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Escuelas Filosóficas de la Antigua Grecia

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ESCUELAS FILOSOFICAS

FILOSOFÍA GRIEGA
Se considera en general que la filosofía occidental comenzó en la Grecia antigua
y, más en concreto, en Jonia, como una especulación en torno a la naturaleza
subyacente del mundo físico. En su forma primera no se distinguía de la ciencia
natural, pues los primeros filósofos eran físicos preocupados por determinar qué
puede permanecer tras el aparente cambio. Los escritos de los primeros
pensadores de la filosofía griega no se han conservado en lo fundamental,
excepto algunos fragmentos citados por Aristóteles y otros autores pertenecientes
a épocas posteriores.

 Escuela de Mileto: Fundada en el siglo VI a. C., sus miembros


fueron Tales, Anaximandro y Anaxímenes.
 Escuela eleática: Escuela presocrática con auge en los siglos VI y V a. C.
Sus miembros más importantes fueron Parménides de Elea yZenón de Elea.
 Pitagóricos: Escuela que sostenía que la esencia de todas las cosas son
los números.
 Escuela megárica: Fundada por Euclides en su ciudad natal de Megara.
 Sofistas
 Platonismo: Seguidores de Platón.
 Escuela peripatética: Seguidores de Aristóteles en el Liceo.
 Epicureísmo: Escuela de los discípulos de Epicuro.
 Estoicismo: Fundado por Zenón de Citio.
 Escuela cínica: Fundada por Antístenes, sostuvo que la felicidad viene de la
vida simple y natural.
 Escuela cirenaica: Fundada por Aristipo de Cirene y centrada en cuestiones
de ética.

FILOSOFÍA HELENÍSTICA Y ROMANA

Desde el siglo IV a.C. hasta el desarrollo de la filosofía cristiana en el siglo IV, el


epicureísmo, el estoicismo, el escepticismo y el neoplatonismo fueron las
principales escuelas filosóficas en el mundo occidental. El interés por la ciencia
natural declinó en ese periodo y estas escuelas se preocuparon sobre todo por la
ética y la religión.
3.1. Epicureísmo En el año 306 a.C., Epicuro fundó una escuela filosófica en
Atenas. Como sus seguidores se reunían en el jardín de su casa fueron conocidos
como los “filósofos del jardín”. Epicuro adoptó la física atomista de Demócrito pero
aportó algunas novedades importantes. En lugar de un movimiento aleatorio de los
átomos en todas las direcciones, afirmó (para simplificar la explicación) que un
movimiento uniforme acontecía en dirección descendente. También admitió la
posibilidad de un factor de casualidad que intervenía en el mundo físico al
manifestar que los átomos, a veces, se desvían en un sentido impredecible
(clinamen), facilitando así una base física para la creencia en el libre albedrío.
Sostenía que la ciencia natural es importante sólo si se puede aplicar en la
adopción de decisiones prácticas y para aplacar el temor hacia los dioses y la
muerte. Afirmaba que el destino de la existencia es obtener la máxima cantidad de
placer, que identificaba con un movimiento de simpatía y con la ausencia de dolor.
Las enseñanzas de Epicuro se conservan sobre todo en el poema filosófico De
rerum natura (De la naturaleza de las cosas) del poeta romano Lucrecio, quien
contribuyó a la difusión del epicureísmo en Roma.

