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Separación Iglesia-Estado en Chile 1925

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REVISTA MASÓNICA DE CHILE

Año II Santiago, Julio de 1925 Núm. 19

UNA NUEVA ETAPA


  

versarios, que no escatimaron me-


dios ni caminos para ahogarla en
ON la aprobación de los propio beneficio.
artículos constitucio- A la sombra de los estandartes
nales que consagran la religiosos se agruparon hasta
separación de la Iglesia hoy los defensores de todos los
y el Estado, terminará privilegios materiales, y en nom-
para la República y bre del orden social cristiano se
para la Masonería una etapa combatieron todos los anhelos de
ardorosamente vivida durante justicia, de democracia y de igual-
más de una centuria. dad.
La libertad de conciencia, con- Nunca los adversarios de la Ma-
quista alcanzada por la Humani- sonería, que conocen la nobleza
dad a costa de sangrientos sacri- de sus doctrinas, se atrevieron a
ficios, tuvo entre nosotros enemi- formular en su contra otro cargo
gos irreconciliables, poderosos ad- que el de ser una institución anti-
578 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

religiosa. Entre tanto, es preciso sentimentales,—del que nunca


repetir una vez más, en esta opor- debió salir— con todos los privi-
tunidad solemne, cuál es nuestro legios materiales que merced a
pensamiento: «La Masonería busca sus influencias consiguiera anta-
la verdad sin exclusivismos y sin ño, y aún con indemnizaciones
pretenderse su maestro infalible; generosas por añadidura.
respeta todas las creencias since- ¿Será capaz la Iglesia de ven-
ras y juicios honrados, aunque no cer los intereses creados que me-
acepte cuanto estima; erróneo; y dran a su sombra y aceptar la
ve en el problema de la divini- nueva era como el cumplimiento
dad, sólo una incógnita formida- del lema de su fundador, «Dad al
ble para la ciencia». César lo que es del César y a Dios
Por eso, la Institución celebra lo que es de Dios»?
el advenimiento de la nueva era, He ahí el problema, y he ahí
como una promesa de paz y de también nuestro deber, nítida-
concordia, como un signo de alian- mente señalado: queremos la paz
za entre incrédulos y creyentes, de las conciencias; por ella hemos
y como una esperanza de mejores luchado sin descanso. Celebramos
días para nuestra patria. el advenimiento de la separación
Mas, si por una parte la liber- entre el Estado y la Religión, co-
tad será un derecho, es indispensa- mo una conquista del espíritu, y
ble que sea también un hecho. velaremos tenazmente porque ella
En ningún país del mundo se sea realidad en nuestra vida ciu-
ha efectuado la separación de los dadana.
poderes temporal y espiritual con Cada masón, como incansable
más generosidad de parte del pri- vigilante, deberá defender la li-
mero para con el segundo. No se bertad de los cultos con todo el
podrá hablar de persecuciones ni fervor que ha empleado en alcan-
de injusticias: la Iglesia se retira zarla.
al terreno de sus especulaciones
EL ATEÍSMO
  
De El Ateísmo, por Félix Le Dantec.

bas son irrefutables para los que las


La definición del ateísmo re- utilizan; desgraciadamente, no lo son
sultará de la discusión de las más que para ellos; porque sólo prue-
pruebas de la existencia de Dios.
ban que «ellos creen Dios», y nada
Hay un Dios porque creo en él. más.
(Todo el mundo). La demostración de un teorema de
geometría está al alcance de todos, y en
todos produce una certidumbre indiscu-
EGUN lo que yo he tible; en los creyentes, la certidumbre
podido comprender de la existencia de Dios preexiste a la
en los libros, no demostración; la demostración no le
todos los creyentes se añade nada. Me parece que, si yo fuera
entienden sobre lo creyente, no tendría necesidad de inqui-
que ellos llaman rir el por qué. Pero, se me dirá, hay
Dios; pero en cambio ateos, como Ud., que niegan la existen-
se entienden para declarar que el cia de Dios; a causa de ellos es preciso
ateísmo es absurdo. Pienso que los alegar pruebas que puedan influir en su
ateos son como los creyentes, pues manera de pensar. Si hay ateos, el he-
tienen por único carácter común el de cho demuestra simplemente que las
declarar desprovistas de sentido las pruebas de la existencia de Dios no
afirmaciones de los que creen. Esto es son concluyentes. Serán buenas para
muy humano: más fácilmente se en- los que creen, los cuales, consecuente-
tienden las gentes «contra» alguno que mente no tienen ninguna necesidad de
en «pro» de alguna cosa; en cuanto al- ellas; pero son ineficaces para los que
guna doctrina triunfa, los cismas nacen. no creen, y hasta me parece una gran
Por de pronto, un hecho me ha sor- imprudencia aducir tales pruebas, porque
prendido siempre, y es el de que los cre- un ateo, juzgándolas insuficientes, se
yentes de todos los tiempos han tratado considera, por esto mismo, más auto-
de dar «pruebas» de la existencia de rizado para proclamarse ateo. No se
Dios. Naturalmente, todas estas prue- puede atacar al creyente que se da por
580 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

satisfecho con afirmar su fe; pero es fá- perfecto todavía. De modo que sólo
cil discutir las razones que él dé, si tie- pudo dármela una naturaleza verosí-
ne la temeridad de darlas. En mi opi- milmente más perfecta que yo, y que
nión «Los Pensamientos» de Pascal, es tuviera en sí cuantas perfecciones pu-
el libro más a propósito para reforzar diera yo idear; en una palabra, Dios».
el ateísmo de un ateo. Además, decla- Si algunos de los lectores ven en todo
rando que la «fe es un don de Dios», el esto otra cosa más que un fárrago inin-
catecismo no deja esperanza alguna a teligible y afirmaciones gratuitas, es
los que quisieran adquirirla o trasmitir- porque son creyentes y porque este «ra-
la por el razonamiento. zonamiento» pudo nacer en ellos mis-
No obstante, se enseñan las pruebas mos como en Descartes. Cuando se está
de la existencia de Dios a los alumnos «seguro» de una cosa, no hay necesidad
de filosofía. Divido estas pruebas, lla- de fatigar el cerebro para demostrarla.
madas «clásicas», en dos categorías: es- Sin embargo, comparando esta «prue-
to es, las que comprendo y las que no ba» de Descartes, con la que conocemos
comprendo. Discutiré las primeras, pues bajo el nombre de la prueba de San An-
no basta con comprender un razona- selmo, me parece posible poner en evi-
miento para admitirle, porque se puede dencia la petición de principio resultan-
enunciar, en términos muy precisos, un te de la idea de «perfección».
teorema falso; tengo, por lo tanto, el «Tenemos la idea de un ser perfecto,
derecho de indagar si, en las pruebas dice San Anselmo, y como la perfec-
enunciadas en lenguaje comprensible, ción absoluta implica la existencia, lue-
puedo encontrar un defecto de lógica. go el ser perfecto existe».
En cuanto a las pruebas de la segun- Dada la «prueba» bajo esta forma, se
da categoría, no consigo ver en ellas ve que el punto de partida del razo-
otra cosa más que la expresión de la namiento es la existencia, en el que la
mentalidad del creyente; no son accesi- emite, de la idea innata de Dios; de ma-
bles a la mía; comprenderlas sería admi- nera que podría traducirse en lenguaje
tirlas; estas pruebas resultan simple- claro, diciendo: «Tenernos la idea de
mente en aquellos que las han encontra- Dios, y como nuestras ideas no nos en-
do, de la idea preconcebida e indiscuti- gañan, luego Dios existe». Esto supone
da de la existencia de Dios; en otros tér- dos cosas: 1. a que el hombre tiene la
minos, sólo prueban que sus autores son idea de Dios; 2.a que nuestras ideas no
creyentes y muy creyentes. nos engañan.
A la primera de estas dos proposicio-
Las pruebas metafísicas.— nes yo no puedo decir nada, sino que
nunca he tenido esta idea considerada
En esta segunda categoría entran ca- corno común a todos los hombres; pero
si todas las pruebas llamadas metafísi- esta será una afirmación gratuita, que
cas. No daré de ellas otro ejemplo que no podré demostrar, y los creyentes no
el siguiente razonamiento de Descartes: querrán creerme bajo palabra. De igual
«Sé que soy, ¿pero qué soy yo?: un modo, un verdadero daltoniano no po-
ser que duda, es decir, imperfecto. Lue- dría demostrar a los hombres normales
go no puedo considerar mi imperfección que no tiene la idea del color. Paso,
sin concebir el ser infinitamente perfec- pues, por alto la primera de las dos pro-
to. Y esta idea no podía proceder ni de posiciones precedentes; no obstante, la
mí mismo, puesto que soy imperfecto, prueba de San Anselmo me permite en-
ni del mundo exterior, que es más im- tender un poco mejor la de Descartes,
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 581

que si no me equivoco, puede reducirse chas cosas que no existen: todos te-
a esto: «Tenemos la idea de la gradación nemos la idea de la línea recta, todos
en la perfección, luego existe un ser tenemos la idea del color, la del so-
infinitamente perfecto». Descartes, que nido, y como no conocemos la línea
era matemático, sabía sin embargo, que recta ¿dirán ustedes que el color, exis-
ciertas magnitudes pueden crecer indefi- te, que el sonido existe? Yo replicaré
nidamente sin pasar nunca de un límite que el color resulta de la asociación de
finito dado, o si se prefiere mejor, que ciertas condiciones ambientes y de un
ciertas curvas tienen una asíntota hori- individuo vivo capaz de ser impre-
zontal. sionado por ellas (porque hay daltonia-
Por consiguiente, podríamos imagi- nos como hay ateos); de manera que
narnos un ser más perfecto que todo lo hay necesidad de dos factores para que
que conocemos sin estar obligados por color exista, a saber: un estado particu-
ello a admitir un ser infinitamente per- lar de lo que los físicos llaman el éter,
fecto; me pregunto, además, ¿con qué y un hombre clarividente. Pero tene-
instrumento se mide la perfección y mos (por lo menos aquellos de nosotros
como ha podido descubrir Descartes que que no sean daltonianos) una idea tan
el mundo exterior es más imperfecto absoluta del color, que ni siquiera pode-
que nosotros? Pero dejo de lado estas mos imaginar que éste no existiese,
consideraciones que harán sonreír a los aunque fuesen destruidos todos los seres
creyentes; prefiero entrar en seguida en vivientes.
lo que me parece susceptible de ser dis- El ejemplo del color me parece bue-
cutido científicamente, a saber: que no; pero como no es irrefutable, permi-
«nuestras ideas no nos engañan». Este tiría prolongar la discusión durante lar-
es el verdadero campo de batalla entre go tiempo; vuelvo, pues, aunque ya he
los creyentes y los ateos; encontramos empleado el argumento en otra parte, y
la misma afirmación en las pruebas lla- únicamente porque me parece el mejor
madas morales, que concluyen, por de todos, al ejemplo sacado de la verti-
ejemplo, de nuestra idea de justicia, en cal absoluta. Yo tengo la idea innata de
la existencia de un soberano juez. esta vertical; si se trata de buscarme
Para un evolucionista convencido de querella con motivo de la palabra «in-
la adquisición progresiva de todos los nata,» declararé de buen grado que esta
caracteres físicos o psicológicos que idea, si no es innata, es decir, si no pro-
constituyen en la actualidad nuestro viene por herencia de un error de los
mecanismo, para un filósofo que cree antepasados, ha nacido en mi natural-
en la herencia de los caracteres adqui- mente, por la comprobación errónea de
ridos, la forma absoluta de nuestras la superficie plana de la Tierra; que pro-
ideas no tiene nada que no sea natural ceda de mi error personal o de un error
y la génesis de estas ideas se concibe. idéntico repetidas veces cometido por
Como en otro volumen de esta colección mis antecesores, por las mismas razones
(1) he examinado extensamente este pro- me es completamente igual. De todos
blema, me limito a recomendar su lec- modos, yo tengo la idea de la vertical
tura a los que quieran enterarse de él. absoluta, y me es imposible imaginarme
Pero me parece que, aun sin hacer in- un cuerpo en el espacio sin ver en él un
tervenir la noción de evolución, com- alto y un bajo; y por lo que he podido
probamos en nosotros la idea de mu- deducir de todas las conversaciones que
he escuchado, especialmente por las ino-
(1) «La influencia de los antepasados». centes preguntas de los niños, esta idea
582 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

