UNIVERSIDAD POPULAR AUTÓNOMA DE VERACRUZ
MAESTRIA EN GESTION FINANCIERAN Y RENTABILIDAD EMPRESARIAL
INTEGRANTES:
• PIÑON ZACARIAS ALFREDO
• GARCIA GIJON BIBIANA
• HUERTA GARCIA CRISTIAN
• HERNANDEZ LUCAS JESUS ANTONIO
GRADO:
PRIMER CUATRIMESTRE.
GRUPO:
101
NOMBRE DEL MAESTRO(A):
DRA. FLORES GUZMÁN LAURA CRISTINA
MATERIA:
ANÁLISIS DE FENÓMENOS MACROECONÓMICOS
FECHA DE ENTREGA:
03 DE NOVIEMBRE DE 2024.
TRABAJO:
“PROPUESTA ECONOMICA PARQUE INDUSTRIAL.”
PARQUE INDUSTRIAL Y SU IMPACTO ECONÓMICO EN LA ZONA SUR DE
VERACRUZ.
Diversos enfoques mencionan a los parques industriales como un elemento clave
para el desarrollo económico de una región, entre otras razones, porque facilitan la
cooperación entre empresas, potencian el desarrollo económico de una región y
sirven de base para fomentar la innovación tecnológica.
En lo que respecta al desarrollo económico regional, los parques industriales que
representa la AMPIP (Asociación Mexicana de Parques Industriales) se
consideran a su vez un mecanismo sumamente importante que contribuye al
incremento de la captación de inversión extranjera directa (IED) así como a la
generación de más de 300 mil empleos directos y un número importante de
empleos indirectos que se generan a través de los servicios de construcción,
transporte, alimentos, asesorías, etc. (Méndez, 2006).
Tanto la asociación empresarial como la innovación tecnológica propician el
fortalecimiento de las empresas a través del incremento en su productividad y
competitividad. Empresas productivas y competitivas, forman personal con un alto
grado de especialización, lo que eleva a su vez el nivel del sueldo y la estabilidad
laboral.
ANTECEDENTES.
En gran medida, la fortaleza económica de una región es un reflejo de la fortaleza
económica de las empresas y los individuos que la conforman, en consecuencia,
una región estará más fortalecida económicamente si sus empresas actúan de
manera organizada y articulada, para lograr beneficios comunes tanto para los
empresarios como para la sociedad. Sin embargo, una región puede ser
fortalecida de manera exterior a la actividad económica interna, a través de la
“inyección” de inversiones de capital que promuevan la creación de empresas, la
generación de empleos y el incremento del nivel social y educativo de una
población, tal como se muestra en el presente trabajo a través del análisis de
algunos casos de éxito de distintas regiones del mundo.
Empero, es bien sabido que la industrialización, el comercio y la expansión de la
urbanización no han sido del todo benéficos para el medio ambiente. Muestra de
ello es que regiones altamente industrializadas, competitivas y rentables
económicamente, han tenido que absorber costos ambientales demasiado altos
para la población de la región en particular y para el equilibrio ambiental mundial
en general.
En las últimas décadas el equilibrio medio ambiental ha empezado a ser una
preocupación generalizada en las naciones industrializadas. Acuerdos como el
protocolo de Kyoto, se han hecho necesarios para medir, controlar, minimizar o
eliminar el daño al medio ambiente en el mundo.
Los parques industriales constituidos bajo una estructura urbanística y
medioambiental bien planeada pueden ser importantes precursores del desarrollo
económico apoyado en la sustentabilidad ambiental. Algunos casos europeos
pueden ejemplificar que es posible el desarrollo económico sin dañar al medio
ambiente, protegiéndolo y fomentando su equilibrio.
Otro elemento importante de análisis, es el desarrollo social de una población, es
decir, el no sacrificar la subsistencia y el impulso al desarrollo de un grupo humano
con tal de proteger el medio ambiente, sino armonizar ambos. Con este último
elemento, se puede hablar entonces de una triada entre desarrollo económico,
cuidado medio ambiental y desarrollo social.
