0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas2 páginas

La Bondad: Moralidad y Ley Natural

Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas2 páginas

La Bondad: Moralidad y Ley Natural

Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Educación y valores

2. La bondad
i
Ataliva Amengual

Índice
Abstract
La bondad
Verdad, bondad y libertad

Abstract

La bondad es la inclinación natural hacia el bien; es la acción voluntaria cuando se ajusta a las normas de su
rectitud o moralidad.
Cada uno es responsable de sus acciones libres.
La persona humana está dotada de una verdad propia, de un orden intrínseco propio, de una constitución
propia. Cuando sus obras concuerdan con este orden, con la constitución propia de persona humana creada
por Dios, son obras buenas.
La persona humana realiza la verdad de su ser en la acción recta y por lo tanto buena
Para ser bueno hay que cumplir la ley natural.
La ley natural está impresa en la inteligencia y nos permite conocer lo que se debe hacer y lo que se debe
evitar. Esta ley no permite excepciones.
La moralidad del acto humano depende sobre todo y fundamentalmente del objeto elegido racionalmente por
la voluntad deliberada.
La razón por la que no basta la buena intención, sino que es necesaria también la recta elección de las obras,
reside en el hecho de que el acto humano depende de su objeto.
No existe moral sin libertad; el hombre puede convertirse al bien sólo en la libertad.
Si la conciencia moral no es la instancia última que decide lo que está bien y lo que está mal, sino que ha de
estar de acuerdo con la verdad inmutable de la ley moral, resulta de ello que no es juez infalible: puede errar.
La relación entre libertad y ley basada en la verdad hace posible el discernimiento sobre esta interpretación
creativa de la conciencia.
La ley natural es la que permite una fundamentación adecuada de los derechos humanos. Éstos sólo se pueden
fundarse en un orden moralmente inviolable y desde la esencia de las cosas.
La ordenación racional del acto humano hacia el bien en toda su verdad y la búsqueda voluntaria de este bien,
conocido por la razón, constituyen la moralidad.

ii
La bondad

La bondad es la inclinación natural hacia el bien. Es la acción voluntaria cuando se ajusta a


las normas de su rectitud o moralidad. Es la acción cuyo principio y causa es la persona;
acción de la cual, por tanto, es responsable. Cada uno es responsable de sus acciones libres.
Mediante su actuación libre, la persona humana se expresa y se realiza a sí misma.

La persona humana no es dueña absoluta de sí misma. Ha sido creada por Dios. Cuando el
acto realizado libremente es conforme al ser de la persona, es bueno. Es necesario subrayar
esta relación fundamental entre el acto realizado y la persona que lo realiza. La persona
humana está dotada de una verdad propia, de un orden intrínseco propio, de una

1
constitución propia. Cuando sus obras concuerdan con este orden, con la constitución
propia de persona humana creada por Dios, son obras buenas.

". La bondad de nuestra actuación dimana de una armonía profunda entre la persona y sus
actos, mientras, por el contrario, el mal moral denota una ruptura, una profunda división
entre la persona que actúa y sus acciones. El orden inscrito en su ser, ese orden en que
consiste su propio bien, no es ya respetado en y por sus acciones. La persona humana no
está ya en su verdad. El mal moral es precisamente el mal de la persona como tal; el bien
iii
moral es el bien de la persona como tal.”

La persona humana realiza la verdad de su ser en la acción recta y por lo tanto buena ,
cuando no actúa rectamente, causa su propio mal, no construye, sino que destruye el orden
de su propio ser. La enajenación del hombre consiste en la acción moralmente mala.

La bondad de nuestras acciones depende de que, al ejercitar nuestra libertad, actuemos de


tal modo que nuestras obras estén conformes con nuestro ser como personas. Si hay
armonía entre las exigencias verdaderas de nuestra persona y nuestras acciones, obramos
iv
con rectitud moral; si se rompe esa armonía, obramos mal.”

Respetar las leyes inscritas en la creación y las relaciones que derivan de la naturaleza de
v
las cosas es un principio de sabiduría y un fundamento de la moral.
vi
Verdad, bondad y libertad

Lo bueno se identifica con el valor, es lo que merece ser apreciado, lo deseable. Es la


cualidad de la persona buena.

Para ser bueno hay que cumplir la ley natural. El verdadero significado de la ley natural se
refiere a la naturaleza propia y originaria del hombre, a la naturaleza de la persona humana.
La ley natural está impresa en la inteligencia y nos permite conocer lo que se debe hacer y
lo que se debe evitar; ley que se manifiesta en el imperativo de la conciencia de hacer el
bien y evitar el mal.

“El hombre puede reconocer el bien y el mal gracias a aquel discernimiento del bien y del
mal que él mismo realiza mediante su razón iluminada por la revelación divina y por la
vii
fe,”

Esta ley no permite excepciones, ni la realización práctica, con buena conciencia, de lo que
está calificado por la ley natural como intrínsecamente malo.

“…Estos preceptos positivos, que prescriben cumplir algunas acciones y cultivar ciertas
actitudes, obligan universalmente; son inmutables 94; unen en el mismo bien común a todos
los hombres de cada época de la historia, creados para «la misma vocación y destino
divino» 95. Estas leyes universales y permanentes corresponden a conocimientos de la
razón práctica y se aplican a los actos particulares mediante el juicio de la conciencia.

También podría gustarte