de la vertical absoluta está muy exten- como existe en mi la idea de la vertical


dida Los galos temían que el cielo les absoluta, aunque las pruebas clásicas
cayese sobre la cabeza, y mi sobrinito de la existencia de Dios resulten insufi-
no puede comprender que la Luna se cientes; el hecho no tiene importancia
mantenga en el aire sin estar «atada». alguna para los creyentes. Diré más:
Luego esta idea está muy extendida. aun admitiendo que se pudiera demos-
No me atreveré a decir, sin embargo, trar que no hay Dios, como se ha de-
que todos los hombres la tengan; acaso mostrado que no hay vertical absoluta,
hay individuos que no conciban la ver- tampoco esto disminuiría en un ápice la
tical absoluta, como hay ateos; pero creo solidez de las convicciones de un cre-
estar en lo cierto diciendo que la idea yente, de igual manera que mis estudios
de la vertical absoluta está tan generali- de cosmografía no me han arrancado
zada en la especie humana como la idea la noción indestructible de la vertical
de Dios. absoluta, ni me impiden servirme de
Y a pesar de esto, la idea de la ver- ella todos los días, en todos los actos
tical absoluta es matemáticamente ab- corrientes de mi vida que no se relacio-
surda; hay tantas verticales como pun- nan directamente con la astronomía.
tos existen sobre la superficie de la Lo que hay aun de más interesante
Tierra; la de mi antípoda es contraria a en esta historia de la vertical absoluta,
la mía; es una oblicua cualquiera con es que siempre anduvo mezclada con
relación a mi vertical, por un punto los dogmas religiosos; para todo creyente
cualquiera distinto de mi punto antí- cándido; Dios está en «lo alto»; Jesús ha
poda. «bajado» a los infiernos y «subido» al
Esto lo sé y estoy seguro de ello. Si Cielo, donde está sentado a la «diestra»
tuviese en mis ideas innatas la de Dios Padre». Ya sé que los creyentes
confianza que tenían en las suyas San que poseen una sólida educación
Anselmo y Descartes, diría que los ma- científica están exentos de estos errores
temáticos mienten y que la astronomía groseros y no ven en ellos más que sím-
se engaña. Pretiero ser modesto y atri- bolos venerables a causa de su antigüe-
buir más valor a la experiencia de los dad; aunque para el rebaño de los cre-
hombres provistos de todos los medios de yentes sencillos, temo mucho que los
investigación que a la que mis antepasa- símbolos utilizados, por ejemplo, en
dos o yo mismo hayamos podido adqui- cada frase del «Credo», resulten más
rir con el auxilio de nuestra «sola debi- importantes que las abstracciones atina-
lidad». Declaro, pues, que la vertical das en las cuales se refugia un dogma
absoluta es un absurdo; aunque esta de- cada vez más depurado. Cuando se dis-
claración no «me impide creer en ella, cute con un teólogo, rechaza natural-
ni de conservar de ella la noción obse- mente todos estos símbolos, pero ello no
sionante y necesaria»: porque esta no- le impide declarar en seguida que el
ción forma parte de mi mecanismo de último niño de una escuela cristiana
hombre y la certidumbre de que es falsa sabe más que filósofos eminentes. ¿Con-
me produce vértigo, «sin destruirla». sistirá esto en que los teólogos tienen
Semejante comprobación me permite, una doctrina esotérica, enteramente
a pesar de mi ateísmo, darme cuenta distinta de lo que se enseña a la mul-
del estado de espíritu de un creyente titud?
con respecto a la idea de Dios. Esta idea
«existe en él», independientemente de
todo razonamiento y de toda prueba,
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 583

Las pruebas morales.— la idea de Dios, las ciencias no se encuen-


tran todavía suficientemente adelantadas
La creencia en el valor absoluto de para demostrar su vanidad a quien está
nuestras ideas innatas sigue siendo la imbuido de esta idea, pero lo están bas-
base de «las pruebas morales» sobre la tante para que tal idea no se imponga
existencia de Dios, pruebas que resumo necesariamente, por educación, al que
a continuación, copiándolas de un dic- no tenga la noción hereditaria.
cionario reciente: «El hecho caracterís- En suma; la prueba histórica revela
tico de la vida moral, es el de la respon- únicamente que el hombre es un ani-
sabilidad; es decir, de una parte la li- mal religioso. Los creyentes pretenden
bertad que hace el mérito y el demérito gratuitamente que es el único; confieso
del agente; y de otra el deber, regla que que no comprendo la necesidad de esta
se impone por su propia autoridad y afirmación; la conciencia moral está más
sin discusión. La presencia en las huma- desarrollada en las abejas o en las hor-
nas conciencias de esta ley universal, migas que en los hombres, si se tiene
invariable, necesaria, implica evidente- en cuenta el orden perfecto de su vida
mente la existencia de un legislador social; ¿por qué estos admirables insec-
absoluto y de un juez eterno, ante el tos no habrían de atribuir, como noso-
cual son responsables todos los seres hu- tros, a un Dios la vigilancia de leyes
manos». sociales más antiguas que las nuestras?
Basta leer estas líneas para observar Nada resulta más cómodo que esta creen-
que todas las pruebas morales descan- cia de un soberano juez, pues hasta
san, como lo que es comprensible en las amengua la necesidad de una policía y
pruebas metafísicas, sobre la certidum- aun podría reemplazarla completamen-
bre de que nuestras ideas y nuestros te si estuviera bien arraigada en el espí-
sentimientos no nos engañan. He seña- ritu de los animales; no comprendo,
lado aquí estas pruebas morales, porque con mi lógica de ateo, que un creyente,
ordinariamente se las coloca después verdaderamente creyente, pueda dejar
de las pruebas metafísicas; pero tienen de ser infinitamente virtuoso. Cuando
una relación demasiado íntima con el los niños organizan un juego y ponen
papel social de la idea de Dios para que las reglas de él, estarían muy satisfechos
deje de aplazar su estudio hasta el capí- si un vigilante, visible o no, impusiera
tulo siguiente. su observancia a todos e impidiera ha-
cer trampas a los camaradas; pero los
La prueba histórica.— niños saben que son ellos mismo quie-
Llegamos a la «prueba histórica» que nes han puesto las reglas de su juego y
se saca del hecho de que la fe religiosa no les atribuyen un valor absoluto.
parece haber existido siempre y en to- Resulta, pues, que el hombre es un
dos los pueblos, ya se traduzca esta fe animal religioso; y hasta lo es durante
religiosa por la creencia en uno o en tan largo tiempo, que los ateos deben
muchos dioses. Tal comprobación no constituir una excepción, un caso tera-
añade nada a las pruebas precedentes y tológico, análogo al de los daltonianos.
resulta destruida por los mismos argu- Es muy verosímil que, a pesar de los
mentos, puesto que la idea de la verti- ateos, la idea de Dios, tan antigua en la
cal absoluta ha existido también de una naturaleza del hombre, se conservará en
manera general, y no obstante, resulta ella largo tiempo aún, en las generacio-
de un error que la situación poco avan- nes futuras. Pero esto no prueba que
zada de la ciencia hacía necesario en los Dios existe, así como tampoco la verti-
pueblos primitivos y sigue siendo nece- cal absoluta, de que el hombre tiene
sario en los niños. En lo que concierne a igualmente una idea indestructible.
LA MISIÓN DE LA FRANCMASONERÍA
  

Discurso del h  Ricardo J. Hopkins.


(Del Boletín de la Gran Logia de Kansas).

La Masonería es una ciencia moral:


enseña el arte del buen vivir, desarrolla
ERECEN el nombre de la mentalidad del hombre, moldea su
grandes hombres, sólo aque- carácter; no está limitada por el tiempo,
llos que llevan a cabo altos la raza o el clima, es universal, ha llegado
propósitos. Las buenas i- hasta nosotros a través de innumerables
deas, los ideales elevados, generaciones. Está unida a lo eterno en
las grandes resoluciones, no el plan de la creación; ha sobrevivido y
significan nada, a menos sobrevivirá a cambios de dinastías, de
que no sean cristalizados en acciones. religiones y decadencias de pueblos y
Nosotros, como francmasones, tene- naciones; sus enseñanzas y principios
mos altos deberes que cumplir. Estamos son puros y sublimes; ellos propagan la
aquí a causa de la avasalladora fuerza fraternidad entre los hombres, enseñan la
que encierran estas mágicas palabras: dignidad del trabajo y señalan al hombre
«fraternidad humana», y mientras nos en qué consiste el honor. No miran ni la
reunimos pacíficamente, el mundo está riqueza, ni el rango, ni la situación.
convulsionado por envidias y enemista- El espíritu de la Masonería se extien-
des y la atmósfera cargada de discordias de a través de los solitarios hogares, en
por el choque de las pasiones humanas. medio de los pobres y de los olvidados;
Lo que el mundo necesita más que todo, trata de hacer más llevadero el fardo de
es aprender la lección del amor frater- los afligidos y de aminorar sus sufri-
nal, y en todo el Universo no hay otra mientos.
organización que pueda cumplir mejor El Grande Arquitecto del Universo,
esta misión y mantener estos ideales, nos ha confiado estas lecciones y ense-
que la nuestra. ñanzas, que propiamente entendidas y
La civilización tiende al progreso; la aplicadas, harían quizás de este mundo
vida humana al crecimiento; ella lleva un paraíso. Estamos así encargados de
su propio fruto en la acción individual la misión más sagrada que haya sido
o colectiva. Es necesario, entonces, que confiada al hombre. El impulso de crea-
el templo de la vida esté construido so- ción es la coronación de la individuali-
bre sólidas bases.
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 585

dad humana; la tierra es solamente Cada hombre es el arquitecto de su


un punto en el Universo infinito; la propio porvenir. El carácter es un poder
vida del hombre es un peregrinaje ha- educativo perfecto y una de las más va-
cia un fin más alto; la vida desde la cuna liosas adquisiciones del individuo. No
hasta la tumba, transcurre en un cons- se equivoca el que atribuye al carácter
tante anhelo de luz. En este peregrina- y al poder personal el fin y objetivo de
je, ningún hombre debe vivir egoista- la disciplina intelectual.
mente su vida para sí; el francmasón, Entre los requisitos de un buen carác-
depositario de las lecciones y enseñan- ter moral, está la laboriosidad. La labo-
zas de la Masonería, debe esparcir este riosidad produce grandes talentos, su-
sagrado depósito en beneficio de todo el pliendo las deficiencias de las capacida-
género humano. des mediocres o comunes. Nada se con-
Se confía una misión a la persona sigue sin ella, y para ella junto con los
mejor capacitada para cumplirla. El que demás elementos esenciales, no existen
tiene a cargo una misión determinada, imposibles. Nada se puede negar al tra-
está obligado a proceder con fidelidad, bajo bien dirigido: la indolencia es la
con entera buena fe, con discreción y madre de la miseria y de la desespera-
sabiduría; con desinteresada sinceridad ción, mientras que la laboriosidad tiene
de propósitos; sin interés personal debe derecho a las mejores recompensas.
doblegarse ante el interés de la misión Otro de los elementos esenciales, es
que se le ha confiado, siempre que esté el valor. Un valor que no consiste en
en conflicto. ser ciego ante el peligro, sino en tratar
Si el masón vulgariza y enseña a su de vencerlo y conquistarlo.
vez los grandes principios de amor fra- Después, la prudencia. La dote más
ternal que le han sido transmitidos en rica del pensamiento está constituida
el Templo, puede estar seguro de haber por la prudencia, temperancia, fortale-
cumplido con su deber. Y si quiere za y justicia. La prudencia es una vir-
apreciar el valor de su trabajo masóni- tud universal que entra en la composi-
co, necesita establecer la bondad y ver- ción de todas las demás.
dad de él; descuidar su trabajo significa El hábito es, también, uno de los prin-
descuidar su tiempo, y esto quiere decir, cipales componentes del carácter. Cual-
descuidar su destino y abandonar su quier acto o pensamiento, repetido a
misión. Debe pensar, resolver y actuar. menudo, formar un hábito; ellos se agre-
El gran poder impulsor que gobierna gan por medios invisibles, así como los
el mundo, es el carácter moral. Ciertos arroyos forman ríos, y los ríos, mares.
elementos que entran en su formación Así como los copos de nieve caen im-
son tan necesarios y esenciales, como lo perceptiblemente, hechos de la vida, sin
es un cimiento sólido para un edificio. importancia, se suceden unos a otros;
El masón que quiera cumplir su misión un solo copo de nieve no produce un
de la manera más acertada, debe, en cambio perceptible, ni tampoco un solo
primer lugar, examinar su carácter; de- acto; pero muchos copos reunidos for-
be interrogarse a sí mismo, examinar man una sábana blanca y la sucesión
su conciencia, convencerse de que se ha de muchos actos iguales, constituye un
despojado de su amor propio innato, hábito. El Doctor Johnson dice: «Las
inculcarse los principios indispensables cadenas de los hábitos, muy débiles al
de honradez, laboriosidad, prudencia, principio, no se sienten sino cuando ya
valor, paciencia y fortaleza. Debe, por son demasiado fuertes para romperlas».
último, poseer buenos hábitos de vida. La honradez es uno de los elementos
586 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

