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net/publication/49943922

El registro arqueológico de las antiguas poblaciones de los valles orientales de


la Provincia Arce, Tarija, Bolivia

Article in Intersecciones en Antropología · June 2010


Source: OAI

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Gabriela Ortiz Catriel Greco


Universidad Nacional de Jujuy Universidad Nacional de San Luis
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Freddy Paredes
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| 59

El registro arqueológico de las antiguas poblaciones de


los valles orientales de la Provincia Arce, Tarija, Bolivia
Beatriz Ventura, Phillippe Delcourt, Gabriela Ortiz, Lilo Methfessel, Catriel Greco,
Weimar Buitrago y Freddy Paredes
Recibido 27 de Diciembre 2008. Aceptado 31 de Julio 2009

RESUMEN

En el año 2001 iniciamos un Proyecto binacional de relevamiento del registro arqueológico de las antiguas
poblaciones que habitaron los valles orientales del sur tarijeño y el norte salteño durante los últimos mil años.
En este trabajo se presentan los datos de la primera parte del proyecto, en la cual hemos prospectado sectores
de ocho valles en el Departamento Arce (Tarija) detectando 32 sitios arqueológicos de diversas características.
Entre los sitios hay un conglomerado con presencia de arquitectura y materiales incaicos y sectores de caminos
empedrados. Hay sitios semi-conglomerados de unas 30 estructuras de paredes dobles de piedra y otros con unas
pocas estructuras dispersas. Se hallaron entierros humanos en el interior de una cueva, a partir de los cuales se
obtuvo una muestra que fue datada. Otras inhumaciones fueron relevadas tanto en aleros como en cementerios
con estructuras de piedra en superficie. Se detectaron sitios con arte rupestre, tanto con motivos grabados como
con pinturas. Se ubicaron también sitios posiblemente más antiguos. En todos los casos se verificó un alto grado
de destrucción de los sitios y se plantea entonces la necesidad urgente de su preservación y estudio.
Palabras clave: Arqueología; Valles orientales; Sur de Bolivia.

ABSTRACT

THE ARCHAEOLOGICAL RECORD OF THE EARLY POPULATIONS OF THE EASTERN VALLEYS OF ARCE
PROVINCE, TARIJA, BOLIVIA. In �������������������������������
2001, a bi-national project was
�������������������������������������������������
initiated to study the archaeological record
of the early populations that inhabited the eastern valleys of Southern Tarija and Northern Salta during the last
thousand years. During stage one of the project, sectors of eight valleys in Arce County, Tarija, were explored,
resulting in the detection of 32 archaeological sites. The sites include a conglomerate with presence of Inca
materials and architecture, and sectors of stone-paved roads. In addition, there are semi-conglomerated sites
with approximately 30 structures of double-width stonewalls, and other sites with a few dispersed structures.
Human burials have been found in the interior of a cave, in rock shelters, and in cemeteries with superficial
stone structures. Rock art sites with paintings and carvings have been discovered. Some of these sites are older
than 1000 BP. A great deal of destruction of sites was seen in all cases and, therefore, urgent measures of
preservation and study are called for.
Keywords: Archaeology; Eastern valleys; Southern Bolivia.

Beatriz Ventura. CONICET, Instituto de Arqueología, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. 25 de Mayo
217, 3º Piso, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. E-mail: beatrizventura2006@[Link]
Phillippe Delcourt. Museo de Chaguaya, Tarija, Bolivia. E-mail: fildelchaguaya@[Link]
Gabriela Ortiz. CONICET, Universidad Nacional de Jujuy, San Salvador de Jujuy, Argentina. Email: yolatordo@[Link]
Lilo Methfessel. Sociedad de Investigación del Arte Rupestre Boliviano (SIARB). Tarija, Bolivia. E-mail: methfess@[Link]
Catriel Greco. CONICET, Museo Etnográfico, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, Argentina. E-mail: catrielgreco@[Link]
Weimar Buitrago. Centro de Investigaciones para la Cultura y el Medio Ambiente. ONG CICUMA. Tarija, Bolivia. E-mail:
weimarbuitrago@[Link]

Freddy Paredes. Museo de Paleontología y Arqueología de Tarija. Tarija, Bolivia. E-mail: museou@[Link]

Intersecciones en Antropología 11: 59-72. 2010. ISSN 1666-2105


Copyright © Facultad de Ciencias Sociales - UNCPBA - Argentina
60 | B. Ventura et al. - Intersecciones en Antropología 11 (2010) 59-72

INTRODUCCIÓN restos cerámicos, líticos y de metal. Es de destacar la


importante cantidad de piezas arqueológicas extraídas
Definir a las antiguas poblaciones que habitaron del sitio, incluyendo abundante material de proceden-
los valles orientales del sur del Departamento de Tarija cia incaica (Rosen 1990). En el arte rupestre se regis-
(Bolivia) y los del Departamento Santa Victoria, en tra también un reconocimiento temprano hecho por
el norte de Salta (Argentina), es un objetivo a largo Nordenskiöld, publicado en un diario sueco en 1912
plazo, ya que aún es poco lo que se conoce sobre (Methfessel 2001).
la arqueología de este sector de las Yungas. Recién
en los últimos doce años el registro arqueológico del Posnansky (1947) describió y excavó un sitio en el
Departamento de Tarija ha comenzado a ser relevado valle del río Alisos, al que denominó como la ciudad
en forma sistemática (Delcourt 2001, 2003), intentando de “Tullku-Marka”, conocido actualmente como An-
obtener un panorama general de su valor cultural. Sin tigal de Alisos. Este sitio había sido visitado en 1925
embargo, desde principios del siglo XX en este De- por Schmieder (Delcourt 2001). En Antigal de Alisos
partamento se llevaron a cabo trabajos puntuales, en se realizaron trabajos puntuales en diversas oportu-
ciertos casos realizados por estudiosos locales (Barreto nidades (Coronel et al. 1995; Delcourt 1996, 2001;
1960; Bass Werner 1995; Methfessel 2001), quienes Posnansky 1947; Ventura 1999, 2001). Un fechado
han recolectado datos sobre numerosos sitios arqueo- realizado sobre materiales de ese sitio dio un resultado
lógicos de la región. En Argentina, las investigaciones de 440 ± 45 AP (Beta 105363) (Delcourt 2003).2
que se han realizado en los valles orientales en el nor- Sobre la base de materiales cerámicos de una co-
te de Salta han registrado relaciones entre poblaciones lección privada, Ibarra Grasso (1973) definió la “Cul-
de ambos lados de la actual frontera e interacciones a tura Tarija”. Luego, cuando visitó algunos sitios en los
larga distancia durante los últimos 1000 años (Ventura valles tarijeños, entre ellos El Saire, destacó la presen-
1999, 2001), que seguramente han comenzado mucho cia de poblaciones Chicha en la región, reconocien-
antes. Los estudios etnohistóricos también han desta- do su cerámica y “las ruinas de sus pueblos” (Ibarra
cado la dinámica poblacional en estos valles entre los Grasso 1944: 143). En la década de 1980 Arellano
siglos XV y XVII (Oliveto 2004; Presta 2001; Presta y López (1984) realizó el reconocimiento de diversos
del Río 1993). sitios ubicados en las cuencas de Tarija y Padcaya,
En el año 1998 se inició un proyecto arqueológico sintetizando y redefiniendo la “Cultura Tarija” por su
binacional1, debido a que se percibió la necesidad cerámica y sus diversos tipos de asentamientos.
de aunar esfuerzos por parte de los equipos de in- Los hallazgos de sitios arqueológicos, en especial
vestigación que estaban trabajando en ambos lados con arte rupestre, fueron dados a conocer por algu-
de la frontera. De esa manera se esperaba lograr una nos estudiosos de Tarija, tales como Leo Pucher y
definición de los pueblos que habitaron estos valles Hugo Galarza en varias oportunidades. Actualmente
ubicados al oriente de la Cordillera Oriental. los trabajos de relevamiento por parte de Carlos y
En este trabajo se realiza una síntesis de los resul- Lilo Methfessel informan sobre numerosos sitios en
tados de la campaña llevada a cabo durante el mes los diversos sectores de la región. Desde el año 1987
de noviembre de 2001 por un equipo formado por algunos de estos hallazgos han sido publicados en
integrantes de Bolivia y Argentina, en el marco de los Boletines de la Sociedad de Investigación del Arte
un Proyecto subsidiado por la Fundación Pro-Yungas. Rupestre de Bolivia (SIARB 1987-1991; 1993-1996;
El objetivo fue iniciar el relevamiento del registro ar- 1999-2001). En el sur del Departamento de Tarija
queológico de algunos valles orientales de la frontera Fernández Distel y Methfessel (1999) registraron la
argentino-boliviana, los cuales aún no habían sido es- presencia de una piedra con grabados y materiales
tudiados sistemáticamente. Aquí se presentan los resul- en superficie, entre los que se destaca un pequeño
tados de la prospección realizada en el sur de Tarija, menhir con grabados.
ya que actualmente se están relevado los sectores de Philippe Delcourt realiza desde 1996 el releva-
los valles salteños propuestos en el Proyecto. miento del registro arqueológico del Departamento
de Tarija, destacando la antigüedad de los materiales
detectados, principalmente en los sectores altos del
ANTECEDENTES Departamento (Delcourt 2001, 2003). Allí, Michel
López (2000) llevó a cabo estudios arqueológicos en
A principios del siglo XX, formando parte de la la Reserva Biológica de la Cordillera de Sama, con-
expedición de E. Nordenskiöld, Eric von Rosen llegó siderando también los largos desarrollos locales de
hasta Tarija, reconociendo la falta de estudios arqueo- las poblaciones tarijeñas. En este sentido, un fechado
lógicos en esos valles y en el sur de Bolivia en general radiocarbónico realizado sobre restos óseos humanos
(Rosen 1990). Después de relevar la zona realizó exca- registrados en San Luis, en los valles centrales, dio un
vaciones en Tolomosa, en donde exhumó numerosos resultado de 7640 ± 50 AP (Delcourt 2001). Hasta el
El registro arqueológico
de las antiguas poblaciones de los valles orientales de la Provincia Arce, Tarija, Bolivia | 61

