INVENTARIO FORESTAL.
INTRODUCCIÓN.
La inventariación forestal es una herramienta fundamental en todo plan de ordenación
de los recursos forestales de un territorio, cualquiera que sea la escala de trabajo,
aportando los datos básicos para su correcta gestión.
Podría definirse como la recogida organizada de "toda aquella información que se
relacione y tenga como finalidad el desarrollo, uso y conservación de los recursos
forestales, mediante el conocimiento de las características biocenóticas de las masas
forestales y la evolución cuantitativa y cualitativa de los bienes y servicios que puede
suministrar el recurso natural monte" (Inventario Forestal 1986 C.A.P.V., 1988).
Según las Instrucciones Generales para la Ordenación de Montes Arbolados (O.M.
29/XII/70), el Inventario Forestal comprende las siguientes secciones:
● Sección 1: División inventarial
● Sección 2: Cálculo de existencias
● Sección 3: Descripción de unidades inventariales
En esta primera entrega se describe la metodología utilizada en la recogida de los datos
básicos, que posteriormente servirán no sólo para el cálculo de existencias sino también
para la división y descripción de unidades inventariales.
Para la realización de este inventario hemos partido de la distinción entre montes altos,
con producción principal de maderas, y montes bajos, con producción principal de
leñas. En los montes altos el cálculo de existencias se efectúa por medio de un
muestreo estadístico sistemático en toda su superficie, con parcelas de tamaño fijo. Por
el contrario, en los montes bajos destinados a la producción de leñas hemos recurrido a
la inventariación de superficies de corta, de las que se disponía de información relativa
al volumen de leñas extraídas. En ambos casos, la delimitación de unidades
inventariales se realizará "a posteriori".
Se describe a continuación la metodología empleada en el cálculo de existencias en
montes altos. La información recogida en el trabajo de campo aparece resumida en el
anexo 1.
METODOLOGÍA.
Para la realización del presente inventario hemos creído conveniente adoptar la
metodología desarrollada en el Inventario Forestal de la C.A.P.V. (1986), con ciertas
modificaciones. En dicho inventario, las parcelas de la muestra se seleccionaron
siguiendo el modelo de muestreo sistemático con estratificación "a posteriori". Se
eligieron como puntos de muestreo los vértices del retículo U.T.M. de 1 Km de lado,
siempre que cayesen sobre superficies clasificadas como de uso forestal. Los puntos
centrales de las parcelas inventariadas se marcaron de manera permanente sobre el
terreno, enterrando en el lugar una placa de acero galvanizado convenientemente
identificada. Esto nos ha permitido repetir las mediciones en las mismas parcelas del
inventario anterior, pudiendo así analizar la evolución de los recursos forestales del
Municipio en los 5 años transcurridos.
Dado que el número de parcelas del Inventario Forestal de la C.A.P.V. incluidas en el
término municipal de Vitoria fue tan sólo de 27 en el caso de montes altos, se decidió
aumentar el tamaño de la muestra, empleando una malla de 500 m de lado
superpuesta al retículo U.T.M. Se ha conseguido así multiplicar por cuatro el número de
parcelas inventariadas, reduciendo considerablemente el error de muestreo.
La situación exacta de las parcelas se señaló sobre las mismas fotografías aéreas
utilizadas en el anterior inventario. Para la localización de las parcelas muestreadas 5
años antes, se contó con los impresos de campo originales, en los que se incluye un
itinerario de acceso y diversas referencias sobre un croquis. Una vez encontrado el
lugar, el centro de la parcela se determinó aproximadamente tomando rumbo y
distancia desde alguno de los árboles cuyas medidas figuraban en la ficha, que fuese
fácilmente identificable por sus dimensiones, forma, etc. La localización exacta del
centro de la parcela se consigue finalmente mediante un detector de metales, que
revela el lugar en el que se enterró la placa de identificación.
Si bien en el Inventario Forestal de la C.A.P.V. se utilizaron parcelas circulares de 25 m
de radio, en las que la inclusión de un árbol en la muestra dendrométrica dependía de
su diámetro normal y de su distancia al centro de la parcela, nosotros hemos medido
todos los árboles incluidos en una superficie circular de 15 m de radio (distancia
reducida al horizonte). Se consigue así una simplificación notable del trabajo de campo,
obteniéndose mejores estimaciones en el caso de masas jóvenes (pies de pequeño
diámetro). No obstante, cuando se inventariaron parcelas pertenecientes al anterior
inventario, se volvieron a medir todos los árboles incluidos entonces en la muestra,
identificables individualmente por su rumbo y distancia al centro.