Estoicismo
La escuela estoica, fundada en Atenas hacia el 300 a.C. por Zenón de Citio,
evolucionó a partir del anterior movimiento de los cínicos, que rechazaba las
instituciones que estructuraban la sociedad y los valores materiales vigentes. El
estoicismo representó la escuela más importante en el mundo grecorromano y en
ella coincidieron escritores y personalidades tan importantes como Epicteto y el
propio emperador romano Marco Aurelio Antonino, conocido tanto por su sabiduría
como por la nobleza de su carácter. Uno de los más relevantes filósofos estoicos
del Imperio romano fue el hispanorromano cordobés Lucio Anneo Séneca, tutor
del emperador Nerón, que mantuvo las tesis fundamentales del estoicismo antiguo
con un importante tono moral y una concepción de la sabiduría como
benevolencia. Los estoicos proclamaron que se puede alcanzar la libertad y la
tranquilidad tan sólo siendo ajeno a las comodidades materiales y la fortuna
externa, y dedicándose a una vida guiada por los principios de la razón y la virtud
(tal es la idea de la imperturbabilidad o ataraxia). Asumiendo una concepción
materialista de la naturaleza, siguieron a Heráclito en la creencia de que la
sustancia primera se halla en el fuego y en la veneración del logos, que
identificaban con la energía, la ley, la razón y la providencia encontradas en la
naturaleza. La razón de los hombres se consideraba también parte integrante del
logos divino e inmortal. La doctrina estoica que consideraba a cada persona como
parte de Dios y miembro de una familia universal ayudó a romper barreras
regionales, sociales y raciales, y preparar el camino para la propagación de una
religión universal. La doctrina estoica de la ley natural, que convierte la naturaleza
humana en norma para evaluar las leyes e instituciones sociales, tuvo mucha
influencia en Roma y en las legislaciones posteriores de Occidente.
Escepticismo El escepticismo, que profundizó en la crítica sofista del
conocimiento objetivo, dominó la Academia platónica en el siglo III a.C. Los
escépticos descubrieron (al igual que Zenón de Elea) que la lógica es un
mecanismo filosófico poderoso y capaz de destruir cualquier idea positiva, y la
usaron con arte. Su suposición principal era que la humanidad no puede alcanzar
el conocimiento o la ciencia que conciernen a la realidad y que el camino hacia la
felicidad, por lo tanto, se asienta en una absoluta suspensión de juicio. Como
ejemplo extremo de esta actitud, se dice que Pirrón —uno de los escépticos más
notables— se negó a cambiar de rumbo al acercarse a un acantilado y tuvo que
ser corregido por sus alumnos. Carneades mantenía que las creencias adquiridas
de la experiencia por vía inductiva pueden ser probables, pero nunca ciertas.
3.4. Neoplatonismo El filósofo judeo-helenista Filón de Alejandría sumó la filosofía
griega, en especial las ideas platónicas y pitagóricas, a la religión judaica en un
amplio sistema que anticipó el neoplatonismo y el misticismo judío, cristiano y
musulmán. Filón insistía en la naturaleza transcendente de Dios, que supera el
entendimiento y por lo tanto resulta indescriptible para los mortales; describió el
mundo natural como una serie de etapas descendentes desde Dios y terminando
en la materia como origen del mal. Abogó por un régimen teocrático, y fue uno de
los primeros en interpretar el Antiguo Testamento para los no judíos. Falleció en el
año 50 d.C.

El neoplatonismo, sustrato de una de las escuelas filosóficas y religiosas más


influyentes e importante rival del cristianismo, fue fundado en el siglo II d.C. por
Amonio Sacas y se desarrolló en el siglo III gracias a su discípulo más conocido,
Plotino. Éste basó sus ideas en los escritos místicos y poéticos de Platón, los
pensadores pitagóricos y Filón. Para Plotino, la principal razón de ser de la
filosofía es educar a los individuos para la experiencia del éxtasis, en la que se
hacen uno con Dios. Dios (o lo Uno) está más allá del entendimiento racional y es
la fuente originaria de toda realidad. El Universo emana de lo Uno por un proceso
misterioso de comunicación de energía divina en planos sucesivos. Los niveles
más altos forman lo Uno, el logos, que contiene las ideas platónicas, y el Alma
cósmica, que da lugar a las almas humanas y a las fuerzas de la naturaleza. Las
demás cosas que emanan de lo Uno, según Plotino, cuanto más imperfectas y
malas son, más cerca están del límite de la materia en su estado original. El fin
más elevado de la vida es depurarse uno mismo de la dependencia de la
conformidad física y, a través de la meditación filosófica, disponerse para una
reunión extática con lo Uno. El neoplatonismo ejerció una fuerte influencia en el
pensamiento medieval.

