Funciones del diálogo
Los diálogos pueden cumplir varias intenciones del escritor. Las principales son:
Caracterizar a los personajes
Hacer avanzar la acción
Informar
Generar tensión
Formato de los diálogos:
Los diálogos se refieren a intercambios dentro de la narración entre dos o más
personajes. Por lo tanto, si solamente está hablando un personaje, no es
necesario ponerlo en formato de diálogo. Se podría mantener dentro de un
párrafo.
En cambio, si se trata de un diálogo entre dos o más personajes, se debe
diferenciar en la narración anteponiéndo un guion largo (—). Por favor notar que
este guion es distinto al símbolo menos o guion corto (-).
El diálogo siempre empieza con el guion largo pero nunca termina con el mismo,
pues un diálogo termina en el signo de puntuación requerido ya sea punto y
aparte, cierre de interrogación, cierre de exclamación, dos puntos o punto y coma.
Ejemplo:
—No me digás que vos sos la hija de Estellita.
—Sí te digo.
—Pero cómo has crecido, mami.
—¿Te parece, papi?
Coleccionistas de polvos raros
Pilar Quintana
Para introducir una aclaración del narrador, se utiliza también el guion largo antes
de la aclaración. Si el diálogo continúa luego de la aclaración, se pone un guion
largo después de la aclaración del narrador.
Ejemplo:
—Tenés infiltrados —dijo el comisario.
—Sí —dijo Daniel.
* Notar que no existe espacio entre el guion largo y el principio del diálogo y que
se deja un espacio entre el final del diálogo y la aclaración del narrador (dijo…)
Cuando el diálogo va a continuar después de la aclaración del narrador (—dijo
Daniel—,) se debe poner otro guion largo al final de la aclaración del narrador, sin
espacio y con la puntuación respectiva (sea punto, coma, etc.) y luego, en la
misma línea, se continúa con el diálogo.
Ejemplo:
—No —dijo Daniel—, vengo de la casa de una flaca que me dejó loco.
—¡Ah! Son lindas las minas, pero son hijas de puta —dijo el taxista—. Yo ahora
salgo con yiros solamente, las otras son hijas de puta. A un yiro vos la invitás a
cenar y te agradece, le das un poco de cariño y te agradece, en cambio las otras...
¿Vos sabes que el perro es más inteligente que algunas minas?
* Fijarse que en el ejemplo anterior se usa la coma después del guion largo que
cierra la aclaración y también se usa el punto. Esto se puede usar
indiscriminadamente, de acuerdo a lo que se necesite en la oración, pero siempre
debe ir luego del guion largo que cierra la aclaración.
Excepciones
Como excepciones en la puntuación de los diálogos encontramos las siguientes:
La exclamación y el signo de interrogación se cierran siempre (si la frase ha
terminado) antes del guion largo que precede a la aclaración del narrador:
—¿Qué tal estás? —preguntó Zarza.
—¡Ea!, ¡ea! —refunfuñó el alcalde—. Id pronto, y no olvidéis pasar por el Parador
de Cimón y recoger al Mentor del Hecho del que os hablé esta mañana.
Los puntos suspensivos también preceden al guion largo de principio de
aclaración del narrador:
—No sé qué más decirte... —observó ella—. Me has dejado sin palabras.
Si, por ejemplo, necesitarías dos puntos, estos vendrían después de la aclaración
del narrador:
—No sé qué más decirte—observó ella, y añadió—: Me has dejado sin palabras.
Debajo transcribo un diálogo completo:
—¿Te estaban jodiendo esos flacos?
—Sí —dijo Daniel.
—¿Querés que volvamos para cagarlos a palos?
—No.
—Ahora andan todos los pendejos falopeados en la vereda. Tendrían que imponer
de nuevo el toque de queda.
—¿Qué es eso?
—Toque de queda, una ley para que nadie pueda andar por la calle después de
las diez de la noche.
—Pero si hacen eso, vos te quedás sin trabajo.
—Y bueno, qué se le va a hacer, habrá que aguantarselá. ¿Para dónde vamos?
—Avenida Entre Ríos al novecientos.
—¿Venís de laburar?
—No —dijo Daniel—, vengo de la casa de una flaca que me dejó loco.
—¡Ah! Son lindas las minas, pero son hijas de puta —dijo el taxista—. Yo ahora
salgo con yiros solamente, las otras son hijas de puta. A un yiro vos la invitás a
cenar y te agradece, le das un poco de cariño y te agradece, en cambio las otras...
¿Vos sabes que el perro es más inteligente que algunas minas?
—¿Te parece?
—Sí, mirá. Vos a un perro que hace algo mal le pegás bien, pero bien, no así un
chirlito, le das una buena paliza y no lo vuelve a hacer nunca más en toda la vida,
en cambio a una mina que hace algo mal aunque la fajes bien no aprende, se
olvida, sigue mandándose las mismas cagadas.
Una noche con Sabrina Love
Pedro Mairal