esenciales del carácter; ella tiene su re- vence a sí mismo». Jamás hubo una
compensa en la satisfacción de nuestra época que ofreciera mayores oportuni-
propia Conciencia. Debería ser el alien- dades para realizar altos propósitos que
to de nuestras almas, nuestro escudo, la actual; se caracteriza porque todos los
nuestra coraza y nuestra cimera. El elementos de progreso están en acción.
hombre sincero y honrado puede, sere- Nuestro país, especialmente, más que
no, mirar al mundo cara a cara. ningún otro, ofrece un excelente campo
El pensamiento recto, tiene mucho de acción para todo el que se aventure
que hacer, también, con el curso de una en él.
vida bien llevada. Cada pensamiento o Un francmasón debe estar siempre
idea inútil o sin propósito, debe ser de- contento; debe tratar de evitarse moles-
sechado; la idea es la madre del progre- tias e inquietudes inútiles; ser en todo
so; es una fuerza que «una vez nacida, momento lo que pretende ser. Cada ins-
no es posible detener». Ninguna gran tante de inquietud y malestar, debilita
reforma política o social, se ha hecho el alma para su combate diario. Una
sin que algunos pensadores no hayan vida bien ordenada, es serena: no está
preparado antes el camino. Fueron el ni descontenta ni quejosa con su suerte;
pensamiento, la resolución y el valor, no conoce el sobresalto del futuro. No
los que condujeron a nuestros antepa- hay camino que no sea fácil de recorrer,
sados a la guerra de la Independencia, carga que no aliviane, sombra que no
que hizo libre a los americanos. desaparezca, para el individuo que está
La Oportunidad. El secreto del éxito siempre contento, con la sonrisa en los
extraordinario de Teodoro Roosevelt no labios; para el que en silencio, vigorosa
se debía tanto a su actividad como a y constantemente, se mantiene en el
que estaba siempre preparado para sa- camino de la razón y de la justicia. Es
car provecho de las oportunidades que necesario poner «al mal tiempo, buena
se le presentaban. La oportunidad se cara,» y recordar, si llegan los días gri-
encuentra en todas partes, a través de ses de la desesperación, que «más allá
los continentes y de los mares, ella de las nubes, aun brilla el sol».
golpea en todas las puertas, tanto en la Si Ud. quiere cumplir con su misión,
casa del rico como en la del pobre. El si desea ser útil al género humano, un
senador Ingallas, no estaba enteramente benefactor de la raza, experimente la
en lo cierto cuando decía: «La oportuni- fatiga del trabajo con las herramientas
dad no golpea sino una vez en la puerta que posea. Ármese Ud. mismo para la
de cada hombre». batalla que le espera y recuerde siempre
Las oportunidades actuales, si se usan que sirve mejor el que sirve más. Este
rectamente, satisfacen al espíritu más mundo se convertiría en un lugar ideal
exigente. Una gran parte de la fortaleza si todos los hombres poseyeran un sin-
de la vida depende del grado de armo- cero anhelo de fraternidad, el de contri-
nía que existe entre nosotros y lo que buir con nuestra propia vida, si es pre-
nos rodea; nuestros propios esfuerzos ciso, al bien de los demás.
aumentarán nuestras oportunidades. El Los partidos políticos deben ser ins-
que posee dentro de sí los requisitos trumentos de honradez y de orden. ¿Có-
necesarios, puede vencer las dificultades mo podemos llegar a conseguirlo? No
que entorpecen su carrera. Venciendo será dejando que otros lo hagan por
se hará fuerte; «Puede el que cree que nosotros. Debemos actuar; debemos per-
puede». Vence el primero que obtiene seguir que la paz reine entre las nacio-
el poder de sí mismo, o sea, «El que se nes. Que tengamos un régimen social
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 587

mejor, con menos codicia y egoísmo y tros no podemos siquiera vislumbrar.


más devoción patriótica a la prosperidad Aquel que niega su conocimiento, su
común. Hay que concluir con las gue- influencia, su concurso a sus semejan-
rras. A menos que junto con el maravi- tes, no tiene ningún mérito para reco-
lloso desarrollo financiero, industrial y mendarse. «Aquel que mucho recibe,
político de los pueblos nazca un tipo de debe dar mucho en cambio».
hombre más viril, más grande y mejor, Estamos encargados de iluminar, con
«nuestra casa estará construida sobre la luz masónica, el camino de los profa-
la arena». nos; por esto, en vez de guardarla, celo-
La grandeza de una nación no depende sa e inútilmente, hay que hacerla brillar
de la población, ni de la extensión de en todas partes: en el hogar, en la ofici-
su territorio, ni de su riqueza, ni del na, en la tienda. Que ella domine tras el
poder de su escuadra, sino de la eleva- bufete del profesional, sobre la mesa del
ción moral, de la pureza de ideales, de consejo y en el palacio de Justicia. Apli-
la intensidad de su devoción a los prin- quemos a cada momento, la legendaria
cipios de justicia y libertad y del carácter pero inmutable regla de oro: «No hagas
de sus hijos. con los demás, lo que no quisieras que
Los derechos políticos no elevarán a hagan contigo».
personas corrompidas. La libertad y los Hagamos buen uso del tesoro confia-
derechos llegan a constituir una amena- do a nuestras manos. Trabajemos cons-
za si el individuo que los goza es licen- tantemente por el bien y tendremos la
cioso o corrompido o sigue erradas nor- recompensa de aquellos que no traba-
mas de conducta. Ningún gobierno fue jan en vano. Confiemos en el hombre
creado o perpetuado por casualidad; el que viene: el masón del futuro, bonda-
gobierno de un país debe estar consti- doso, tolerante, sabio y valiente.
tuido por ciudadanos sin tacha, cuya Estados Unidos de América,—prospe-
única preocupación sea combatir los rando entre dos grandes océanos,—la pa-
vicios que lo asechan. tria consagrada a los principios de liber-
Es algo muy plausible ser enemigo tad y tolerancia, constituye un poder
del error, pero es mucha mejor comba- dominante entre las naciones. Pero, a
tirlo; la nueva civilización necesita solda- menos que Estados Unidos actúe, habrá
dos de paz, más que soldados de guerra. desperdiciado su oportunidad, no habrá
El mundo necesita de hombres que pue- cumplido con su deber para con la civi-
dan y quieran hacer trabajo, verdadero lización; habrá violado su misión sagra-
trabajo, como el que se necesita para da. Hay grandes tareas que cumplir por
construir el templo del carácter sano, delante; problemas que conciernen al
fuerte y valeroso. Hay necesidad de género humano, de importancia suma.
hombres de energía, visión e impecable Ellos están fuera de nuestra puerta, espe-
carácter, que puedan trasmitir a sus rando nuestra atención. Un mundo caó-
semejantes los perennes principios de tico debe ser reorganizado.
la Masonería. Estos son tiempos de innovación, y
La vasta pirámide de la Humanidad, como el innovador debemos salir y pro-
reside en el principio del contacto de bar nuevas y mudables condiciones; un
unos hombres con otros; pero uno mis- innovador es el que va adelante para
mo no puede medir el valor de su pro- preparar el camino que puede ser un
pia personalidad en esta construcción. sendero en el desierto. Florence Nigh-
Los contactos más casuales pueden te- tingale fue una innovadora cuando lle-
ner efectos de gran alcance, que noso- vó su compañía de enfermeras a Crimea
588 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

y preparó así el camino para el gran un propósito que cumplir, un trabajo


movimiento de la Cruz Roja. El inno- que hacer. No el plan para un solo año, no
vador es un hombre de discernimiento el propósito que mañana puede cambiar,
que encabeza el cambio, el avance, se sino un designio fijo ante el cual todo
apropia de lo mejor, y desecha las ideas lo demás debe ceder. Nadie puede llegar
inútiles y combate los malos hábitos. a ser mejor de lo que aspira a ser. La
Sueña que va hacia una vida mejor, su aspiración es la respuesta del alma a la
espíritu se agita, responde y marcha. voz que resuena a través de la concien-
Su gran impulso es la Fe. («La sustan- cia; a menudo dejamos de escucharla.
cia de las cosas que se desean; la evi- Nuestra gran falta es que no tenemos
dencia de las cosas que no se han un ideal fijo ni la resolución de mante-
visto»). nerlo. Hay falta de confianza en sí mis-
Para tener éxito debernos tener fe en mo. Cedemos demasiado pronto en
nosotros mismos y en el futuro y estar nuestros principios y propósitos ante
dispuestos a sacrificarnos en aras de aquellos que nos rodean. En vez de for-
nuestro ideal. El hombre que delibera- marnos de acuerdo con el modelo que
damente deja el camino de la comodi- hemos elegido, dejamos que otros nos
dad por el camino del sacrificio es el modelen a su gusto. Tengamos la con-
héroe del mundo y la principal fuente vicción de que nuestro carácter admite
de progreso. Los campos de influencia mejora y disciplina, evitemos la envi-
sólo se alcanzan ascendiendo las escar- dia, el doblez, la hipocresía, amemos y
padas colinas de la dificultad. sostengamos muy en alto los principios
Cada uno de nosotros tiene en sí la de verdad y justicia. Un medio muy
misma chispa divina, la misma fuerza sencillo de obrar siempre de acuerdo
potencial, la misma herencia de los con estos propósitos, es el de elegir un
años. ¿Seremos dignos herederos? guía moral que nos conduzca por el
¿Sabremos responder dignamente a la camino recto: tomemos como modelo
confianza depositada en nosotros? de nuestra vida la de un hombre sobre-
Consideremos el problema de la vida saliente, recto, bueno y sin tacha y así
serenamente. Tengamos una meta fija, estaremos seguros de no equivocarnos.
EL GENERAL MANUEL MOORE BRAVO
  
