Antología de Poesía Española Medieval
Antología de Poesía Española Medieval
antología de
poesía española
Edad Media
(Promoción 2014-2016)
1.º de Bachillerato
Segunda antología de poesía española
Imagen de la portada
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Segunda antología de poesía española
Edad Media
Consideraciones generales. Textos y autores 5
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Segunda antología de poesía española
Importante
Respecto a la evaluación de las actividades de participación en clase
Los ejercicios resueltos correctamente y de manera completa suman una puntuación que forma parte de la
participación en clase y que puntúa en el ámbito de la expresión oral. Cada asterisco (∗) equivale a 0,1
puntos. Cada pregunta viene señalada con su puntuación máxima posible. El profesor responsable dará la
puntuación en función de la calidad de la respuesta proporcionada de acuerdo con cada ejercicio.
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Segunda antología de poesía española
Edad Media
Consideraciones generales
Cronología de la poesía medieval:
• Siglos XI-XII: jarchas mozárabes.
• Siglos XII y XIII: cantares de gesta, mester de juglaría.
• Siglo XIII: mester de clerecía, Gonzalo de Berceo.
• Siglo XIV: desintegración del mester de juglaría, arcipreste de Hita.
• Siglo XV o etapa del Prerrenacimiento: lírica tradicional castellana (cancioneros), romancero y
lírica culta: Jorge Manrique y marqués de Santillana.
El primer acercamiento al estudio de textos literarios medievales en lengua castellana lo haremos
a partir de la poesía tradicional. Junto a la literatura culta –escrita, inalterable y de autor
generalmente conocido– corre
paralela esta otra literatura
tradicional que muestra, a
veces, una extraordinaria
calidad artística. Esta literatura
pertenece al folclore, es decir,
al "saber tradicional del pueblo"
que, además de las
costumbres, los juegos, las
fiestas, las creencias,... incluye
como aspectos destacados los
cuentos, las leyendas, las
canciones y los romances.
Este folclore literario es una de
las más completas manifesta-
ciones de la cultura y el modo
de ser del pueblo que las
canta. Son varias las características que presenta esta clase de producción literaria:
1) La transmisión oral. Durante milenios, la palabra desnuda, mantenida en la memoria, fue el
único procedimiento de conservación y transmisión de la cultura literaria. El pueblo, que
considera estas formas literarias como algo suyo, las transmite oralmente, de generación en
generación, reelaborándolas. Dentro de este aspecto cabe destacar la musicalidad de estas
producciones.
2) Brevedad. El pueblo prefiere las composiciones breves que se pueden captar fácilmente y,
por eso, a veces se llega a una condensación quizás excesiva en el afán de reducir y eliminar
lo superfluo.
3) Sencillez. La literatura popular es sencilla en el fondo y en la forma. No presenta demasiados
convencionalismos ni artificios porque brota espontánea, como expresión de un sentir
general. Pese a ello, presenta una curiosa efectividad poética.
4) Anonimia. Hay un creador inicial, un individuo especialmente dotado que interpreta y expresa
el sentir del pueblo. Otros individuos, a través del tiempo, van rehaciendo la obra que se
considera un bien común a disposición de la comunidad.
5) Existencia de variantes diferentes. Como consecuencia del punto anterior, y también de su
carácter oral, aparece uno de los aspectos más claramente diferenciadores de la literatura
popular respecto a la culta: las numerosas variantes de un mismo cantar, cuento o romance.
Se distinguen cuatro núcleos líricos de producción en la península Ibérica en la Edad Media:
• El núcleo arábigo-andaluz: las jarchas.
• El núcleo catalán, muy influido por la lírica provenzal. Los subgéneros principales fueron la
cansó, el sirventés y la tençó.
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Segunda antología de poesía española
• El núcleo galaico-portugués, también muy influido por la lírica provenzal. Los subgéneros más
destacados fueron las canciones de amigo y las canciones de amor.
• El núcleo castellano.
1
Con el descubrimiento en 1948 por el hebraísta Samuel Miklos
Stern, en colaboración con el arabista Emilio García Gómez, de las
jarchas, se pone en evidencia la existencia en la península Ibérica
de una lírica escrita en romance antes de la aparición de la poesía
trovadoresca. Todas las jarchas han sido fechadas entre mitad del siglo XI
y finales del siglo XII.
La jarcha es una composición poética tradicional y breve, en mozárabe,
lengua romance, o en árabe dialectal y de genética oral que forma parte
de los últimos versos de una moaxaja1 a modo de vuelta o estribillo y en
clara posición climática, composición hispano-árabe que más tarde se
incluyó tanto en las moaxajas hebreas como en las propiamente árabes.
La estructura estrófica predominante de la jarcha es la cuarteta, aunque también pueden
encontrarse dísticos (pareados) y trísticos monorrimos. El número de sílabas de los versos oscila
entre diez y doce, aunque también es frecuente la presencia de versos hexasílabos combinados
con heptasílabos; las isometrías2 son poco frecuentes, aunque siempre retoma el hilo de la
moaxaja en su mismo metro. En cuanto a la rima, se puede encontrar tanto la asonancia perfecta,
tendencia predominante, como el versolibrismo.
La jarcha se convierte, pues, en el remate de una composición mucho más elaborada y refinada
como es la moaxaja, funcionando como apoyo para expresar un sentimiento de amor con intenso
lirismo, de tal manera que se mezclan dos concepciones líricas diferentes, la oriental y la romance.
Son cuatro las composiciones objeto de estudio: “Vayse meu corachón de mib”, “Garid vos, ay
yermanielas”, “¿Qué faré, mamma?” y “Si me quereses”, todas ellas pertenecientes al siglo XI.
2
Sin embargo, la forma estrófica peculiar de Castilla es el
villancico, poema tradicional de transmisión oral y de los
que se pueden conocer diferentes versiones, que resulta
ser la castellanización de la moaxaja y el zéjel, eso sí, sin la
jarcha. El villancico acabará siendo la forma estrófica más
popular de la lírica castellana hasta el siglo XVII, época en la que
fue sustituida por la seguidilla. El villancico suele tener dos partes
claramente diferenciadas: el cantarcillo inicial o cabeza y una
ampliación o desarrollo del mismo conocido por el nombre de
glosa que incluye la mudanza, a la que pueden seguir el verso de
vuelta o el verso de enlace y el estribillo. Otros aspectos a tener
en cuenta son los siguientes:
• Lo más antiguo y tradicional del villancico es el cantarcillo inicial; la glosa es una especie de
comentario y explicitación del tema inicial, realizada por un poeta culto con adecuación a las
formas de la poesía culta. Puede ocurrir que la glosa o mudanza haya sido tan bien acogida
por el público que se haya tradicionalizado, formando entonces una unidad semántica y
estilística con el cantarcillo inicial.
1
La moaxaja fue creada a comienzos del siglo X por el ciego Muccadan ibn Moafa de Cabra. Se trata de una
composición culta en cinco estrofas de dos partes cada una: la primera de ellas tiene rima propia, la segunda
parte es común a todas las estrofas y, a veces, también encabeza el poema: aquí se incluye la jarcha. Puede
estar escrita en árabe o hebreo clásicos con un cantarcillo vulgar al final (jarcha). Junto al zéjel, escrito en
árabe dialectal andalusí y sin jarcha, serán los modelos del villancico castellano.
2
Se trata de los versos denominados isosilábicos, es decir, poemas formados por versos de igual metro.
Frente a ellos hallaríamos los denominados versos anisosilábicos.
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El Cantar de Mio Cid es el cantar de gesta más antiguo en lengua castellana que se ha
conservado de forma casi completa (falta el primer folio y algunos versos del interior). Se
conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid en un manuscrito copiado en 1307 por un tal Per
Abbat. En total, los versos que se conservan suman 3.730. La obra es anónima. Su métrica es
irregular y se compone de series o tiradas de versos anisosilábicos, divididos en dos hemistiquios
asimétricos separados por una fuerte cesura y con una misma
rima asonante. La medida de los versos oscila entre las diez y
las veinte sílabas. El poema relata la historia de un infanzón
castellano, Rodrigo Díaz, que adquirió fama por su valor en el
combate y por sus victorias. Consta de tres partes o cantares:
Cantar del destierro, Cantar de las bodas y Cantar de la afrenta
de Corpes. Como todos los cantares, este fue compuesto para la
recitación oral. Por este motivo son muy frecuentes
determinados recursos: las expresiones formularias, de muy fácil
repetición; las llamadas al oyente; el empleo de exclamaciones…
Los diálogos se presentan sin verbos introductorios, hecho
compensado por la gesticulación, el cambio de tono de voz, los
silencios, los movimientos corporales…, como si se tratara de
una representación teatral.
La continuidad de los cantares de gesta castellanos la tuvo presente y fue estudiada por
Menéndez Pidal. Este reconoció cuatro etapas:
• Inicios o formación (siglos VIII-XI). Se componen cantares breves sobre diferentes
personajes históricos castellanos. Al final del periodo se inicia la difusión de los temas
franceses por juglares que penetran por la vía compostelana.
• Auge o plenitud (siglos XI-XIII). Gran influencia de la épica francesa.
• Etapa de las prosificaciones (siglos XIII-XIV). Aparición de las crónicas.
• Época de la decadencia (siglos XIV-XV). Se da entrada a elementos novelescos y
legendarios, se acentúan los elementos dramáticos. Los largos poemas se fraccionan y sólo
sobreviven los episodios más apreciados, convertidos ahora en poemas independientes que
constituyen un nuevo estilo denominado romances.
