0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas5 páginas

Sofistas: Filosofía, Educación y Relativismo

Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas5 páginas

Sofistas: Filosofía, Educación y Relativismo

Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

SOFISTAS

Aproximadamente en el año 450 a.C. la actividad cultural de las colonias se traslada a


Atenas debido al gran auge que experimenta la economía ateniense y al clima que
propicia la democracia. Esta última juega un gran papel en lo que respecta al cambio de
rumbo que se va a experimentar en filosofía. En efecto, las ideas de igualdad política y
social, gobierno del pueblo, libertad e imperio de la ley abren el camino a una serie de
cuestiones, ya no relacionadas con la naturaleza, sino con el hombre. Sobre todo el tema
de la ley provocará un gran debate en torno al origen: divino o natural, o convencional. En
la época anterior a la democracia, en la que las leyes no eran escritas, se las
consideraba de origen divino. Sin embargo en la época democrática, dado que las leyes
("nomoi") eran el resultado de una serie de acuerdos asamblearios, se las considera
convencionales y por lo tanto carentes de valor absoluto, cada pueblo tiene leyes distintas
y costumbres diversas. No ocurre lo mismo con las leyes de la naturaleza, las cuales
permanecen invariables a lo largo del tiempo y la geografía. La contraposición entre
"physis" y "nomos" fue uno de los temas favoritos de los sofistas.

Pero ¿quiénes eran los sofistas?


La palabra sofista, fue en principio sinónima de sabio, pero el término se le aplica a los
sofistas con un matiz peyorativo, como queriendo señalar a una persona de "hábil
engañador" o "falso y petulante sabio". Originariamente se utilizó como sinónimo de
"sabio", es decir, persona experta en alguna actividad teórica o práctica. Posteriormente,
en el siglo de Pericles, en la llamada ilustración griega, se usó para designar los
profesionales del saber y su enseñanza. Actualmente la imagen que tenemos de sofistas
es difícilmente separable de las distorsiones interpretativas que de ellos hizo Platón en
sus diálogos.
En general eran extranjeros (metecos), muy cultos y conocedores, a través de sus
muchos viajes, de las diversas formas de pensar y vivir del resto de los griegos. Al ser
metecos no podían intervenir directamente en política, aunque eran ellos los
que formaron a la mayoría de los políticos, enseñándoles el arte de la oratoria y la
erística, tan importantes a la hora de convencer en la Asamblea y en los tribunales.
Fueron grandes educadores, los primeros en emplear libros para impartir clases; muy
criticados por el hecho de cobrar por ello. Tales críticas venían sobre todo de parte de
los aristócratas, quienes tradicionalmente habían monopolizado el privilegio de la
educación. Las clases más bajas permanecían, en general, en la ignorancia operando
con unos conocimientos básicos que les permitían desarrollar su trabajo. Era de esperar
que los aristócratas vieran en peligro su posición de poder al aparecer los sofistas, los
cuales prestaban sus servicios pedagógicos a todos aquellos que pudieran pagarlos.
Fueron los sofistas los que provocaron el giro humanista en el pensamiento. Su filosofía
no fue especulativa, sino práctica, dedicándose a lo que hoy llamamos filosofía de la
cultura (política,…), y a la moral. Se suele decir que los sofistas fueron los primeros
ilustrados, porque al igual que los del s. XVIII, fueron capaces de criticar aquellos
aspectos de la sociedad y la cultura que resultaban obsoletos.
Su actitud era relativista e incluso escéptica, tal como demuestra su abandono de la
filosofía de la naturaleza: si cada filósofo de la naturaleza proponía un modelo de
interpretación de la misma distinto, pensaron que no había manera de llegar a averiguar
cuál era el verdadero, por lo tanto abandonaron este tipo de investigaciones. Se
centraron en el mundo humano, e incluso en él se mostraron igualmente relativistas y
escépticos.
No fueron pensadores sistemáticos, sino más bien procedían de modo inductivo, es decir:
acumulando datos e informaciones de los que derivaban conclusiones.
Muchos de ellos defendieron la igualdad de todos los hombres y se opusieron a la
esclavitud. Hecho por el cual también fueron duramente criticados, porque gran parte

1
de la economía de Atenas se sustentaba gracias al trabajo no remunerado de los
esclavos.