Del h  B. F. A.—Log. N.° 1

jamás ante el atropello del jefe, y con-


denaba como indignos del honor militar
L 21 de Junio último rindió los enjuagues de las camarillas subrep-
tributo a la ley inexorable ticiamente tramados en busca del ascen-
el q h Manuel Moore so o la piltrafa.
Bravo. El deber, liso y llano, sin eufemismos
Su muerte sorpresiva ni contemplaciones: tal fue su consigna
causó profunda impresión. de jefe severo y pundonoroso.
Esta actitud invariable e inflexible
La epopeya del Pacífico rodeó su nombre de una aureola de pres-
contóle entre sus campeones. En ella tigio en las filas del Ejército.
consagró su carrera militar, siendo un La religión del deber, la religión de la
niño de 16 años. A esta edad enrolóse verdad, la religión del altruismo: a esta
como soldado distinguido y pronto trinidad de principios salvadores y tras-
recibió su bautismo de fuego en com- cendentales que encuadran los estatutos
bates homéricos de gloria inmarcesible de nuestra orden masónica, sujetó con
para Chile. Del colegio saltó al cuartel y rigor militar los actos profesionales y su
al vivac. Para defender la integridad proceder en la vida civil.
nacional en peligro, empuñó la espada a En esta época de bizantinismo que so-
la hora y edad en que el adolescente portamos, los hombres sinceros que
carece del juicio y la ponderación de obran de frente y saben decir la verdad,
criterio, que marcan una responsabilidad son diamantes de Golconda, fulgentes y
suprema en momentos azarosos para la raros. Se teme a la verdad; el coraje
patria. para enrostrarla a los malvados flaquea,
En la milicia y en la vida ciudadana, así como superabunda el heroísmo en
el General Moore fue un carácter, su la adulación.
hoja de servicios acredita que todos sus La actuación masónica del h Moore
galones, hasta el generalato, fueron con- correspondió a los preceptos de nuestra
quistados por mérito. Asqueaba el favor orden y a los dictados de su corazón
y la pecha servil. Tuvo la espina dorsal magnánimo.
rectilínea y enhiesta, para no doblarse Amó a su patria con delirio; amó con
590 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

locura a su familia; reservó para la hu- Creó la Liga de Bondad y formó en-
manidad toda, en ánfora selecta, lo me- tre los miembros dirigentes de numero-
jor de su alma. sas instituciones sociales de bien público.
Le hería en carnes vivas el dolor aje- Masones como el General Moore hon-
no. Tierno con los niños, luchó por las ran y prestigian la Orden.
recreaciones infantiles en las plazas y El q h Moore cumplió su misión
paseos de la capital. como bueno. Sin embargo, en cierto pe-
La situación horripilante de los pre- ríodo le azotó una crisis implacable de
sos de nuestras cárceles-cloacas, halló persecución que no melló su temple de
siempre eco en su espíritu generoso. acero. Sin inmutarse, soportó el embate
Nunca dejó sin respuesta la carta de un y continuó la jornada, impasible, la
reo de Santiago o provincias que supli- frente alta, la conciencia sin reproche.
caba indulto. A la francmasonería chilena, y en es-
El alcoholismo —esta llaga nacional pecial, a la Resp. Logia «Unión Frater-
que esteriliza y mata la virilidad de la nal N.° 1», mi sentido pésame por la
raza— fue objeto de una campaña acti- pérdida irreparable del q h Manuel
va de su parte. Moore Bravo.
CUESTIÓN RELIGIOSA Y CUESTIÓN POLÍTICA
  
Del h  A. L—Logia N.° 5.

metidas a las leyes del Estado y a las


que quieran dictarse, sin que esto signi-
UIERO ante todo deslindar fique menoscabo a la doctrina religiosa ni
bien estas cuestiones—reli- a su enseñanza.
giosa y política—sobre las ¿Quién ignora que la Iglesia fundada
cuales existe tan lamentable por Cristo—a juzgar por toda la docu-
confusión, que el criterio mentación e historia que se hace valer
público se manifiesta al res- —tiene un carácter exclusivamente es-
pecto totalmente extravia- piritual, que descansa en las doctrinas
do, confundiéndolas lamentablemente. evangélicas proclamadas por él? ¿Y quién
Ha contribuido a este desvío de cri- no sabe que condensó su doctrina en la
terio para apreciar asuntos tan diversos, frase «Mi reino no es de este mundo», que
por una parte, la propaganda interesada ordenó a sus apóstoles enseñarla y
del clero y de los conservadores, y por propagarla?
otra, la indiferencia de liberales y radi- Y expresamente hizo reconocer y re-
cales, que no se han dado el trabajo de conoció el mismo, que el poder divino,
colocar las cosas en su verdadero terre- no se ejerce sobre las temporalidades, las
no. Han llegado nuestros elementos li- cuales han sido encomendadas a la au-
berales hasta dejarse sugestionar, no ha- toridad del César. Así lo deja en claro la
ciendo otra cosa que repetir como cier- frase: «Dad al César lo que es del César»,
tas las afirmaciones de los interesados autoridad esta que se extiende a todo lo
en mantener la confusión. referente a las organizaciones sociales,
Hay multitud de materias y cuestiones políticas, religiosas y económicas de un
que se relacionan con la Iglesia que son país.
netamente políticas, que nada tienen que El sacerdocio o clerecía no fue insti-
ver con la religión misma. tuido por Cristo. Cristo creó el aposto-
Así, materias como la separación de lado para propagar su doctrina y no fue
la Iglesia y el Estado, sacerdocio o clere- su propósito establecer un sacerdocio
cía, la admisibilidad en el país de las frente al sacerdocio judío que ya existía
congregaciones extranjeras, las que di- en el pueblo hebreo y cuya conducta
cen relación con sus bienes, etc., no son juzgó severamente. Fue a la sinagoga a
cuestiones religiosas. Son estas, cuestio- predicar su doctrina y les llamó serpien-
nes temporales, políticas, que están so- tes y razas de víboras porque explota -
592 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

ban en su provecho la buena fe religio- las mismas afirmaciones interesadas e


sa de los fieles. inexactas de los clericales.
El clero judío acaparaba bienes, mien- El ex-jefe del Gabinete francés y ac-
tras que Cristo les dijo a los apóstoles tual Ministro de Hacienda Joseph Cai-
que no debían llevar a los lugares en que llaux, en una correspondencia dirigida a
proclamaban la doctrina evangélica, ni «La Nación» Argentina, en Mayo de
alforjas ni muda de ropa, ni apropiarse 1925, dice entre otras cosas: «La Repúbli-
de los bienes erogados por los fieles para ca francesa está en guerra con la religión».
coadyuvar a la propaganda, y que al salir Esta frase se repite periódicamente aquí
debían de sacudir hasta el polvo de sus y repercute su eco en el exterior. Hay
zapatos. cierto peligro de que la opinión de los
De modo que la misión de los apósto- pueblos americanos se extravíe y de que
les era exclusivamente espiritual y con- se formen juicios adversos sobre un país
sistía en consultar la doctrina y perdo- que se enceguece hasta el punto de pro-
nar los pecados. No se les confirió el po- vocar nuevamente las guerras de reli-
der de la Iglesia, pues este correspondió gión. Debe declararse ante todo y repe-
a Jesucristo. tirse con incansable tesón y energía,
La clerecía es de creación neta de los que la República Francesa no ataca a la
hombres, como igualmente el culto de la religión católica ni a ninguna otra fe.
divinidad y son, por consiguiente, tem- Sólo por un abuso impropio de lenguaje
porales y se rigen por la legislación del puede calificarse de «persecución» a las
país. leyes que dictan y que en el pensa-
El Estado no puede invadir el campo miento de los legisladores de antaño, así
espiritual de la Iglesia, porque debe res- como de todos los republicanos de hoy,
petar la libertad de creencias. no tienen más objeto que el estableci-
Pero el sometimiento de la clerecía y miento definitivo y la protección de la
sus bienes al régimen constitucional y libertad de conciencia, para todo el
legal del país y su limitación a dedicarse pueblo francés.
únicamente al apostolado, son cuestiones Nuestros hermanos en ideas, no repa-
temporales, cuestiones políticas y no re- ran en el gravísimo error en que incurren
ligiosas. y con lo que contribuyen a extraviar el
Jesús al ordenar someterse y acatar la criterio público, tal como en Francia.
autoridad del César, que era el poder
civil, reconoció expresamente que la Tengamos presente siempre estas
Iglesia fundada por él, no tenía por mi- cuestiones fundamentales y despéjemos
sión supeditar al Estado, sino al contra- la oscura nebulosa que la propaganda y
rio respetar sus derechos. acción clerical han producido. Y quiero
Con estos antecedentes y sentados estos hacer un recuerdo:
hechos, se ve con qué falta de razón y El Ministro, Presidente del Consejo
lógica se dice por los clericales que los de Francia, Mr. Herriot, en un banquete
que pedimos, que se sometan a la legisla- que le fue ofrecido al retirarse del go-
ción del Estado todas estas cuestiones bierno, refiriéndose al calificativo que se
temporales de la Iglesia, somos perse- le hacía, de odioso perseguidor y de
guidores de la religión, y hasta en las sectario, dijo:
asambleas radicales se levantan algunas «Tengo conciencia de no haber per-
voces, de avanzados correligionarios, seguido jamás a nadie; pero es ley del fa-
para decir también que son leyes de natismo atribuir a los hombres más to-
persecución a la religión, repitiendo lerantes sus mismas pasiones.
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 593

He vivido ya bastante para que me a los fieles en libertad para organizarlo


asombre o me queje por estas cosas. como quisieran.
Cuando suframos por la tolerancia que El apostolado es el que tiene, por esto,
predicamos, acordémonos de las nobles un carácter universal; mientras que la
palabras que dijo Juan de Huss en la institución de la clerecía no puede tener-
hoguera, al ver una infeliz vieja que lle- lo y debe conformarse con la organiza-
vó hasta ahí un trozo de leña. «Santa ción que quiera darle cada país.
simplicital!» «Y fué la conclusión, un vi- Esta diferencia sustancial sirve para
brante llamado a la unión de los repu- explicarse la creación del sacerdocio na-
blicanos demócratas «a los que quieren a cional en cada pueblo.
la vez el orden y el progreso, a los que No puede negarse la influencia incon-
respetan la religión pero combaten al cle- trarrestable que el clero ejerce sobre el
ricalismo» a los que respetan los intere- pueblo y sobre las clases capitalistas o
ses legítimos, a los que protegen el aho- adineradas y que se esmera en inten-
rro; pero se rebelan contra las pretensio- sificar a cada momento con fines no
nes del dinero.» siempre aceptables. Mayor era esta in-
fluencia en otras épocas.
Las leyes que rigen para el clero y De ahí que comprendieran los gobier-
sus bienes.— nos la necesidad absoluta de que esa in-
fluencia fuera ejercida por un clero na-
Vamos a ocuparnos ahora brevemen- cional únicamente, y no permitieran ja-
te de las leyes que rigen para el clero y más que el clero extranjero la tuviera,
sus bienes. porque consideraban que esto era aten-
Tendremos la sorpresa de saber que tatorio a la soberanía nacional.
existen casi todas las leyes por las cua- Siendo espiritual la misión del apos-
les actualmente lucha la opinión liberal tolado, el clero no puede dedicarse a la
del país, para colocar al clero y sus bie- enseñanza ni a la beneficencia, porque
nes en el verdadero campo en que deben estas son cuestiones temporales, cuestio-
actuar. nes de orden político cuya función com-
Estas leyes se hicieron cumplir en los pete al Estado.
primeros tiempos de la República y han Tampoco, dentro de estos principios,
ido dejándose de aplicar o hacer efecti- puede dedicarse a acaparar bienes, ni a
vas poco a poco, hasta llegar hoy a su hacer operaciones de carácter industrial
completo olvido e ignorancia de parte o comercial, como son las construcciones
de los políticos liberales y radicales que de casas de arriendo u oficina, etc., lo
han actuado en el gobierno de los últi- que actualmente hace, saliéndose del
mos tiempos. marco que les fijó Jesucristo; ni mucho
¿Qué queda por hacer? menos darle una inversión distinta a los
No queda otro camino que mantener- legados y herencia que los fieles dan con
las y hacerlas cumplir con el fin de vol- fines determinados para el culto.
ver al régimen constitucional y legal, Las leyes que rigen estas cuestiones re-
impidiendo que se produzcan los efec- lacionadas con el clero, se encuentran dis-
tos subversivos en contra de la naciona- persas en las leyes españolas que toda-
lidad. vía están vigentes y en algunas disposi-
Hemos dicho ya que Cristo fundó el ciones del Código Civil y de la Consti-
apostolado para la enseñanza y propa- tución de la República (33).
ganda de su doctrina y no fundó el sa- Los estatutos de la clerecía son el con-
cerdocio encargado del culto, porque dejó cilio de Trento y las leyes del Patronato,
594 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