presente, Delcourt y colaboradores han registrado en de Arte e Historia de Bruselas, Bélgica, lleva a cabo,
el Departamento de Tarija más de 400 yacimientos conjuntamente con el Museo de Chaguaya, un releva-
arqueológicos, de los cuales 140 tienen arte rupestre miento sistemático de los sitios con arte rupestre del
y otros 260 sitios tienen diversas características. Se ha río San Juan del Oro.
detectado una veintena de tramos de caminos prehis-
Desde los estudios etnohistóricos se desprende que
pánicos y unas 40 apachetas, principalmente en los
durante la ocupación incaica en estos valles fueron
sectores altos y en los valles centrales de Tarija. Las
relocalizadas diversas poblaciones como los carangas,
regiones de las Yungas y del Chaco continúan siendo
juríes, churumatas, tomatas, apatamas, moyos moyos,
las que cuentan con menor información arqueológica
chichas e ingas orejones con fines agrícolas y defensi-
(Delcourt 2008).
vos ante los ataques de los pueblos chiriguanos (Oli-
Además del registro de sitios arqueológicos, se está veto 2004; Presta 2001; Presta y del Río 1993).
realizando el inventario de las colecciones depositadas
La necesidad de aunar los datos de las investigacio-
en el Museo Arqueológico de Chaguaya que cuenta
nes realizadas en los valles orientales a ambos lados
con más de 20.000 objetos reunidos por el Padre Ana-
de la actual frontera argentino-boliviana fue vista en
nías Barreto. De ellos, las tres cuartas partes correspon-
la década de 1990 y concretada en distintos proyectos
den a artefactos líticos recolectados principalmente en
y reuniones científicas.3 Un avance en este sentido
los yacimientos de cazadores recolectores de los secto-
desde la arqueología se vio plasmado en el libro “La
res altos del Departamento de Tarija. Existe igualmente
mitad verde del Mundo Andino” editado por Ortiz y
una gran cantidad de material cerámico y de objetos
Ventura (2003).
de metal que muestran la diversidad del registro ar-
queológico del Departamento (Delcourt 2008).
Algunos sitios arqueológicos prospectados por no- EL ÁREA DE ESTUDIO
sotros en el 2001, habían sido visitados previamente
y mencionados en publicaciones como, por ejemplo, Durante el mes de noviembre del 2001 se trabajó
El Saire (Arellano López 1984; Delcourt 2001; Ibarra en una serie de valles del sur del Departamento de
Grasso 1944, 1973) y Queñahuaico (Delcourt 2001). Tarija, en la Provincia Arce. Los lugares prospectados
Otros sitios que relevamos en esta campaña habían corresponden a sectores de los valles de los ríos Cama-
sido detectados por habitantes de la zona y también cho, Cañas, Mecoya, Rosillas, San Francisco, Grande,
por Methfessel y Delcourt, aunque en la mayoría de Marañuelo y Quebrada El Saire (Figura 1). Todos ellos
ellos no se había realizado aún un registro sistemá- forman parte de la Alta Cuenca del río Bermejo y la
tico. Posteriormente a nuestro trabajo, Pablo Rendón prospección se realizó dentro de la franja altitudinal
realizó excavaciones y estudió materiales de El Saire. comprendida entre los 1900 y 2700 msnm.
Sobre esta base plantea la presencia de un “conjunto
Estos valles se ubican en ambientes de bosque tu-
cerámico meridional”, que asocia al “grupo Chicha”
cumano-boliviano, que incluye a las unidades vegeta-
que presenta variantes locales, entre ellas la del Saire,
cionales de bosque semi-húmedo montano en zonas
la “Chicha” con procedencia en Tupiza y la de Yavi
nubosas, bosque de Polylepis (keñua), bosque de Alnus
(Rendón 2004).
acuminata (aliso blanco), bosque de Podocarpus par-
Relevamientos arqueológicos en otros valles tari- latorei (pino del cerro), bosque espinoso de Acacia
jeños fueron llevados a cabo por Rodolfo Raffino y caven (churqui) y de Prosopis (algarrobo) y áreas de
colaboradores en los años 2001 y 2004, siendo sus Tipuana tipu (tipa) (Beck et al. 2001). Esta vegetación
objetivos la detección del camino incaico y su asocia- original ha sido, en gran parte, reemplazada por otras
ción a sitios de esa adscripción (Raffino et al. 2006). de sustitución. Los bosques fueron degradados por in-
Desde el año 1999, María Beierlein realiza trabajos fluencia del ganado, vacuno y caprino principalmente,
en el altiplano de Sama, en los sectores altos del De- y por la aparición de malezas. La tala y la quema
partamento de Tarija en donde verifica el impacto di- son otras acciones antrópicas que han afectado a las
recto de la ocupación inca sobre la cultura local, de formaciones boscosas. La agricultura se realiza sobre
origen Yavi-Chicha (Beierlein de Gutiérrez 2007). Al las terrazas aluviales de los ríos, para el caso de los
mismo tiempo, Marcos Michel López y colaboradores cultivos bajo riego, principalmente papa, pimiento,
(2005) consideran que el centro de origen y desarrollo maíz, vid y otros frutales (Beck et al. 2001).
de la tradición cultural Chicha se localizaría entre el
Los estudios geomorfológicos llevados a cabo por
altiplano de Sama y el valle de Tarija. Consideran
Macklin et al. (2001) registran diversos tipos de erosión
que un importante sistema de comunicación entre los
en estos valles, pero destacan que la principal erosión
ambientes de puna y de valles caracterizó la zona
data de hace más de mil años, habiendo ocurrido los
relacionando la región de Lípez - Tupiza - San Juan
períodos de mayor erosión hace varios miles de años.
del Oro - el altiplano de Tajxara y el valle de Tarija.
Consideran que “las áreas de erosión activa son sólo
Recientemente, Françoise Fauconnier del Museo Real
62 | B. Ventura et al. - Intersecciones en Antropología 11 (2010) 59-72