Los fragmentos que estudiaremos detalladamente del Cantar de Mio Cid corresponden a dos de
sus partes: los dos primeros se insertan en el Cantar del destierro y el tercero y último pertenece al
cantar tercero o final, Cantar de bodas.
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Desde finales del siglo XIV, la épica cae en el olvido en toda Europa,
pero en la península Ibérica el pueblo recordó los fragmentos más
interesantes de los cantares de gesta, transmitiéndolos de forma oral
(memoria popular) o recogidos por fuentes escritas a través de las
colecciones de cancioneros, de romances o pliegos sueltos. El romancero
acoge un conjunto riquísimo de poemas anónimos de carácter popular.
Estos poemas se difundieron y transmitieron oralmente durante los siglos
XIV y XV, y fueron recogidos por escritores del siglo XVI. El romancero
pervivirá en el siglo XVI y será recuperado en autores del siglo XX.
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Segunda antología de poesía española
La transmisión oral explica el hecho de que sean anónimos o de que muchos de ellos se
conserven en diferentes versiones. La gente los aprendía de memoria y los podía cantar o recitar
en diferentes momentos del día. Y unas veces por error y otras por deseo de mejorarlos, se les
cambiaba alguna palabra o se les suprimían o añadían versos. De esta manera se iban
reelaborando y apareciendo variantes sobre un mismo romance. Muchos de los romances son
fragmentos de los antiguos cantares de gesta. Destacan en el conjunto los que se inspiran en los
hechos del Cid. Esta procedencia explicaría su métrica, bien con el uso del verso octosílabo o el
hexadecasílabo, siempre asonante en los versos pares o monorrimos respectivamente.
Los temas más tratados en los romances son los heroicos, procedentes de la historia clásica y
de los cantares de gesta, pero el sentimiento popular enriqueció esta temática con elementos
líricos y novelescos y con temas de la vida contemporánea, sobre todo con episodios de la lucha
contra los musulmanes en tierras hispánicas. De acuerdo con esto se dividen en dos grandes
grupos: 1) Histórico-épicos, de carácter heroico. A su vez se subdividen, de acuerdo con el tema
que tratan, en a) romances de tema nacional: Ciclo del rey don Rodrigo y la pérdida de España,
Ciclo de Bernardo del Carpio, Historia de los Condes de Castilla (aquí se incluyen el ciclo de
Fernán González, el ciclo de los infantes de Lara, el ciclo de la condesa traidora y el ciclo del Cid,
éste último presionado por un mayor subjetivismo y novelización, pues se aleja del verismo y la
verosimilitud narrativa de los cantares épicos de donde deriva), romances noticieros y romances
fronterizos (donde se incluye la categoría de los moriscos de acuerdo con la maurofilia de la
época); b) de tema clásico (griegos y romanos); y c) romances de tema extranjero, como el ciclo
Carolingio y el ciclo Bretón; 2) Lírico-novelescos, de carácter amoroso y/o ficticio. En cambio, por
su estructura pueden ser clasificados como romance-cuento (historia completa) o como romance-
escena (in media res), con final abierto o truncado.
A nivel estilístico se distinguen por su viveza narrativa, por su extremada sencillez de recursos
(que se reducen a repeticiones expresivas, aliteraciones y a un metaforismo muy simple, prefieren
la narración [dinamismo narrativo] a la descripción, con el uso mezclado de las formas verbales),
mezcla de narración y diálogo, espontaneidad, llamadas de atención continuas a los oyentes y una
ausencia casi total de elementos extraordinarios o maravillosos, una adjetivación contenida y por la
misma asonancia de sus versos. La mayoría de ellos entran directamente y sin necesidad de
preliminares en el asunto (in media res) y lo interrumpen bruscamente, lo que se ha venido a llamar
fragmentarismo, lo que tiene efectos muy positivos en cuanto que potencia líricamente el poema.
5
En el siglo XIV pervive el estilo y el hacer del mester de clerecía, pero
en sus composiciones ya se pueden observar los cambios de todo
tipo que se están produciendo. En este contexto tenemos el Libro de
Buen Amor (LBA), de Juan Ruiz, famosamente conocido por Arcipreste
de Hita, aunque el título le viene dado por el filólogo Ramón Menéndez
Pidal. Todo el libro está escrito en forma autobiográfica, más literaria que literal, que representa,
más que a un hombre, a todos los hombres, y que actúa como elemento unificador de toda una
serie de contenidos de tema heterogéneo y cuyas fuentes son, asimismo, muy diversas.
Dentro del didactismo general que se extrae de toda la obra, en determinados momentos se
dirige a un público restringido, los clérigos, que en el momento de la publicación sufrían castigo,
fruto del endurecimiento de las disposiciones disciplinares eclesiásticas a principios del siglo XIV.
Es por ello, que se puede afirmar que el LBA posee todo él un carácter clerical, tanto en su origen
como en sus destinatarios.
La estructura básica del LBA es un marco narrativo que admite la interpolación de piezas sueltas
de diversos tipos. Pero frente a tanta heterogeneidad de asuntos y formas, el LBA presenta una
perfecta estructura interna según la normativa retórica del sermón literario, que se atiene a las
leyes de la argumentación escolástica: enunciado de una tesis que el autor trata de probar con tres
tipos de argumentos y la ejemplificación:
• Prólogo, donde se tratan diferentes cuestiones previas.
• Tesis: las relaciones sexuales son de derecho natural.
• Cuerpo de la argumentación. Tipos de argumentos: 1) De autoridad; 2) De experiencia
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Segunda antología de poesía española
El libro fue compuesto en época de Alfonso XI (reinado 1325-1350). En esta época se recrudece
el dominio feudal sobre una población que intenta por todos los medios buscar la libertad
emigrando hacia tierras recién conquistadas y que busca la protección regia. La Iglesia vivía
inmersa en una reforma del clérigo castellano, tanto en el plano intelectual como en el fenómeno de
su relajación social.
El contexto literario vive entre dos participaciones, una secular, la tradicional, que se sustenta
básicamente en la oralidad (mester de Juglaría y trovadoresca), y otra basada en la creación
escrita y culta (mester de Clerecía).
No sabemos de otra creación de Juan Ruiz. Pero tampoco tenemos un modelo claro seguido por
el autor, lo que ha creado gran controversia entre los críticos literarios.
El estilo del libro es, en general, bastante irónico, lo que proporciona en más de un momento
situaciones cargadas de humor (ver serranas).
Las fuentes son muy diversas, dada la complejidad de la obra, pero para nuestro interés,
básicamente destacan tres:
• La tradición grecolatina, en particular Ovidio, en su obra Ars amatoria.
• El Pamphilus, comedia humanística de tradición ovidiana, que da cuenta de intrigas
amorosas en primera persona, modelo del episodio de doña Endrina y don Melón.
• Los cuentos o enxiemplos se basan en la tradición oriental, cuya función didáctica era la
transmisión del saber, en especial a los futuros príncipes y gobernadores, motivo que llevó a
su traducción al castellano (El libro de El Conde Lucanor de don Juan Manuel), pero que en
este caso intentaría aleccionar a otro grupo social: el clero.
• Fuentes cultas trovadorescas, como las pastorelas y las serranillas.
6
Coplas a la muerte de su padre es la composición más valorada
y estudiada de Jorge Manrique, también citadas como Coplas a la
muerte del maestre don Rodrigo, y fechadas con posterioridad a la
defunción de don Rodrigo, el 11 de noviembre de 1476, aunque es muy
posible que la obra se iniciase con anterioridad a esa fecha.
La intención del autor es la de proporcionar unos parámetros que
sirvan para el momento de la muerte, memento mori, fundamento que
debía ocupar a una clase noble orgullosa de sí misma, justo la clase
social receptora de la obra. Se trata de un poema consolatorio que va
más allá de las formas elegíacas tradicionales. Frente a esta lírica culta
o cortesana, sigue existiendo una corriente popular y tradicional, de
carácter anónimo, cuyo tesoro más preciado se ubica en el Romancero.
La visión de la muerte le corresponde a una muerte serena, frente a
una visión más tremendista por parte de la cultura medieval en sus manifestaciones sociales y
literarias de esa época. Por otro lado, su visión del mundo medieval los recoge en los aspectos que
aparecen en su obra, el tratamiento que da a cada uno de ellos, la exposición de qué es lo que más
le interesa del mundo y por qué, se presenta un cuadro de costumbres de su época y también
presenta una actitud crítica ante la sociedad medieval.
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Segunda antología de poesía española
Se considera al siglo XV una etapa de transición entre la Edad Media y la Edad Moderna. Como
en todo periodo de cambio, se pueden apreciar en éste las manifestaciones de una crisis, originada
por el hundimiento de los valores seculares políticos, culturales o religiosos. Estamos en un siglo
donde el poder real intenta subyugar al poder de la nobleza, fuertemente enraizado. El
expansionismo castellano hacia el sur peninsular permite la ocupación de nuevas tierras y el
reparto de éstas, lo que, si bien favorece en primera instancia al rey, que es quien hace los
partimientos, refuerza la posición de una nobleza que todavía asienta su economía en la guerra,
aunque aumenta la presencia de una nobleza culta y cortesana cerca del monarca. Frente a esa
nobleza, y aliada de la monarquía, existe una burguesía en alza que potencia la influencia de las
ciudades, cultural y políticamente. Por otra parte, el expansionismo de la Corona de Aragón hacia
Italia, va a permitir el contacto entre culturas y la introducción de la cultura italiana (siglo XV) y su
posterior predominio (siglos XVI y XVII), a través de los postulados humanistas, para decaimiento
de la influencia provenzal.