Y estos últimos no son otra cosa que las legal del Estado respecto de los dere-
disposiciones del derecho canónico que chos que a este le corresponden como
se han incorporado a nuestra legisla- dueño de los bienes aplicados a las fun-
ción. daciones eclesiásticas.
El principio básico del patronato está Los derechos del Estado sobre las
contenido en el artículo 150 de la últi- fundaciones son los mismos que los de
ma constitución, por la cual los intereses particulares en las vinculaciones o fun-
populares sólo pueden ser representados daciones que se hacen con sus bienes,
o administrados por la ley, y se entienden con reserva del patronato o sea del do-
por intereses populares los que no perte- minio sobre dichos bienes. Pero el Pre-
necen a determinadas personas físicas. sidente de la República ejerce autori-
Ahora bien, estos intereses populares dad pública para hacer respetar esos de-
están regidos por las leyes españolas que rechos y que se observen sin altera-
establecen que necesita autorización real ción los estatutos de las fundaciones
(hoy del gobierno) la vinculación de bie- eclesiásticas conforme la Ley 1. a, Tít.
nes en beneficio de la colectividad, como 14. Parte 1.a.
es el sostenimiento del culto, de la bene- Esta ley recomienda al patrono que vi-
ficencia (así lo ordena la ley 2 Tít. 17 gile para no se malbaraten los bie -
libro 10 de la Novísima Recopilación). nes eclesiásticos e impida su enajena-
Las leyes españolas establecen tam- ción sin la autorización legal competen-
bién las formalidades que hay que lle- te; porque los bienes vinculados no pue-
nar para la constitución de la personali- den enajenarse sin el consentimiento del
dad jurídica de las fundaciones o insti- patrono en razón de que al Estado per-
tutos eclesiásticos. (Así lo dicen las le- tenece el dominio. El art. 1797 de nues-
yes 25 Tít. 4.° libro 1.° de Indias y 1. a tro Código Civil expresa que los repre-
y 12 Tít. 12 libro 12; y 6.° del Tít. 12 sentantes legales no pueden enajenar
libro 1.° de la Nov. Rec. y artículo 546 los bienes de los establecimientos públi-
del Código Civil). cos que administran, sin expresa auto-
Estas fundaciones o entidades mora- rización de la autoridad competente; a
les son los templos, los conventos regu- menos que la enajenación esté com-
lares y los establecimientos destinados prendida en las facultades ordinarias de
al sostenimiento y disciplina del clero. su administración.
(Ley 1.a Tít. l0 Part. 1.a) En las facultades ordinarias no está
Estas fundaciones son los que cons- la de disponer de los bienes vinculados
tituyen el patronato nacional y se llaman al sostenimiento de un establecimiento
también iglesias y se rigen por sus esta- público.
tutos. También, según la ley, el patrono de-
No pueden alterarse, ni modificarse, be velar porque los bienes no se distrai-
pues cualquiera narración debe sujetar- gan de los fines a que están destinados,
se a los requisitos exigidos para una y deben impedir, por lo tanto, que los
nueva fundación. (Leyes 13. Tít. 2.° y destinados al culto, se apliquen a otros
54, Tít. 14 del Lib. 1.° de Indias). Cuan- fines, como casas de caridad, de benefi-
do se suscitan divergencias sobre la apli- cencia, hospitales, establecimientos de
ción de los estatutos, es el Consejo de instrucción pública, sin autorización le-
Estado el llamado a resolverlas. gal especial; así como que la clerecía
Según la Constitución del 33, el Pre- salga de papel que le corresponde e in-
sidente de la República es el patrono de tervenga en los otros ramos del Go-
la Iglesia Chilena. Es el representante bierno.
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 595

Dentro de lo que acaba de exponerse, cualquiera corporación privada, y no es-


el Gobierno podría obligar al arzobis- bastante la aprobación de la autoridad
pado a cumplir los legados cuantiosos eclesiástica. Así lo establecen las leyes
dejados por doña Juana Ross de Ed- 1. a y 12 Tít. Lib 12 de la Nov. Rec. 25
wards y cuya voluntad ha sido alterada Tít. 4.° Lib. 1.° de Indias y Art. 546 del
por completo. Se haría así terminar la Cód. Civil.
construcción de la Catedral de Valpa- Las congregaciones religiosas forman,
raíso y no caer en el engaño que se ha pues, un sacerdocio particular. Existía,
constituido, levantando un armazón de también en tiempos de Jesucristo al
hierro y edificando casas y oficinas de lado del sacerdocio judaico que fundó
arriendo en el mismo terreno, para pro- Moisés y de él dijo Cristo: (San Lucas)
curarse grandes rentas, desnaturalizando «Guardaos de los escribas que quieren
en absoluto el espíritu y fin que guio a andar con ropas telares y gustan ser sa-
la testadora. ludados en las plazas y de las primeras
¡Engaños de esta naturaleza se han sillas en las sinagogas y de los primeros
erigido en verdadero sistema! asientos en los convites, que devoran
¡Ir en contra del patronato es ir en las casas de las viudas pretextando larga
contra del derecho canónigo que sirve oración. ¡Estos recibirán mayor conde-
de estatuto a la clerecía; es una verda- nación!»
dera acción en contra la Iglesia misma Las leyes españolas prohíben a los
y en contra del Estado! prelados organizar o autorizar congre-
gaciones religiosas y declara nulas y sin
Congregaciones religiosas.— valor a las que carecen de organización
oficial y los que quebrantaren estas
En cuanto a las congregaciones reli- disposiciones pierden la ciudadanía y
giosas, las cuales no forman parte de la sus rentas, por el sólo ministerio de la
clerecía oficial o pública, las leyes espa- ley, sin necesidad de juicio. (Leyes 2. a
ñolas contienen disposiciones muy im- y 3. a del Tít. 12, Libro 12 de la Nov.
portantes, las que han sido vulneradas Rec).
en toda forma. La astucia clerical ha A estas leyes se refiere la Constitu-
sido pródiga en recursos para anular ción, cuando dice que el patronato debe
estas leyes y conseguir que no se apli- ejercerse en conformidad a las leyes que
quen. lo reglamentan.
Las congregaciones no son institucio- No pueden establecerse en el país
nes de derecho público porque no tienen congregaciones de votos simples con há-
su organización en el Concilio de Trento, bito y vida común, sino sobre base de
ni en la legislación del Estado sino que estatutos aprobados por la autoridad
se rigen por estatutos particulares for- eclesiástica y con autorización guberna-
mados por los mismos asociados. tiva y aprobación de sus estatutos por
El canon 488 las llama laicas y el el Presidente de la República, de acuer-
mismo carácter le reconocen las leyes do con el Consejo de Estado.
1. a Tít. 7 y 1. a del Tít. 8 de la Partida No pueden tampoco establecerse en
1.a. el país las congregaciones y órdenes ex-
Si estas congregaciones se dedican a tranjeras sino en virtud de una ley; por-
la caridad pública, para formar un patri- que las entidades morales constituidas
monio independiente del patrimonio por autoridades extranjeras no pueden
personal de los asociados, necesitan actuar en el país sino en virtud de una
constituir personalidad jurídica como ley como lo prescriben las leyes an-
596 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

tes mencionadas y la Ley 14, Tit. 14, tranjeras no pertenecen a la iglesia que
Lib. 1.° de Indias y decreto ley de 7 de fundó Cristo.
Diciembre de 1838.
Las Carmelitas descalzas, los Trini- Separación de la Iglesia y el Estado.
tarios, los Redentoristas, los Padres
Franceses, los Salesianos, los Escola- Esta es cuestión política. ¡De ningún
pios y la mayor parte de las congrega- modo es cuestión religiosa!
ciones extranjeras que se han instalado La separación de la Iglesia y el Esta-
en el país son simples asociaciones de do la estableció Jesucristo al constituir
hecho que no han constituido su perso- el apostolado al cual le dio un carácter
nalidad jurídica con arreglo a las leyes. universal.
Estas congregaciones no forman parte La constitución y las leyes del patro-
del sacerdocio católico, porque no tienen nato están basadas en el principio de la
su origen en el Concilio de Trento, ni en separación de la Iglesia y el Estado. En
las leyes del Estado; son instituciones ellas reconoce la independencia del po-
que se rigen por estatutos particulares y der civil de la iglesia universal; pero el
no pueden invocar otra persona que la clero pretende constituir un poder inde-
del derecho privado. Sin embargo, estas pendiente del Estado dentro del Estado.
congregaciones que no tienen existencia Según las fuentes religiosas, Jesu-
legal en el país, actúan como institucio- cristo se habría sometido siempre a la
nes de derecho público en el hecho y han autoridad del César para que se le juz-
desplazado al clero nacional. Son los gara, y condenara. Habría llegado hasta
dirigentes del sentimiento religioso del impedir que Pedro pusiera resistencia
país; se han entrometido en la instrucción al centurión que iba a prenderlo, hacien-
y en la beneficencia pública, que son fun- do que le repusiera la oreja que Pedro
ciones exclusivas del Estado, desarro- le había cortado.
llando una verdadera acción subversiva Es esta una lección gráfica que esta-
contra el régimen constitucional de la blece que el poder divino no puede in-
nación. vocarse para desconocer la autoridad
Han encontrado un campo admirable de los poderes públicos sobre las perso-
para cometer exacciones a las familias nas y bienes eclesiásticos. Por eso el ca-
por medio de las captaciones de heren- non 1499 dice que los bienes eclesiásticos
cias, imponiéndoles también contribu- pertenecen a las entidades morales que
ciones para formar las cajas electorales los han adquirido legalmente y que los
del partido clerical, explotando en esta modos de adquirirlos son los mismos
forma la buena fe religiosa, especial- que los con que pueden adquirir todos
mente de las señoras, a las cuales some- los ciudadanos. Y como son incapaces
ten a un intenso fanatismo. Explotan de adquirir las entidades morales, salvo
además la piedad religiosa por medio de que la ley les haya concedido capaci-
las innumerables limosnas, rifas y baza- dad, se sigue que no pueden las congre-
res que ya asumen proporciones increí- gaciones, ni los templos, ni los conven-
bles. tos, ni las diócesis, ni los curatos, ni los
La Ley 1.° Tít. 10. Part. 1.a y 13 Tit. seminarios, adquirir bienes si no han ob-
1.°, Lib. 1.° la Nov. Rec. establece lo tenido la personalidad jurídica, que es
que debe entenderse por Iglesia en de- de donde procede la capacidad de adqui-
recho público y en ella aparece clara- rir en conformidad a los estatutos de
mente de manifiesto que las congrega- esas fundaciones.
ciones religiosas y especialmente las ex- Don Ricardo Letelier llega en uno de
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 597

