Guía sobre Postura y Control Postural
Guía sobre Postura y Control Postural
Concepto de postura - El término en sí mismo es tan amplio y ambiguo que para conocerlo debemos conocer y
diferenciar tres conceptos:
● Posición - Es la relación de la totalidad del cuerpo y el medio que le rodea
● Postura - Es la tensión que nuestro cuerpo desarrolla para conseguir la posición ideal con una eficacia máxima
y un gasto energético mínimo
● Actitud - Es el resultado final de un complejo proceso mental y físico de equilibrio muscular llevado a cabo por
el conjunto de posturas que adoptan todas las articulaciones del cuerpo en un determinado momento, abarca
tres dimensiones: orientación, mantenimiento y expresión.
Cuando el proceso es educado y llega a estar tan automatizado que se realiza de forma natural y correcta ya sea un
ejercicio estático o dinámico, se dice que es un hábito postural.
Se puede definir postura corporal como la alineación simétrica y proporcional de todo el cuerpo o de un segmento
corporal, en relación con el eje de gravedad.
La postura se puede considerar de dos formas, estática o dinámica. Desde un punto de vista estático la postura es la
posición relativa del cuerpo en el espacio donde se encuentra o de las diferentes partes del cuerpo en relación a otras,
mientras que en sentido dinámico se entiende como el control de la actividad neuromuscular para mantener el centro
de gravedad dentro de los márgenes de la base de sustentación.
Postura en el hombre
La línea vertical que atraviesa el centro de gravedad debe caer dentro del polígono de sustentación para que la
situación de bipedestación pueda conseguir y mantenerse, dado la diminuta base de sustentación que presenta el ser
humano, no son necesarias fuerzas muy importantes para generar un desequilibrio y poner en riesgo la bipedestación
Cuando ésta situación está pronta a darse una serie de mecanismos que se ponen en marcha para recuperar el
equilibrio y permitir que podamos mantenernos bípedos, esto requiere la utilización de una gran cantidad de energía
producto de la actividad muscular que de manera continua va orquestando el delicado proceso de mantenimiento
postural, este es inconsciente y especializado.
Se podría decir que la postura correcta consiste en la distribución de la masa corporal en relación con la gravedad,
sobre una base de sostén. Esta última incluye todas las estructuras, desde los pies hasta la base de cráneo.
La eficacia con la que el peso se distribuye sobre la base de sostén depende de los niveles de energía necesarios para
mantener el equilibrio (homeostasis), así como del estado de las estructuras músculo ligamentosas del cuerpo. Para
la obtención de la misma debe requerir el mínimo gasto energético.
Control postural
Éste se lleva a cabo mediante la coordinación de varios elementos; la información sensitiva, las reaccione s posturales
(feedback y feed forwards), las experiencias personales (memoria), la actividad muscular, el movimiento articular y el
SNC
El SNC es la parte más importante en el control postural, pues es el que procesa la información sensorial, almacena las
experiencias vividas y elabora las respuestas motoras que incluyen la actividad muscular y articular.
Mantenimiento de la postura
Éste requiere de la presencia de numerosos elementos, algunos actuando activamente y otros de manera pasiva. La
postura requiere por definición la relación determinada de distintos tipos corporales entre sí y por otra parte, una
relación determinada de su cuerpo en su totalidad respecto al espacio y al plano de sustentación, esto no es percibido
por el individuo, la que indica que los mecanismos que mantienen la actitud erecta son reflejos y se integran a nivel
subcortical, sin llegar al nivel de la conciencia.
La función de los músculos en el mantenimiento de la postura está relacionado con los siguientes mecanismos:
a. Transformar el cuerpo en una columna flexible
b. Evitar la pérdida del equilibrio
c. Volver al cuerpo a su posición de equilibrio cuando hay tendencia a salir de ella
Podríamos decir entonces que los músculos son los efectores que actúan tanto para mantener como para recuperar
el equilibrio. Estos músculos son los “antigravitatorios” y poseen una fisiología acorde a su histología con
características de tipo tónicas.
