LABORATORIO
EXTINTORES
UNIVERSITARIO: MARTINEZ COLLORANA MARCO ANTONIO
DOCENTE DE TEORIA: ing. VELIZ CORRALES FAUSTO
DOCENTE DE LABORATORIO:Ing. ORIETTA JULIANA BLACUTT
YUCRA
FECHA DE PRESENTACIÓN: 16 de junio de 2015
OBJETIVO-
Es el de que el estudiante pueda conocer principales de un extintor y también la correcta
manipulación del extintor.
Extintor tipo ABC.
Un extintor, extintor de fuego, o matafuego es un artefacto que sirve
para apagar fuegos. Consiste en un recipiente metálico (bombona o
cilindro de acero) que contiene un agente extintor de incendios a
presión, de modo que al abrir una válvula el agente sale por una
boquilla (a veces situada en el extremo de una manguera) que se debe
dirigir a la base del fuego. Generalmente tienen un dispositivo para
prevención de activado accidental, el cual debe ser deshabilitado antes
de emplear el artefacto.
De forma más concreta se podría definir un extintor como un aparato autónomo, diseñado
como un cilindro, que puede ser desplazado por una sola persona y que usando un
mecanismo de impulsión bajo presión de un gas o presión mecánica, lanza un agente
extintor hacia la base del fuego, para lograr extinguirlo.
Los hay de muchos tamaños y tipos, desde los muy pequeños, que suelen llevarse en los
automóviles, hasta los grandes que van en un carrito con ruedas. El contenido varía desde 1
a 250 kilogramos de agente extintor.1 2
Historia
El extintor fue un invento de William George Manby, un capitán al que se le ocurrió crear
un instrumento que apagase el fuego con una mayor efectividad al observar la incapacidad
de un grupo de bomberos de Edimburgo para alcanzar los pisos superiores de un edificio en
llamas.
El primer extintor era un aparato con cuatro cilindros, tres con agua y otro con aire
comprimido, que servía para que el líquido saliese a presión. Fue patentado en el Reino
Unido en 1839. Este dispositivo fue modificado en 1905 cuando se sustituyó el agua por
bicarbonato sódico.3
Los primeros extintores portátiles auténticos aparecieron a finales de la primera década del
siglo XIX; contenían botellas de cristal con ácido que, al romperse, descargaba él ácido con
una solución de sosa, generando una mezcla con suficiente presión de gas para expulsar la
solución. Los extintores de agua, activados por cartuchos (tipo de inversión), se
introdujeron a finales de los años 20, en 1918 se desarrollo una solución anticongelante de
metales alcalinos denominadas “corriente cargadas” para empleo de extintores activados
por cartuchos. En 1959 aparecieron los extintores de agua acumuladores de presión, que en
10 años reemplazaron gradualmente a los modelos de cartucho. En 1969 se interrumpió en
Estados Unidos la fabricación de todos los extintores de inversión, que ya no se certifican o
aprueban por los laboratorios de ensayos. El primer extintor de espuma apareció en 1917 y
su aspecto y funcionamiento se parecen muchos a los extintores de ácido y sosa. Su empleo
se extendió progresivamente a lo largo de los años, hasta que en los 50 los extintores de
polvo alcanzaron una amplia aceptación.4
Clasificación por agente extintor
Según el agente extintor se puede distinguir entre:
Extintores hídricos cargados con agua o con un agente espumógeno, espuma AR-
AFFF. Altamente efectivos por su capacidad de potenciar el poder humectante del
agua, los hay biológicamente activos que encapsulan los gases y vapores generados
por el fuego rompen las moléculas de los hidrocarburos, inhibiendo la reignición
(flash back), no contaminan el medio ambiente, ni dañan a las personas, salvo que,
como el agua es conductora de la electricidad, pueden ser muy peligrosos en los
incendios de origen eléctrico.
Extintores de polvos universales; sirve para fuegos ABC
Extintores de polvo químico seco (multifunción: combatiendo fuegos de clase BC)
Extintores de CO2 (también conocidos como Nieve Carbónica o Anhidrido
Carbónico).
Extintores para metales: (únicamente válidos para metales combustibles, como
sodio, potasio, magnesio, titanio, etc)
Extintores de halón (hidrocarburo halogenado, desde 2010 esta prohibido su uso en
todo el mundo por afectar la capa de ozono).
Instantáneo (antes extintor de explosión) se trata de una herramienta de salvamento
de incendios de uso profesional, que consiste en un recipiente elastómero, que
contiene retardante de llamas, y aloja en su interior un elemento pirotécnico unido a
una mecha rápida, que al contacto con el fuego, rompe el recipiente y crea una
burbuja carente de oxígeno que apaga el fuego, al tiempo que enfría la zona en un
radio de unos cinco metros.