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Segunda antología de poesía española
Actividades
1. ¿Qué crees que puede expresar cada uno de estos poemillas? (∗∗)
2. ¿Cuál es el tema principal de este conjunto de composiciones? ¿De quién es la voz
que nos habla en las jarchas? (∗∗)
3. ¿Con qué clase de parlamento identificarías cada una de esas composiciones? Extrae
una conclusión de tus respuestas. (∗∗)
4. En general, ¿cómo se caracteriza el amor en estas cancioncillas? ¿Se diría que se
representa más bien como una experiencia conflictiva o como una experiencia
satisfactoria? (∗)
5. Las jarchas presentan una estructura «parateatral» ¿Qué puede significar esta
expresión en relación a los textos? ¿Cuál de las composiciones que se te presentan
sigue la estructura del diálogo? ¿Qué figuras femeninas aparecen en las tres últimas
composiciones? (∗∗)
6. Fija tu atención en la forma externa de las dos primeras jarchas (métrica y rima) ‘Vayse
meu corachón de mib’ y ‘Garid vos, ay yermaniellas’. Examínalas en su versión
mozárabe y da cuenta de las características formales que potencien su musicalidad.
(∗∗)
7. ¿Cómo se consigue la rima en los versos pares de la cuarta jarcha ‘Si me quereses’?
(∗)
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Segunda antología de poesía española
8. ¿Qué es un dístico? Relaciona esta estructura métrica con una de las cuatro jarchas.
(∗)
9. Las jarchas pertenecen al género lírico. Justifica esta respuesta y utiliza para ello
ejemplos que se apoyen en el uso de la lengua extraídos de la segunda jarcha ‘Garid
vos, ay yermaniellas’. (∗∗∗)
Respuestas:
10. Desde el punto de vista lingüístico, las jarchas presentan una serie de características
básicas. Identifícalas en esta serie. (∗∗)
Bilingüismo Léxico culto Predomina el verbo
Diglosia Léxico popular Retoricismo
Monolingüismo Estilo nominal Sencillez expresiva
11. Relaciona las siguientes características del lenguaje poético de las jarchas con los
ejemplos que se te ofrecen extraídos de los textos estudiados. (∗∗)
Sin el habīb non vivireyu;
1 Puede presentar una localización concreta
advolarey demandare
2 Comienzan sin referencia alguna Garid vos, ¡Ay yermaniellas!
Si me quereses,
3 Los vocativos están muy presentes
ya uomne bono…
¿Qué faré mamma?
4 Tono intimista
Meu-l-habib est' ad yana
5 Estilo muy popular ¿Qué faré mamma?
12. Averigua qué es una moaxaja y qué clase de relación mantienen éstas con las jarchas.
(∗∗)
13. Investiga y descubre los elementos históricos, sociales, culturales y lingüísticos que
debieron influir en la existencia y creación de las jarchas. (∗∗)
La lírica galaico-portuguesa
Lee esta composición poética y luego resuelve la pregunta:
Martim Códax (2.ª mitad s. XIII-inicio s. XIV): Ondas do mar do Vigo
Original Traducción
Ondas do mar de Vigo, Olas del mar de Vigo,
se vistes meu amigo? ¿habéis visto a mi amigo?
E, ay Deus, se verrá cedo? ¡Ay Dios! ¿Vendrá pronto?
Ondas do mar levado, Olas del mar levantado,
se vistes meu amado? ¿Habéis visto a mi amado?
E ay Deus, se verrá cedo? ¡Ay Dios! ¿Vendrá pronto?
Se vistes meu amigo, ¿Acaso habéis visto a mi amigo,
o por que eu sospiro? aquél por quien yo suspiro?
E ay Deus, se verrá cedo? ¡Ay Dios! ¿Vendrá pronto?
Se vistes meu amado, ¿Habéis visto a mi amado,
por que ei gran cuidado? por quien tengo gran cuidado?
E ai Deus, se verrá cedo? ¡Ay Dios! ¿Vendrá pronto?
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Segunda antología de poesía española
Actividad
1. Realiza un ejercicio de comparación, es decir, dar cuenta de los elementos comunes y
diferentes entre las jarchas y esta cantiga, tanto a nivel temático como de la estructura
externa (métrica del verso). (∗∗∗)
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Segunda antología de poesía española
6
Esta cancioncilla, tomada con toda probabilidad de la poesía tradicional, fue integrada por Luis de Góngora
en una letrilla dirigida a su amigo el marqués de Flores de Ávila. Con la palabra flores, pues, Góngora invoca
al mismo tiempo a su amigo y a las flores del campo, que, por lo efímero de su belleza, suelen simbolizar la
transitoriedad de todo lo humano.
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Segunda antología de poesía española
Actividades
1. ¿Qué sentimiento se nos transmite en la canción ‘En Ávila, mis ojos’ a través de la
repetición del topónimo? (∗)
2. Llama la atención en este mismo poemilla la repetición del sintagma preposicional, y al
mismo tiempo topónimo, En Ávila en los versos 1, 2, 3 y 5. Averigua qué nombre recibe
este recurso poético por repetición, aunque en diferente posición y en distintos versos y
que utilidad persigue en esta composición. (∗∗)
3. Marca en la canción ‘Miraba la mar la mal casada’ el cantar inicial o cabeza, el estribillo
y la mudanza o glosa. En esta misma canción se usan al mismo tiempo dos recursos
poéticos en los dos versos iniciales para remarcar el drama que vive la protagonista de
la canción. Uno ya lo sabes, ¿y el otro? (∗∗)
4. De los poemas que se te presentan en este apartado, ¿cuáles son canciones de
amigo? ¿Qué tienen en común con las jarchas? (∗∗)
5. ¿Cuál de estas canciones crees que es una alborada? ¿En qué se diferencia de la
albada? Justifica tus respuestas. ¿Qué función tiene aquí el uso del paralelismo? (∗∗)
6. ¿Qué flores aparecen nombradas en el poema “Aprended, flores, de mí…”? Recoge
todas las expresiones que se utilizan para referenciarlas, así como el número del verso
donde se localizan. (∗∗)
7. ¿Qué elemento plantea en común el autor para cada una de esas flores según se
atestigua en el poema? Justifica tu respuesta mediante ejemplos extraídos de los
versos. (∗∗∗)
8. De acuerdo con las respuestas dadas a la pregunta anterior, ¿con qué flores se
identifica el autor y con qué no y por qué motivo? (∗∗)
9. ¿En qué versos de la segunda estrofa se recoge toda una elipsis temporal? (∗)
10. En Aprended, flores, en mí… el tema principal se recoge en la primera estrofa, que se
va a repetir a lo largo de la letrilla en forma de estribillo. ¿Qué tópico literario recoge el
tema principal y qué clase de gradación temática sigue el texto? (∗)
11. Explica el simbolismo que contienen los versos de la canción ‘Dentro en el vergel
15
Segunda antología de poesía española
moriré’ por lo que refiere a las palabras vergel, rosas y matar y morir. (∗)
12. Analiza la estructura externa de los cinco textos. (∗∗ por cada texto)
13. Relaciona las dos columnas de forma correcta en relación al poema ‘Aprended, flores,
en mí...’ (∗∗)
14. ¿Por qué crees que abundan los recursos poéticos basados en las imágenes, esto es,
en la comparación, la metáfora, la personificación y la antonomasia? ¿Por qué crees
que el autor hará uso de la antítesis? (∗∗)
15. Toda la poesía lírica popular que has trabajado fue recopilada en diferentes
cancioneros. ¿Qué son y cuáles han sido los más importantes que se han conservado?
(∗∗)
7
Los motivos por los que el Cid es desterrado debían recogerse en alguno de los tres primeros folios del
manuscrito que nunca fueron recuperados.
8
El Cid derrama sus lágrimas en silencio, esto es, sin exhibir su dolor como lo haría un plebeyo o una
plañidera (mujer que llora en los entierros).
9
Mirando. Se refiere a los dominios que debe abandonar el Cid, sugeridos en el pronombre clítico o átono
los.
10
Puerta chica abierta en otra mayor.
16
Segunda antología de poesía española
[35] La defensa de Alcocer19. Los del Cid socorren a Pero Bermúdez que lleva la
enseña al grueso de los moros.
Narrador
Embrazan los escudos delante los corazones20; 715
bajan las lanzas, abueltas de los pendones21
inclinaron las caras, arriba de los arzones22;
11
Puertas sin candados. El Cid ha recogido lo que puede llevar consigo, pues su patrimonio solariego ha sido
confiscado por el rey.
12
Percha o gancho donde se ponían las aves de cetrería o donde se colgaba la ropa (arabismo). Las perchas
están vacías de las ropas propias de una persona con bienes, lo que indica su estatus nobiliario.
13
Preocupaciones.
14
Esto han tramado mis enemigos. El Cid atribuye su destierro a las maquinaciones de los nobles rivales
quienes han dispuesto al rey en su contra. Los augurios anunciados en los versos 11 y 12 son, pues, de
signo contradictorio.
15
Aguijar,… soltar las riendas: marchar al galope.
16
Ave rapaz cuya posición predecía el futuro. Si aparece volando a la derecha es signo de buenos augurios;
si se muestra a la izquierda (CD: la) es presagio de desastre.