La diferencia neurofisiológica fundamental entre ambas actividades es de tipo cuantitativa, ya que los husos
neuromusculares de las fibras tónicas poseen un umbral de excitación más bajo que las fibras fásicas y por lo tanto
precisan de un estímulo más pequeño para responder, estos estímulos se corresponden con los pequeños
desplazamientos que el cuerpo realiza debido a su equilibrio inestable (movimiento oscilatorio), este ciclo de
desequilibrio, ingreso propioceptivo y respuesta neuromuscular es la base de la construcción del tono muscular.
El tono muscular es una manifestación de la actividad refleja de las motoneuronas alfa de la médula espinal y de los
núcleos de los nervios craneales y está edificado sobre el reflejo miotático o reflejo de estiramiento. Este reflejo está
influenciado por los centros superiores situados en todos los niveles del encéfalo que lo modifican, ya sea aumentando
o disminuyendo su respuesta.
Por lo tanto, cuando nos referimos a tono muscular y su regulación podemos decir que existen tres niveles que
interactúan para su control, el nivel más primitivo de regulación es el que sucede a nivel medular y que se conforma a
través del reflejo miotático al que denominamos regulación autógena
Regulación autógena
El reflejo miotático es un reflejo medular y consta como todo mecanismo reflejo de:
● Receptor - Capta el estímulo, en este caso, el estiramiento del huso neuromuscular a través de las fibras
intrafusales (fibras en bolsa y en cadena)
● Vias aferentes - Constituidas por los axones de las neuronas sensitivas ubicadas en los ganglios raquídeos, que
van a inervar al huso y se denominan terminaciones primarias (fibras de tipo I) y secundarias (fibras de tipo II)
● Centro nervioso - Ubicado en la médula espinal y compuesto por una neurona sensitiva, una neurona
intercalar o interneurona y una motoneurona a nivel de C6.
● Vías eferentes - Constituidas por los axones de las motoneuronas
● Función - De protección ante estímulos excesivos, además sirve como base del tono muscular y de todo acto
motor.
Regulación heterogénea
El tono muscular está influenciado además por receptores que no se encuentran en el mismo músculo, sino en
receptores que se hallan en la musculatura alejada (músculos del cuello) o a partir de estímulos provenientes del
sistema vestibular
CENTROS SUPERIORES
A él llegan constantemente estímulos que participan inhibiendo o activando el tono muscular, pudiendo
modificar las respuestas de los receptores antes mencionados
MÓDULO II
EXAMEN DEL PACIENTE
La evaluación postural resulta un paso inevitable para la toma de decisiones en lo que respecta a la
elección de la técnica o método a aplicar en el contexto terapéutico y tiene como objetivo conocer al
individuo psíquica, morfológica y funcionalmente.
Estamos supeditados a que el desarrollo de la kinesiología nos lleve a un acuerdo conceptual para
que a la hora de la aplicación de herramientas y métodos evaluativos podamos usar de ellos sabiendo que
los resultados encontrados sea lo más cercano a la realidad clínica del paciente y que nuestros colegas
puedan llegar a una conclusión por el mismo camino en que pudimos haberlo hecho nosotros.
Utilizaremos un modelo de razonamiento para extraer datos de utilidad y así llegar a un diagnóstico
de la situación postural particular del paciente del cual obtendremos las bases de la toma de decisiones
terapéutica.
La primera etapa del proceso de razonamiento clínico se lleva a cabo por una rigurosa recaudación
de datos subjetivos del paciente (EVALUACIÓN SUBJETIVA)
Debe realizarse de manera ordenada y lo más completa posible, ya que permite programar un plan
de trabajo racional, a continuación en la ficha, se puntualizan los ámbitos de los cuales se extraerá
información acerca del plano subjetivo.
