumplimiento bien desarrollados para abordar el obejtivo de calentamiento mundial de 1,5ºC superior a los niveles
de la era preindustrial. Otros cuentan con convenios internacionales o leyes nacionales, pero su ejecución y
cumplimiento suele verse afectado por la escasa capacidad institucional y la falta de voluntad de cambio del sector
privado. A nivel mundial, las tendencias a unas menores emisiones de contaminantes atmosféricos en algunos
sectores y regiones se han visto contrarrestadas por unos aumentos mayores en otros sectores y otras regiones,
causando en algunos casos una contaminación cruzada debido a que los contaminantes emitidos en un país son
transportados por los ciclos naturales a otros lugares.

La red global de alcaldes de las principales ciudades del mundo (96 en 2023, el 20% de la economía mundial), a
través de la declaración de Ciudades con Aire Limpio del C40, pretende enfrentar la crisis climática con un enfoque
inclusivo basado en la ciencia y colaborativo para cumplir con las Pautas de calidad del aire de la Organización
Mundial de la Salud para 2030. En Europa, las emisiones de algunos contaminantes atmosféricos se han reducido
notablemente durante las últimas décadas gracias a regulaciones de eficiencia energética y técnicas de control de
la contaminación, no obstante, las concentraciones de contaminantes atmosféricos siguen siendo elevadas. La
Agencia Ambiental Europea publica informes periódicos de las concentraciones por contaminante relacionadas

21
4. Estado y perspectivas del medio ambiente

con los estándares de calidad del aire de la UE y de la OMS. El Plan de Acción Contaminación Cero propone para
2030 mejorar la calidad del aire, en especial las PM2,5, para reducir el número de muertes prematuras causadas
por la contaminación del aire en la UE en un mínimo del 55%, en relación con las de 2005.

Contaminación química

Al igual que el resto de organismos, los seres humanos vivimos inmersos en ambientes contaminados con miles
de sustancias químicas sintéticas susceptibles de ser detectadas en sangre y orina. Estas sustancias se encuentran
incorporadas en artículos de uso cotidiano como alimentos, textiles, herramientas, materiales de construcción,
pinturas, muebles, juguetes y cosméticos. Existe evidencia de la relación entre contaminantes y enfermedades
cardiovasculares, alteraciones del neurodesarrollo, trastornos hematológicos, metabólicos (incluida la diabetes
tipo 2), inmunológicos, complicaciones reproductivas y cáncer. Las personas con enfermedades preexistentes,
fetos, (por ser el momento de formación de los órganos), lactantes y niños de edades tempranas (cuando los
mecanismos de regulación endocrina aún no han madurado), son más sensibles que los adultos sanos. Ciertas
poblaciones corren un mayor riesgo de exposición debido a sus hábitos, situación socioeconómica vulnerable y
grado de proximidad a las fuentes de contaminación.

Puesto que el número de sustancias sigue creciendo, cada vez es más difícil evaluar caso por caso. La mayoría de
estudios investigan los efectos de las sustancias químicas individuales y sus umbrales de seguridad, pero estamos
constantemente expuestos a una combinación de sustancias químicas que puede tener efectos combinados
nocivos sobre la salud, incluso aunque las sustancias individuales no superen los umbrales de seguridad.

Los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) son compuestos de síntesis que persisten en el ambiente, se
acumulan en los tejidos de los organismos en concentraciones crecientes a medida que ascienden en los niveles
de las cadenas tróficas, y pueden ser transportados a larga distancia llegando a alcanzar regiones en las que no se
han producido o utilizado jamás.

Los perfluoroalquilo y polifluoroalquilo (PFAS) son un grupo de COPs formados por átomos de carbono y flúor
fusionados, lo que les confiere una extrema resistencia a la degradación. Se han empleado en multitud de
productos cotidianos como antiadherente en el teflón, en envases de alimentos y utensilios de cocina o ropa y
tejidos resistentes a las manchas, y también como espuma contra incendios al igual que en la industria
aeroespacial, automotriz, de construcción y electrónica.

Otros ejemplos de sustancias químicas ubicuas peligrosas son el bisfenol A (BPA), utilizado principalmente en la
fabricación de plásticos y resinas; las dioxinas, en su mayoría subproductos de la quema o de procesos industriales.
Aunque técnicamente no es un contaminante orgánico persistente debido a su corta vida media, el BPA suele
agruparse con otros COPs dada su omnipresencia en el medio ambiente. Otros ejemplos de COPs son los ftalatos
y los bifenilos policlorados (PCBs). Los ftalatos se usan para ablandar el plástico en una amplia gama de productos
de consumo como suelos de vinilo, adhesivos, detergentes, ambientadores, aceites lubricantes, envases de
comida, ropa, productos para el cuidado personal como jabones y protectores solares y juguetes. Los PCBs o
bifenilos policlorados son una serie de compuestos organoclorados de alta estabilidad térmica y resistencia a la

22
SOCIEDAD Y MEDIO AMBIENTE

inflamabilidad utilizados como aceites lubricantes, fluidos hidráulicos, resinas aislantes, pinturas, ceras, selladores
de juntas de hormigón.

Para reducir la exposición a estas sustancias, la Unión Europea ha implantado medidas que van desde la
prohibición de producción (como los PCBs) a la limitación el uso (como los ftalatos, ya prohibidos en Francia) Sin
embargo, esto no detiene la exposición de los productos ya fabricados o de los importados de países sin regulación,
tal como muestran los proyectos de inspección de la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA de sus siglas
en inglés European Chemicals Agency). Se han elaborado varias listas de disruptores endocrinos potenciales en
diferentes partes del mundo, con base en criterios y objetivos variados. Como resultado, el número de sustancias
en estas listas varía considerablemente, desde varias docenas hasta varios miles. Por otro lado, las cifras de
incidencia de los efectos solo reflejan el pequeño número de sustancias cuyo efecto en la salud están bien
documentado. Es muy probable que cuando se tengan más datos sobre más sustancias, estas listas serán más
largas, y el impacto en la salud humana y en el resto de los animales con los que compartimos el planeta será
mayor.

Muchas sustancias químicas peligrosas se regulan bajo la lógica del nivel autorizado que se estima a partir de
experimentos en los que hay una única exposición, suponiendo que si el compuesto está presente por debajo del
nivel autorizado no supondrá un riesgo importante (el bisfenol A está regulado con una ingesta diaria tolerable
fijada actualmente en 4 µg/kg de peso corporal al día). Este es el caso de las sustancias químicas reguladas por el
Reglamento europeo de 2006 REACH (de las siglas inglés Registration, Evaluation, Authorisation and Restriction of
Chemicals). Sin embargo, de acuerdo a los efectos acumulativos debido a la exposición prolongada y de interación
con otras sustancias se pueden producir sinergias que aún están muy poco estudiadas (figura 4.7), puesto que la
exposición simultánea a dos o más agentes químicos puede provocar interacciones entre ellos modificando su
comportamiento toxicológico. Efecto que tienen una enorme importancia práctica para su regulación.

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4. Estado y perspectivas del medio ambiente

Figura 4.7 El territorio desconocido de los riesgos de las sustancias químicas. Fuente: AEMA 2020.

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