17
Se encogió de hombros, bien por perplejidad ante la situación, bien porque encogiendo los hombros y
sacudiendo la cabeza suponía un gesto habitual de rechazo o de indiferencia a los malos presagios; quizás
se muestre incrédulo.
18
Interjección para expresar la alegría por recibir buenas noticias (arabismo). Entre los árabes, albricia era
propiamente el regalo o recompensa que se daba al mensajero de una buena noticia.
19
Tras la conquista de Castejón, el Cid se adueña de múltiples territorios en el valle del río Jalón, entre Soria
y Zaragoza. La ocupación del castillo de Alcocer, la plaza más importante de la zona, causa gran alarma
entre los pueblos vecinos, que piden ayuda al rey Tamín de Valencia. El rey moro envía contra el Cid a un
ejército de tres mil hombres mandado por los generales Fariz y Galve, quienes ponen cerco a Alcocer. Los
del Cid soportan el asedio durante tres semanas, pero al fin deciden salir a luchar, a pesar de la evidente
ventaja numérica con que cuenta el enemigo.
20
Se ponen los escudos al brazo sobre el pecho. Ejemplo singular de la capacidad poética de autor. La
parataxis, el uso, concisión y elección de los verbos y sustantivos imprimen tal rapidez al relato que es un
prodigio de dinamismo narrativo, a la vez que un cuadro de vistosa plasticidad. El poeta vuelve a pintar el
mismo cuadro al relatar los juicios de Carrión, vv. 3615-3617, lo que le convierte en un pasaje formulario,
muy común en la épica heroica medieval.
21
Banderolas. Los guerreros ponen las lanzas en posición horizontal, dispuestas para el ataque.
17
Segunda antología de poesía española
22
Fuste de la silla de montar a caballo.
23
Golpear con fortaleza de ánimo.
24
Ejemplo singular de la capacidad poética de autor. La parataxis, el uso, concisión y elección de los verbos
y sustantivos imprimen tal rapidez al relato que es un prodigio de dinamismo narrativo, a la vez que un
cuadro de vistosa plasticidad. La fórmula épica o más conocido por epíteto épico se relaciona con la
disposición favorable de los astros.
25
Fila de soldados, formación. El enemigo ataca al grupo armado donde está Pedro Bermúdez.
26
Como cada uno de los caballeros mató a un enemigo, si estos eran trescientos, tantos enemigos mataron.
27
"En ataque de ida, cada caballero mata a un moro; en el de vuelta, cada uno vuelve a matar a otro".
28
La descripción de la batalla es formularia y característica del estilo épico medieval europeo.
29
Recurso propio de la oralidad.
30
Escudo pequeño y ligero de cuero usado por los musulmanes.
31
Túnica de malla metálica o hecha de cuero y recubierta de escamas o de anillos de metal. Las llevaban
sólo los caballeros.
32
Romper las mallas o las piezas de la loriga.
33
Según la religión de los combatientes, así era la invocación para la lucha: los moros, a Mahoma; los
cristianos, a Santiago.
34
En poco espacio del terreno de batalla.
35
Empieza aquí una enumeración de caballeros, repetida con ligeras variaciones en otras tiradas. Esta
técnica es un recurso habitual de la epopeya, como en el canto II de la Iliada. Junto a cada caballero se le
añade un rasgo en forma de epíteto o apelativo épico.
36
Minaya o hermano. Lugarteniente del Cid (personaje histórico) y señor de Zorita (hoy Zorita de los Canes)
entre 1097 y 1114, localidad ubicada a orillas del Tajo alto, cercana a Guadalajara, en la comarca de La
Alcarria.
37
Personaje ficticio que mantiene activo el tema de Burgos, y en parte dar satisfacción a la ciudad que no
había podido prestar ayuda al Cid en el momento del destierro.
18
Segunda antología de poesía española
38
Importante, destacado.
39
Muño Gustioz era cuñado de doña Jimena.
40
A quien el Cid había criado en su palacio.
41
Conde al servicio del Cid y señor del señorío de Montemayor (personaje histórico). Fue nombrado conde
de Coimbra por Alfonso VI.
42
Posible sobrino del Cid.
43
Vasallo del Cid. Hermano menor de Gonzalo, conde de Lara; ambos firmaron la carta de arras de doña
Jimena en 1074 (personaje histórico).
44
Caballero aragonés al servicio del Cid (personaje histórico).
45
Sobrino del Cid y primo de sus hijas (personaje histórico no comprobado).
46
Visir, general árabe (arabismo).
47
Le dio tal golpe de espada con su brazo derecho que le cortó por la cintura, y la mitad superior cayó al
suelo. Hazaña extraordinaria que resalta la fortaleza del Cid. Dadas las armas y el vigor de aquellos
caballeros, pudiera darse tal prodigio, pero se trata, al fin y al cabo, de un tópico literario medieval muy usado
por los cronistas de la época.
48
Mi principal colaborador. Formulismo.
49
Se refiere al ejército musulmán.
50
Famoso, nombrado.
51
(y Galve) Personajes ficticios, generales del rey moro de Valencia Tamín.
19
Segunda antología de poesía española
52
Los yelmos, con una pieza protectora para la nariz, podían estar adornados, como aquí de manera
especial los de los caudillos musulmanes.
53
Población aragonesa cercana a Calatayud, provincia de Zaragoza.
54
La expresión de malos y de traidores es una expresión legal que se empleó después en los desafíos: es
parte de la fórmula dirigida al adversario para proceder al duelo, pero aquí no se completa con la afirmación
de que confesarán los infantes por su propia boca la acusación. El moro está a punto de desafiar a los
malvados infantes, pero no llega a hacerlo por su relación con el Campeador y la presencia de sus hijas.
55
Poco tengo en consideración cualquier noticia que venga de los infantes de Carrión.
56
Es decir, armados.
57
Río aragonés, afluente sur del Ebro.
58
Como hombre prudente.
20
Segunda antología de poesía española
59
Se refiere a la población de Molina de Aragón, provincia de Guadalajara.
60
Terreno pantanoso, tierra de ansares, en el valle del río Arbujuelo en el momento que se junta con el río
Jalón, cerca de la población soriana de Medinaceli.
61
A la izquierda.
62
Localidad de la provincia de Guadalajara, cercana a Medinaceli.
63
Un castillo bien defendido.
64
Cerca de Atienza. Hoy es la sierra de Pela. En la época descrita era la frontera medieval del reino de
Castilla con la taifa de Toledo.
65
Pasaron por este paraje de forma rápida.
66
Griza (topónimo) y Álamos (nombre de persona) son hoy desconocidos.
67
Cuevas. Quizá los versos 2694-2695 se refieran a una antigua leyenda de encantamiento, muy extendidas
por la Península. En concreto, el pasaje puede aludir a un tal Álamos que pudiese poblar la población de
Griza y que encerró en unas cuevas subterráneas a Elfa, mujer o espíritu femenino. Estos versos no
presagian nada bueno y contribuyen a crear una atmósfera de incertidumbre y miedo ante lo que pueda
suceder.
68
San Esteban de Gormaz, provincia de Soria. Al norte del itinerario se trata de un lugar seguro, pero ya
demasiado lejano.
69
El poeta va señalando con asombrosa exactitud el itinerario que sigue la comitiva hasta Corpes.
70
Las ramas de los árboles alcanzan las nubes. El poeta crea una atmósfera de terror mediante la
exageración de rasgos reales, como la niebla se pega a las ramas de los árboles en las zonas montañosas y
boscosas. Todo lo contarios del locus amoenus y más propio de un locus horroris (expresión de A.
Montaner).
71
Anticipación o prolepsis típica del estilo épico.
72
Animal de carga.
73
Los del séquito, tanto criados como vasallos.
74
Divertirse, aquí eufemismo con sentido erótico, pero las intenciones de los infantes son muy otras, como
acaba de recordar el narrador en el verso 2704.
75
Bien a gusto.
21
Segunda antología de poesía española
Infantes
⎯Creedlo bien, doña Elvira y doña Sol,
aquí seréis escarnecidas76 en estos fieros montes. 2715
Hoy nos partiremos y dejadas seréis de nos;
no tendréis parte en tierras de Carrión.
Irán estos mandados al Cid Campeador;
nos vengaremos en ésta por la del león77.
Narrador
Allí les quitan los mantos y los pellizones78; 2720
déjanlas en cuerpo y en camisas y en ciclatones79.
¡Espuelas tienen calzadas los malos traidores!
En mano prenden las cinchas resistentes y fuertes.
Cuando esto vieron las dueñas80, hablaba doña Sol:
Doña Sol
⎯¡Por Dios os rogamos, don Diego y don Fernando, nos! 2725
Dos espadas tenéis tajadoras81 y fuertes;
a la una dicen Colada y a la otra Tizón82;
cortadnos las cabezas, mártires seremos nos83.
84
Moros y cristianos hablarán de esta razón;
que, por lo que nos merecemos, no lo recibimos nos; 2730
tan malos ejemplos85 no hagáis sobre nos.
Si nos fuéremos majadas86, os deshonraréis vos;
os lo retraerán en vistas o en cortes87.
Narrador
Lo que ruegan las dueñas no les ha ningún pro88.
ya les empiezan a dar los infantes de Carrión; 2735
con las cinchas corredizas, májanlas89 tan sin sabor;
con las espuelas agudas, donde ellas han mal sabor,
rompían las camisas y las carnes a ellas ambas a dos;
76
Burladas.