Para el examen morfológico utilizaremos la secuencia de exploración objetiva desarrollada a
continuación (EVALUACIÓN OBJETIVA). Debe realizarse estando el paciente con el torso al descubierto y
en los diferentes planos para poder rescatar la mejor calidad y cantidad de información, condición que
formará parte del resultado del tratamiento.
Para la realización de la explotación colocaremos a nuestros pacientes bajo determinados
parámetros en común, lo que nos permitirá cruzar datos entre ellos y arribar a conclusiones terapéuticas.
Dividiremos el examen objetivo en dos etapas:
1. Exploración estática - Utilizaremos exploración visual para obtener datos morfológicos, como
herramientas nos valdremos de la fotografía digital, en la cual utilizaremos la línea de Barré en los
diferentes planos para determinar las asimetrías y la situación entre segmentos en relación a la
misma. Se hará en el siguiente orden: observacion, inspeccion, palpacion (medicion, analisis,
interpretacion).
Podremos luego completar la observación con la radiología y a partir de la misma medir los ángulos
y trazar las líneas pertinentes con la finalidad de registrar datos que luego podrán ser utilizados de
manera comparativa en el transcurso del tratamiento o al finalizar el mismo.
2. Exploración dinámica - Extraemos datos relacionados con el comportamiento biomecánico de los
diferentes segmentos, los cuales podremos analizarlos y servirán tanto para datos en sí mismos
como así también para poder corroborar o concluir acerca de los datos de la evaluación estática,
“habrá tantas evaluaciones dinámicas como tantas actividades pueden ser realizadas en la vida
diaria”.
Podremos usar otras herramientas como plataformas estabilometricas y el podoscopio que
enriquecerán nuestro proceso de razonamiento clínico, lo que nos hace más específicos en el
diagnóstico y por ende aumenta las posibilidades de eficacia terapéutica.
3. Exámenes complementarios: (rx, rm, tac): Podría ser de utilidad contrastar nuestra evaluaciones con
algún método de examen complementario si existe posibilidad, esto también nos permite intercambiar
opiniones u objetivos con el médico y discutir las perspectivas a futuro sobre nuestro
paciente.
Cabe recordar que como lo dice su definición son exámenes que COMPLEMENTAN la evaluación
clínica de ser necesario y de ninguna manera son la base de la misma.
MÓDULO III
TENSEGRIDAD
Evolución del concepto de fascia y cómo se relaciona este concepto con nuestro cuerpo.
Para construir un modelo funcional de respuesta del cuerpo ante los requerimientos mecánicos externos e
internos podemos utilizar los esquemas estáticos que se analizan en la arquitectura y escultura. Los mismos
se analizarán en orden creciente de complejidad:
Como la escultura de Snelson, los citoesqueleto responden al principio de tensegridad, es decir equilibran
la compresión con tensión y ceden a fuerzas sin romperse.
En la Torre de Agujas los cables resisten la tensión y las varillas soportan la compresión, en el citoesqueleto
las cadenas de proteínas -- finas, gruesas o huecas -- cumplen el rol de los cables y las varillas. Todas
conectadas forman una estructura estable pero flexible.
SISTEMA FASCIAL
El sistema fascial forma una red ininterrumpida que, de diferentes modos, controla todos los componentes
de nuestro cuerpo.
“No es posible mantener un cuerpo saludable sin que exista un sistema fascial saludable”
La presencia de restricciones del sistema fascial y de su estructura interna puede afectar tejidos que están
alejados del original sitio de restricción, que interfieren en el desenvolvimiento funcional apropiado de todos
los sistemas corporales. Este sistema debiera encontrarse en equilibrio funcional para asegurarle al cuerpo
el desenvolvimiento óptimo de sus tareas.
La fascia tiene un recorrido continuo, envolviendo y conectando entre sí todas las estructuras somáticas y
viscerales de nuestro cuerpo aportando además funciones de sostén, protección y participando de
actividades biomecánicas y bioquímicas.