El objetivo del presente artículo es identificar si la creación de un parque industrial
en la zona sur de Veracruz facilita el desarrollo económico de esta región a la vez
que fomentan el cuidado medioambiental. Se han tomado como elementos de
medición del desarrollo económico, la capacidad del parque para captar inversión
extranjera directa y su capacidad de generar empleos. Para describir el cuidado
medioambiental se identificarán las políticas de prevención y control de emisiones
contaminantes, sin que esto último quiera decir que desarrollo sustentable sea
igual a normatividad en materia de cuidado ambiental.
Asimismo, se presentan los avances en materia de parques industriales en el
estado de Veracruz, como un diagnóstico de cuántos son, cuál es su estructura y
funcionamiento. Todo ello con la finalidad de contar con un panorama amplio
acerca de cómo es que los parques industriales participan o se mantienen al
margen de la responsabilidad de generar desarrollo económico y social con
sustentabilidad ambiental.
PARQUES INDUSTRIALES.
Los parques industriales son también llamados cinturones industriales, polígonos
industriales o bien zonas industriales y se definen como: “La superficie
geográficamente delimitada y diseñada especialmente para el asentamiento de la
planta industrial en condiciones adecuadas de ubicación, infraestructura,
equipamiento y de servicios, con una administración permanente para su
operación.
Con la instalación de un parque industrial, se busca el ordenamiento de los
asentamientos industriales y la desconcentración de las zonas urbanas y
conurbanas, hacer un uso adecuado del suelo, proporcionar condiciones idóneas
para que la industria opere eficientemente y se estimule la creatividad y
productividad dentro de un ambiente confortable. Además, coadyuva a las
estrategias de desarrollo industrial de una región” (Contacto Pyme, 2008:).
También se definen como: “un terreno urbanizado y subdividido en parcelas,
conforme a un plan general, dotado de carreteras, medios de transporte y
servicios públicos, que cuenta o no con fábricas construidas (por adelantado), que
a veces tiene servicios e instalaciones comunes y a veces no, y que está
destinado al uso de una comunidad de industriales” [Organización de las Naciones
Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) 1979].
Las principales ventajas de los parques industriales se pueden sintetizar en las
siguientes:
VENTAJAS:
1. Certeza en los servicios básicos de infraestructura.
2. Certeza en los permisos para operaciones industriales.
3. Ubicación cerca de las principales vías de comunicación del país.
4. Ubicación cerca de los asentamientos humanos y centros de educación.
5. Administración interna que garantiza la seguridad general de los inquilinos y el
mantenimiento permanente de la infraestructura.
Fuente: Elaboración propia 2008, con datos de la Asociación Mexicana de
Parques
Industriales.
Se puede decir entonces que un parque industrial es una superficie territorial de
tamaño considerable que puede estar constituida por una serie de empresas
dedicadas a una misma o diversas actividades cuya importancia radica en
proporcionar los servicios necesarios para que las empresas integrantes puedan
operar eficientemente y lograr con ello incrementar su productividad, atraer
inversiones extranjeras, generar empleos, hacer uso efectivo de los recursos
naturales y finalmente garantizar la sustentabilidad económica, social y ambiental
de determinada región o nación.
Sin embargo, no todos los parques industriales cumplen con las características de
esta definición, es decir, no se ocupan de la parte ambiental, menos de la social, y
en algunos casos ni siquiera cumplen con la satisfacción de las necesidades más
básicas de confort y seguridad para la realización de los negocios. Esto último
ocurre principalmente en países o regiones cuyas economías son emergentes.
INDICADORES DE DESARROLLO ECONÓMICO.
Los parques industriales son determinantes en el desarrollo económico y social de
una nación o región según sea el caso, existen diversos indicadores económicos
que nos permiten medir dicho desarrollo. Dos de estos indicadores son: la
captación de Inversión Extranjera Directa (IED) y la generación de empleos.
MEDIOS DE CAPTACIÓN DE IED.
La IED es actualmente, gracias al fenómeno de la globalización, uno de los
indicadores económicos que ha cobrado mayor auge a nivel internacional y suele
ser además un indicativo de competitividad y sustentabilidad económica de las
naciones.
México ha perdido capacidad para inspirar confianza en los inversionistas
extranjeros con los altos costos de producción, la falta de incentivos a la inversión,
el complejo sistema para la apertura de nuevas empresas y la existencia de
sistemas obsoletos en materia fiscal y laboral que no responden a la realidad
actual. Por el contrario, otras economías emergentes ofrecen mejores condiciones
para la IED.