77
Los infantes de Carrión fueron duramente escarnecidos por cobardes por los hombres del Cid en este
tercer cantar (ver tirada 112 en el texto completo). El motivo fue su actitud ante un león escapado de su jaula,
quien solo fue dominado, sin dificultad alguna, por el Cid.
78
Vestido de piel que llevaban tanto los hombres como las mujeres; se ponía sobre el brial o túnica y debajo
del manto.
79
El ciclatón era de tela fina de seda; cuando los briales o túnicas se hacían con tela de seda con adornos de
oro, se llamaban ciclatones.
80
Se refiere a las hijas del Cid, doña Elvira y doña Sol.
81
Cortadoras.
82
Nombre dado por el Cid a sus espadas y que regaló a sus nuevos yernos en los esponsales con sus hijas
como dote.
83
Las hijas del Cid prefieren ser decapitadas, forma de ejecución de los nobles, antes que ser azotadas
deshonrosamente como villanas.
84
Todo el mundo.
85
Tan grandes crueldades, expresión relacionada con el martirio.
86
Golpeadas.
87
Las reuniones podían ser, según su importancia: juntas, vistas y cortes, las más solemnes. Otra
anticipación propia del estilo épico.
88
Los infantes no escuchan las súplicas de las dueñas.
89
Golpéanlas.
22
Segunda antología de poesía española
90
Brillante.
91
Al modo de la presencia del coro en la tragedia griega, se aumenta el efecto dramático y la implicación
emocional de público.
92
Tienen.
93
Compitiendo los dos.
94
Los infantes culminan su afrenta robando a las hijas del Cid y dejándolas casi desnudas a la intemperie
frente a las fieras del bosque.
95
El narrador vuelve a evocar la figura del Cid con lo que crea la expectación del público sobre su venganza.
96
No se pueden auxiliar ni con la palabra.
97
Mujeres que viven con hombres sin estar ambos casados, concubinato.
98
“No deberíamos haberlas tomado ni siquiera como acompañantes, a no ser que alguien hubiese insistido
en ello (rogadores), pues no eran nuestras iguales para ser nuestras mujeres legítimas”. Tanto no lo fueron
porque al fin y al cabo doña Elvira y doña Sol eran parientes del Rey por parte de su madre, y nietas del
conde de Oviedo. A un autor de carácter eclesiástico le interesaba dejar bien claras las intenciones de los
indignos esposos para considerar más tarde nulos estos matrimonios y dejar libres a las hijas del Cid para
poder contraer legítimamente nuevas nupcias con los infantes de Navarra y Aragón.
99
Los infantes insisten en el episodio del león como deshonra, que consideran deshonra con la afrenta de
Corpes.
23
Segunda antología de poesía española
Prosificación
Cantar del destierro
1. Con los ojos llenos de lágrimas, el Cid volvía la cabeza para contemplar por última vez sus
dominios. Y vio las puertas abiertas y los postigos sin candados; vacías las perchas, donde antes
se colgaban mantos y pieles, o donde solían posar los halcones y los azores mudados. Suspiró el
Cid, lleno de tribulación, y al fin dijo con gran mesura:
⎯¿Loado se a Dios! A esto me condena la maldad de mis enemigos.
2. Ya aguijan, ya sueltan la rienda. A la salida de Vivar vieron la corneja al lado derecho del
camino; entrando en Burgos, la vieron por el lado izquierdo. El Cid se encoge de hombros, y
sacudiendo la cabeza:
⎯¡Albricias, Alvar Fáñez! ¡Nos han desterrado!
35. Embrazan frente a los pechos los escudos, enristran las lanzas, envuelven los pendones, se
inclinan sobre los arzones con ánimo de acometer atrevidamente.
El que en buena hora naciera dice a grandes voces:
⎯¡A ellos, mis caballeros, en el nombre de Dios! ¡Yo soy Ruy Díaz de Vivar, el Cid Campeador!
Todos dan sobre la fila en la que está luchando Pedro Bermúdez. Son trescientas lanzas con
pendones, y de sendos golpes mataron a trescientos moros. Al revolverse cargan otra vez y matan
otros trescientos.
36. Allí vierais subir y bajar tantas lanzas, pasar y romper tanta adarga, tanta loriga quebrantarse y
perder las mallas, tantos pendones blancos salir enrojecidos de sangre, tantos hermosos caballos
sin jinete. Los moros invocan a Mahoma y los cristianos a Santiago. En poco trecho yacían por el
campo no menos de mil trescientos moros.
37. ¡Oh, qué bien lidia, sobre dorado arzón, el Cid Ruy Díaz, gran combatiente; oh, qué bien
Minaya Álvar Fáñez, el que tuvo mando en Zurita; Martín Antolínez, el ilustre burgalés; y Muño
Gustiioz, que fue su criado; y Martín Muñoz, el que mandó en Monte Mayor; y Álvaro Alvar, y
Álvaro Salvadórez, y Galindo García, el buen aragonés; y Félix Muñoz, sobrino del Cid! Cuantos
hay, todos acuden en auxilio del Cid y de su enseña.
38. Las mesnadas de cristianos auxilian a Minaya Álvar Fáñez, porque le han matado el caballo.
También ha roto su lanza, pero coge la espada y, aunque desmontado, va dando unos tajos
rabiosos. Lo vio el Cid, el castellano, y acercándose a un general moro que traía un caballo
excelente, lo cortó con su espada por la cintura y cayó así la mitad del cuerpo al suelo. Después se
acercó a Álvar Fáñez para darle el caballo.
⎯A caballo, Minaya. Vos sois mi brazo derecho. Hoy necesito vuestra ayuda. Los moros resisten,
todavía no los hemos derrotado.
Cabalgó Minaya sin soltar la espada de la mano y siguió luchando fieramente contra las fuerzas
enemigas: a cuantos alcanza los deshace. En tanto, el Campeador bienhadado, le lanza al emir
Fáriz tres golpes: dos fallan, pero el tercero es certero, y sale la sangre por la loriga abajo. El emir
giró el caballo, tratando de abandonar el campo: sólo con aquel golpe, el ejército es derrotado.
39. Martín Antolínez asestó tan fuerte golpe de espada al moro Galve que le arranca los rubíes del
yelmo y, partiéndolo, llega a la carne. Sabed que el emir no quiso esperar el segundo golpe. Han
sido derrotados los emires Fáriz y Galve: ¡Gran día para la cristiandad, que ya de una y otra parte
huyen los moros!
Los del Cid los siguen y los atacan. El emir Fáriz se refugia en Terrer, y como a Galve no lo
quisieron acoger, huye hacia Calatayud a toda prisa. El Campeador le sigue de cerca, y hasta
Calatayud continúa la persecución.
24
Segunda antología de poesía española
doña Sol, pero poco estimo todo aquello que viene de los de Carrión. Ojalá quiera Dios que este
casamiento sea del agrado del Campeador.
Así lo deja dicho, y el moro se fue. Iban armados al pasar el río Jalón y, con buen sentido, a Molina
regresó. Los infantes de Carrión abandonan La Ansarera y viajan de día y de noche. A la izquierda
dejan Atienza, la peña fuerte, pasan la sierra de Miedes y pican espuelas por los Montes Claros; a
la izquierda también dejan a Griza, la que fue poblada por Álamos; allí están las cuevas donde tuvo
a Elfa encerrada. A la derecha, más adelante, está San Esteban. Ahora entran en el robledal de
Corpes: bosques altísimos, cuyas ramas suben hasta las nubes, y las fieras bestias rondan por allí.
Allí encontraron un vergel y una limpia fuente y mandaron plantar la tienda. Allí descansaron esa
noche los infantes y su séquito. Los infantes, con sus mujeres en los brazos, les demuestran su
amor. ¡Mal lo repitieron cuando salió el sol!
Mandaron cargar las acémilas con las cargas de valor, recoger la tienda que los albergaron aquella
noche; y mandaron avanzar a sus criados y otros vasallos porque han ordenado que nadie se
quede con ellos, ni hombre ni mujer, sino sus esposas doña Elvira y doña Sol, con quienes desean
solazarse sin testigos. Todos se fueron ya: los cuatro están solos. Allí los infantes de Carrión
traman sus maldades.
⎯Doña Elvira, doña Sol, creedlo bien, que aquí, en estos fieros montes, vais a ser escarnecidas.
Hoy mismo nos marcharemos y os dejaremos aquí abandonadas. No, no tendréis parte en
nuestros dominios. Estos hechos llegarán al Cid Campeador, y así nos vengaremos por las burlas
de lo del león.
Les quitan los mantos y las pieles, las dejan en cueros, con solo la camisa y el brial. Los traidores
llevan las espuelas calzadas y echan mano de las duras cinchas. Cuando esto vieron las damas,
dice doña Sol:
⎯Os lo pedimos por Dios, don Diego y don Fernando. Tenéis dos fuertes y afiladas espadas: a una
la conocen por Colada; a la otra, Tizón. Cortadnos la cabeza, seremos mártires. Moros y cristianos
irán diciendo que no lo hemos merecido. Pero no cometáis tan grandes crueldades; no nos
ultrajéis, que os deshonraréis, y os lo demandarán en vistas o en cortes.
Ninguno de sus ruegos favorece a las damas. Los infantes de Carrión comienzan a golpearlas. Sin
compasión, descargan sobre ellas las cinchas corredizas y las espolean donde más les duela.
Limpia salía la sangre, tiñéndole los briales, cuando les rasgan las camisas y con ellas sus carnes.
Ya muerde el dolor sus corazones. ¡Oh, sin igual ventura, si quisiese el cielo que apareciese de
pronto el Cid Campeador!