Los sofistas más importantes de la primera generación fueron Protágoras, Gorgias,


Pródico e Hipias, y destacan por la defensa del escepticismo y el relativismo. Los
representantes más importantes de la segunda generación fueron Calicles, Antifonte,
Trasímaco y Crítias; estos filósofos acentuaron aún más el papel crítico de la razón y la
capacidad de ésta para la defensa de cualquier tesis. Por su parte, Trasímaco se
singularizó por su defensa de la ley del más fuerte y del carácter convencional de las
leyes vigentes en las ciudades.

Los sofistas se presentarán como maestros de la virtud, orientando sus enseñanzas a


desarrollar una serie de habilidades para el triunfo social. Sócrates se enfrentará a los
sofistas en un intento por fundamentar la ética en valores universales.

Profundicemos en el término para hacernos una idea más exacta de lo que se pretende
entender al hablar de "sofística": Son tres las interpretaciones que suelen darse del
término "sofística", a saber: como método de controversia, como movimiento filosófico y
como sistema de educación.
a) Como método de controversia se entiende el término como un modo de
argumentación basado en el diálogo astutamente dirigido por preguntas y
respuestas para acorralar al contrincante haciéndole llegar a la respuesta que
desea el que dirige el diálogo. La retórica (arte del buen decir) y la erística (arte
de la disputa) son las artes que se emplean en el debate, cuya finalidad es la
consecución del éxito.
b) Como movimiento filosófico, la sofística trató temas gnoseológicos, políticos,
sociales, lingüísticos. En todos ellos se mostraron relativistas y escépticos.

c) Como sistema de educación, la sofística representa el primer intento de


profesionalizar la enseñanza: usaron el libro como apoyo a sus enseñanzas y
cobraban por impartirlas. Su objetivo era el de educar a los ciudadanos en las
virtudes necesarias para el sistema político democrático.

A continuación veremos qué posiciones defienden los sofistas respecto al

1. -> Conocimiento
2. -> Lenguaje
3. -> Moral
4. -> Ley

1. EN RELACIÓN AL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO

La sofística defiende:

1. > El subjetivismo, al considerar como verdaderas las opiniones de los individuos


humanos.
2. > El escepticismo, al afirmar que el ser humano no puede llegar a conocer la
verdad ya que su entendimiento es limitado.
3. > El sensismo, al afirmar que nuestro conocimiento está limitado por nuestros
sentidos, y sólo nos es dado conocer la apariencia de los fenómenos.
4. > El relativismo, al afirmar que las cosas son como a cada uno le parecen, ya
que el conocimiento siempre viene mediado por las carácteristicas personales

2
Por tanto, como conclusión, la moral es para los sofistas o bien antinatural al privilegiar
el ascetismo y el sometimiento (tal como diría Nietzsche); o bien contraria a la
naturaleza.

4. EN RELACIÓN A LA LEY

Con anterioridad a los sofistas se justificaba el origen y forma de las instituciones y las
leyes recurriendo a las divinidades: la sociedad y las leyes eran tal cual se las conocía
porque así lo habían querido los dioses. O bien recurriendo a la isomorfía entre
naturaleza y ordenación social y legal, es decir, la sociedad y las leyes no eran más que
el paralelo entre cosmos natural y el microcosmos humano. Tal era la posición de
Heráclito, por ejemplo. Sin embargo los sofistas rompieron el paralelismo entre physis y
nomos, y establecieron una separación radical que desemboca en el convencionalismo y
relativismo de las normas sociales y morales. No hay ningún fundamento que determine
que unas leyes, instituciones o costumbres son mejores que otras. Lo que
consideramos "moral" es fruto de un acuerdo entre los hombres.