Reúne los componentes corporales separados en unidades funcionales, estableciendo las relaciones
espaciales entre ellos y formando de este modo, una especie de red ininterrumpida de comunicación
corporal.
Fascia superficial:
● Forma una lámina uniforme en todo el cuerpo (su densidad varía según la región corporal).
● Está adherida a la piel y atrapa la grasa superficial, forma una red que se extiende desde el plano
subdérmico hasta la fascia muscular (se conecta con el sistema miofascial, formando una unidad
funcional).
● Se compone de numerosas membranas horizontales, muy finas separadas de cantidades variables
de grasa y conectadas entre sí a través de los septos fibrosos de recorrido vertical y oblicuo.
● Una de las funciones es alimentar el epitelio cutáneo (úlceras).
Fascia profunda:
● La fascia profunda es el tejido de integración estructural y funcional del organismo en ambos niveles,
el macroscópico y el microscópico. A través de las conexiones entre el sistema muscular, visceral y
craneal y de las conexiones dentro de cada músculo, víscera y nervio.
● Es más fuerte y densa que la superficial, su grosor depende de la ubicación y la función que
desempeña, a medida que aumenta su exigencia se hace más consistente relacionado con la
fisiología de su principal componente “el colágeno”.
● Se la puede dividir según su función en:tejido de unión, de revestimiento, de sostén y de transmisión.
● Para su análisis más profundo la podemos dividir en: Miofascial, Viscerofascia y Meninges.
Miofascial:
● No solamente cada músculo del cuerpo está rodeado por la fascia, sino que también lo están todos
sus componentes: fibras y haces, incluso podríamos llegar hasta el sarcolema en esta división
conjuntiva.
○ Endomisio
○ Perimisio
○ Epimisio
Viscerofascia:
El sistema viscerofascia, está íntimamente unido anatómicamente al sistema miofascial, existen relaciones
anatómicas directas que vinculan el sistema miofascial con el sistema viscerofascia, por lo tanto se podría
afirmar que no es posible la realización de un movimiento (movilizando la miofascial) sin la participación de
la viscerofascia.
El movimiento presente en la viscerofascia es clásicamente descrito por la Osteopatía refiriéndose a las
“articulaciones viscerales”, considerando que están formadas por las láminas faciales que se mueven y
deslizan entre sí integrándose al movimiento músculo esquelético.
Las superficies de contacto y deslizamiento están conformadas por las serosas. La restricción del
deslizamiento de estas estructuras puede influir en el normal funcionamiento del órgano.
Meninges
El sistema nervioso central se encuentra organizado en dos porciones: cefálica, ubicado en el cráneo y
conocido como encéfalo y la médula espinal alargada en sentido caudal.
Ambos se encuentran protegidos para no ser dañados por una cubierta externa ósea (cráneo) una y una
interna membranosa (meninges).
A su vez existe una continuidad anatomofuncional con el sistema nervioso periférico conformando una
verdadera cadena neuromeníngea.
MÓDULO IV
ALTERACIONES BIOMECÁNICAS EN EL PLANO SAGITAL
Anteversión: Gobiernan la estática los músculos psoas ilíaco, erectores espinales, tensor de la fascia lata
(TFL) y recto anterior del cuádriceps sobre los abdominales, isquiotibiales y glúteos, generando de esta
manera la báscula o “Tilt” anterior de la pelvis con aumento de la lordosis lumbar.
Retroversión: En este caso gobiernan la estática los músculos rectos anteriores del abdomen, isquiotibiales
y glúteos sobre psoas ilíaco, erectores espinales, TFL y recto anterior del cuádriceps, generando de esta
manera una báscula o “Tilt” posterior de la pelvis con tendencia a la rectificación de la lordosis lumbar.
Cuando psoas iliaco, erectores espinales, TFL y recto anterior del cuádriceps se encuentran en desventaja
funcional respecto a rectos anteriores del abdomen, isquiosurales y glúteos se denomina síndrome cruzado
inferior Debido a que la mayoría de nuestras actividades cotidianas se desarrollan en sedestación es que V.