Clasificación por tamaño
Por su tamaño los extintores se dividen en portátiles y móviles. Extintores portátiles serían
los que tienen un peso de hasta 20 kg de peso en total, considerando, a su vez, entre los
mismos extintores portátiles manuales, hasta 20 kg y extintores portátiles dorsales hasta 30
kg.
Cuando un extintor pese más de 30 kg se considera móvil y debe llevar ruedas para ser
desplazado.
Esto no es óbice para que existan extintores que colocados sobre ruedas y por lo tanto
movilizados pesen menos de 30 kg. De hecho, para favorecer su manejo, los extintores de
50 kg se suelen instalar sobre ruedas.
La división tiene que ver con el máximo admitido para usarse de una u otra forma, es decir,
un extintor que pese más de 20 kg obligatoriamente tendrá que tener un apoyo dorsal.
El problema de los extintores (salvo en los muy grandes) es que el agente se agota
rápidamente, por lo que su utilización debe hacerse aprovechándolo al máximo. Su tiempo
en descarga continua es de 18 a 20 segundos.
Asimismo, se distinguen por los fuegos que son capaces de apagar: de origen eléctrico,
originados por combustibles líquidos u originados por combustibles sólidos, lo que depende
del agente extintor que contienen. Las posibilidades que tienen deben venir escritas de
modo bien visible en la etiqueta, atendiendo a la clase de fuego normalizada.
Agentes extintores
Artículo principal: Agente extintor de incendios
Agua pulverizada: los extintores de agua pulverizada sirven para proteger áreas
que tienen riesgo de fuego clase A (combustibles sólidos) de forma eficiente y
segura.
Agua desmineralizada: los extintores de agua desmineralizada (3 veces destilada -
oxigenada en algunos casos) para fuegos de clase C (equipos energizados). También
se usan para incendios químicos o riesgos bacteriológicos. Sus aplicaciones típicas
son: servicios aéreos, edificios de departamentos, bancos, museos, oficinas,
hospitales, centro de cómputos, industrias electrónicas, centros de
telecomunicaciones, escuelas, supermercados, etc.
No contamina el ambiente: no afecta la capa de ozono (O.D.P.=0) y no produce
calentamiento global (G.W.P.=0).
Agente limpio: no es tóxico, no produce problemas respiratorios y no deja residuos
posteriores a la extinción.
Eficiente desempeño: manga diseñada para brindar al operador una mayor
visibilidad y una fácil maniobrabilidad. La boquilla genera un spray muy fino que
aumenta el poder refrigerante, no produce shock térmico ni conducción eléctrica.
Extintor de dióxido de carbono (nieve carbónica).
Agua y espuma (AFFF): los extintores de agua con AFFF bajo presión sirven para
proteger áreas que tienen riesgo de fuego clase A (combustibles sólidos), clase B
(combustibles líquidos) y clase C (gases inflamables).
Aplicaciones típicas: plantas de manufactura, gasolineras, almacenes comerciales,
hoteles, hospitales, escuelas, talleres de pintura y mecánicos, áreas de calderas,
industria química, petrolera, laboratorios, autotransporte de carga y de
pasajeros. :Actualmente son los de uso seguro ya que no contaminan el medio
ambiente, y su contenido no daña a las personas ni a la fauna del lugar.
Dióxido de carbono (CO2): los extintores de dióxido de carbono son diseñados
para proteger áreas que contienen riesgos de incendio clase B (combustibles
líquidos) y clase C (gases inflamables).
Aplicaciones típicas: industrias, equipos eléctricos, viviendas, transporte,
comercios, escuelas, aviación, garajes, etc.
Polvo químico universal - ABC: los extintores de polvo químico seco (fosfáto
monoamónico al 75% y otros como sales pulverizadas) (ABC) se utilizan para
combatir fuego clase A (combustibles sólidos), clase B (combustibles líquidos),
clase C (combustibles gaseosos).
Polvo químico seco - BC: los extintores de polvo químico son diseñados para
proteger áreas que contienen riesgos de incendio clase B (combustibles líquidos) y
de clase C (combustibles gaseosos).
Aplicaciones típicas: industrias, equipos eléctricos, viviendas, transporte,
comercios, escuelas, aviación, garajes, etc.
Polvo químico - D: los extintores de polvo químico seco (por ejemplo: púrpura k)
estan diseñados para proteger áreas que contienen riesgos de fuego clase D (metales
combustibles) que incluye litio, sodio, aleaciones de sodio y potasio, magnesio y
compuestos metálicos.