En cuanto al origen de la sociedad y las leyes que la rigen, los sofistas adelantan la teoría
del "contrato social". La sociedad surgió porque era útil para la supervivencia del grupo,
no tiene origen natural, sino convencional. De la misma manera la ley no tiene ningún
fundamento absoluto, es pura convención, pero, por otra parte, es fruto de un acuerdo
social al que debemos la supervivencia y, en este sentido, es algo esencial.
(Veamos a modo de ejemplo algunas de las posiciones que los sofistas mantenian respecto a las leyes, según nos ha mostrado
Platón en "La República":

• > Hipias de Elis: enseñó que la ley es el interés del más fuerte y va en contra del estado natural del hombre. Reclama la autarquía
del individuo y la rebelión contra las leyes.
• > Glaucón: afirma que la ley se respeta, no por amor a la justicia, sino por el temor al castigo y se opone a los impulsos egoístas
de la naturaleza.
• > Calicles: afirma que la ley ha sido hecha por los débiles, como muro de protección frente a los fuertes, por lo que afirma la
legitimidad de su transgresión, una idea que tuvo peligrosas consecuencias en la práctica política.
• > Licofrón: defiende la igualdad natural de todos los hombres. La aristocracia de nacimiento es algo injustificable.
• Critias: tio de Platón que intervino en el Gobierno de los 30 Tiranos, también cree que la ley es producto de la fuerza. Resulta
interesante su visión de la religión como una artimaña para hacer respetar la ley mediante el temor a los dioses.
• > TRASÍMACO: Nació en Calcedonia de Bitinia, aproximadamente en el año 450 [Link] C. Era un excelente retórico y orador,
interesado fundamentalmente por la enseñanza de la ética y la política.
Trasímaco mantuvo una postura realista que afirmaba que la justicia es el interés del más fuerte.
Las leyes son dictaminadas por los que ejercen el poder con vistas a su propio beneficio o conveniencia. La justicia es
aquello que beneficia, interesa y conviene al gobierno establecido, y, por lo tanto, beneficia al más fuerte. Los Estados justifican
sus abusos de poder a través de las leyes, de tal manera que en nombre de la justicia se termina justificando dicho abuso.
A Trasímaco no le interesa lo que debería ser la justicia sino lo que realmente es. En este sentido, su desenmascaramiento
de la hipocresía hace patente la pérdida de sentido de un ideal de justicia que vaya más allá de los egoísmos e intereses particulares
y [Link] lo tanto, lo que denuncia este sofista es que, debajo de toda la parafernalia del poder nos encontramos
siempre con el dominio del fuerte sobre el débil.)

LOS PRINCIPALES REPRESENTANTES DE LA SOFÍSTICA

PROTÁGORAS DE ABDERA:
Primer sofista del que tenemos noticia. Nació en Abdera, aproximadamente en el año
490 [Link] C. y vivió en Atenas y Sicilia. En Atenas, lugar donde adquirió una gran fama,
se hizo amigo de Pericles y se dedicó a la enseñanza basada en el arte del discurso
persuasivo, ejercitando a los jóvenes en las técnicas de argüir a favor de las dos caras
de un mismo argumento.

Las obras de las que tenemos noticias son:

4
Sobre la verdad , llamada también Discursos demoledores , que comienza con su famosa
declaración del hombre como medida. Antilogías o Argumentos contrarios
Sobre los dioses.
Sin embargo, la dificultad principal para conocer sus principios filosóficos se debe a que
las fuentes de conocimiento sobre Protágoras provienen de sus mayores oponentes:
Platón y Aristóteles.
Protágoras defendió el relativismo gnoseológico y moral, negando que existieran verdades
universalmente válidas y valores.

