Discipulado | Ministerio DOA 06 / X / XIX
DIÁLOGOS DE AMOR
“Definir el amor puede resultar tan difícil cuando no se conoce la fuente de donde
proviene”
Así que, comencemos:
¿Qué es el amor?
Pudiéramos decir que el amor, por definición popular, es conocido como una de las fuerzas
más poderosas del universo. Albert Einstein dijo:
“El amor es la fuente de energía más poderosa de todo el mundo, porque no tiene límites.”
Algunas otras frases dicen:
“El amor es alegría” (frases célebres)
“Amar no solamente es querer, sino comprender” (frases célebres)
“El amor es solo una palabra, hasta que llega alguien a darle sentido” (Paulo Coelho)
Estas y más, son algunas de las definiciones que se le han dado al amor; y aunque esas
definiciones pudieran sonar muy agradables, la realidad es que:
Hablar hoy en día de amor es un tanto, digamos, complicado, ya que el amor,
en un ambiente de posmodernidad, ha cobrado un sin fin de significados, de
tal manera que el amor, en estos tiempos puede ser cualquier cosa.
“No éramos nada, peor hacíamos todo” (frases célebres)
“El amor es sinónimo de relaciones sexuales libre” (frases)
“hoy te amo y mañana no se” (frases)
Ahora, hablando bíblicamente el Apóstol Juan (1 Juan 4:8 TLA) definió de forma corta pero
profunda y correcta al amor:
“El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor” (1 Juan 4:8 TLA)
Y comprender esto es realmente poderoso, porque este pasaje se combina con otros más, de
tal forma que abren paso a lo que es el amor en un sentido bíblico:
Decisión y sacrificio.
Ahora, ¿Es difícil amar?
Ahora, en el tiempo de Jesús ocurría algo similar con el significado que se le había
comenzado a dar al amor. Y es que en la cultura griega, en la cultura helenística, con toda la
mescolanza de ideologías, filosofías, el amor estaba representado en diversos tipos, tales
como:
Discipulado | Ministerio DOA 06 / X / XIX
EROS: un amor intenso, carnal y generalmente efímero. Es el motor básico
del sexo casual y las infidelidades.
STORGÉ: Storge es un término para amor en la Biblia con el cual puede no
estar familiarizado. Esta palabra griega describe el amor familiar, el vínculo
afectivo que se desarrolla naturalmente entre padres e hijos, y hermanos y
hermanas. Muchos ejemplos de amor familiar se encuentran en las Escrituras,
como la protección mutua entre Noé y su esposa, el amor de Jacob por sus
hijos, y el fuerte amor que las hermanas Marta y María tenían por su hermano
Lázaro.
FILEO: se usan del amor del Padre hacia el Hijo (Juan 3:35 TLA).
LALEO: Amor de palabras. Amor sin compromiso.
Pero cuando Jesús aparece en escena, con una cultura muy distinta, la cultura del Reino,
revoluciona todo el significado del amor, de tal manera que los escritores de los Evangelios
tuvieron que usar un tipo de amor más para definir con claridad el amor que Jesús
proclamaba, el amor Agapao. (Juan 13:34-35 TLA)
Amor ágape: es el más alto de los cuatro tipos de amor en la Biblia. Este término
define el amor inconmensurable e incomparable de Dios por la humanidad. Es el amor
divino que viene de Dios. El amor ágape es perfecto, incondicional, sacrificial y puro.
Este término en el pasaje leído está representado por la siguiente expresión:
Agapao: Un amor sacrificial. Un amor que solo puede conocerse a base de las
acciones que provoca. El amor de Dios se ve en la dádiva de su Hijo (1Jn_4:9-10).
Pero es evidente que no se trata de un amor basado en la complacencia, ni afecto, esto
es, no fue causado por ninguna excelencia en sus objetos (Rom_5:8). Se trató de un
ejercicio de la voluntad divina en una elección deliberada, hecha sin otra causa que
aquella que proviene de la naturaleza del mismo Dios (cf. Deu_7:7-8).
Entonces: ¿Qué relación pudiera tener Juan 13:34-35 o Marcos 12:31 con Génesis 2:24 TLA?
Es verdad que:
Somos diferentes, aunque ya llevemos tiempo de casados.
Hay veces que nos costará mucho ponernos en el lugar del otro.
Muchas veces será más fácil pensar: “tú no te preocupas por mi”
Esto enseña para la familia lo siguiente:
“Como matrimonios primeramente, sino aprendemos a generar esa cultura de amor en nuestra
relación, difícilmente la reproduciremos al ser padres, provocando así, que nuestros hijos
crezcan con cualquier definición acerca del amor”