sus folletos sobre esta materia, a afirmar tado dejan también de existir las insti-
que todo lo que se relaciona con las per- tuciones de derecho público eclesiástico,
sonas y bienes de la clerecía está some- como son las diócesis, los curatos, los
tido al poder público nacional por de- templos del Estado, y sus bienes debe-
recho canónico y por derecho divino, rán pasar a la categoría de bienes nacio-
el cual ordena someterse y acatar la au- nales, por cuanto la supresión del patro-
toridad del César. nato deja los bienes del Estado sin la
Con la separación, debe buscarse en aplicación a los fines de esas fundacio-
realidad el sometimiento de la clerecía nes. Su dominio absoluto corresponde al
al régimen legal y constitucional de un dueño o patrono, que es el Estado.
país, haciendo que el clero se limite al Toda reforma que no llegue a estas
desempeño de la misión religiosa, que conclusiones, no será de separación de
estiman es de paz, armonía y concordia la Iglesia y el Estado, puesto que todas
de los hombres. las religiones no quedarían sujetas al
Consistiría en Chile esta separación derecho común en condiciones de igual-
en el cumplimiento de las leyes de pa- dad.
tronato, impidiendo que con su infrac- Debe suponerse que por separación
ción se favorezcan los intereses extran- no se entiende que los jefes del sacer-
jeros, con gravísimo perjuicio para los docio romano, el Papa, pueda ejercer
intereses nacionales. jurisdicción sobre las personas o bienes
El Presidente de la República ha de- de la clerecía que actúa en el país, por
bido siempre ejercer el patronato en que la jurisdicción es atribución exclusi-
conformidad a sus disposiciones le- va de los representantes o poderes pú-
gales y hacer cesar la pretensión de los blicos del Estado y sólo puede ejercerse
prelados de constituir un poder divino, en virtud de la ley expresa, según el
que es absurdo. principio fundamental también de dere-
Cuando se quita a la nación el peso cho público que consigna el Art. 151 de
de los gastos para mantener un culto y la Constitución.
se dejan estos a la iniciativa y cuotas Toda solución del problema eclesiás-
de los particulares, se separa la Iglesia tico que no se ajuste a los Arts. 150 y
del Estado. Pero esta separación no im- 151 de la Constitución, será desconoce-
plica abandono de las leyes que reglan dora de la nacionalidad y por lo tanto
estas instituciones por antiguas que inaceptable.
sean. Deberán siempre constituirse los La lucha entre los elementos liberales
patrimonios o personas jurídicas ecle- y la clerecía romana se ha situado prin-
siásticas, sean de derecho público o pri- cipalmente en dos puntos: por una par-
vado, sujetándose a esas leyes, porque te la aspiración de los liberales de que
así lo establece el principio fundamen- el clero romano deje de participar en po-
tal de derecho público del Art. 150 de lítica; por otra, de parte del clero, para
la Constitución. que se suprima la fiscalización del Es-
Al separarse la Iglesia del Estado, la tado sobre los patrimonios eclesiásticos
clerecía deja de ser institución del Es- formados con bienes fiscales o naciona-
tado, suprimiéndose las relaciones de na- les y sea la clerecía organizada por sí
ción a nación, porque se considera a la misma la que disponga de ellos a su
Santa Sede en calidad de nación inde- arbitrio.
pendiente. Se mantienen sí, sólo las re- Don Ricardo Letelier, de quien he to-
lativas al culto. mado varias de las ideas que acabo de
Con el divorcio de la Iglesia y el Es- exponer, propuso a la Junta de Gobier-
598 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

no última, modificaciones a la Constitu- sos, que no pertenecen al patrimonio de


ción que no acuerdan mayores derechos ninguna persona física o natural. Esto
a la clerecía que los que le reconocen es sencillamente entregar el país al cle-
sus estatutos, que son el Concilio de ricalismo, constituyendo una autoridad
Trento y el Código de Derecho Canó- que competirá con ventajas sobre el po-
nico. der público del Estado.
Estas modificaciones serían entre otras: Ha debido y debe evitarse que la cle-
la de suprimir el Art. 4.°, manteniendo recía pueda organizarse como entidad
la atribución presidencial de celebrar moral o jurídica de derecho público o
concordatos y mantener relaciones di- privado, sin reconocimiento legal y apro-
plomáticas con la Santa Sede; la de su- bación de sus estatutos con arreglo a las
primir todas las disposiciones relativas leyes, en contra de lo que prescribe el
al patronato, menos la que establece Art, 150 de la Constitución y las leyes,
execuator para todo acto pontificio que entre otros el Art. 546 del Código Civil.
debe producir efecto en Chile; porque, Y ha debido evitarse más aún, el que
siendo la Santa Sede un poder interna- pueda disponer de los bienes eclesiásti-
cional, con el cual el Gobierno de Chile cos libremente sin sujeción estricta a las
mantiene relaciones diplomáticas, hay leyes que sirven de estatuto a las funda-
necesidad de establecer los requisitos y ciones o vinculaciones de bienes ecle-
condiciones con que los actos pontificios siásticos.
pueden ser ejecutados en el país. Los bienes eclesiásticos representan
De otro modo quedarían afectados de en el país más de mil millones de pesos.
nulidad absoluta, por ser atentatorios a Sólo en la ciudad de Santiago, sin con-
la soberanía nacional, los actos de juris- tar las propiedades rurales, los bienes
dicción de un gobierno extranjero den- eclesiásticos que figuran en el rol de
tro del país. avalúos ascienden a la suma de
Pero la supresión del Art. 4.° y demás $ 192.600,000.
preceptos relativos al patronato del Es- El frente único de dos partidos extre-
tado exigiría una disposición transito- mos, organizado entre otros arreglos bajo
ria que dijera: «qué la supresión del Art. la idea de reconocer la personalidad
72, Núms. 13 y 14 de la Constitución y jurídica, como institución de derecho
demás disposiciones relativas al patro- privado, a las sectas religiosas, era un
nato nacional sobre Iglesias, no regiría absurdo, porque las ideas espirituales no
respecto de las instituciones de derecho pueden constituirse en cuerpos jurídi-
público existentes a la fecha que co- cos o colegiados
mienza a regir la reforma Constitucional, La reciente solución que ha dado la
subsistiendo esas disposiciones y las leyes comisión legislativa para la nueva
de patronato como parte integrante de Constitución, en lo relativo a la
los estatutos de esas instituciones». separación de la Iglesia y el Estado
Sin estas precauciones no se con- adolece, pues, de varios de los defectos
sultarían las aspiraciones liberales ni el señalados, que ojalá puedan corregirse
pensamiento conservador que produjo a tiempo.
la Constitución de 1833. No pueden, principios y doctrinas tan
sanos y justos, principios que defen-
Lo que se ha hecho recientemente es dieron los viejos tercios liberales desde
dejar a la clerecía independiente del Es- el tiempo en que se constituyó nuestra
tado y con facultad de disponer a su ar- República, ser hoy abandonados en la
bitrio de más de 1,000 millones de pe- nueva Constitución.
LA MORAL
  
Del h  F. W.— Logia N.° 35,

la salud, el buen humor, la tranquilidad


de ánimo y concluyen por recomendar
A moral es la ciencia de las la templanza. Los pitagóricos enseñan
costumbres, que no solo se que la vida humana, se halla bajo la
ocupa de lo que se hace, salvaguardia de Dios, condenan el suici-
sino que prescribe lo que se dio y declaran que es deber de los hom-
debe hacer. No es solo bres respetar las órdenes de los dioses y
ciencia de hecho, o ciencia residir en la tierra expiando las faltas
real, sino ciencia de derecho de una vida anterior. Se debe renunciar
o ciencia del ideal y sus leyes son reglas a la dicha como condición de la virtud.
de las acciones humanas. La moral Para ellos, la templanza es la lucha en-
indaga cómo debe funcionar normal- tablada por el alma contra las pasiones.
mente la voluntad humana. Necesita Prescriben el celibato, el silencio y el
bases de observaciones, pues las teorías examen de conciencia. Los sofistas se-
morales son la traducción, en lenguaje ñalan el carácter convencional de todas
ideal, de las costumbres y sentimientos las leyes y proclaman como única norma
humanos. de conducta la naturaleza. Sócrates en-
La moral comenzó por ser, ante todo, seña la disciplina del espíritu, la re-
una enseñanza práctica y recogida pri- flexión del examen de los hechos en
meramente de los legisladores y poetas, apariencia más vulgares. Se puede decir
antes aún que de los filósofos. que es el verdadero fundador de la cien-
En Homero, en Solón, en los siete sa- cia moral y que todos sus preceptos,
bios de la Grecia, existe una moral en desde el más fundamental «conócete a
acción, o un conjunto de enseñanzas tí mismo», solo tienen aplicación a las
prácticas relativas a la moral. Así, Ho- verdades prácticas. Sócrates dice que la
mero personifica el valor y la piedad en virtud es ciencia y puede ser enseñada;
Aquiles, la perseverancia en Ulises, la aquel que conoce verdaderamente el
castidad en Penélope. Los siete sabios bien, comprende que no puede menos
de la Grecia, hombres prácticos más que de quererlo y desear realizarlo. El bien,
filósofos, divulgan en máximas cortas y la justicia, la templanza, son especial-
en discursos familiares, las ideas mora- mente útiles, y la moral tiene la dicha
les. Enseñan que todo pasa y nada per- por fin. La virtud primordial es la sa-
manece. Consideran que la dicha es el biduría o ciencia general del bien. El
fin de la vida; su moral se relaciona con bien tiene su origen en la razón y no en
600 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

la convención. Platón distingue tres par- La moral es la regla de las costumbres


tes en el alma: al apetito sobrepone la o de las acciones humanas, basada en
templanza, a las pasiones sobrepone el tres principios fundamentales: 1.° La
valor y a la razón prefiere la sabiduría. noción del bien y del mal. 2.° El cono-
Define la templanza como un aprendi- cimiento del deber, o sea la obligación
zaje, una anticipación de la muerte; el de hacer el bien y evitar el mal. 3.° La
valor completa la obra de la templanza; noción del mérito o del demérito, o sea
el valor y la templanza son las condi- la firme creencia o conocimiento de que
ciones de la sabiduría. Esta produce la el que obra bien, debe ser premiado; el
justicia, o sea la práctica del bien con que obra mal, debe ser castigado. Estos
todos los hombres. El soberano bien es tres principios fundamentales se presen-
una combinación, en proporciones con- tan bajo distintos aspectos, los que muy
venientes, del placer y de la ciencia. a la ligera vamos a enumerar. En pri-
Según Aristóteles, 1a dicha nace de la mer lugar tenemos la moral pública, re-
perfección y es idéntica a la virtud. velada por la conciencia y la razón de
Según Epicuro, la vida moral es una todos los hombres que forman una co-
marcha incesante hacia la perfección y munidad. La moral natural, que se funda
aspiración continua a Dios. en los preceptos de la ley natural. La
De lo expresado, podemos compren- moral religiosa, que trata de los deberes
der el concepto de la moral antigua, que para con Dios. La moral social, que se
no separa la dicha de la virtud y que se ocupa de los deberes de los hombres
propuso siempre el soberano bien como para con sus semejantes. La moral in-
término superior. No concibe, o a lo dividual, que tiene por objeto los debe-
menos, no expone con precisión la idea res del hombre para sí mismo. La moral
del deber. Indaga lo bueno, lo bello, lo divina, que en resumen y sustancial-
agradable, pero no lo obligatorio. mente se halla comprendida en los pre-
En el cristianismo, la moral deja de ceptos del Decálogo. La moral cristiana,
tener sólo su base en la inteligencia, se que consiste en observar las enseñanzas
apoya en el amor. A la ciencia sustituye dadas por Jesucristo y contenidas en el
la fe que es, ante todo, acto de voluntad Evangelio y en la tradición.
y de sentimiento. La caridad es, como MORAL PÚBLICA. — Está en relación
la sabiduría para los antiguos, el princi- estrecha con la conciencia común gene-
pio de todas las virtudes. El amor ral de todos habitantes de un país, co-
que se profesa al hombre, es sólo la marca o pueblo; conciencia que se des-
consecuencia del amor a Dios; es por arrolla con el conocimiento de las leyes
agradar a Dios que se ama al prójimo. generales, costumbres, tradiciones y re-
El soberano bien no es de este mundo. ligión que imperan en la población.
De paso notaremos que en la iconolo- Pueden exponerse a la sanción pública
gía, la moral está representada, sea por los mandatarios, legisladores que reci-
Minerva, puesto el casco y con un mo- bieron el mandato de ejecutar o dictar
chuelo en los pies, o por una mujer ves- las leyes en conjunto o en detalle. Un
tida de blanco y cuyos atributos son un Presidente de República, o un Monarca,
libro, un freno y una regla. representantes autorizados, o autócratas,
Después de lo anterior, estudiaremos faltan a la moral si sus modos de proce-
lo que, para nosotros, significa o repre- der, o su conducta, no están en relación
senta esa ciencia de las costumbres que con lo que el pueblo siente o piensa.
prescribe lo que se debe hacer para lle- Jueces, sacerdotes, gobernadores, alcal-
gar al conocimiento de la moral. des, toda persona nombrada para ejecu-
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 601