Está cargado con polvo compuesto a base de borato de sodio. Al compuesto se lo
trata para hacerlo resistente a la influencia de climas extremos por medio de agentes
hidrófobos basados en silicona.
Agentes extintores especiales
Extintor clase "H" halogenados en sustitución del gas halón (que daña la capa de ozono y
sólo está autorizado en algunas aplicaciones militares), recomendado en ambientes cerrados
sin presencia de vida o personal en el área. Agente sofocante (desdobla el oxígeno).
Extintores de clase "N" neutralizantes a formación de gases por agente químicos o armas de
destrucción masiva a base de la impulsión de polvo micropulverizado con un agente
neutralizante al producto léase "antídoto específico para cada producto"
Clasificación de extintores
En esta clasificación conforman los siguientes extintores
Extintor soda-ácido:
El extintor de soda-ácido ha sido el tipo de matafuego más común, en el cual la substancia
extintora, es expelida bajo presión. Las substancias químicas que intervienen en su carga,
son el bicarbonato de sodio y el ácido sulfúrico. El bicarbonato de sodio se disuelve en el
agua contenida y esta solución constituye en la verdadera substancia extintora. El ácido
sulfúrico concentrado es contenido en un frasco que pende en el centro de la parte superior
del aparato, cerrado por un tapón holgado de vidrio o de cerámica, en forma que pueda caer
fácilmente de su asiento en el cuello del frasco.
Al poner en acción el aparato, invirtiendo su normal posición, el ácido y el bicarbonato se
mezclan químicamente produciendo suficiente gas carbónico para desarrollar considerable
presión y expeler el agua dando al chorro un alcance de 10 a 12 metros.
La reacción que se produce se puede expresar en la siguiente ecuación:
H2SO4 + 2 NaHCO3 = Na2SO4 + 2 CO2 + 2 H2O
Con el matafuego en posición normal, el nivel del agua y el bicarbonato no debe sobrepasar
la marca existente expresada como "nivel del agua". Estos extintores deben ser recargados
anualmente. En la recarga todas las partes deben ser lavadas con agua e impulsar agua a
través de la manguera de descarga, si la tuviera, para lavarla perfectamente. Es conveniente,
al realizar la descarga anual dar la oportunidad al personal de realizar esta operación en el
marco de un pequeño simulacro de incendio. La recarga anual es recomendable ya que las
substancias químicas se deterioran con el tiempo. La solución de bicarbonato se
descompone lentamente dejando escapar gas carbónico, especialmente cuando el extintor
está expuesto a altas temperaturas. El ácido sulfúrico absorbe la humedad ambiente,
comienza a diluirse y ocasionalmente puede rebasar de su frasco o en su manipuleo puede
derramar parte del contenido. Al efectuar la recarga el bicarbonato de sodio debe ser
diluido en agua tibia (no caliente) fuera del extintor, en un balde o recipiente, asegurándose
que el bicarbonato quede bien diluido. Luego debe colocarse el canasto portador del frasco
o botella y finalmente ésta con su tapón. Ciérrese el aparato, colocando la tapa y estará listo
para funcionar.
Característica de fabricación
El recipiente del extintor debe ser realizado en chapa de hierro Nº 16 o sea de 1,59 mm, de
espesor soldado a la autógena en sus costados longitudinales y uniones de la cúpula y del
fondo. Debe ser probado a presión hidráulica, operación fundamental ya que en su
funcionamiento se originan presiones interiores. De no contar con esta prueba podría darse
el caso, ya experimentado, de reventar en su parte más débil, soldadura o picaduras de la
chapa, con las lamentables consecuencias previsibles para el operador o asistente. Por ello
debe comprobarse que cada extintor posea la garantía del fabricante, de haber realizado la
prueba hidráulica.
La prueba hidráulica de este tipo de extintores debe repetirse cada cinco años. Para ellos es
menester contar con una bomba de potencia suficiente para desarrollar una presión interior
de 24 atm. durante 5 minutos. Los extintores con ruedas o de mayor capacidad deben ser
llevados a una presión interior de 27,5 kilogramos por centímetro cuadrado.
Los extintores de soda-ácido responden a las normas IRAM, sigla del Instituto
Racionalizador Argentino de Materiales, que son observadas por casi todas las reparticiones
nacionales, provinciales y muchos usuarios industriales particulares. Estos matafuegos
además de ajustarse a estas disposiciones que fijan sus dimensiones, materiales de
fabricación, etc., están revestidos interiormente con plomo o estaño depositado por baño
electrolítico, lo cual asegura la conservación de la chapa. El canasto que sostiene la botella
de ácido es también de material anticorrosible. La tapa es de bronce con guarnición para
evitar pérdidas de presión.