Igualmente, de acuerdo con el Estudio Anual de Confianza sobre la IED (2023)
México cayó del puesto 3 en 2019 al 16 en 2022, ubicándose posteriormente en el
19 entre los países más atractivos para invertir. Esto no quiere decir que el país no
reciba nada en cuanto a IED se refiere, sino que se deben estructurar
detalladamente los incentivos que se ofrecen a los inversionistas extranjeros de tal
manera que México resulte ser una opción tentativa para diversas naciones al
invertir sus flujos de capital y lograr que dichas inversiones se traduzcan en más y
mucho mejores empleos, transferencia de tecnología y oportunidades de
exportación directa e indirecta, por medio de cadenas de proveedores (AMPIP,
2006a: ).
Según Luis Gutiérrez Guajardo (2006: ), presidente de la AMPIP, la perspectiva de
los parques industriales en el mediano plazo es muy positiva, toda vez que es un
sector que está reposicionándose entre los inversionistas inmobiliarios extranjeros,
quienes ven un gran potencial por el rendimiento que se ha venido generando. De
ahí que, en los últimos años, bancos extranjeros, fondos de inversión y de
pensiones, principalmente de origen estadounidense, se han acercado al mercado
mexicano a través de financiamiento directo, coinversiones y alianzas estratégicas
con los grupos de desarrolladores industriales mexicanos.
México se encuentra en ventaja debido a su ubicación geográfica, lo que permitiría
que se posicionara como un país proveedor de insumos y servicios,
principalmente logísticos, para la zona de Norteamérica.
En el caso de la industria automotriz, México forma parte de los corredores
regionales de producción en la zona de Norteamérica, siendo el principal incentivo
para la atracción de inversión, no sólo el contar con mano de obra calificada sino
la posibilidad de ofrecer un ahorro importante en los costos de transporte, la
administración eficaz de inventarios y la distribución. Es aquí en donde deben
insertarse los parques industriales, como parte de una estrategia nacional para
ganar competitividad en la atracción de inversión extranjera directa de largo plazo
(Méndez, 2006b: ).
Desafortunadamente, la crisis económica mundial del 2008 ha impactado
negativamente a grandes empresas transnacionales, entre ellas las grandes
automotrices, de las cuáles México se apoyaba en gran medida para generar
fuentes de empleo.
Resulta evidente que, en México, a pesar de que posee alrededor de 300 parques
industriales (AMPIP, 2022: ), la existencia de empresas extranjeras en los mismos
es mínima o nula, tal situación es debido principalmente a las siguientes causas:
Su estructura no se ha planeado de forma adecuada.
No están bien ubicados, su administración es deficiente, no proporcionan
los servicios necesarios, hacen mal uso de los recursos naturales.
La incorporación, o bien, el nacimiento de una nueva empresa en su interior
resulta ser todo un reto por la cantidad de trámites y gestiones
administrativas que esto implica.
De esta manera, es difícil que los parques industriales sean precursores del
desarrollo económico y social sustentable en el país a través de la atracción de
IED ya que otros países tienen mejores ofertas e incentivos, a pesar de que se
han planeado importantes inversiones en ellos: “Para el 2024 los socios de la
AMPIP contemplaban inversiones por alrededor de 1,077 millones de dólares en el
desarrollo de parques industriales y naves especulativas, y para el 2025, estas
inversiones se estarían incrementando en 6,230 millones de dólares” (Méndez,
2006b: ).
Es importante que tanto gobierno y empresas invierta en el fortalecimiento de sus
parques industriales y se rediseñen incentivos para las inversiones extranjeras que
resulten atractivas para los empresarios extranjeros y de esta manera se logre
incrementar la oferta de empleos en beneficio de la población, lo cual incide en
otros aspectos de carácter social como disminución de inseguridad, analfabetismo,
insalubridad, etc.
FUENTES DE GENERACIÓN DE EMPLEOS.
Según Méndez (2006c: ), el establecimiento de parques industriales en el interior
de la República contribuye a la generación de empleos, muestra de ello es que las
empresas de los parques industriales que AMPIP alberga generan en conjunto
más de 300 mil empleos directos, más un número importante de empleos
indirectos que se generan a través de los servicios de construcción, transporte,
alimentos, asesorías, etc.