Tanto las maltratan que yacen desfallecidas, ensangrentadas las camisas y los paños. Ya se han
hartado de herirlas, compitiendo los dos cuál de ellos dará los mejores golpes. Ni doña Elvira ni
doña Sol pueden hablar ya. Por muertas las dejan en el robledo de Corpes.
129. Las han despojado de sus mantos y sus pieles de armiño; yacen, tristes, sin más abrigo que
los briales y las camisas, las dos expuestas a las aves del monte y a las fieras bestias. Por muertas
las dejaron, que no por vivas.
130. ¡Oh, cuál ventura sería si apareciese ahora el Cid Campeador! Los infantes de Carrión
dejaron a las hijas del Cid por muertas en el robledal de Corpes, que ya ni la una ni la otra pueden
hablar. Y ellos iban por el camino alabándose:
⎯Ahora sí que estamos vengados de nuestros casamientos. Aun por barraganas no debimos
tomarlas, ni aunque alguien hubiera insistido en ello, pues no eran nuestras iguales para ser
mujeres legítimas. Ya hemos vengado la deshonra del león.
Actividades
1. Realiza el resumen de las partes numeradas 1 y 2. (∗)
2. Realiza el resumen de las partes numeradas 35, 36, 37, 38 y 39. (∗)
3. Realiza el resumen de las partes numeradas 128, 129 y 130. (∗)
4. ¿Cuál es el tema principal de todo el relato? (∗)
25
Segunda antología de poesía española
5. ¿Qué sorprendente actitud adopta el Cid cuando parte hacia el destierro (vv. 1-14)?
¿Con qué adjetivo se califica su forma de hablar? ¿Qué sentimiento trasmiten estos
catorce versos iniciales? ¿Podría decirse que ese calificativo se puede aplicar en
general a todo el comportamiento del héroe? (∗∗)
6. En su voluntad de idealizar al héroe, el poeta épico recurre a menudo a la exageración.
¿Qué increíble hazaña lleva a cabo el Cid en la batalla de Alcocer? ¿Y Pero
Bermúdez? (∗∗)
7. En el Cantar de la afrenta de Corpes se da cuenta de los pasos que siguen los infantes
de Carrión para cumplir con su venganza contra el Cid en las figuras de sus hijas. Da
cuenta de ellos y acótalos por versos. (∗∗)
8. ¿Cómo se describe el derramamiento de la sangre de las hijas del Cid, y en qué verso?
(∗∗)
9. Existe toda una serie de contenidos culturales de carácter religioso, pagano, social,
bélico e información toponímica que vincula el texto claramente con una época
histórica como es la Edad Media. Localiza esas expresiones en los versos adecuados y
da una organización a esa información. (∗∗∗)
10. Fíjate en las agrupaciones de versos. ¿Qué características formales presentan? (∗∗)
11. Analiza la métrica de la tirada que contiene los versos 715-777. (∗∗)
12. ¿Qué estrategias emplea el juglar para potenciar la emoción de lo narrado? Justifica
tus afirmaciones. (∗∗∗)
13. Siguiendo el hilo de la pregunta anterior, la poesía épica medieval, antes de pasar a
tener soporte escrito, se transmitió de forma oral a través de los llamados juglares, lo
que de alguna manera ha quedado registrado en expresiones que se pueden recoger a
lo largo del poema. Identifica claramente esos ejemplos presentes en las diferentes
tiradas seleccionadas y justifica su presencia. (∗∗∗∗)
14. Aclarada la pregunta anterior, da cuenta de la figura histórica que aparece al final del
poema completo del Cantar de Mio Cid como escritor o copista de la obra. (∗∗)
15. Una de las fórmulas expresivas de la épica consistía en reiterar las cualidades de los
héroes cada vez que se les cita por su nombre. Son los llamados epítetos épicos,
semejantes a los de las epopeyas clásicas: Aquiles, en la Iliada, es ‘Aquiles, el de los
pies ligeros’. Explica el porqué del uso de este recurso poético y busca ejemplos en las
tiradas de la parte del Cantar del destierro. (∗∗)
16. Otra convención poética típica de la poesía épica es la enumeración de los guerreros
que componen el ejército del protagonista. ¿En qué versos se da este ejemplo? (∗)
17. Uno de los rasgos más destacados de la épica francesa –p.e. La canción de Roldán–
es la exageración a la hora de narrar las hazañas bélicas. Sin embargo, la épica
castellana es más realista. Aun así, en un momento de la tirada que ocupa los versos
715-777 hay una acción bélica por parte del Cid algo exagerada. ¿En qué versos
sucede esto? Coméntalos. (∗∗)
18. Sin embargo, el predominio del realismo en la épica castellana frente a la francesa es
un aspecto relevante. ¿Qué dos aspectos se pueden recoger en estos fragmentos que
contribuyan a hacer más realista el Cantar? (∗∗)
19. Los cambios rápidos del tiempo verbal (del pasado al presente, y al revés) son
característicos del estilo épico. Señala algunos ejemplos de estos cambios en los
versos 2689-2694 de la tirada 128. Contesta: ¿Cómo se llama el verbo usado en
tiempo presente que da cuenta de hechos pasados? (∗∗)
26
Segunda antología de poesía española
20. Analiza los personajes del Cid y de los infantes de Carrión. ¿Qué papel cumple el resto
de los personajes que aparecen en el cantar? (∗∗)
21. Da detalles del género y subgénero literario de esta composición y justifica tu respuesta
ampliamente. (∗∗)
22. Fija tu atención en la tirada 39 (la encontrarás prosificada) y transfórmala de tal manera
como la hubiera contado el personaje de Martín Antolínez en calidad de narrador
testigo y protagonista de ese momento narrativo a su señor el Cid, pero con un
vocabulario y una expresión actualizadas. Haz todos los cambios que estimes
necesarios. (∗∗)
100
Fortuna, buena suerte.
101
Al situar la acción en la mañana de san Juan, el romance insinúa sucesos extraordinarios, pues tal
festividad se identificó desde antiguo como lo mágico.
102
Para dar de comer a su halcón.
103
Las cuerdas con que se sostenían los palos del barco y se manejaban las velas (jarcias) eran hilos de oro
trenzado (oro torzal).
104
Dime ahora ese cantar. Esto es, repítemelo.
27
Segunda antología de poesía española
Actividades
1. Resume en un máximo de seis líneas el contenido del romance. (∗)
2. ¿Qué partes se pueden distinguir en el romance, qué elementos de la narración
contiene cada una de ellas y qué contraste a nivel de secuencia textual se produce
entre ellas? (∗∗∗)
3. ¿En qué versos del romance se ensalza la belleza del cantar del marinero y de qué
manera se resalta su belleza? ¿Con qué recursos poéticos se enfatiza esta belleza?
(∗∗)
4. ¿En qué momento del romance irrumpe y aparece lo misterioso y lo fantástico? ¿Cómo
interpretas el final de esta composición? (∗∗)
5. Uno de los rasgos de los romances es su fragmentarismo, porque pueden utilizar
indistintamente dos técnicas narrativa conocidas como in media res o final abierto o
truncado. ¿Cuál de ellas crees que se utiliza en este romance? Justifica tu respuesta.
(∗∗)
6. Este texto se sustenta en un recurso de repetición conocido como paralelismo.
Identifícalo y justifica su uso. (∗∗)
7. Los romances se pueden clasificar según la temática y la procedencia. ¿A qué grupo
pertenece éste? (∗∗)
8. Siguiendo con los rastros de oralidad en la poesía épica-narrativa medieval, identifica
ejemplos en este poema y destaca su función. (∗∗)
9. Relee toda la información acumulada tras contestar las diferentes preguntas y escribe
una conclusión. (∗∗∗)
Lee atentamente esta introducción informativa antes de leer el poema siguiente y contestar
las preguntas relacionadas con él.
Para justificar el destierro del Cid se forjaron diversas leyendas, y una de ellas es la que
recrea este romance. En el año de 1072, el rey don Sancho de Castilla murió asesinado
por un tal Vellido Dolfos, falso desertor que le ofrece la plaza, mientras sitiaba la ciudad de
Zamora, donde residía su enfrentada hermana Urraca, quien albergaba a su hermano
Alfonso, en un ambiente de plena guerra de expansión por parte de Sancho. A raíz de la
muerte del rey Sancho sin descendencia, heredó el trono su hermano, rey de León,
Alfonso, el VI. Los nobles castellanos sospechaban que el nuevo rey había intervenido en
la muerte de su hermano. Para estar seguros de su inocencia, le hicieron jurar
públicamente que no había participado en el crimen. El Cid fue el encargado de tomarle
ese juramento, que tuvo lugar en la iglesia de Santa Gadea, o Águeda, de Burgos. Y lo
hizo en unos términos tan duros que el rey Alfonso se sintió humillado y le desterró. Todo
ello hace pensar que, si Alfonso se avino a prestar juramento fue por su situación de
debilidad frente a los partidarios de Sancho, encabezados por el caballero don Rodrigo.
28
Segunda antología de poesía española
105
Parroquia menor de Burgos.
106
Nobles que juran obediencia a los estamentos de su clase social.
107
Si estuvo implicado.
108
Los juramentos y tomas de palabra para exculpar de un delito. En otros textos se escribe el nombre de
Gadea.
109
Los términos del juramento eran tan ofensivos que el rey no los ha aceptado, es decir, se ha negado a
jurar.
110
Habitantes de villas, esto es, campesinos. No deja de resultar una ofensa terrible.