FILOSOFÍA MEDIEVAL

Durante el declive de la civilización grecorromana, los filósofos occidentales


abandonaron la investigación científica de la naturaleza y la búsqueda de la
felicidad en el mundo y se preocuparon por el problema de la salvación en otro
mundo mejor. Hacia el siglo III, el cristianismo se había extendido a las clases más
cultas del Imperio romano.

. Filosofía de san Agustín

El proceso encaminado a reconciliar el énfasis de los griegos en la razón con el


que ponían los romanos en las emociones religiosas de las enseñanzas de Cristo
y los apóstoles se concretó en los escritos de san Agustín de Hipona. Éste
desarrolló un sistema de pensamiento que, a través de sucesivas rectificaciones y
elaboraciones, se convirtió al fin en la doctrina del cristianismo de aquella época.
En gran parte debido a su influencia, el pensamiento cristiano fue platónico hasta
el siglo XIII, punto en que la filosofía aristotélica se hizo dominante. San Agustín
afirmaba que la fe religiosa y el entendimiento filosófico obran como
complementarios en lugar de ser opuestos y que se debe “creer para comprender
y comprender para creer”. Al igual que los neoplatónicos, consideraba el alma una
forma más elevada de la existencia que el cuerpo y mantuvo que el conocimiento
consiste en la contemplación de las ideas que han sido depuradas tanto de
sensaciones como de imágenes.

Filosofía medieval después de santo Tomás de Aquino Las mayores críticas a la


filosofía tomista fueron formuladas por Juan Duns Escoto y Guillermo de Ockham.
Duns Escoto desarrolló un sutil y muy técnico sistema de lógica y metafísica, pero
debido al fanatismo de sus seguidores, el nombre de Duns se convirtió más tarde
en símbolo de estupidez en la palabra inglesa dunce (burro). Escoto rechazó el
intento de santo Tomás de Aquino para reconciliar la filosofía racional con la
religión revelada. Mantuvo, en una versión modificada de la llamada doctrina de la
doble verdad de Averroes, que todas las creencias religiosas son asuntos de fe,
excepto la creencia en la existencia de Dios, que consideraba demostrable desde
supuestos lógicos. En contra de la idea de Aquino según la cual Dios actúa de
acuerdo con su naturaleza racional, Escoto afirmó que la voluntad divina es
anterior al propio intelecto divino y crea (en vez de amoldarse a ellas) las leyes de
la naturaleza y la moral (voluntarismo), lo que implicaba una noción del libre
albedrío más amplia que la de santo Tomás. Al abordar el problema de los
universales, Duns Escoto planteó un nuevo compromiso entre realismo y
nominalismo al explicar la diferencia entre los objetos individuales y las formas que
esos objetos ejemplifican (individuación) como una distinción lógica en vez de real.

FILOSOFÍA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA

Desde el siglo XV la filosofía occidental ha estado marcada por una interacción


continua entre sistemas de pensamiento basados en una interpretación
mecanicista y materialista del Universo, y aquellos otros que consideraban al
pensamiento humano como la única realidad última. Esta interacción reflejó el
creciente efecto del descubrimiento científico y el cambio político en la
especulación filosófica.
Idealismo y escepticismo El filósofo y matemático alemán Gottfried Wilhelm
Leibniz concibió un sutil y original sistema de filosofía. Combinó los
descubrimientos matemáticos y físicos de su tiempo con las concepciones
orgánicas y religiosas de la naturaleza heredadas del pensamiento clásico y
medieval. Leibniz consideraba el mundo como un número infinito de unidades de
fuerza infinitamente pequeñas, llamadas mónadas, cada una de las cuales es un
mundo cerrado pero que refleja a su vez a todas las demás en su propio sistema
de percepciones. Todas las mónadas son entidades espirituales, pero aquellas
con las percepciones más confusas forman los objetos inanimados y aquellas con
las percepciones más claras (incluido el autoconocimiento y la razón) constituyen
las almas y las mentes de la humanidad. Dios es concebido como la Mónada de
las mónadas, la que crea todas las demás y predestina su desarrollo de acuerdo
con una armonía preestablecida que acaba en la apariencia de interacción entre
las mismas. La idea de Leibniz de que todas las cosas son orgánicas y espirituales
marca el inicio de la tradición filosófica del idealismo.