de restos arqueológicos en la zona, en


otros se prospectaron sectores de los
cuales no se tenía información previa.
También se examinaron materiales
arqueológicos en posesión de pobla-
dores locales. Siempre se determinó
la posición del sitio (con GPS, en los
sistemas Geográfico y UTM). Se reali-
zó el registró fotográfico de los sitios
y de los materiales. En la mayoría de
los sitios con estructuras se realizó su
planta en forma preliminar. La tarea de
relevamiento del arte rupestre estuvo a
cargo de Lilo Methfessel (2001).
En casos puntuales se recolectó ma-
terial cerámico hallado en superficie,
conformando una muestra reducida
que impide por el momento plantear
generalizaciones. Optamos por realizar
una descripción sucinta de algunos atri-
butos como decoración y tratamientos
de superficie. Los materiales recolecta-
dos permanecen en territorio boliviano
(Museo de Chaguaya), a excepción de
una docena de fragmentos cerámicos
que fueron seleccionados para realizar
estudios de cortes delgados. Tres de
estas muestras fueron analizadas por la
Dra. Beatriz Cremonte (2007) y otras
cinco por la Lic. Patricia Solá (2008) y
sus resultados se sintetizan en el Apén-
dice 1. Además, en uno de los sitios
1- San Miguel; 2- Camacho La Loma; 4- Camacho Molino; 5- Camacho Tholar; 7- Queña se retiró una muestra ósea humana que
Huayco; 8- Queña Huayco La Palca; 9- Rejará; 10- Cañas Trancas (estructuras); 11- Cañas
Trancas (arte rupestre); 15- Cañas Quebrada La Huertita; 17- Cañas Potrero; 18- Mecoya fue fechada radiocarbónicamente.
Pueblo; 19- Rosillas Abra; 22- San Francisco PA; 23- San Francisco Peña Pintada 1;
25- Río Grande; 28- El Carmen Quebrada Blanca; 29- Camino Marañuelo; 30- El Saire A continuación, se presentan bre-
Sector1. De acuerdo a la resolución del mapa no se incluyen los sitios arqueológicos muyvemente algunos datos relevantes de
cercanos entre si (ver Tabla 1).
los sitios arqueológicos que se han re-
Figura 1. Sitios arqueológicos mencionados en el texto.
gistrado en los distintos valles. La nu-
una pequeña parte de la superficie del valle central meración entre paréntesis corresponde
y todo el sudoeste del departamento” (Macklin et al. al listado de las posiciones geográficas de los sitios,
(2001: 7). A su vez, Preston y Punch (2001) destacan que se detallan en la Tabla 1.
la impresionante erosión que se observa en numerosas
localidades de la cuenca de Tarija que, aunque en
gran parte es resultado de los procesos naturales de Valle de Camacho
formación del suelo a lo largo de milenios, consideran
El río Camacho es uno de los cursos de agua más
que es probable que se haya acelerado por causa de
importantes de los valles centrales de Tarija. Nace en
los asentamientos humanos y la introducción de ga-
las serranías al sur de Rejará y se extiende, con orien-
nado europeo (especialmente vacas, cabras y ovejas)
tación NE, por más de 80 km hasta su confluencia con
por parte de los españoles en el siglo XVI.
el río Guadalquivir - Tarija.
En un sector alto del valle, denominado La Loma
RELEVAMIENTO (2) se detectó un sitio con una quincena de estructuras
rectangulares simples, con muros de piedra dobles. Los
La metodología empleada fue el relevamiento de tamaños de las estructuras varían entre 4,50 x 2,50
sectores seleccionados de los mencionados valles. En m y 6,70 x 3,90 m. El sitio podría definirse como un
algunos casos se contaba con datos de la existencia semi-conglomerado o un poblado disperso, en una
El registro arqueológico
de las antiguas poblaciones de los valles orientales de la Provincia Arce, Tarija, Bolivia | 63

SITIO DETALLE
W.G.S. – 84 PSAD – 56 Altitud estructuras rectangu-
Sist. Geográfico Sist. UTM msnm
7576926.06 /
lares de muros dobles,
1. San Miguel Estructuras 21º 54’19” S / 64º 48’45” W 2097
312917.31 adosadas entre sí. Se
7579154.80
2. Camacho La Loma Estructuras 21º 53’02” S / 64º 55’25” W
/301406.42
2344 recolectó una muestra
3. Camacho Molino Cúpulas 21º 54’35” S / 64º 55’38” W
7576289.54 /
2314 de 12 fragmentos ce-
301069.11
7576103.18 / rámicos hallados en
4. Camacho Molino Arte Rupestre / Camino 21º 54’41” S / 64º 55’43” W 2345
300927.91
7578239.57 /
superficie, la mayoría
5. Camacho Tholar Estructuras 21º 53’32” S / 64º 55’04” W 2254
302020.81 de ellos muy erosio-
7572854.16 /
6. Queña Huayco Camino 21º 56’18” S / 64º 57’38” W
296830.30
2616 nados. No presentan
7. Queña Huayco Cruce caminos 21º 56’18” S / 64º 57’38” W
7573077.69 /
2616 decoración.
297665.22
7572708.20 /
8. Queña Huayco - La Palca Estructuras 21º 56’30” S / 64º 57’39” W
297641.24
2632 En Queña Huayco
9. Rejará Estructuras 22º 00’10” S / 64º 59’10” W 7565907.3 / 295117.59 3028 hay varios sitios ar-
7575923.92 /
10. Cañas Trancas Estructuras 21º 54’50” S / 64º 48’45” W
308853.03
2205 queológicos. Se obser-
11. Cañas Trancas Arte Rupestre 21º 55’07” S / 64º 51’41” W 7575349 / 307880 2131 van tramos de sende-
12. Cañas Trancas Arte Rupestre 21º 55’08” S / 64º 51’44” W 7575324 / 307797 2126
13. Cañas Trancas Arte Rupestre 21º 55’11” S / 64º 51’17” W 7575237 / 308587 2250 ros empedrados muy
14. Cañas Arriba Estructuras y Arte Rupestre 21º 55’85” S / 64º 50’52” W 7574533 / 309322 2350 bien conservados (6).
15. Cañas Quebrada La 7570302.92 /
Cueva 1 21º 57’52” S / 64º 52’13” W 2535 En un sector hay un
Huertita 307027.03
16. Cañas Quebrada La 7570242.47 /
Huertita
Alero “Cueva” 4 21º 57’54” S / 64º 52’10” W
307113.86
2235 cruce de estos cami-
17. Cañas Potrero de M. V. Estructuras y Arte Rupestre 21º 57’49” S / 64º 53’09” W 7570351 / 305415 2.268 nos junto a una gran
7554525.09 /
18. Mecoya Pueblo Mat. superficie 22º 06’24” S / 64º 53’36” W
304840.94
2392 roca (7). Posiblemente
19. Rosillas Abra
Estructuras y túmulos de
21º 54’48” S / 64º 46’18” W
7576083.35 /
2022 sean otros tramos del
despedre 317146.82
7574211.14 / antiguo camino incai-
20. Rosillas Quebrada Cachas Arte Rupestre 21º 55’49” S / 64º 46’06” W 2084
317512.84 co, ya que tanto hacia
7566865.93 /
21. San Francisco Daliar Estructuras 21º 59’46” S / 64º 48’52” W 2184 el norte (Alisos y Tolo-
312835.47
7567570.29 /
22. San Francisco P. A. Estructuras (¿funerarias?) 21º 59’23” S / 64º 49’01” W
312568.91
2.255 mosa) como hacia el
23. San Francisco Peña
Arte Rupestre 21º 59’46” S / 64º 50’47” W 7566793 / 309533 2713
este (El Saire) se regis-
pintada 1
24. San Francisco Peña
tran grandes sitios con
Arte Rupestre 21º 59’45”S / 64º 50’47” W 7566832 / 309533 2711
pintada 2 ocupaciones incaicas.
7562257.66 /
25. Río Grande Arte Rupestre 22º 02’17” S / 64º 47’05” W
315958.91
1976 En este caso los sende-
26. Río Grande Estructuras A 500m del anterior ros comunican con la
27. El Carmen Quebrada 7562655.64 /
Cuevas 22º 02’01” S / 64º 51’40” W 1985 Puna tarijeña, al oeste
Blanca 308067.06
28. El Carmen Quebrada 7562295.22 /
Blanca
Estructuras 22º 02’13” S / 64º 51’15” W
308788.45
2607 (Figura 2).
29. Camino Marañuelo Estructuras y Arte Rupestre 22° 03’03” S / 64° 51’ 32” W 7560362 / 308151 2495
7574244.56 / Otro sitio arqueo-
30. El Saire Sector 1 Estructuras 21º 55’50” S / 64º 42’49” W 1950
323166.42 lógico corresponde
7574126.98 /
31. El Saire Sector 7 Estructuras 21º 55’54” S / 64º 42’32” W 1937 a Queña Huaico-La
323655.62
Tabla 1. Ubicación de los sitios mencionados en el texto. Palca, que es un semi-
conglomerado con
ubicación elevada, con muy buena visión del área estructuras de paredes
circundante.
En Molino de Camacho (3), junto a una gran roca
en la cual se registraron los rasgos denominados “cú-
pulas”4 (Methfessel y Methfessel 1998), se halló ma-
terial cerámico en superficie, debido a remoción por
tareas de cultivo. Se recolectó una muestra de tres
fragmentos ordinarios. No lejos de allí, junto a un sec-
tor empedrado del sendero (4), se encuentra una roca
con arte rupestre que presenta grabados de motivos
abstractos y figurativos, entre estos últimos se destaca
la figura de un zoomorfo, posible representación de un
mono. El sector de sendero empedrado corresponde a
un tramo de camino, probablemente pre-incaico que,
al igual que en otros casos, fue utilizado durante el
momento de la ocupación Inca.
En Tholar (5) hay estructuras rectangulares y lar-
gos muros de piedra. En las cercanías se encuentran
túmulos de despedre, antiguos y actuales. Hay dos Figura 2. Sector de camino empedrado en Queña Huayco.
64 | B. Ventura et al. - Intersecciones en Antropología 11 (2010) 59-72