Janda plantea que este movimiento sagital de la pelvis en retroversión es el más frecuente.
Cabe mencionar que la estática de la pelvis es objetivo de análisis en una situación tridimensional, así como
previamente desarrollamos el análisis biomecánico desde la perspectiva sagital, debemos complementar
nuestro razonamiento incorporando el análisis en los planos frontal y transverso.
Estas alteraciones se pueden constatar durante el examen físico del paciente y corroborar con radiología.
El raquis inferior se extiende desde la meseta inferior del Axis hasta la meseta superior de la 1º vértebra
dorsal, funcionalmente estos dos segmentos se organizan no solamente para realizar los movimientos en
los tres planos del espacio, sino también para mantener la estática del cuadrante superior.
En el plano posterior de la columna cervical encontramos la musculatura de la nuca compuesta por cuatro
planos.
➔ En el plano profundo encontramos en las cervicales altas a los rectos posterior mayor, menor,
oblicuos mayor y menor de la cabeza; en el raquis cervical inferior los Interespinoso y transversos
espinosos.
➔ En el plano anterior se ubican los músculos pre vertebrales que desde la profundidad hacia la
superficie podemos enunciar los siguientes: largo del cuello, de gran extensión por todo el raquis con
vocación de “rectificador”, en la cervicales superiores encontramos al recto anterior mayor y menor de
la cabeza así como el recto lateral.
➔ En un plano superficial tenemos a los grandes escalenos.
➔ Situados en el plano anterior se hallan los músculos supra e infrahioideos, dentro de los “supra”
tenemos al milohioideo y el vientre anterior del digástrico, y entre los “infra” al tirohioideo,
esternocleidohioideo, esternotiroideo y omohioideo, la contracción de este grupo anterior a la columna
cervical en sinergia con los músculos masticatorios provoca flexión del raquis cervical y en lo que
respecta a la postura, desempeñan un papel importante.
La fisiología particular del ECOM influye en la estática de la columna cervical según se ligue sinérgicamente
al predominio tónico de los músculos anteriores (flexores) o posteriores (extensores) del raquis.
Según Kapandji la estática sobre el plano sagital depende de un equilibrio permanente entre la acción de
los extensores de la nuca (esplenio, transverso del cuello, dorsal largo y trapecio) y los músculos anteriores
y antero-externos (largo del cuello, supra e infrahioideos).
De esta manera se crea el hábito del uso inadecuado, proceso que nos lleva a la pérdida de SINERGIAS
FISIOLÓGICAS, indispensables para el funcionamiento correcto de toda la mitad superior del cuerpo.
Patomecánica: al sentarnos en una silla y después de pasar un rato sentados adoptamos una postura
incorrecta inclinando el tronco hacia delante, aumentando la cifosis torácica y aplanando la lordosis lumbar,
a medida que la cifosis aumenta, la cabeza se dirige hacia abajo, en consecuencia, se reduce
considerablemente el campo visual. La acción correctora por parte del cuerpo es un movimiento de elevación
de la cabeza.
En consecuencia de ello, el plano de la vista se coloca de nuevo en posición horizontal lo que permite ampliar
el campo visual, sin embargo este automático movimiento compensador fácil y cómodo de realizar es
erróneo desde el punto de vista correctivo, y provoca la posición protruida de la cabeza.
Desde el punto de vista biomecánico al protruir la cabeza se realizan dos movimientos opuestos en la
columna cervical: “flexión en la parte inferior (C3-D1)” y “extensión del raquis superior (C0-C3)”.
En consecuencia la curvatura lordótica de la columna cervical cambia gradualmente alterando su fisiología
hasta encontrar en algunos casos la inversión de su lordosis normal.
