Universidad Iberoamericana Puebla
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Círculo de Escritores Artículos
Soy testigo Teletón
Abirrached Fernández, María Teresa
2015
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SOY TESTIGO TELETÓN
Ma. Teresa Abirrached Fernández
Eran las nueve de la mañana y mis alumnos y yo esperábamos en la entrada del Centro de
Rehabilitación Integral Teletón, para realizar una visita como parte de las actividades de la
asignatura de Mercadotecnia Social.
El grupo estaba casi completo, pero faltaba Erick y mientras lo esperábamos, pudimos observar lo
cotidiano de un día en el CRIT. Los niños que asisten a terapia iban llegando a sus citas, algunos
en auto, otros en camionetas de lujo y otros más en el autobús que el DIF designa para el
transporte de las familias foráneas.
Unos minutos después llegó una chica que pidió que le llamáramos Sisi, vistiendo un chaleco
amarillo que distingue a las voluntarias del personal Teletón. Sisi nos condujo a la recepción, pero
al pasar por la puerta tocamos un botón que registraba nuestra visita. Esta acción de llevar un
conteo de las personas que visitan un CRIT es parte de la estrategia de mercadotecnia
denominada Teletón abierto, cuyo mensaje de comunicación principal es ven, conoce, pregunta y
sé testigo Teletón.
Ser testigo teletón es más que realizar un recorrido guiado por las instalaciones para conocer los
modernos equipos con los que cuenta y las áreas destinadas para las terapias. Ser testigo Teletón
es verse inmerso en una realidad que muchas veces nos es ajena; el tener un hijo con alguna
discapacidad y acudir dos o tres veces por semana a las terapias, trabajar junto con los
especialistas y compartir la alegría y, a veces, el dolor del niño.
“Hola Lalito, qué gusto verte”, fue el recibimiento de una chica de chaleco amarillo a un niño que se
disponía a entrar a la alberca. Ella forma parte de los 8975 voluntarios que dan su tiempo para
recibir, como en este caso, una sonrisa de emoción o agradecimiento.
Para muchos detractores, el Teletón es el gran fraude de México porque hace uso mediático del
problema de la discapacidad, permite la evasión fiscal y desvío de recursos públicos del gobierno.
Y es que del Teletón se pueden decir muchas cosa, menos que no existe. Lo evidente es que hay
22 Centros de Rehabilitación Integral Teletón, CRIT`s como se le conocen, que han atendido,
desde su creación, a 85,740 niños con discapacidad.
El argumento que sostienen los que piden “ni un peso más al Teletón” se basa principalmente en
que el Estado mexicano ha abandonado su obligación de atender a los menores con discapacidad,
desviando los recursos públicos hacia una organización con carácter privado. La organización de
las Naciones Unidas se declaró en contra de que buena parte de los recursos para rehabilitación
de las personas con discapacidad del Estado sean objeto de administración en un ente privado.
(CNN Expansión, octubre 2014).
La discapacidad, la pobreza y la marginación son algunos de los problemas sociales de nuestro
país, mismos que forman parte de una realidad social de carencia de sistemas eficientes de salud,
educación, alimentación e incluso integración social, familiar y cultural.
El estudio de los problemas sociales nos lleva a plantear la responsabilidad de quienes convivimos
en un mismo grupo social al ser responsables de buscar los medios para satisfacer nuestras
propias necesidades para desarrollarnos como seres integrales. A esto se le llama responsabilidad
social. Sin embargo, la responsabilidad social va más allá; es un compromiso que se adquiere al
vivir en sociedad, siendo co-responsable del otro para asegurar que –como yo- alcance su pleno
desarrollo.
Es esta condición la que faculta al Gobierno para obtener recursos derivados del trabajo de las
personas y de las actividades económicas, con el fin de atender los problemas sociales de las
personas en situación desfavorecida. Fallo a favor de las personas que dicen que el Gobierno de
un país es quien debe resolver los problemas sociales.
Sin embargo, el problema sigue sin resolverse porque no contamos con sistemas eficientes de
seguridad social, además de un salario mínimo que no alcanza para pagar un médico particular,
mucho menos para un tratamiento específico para la discapacidad.
El informe de la ONU no expresa, como se ha hecho creer, que no se debe donar al Teletón,
tampoco dice que es un fraude, sólo recomendó al gobierno mexicano asumir su responsabilidad
para brindar un servicio a las personas con discapacidad.
Podemos donar o no, tener una opinión a favor o en contra. Los Centros de Rehabilitación están
ahí. Esa es una realidad y hay 600 mil Testigos Teletón que pueden contar –y lo hacen- la labor
que realiza el Teletón.