de piedra, de formas semi-rectangulares y circulares En las cercanías de este sitio, en una ubicación
(8). Estas corresponden a estructuras de gran tamaño, a más alta en la ladera del cerro, se registraron estruc-
las que se adosan otras más pequeñas. Aquí se desta- turas rectangulares y circulares dispersas y rocas con
can unas construcciones realizadas con grandes rocas grabados (13 y 14). En la Quebrada de Cañas (11 y
planas colocadas sobre tres piedras. Se nos informó 12) se localizaron cinco sitios con grabados y diez con
sobre la existencia previa de numerosas piedras rectan- rocas que presentan los rasgos denominados “cúpulas”
gulares tipo “menhires”,5 colocadas en forma vertical, (Methfessel 2001).
lo que en nuestra visita al sitio se observó en pocos
Ascendiendo por la Quebrada de la Huertita se
casos. Sin embargo, por la arquitectura del sitio, con-
llegó a la Cueva 1 (15), conocida por los lugareños
sideramos que la antigüedad del mismo puede exceder
como “Cueva del Diablo”. Tiene casi 19 m de largo,
ampliamente los 1000 años AP.
un ancho máximo de 8,30 m y la altura del techo al-
En Rejará (9) se registraron cuatro estructuras con canza los 2,40 m. En su interior se hallaron tres vasijas
muros de piedra de forma circular, con un diámetro cerámicas en superficie y restos de otras colocadas en
de ca. 2,5 a 3 m y seis estructuras rectangulares de ca. las salientes naturales de las paredes de la cueva. Una
3,50 x 2,50 m. En sus cercanías, se detectó material de las vasijas presenta decoración incisa alrededor del
cerámico a ambos lados del camino vehicular. Se trata borde (Figura 3b). En el sector derecho de la cueva,
de fragmentos de facturación tosca, de buena cocción, el sedimento se hallaba removido por saqueos y se
de superficies alisadas. Dos de ellos, de formas cilín- observaban huesos humanos dispersos en superficie. Se
dricas que podrían corresponder a pies de vasijas. seleccionó una muestra ósea para datar cuyo resultado
fue de 2750 ± 70 AP (GX-29688, óseo humano, δ13C
= -17‰). No puede asegurarse una asociación directa
Valle de Cañas entre los entierros humanos y las vasijas halladas en
superficie y consideramos que éstas corresponden a
Es una quebrada estrecha, entre 150 y 350 m de
ocupaciones posteriores.
ancho y de unos 12 km de largo, de orientación N-S.
El río Cañas tiene agua permanente y desemboca en En las cercanías de la cueva se detectaron dos ale-
el río Camacho. En el fondo de valle y en las terra- ros. En uno de ellos (C2) se hallaron huesos humanos
zas aluviales se cultiva maíz y trigo. Solo hay cortas dispersos en superficie, producto del saqueo. En el otro
planicies y pequeñas colinas aptas para la instalación alero (C3) se registraron entierros que también habían
humana en el sector derecho, con una cobertura ve- sido saqueados, en este caso las tumbas eran pozos
getal mixta de pajonales -bosque seco caducifolio, ya cavados en el sedimento y cubiertos con piedras lajas.
que la margen izquierda y las laderas de ambos lados Las inhumaciones parecen múltiples y de individuos
son muy empinadas-. La prospección, por lo tanto, fue adultos; en uno de ellos, junto a la pared del alero se
dirigida en el fondo de valle y en el margen derecho observó un cráneo con deformación tabular erecta junto
de la quebrada. a huesos largos. En superficie se registró una pala de
madera retirada del interior de una de las tumbas.
El sitio Trancas (10) corresponde a un semi-conglo-
merado de unas 30 estructuras de paredes de piedra Cerca de los anteriores, en un tercer alero (C4)
con muros dobles, que ocupa los distintos niveles de (16), se detectó arte rupestre. Se trata de motivos abs-
la ladera del cerro, donde se han construido numero- tractos: círculos concéntricos y un serpenteado (Figura
sos muros de contención. Las estructuras tienen, en su 4d). Los motivos se han pintado en rojo sobre un so-
gran mayoría, formas rectangulares, aunque hay algunas porte natural de color negro y se ubican en el techo
circulares. En ambos casos, las estructuras de menor del alero y en posiciones altas. Algunos de ellos se
tamaño tienen entre 5 y 3 m. En el interior de uno hallan desleídos.
de estos recintos rectangulares se halló una pequeña
En el sector bajo de la Quebrada de la Huertita
estructura circular (0,60 m de diámetro) que había sido
se relevó el sitio Potrero M. V. (17) con dos tipos de
excavada por huaqueros, la cual, se nos dijo, contenía
estructuras. Una de ellas corresponde a recintos circu-
un entierro. Se hallaron 13 fragmentos cerámicos en
el pozo excavado, de los cuales solo tres
presentaron una cobertura de color rojo
violácea; se recolectaron 19 fragmentos en
el exterior de las estructuras circulares, to-
dos ellos alisados sin decoración. Uno de
estos fragmentos corresponde a las pastas
Yavi-Chicha (Cremonte 2007, Apéndice 1,
muestra C1). Las estructuras rectangulares
de gran tamaño pudieron corresponder a
cuadros de cultivo y corrales. Figura 3. Vasijas posiblemente anteriores a los últimos mil años.
El registro arqueológico
de las antiguas poblaciones de los valles orientales de la Provincia Arce, Tarija, Bolivia | 65

de contención y viejas terrazas de cultivo. En


superficie se registraron unos pocos fragmentos
de cerámica muy erosionados. Recientemente,
Delcourt (2007) registró un tramo de un cami-
no prehispánico que une los sectores altos de
la Cordillera Oriental con Rejara, con tramos
empedrados y muros de contención, que pasa
por Mecoya y sigue hacia el este por los cerros
Tambillo y Escaleras, donde parte de su traza-
do está tallado en la roca y presenta sistema de
graderías y canal de desagüe, continuando hasta
Capilla Bermejo.