Después aparece una elevación y retracción de la escápula acompañada de una aparente rotación interna
de húmero, también puede existir una alteración en la posición de reposo de la mandíbula con aumento en
la dimensión vertical de la oclusión, aumento de tensión en los tejidos anteriores del cuello, respiración
torácica superior con la consecuente hiperactividad de los músculos accesorios a la misma, respiración
bucal, y pérdida de la posición de reposo de la lengua.
Esta particularidad posicional de la cabeza puede desencadenar patología relacionada con la compresión
de las articulaciones Interapofisaria cervicales, contracturas de los músculos de la nuca, estiramiento y
debilidad de los músculos anteriores.
Esta ruptura del sinergismo muscular de la mitad superior del cuerpo está dado fundamentalmente por el
acortamiento de los siguientes músculos: ECOM, ANGULAR DE LA ESCÁPULA Y FIBRAS SUPERIORES
DEL TRAPECIO, generando una inhibición de la musculatura antagonista
Estos desequilibrios musculares no solamente se dan en los planos superficiales sino también en los
profundos en donde los músculos paravertebrales se encuentran acortados inhibiendo a la musculatura
prevertebral.
La combinación de estas situaciones es lo que V. Janda (2006) denominó “SÍNDROME CRUZADO
SUPERIOR”.
MÓDULO V
ABORDAJE MIOFASCIAL
Concepto de barrera. Todas las estructuras conectivas de nuestro cuerpo se movilizan dentro de
parámetros fisiológicos (normales) determinados por sus características biomecánicas y funcionales.
En cada articulación existe un rango de movilidad articular el cual se encuentra limitado por la tensión del
tejido muscular (BARRERA FISIOLÓGICA), podemos considerar que un tejido se encuentra en condiciones
“normales” cuando su longitud respeta citada barrera.
Una situación de acortamiento muscular determinará que ese tejido NO pueda conseguir llegar a esta
barrera y por lo tanto su articulación NO completará su rango de movilidad normal, el límite en el cual la
longitud del músculo se encuentra imposibilitada de estirarse se denominará “BARRERA RESTRICTIVA”.
Un músculo al ser estirado respeta su longitud fisiológica si llega al limite BF, si no progresa más allá de BR
se encuentra acortado.
Acortamiento muscular. El acortamiento muscular puede ser debido fundamentalmente a dos situaciones
concretas:
1. De origen histológica: vincula al acortamiento con la fisiopatología del tejido conectivo
2. Ligada al tono muscular: regido por principios neurofisiológicos
“La consecuencia biomecánica directa del acortamiento muscular es el acercamiento de los puntos de origen
e inserción con la consecuente limitación de rango normal de movilidad articular y la desalineación de los
segmentos óseos, situación completamente desfavorable para el mantenimiento de una postura económica
y equilibrada”
Las diferentes situaciones mecánicas que atraviesa el tejido conectivo hacen a la conformación del mismo,
ya que las moléculas de colágenos se organizan en serie o en paralelo según los estímulos que reciben.
Sabemos que mantener los orígenes e inserción de un tejido conectivo (músculo) aproximados hacen que
al no recibir estímulos de estiramiento constante, éste organice las moléculas de colágeno en paralelo dando
lugar de esta manera a un tejido más corto de lo que originalmente era, es decir, su longitud no se
corresponde con la barrera fisiológica.
Una situación diferente pero con la misma consecuencia, es la de un músculo que no respeta su longitud
normal (se encuentra acortado), pero no es debido a la desorganización estructural del conectivo sino por el
aumento del tono muscular (hipertonía), muchas son las posibilidades que pueden generar un aumento del
tono, por ejemplo una respuesta muscular por nocicepción, inflamación o por aferencias propioceptivas a
las cuales éste deba responder, etc.
Lo importante es comprender las diferencias etiológicas del acortamiento muscular ya que debemos
acomodar nuestras técnicas a las diferentes situaciones.