tar las obligaciones de su puesto, tienen árabes y otros, debido a las condiciones
que ajustar sus actos y su conducta, naturales y religiosas imperantes en sus
tanto públicos como privados a la es- países, tienen una moral distinta de los
tricta observancia de sus mandatos. Los pueblos de Occidente. Ahí existe la po-
individuos que forman la colectividad ligamia, debido en gran parte al exceso
han de llevar también reglas de vida en del elemento femenino; en otras comar-
conformidad a las leyes generales, cos- cas, por lo contrario, donde las mujeres
tumbres y tradiciones, de lo contrario existen en menor proporción, vemos que
están expuestos a la desaprobación de ellas pueden escoger y casarse con va-
sus vecinos y conciudadanos. Ni el ase- rios hombres. De modo que, al estudiar
sino, ladrón, falsario, prevaricador, usu- esas costumbres con el criterio europeo,
rero, mujer deshonesta, etc., pueden pre- no pueden menos que chocar, y sin em-
tender a la consideración de los demás, bargo, son perfectamente naturales, ate-
por la sencilla razón de que delinquen niéndose a las condiciones, tradiciones
moralmente; tal como la moral se com- y costumbres imperantes.
prende en los países de civilización cau- MORAL DIVINA , que trata de los de-
cásica. beres para con Dios.—Todos los pueblos
MORAL NATURAL . — Esta se rige por de la tierra, desde los tiempos más re-
las mismas enseñanzas de la naturaleza, motos, en los que sólo las manifestacio-
tan sabias, tan previsoras e invariables. nes de la naturaleza hirieron la mente
Los preceptos que el hombre, desde de los mortales y les hicieron pensar en
luego, ha de contemplar, son, en primer fuerzas superiores, los conceptos huma-
término, obtener en sus hábitos, en sus nos sobre la Divinidad han seguido una
comidas, bebidas, relaciones sexuales, escala de progreso estrechamente ligada
etc., la observación de la templanza; por a la marcha ascendente de la cultura y
ser todo abuso perjudicial e inmoral. desarrollo de la inteligencia en general.
Siendo el sol generador, fuente y con- Si, para algunos, la adoración al Ser su-
servador de la vida, los hombres han de perior se verifica en una forma más o
procurar, en cuanto les sea posible, sus menos grosera, la moral resultante estará
rayos vivificantes y benéficos, y no in- en relación directa con la observancia
vertir el curso natural de sus activida- de las reglas de su culto. Para atraerse
des, dando a la noche sus horas de tra- los favores de sus dioses, algunos pue-
bajo y de placer, en una existencia ficti- blos consideran muy morales los sacrifi-
cia, anormal, la que pronto ha de hacer cios humanos, la flagelación, él ayuno,
sentir sus deprimentes efectos. las danzas más o menos lascivas, las
Si por medios ficticios, excitantes, el ofrendas en animales, joyas y dinero.
hombre quiere obtener la repetición de En otros pueblos, a medida que se
voluptuosidades y sensaciones extrañas, enaltece el concepto de Dios, la moral se
agudas y prolongadas, falta también a eleva con manifestaciones superiores.
la moral natural, pues comete atentados De paso conviene notar el hecho de que
contra sí mismo, y luego notará los es- en algunas religiones actuales que se
tragos producidos en su inteligencia y conceptúan las mejores, aún impera el
en su cuerpo por los abusos apuntados. atavismo hereditario, al ofrecer a Dios,
La moral natural no puede ser exac- para recibir sus favores, mandas y
tamente igual para los hombres de todos donativos. A menudo se ve a los
los países, pues, si contemplamos las cos- sacerdotes inducir a sus feligreses, a
tumbres de los pueblos del Oriente por demostrar su celo en la forma indicada,
ejemplo, vemos que los turcos, persas, y exigir la observancia de los ritos,
mandamientos, frecuentación de los
602 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

lugares consagrados al culto, lo que imperios de Roma y Bizancio, paulati-


consideran de alta moral. namente, fue relegada a términos tan
Esa moral divina, en reglas generales, deficientes que llegó hasta perderse,
tiene por base el temor del castigo y la en la más oscura noche. La moral
confianza en una remuneración o pre- cristiana había muerto; en su lugar
mio por las buenas obras verificadas. se levantó otra moral tan pervertida,
Existe sin embargo otra moral más alta, tan oscura, que permitió la venta en su-
más pura, en las personas que verdade- basta de las indulgencias, para tener un
ramente aman a Dios y únicamente por lugar en las reparticiones celestiales; in-
amor a El y al prójimo hacen el bien. ventó los autos de fe de la Inquisición y
MORAL CRISTIANA.—Tiene por guía e acordó y efectuó la masacre de San Bar-
inspiración las enseñanzas de la doc- tolomé, y tuvo por lema «el fin justifica
trina, obra y vida de Jesucristo. Al ha- los medios», sustentado por Ignacio de
cer revivir y amplificar en los tiempos Loyola y sus adeptos. El exceso del mal
del esplendor de la potencia romana, la produjo la reacción, propiciada por la
moral enseñada anteriormente por gran- Reforma. La moral cristiana poco a poco
des pensadores como Confucio, Brahma fue perfeccionándose, libertándose en
y Buda, Cristo se ha colocado a una al- gran parte de las trabas del oscurantis-
tura filosófica y moral cual ninguno en mo e intolerancia religiosos, hasta tener
el curso de la vida de la humanidad. el brillo que nos complacemos en reco-
Sus enseñanzas alcanzan una altura mo- nocer actualmente.
ral nunca superada. A la ley antigua de Frente a la moral cristiana se levantó
«ojo por ojo, diente por diente», opone la MORAL FILOSÓFICA, basada en el co-
el precepto de «amarás a tu prójimo nocimiento del corazón humano, la cien-
como a ti mismo». A las costumbres im- cia y la educación, y cuyos preceptos se
perantes en su tiempo y anteriores a su reducen a hacer el bien por el bien, se-
tiempo, relacionadas con el culto a la di- gún los dictados de la conciencia, sin
vinidad, culto generalmente inhumano, esperar premios, y que, de todas las for-
lleno de prácticas supersticiosas, ha mas de moral señaladas, ha tomado, es-
opuesto un mandamiento que lo resume tudiado y divulgado, ampliándolo, lo
todo con el anterior «amarás a tu pró- mejor.
jimo como a ti mismo» y dice «Amarás La MORAL PERSONAL, ha seguido igual-
a Dios de todo tu corazón, toda tu alma, mente una marcha ascendente, y si no
toda tu voluntad», agregando que la podemos fijar exactamente sus rumbos,
obediencia supera al sacrificio y una ora- pues cada hombre según su idiosincra-
ción de corazón puro vale más que la cia, religión, filosofía, preparación indi-
sangre de los corderos. A estas enseñan- vidual, ambiente en que se mueve, ha
zas y preceptos debe la humanidad el de tener en su moral matices algo dis-
establecimiento de una moral, la cual, a tintos a los de los demás. Sin embargo,
pesar de ser aún incompleta, ha alcan- podernos sintetizar al hombre moral en
zado el grado más alto, entre las que la siguiente forma: El que tiene inclina-
han contribuido a la civilización huma- ción a practicar el bien, con predispo-
na. Pero, a esa moral tan pura, tan difícil siciones concretas y firmes para cumplir
de practicar, los hombres, en el curso de los mandatos que dicen: «Haz el bien
los años, han agregado tantos y tantos y lo que es justo, evita el mal y lo que
preceptos que en toda la Edad Media, es injusto» y «no hagas a tu prójimo lo
aún antes del derrumbamiento de los que no quieras que este te haga».
LA MASONERÍA Y EL POSITIVISMO
  
Del h  D. M.—Logia N.° 9.

Se bosquejan en los párra- tres grados en la masonería simbólica,


fos de las cartas que extrac- instituye un verdadero culto de la ve-
tamos a continuación, al- neración. El aprendiz debe venerar al
gunos temas de innegable
interés para la Masonería. compañero; el compañero debe venerar
Los entregamos al estudio y al maestro y el maestro a los oficiales de
meditación de nuestros her- su Logia. La jerarquía masónica no re-
manos. conoce privilegios de casta o de razas;
Mi distinguido señor y amigo: el judío, el chino, el negro, el obrero y
el capitalista, pierden su característica
En su carta de fecha 11 de Enero de social o racial al entrar al templo—este
1925, Vd. se refiere a la masonería en es el símbolo—y solamente se invisten
les siguientes términos: de su mérito masónico, o sea del grado
«Respecto de la masonería no pienso que la orden masónica le ha conferido
que forme propiamente un poder espi- en vista de sus méritos individuales. Esta
ritual. Yo pertenecí a ella en mi juven- subordinación jerárquica que establece
tud, pero cuando me penetré a fondo de la masonería, fundada en el mérito
la religión de la Humanidad, hube de individual, tiende indudablemente a
abandonar públicamente esa sociedad, producir el desarrollo de la veneración
sobre todo por la razón del secreto, lo positiva, es decir de aquella veneración
que no se aviene con el precepto posi- razon ad a q ue ex amin a el valer de
tivo de vivir a las claras (vivre au grand los individuos antes de rendirle admira-
jour). ción o sumisión. Desde este punto de
Vd. perdonará que dé alguna exten- vista la masonería es una gran escuela
sión a mis observaciones, pues la im- de democracia o sociocracia y rinde
portancia del tema lo requiere. frutos positivos que difícilmente otra
¿Qué es la masonería? institución podría hoy laborar. La
Yo me he atrevido a sostener públi- masonería desarrolla también la
camente que es una religión metafísica. fraternidad. Todos los masones son her-
La distingue de otras asociaciones su manos; por tal se tienen; así se llaman.
rito o culto. Mediante fórmulas sabia- Entre ellos, otras prácticas o símbolos—
mente estudiadas procura desarrollar los símbolos hablan a la imaginación y
sentimientos de veneración y de frater- al sentimiento—tienen por finalidad
nidad. La jerarquía que allí existe, de cultivar este importante vínculo huma-
604 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