De acuerdo con la AMPIP, México cuenta actualmente con mano de obra
cualificada con un margen amplio de edad para ser empleados. El 60 % de la
población tiene menos de 25 años de edad y se cuenta con programas de
capacitación para incrementar las habilidades técnicas de la gente que se va a
incorporar a plantas nuevas, finalmente también existe la posibilidad de sincronizar
los programas educativos ya existentes a los requerimientos de la industria
(AMPIP, 2022b: ).
De acuerdo con la AMPIP, los principales parques industriales de la zona
metropolitana de la Ciudad de México, generan un total de 25,000 empleos
directos, y se tiene proyectado cerca de 4,700 empleos más a través de los
proyectos “Cabeza de Juárez” en el D.F. y “El Marquez” en Querétaro.
El parque “Cabeza de Juárez” es un proyecto a futuro en el que se considera que
durante la etapa de planeación y construcción generará 3,200 empleos directos
además de empleo indirectos, mientras que durante la etapa de operación del
parque se generarán alrededor de 3,500 nuevas fuentes de empleo directas más
los empleos indirectos derivados de los encadenamientos productivos de las
actividades que desarrollen las empresas que se establezcan en el parque. En el
caso del parque “El Marquez” se generarán 1,300 empleos al iniciar operaciones
en 2010.
La generación de empleos de los parques mexicanos se encuentra aún en una
etapa incipiente, si se compara con el número de empleos generados en el ámbito
nacional. Considerando que los parques industriales están formados
principalmente por empresas manufactureras y comerciales, y que el promedio de
personas empleadas, tan sólo por la industria de la manufactura en el año 2006,
fue de 7,092,457, los empleos generados por las empresas afiliadas a AMPIP en
el 2006, representarían apenas un poco más del 4% del total nacional a ese año.
Este dato, utilizando un criterio conservador ya que no se tomaron en cuenta los
empleos generados por el sector terciario, debido a que éste incluye tanto
comercio como servicios.
Analizando el potencial de los principales parques industriales del Estado de
México y el Distrito Federal con el número de empleos totales que se generan en
dichas entidades federativas, el resultado es el siguiente: El Distrito Federal
generó un promedio de 3,950,000 empleos en el 2006 y el Estado de México
5,720,000 empleos, cifras que juntas darían un total de 9,670,000 para ese mismo
año, por lo tanto el número de empleos generados por estos parques sería apenas
de un 0.25% del total.
Promedio simple de los empleos reportados por INEGI en los cuatro trimestres de
2006.
De lo anterior se desprende la propuesta de que es necesario que se incluyan
también proyectos de carácter social, por ejemplo, de desarrollo sustentable, ya
que estrategias de este tipo ayudarían al cuidado del medio ambiente, al
desarrollo integral de las comunidades participantes y a su vez redundarían de
manera positiva en las variables económicas.
DESARROLLO ECONÓMICO Y SUSTENTABILIDAD AMBIENTAL.
Desarrollo sustentable, desarrollo económico sustentable, ambientalismo, etc. son
términos que hacen referencia a promover el cuidado de los recursos naturales,
renovables o no, en este planeta. En términos de Foladori y Tommasino (2005: ),
sustentabilidad, literalmente, significa mantener a través del tiempo.
Sustentabilidad ambiental por lo tanto significaría mantener en el tiempo el medio
ambiente.
Analizando la génesis de este concepto, revisada de manera amplia por Pierri
(2005: ), se pude apreciar que la economía está estrechamente vinculada a él,
debido a que ha sido el desarrollo económico e industrial en el mundo lo que
principalmente generó las primeras señales de alarma en el siglo XIX por el uso no
planeado de los recursos, con el auge de la revolución industrial.
“En el siglo XIX, las clases aristocráticas europeas eran portadoras de ideas
románticas, nostálgicas de la vida rural y de un supuesto estado natural
primigenio, impulsando la creación de reservas naturales, con fines esteticistas de
defensa de paisajes amenazados por la industrialización, y la preservación de
cotos de caza y espacios turísticos” (Pierri, 2005: ).
Con el transcurrir del tiempo, esta percepción romántica cambió de sentido
haciéndose más palpable el peligro que representaba para el mantenimiento de la
vida humana. Diversos informes de carácter científico fueron publicados en los
años sesenta y setenta del siglo pasado y dieron la voz de alarma acerca de las
consecuencias por el daño a la ecología.