Idealismo absoluto En Alemania, a través de la influencia de Kant, el idealismo y


el voluntarismo (es decir, la importancia dada a la voluntad) se convirtieron en las
tendencias dominantes. Johann Gottlieb Fichte transformó el idealismo crítico de
Kant en un idealismo absoluto al eliminar las “cosas en sí mismas” kantianas y
hacer de la voluntad la realidad última. Fichte mantuvo que el mundo es creado
por un activo Yo, del que la voluntad humana es una manifestación parcial y que
tiende hacia Dios como un ideal irrealizable. Sus ideas fueron consideradas como
ateas y se vio obligado a abandonar su cátedra de Filosofía en la Universidad de
Jena en 1799. Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling fue aún más lejos al reducir
todas las cosas a la actividad de autorrealización de un absoluto, al que identificó
con el impulso creativo en la naturaleza. El énfasis que puso el romanticismo en
los sentimientos y en la divinidad de la naturaleza encontró expresión filosófica en
el pensamiento de Schelling, quien ejerció una destacada influencia en el
movimiento transcendentalista estadounidense que encabezaba el poeta y
ensayista Ralph Waldo Emerson.
Nietzsche
El filósofo alemán Friedrich Nietzsche recobró la concepción de Schopenhauer de
la existencia como la expresión de una voluntad cósmica, pero hizo de la llamada
“voluntad de poder” la fuente de todo valor, como se subraya en uno de sus más
discutidos tratados, La voluntad de poder, publicado en 1901, un año después de
su muerte, un estudio incompleto en el que reivindica el retorno desde la ética a
las primigenias y naturales virtudes de valor y fuerza. Siguiendo la revuelta
romántica contra la razón y la organización social, resaltó los valores de la firmeza
individual, el instinto biológico y la pasión en un superhombre utópico. Otras
importantes obras suyas fueron La gaya ciencia (1882), Así habló
Zaratustra (1883-1891) y La genealogía de la moral (1887).
Filosofía analítica La escuela del empirismo o positivismo lógico, fundada en
Viena, se convirtió en un movimiento importante del pensamiento estadounidense.
El empirismo lógico (que combina el positivismo de Hume y Comte con el rigor y la
precisión lógicas de Descartes y Kant) rechaza la metafísica como un juego
terminológico sin sentido, insiste en la definición de todos los conceptos en
términos de hechos observables, y asigna a la filosofía la tarea de clarificar los
conceptos y la sintaxis lógica de la ciencia.

Filosofía existencial La filosofía existencial, que surgió como heredera de la


revuelta romántica del siglo XIX contra la razón y la ciencia en favor de la
implicación apasionada en la vida, fue muy importante en el pensamiento a través
del trabajo de Martin Heidegger (autor de El ser y el tiempo, 1927) y en menor
escala de Karl Jaspers. Heidegger combinó el planteamiento fenomenológico de
Husserl con el énfasis que Kierkegaard ponía en la intensa experiencia emocional
y la concepción de Hegel de la negación como una fuerza real. La filosofía de
Heidegger sustituye la nada por Dios como la fuente de los valores humanos;
Jaspers encontró a Dios (al que llamó Transcendencia) en la intensa experiencia
emocional de los seres humanos. El español Miguel de Unamuno desarrolló un
original pensamiento que destacaba el valor de la existencia individual, el
sentimiento trágico de la inmortalidad humana y el valor de la literatura como
fuente de expresión filosófica. José Ortega y Gasset, principal representante de la
filosofía en España, defendió la intuición frente a la lógica y criticó la cultura de
masas (La rebelión de las masas, 1930) y la sociedad mecanizada de los tiempos
modernos. El erudito y autor sionista de origen austriaco Martin Buber,
compaginando el misticismo judío con las tendencias del pensamiento existencial,
interpretó la experiencia humana como un diálogo entre el individuo y Dios.

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