no. La cadena simbólica, por ejemplo, rriente, su ardorosa y hábil defensa de


estrecha a todos los hermanos de una la masonería. Desde hace tiempo yo
Logia en un mismo abrazo fraternal, sabía, por haberlo visto en uno de sus
El cultivo de los sentimientos es una trabajos, que Vd. era partidario de esa
materia hoy casi desconocida. Pocos son sociedad. Supongo naturalmente que es
los que han entendido a Comte en sus también miembro de ella. Y me expli-
elucubraciones de la Política Positiva y co sobre todo el vivo apego que le tie-
menos aun los que han seguido a Nietz- ne, porque la considera llamada a reem-
sche en su genial obra La Gaia Scienza. plazar el catolicismo, que aunque toda-
El sentimiento es un «órgano» cuyas vía presta servicios en el orden privado,
funciones conocemos. Como órgano vivo ha hecho socialmente su época respecto
está sujeto a la conocida ley del desa- del orden público.
rrollo: ejercitándolo se vigoriza. La ma- Sin embargo, la masonería adolece de
sonería ejercita esos sentimientos y al un defecto capital que, a mi entender
ejercitarlos los desarrolla. la inhabilita para constituir un poder
Yo le pregunto a Vd.: ¿si hoy por hoy espiritual eficiente, como lo ha sido, por
suprimiéramos la masonería, con qué ejemplo, el catolicismo. Me refiero a que
institución podríamos reemplazarla? ella es una sociedad oculta. A sus tem-
Vd. sabe muy bien que Augusto Com- plos no entran más que los iniciados.
te formuló este pensamiento: «no se Vd. mismo, con su criterio positivo, la
destruye sino lo que se reemplaza.» califica felizmente de institución meta-
¿Qué podría reemplazar, en las de- física, cuyo oficio es contribuir a demo-
mocracias modernas, la acción benéfica ler más que a edificar. Puede mirársela
de la masonería? aun como una salvaguardia contra el
Vd. me dirá: la religión positiva. despotismo teológico que se resumió en
Muy bien; pero ella aún no tiene or- la Inquisición. Pero los tiempos han
ganización. No hay un organismo cul- cambiado, y ahora es dable sostener a
tural que practique el culto positivo. las claras las ideas más avanzadas.
Repito: «no se destruye sino lo que se Por lo demás, la masonería no está
reemplaza». exenta de teologismo, puesto que se
Perdone que cite la autoridad del basa en hipotética noción de Gran Arqui-
maestro para defender a la masonería. tecto del Universo,
Yo no sería capaz de disentir de sus En cuanto al espíritu de fraternidad
opiniones sin asilarme en otra opinión. universal, me parece débil en la maso-
Si Vd. me dijera: hagamos evolucio- nería, ya que la menor contienda inter-
nar la masonería hacia el culto positi- nacional lo quebranta.
vo; hagámosla abandonar su dogma Me manifiesta Vd. con el Maestro:
metafísico: «Libertad», «igualdad», «fra- «Qu'on ne detruit que ce que l'ou rem-
ternidad», y obtengamos que lo susti- place». Sobre este punto no discordamos.
tuya por los conceptos «humanidad», Mas, ese principio trascendental lleva
«patria», «familia», «individuo», nos hoy, con perfecta lógica, a la necesidad de
encontraríamos en perfecto acuerdo. establecer en el mundo entero la Reli-
gión de la Humanidad, para alcanzar
Santiago, 22 de Enero de 1925. una paz excelsa que implique un santo
bienestar terrestre.
Querido y estimado amigo: He

leído en su carta del 22 del co-


REVISTA MASÓNICA DE CHILE 605

Mi distinguido señor y amigo: cipio general; pero ¿debemos, por eso,


tomarlo en absoluto y extremar sus con-
Con gran complacencia he recibido secuencias llegando a la conclusión de
su amable carta de 25 de Enero de 1925. que todo lo secreto es malo?
En ella Vd. me manifiesta que la maso- En el hogar, la intimidad es uno de
nería adolece de un defecto capital que, los principales atractivos. ¿Acaso inter-
a su entender, la inhabilita para consti- pretaríamos el principio «vivir a las
tuir un poder espiritual eficiente, como claras» obligando a los esposos a no
lo ha sido, por ejemplo, el catolicismo. guardar secretos sobre sus actos.
Se refiere a que ella es una sociedad Las cartas están destinadas a un uso
oculta. secreto. Un adagio vulgar dice: «ni ojo
Augusto Comte propició, sin duda, la en carta, ni mano en plata». ¿Acaso el
fórmula: «vivir a las claras». El criterio principio «vivir a las claras» obligaría a
positivo generalmente no admite los se- suprimir el sobre en las comunicacio-
cretos en la vida social. Para el hombre nes escritas?
que ha alcanzado el estado positivo nin- Pienso del mismo modo respecto del
gún estado presente es vergonzoso. secreto en las tenidas masónicas. El
Todos los seres evolucionan, todos pue- culto de una institución incipiente, se
den exhibirse al desnudo, todos tienen presta al ridículo. Stuart Mill hace esta
un más allá de perfeccionamiento y de observación respecto del culto positivo
esfuerzo ennoblecedor. El sentimiento imaginado por Augusto Comte. «El ridí-
fundamental de evolución dignifica los culo es un arma formidable contra el
estados presentes y es más grande aquel culto, cuando sus prácticas son analiza-
que más se sacrifica por acelerar su evo- das con poca veneración». ¿Cuántos hom-
lución. bres querrían colocarse el mandil pú-
Perdone Vd. si, a veces, me atrevo a blicamente? El secreto suprime incon-
discrepar del Maestro Augusto Comte. venientes derivados de las debilidades
El vivió en el siglo pasado, cuando aún humanas o de la incomprensión. El
Darwin no había desarrollado plena- símbolo del mandil—todos son obreros
mente su concepto de evolución, y si en la misma sociedad—hermoso para
bien es cierto que Comte aplicó este cri- los iniciados, resulta extraño o absurdo
terio al desarrollo humano, al formular para los católicos o los indiferentes. Esta
su teoría de la historia, no es menos explicación doy yo al secreto de las te-
cierto que desde entonces el concepto nidas masónicas, aun cuando ya ese se-
evolutivo ha ensanchado su esfera y creto tiende a desaparecer. En el año
adquirido una demostración mayor. 1924 la masonería dio un importante
Quería explicar por qué yo a veces dis- paso en favor de la publicidad de sus
crepo un poco de Augusto Comte. Es actos: la elección de sus autoridades fue
que después de él ha habido un genio comunicada a los diarios. Puede la ma-
mayor, según mi modesto entender. Me sonería evolucionar hacia la supresión
refiero a Nietzsche. Nietzsche sostiene del secreto y lo hará seguramente hasta
que es el concepto de evolución el fun- donde convenga para los fines principa-
damental en la moral positiva, y que en les que ella persigue: el ejercicio de su
moral, como en todo, la relatividad im- culto, el desarrollo de los sentimientos.
pera. Principios morales absolutos no Yo creo que con criterio positivo se
pueden ya establecerse; si fueran abso- puede decir: si al desarrollo de los sen-
lutos no serían positivos. El principio timientos conviene el secreto, el secreto
«vivir a las claras» está bien como prin- debe mantenerse.
606 REVISTA MASÓNICA DE CHILE

Dije en mi carta anterior que la ma- Evoluciona fácilmente ya; por lo mis
sonería tenía un dogma metafísico y mo, es dable esperar una evolución
que el debía ser sustituido por el dogma en la masonería para reemplazar su
positivo: humanidad, patria, familia, dogma metafísico por otro positivo.
individuo. Esto no me parece difícil al- A pesar de lo anterior, el culto de la
canzarlo. Es propio de los estados meta- masonería es positivo, aun en su simbo-
físicos un carácter esencialmente tran- lismo—el símbolo admite una interpre-
sitorio. El cerebro del metafísico razona tación mayor—; el simbolismo tiende a
y aun cuando lo hace con objetividad desarrollar la veneración, la fraternidad.
escasa, la misma razón le indica que el Podrá esto complementarse con el culto
concepto de verdad no es más que una de la bondad: otro motivo de evolución.
armonía entre lo subjetivo y lo objetivo. 26 de Enero de 1925.
Juan H. Mora.— a sus ideales. Se distinguió en su espí-
ritu de fraternidad, pues siempre se le
El H Juan H. Mora, cuyo falleci- vio empeñado en suavizar asperezas y
miento lamentamos, perteneció a la Or- aunar voluntades, pero sin transigir en
den por más de cincuenta años, hacien- cuestiones de principios.
do vida activa mientras se lo permitió Un hecho que conmovió profunda-
el estado de su salud. Vivió siempre, mente a los HH que tuvieron oportu-
hasta en sus últimos días, preocupado nidad de presenciarlo, fue el siguiente
de la marcha de la Logia. rasgo del alto espíritu masónico del H
Desempeñó en las Logias todos los Mora: La Resp Logia «Aurora» cele-
cargos de la Oficialidad, habiendo sido braba un tenida solemne, a la que invi-
Ven Maest en diversas oportunida- tó especialmente a los miembros ho-
des, distinguiéndose por su actividad, su norarios del Taller. El H Mora, no
rectitud y el buen desempeño de todas queriendo estar ausente en esa oportu-
sus funciones. Las Resp Logias «Au- nidad, a pesar de encontrarse ya postra-
rora» N.° 6 y «Progreso» N.° 4, le ha- do, asistió a la tenida, debiendo, ser
bían nombrado miembro honorario de introducido al Templo sostenido por
sus columnas, en reconocimiento de sus dos HH
buenos servicios. En la vida profana, el Q H Mora
Como miembro de la Gr Logia de se condujo en la misma forma que en
Chile, su actitud fue siempre descollante los Tall perteneciendo a diversas ins-
en todos los asuntos en que le tocó ac- tituciones y desempeñando importantes
tuar. En el seno del Supremo Consejo cargos en el comercio. Durante muchos
del Grado 33, ocupó el cargo de Tenien- años fue agente de Aduana en Valpa-
te Gran Comendador. raíso, citándosele como un ejemplo por
El H Mora fue un ejemplo por su su corrección y laboriosidad.
generosidad; jamás restó su óbolo para De refinados gustos artísticos el H
atender a los necesitados y a las necesi- Mora era considerado un experto en la
dades de los Tall, siendo el primero en materia. En su vida de hogar su con-
encabezar las erogaciones para estos ducta fue intachable.
objetos.
El H Mora deja ligado su nombre Gustavo Adolfo Engels.—
a la historia de la Masonería Chilena,
por su abnegación en servir sus princi- El 10 de Abril del presente año, falle-
pios y por su inquebrantable adhesión ció en Iwelles, Bruselas, a la edad de 83
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años, el Q H Gustavo Adolfo Engels. cuotas o no pagarlas definitivamente,


Con el desaparecimiento del H En- con perjuicios para todos.
gels, pierde la Orden, uno de sus miem- 10. No preocuparse por conseguir
bros más conspicuos. De grande espíritu nuevos miembros, dejar que otros lo ha-
masónico, era un hombre de un carácter gan y mostrarse indolente.
extraordinario unido a una rara modes- Estos consejos merecen copiarse, y
tia y simplicidad ejemplar. colocarlos en lugar visible, para instruc-
Ocupó altos cargos en su patria y en ción de todos, y publicarse también lo
la Masonería, llegando a ser Miembro más posible. Actualmente hay muchas
Honorario del Supremo Consejo, Grado formas de estos consejos. Su origen
33, de Bélgica. se atribuye al h Edward G. Williams.

Manera de disolver una institución.— Un acuerdo interesante.—


Tomamos de la Revista «El Renaci- En la Conferencia Masónica que se
miento», de Cuba. celebró en Melbourne, se recomendó
He aquí diez maneras de destruir una que las Grandes Logias de Australia,
Institución o Asociación: expresaran su desaprobación por el uso
1.° No asistir a las sesiones. de emblemas masónicos fuera de la Lo-
2.° Llegar tarde. gia, por los miembros de los Talleres de
3.° Si hay mal tiempo, no asistir. su obediencia, excepto en las funciones
4.° Si se concurre a las sesiones, en- masónicas.
contrar faltas en los trabajos de los Ofi- Al tratar de esta resolución, dice The
ciales. Cabletow», el revisor de la Gran Logia
5.° No aceptar cargos, pues es más de Washington hace la siguiente acerta-
fácil criticar que hacer las cosas y labo- da observación:
rar en el bien general. «Nos preguntamos si se dan cuenta
6.° Si no lo hacen miembro de algu- de que esto daría al traste con la única
na comisión, disgustarse, y si lo hacen, actividad masónica de una porción de
no prestar la cooperación debida. hermanos y los privaría del único bene-
7.° Si el Presidente solicita su opi- ficio que sacan de la Masonería».
nión sobre algún asunto importante,
contestar que no tiene nada que infor- "El Renacimiento", de Cuba.—
mar.
8.° No hacer nada más que lo abso- Ha iniciado su tercera época la Re-
lutamente indispensable; pero cuando vista Masónica «El Renacimiento», de
otro miembro se dispone a laborar vo- Cuba. Los números que hemos recibido,
luntariamente, gritar y decir que la aso- tienen un material selecto de lectura.
ciación la gobierna una camarilla. Formulamos votos muy sinceros por
9.° Retrasarse en los pagos de sus su progreso.

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