"El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son, en tanto que son, y de las que no
son, en cuanto que no son"

No hay verdades objetivas, absolutas y universales, sino que las cosas son tal y como son
percibidas por cada uno de nosotros. Este relativismo se aplica a todos los ámbitos de
nuestra existencia. El relativismo moral implica que una misma cosa o acción puede ser
buena para un sujeto y mala para otro. Es más, una acción puede ser mala o buena
para un mismo sujeto dependiendo de cada circunstancia, y en la medida en que él lo
crea así.
El relativismo impide establecer un criterio de verdad, teniendo todas las opiniones la
misma validez. Aunque Protágoras sugiere que sí existe un criterio para decidir entre una
tesis u otra. Se trata de un criterio utilitarista. En efecto, aunque todas las opiniones
particulares tengan la misma validez, algunas son más ventajosas que otras, y en caso de
conflicto elegiremos la más conveniente.
Respecto a las leyes, al igual que sucederá con otros sofistas, Protágoras distingue
entre leyes naturales y leyes convencionales. Se entiende por Physis (naturaleza)
el conjunto de leyes naturales, universales y permanentes que rigen los fenómenos
naturales. Y por Nómos (nomoi en plural) la ley moral y política de carácter
convencional, ya se trate de usos y costumbres recibidas de la tradición, como leyes de
carácter positivo (las escritas y sancionadas públicamente) y normas obligatorias que
codifican la vida en comunidad y que son respaldadas por la autoridad del Estado. Las
leyes de los hombres (nomoi, leyes positivas) son fruto de un pacto, de un
consenso humano y no fruto de un principio divino. No son principios innatos, sino
adquiridos con esfuerzo. Los nómoi nos permiten vivir en comunidad y
diferenciarnos de las bestias que viven en un continuo estado de conflicto y agresión.
Pues bien, aunque la ley sea meramente convencional y, por tanto,
modificable, Protágoras defiende que hay que mantener las leyes, si estas parecen
buenas a la mayoría. La vida en comunidad es necesaria para la supervivencia de la
especie y, sin leyes, nos veríamos abocados a vivir en un estado de naturaleza.
En su obra "Sobre los dioses", niega la posibilidad de un conocimiento de la realidad
que vaya más allá de las apariencias sensibles:
De los dioses no puedo saber ni que son, ni que no son, ni qué aspecto tienen; pues múltiple es
lo que me impide saber: tanto la no patencia (de lo ente mismo), como el ser breve de la vida
del hombre.
Protágoras criticó las supersticiones y los ritos religiosos de su tiempo, y mantuvo
siempre una postura agnóstica y escéptica. Fue por ello acusado de impiedad y obligado a
dejar Atenas.

GORGIAS DE LEONTINOS

Al igual que Protágoras, Gorgias pertenece a la primera generación de sofistas. Nació en


Leontinos (Sicilia) aproximadamente en el 490 [Link] C. y murió sobrepasando los cien
años de edad (aprox. en el 380 [Link] C.). Gran viajero, y supuesto alumno de
Empédocles, trabajó en muchas ciudades griegas, hasta que se instala en Atenas en el
427 como jefe de una embajada de su ciudad, cuando tenía ya 60 años.

5
Entre sus obras destacan: manuales de retórica, numerosos discursos políticos, etc. Y
un tratado llamado Sobre la naturaleza o Sobre el no-ser ….
Obtuvo gran fama como orador y se dedicó a enseñar el arte de la retórica como el
camino más adecuado para acceder al poder.
Compartió el relativismo de Protágoras, y defendió que la verdad es para cada uno de
nosotros aquello que nos persuade como tal. Mantuvo igualmente una posición escéptica
respecto al conocimiento de la verdad que queda patente en su Sobre la
naturaleza polemizando contra la tesis parmenídea del Ser y la imposibilidad del No Ser.
A continuación resumiremos su argumentación:
• 1. "El Ser no existe,
• 2. Si existiera no podría ser conocido,
• 3. Y si pudiera ser conocido, no podría ser comunicado"

Las tesis gorgianas conducen a un escepticismo radical y al nihilismo. Nuestro


conocimiento no puede alcanzar ni comunicar la verdad.

También podría gustarte