Valle de Rosillas

Es un valle de unos 10 km de largo y un


a- San Francisco Peña pintada 1; b- San Francisco Peña pintada 2; c- Río
Grande; d- Cañas Quebrada La Huertita.
ancho promedio de 1,2 km, con una orienta-
ción noroeste-sureste cuyas aguas no son perma-
Figura 4. Algunos ejemplos de arte rupestre.
nentes. Tiene una vegetación casi exclusiva de
lares y rectangulares de paredes de piedra. En algunas matorrales de churquis, salvo en las quebradas
de las rocas que conforman el muro de una de las laterales donde existe vegetación más variada. En el
estructuras circulares se detectaron grabados que se sector denominado Abra Rosillas (19) se reconocieron
realizaron en el interior de las mismas (Figura 5). El estructuras rectangulares de paredes dobles de piedra,
otro tipo de estructuras corresponde a acumulaciones montículos de despedre y material lítico de molienda
de piedras colocadas en forma circular, similares a los y cerámico en superficie, recolectándose nueve frag-
túmulos funerarios de San Francisco, que se mencio- mentos con cobertura rojo-violácea, uno pulido y tres
nan más adelante. Desconocemos si esa fue su función alisados. También se localizó una gran roca con arte
en este caso. En las cercanías, en dos campos reciente- rupestre, con motivos pintados en rojo (20). Ambos
mente arados (Esquina y Rincón) se recolectó cerámica sitios se hallan muy destruidos. En un campo arado
en superficie, cuatro y 12 fragmentos, respectivamente. (La Torre) se recolectaron 10 fragmentos cerámicos,
Corresponde a cerámica alisada y gruesa. de los cuales solamente uno presentaba un baño o
cobertura rojo-anaranjado.
En Rosillas, a la altura de la quebrada Abra de
Valle de Mecoya
Cañas, uno de los autores de este trabajo (P.D.), re-
Es un valle amplio que se extiende de oeste a este gistró un alero con pintura roja, blanca y amarilla con
con una vegetación de pajonales y escasos matorra- motivos zoomorfos y geométricos. En el relevamiento
les de churquis, esencialmente dedicado al cultivo de 2001 se examinó material arqueológico de gran
de maíz y a la ganadería ovina. Se realizó un rápido interés en posesión de un poblador local, producto
reconocimiento en los alrededores de la localidad de del rescate en un sitio previamente saqueado. Dicho
Mecoya (18), llegando hasta el poblado de Mecoyita material parece superar el lapso acotado por el Pro-
en territorio argentino. En las cercanías de Mecoya se yecto y corresponder a momentos tempranos. Se trata
hallaron restos de paredes de piedra de estructuras de entierros humanos, acompañados por diversos ele-
rectangulares de grandes dimensiones (10 x 7 m y 8 mentos, que incluye marlos de maíz, textiles, plumas,
x 5 m) distribuidas en forma dispersa, así como muros cuerdas vegetales, caracoles terrestres con pigmento
rojo, cuentas sobre concha de
caracol. También se incluía una
vasija cerámica con decoración
bicolor (rojo sobre ante) (Figura
3c) cuyas características la rela-
cionan estilísticamente a una pie-
za registrada en el Departamen-
to de Santa Victoria, Salta (J. C.
Balmas, comunicación personal
2007). Los motivos escalonados
polícromos son recurrentes en
Figura 5. Cañas-Quebrada de La Huertita, sitio Potrero M. V. vasijas de diferentes sitios de
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momentos tempranos en el NO argentino, con fechas ubica cerca del río Grande (25). Se trata de grabados
que rondan el comienzo de la era cristiana. realizados sobre extensos bloques rocosos de tipo laja
que afloran en superficie. Se registraron grabados en
dos sectores. En uno de ellos hay grabados abstractos
Valle de San Francisco y figurativos, destacándose entre estos últimos un par
de zoomorfos y un rostro antropomorfo conformado
Se diferencia de los valles aledaños por una ve-
por un triángulo (Figura 4c). En el otro sector, que
getación de pajonales mezclados en algunos sectores
corresponde a un extenso bloque rocoso plano, se
con matorrales de diversa composición florística y
registraron numerosos motivos grabados. En este caso
pequeños bosques montanos ralos en las partes altas
también hay abstractos y figurativos, aunque aquí se
y matorrales poco densos de churquis en la parte del
destacan las diversas representaciones de camélidos,
pueblo de San Francisco que ocupa el centro de la
aislados o en conjuntos de 10 u 11 llamas. Hay antro-
depresión.
pomorfos lineales y diseños geométricos. Es interesante
En las cercanías del pueblo de San Francisco (22) mencionar que varios de los motivos se corresponden
se reconoció un sitio con numerosos túmulos circu- con grabados registrados en sitios asociados a viejos
lares de piedras, los cuales, en su mayoría, han sido senderos en el sector occidental del Departamento de
saqueados. Fueron, al parecer, lugares de entierros. Tarija (Methfessel y Methfessel 1997). Se nos informó
Tienen unos 3 m de diámetro y casi un metro de al- que actualmente por este lugar pasan las caravanas
tura. Se puede observar, en el interior de los que han de llamas que vienen de la Puna y se dirigen a la
sido abiertos por los huaqueros, una estructura rectan- cercana selva.
gular de ca. 1,10 x 0,60 m. En uno de ellos un luga-
Del otro lado del río se ubicó un sitio con abun-
reño halló una pequeña jarra de cerámica y, en otro,
dante cerámica en superficie (26). El lugar había sido
una vasija con decoración incisa (Figura 3a),6 puntas
cultivado y en sus cercanías hay dos construcciones
de proyectil, una maza circular de piedra gris pulida,
de piedra. Una de ellas es rectangular, de gran tama-
un tortero de piedra negra y fragmentos de minerales.
ño y la otra es una antigua vivienda de paredes de
En las cercanías, en un campo arado se recolectaron
piedra. Se recolectó una muestra de 31 fragmentos
ocho fragmentos cerámicos sin decoración.
de cerámica en superficie, registrándose algunos de
En el cerro Licerazu se registraron paredones con adscripción Yavi-Chicha, dos de ellos con improntas
arte rupestre. En uno de ellos (PP1) (23) las represen- de textiles o cestería en su superficie exterior (tipo Po-
taciones se distribuyen en cinco paneles con pinturas zuelos con cuarzo) (Krapovickas 1977) (muestra RG1).
y grabados. Hay motivos figurativos, entre ellos zo- Hay también decorados en Negro sobre Blanco (Figura
omorfos (se destacan un mono grabado y camélidos 6); en este caso (muestra RG2) la decoración de líneas
pintados) y motivos abstractos, círculos concéntricos, quebradas en espiral en color negro-amarronado sobre
triángulos y triángulos concéntricos, serpenteados, engobe blanco remite, posiblemente, a cerámica chiri-
entre otros (Figura 4a). Los colores usados son rojo, guana (Outes 1909). Sobre éstos dos tipos de cerámica
blanco, amarillo y negro. Hay superposiciones y el se realizaron análisis petrográficos (Apéndice 1).
sitio está perturbado con pinturas actuales. Otro de
los paredones (PP2) (24) tiene motivos pintados en
rojo, entre los figurativos hay un antropomorfo y la Valle de El Carmen
representación de un felino (Figura 4b). Otro paredón
Es una pequeña quebrada transversal, de orien-
corresponde a la denominada “Cueva Champosa” re-
tación oeste-este, que une los valles de Cañas y de
gistrada por Lilo y Carlos Methfessel en el año 2000,
Rosillas con un curso de agua permanente y vegeta-
donde se destacan dos motivos de “líneas concéntri-
ción de pajonales y matorrales de churquis. La angosta
cas” y triángulos realizados en pintura roja y blanca.
quebrada Blanca, ubicada al norte del pueblo, sube
Hay grabados y rayados actuales.
abruptamente hasta la meseta alta y el cerro Licerazu
con una vegetación de alisos y kheñua. En esta que-
Valle del río Grande brada, en el paraje conocido como Antigal (28), se de-
tectaron unas 10 estructuras rectangulares de paredes
Este valle es profundo, cuyo río, de agua perma- de piedra, con muros dobles, ubicadas en los distintos
nente, sigue un curso noroeste-sureste antes de des- niveles naturales del cerro. Hay también muros de
embocar en el río Orosas a la altura de La Merced y contención que protegen los bordes de la ladera de
Fuerte Campanario, con una vegetación típica de los la erosión. Se destaca una de las estructuras (5 x 3
bosques húmedos de montañas (Yungas). Debido a la m) cuyos muros denotan una cuidadosa construcción
cobertura vegetal, la prospección se limitó a los sec- y cuyas piedras han sido seleccionadas. Se recolectó
tores más cercanos al pueblo y, por lo tanto, también una muestra cerámica de 15 fragmentos, en su mayoría
más impactados. El sitio arqueológico detectado se alisados toscos, aunque algunos son pulidos y un par
El registro arqueológico
de las antiguas poblaciones de los valles orientales de la Provincia Arce, Tarija, Bolivia | 67