“Se trató de una alarma con impronta catastrófica que planteaba la situación como
extremadamente grave, entendiendo que, de no tomarse medidas drásticas de
inmediato, se arribaría en algunas décadas a un colapso mundial” (Pierri, 2005: ).
Estas voces de alarma dieron como resultado la formación de distintos organismos
internacionales que se ocuparían de dictar políticas en materia de cuidado
medioambiental, así como de organizaciones no gubernamentales creadas con el
mismo fin. Sin embargo, la gran mayoría de las políticas en materia de cuidado del
medio ambiente privilegiaban a los países industrializados, o bien, no tomaban en
cuenta la situación económica y social de los países en vías de desarrollo.
Aun cuando existen diferentes corrientes del pensamiento ambientalista a lo largo
de la historia, algunas de ellas coinciden en que el desarrollo económico
sustentable no sólo se refiere al mantenimiento ecológico sino también al social.
Según Foladori y Tommasino (2005: ) “se considera sustentabilidad social, la
pobreza y el incremento poblacional. La pobreza es considerada en forma
extendida, incluyendo hambre, falta de habitación, de agua potable, de sistema de
salud, etc.”
La inclusión de elementos sociales en el cuidado ambiental no ha sido una
constante, fue hasta el año 1971 con el informe Founex, que se consideraron “las
principales preocupaciones económico ecológicas de los menos desarrollados”
(Pierri, 2005: ).
En el presente trabajo se coincide con el hecho de que la sustentabilidad
ambiental tiene dos vertientes: la ecológica y la social. A la luz de estas dos
vertientes es que se analizarán las distintas estrategias en materia de cuidado del
medio ambiente, tanto de manera general como de manera particular en los
parques industriales.
ESTRATEGIAS DE CUIDADO AMBIENTAL
Muchas empresas han logrado consolidarse como grandes consorcios en el país y
en el mundo dejando de lado la sustentabilidad ambiental provocando con esto
que el medio ambiente resulte cada vez más perjudicado.
Las empresas deben operar en un marco regulatorio adecuado que privilegie su
desarrollo económico sin comprometer los recursos naturales, pero más aún,
pueden y deben participar con propuestas innovadoras más allá de la
normatividad, la cual busca regular un fenómeno más o menos general en el cual
se incluyen la gran mayoría de casos particulares. Pero, si se toma en cuenta que
son las empresas quienes conocen sus propios procesos productivos y saben cuál
de ellos pude resultar más contaminante, son ellas mismas quienes podrían
aportar alternativas de solución específicas.
Es vital que las naciones tomen la sustentabilidad ambiental como una
herramienta estratégica que les permita alcanzar el éxito de sus economías,
empresas y, desde luego, parques industriales todo esto haciendo uso adecuado
de los recursos naturales. De esta manera hoy por hoy es necesaria la
implementación de parques industriales ecológicos o bien eco industriales con la
finalidad de permitir a las empresas compartir infraestructuras para mejorar la
producción, minimizar costos, mejorar cooperativamente tanto los resultados
medioambientales como los económicos a través de mejoras de eficiencia,
minimización de desechos, desarrollo de innovación y tecnología, acceso a
nuevos mercados, planificación estratégica, y atracción de financiamiento e
inversión (Smart Communities, 2007: ).
La estrategia de crear parques industriales ecológicos, por llamarlos de alguna
manera, debiera estar inmersa tanto en la política económica como en la de
innovación y desarrollo tecnológico, debido a que no son temas aislados o
desarticulados, el desarrollo de uno tiene implicaciones importantes en los otros.
Las políticas industrial, empresarial y comercial requieren de una perspectiva
sistémica que incluya tanto aspecto micro –de la empresa-, meso –o
institucionales y que atañen las relaciones Inter empresas - y macroeconómicos.
(Dussel Peters, 2007: )
Según Borrayo (2002), para entender mejor las interrelaciones complejas entre las
dimensiones económica, ecológica y social, toda definición de debe contener y
precisar, consistentemente, los siguientes tres ejes estratégicos de política:
1. Sustentabilidad ambiental
2. Eficiencia económica
3. Equidad con justicia social
Desafortunadamente para México, tanto las políticas de ciencia, tecnología e
innovación, así como la política industrial, no acentúan de manera significativa la
importancia de lograr el desarrollo del país en dichos ámbitos en un marco de
sustentabilidad ambiental y social.