111
Calzado pobre, propio de campesinos.
112
Capuzes: capas largas que se usaban por gala frente a las capas aguaderas, más toscas y embetunadas
para impermeabilizarlas. Tavardos: ropón blasonado, ancho y largo, de carácter ceremonial.
113
Vara larga con punta de hierro con que se pincha a los bueyes para que trabajen.
114
Cuchillos con mangos fabricados con cuerno de animal. Los solían llevar los pastores.
115
Pisados, frecuentados.
116
Mañana.
117
Pasadores o barras de hierro para atrancar las puertas (arabismo).
29
Segunda antología de poesía española
Actividades
1. ¿Quiénes son los personajes enfrentados en este romance y por qué se puede decir
que son personajes antitéticos? Teniendo en cuenta el contexto histórico, ¿qué es lo
que llama más la atención de la relación que se produce entre ambos personajes? (∗∗)
2. ¿En qué consiste la prueba de verdad que tiene que superar el rey Alfonso en su
juramento? (∗)
3. Realiza un resumen de este romance. (∗∗)
4. En el texto se caracterizan las formas propias de los villanos de estar en la sociedad
medieval. Descríbelas. (∗∗)
5. Por su parte también se caracterizan las formas propias de la nobleza hidalga. ¿Cuáles
son? (∗∗)
6. Compara el contenido de ambos romances y establece sus aspectos comunes, así
como sus diferencias. (∗)
7. ¿En qué versos se enumeran los males que le desea el Cid al rey Alfonso si no dice la
verdad en su juramento? (∗)
8. ¿Cuál es el tema principal de este texto? (∗∗)
9. Este texto se puede dividir en tres partes. Identifícalas y justifícalas razonadamente.
(∗∗∗)
10. De acuerdo con la pregunta anterior, y dado el carácter narrativo de este texto, ¿qué
estructura sigue, qué gradación temática contempla y dónde se alcanza el clímax de
este relato? (∗∗)
11. Caracteriza a los personajes que se enfrentan en relación a su participación en la
acción. (∗)
12. Destaca las características propias del narrador. (∗∗)
13. Clasifica este romance e indica a qué ciclo pertenece por su temática. (∗∗)
14. Aunque no cabe duda que este texto pertenece al género épico-narrativo, hay un
aspecto relacionado con la afirmación anterior que llama poderosamente la atención.
¿Cuál es y por qué motivo? (∗∗∗)
15. Los sustantivos concretos, y en menor medida propios, acompañados de sus adjetivos,
aparecen en largas enumeraciones que enlentecen el desarrollo de la acción, pero que
sirven para elevar el grado de culpabilidad del rey. ¿Se puede decir que todos los
adjetivos poseen el mismo valor apreciativo? (∗∗)
16. ¿Qué registro lingüístico, o variedad de la lengua, crees que usa el juglar al interpretar
este romance? Justifica tu respuesta fijándote en los diferentes campos semánticos
que se desarrollan en el texto. (∗∗)
17. ¿Cuáles son las figuras poéticas más destacadas en este romance? (∗∗∗)
18. ¿Se puede afirmar por esta composición que los romances presentan una continuidad
30
Segunda antología de poesía española
[13] Aquí dize de cómo fue fablar con doña Endrina el Arçipestre
653 ¡Ay Dios, e quán fermosa viene doña Endrina por la plaça!
¡Qué talle, qué donayre118, qué alto cuello de garça!
¡Qué cabellos, qué boquilla, qué color, que buenandança!
Con saetas de amor fiere119 quando los sus ojos alça.
654 Pero tal lugar non era para fablar en amores,
a mí luego me vinieron muchos miedos e temblores,
los mis pies e las mis manos non eran de sí señores,
perdí seso120, perdí fuerza, mudáronse mis colores121.
655 Unas palabras tenía pensadas por le dezir,
el miedo de las compañas me fasíen al departir122,
apenas me conosçía123 nin sabía por dó ir,
con mi voluntat mis dichos non se podían seguir124.
118
Qué soltura al andar.
119
Alusión a la diosa del amor, Venus.
120
Sentido, inteligencia.
121
El protagonista se quedó pálido a causa de los nervios.
122
Conversar, hablar. El miedo de la gente me obligaba a hablar de otras cosas.
123
Apenas era consciente de lo que hacía.
31
Segunda antología de poesía española
Responde
1. Parafrasea129 las cuadernas anteriores. (∗∗∗)
2. ¿Cómo reacciona el Arcipreste al ver a doña Endrina en la plaza: se comporta como un
galán atrevido o se muestra más bien pusilánime? ¿Qué rasgos de la belleza de doña
Endrina se destacan? ¿A qué ideal femenino responden dentro de la tradición literaria?
(∗∗)
Cuadernas 697-701
El galán enamorado se acerca finalmente a doña Endrina y, después de contarle una historia falsa
para atraer su atención, le declara su amor. Sin embargo, doña Endrina lo rechaza, y él, entonces,
acordándose de los consejos de don Amor, decide recurrir a una alcahueta, una trotaconventos,
mujeres que hacían de intermediarias o terceras y encubridoras en las relaciones amorosas.
697 Busqué trotaconventos130 qual me mandó el Amor,
de todas las maestras escogí la mejor,
Dios e la mi ventura, que me fue guiador,
açerté en la tienda del sabio corredor131.
698 Fallé una vieja qual avía menester132,
artera133 e maestra e de mucho saber,
doña Venus por Pánfilo non pudo más faser134
de quanto fiso aquésta por me faser plaser.
699 Era vieja buhona135 destas que venden joyas:
éstas echan el lazo, éstas cavan las foyas136 ,
non hay tales maestras como éstas viejas troyas137,
éstas dan la maçada138: si as orejas, oyas.
124
Nada tenía que ver lo que decía con lo que quería decir.
125
Comparación entre 656a y 656b: Hablar con una mujer en un lugar público puede ser tan nefasto como
encontrarse un perro mal atado tras una puerta mal cerrada.
126
Conviene decir alguna ocurrencia graciosa y alguna sutileza encubierta.
127
Donde.
128
Es en sitio seguro donde hay que hablar de forma directa.
129
Paráfrasis (RAE): Explicación o interpretación amplificativa de un texto para ilustrarlo o hacerlo más claro
o inteligible.
130
Mujeres que se dedican, previo pago, de convencer a doncellas casaderas de las conveniencias de tal o
cual pretendiente.
131
Es decir, gracias a Dios, que me guiaba, y a mi buena suerte, encontré la tienda de la Trotaconventos. A
la alcahueta se le llama metafóricamente el sabio corredor, pues el corredor era el soldado que se
adelantaba al ejército para examinar el campo de batalla y la situación del enemigo antes del combate, que
es lo que viene a hacer la alcahueta en los asuntos amorosos.
132
De la que tenía necesidad.
133
Astuta.
134
Alusión al Pamphilus, comedia anónima escrita en latín allá por el siglo XII. Pánfilo (todo amor) se
enamora de Galatea. Basado en el Ars amandi de Ovidio.
135
Vendedora de alhajas.
136
Hoya: concavidad excavada en la tierra para capturar un animal. El Arcipreste está comparando a su
alcahueta con un cazador.
137
Troxa, la alforja o mochila en que se lleva la comida. El poeta aplicó a las viejas trotaconventos y
alcahuetas el mote de Troya, quizás porque siempre ocultaban sus intenciones.
32
Segunda antología de poesía española
Responde
3. ¿Cómo describe don Melón a la Trotaconventos? ¿De qué recursos literarios se vale el
autor? ¿Con qué o con quién es comparada, explícita o implícitamente? Localiza las
cuadernas y los versos donde se establecen esas comparaciones. (∗∗∗)
4. ¿Por qué acude don Melón a la Trotaconventos, qué crees que le puede proponer y
qué hay en juego? (∗∗)
Cuadernas 878-882
El enamorado sale por fin victorioso con la ayuda de la trotaconventos, que ha convencido a la
joven viuda doña Endrina para que visite su casa. Allí se quedan solos los dos amantes y tiene
lugar la seducción. Al sentirse engañada por la trotaconventos, doña Endrina le echa en cara sus
malas artes, por culpa de las cuales ha quedado, según ella, deshonrada. La vieja alcahueta se
defiende con estas palabras:
[14] De cómo doña Endrina fue a casa de la vieja, e el arçipreste acabó lo que quiso
878 «Quando yo salí de casa, pues que veíades las redes142,
¿por qué fincábades143 con él sola entre estas paredes?
A mí non rebtedes, fija144, que vos lo meresçedes,
el mejor cobro que tenedes, vuestro mal que lo calledes.
879 »Menos de mal será que esto poco çeledes145
que non que vos descobrades, et ansí vos pregonedes,
casamiento que vos venga por esto non lo perderedes,
mejor me paresçe esto que non que vos enfamedes146.
880 »E pues que vos desides, que es el daño fecho,
defiéndavos et ayúdevos a tuerto e derecho147 ,
fija, a daño fecho aved ruego, et pecho148,
callad, guardat la fama, non salga de so techo149 .
881 »Si non parlase la picaza150 más que la codornís,
138
El golpe.
139
Trato, familiaridad.
140
Tahones: molinos de harina cuyas ruedas se mueven gracias a la fuerza de las caballerías.
141
Socorrer, amparar.
142
Puesto que veíais el peligro.
143
Quedabais.
144
A mí no me reprendas, ni culpes, hija.
145
Encubrir.
146
Perdáis la fama.