Quebrada El Saire

El Saire (30 y 31)


es un extenso sitio de
unas 10 ha (Delcourt
2001) con más de un
centenar de estructuras
de paredes de piedra.
Ibarra Grasso (1973:
342), quien visitó el
sitio, reconoce allí
cerámica que denomi-
na Chicha de Tarija y
material lítico de pro-
cedencia incaica. Des-
taca la abundancia de
los objetos de piedra
entre los que mencio-
De 1 a 11 El Saire: 1- negro s/marrón claro; 2- marrón oscuro s/marrón claro; 3- (asa) negro s/rojo anaranjado;
4- negro s/rojo; 5- (base) negro s/ rojo anaranjado; 6- (base) negro s/rojo amarronado; 7- (asa) rojo s/rojo;
na cuentas de collar
8- (asa) rojo s/rojo; 9- negro s/rojo C; 10- negro s/rojo; 11- negro s/rojo. De 12 a 14 Río Grande: 12- negro de malaquita, puntas
s/blanco; 13- (base) rojo violáceo s/ rojo; 14- (borde) a) ext. líneas finas negras b) inter. franja negra. de flecha de obsidiana
Figura 6. Fragmentos de cerámica de los sitios El Saire y Río Grande. de reducido tamaño,
hachas pulidas, fuentes
con engobe rojo amarronado. El sitio se halla frente y gran cantidad de torteros, adornos y colgantes con
al cerro Ovejería y domina una amplia visión de la representaciones zoomorfas. Arellano López (1984),
Quebrada. Algo mas abajo y en la ladera opuesta hay quien también registró el sitio, lo considera como
varias cuevas (27) en las que, nos informaron, había perteneciente a la “Cultura Tarija”. Como se dijo an-
entierros. No se pudo constatar este dato por la difi- teriormente, Rendón (2004) describe a la cerámica
cultad de acceso a las mismas. del sitio como de carácter local, aunque dentro de
A ambos lados del sendero que comunica El Carmen un “conjunto cerámico meridional” que incluye a las
con Marañuelo se registraron sectores donde se agrupan regiones de Yavi y Tupiza.
estructuras de piedras. Son concentraciones de piedras Se verificó que el sitio se halla muy destruido por
colocadas en forma circular. Sus medidas aproximadas acción antrópica. Sólo se realizó un rápido releva-
son entre 1,50 o 1,90 m de diámetro y 1,30 m de alto. miento, ya que el mismo había sido registrado pre-
Se hallan en conjuntos de entre siete y 12 estructuras. viamente. Consideramos que, por la arquitectura de
Se desconoce su función (Figura 7). En el mismo camino ciertas estructuras y la gran cantidad y variedad de
se halló una roca con grabados lineales, en forma de cerámica hallada en superficie, este sitio registra una
canales que conectan “cúpulas” naturales (29). En un ocupación incaica. El sitio se encuentra atravesado
campo arado se recogió una muestra de cinco fragmen- por un camino empedrado, que ha sido en parte des-
tos alisados muy erosionados. truido por obras modernas. Se levantó una muestra
de cerámica en superficie de
192 fragmentos, la cual pre-
senta gran diversidad de ma-
teriales y técnicas decorativas,
entre ellas: engobe de color
rojo violáceo pulido, pintura
negro sobre rojo, negro sobre
marrón claro, negro sobre rojo
amarronado, negro sobre rojo
anaranjado, negro sobre rojo
violáceo, rojo sobre rojo, in-
cisos, etc. (Figura 6). Algunos
de los fragmentos pintados
son similares a los ilustrados
por Nielsen et al. (1999: 103)
como pertenecientes a los
Figura 7. Estructuras en Camino Marañuelo. grupos Yavi-Chicha y Colla.
68 | B. Ventura et al. - Intersecciones en Antropología 11 (2010) 59-72

Estos fragmentos se caracterizan por una decoración de cultivo, los que se encuentran en diferentes locali-
consistente en áreas sólidas pintadas en negro, alterna- zaciones.
das con diseños geométricos concéntricos sobre fondo - Sitios donde las estructuras se hallan más concentradas,
rojo. Los bordes internos presentan semicírculos re- conformando posiblemente poblados dispersos, que
también se ubican en relación a cuadros de cultivo.
llenos de negro (Figura 6 [9, 10 y 11]). Asimismo, el
Se hallan en diversas localizaciones. Estos sitios corres-
análisis petrográfico de algunos fragmentos (Apéndice
ponden posiblemente a diferentes momentos, en algún
1, muestras S1-S2-S3) permite incluirlos dentro del gru- caso previo a los 1000 años antes del presente.
po de pastas Yavi-Chicha (Cremonte 2007). - Un sitio de grandes dimensiones, considerado un con-
glomerado con ocupación incaica.
- Tramos de senderos empedrados, posiblemente con-
ACTIVIDADES DE TRANSFERENCIA formando la red de caminos que comunicaban los
asentamientos incaicos cercanos. Como se mencionó
No sólo se intentó registrar la diversidad de los anteriormente muchos de estos tramos empedrados
sitios arqueológicos localizados en estos valles, sino parecen corresponder a momentos anteriores y fueron
modificados durante la expansión inca en la región.
que también se buscó evaluar su estado de conserva-
En algunos casos los senderos se encuentran asociados
ción y las posibilidades de preservación. Casi todos los
con arte rupestre.
sitios relevados muestran diferente grado de impacto,
- Sitios de entierros humanos en cuevas y aleros. Si
principalmente antrópico. En algunos casos los sitios bien esta forma de inhumación pudo ser utilizada en
se hallan en muy mal estado de conservación y en distintos momentos, los dos casos sobre los que po-
otros verificamos su destrucción total. seemos información cronológica corresponden a mo-
mentos previos a los 1000 años AP. Estos dos entierros
Sobre la base del conocimiento previo del impacto
tempranos representan modalidades diferentes, ya que
antrópico en los sitios de la región, tanto en Bolivia
uno de ellos contaba con un ajuar complejo y diverso,
(Delcourt 2003) como en Argentina (Ventura 1999), se mientras que el otro no registraba material asociado a
determinó llevar a cabo en ambos países Talleres de los restos humanos.
difusión sobre el valor del Patrimonio arqueológico de - Sitios de entierros en estructuras en forma de túmulos
la región y la necesidad de preservarlo. Los mismos de piedra, conformando cementerios.
se han realizado en Tarija en el año 2002, a cargo de - Sitios de entierros dentro de recintos posiblemente ha-
Cynthia Montes (CICUMA), en Salta, Orán e I. Irigoyen bitacionales.
en el año 2003, y en las localidades rurales de Los - Sitios con arte rupestre. Se hallaron numerosos sitios en
Toldos (Departamento Santa Victoria) y Los Naranjos diferentes soportes y localizaciones, tales como aleros,
(Departamento Orán) en 2006. En estos casos los Ta- rocas aisladas, en grandes lajas, etc. Asimismo, las técni-
cas incluyen grabado, pintura o bien ambas en un mismo
lleres estuvieron a cargo de las Lics. Gabriela Guráieb
sitio. Los motivos son variados representando tanto figuras
y Teresa Civalero (INAPL) realizándose en colegios
zoomorfas, antropomorfas, geométricas, etc.
secundarios. Se debe destacar la necesidad de conti- - Sitios sin construcciones visibles pero con dispersión
nuar con proyectos de difusión sobre la valoración y de materiales en superficie.
conservación del patrimonio arqueológico y el trabajo
con las comunidades. Esta variedad del registro arqueológico en los valles
del sur tarijeño corresponde, seguramente, a un largo
desarrollo de las poblaciones en la región. Agregán-
dose también en momentos incaicos y posteriores una
CONSIDERACIONES FINALES
gran diversidad poblacional debido a la relocalización
El relevamiento llevado a cabo en sectores de los llevada a cabo por el estado incaico, que fue luego au-
valles orientales de la Provincia de Arce en el sur de mentada y complejizada por la conquista española.
Tarija ha resultado en el registro de más de una treinte- La relevancia de estos valles en el pasado pare-
na de sitios arqueológicos de diferentes características ce manifestarse en su necesidad de conexión con los
y correspondientes a momentos distintos. A pesar de sectores altos de la Cordillera Oriental. El hallazgo de
que este proyecto se encaró para estudiar las poblacio- varios tramos de caminos empedrados que conectan
nes de los últimos 1000 años, se constató que en los distintos sitios arqueológicos de gran importancia y con
valles prospectados el registro arqueológico se remonta ocupaciones incaicas, tales como Tolomosa, Antigal de
a momentos previos a ese lapso. Un fechado de 2750 Alisos y El Saire parece sostener esta propuesta.
AP lo confirma en un entierro en cueva, al igual que
los materiales registrados en otras cuevas y en sitios Se destaca la continuidad en las ocupaciones que
con estructuras de piedras en superficie. La diversidad presentan evidencias claramente atribuibles al momen-
de sitios que caracterizan al registro arqueológico de to incaico a lo largo de los valles orientales al sur de
estos valles puede ser sintetizada en: Tarija, conformando una línea de asentamientos que
- Sitios con estructuras aisladas correspondientes a prosigue en territorio salteño, aunque allí aún no se
asentamientos dispersos en las cercanías de campos han registrado sitios del tamaño y con las característi-
El registro arqueológico
de las antiguas poblaciones de los valles orientales de la Provincia Arce, Tarija, Bolivia | 69

cas arquitectónicas detectadas en los valles de Bolivia. Bass Werner, P.