Nuevamente, retomando el caso de la Unión Europea, la cumbre de Lisboa en
2000 fijó como meta estratégica para aquella: crear una economía basada en el
conocimiento, que permita elevar su competitividad sobre bases tecnológicas,
alcanzar un crecimiento económico sustentable, crear empleos de mejor calidad y
lograr una mejor cohesión social. En las últimas décadas México es la antítesis de
este proyecto. La economía nacional presenta un bajo nivel de crecimiento, inferior
al de los países de mayor desarrollo, lo que incrementa las brechas d ingreso y
bienestar. (Capdevielle, et. al., 2007)
Es importante comprender que el desarrollo sustentable exige real y
potencialmente cambios drásticos en nuestros modos de producción y de
consumo, y en los procesos de toma de decisión que se orienten sinérgicamente
hacia la transición a una sociedad sustentable. Esta interpretación del desarrollo
sustentable va más allá del concepto tradicional de protección ambiental, pues
presupone un cambio radical en la formación de prioridades y preferencias de los
agentes, de las instituciones y de las organizaciones en general. (Borrayo, 2002:)
De acuerdo con Grant (2000), la ecología industrial constituye un marco para el
rediseño del sistema industrial, con la finalidad de armonizarlo con el ecosistema
global. Un elemento central es aplicar principios ecológicos en este proceso de
rediseño. Los casos de aplicación de esta filosofía de hacer negocios los ubica en
países como Dinamarca, India, Estados Unidos y el Reino Unido, y señala como
las principales estrategias que inciden en el desarrollo económico y social con
sustentabilidad ambiental: la participación de pequeñas y grandes firmas en un
mismo objetivo, así como la incorporación de la población en general; la
reutilización de “desechos” de las empresas en proyectos productivos de diferente
índole reutilizando agua, gases como el metano, cenizas, etc.; y el reciclaje de
productos.
Lo anterior confirma que más allá de una normatividad más rígida, que en países
como México provoca un incremento en los índices de corrupción, se requiere de
iniciativas originales y creativas por parte de los diferentes sectores de la
sociedad, así como de una transformación de la cultura de hacer negocios,
principalmente basada en la idea de que las empresas no operan fuera del medio
ambiente, sino que actúan dentro de él, utilizan sus recursos y generan elementos
que lo afectan.
Desafortunadamente, aún falta un gran camino por avanzar en materia de cultura
para la prevención y control de contaminantes, sólo por citar un ejemplo, según un
estudio relativo a responsabilidad social realizado en Mérida, Yucatán (Barroso,
2008), del total de empresas encuestadas sólo el 2.6% consideran el cuidado del
medio ambiente como parte de su responsabilidad con la sociedad.
Por lo anterior, recaen principalmente en las leyes y normas las acciones de
cuidado medioambiental, siendo aún incipientes las iniciativas en otros sectores de
la sociedad. Actualmente existen en México toda una serie de leyes y normas
vigentes relacionadas con la conservación y cuidado de suelo, agua, recursos
renovables y no renovables etc., como la Ley General de Desarrollo Forestal
Sustentable, Ley de Medio Ambiente, Ley General de Equilibrio Económico, etc.
las cuales deben ser coordinadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (SEMARNAT).
La Ley General de Equilibrio Ecológico (2007), en su artículo primero dice en
términos generales que tendrá por objeto propiciar el desarrollo sustentable y
establecer las bases para garantizar el derecho de toda persona para vivir en un
medio ambiente adecuado para su salud y asimismo establecer los principios que
impliquen el cuidado, conserva, restauración y el correcto aprovechamiento de los
recursos naturales. Sin embargo, como país estamos aún lejos de un
cumplimiento efectivo de todas y cada una de sus normas.
Prueba fehaciente de esto es el artículo 15 en su fracción IV del Capítulo III
Política Ambiental de la misma legislación que a la letra dice: “Quien realice obras
o actividades que afecten o puedan afectar al ambiente, está obligado a prevenir,
minimizar o reparar los daños que cause, así como a asumir los costos que dicha
afectación implique. Asimismo, debe incentivarse a quien proteja el ambiente y
aproveche de manera sustentable los recursos naturales”, (Ley General de
Equilibrio Ecológico, 2007), lo cual se sabe que no se aplica, tanto empresas,
gobierno y población en general contribuimos de manera directa o indirecta al
deterioro del medio y éste en lugar de mejorar se sigue viendo severamente
afectado.