Las técnicas de tratamiento resultan beneficiosas para tratar estas dos situaciones de acortamiento
muscular, las cuales pueden estar presentes por separado o de manera conjunta, estas técnicas combinan
dos principios terapéuticos para su aplicación:
● El estiramiento, resulta beneficioso para la reorganización del tejido conectivo
● Dos principios neurofisiológicos como son la inervación recíproca y la relajación post-isométrica para
facilitar los procesos de relajación muscular o normalización del tono
Deformación miofascial del tejido. En las terapias miofasciales se utilizan frecuentemente técnicas
basadas en la aplicación de diferentes estímulos mecánicos como, la presión y el estiramiento. Es muy
importante aprender a dosificar estas acciones mecánicas, para que no superen el alcance plástico de los
tejidos sometidos al tratamiento. La deformación es el resultado de una fuerza aplicada a un objeto, en los
tejidos se produce una reacción que puede ser diferenciada en tres etapas:
• Etapa pre-elástica: Corresponde al paso del estado de reposo al de tensión, la resistencia del tejido
conectivo es mínima y la duración de la misma depende del grado de ondulación que presentan las
fibras de colágeno, resulta diferente en los distintos tejidos del organismo, como ser tendones,
ligamentos, piel o músculo.
• Etapa elástica: Se provoca una deformación lineal en la que como un resorte la respuesta es
proporcional a la fuerza aplicada y la elongación observada depende directamente de la tensión que
se genera en el tejido en cada instante, al detener la aplicación el tejido vuelve a su estado inicial. El
tejido conectivo está formado por fibras elásticas y componentes viscosos, es decir tiene “propiedad
viscoelástica”, en el momento de la deformación se producen cambios irreversibles incluso en la
etapa elástica y al mantener la misma fuerza durante un tiempo prolongado, el tejido seguirá
formándose proporcionalmente al tiempo y no solo a la carga.
• Etapa plástica: Cuando el estiramiento sobrepasa los límites de la fase elástica, empiezan a
producirse micro traumatismos en forma de desgarros microscópicos en las fibras de colágeno, la
diferencia con la etapa anterior es que ahora los cambios son irreversibles ya que después de detener
la aplicación de la fuerza, el tejido ya no vuelve a su estado original y ha perdido parte de su capacidad
tensil. Si la fuerza de estiramiento es continua, los microtraumatismos se van acumulando hasta
producirse roturas del tejido.
Inhibición recíproca. En esta técnica la relajación del músculo a tratar proviene del efecto ocasionado por
músculo o grupo muscular antagonista valiéndonos del principio de inervación recíproca. Ésta técnica debe
repetirse hasta ganar una nueva barrera en búsqueda de la barrera fisiológica.
Test de AKE
Prueba de Thomas
Objetivo: Evaluar el grado de flexibilidad de la musculatura flexora de la cadera.
Posición del paciente: En decúbito supino con las nalgas en el extremo de la camilla, miembro inferior
contralateral al lado a tratar en triple flexión, miembro inferior a tratar en extensión pendiendo desde el
margen inferior de la camilla.
Valoración: Se observa la pierna del paciente que se encuentra en extensión testeando cuádriceps RA, TFL
y psoas iliaco. Para evaluar al psoas iliaco y recto anterior en el plano sagital el kinesiólogo se coloca al
costado del paciente, si el muslo del miembro inferior a evaluar se ubica longitudinalmente a la línea del
tronco consideramos que se encuentra en condiciones normales. Si el mismo se encuentra acortado
observaremos que pierde continuidad de dicha línea, para evaluar Psoas (monoarticular) no tienen
continuidad con la línea de la camilla pero SI presenta flexión de rodillas de 90 grados, al evaluar el recto
anterior, por ser un músculo biarticular no solo tendremos que valorar su comportamiento a nivel de la cadera
sino que también lo haremos a nivel de rodilla, si la misma se encuentra en cierta extensión pensaremos en
un acortamiento del recto anterior y para evaluar el TFL observaremos al paciente en un plano frontal
considerándolo acortado cuando el muslo se abduce (se aleja de la línea media del tronco).