Esta situación diferencial resulta interesante a la hora 1995 El arte rupestre de Tarija. Informe a la DINAR,
de plantear futuras líneas de investigación con respecto Tarija. MS.
a los procesos de dominación imperial en la región.
Beck, S., N. Paniagua Zambrana, M. Yevara Gárate y M.
La gran diversidad cerámica registrada apoya la Liberman
idea de una larga ocupación de la región, así como 2001 La vegetación y uso de la tierra del Altiplano y
la interacción con pueblos vecinos. Es reconocido que de los Valles en el Oeste del Departamento de Tarija,
durante la expansión incaica se llevaron a cabo distin- Bolivia. En Historia, Ambiente y Sociedad en Tarija,
tos procesos de relocalización de poblaciones. En este Bolivia, editado por S. Beck, N. Paniagua y D. Preston,
sentido, el registro de alfarería atribuida a los grupos pp. 47-93. Instituto de Ecología. Universidad Mayor de
cerámicos Yavi-Chicha, Colla, Inca y Chiriguana po- San Andrés, La Paz, Bolivia y School of Geography,
dría corresponder a ese período. También es de des- University of Leeds, Reino Unido.
tacar que algunas de las cerámicas detectadas, tanto
Beierlein de Gutiérrez, M.
para momentos tempranos como para los tardíos e
2007 El Altiplano de Sama (Tarija, Bolivia) y su
inca, han sido registradas en sitios ubicados a ambos
integración al ámbito Chicha-Inca: nuevos avances
lados de la actual frontera argentino-boliviana.
de investigación. En Actas del XVI Congreso Nacional
El abundante arte rupestre de estos valles tarije- de Arqueología Argentina, Tomo II: 183-187. Facultad
ños denota variedad de motivos y técnicas (pintura y de Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad
grabados). A diferencia de lo que se ha verificado en Nacional de Jujuy, Jujuy.
los valles orientales de Salta, donde hasta el momento
Coronel, D., M. Jiménez y H. Puentes
se han registrado una docena de sitios con grabados
1995 Informe de trabajo de campo realizado en el sitio
solamente, aunque es posible que esa diferencia pueda
“Pueblo Viejo”, Tarija, Bolivia. Escuela de Arqueología,
corresponder a sesgos de muestreo. Futuras investi-
Universidad Nacional de Catamarca. MS.
gaciones en los valles orientales de ambos territorios
completarán la caracterización del registro arqueoló- Cremonte, B.
gico aquí presentado. 2007 Informe de Pastas procedentes de Tarija. En
archivo Instituto de Arqueología, Facultad de Filosofía
y Letras, UBA.����
MS.

Agradecimientos Delcourt , P.
1996 Rapport du métrage et des sondages effectues
A Fundación Pro-Yungas, a CONICET, a Carlos sur le site d’Antigal (Bolivia) entre le 27 mars 1996
Methfessel y familia. Al fallecido Padre Ananías Ba- et le 05 avril 1996. En archivo Museo de Chaguaya.
rreto, quien nos acompañó uno de los días de trabajo Chaguaya, Tarija. MS.
de campo y nos brindó información sobre algunos de 2001 Un inventario arqueológico preliminar en el
los sitios. A los miembros de la ONG CICUMA. Al Departamento de Tarija. En Historia, Ambiente y
Museo de Paleontología y Arqueología de Tarija. A la Sociedad en Tarija, Bolivia, editado por S. Beck, N.
Sra. Adelaida por brindarnos su casa en San Francisco. Paniagua y D. Preston, pp. 9-23. Instituto de Ecología,
A Paula Granda por el abstract y a Sonia Lanzelotti Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, Bolivia
por ayuda en la confección de la Tabla 1. A Beatriz y School of Geography, University of Leeds, Reino
Cremonte por realizar y analizar los cortes delgados de Unido.
cerámica. A Patricia Solá por su asesoramiento sobre 2003 Panorama de la arqueología en el Departamento
petrografía cerámica. Y a Luis Borrero por sus correc- de Tarija, Bolivia. En La mitad verde del Mundo
ciones y sugerencias, así como a los dos evaluadores Andino. Investigaciones arqueológicas en la vertiente
anónimos. oriental de los Andes y las tierras bajas de Bolivia y
Argentina, editado por G. Ortiz y B. Ventura, pp. 205-
228. UNJu, Jujuy.
REFERENCIAS CITADAS 2007 Estudio de los caminos precolombinos de La
Patanka y La Escalera. Informe para la Secretaría de
Arellano López, J. Turismo y Cultura de la Prefectura de Tarija. Tarija. MS.
1984 La Cultura Tarija: Aportes al conocimiento de 2008 Panorama de la Arqueología de Tarija. En archivo
los señoríos regionales del sur boliviano. Arqueología Museo de Chaguaya. Chaguaya, Tarija. MS.
Boliviana 1: 73-81.
Fernández Distel, A. y C. Methfessel
Barreto, A. 1999 Mapa Arqueológico del Triángulo del Bermejo.
1960 Apuntes de la arqueología de Tarija. Documentos Informe presentado a COREBE. MS.
personales. En archivo Museo de Chaguaya. Chaguaya,
Tarija. MS.
70 | B. Ventura et al. - Intersecciones en Antropología 11 (2010) 59-72

Ibarra Grasso, D. E. Outes, F.


1944 Ensayo sobre la arqueología boliviana. Relaciones 1909 La cerámica chiriguana. Revista del Museo de La
de la Sociedad Argentina de Antropología 4: 133-150. Plata, Tomo XVI (segunda serie) tomo III: 121-136.
1973 Prehistoria de Bolivia. Editorial Los amigos del
Posnansky, A.
libro, La Paz.
1947 El Hombre Prehistórico de Tarija y las
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del Centenario del Museo de La Plata, Tomo II, pp. Lima.
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���������
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Ventura, B. N. Muestra C2. Valle de Cañas. Trancas (10)


2001 Los últimos mil años en la arqueología de las Caracterización de la pasta: pasta color castaño muy
Yungas. En Historia Argentina Prehispánica, Tomo I, claro con un 25% de antiplásticos y una porosidad estima-
editado por E. Berberián y A. Nielsen, pp. 447-492. da en un 20%. La matriz arcillosa es muy fina y contiene,
Editorial Brujas, Córdoba. además, laminillas micáceas de sericita, muscovita y biotita.
La granulometría de los componentes determina una textura
mediana.

NOTAS Caracterización de los antiplásticos: clastos de fragmen-


tos líticos (ca. 99,50%) compuestos por material “ferruginoso”
1.- Este Proyecto se realizó con un subsidio de la Fundación
que podría derivar de sedimentitas o ser fragmentos de pig-
Pro-Yungas (2001). Este trabajo fue originalmente escrito en mento hematita (tanto en estado puro como en asociación
2003 para un libro que no fue publicado, por lo tanto, con- con material sedimentario). La mayoría de estos componentes
siderando que los datos obtenidos son de interés, lo hemos tienen diversas formas (circulares, elipsoidales e irregulares)
ampliado y actualizado. y están bien redondeados. Tamaño: 0,05-1,50 mm.