Es importante mencionar que de acuerdo con la Ley General de Equilibrio
Ecológico (2007), se requerirá de la autorización indispensable de la SEMARNAT
para la realización de obras o actividades que puedan poner en riesgo el medio
ambiente, y los parques industriales no son la excepción, de igual manera deberán
seguirse una serie de políticas y lineamientos que la misma Secretaría indique las
cuales deben seguirse para contribuir al cuidado del medio ambiente.
PARQUES INDUSTRIALES EN EL ESTADO DE MÉXICO.
El Estado de México cuenta con trece parques industriales cuya contribución
económicamente hablando ha sido fundamental para los lugares en los que se
encuentran ubicados, por tal motivo para efectos de contar con elementos
fidedignos que permitan comprobar que los parques industriales son hoy en día
una gran oportunidad de crecimiento económico para cualquier país, a
continuación se presenta un análisis detallado de tres principales parques
industriales: Parque Microindustrial Cuautitlán Izcalli, Corredor Industrial Toluca-
Lerma, Parque Industrial Toluca 2000.
PARQUE MICROINDUSTRIAL CUAUTITLÁN IZCALLI.
Ubicado en el km 40 de la carretera México-Querétaro, Cuautitlán Izcalli. Dicho
polígono industrial tiene una extensión total de 2.07 hectáreas, así como con una
superficie de 5000 m2 para naves industriales.
El Parque Microindustrial Cuautitlán Izcalli se encuentra cerca de ciudades,
puertos y aeropuertos nacionales proporcionando con ello a sus inversionistas la
oportunidad en la entrega de sus productos.
Este parque industrial es hoy en día uno de los principales en el Estado de México
pues brinda infraestructura y servicios de apoyo como: planta de tratamiento de
agua, subestación eléctrica, drenaje sanitario, descarga industrial, agua potable,
naves industriales para venta y renta, nomenclatura de calles, señalización,
alumbrado público, pavimentación, áreas verdes, servicio de correo y telégrafo,
veintinueve líneas telefónicas, vigilancia, estación de bomberos, gasolinería,
servicios médicos, bancos, áreas recreativas, restaurantes, hoteles, área
comercial, entre otros todo ello con el único fin de que las empresas establecidas
en el mismo operen de forma eficiente.
Actualmente cuenta con un total de 6 empresas nacionales establecidas:
Camiones especiales S.A. de C.V., Biotecsa, S.A., Fundación Azteca, Becton
Dickinson de México, S.A. de C.V.,TM Internacional, de las cuales 2 son empresas
pequeñas y 4 microempresas permitiendo con esto la generación directa de
cuarenta y cinco empleos.
CORREDOR INDUSTRIAL TOLUCA-LERMA
Este corredor industrial se encuentra ubicado en el km 52.5 de la carretera
México-Toluca, tiene una extensión de 416.5 hectáreas, al igual que el parque
industrial analizado con anterioridad también brinda infraestructura y servicios de
apoyo básicos como: energía eléctrica, red de gas, planta de tratamiento de agua,
drenaje sanitario y pluvial, descargas industriales, espuela de ferrocarril,
pavimentación, alumbrado público, nomenclatura de las calles, señalización, áreas
verdes, servicios de telégrafo y correo, transporte urbano, vigilancia,
mantenimiento, gasolinería, servicios médicos, bancos, áreas recreativas.
Cabe destacar que, a diferencia del Parque Industrial Cuautitlán Izcalli, ofrece
servicio de comunicación vía satélite, naves industriales para venta, renta y
asimismo construcción de naves industriales sobre pedido. Al presente está
formado por un total de 361 empresas establecidas de las cuales 30 %
corresponde a empresas mixtas, 40% a empresas extranjeras y el 30% a
empresas nacionales, cuenta con 289 empresas (Tabla 5) en operación y 72 en
construcción. Esto nos permite afirmar que este parque está contribuyendo de
sobremanera al incremento de la IED, la razón de esto es que la mayor parte de
sus empresas son extranjeras.