El trabajo de campo se realizó de manera simultánea por tres equipos, cada uno de
ellos integrado por tres personas. Uno de los equipos realizaba la labor de localización y
marcaje de parcelas, mientras los otros dos llevaban a cabo las mediciones.
Para la toma de datos se utilizó un impreso de campo (ver modelo adjunto), en el que
se recogía información relativa a la identificación y clasificación de la parcela,
parámetros ecológicos y datos dendrométricos. A continuación se describen los bloques
de información que componen dicho impreso, detallando los datos a cumplimentar:
1. Identificación. Se recogen los datos relativos a la localización exacta de la
parcela (coordenadas U.T.M.), número de monte y entidad a la que pertenece el
monte, así como los números de la hoja del plano topográfico 1:10.000 y de la
fotografía aérea en la que aparece. Se hace constar, por otra parte, si la parcela
fue muestreada o no en el inventario anterior.
2. Clasificación. Se recogen aquí los datos relativos a altitud, pendiente máxima y
orientación de la parcela, útiles para la posterior agrupación de las muestras.
3. Parámetros ecológicos. Incluye los siguientes subapartados:
3.1. Estado selvícola. El estado de la masa queda definido por su
distribución espacial, forma, espesura y composición específica. Se
recoge además información acerca de posibles daños observados en
los árboles, indicando grado de magnitud y partes afectadas.
3.2. Erosión. Se describe el estado de la cubierta orgánica del suelo, a
través de su espesor y porcentaje de cobertura, disposición y estado
de descomposición. Se indica la existencia de manifestaciones
erosivas y su forma.
3.3. Otros parámetros. Se anota en este bloque la presencia de
hidromorfía y residuos en la parcela, especificando grado y tipos.
4. Dendrometría. Consta este apartado de 5 bloques:
4.1. Pies menores. Se cuenta el número de pies menores (con diámetro
normal inferior a 75 mm) de cada especie incluidos en la parcela, con
indicación de su altura media, así como la regeneración observada
(pies con diámetro normal inferior a 25 mm o altura inferior a 1,30
m), indicando el número de brotes de raíz o de cepa, y de brinzales
(plantas nacidas de semilla).
4.2. Matorral leñoso. Se anotan las especies presentes, la espesura y
altura media del conjunto.
4.3. Especies forestales presentes. Se enumeran aquí las especies
arbóreas que integran la masa.
4.4. Pies mayores. Para los árboles mayores de 75 mm de diámetro
normal, se indica la especie y se realiza una medición doble del
diámetro normal (en dos direcciones perpendiculares), así como de la
altura total y diámetro a 4 m de altura.
Para los árboles ramificados antes de los 4 m, en lugar de esta última
medida, se anotó la altura del fuste. Se consignaron además los códigos
de calidad, forma de cubicación y parámetros especiales (brotes de cepa,
árboles bifurcados y árboles inclinados) de cada pie.
4.5. Estrato herbáceo. Incluye información acerca del grado de cubierta
del estrato herbáceo y principales especies presentes.
ALMACENAMIENTO DE LOS DATOS.
La información recogida en el trabajo de campo es revisada y completada en una
siguiente fase de gabinete.
De esta manera, los datos quedan estandarizados y codificados de forma homogénea,
permitiendo una fácil caracterización e identificación de cada parcela.
Previa a la informatización de los resultados del trabajo de campo se realiza una última
revisión global, de todo el inventario, con objeto de eliminar los últimos errores no
específicos (tipográficos, ortográficos,...). Así, queda la información preparada para su
almacenamiento en formato digital.
Entre los diferentes programas disponibles en el mercado se ha elegido dBASE IV,
tanto por la estandarización y fiabilidad del paquete como por su "link" directo con el
GIS utilizado (ARC/INFO).
De esta manera se han estructurado tres bases de datos secuenciales, revisables y
ampliables denominadas:
● Datos Generales del Inventario
● Datos Dendrométricos de Pies Mayores
● Datos Dendrométricos de Pies Menores
La interrelación entre ambas es automática a través del "software".
A partir de este tipo de almacenamiento, los cálculos de existencias, realización de
informes (generales o parciales), estimación de aprovechamientos..., son fácilmente
elaborables, no utilizando para ello un tiempo excesivo.