2.- Estos trabajos, mencionados en Delcourt (1996) y Ventura Además, hay diminutos y escasos granos bien redondea-
(2001), se llevaron a cabo dentro de un Proyecto de mayor dos de cuarzo y plagioclasa que abarcan la fracción limo a
alcance sobre el uso del espacio en los valles orientales de arena muy fina.
Tarija y Salta, dirigido por el Dr. David Preston (Depart- Macroscópicamente, se distinguen los clastos rojizos
ment of Geography, University of Leeds, Inglaterra) y el Lic. que podrían corresponderse con el agregado de arenas lí-
Carlos Reboratti (Departamento de Geografía, Universidad ticas ferruginosas o ser el resultado de molido y agregado
de Buenos Aires), dentro del cual se realizó el fechado ra- de materiales ricos en hematita. Basados sobre los rasgos
diocarbónico. observados en el corte delgado, no se puede precisar cuál
fue la técnica utilizada en la preparación de la masa arcillosa
3.- Nos referimos al Proyecto “Integración y desintegración (Solá 2008).
campesina en los Andes del NO en valles orientales de Boli-
via y Argentina” dirigido por C. Reboratti (UBA) y D. Preston
(U. Leeds) en 1996 y al I Simposio Internacional de Tierras Muestra RG1. Sitio Río Grande
Bajas, Pedemonte Andino y oriente de Argentina y Bolivia
(Universidad de Jujuy) organizado por A. Teruel y O. Jerez Caracterización de la pasta: pasta color marrón rojizo
en 1997. claro a mediano con ca. 25% de antiplásticos y con una po-
rosidad aproximada del 20%. La matriz arcillosa fina contiene
4.- “Se denomina cúpulas a huecos de forma esférica, cava- escaso material fracción limo (cuarzo, feldespatos, micrográ-
dos por percusión o raspado en piedra” (Methfessel y Me- nulos de óxido de hierro, biotita y sericita). La textura de la
thfessel 1998: 36). pasta es gruesa y está determinada por los componentes que
alcanzan tamaños fracción arena gruesa y mayores (mayor
5.- Este dato le fue confiado a Philippe Delcourt por el Padre a 1mm).
Ananías Barreto.
Caracterización de los antiplásticos: clastos de fragmen-
6.- Este tipo de decoración es similar a la registrada en una tos líticos o litoclastos (ca. 90%) de origen sedimentario y
pieza del sitio Cerro Colorado (Krapovickas 1977: 138, Lá- metamórfico de variadas composiciones y formas, desde su-
mina II.1). bangulosos a bien redondeados. Predominan los fragmentos
líticos de granulometría interna muy fina -arcilitas y pelitas
y, también, clastos de areniscas (cuarcitas entre otras), óxido
de hierro, pizarras y esquistos finos subordinados. Tamaño:
0,25-2,25 mm.
APÉNDICE 1
Se observaron, además, granos de feldespato alcalino
Muestra C1. Valle de Cañas. Trancas (10) (ortosa y microclino) (ca. 5%) angulosos a bien redondea-
dos (tamaño: 0,03-0,88 mm) y de plagioclasa, cuarzo (ca.
Caracterización de la pasta: pasta color castaño amari- 4%) en cristales muy angulosos a subredondeados (tamaño:
llento, compacta y de textura gruesa debido a la presencia 0,03-0,88 mm) y pequeños granos de hematita (ca. 1%) bien
de grandes clastos que actúan como antiplásticos. Matriz
redondeados (tamaño: 0,05-0,12 mm) (Solá 2008).
arcillosa contiene abundantes y diminutas láminas de mica
que se disponen en forma subparalela alrededor de los gra-
nos mayores. Muestra RG2. Sitio Río Grande
Antiplásticos: clastos redondeados de pelitas con altera-
ción illítica y micácea, que constituyen los elementos mayo- Caracterización de la pasta: pasta color ante muy claro
ritarios (ca. 39%). Los componentes minoritarios son cuarzo donde se distingue un núcleo de tonalidad castaño grisácea
(ca. 1,80 %), plagioclasa (ca. 1,80%), anfibol hornblenda (ca. compuesta por ca. 25% de antiplásticos, con un 35 % de
0,30%) y arenisca (ca. 0,30%). porosidad estimada. La matriz arcillosa fina contiene muy
Esta pasta integra el grupo más numeroso caracterizado escaso material fracción limo con microgránulos de hematita
por contener de 20 a 40% de pelitas alteradas, típicas de las
y trazas de sericita. La textura de la pasta es gruesa.
vasijas Yavi-Chicha (Cremonte 2007).
Caracterización de los antiplásticos: clastos de fragmen-
tos líticos (ca. 97%) de variadas composiciones y formas,
subangulosos a bien redondeados. Predominan los litoclastos
de pelitas y areniscas; de manera subordinada hay arcilitas,
72 | B. Ventura et al. - Intersecciones en Antropología 11 (2010) 59-72

fragmentos ferruginosos, esquistos cuarzosos y muscovíticos, Entre los cristaloclastos hay cuarzo (ca. 1%) (tamaño:
pizarras, micacitas y muy escasos fragmentos con alteración 0,03-0,16 mm), hematita (ca.1%) (tamaño: 0,03-0,10 mm)
carbonática. Tamaño: 0,07-2,05 mm. y trazas de plagioclasa, biotita y muscovita incluidas en la
fracción arena muy fina.
Se observaron, además, clastos de cuarzo (ca. 1%) angu-
losos a bien redondeados (tamaño: 0,03-0,53 mm) y hematita Los rasgos texturales y composicionales vistos sugieren
(ca. 1%) en microgránulos redondeados (tamaño: 0,05-0,15 que esta pasta pudo haber sido preparada con el agregado
mm). de roca molida, las metasedimentitas ferruginosas, pero es
un rasgo muy difícil de comprobar.
Las características texturales y composicionales de esta
pasta sugieren el posible agregado de arenas líticas a la matriz Aunque no se trata de pastas iguales, esta cerámica guar-
arcillosa (Solá 2008). da “cierto” parecido con la pasta de la muestra AA-1 (Antigal
de Alisos), las diferencias radican fundamentalmente en la
composición de la materia prima lítica y en algunos porcen-
Muestra RG3. Sitio Río Grande tuales minerales, especialmente cuarzo y hematita. No obs-
tante, ambas pastas cerámicas presentan un aspecto similar a
Caracterización de la pasta: pasta color castaño rojizo pesar de que sus características macroscópicas también son
oscuro con ca. 25% de antiplásticos y 25% de porosidad esti- muy diferentes (Solá 2008).
mada. La matriz arcillosa fina es muy opaca por el contenido
de óxido de hierro (hematita) en micropartículas redondeadas.
La textura de la pasta es gruesa. Muestra S2. Sitio El Saire

Caracterización de los antiplásticos: esta pasta está com-


Caracterización de la pasta: pasta de color castaño pa-
puesta por granos o clastos minerales y por litoclastos en
rejo, porosa y de textura gruesa. El fondo de pasta presenta
proporciones equivalentes. Los clastos de fragmentos líticos
abundante cuarzo y laminillas de muscovita que procederían
(ca. 50%) son angulosos a bien redondeados; predominan los
de areniscas disgregadas.
fragmentos de arcilitas, pelitas y areniscas de varias compo-
siciones; también contiene algunos clastos de pizarras, es- Antiplásticos: los antiplásticos mayoritarios son litoclastos
quistos micáceos (con muscovita) y cuarzosos y trazas de subredondeados de areniscas de variados tamaños (que cons-
fragmentos de granito. Tamaño: 0,10-2,50 mm. tituyen alrededor del 20%). Los componentes minoritarios son
cuarzo, moscovita y plagioclasa.
Entre los minerales, hay cristaloclastos de dos tipos de
feldespato alcalino (microclino y ortosa) (ca. 25%) angulosos En esta pasta, al igual que en una muestra muy similar,
a subredondeados (tamaño: 0,06-0,55 mm), de cuarzo (ca. procedente del sitio Antigal de Alisos (Tarija 4AA), las inclu-
23%) muy angulosos a bien redondeados (tamaño: 0,03-0,83 siones claras que se observan a ojo desnudo corresponden
mm), de plagioclasa (ca. 1%) angulosa a subredondeada (ta- a areniscas de granulometría interna muy fina que difieren
maño: 0,06-0,38 mm) y hematita (ca. 1%) en diminutos grá- de las pelitas alteradas.
nulos redondeados (tamaño: hasta 0,25 mm) (Solá 2008).
Conforman una variante interesante dentro de la “familia”
de pastas que caracterizan al estilo Yavi-Chicha (Cremonte
Muestra S1. Sitio El Saire 2007).

Caracterización de la pasta: pasta color castaño a castaño


rojizo con ca. 30% de antiplásticos; la porosidad calculada Muestra S3. Sitio El Saire
es de alrededor del 20%. La matriz arcillosa fina contiene
abundante material fracción limo fino (cuarzo, feldespatos, Caracterización de la pasta: pasta color castaño de tex-
micas, óxido de hierro –rojo-, biotita, muscovita y sericita). tura fina y bastante compacta con abundantes laminillas mi-
La textura de la pasta es gruesa en función de la granulome- cáceas dispuestas subparalelamente alrededor de los granos
tría de los antiplásticos líticos que en algunos casos superan mayores (antiplástico). Se trata de una pasta de composición
los 2 mm. intermedia con respecto a la composición de las inclusiones
descriptas para las otras muestras (1C, 2 S y 4AA), ya que
Caracterización de los antiplásticos: clastos irregulares contiene ca. 14% de pelitas alteradas, ca. 6,5% de areniscas
de fragmentos líticos (ca. 98%), angulosos a subredondeados, finas, ca. 3,6% de cuarzo, ca. 1,5% de plagioclasa y ca. 1%
compuestos principalmente por metasedimentitas ferrugino- de hornblenda.
sas que contienen granos de cuarzo y micas (biotita y mus-
covita); de modo subordinado, hay escasas filitas. Tamaño: Integra el Subgrupo de pastas Yavi-Chicha más finas y
0,10-2,87 mm. compactas con menor cantidad de pelitas alteradas y de are-
niscas (Cremonte 2007).

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