PARQUE INDUSTRIAL TOLUCA 2000.
Finalmente, el Parque Industrial Toluca 2000 ubicado en el km 52.8 de la carretera
Toluca Naucalpan cuya representación está a cargo del Ing. Jesús Espinoza
García tiene una extensión total de 300 hectáreas posee un reglamento interno y
administración permanente.
Provee a sus empresas energía eléctrica, planta de tratamiento de agua, drenaje
pluvial y sanitario, descargas industriales, pavimentación, alumbrado público,
nomenclatura de las calles, señalización, mobiliario urbano, áreas verdes, servicio
de teléfono, telégrafo correo, transporte urbano, servicios médicos, vigilancia,
bancos, áreas recreativas, restaurantes, áreas comerciales, mantenimiento,
estación de bomberos, gasolinería, además, comunicación vía satélite, oficina de
administración, sala de eventos especiales, sistema contra incendio y guardería.
Cuenta con naves para su venta, renta y además se construyen sobre pedido.
Al presente está conformado por un total de 97 empresas en operación, 7 en
construcción y 10 en proyecto, generando de esta manera un total de 22,500
empleos lo cual es indicador de que es actualmente uno de los parques más
importantes ya que contribuye de manera favorable al crecimiento económico del
país.
CONCLUSIONES.
En términos generales, se afirma que los parques industriales son y seguirán
siendo durante muchos años más, detonadores clave del desarrollo económico de
una región, así como de las naciones, por tal motivo, se presta especial atención a
que su estructura sea efectiva pues de ello depende en gran medida que sean
atractivos para la inversión, nacional o extranjera, lo que a su vez permite la
generación de empleos y que dichos parques industriales puedan expandirse de
manera planeada y ordenada, impactando en menor media, o incluso
beneficiando, el medio ambiente y el medio social. Si esto se logra, existen
mayores probabilidades de ser reconocidos mundialmente y ser candidatos
potenciales de muchas naciones para invertir su capital.
Cabe señalar que en la medida de que una nación cuente con diversos parques
industriales que provean los servicios necesarios para las empresas que en ellos
operan y que generen en consecuencia empleos directos o indirectos para los
pobladores del país de origen de que se trate, los beneficios en su economía
serán de mayor magnitud, situación que todavía no es muy perceptible en México.
Los parques industriales bien planificados son una estrategia de crecimiento para
muchas naciones y en el caso específico de México pueden ser una oportunidad
para cientos de microempresarios quienes por lo regular no cuentan con el capital
o bien la capacitación necesaria para hacer crecer sus negocios y que sin
embargo la mayor parte del PIB (Producto Interno Bruto) del país es generado por
ellos.
No se puede dejar de lado la sustentabilidad ambiental en la industria, un tema
controversial en la actualidad y que, a pesar de la existencia de legislaciones,
normas e instituciones como el Instituto Nacional de Ecología, la ONUDI, etc.
quienes tienen a su cargo la creación, vigilancia, coordinación y cumplimiento
efectivo de determinadas políticas para contribuir al cuidado del medio ambiente y
al aprovechamiento de los recursos tanto renovables como no renovables continúa
siendo severamente afectado.
El cuidado del medio ambiente también debe incluir al bienestar de la población,
es decir, no se debe confundir un fin con un medio. Si el deterioro medioambiental
es preocupante, es precisamente porque tiende a disminuir la calidad de vida o
incluso a poner en riesgo la existencia de vida humana, de tal forma que no se
debe sacrificar el bienestar de la población por el cuidado medioambiental por sí
mismo, si no que ambos van de la mano. En este sentido, se pueden tomar como
ejemplo algunos casos de parques industriales europeos, en los que generan
empleos indirectos para la sociedad en general, y que están destinado
principalmente al desarrollo de la cultura de la prevención y el cuidado
medioambiental dentro del propio parque.
Por tal motivo, es vital que los empresarios adquieran el compromiso de alcanzar
sus objetivos empresariales, no sólo respetando todas y cada una de las políticas
y normas en materia de sustentabilidad ambiental, sino que planteen iniciativas
creativas y solidarias en este sentido, pues sólo de esta manera se lograrán
disminuir poco a poco los estragos de una inconciencia social para con el medio
ambiente que ha existido durante muchos años.
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