147
Ese mismo daño os defienda y os ayude contra viento y marea, es decir, contra todo y contra todos.
148
Refrán: A lo hecho, pecho.
149
De casa.
150
Urraca.
33
Segunda antología de poesía española
Responde
5. Cuando doña Endrina se queja de su deshonra, ¿qué le aconseja Trotaconventos?
¿Cuál es el desenlace de este episodio? ¿Crees que es posible extraer alguna lección
moral del pasaje, o te parece que el episodio es declaradamente inmoral? Razona tu
respuesta. (∗∗)
Cuadernas 950-958 y estrofas 959-971
Al final, doña Endrina y don Melón acaban casándose, pero entonces interviene el Arcipreste, que
recupera su figura de narrador de tono didáctico, para advertir a las damas contra los engaños de
los hombres.
La acción cambia luego de escenario y se traslada a las montañas de la sierra del Guadarrama. El
narrador protagonista vuelve a ser el propio Arcispreste, que se encuentra sucesivamente con
cuatro serranas, que son feas y forzudas. Además, son ellas las que toman la iniciativa y obligan
por la fuerza al asustado viajero a mantener relaciones sexuales. Aquí tienes una misma versión
expuesta en dos formas diferentes: la primera en cuaderna vía y la segunda en forma de canción
de serrana.
[15] De cómo el arçipreste fue a provar la sierra e de lo que le contesçió con la
serrana
950 Provar todas las cosas, el Apóstol lo manda155:
fui a provar la sierra, e fiz loca demanda;
luego perdí la mula, non fallava vianda156,
quien más de pan de trigo busca157, sin seso anda.
951 El mes era de março, día de Sant Meder158
pasado el puerto Loçoya159 fui camino prender
de nieve e de granizo non ove do me asconder160
quien busca lo que non pierde, lo que tiene deve perder.
952 En çima deste puerto vi me en gran rebata161 :
fallé una vaqueriza162 çerca de una mata;
151
Enseñar, aconsejar.
152
Contrariedad, desgracia, infortunio.
153
Se refiere a don Melón de la Huerta, pretendiente de doña Endrina, personaje que encubre al Arcipreste.
154
Hoy que estoy deshonrada, todas han desaparecido.
155
Cita prestada de una afirmación expresada por San Pablo (Telasonienses I, V, 21): «Examínenlo todo y
quédense con lo bueno».
156
No encontraba comida.
157
Quien busca lo mejor…
158
San Emeterio, 3 de marzo. Parece indicar esta fecha como propicia para iniciar un viaje.
159
Lozoya es nombre de puerto, valle, río, monte y pueblo en las cercanías del Paular de Segovia.
160
No tuve donde refugiarme.
161
Aprieto, desamparo.
162
Cuidadora de ganado, vaquera.
34
Segunda antología de poesía española
163
Serrana, pastora.
164
Impuesto feudal que se cobraba por el paso por cierto lugar de un camino.
165
Pronto, al instante.
166
Desventura.
167
Aterido de frío.
168
De mala gana, por fuerza está el perro en campo de barbecho, pues allí nada hay para alimentarse.
169
Fábula.
170
Embeberla, devanarla, chupar el hilo al hilar.
171
No puede hacer otra cosa.
172
Plancha, cierto adorno. Especie de joya metálica que se cuelga del cuello.
173
Broche.
174
Zurrón, piel para abrigo, llamada zorrón, porque sería de zorro.
175
Allí.
176
Lo que pasó a partir de ahora lo cuento.
177
Me asaltó una serrana al llegar a la cima de un peñasco.
35
Segunda antología de poesía española
36
Segunda antología de poesía española
37
Segunda antología de poesía española
Responde
7. El Libro de Buen Amor es una obra muy heterogénea. En los dos últimos textos
señalados, ¿qué dos tipos de composiciones conviven? (∗∗)
8. ¿Qué contrastes se producen entre dama y espacio con respecto a anteriores
pasajes? ¿Crees que tiene sentido hablar de parodia en estos textos? Justifica
razonada y ampliamente tu respuesta. (∗∗)
9. Compara el lenguaje del texto escrito en cuaderna vía con el de la canción de serrana.
¿En qué persona están narradas ambas composiciones? (∗∗)
211
Cuartillo.
212
Eufemismo del acto sexual.
213
Se me iba el frío.
214
Me miró.
215
Creo que sé lo que quieres.
216
Desnúdate.
217
Creo que hice buen negocio. Sentido irónico, porque parece evidente que la violación que sufre el
Arcipreste se hace contra su voluntad.
38
Segunda antología de poesía española
218
Active la razón.
219
Recapacite.
220
Rápido, veloz.
221
Cuando se recuerda.
222
En un instante.
223
Uso del tópico literario memento mori, expresión latina que se traduce como recuerda que has de morir.
Tal expresión se utilizaba en boca de un esclavo que acompañaba a su señor y a quién se dirigía cuando
este era homenajeado y desfilaba ante la multitud por las avenidas de Roma en la cuadriga de triunfador.
224
Territorio propiedad de un noble.
225
Caudalosos, que llevan abundante agua.
226
Y llegados.
227
En la poesía clásica de griegos y latinos era frecuente invocar a las musas, que concedían el don de la
inspiración. Manrique, sin embargo, rechaza esa costumbre, por ser impropia de cristianos: las historias
(ficciones) de los antiguos, en apariencia manjares sabrosos (sabores), son como hierbas que esconden
venenos. En lugar de las musas, él invoca a Jesucristo, que vivió en este mundo sin que los hombres
reconocieran su divinidad (deidad).
228
Relatos.
229
Se refiere a Jesucristo.
39
Segunda antología de poesía española
V
Este mundo es el camino Partimos cuando nascemos,
para el otro, qu'es morada andamos mientra vivimos,
sin pesar230; e llegamos
mas cumple tener buen tino al tiempo que feneçemos;
para andar esta jornada assí que cuando morimos,
sin errar. 54 descansamos. 60
XIII
Los plazeres e dulçores Non mirando a nuestro daño,
desta vida trabajada corremos a rienda suelta
que tenemos, sin parar;
non son sino corredores,231 desque vemos el engaño
e la muerte, la çelada232 y queremos dar la vuelta
en que caemos. 150 no hay lugar.233 156
XIV
Esos reyes poderosos assí, que no hay cosa fuerte235,
que vemos por escripturas que a papas y emperadores
ya passadas e perlados236,
con casos tristes, llorosos, assí los trata la muerte
fueron sus buenas venturas como a los pobres pastores
trastornadas234; 162 de ganados. 168
XV
Dexemos a los troyanos, non curemos de saber
que sus males non los vimos, lo d'aquel siglo passado237
ni sus glorias; qué fue d'ello;
dexemos a los romanos, vengamos a lo d'ayer,
aunque oímos e leímos que también es olvidado
sus hestorias; 174 como aquello. 180
XVI
¿Qué se hizo el rey don Joan?238 ¿Fueron sino devaneos241,
Los infantes d'Aragón239 qué fueron sino verduras
¿qué se hizieron? de las eras242,
¿Qué fue de tanto galán, las justas e los torneos,
qué de tanta invención240 paramentos243, bordaduras
como truxeron? 186 e çimeras244? 192
230
Un hogar en que no existe el sufrimiento.
231
Soldados que se adelantan y exploran el territorio enemigo.
232
Trampa.
233
No hay regreso posible.
234
Los reyes poderosos de los que nos hablan los libros de historia antigua vieron su buena suerte
malograda por las desgracias.
235
De modo que, en esta vida, no hay nada que sea seguro y fiable.
236
Prelados, superior eclesiástico constituido en una de las dignidades de la Iglesia, como el abad, el obispo,
el arzobispo, etc.
237
Lo de aquella época tan distante.
238
Juan II de Castilla (1405-1454).
239
Hijos de Fernando I de Antequera, rey de Aragón, aliados militares de don Rodrigo, padre del poeta.
240
Disfraz o vestuario adornado con dibujos o versos que se usaba en las fiestas cortesanas.
241
Entretenimiento inútil.
242
Cosas fugaces, como las hierbecillas que brotan tras la lluvia en los terrenos secos donde se tritura el
trigo (eras).
243
Atavíos ricos con que cubrían los corceles en los torneos.
40
Segunda antología de poesía española
XVII
¿Qué se hizieron las damas, ¿Qué se hizo aquel trovar,
sus tocados e vestidos, las músicas acordadas
sus olores245? que tañían?
¿Qué se hizieron las llamas ¿Qué se hizo aquel dançar,
de los fuegos encendidos aquellas ropas chapadas246
d'amadores? 198 que traían? 204
XXV
Aquel de buenos abrigo247, sus hechos grandes e claros249
amado, por virtuoso, non cumple250 que los alabe,
de la gente, pues los vieron;
el maestre248 don Rodrigo ni los quiero hazer caros251,
Manrique, tanto famoso pues qu'el mundo todo sabe
e tan valiente; 294 cuáles fueron. 300
XXVI
Amigo de sus amigos, ¡Qué seso para discretos!
¡qué señor para criados252 ¡Qué gracia para donosos!
e parientes! ¡Qué razón!
¡Qué enemigo d'enemigos! ¡Qué benino a los sujetos!253
¡Qué maestro d'esforçados ¡A los bravos e dañosos,
e valientes! 306 qué león! 312
XXVII
En ventura254, Octavïano255; en la bondad, un Trajano259;
Julio César256 en vencer Tito260 en liberalidad
e batallar; con alegría;
en la virtud, Africano257; en su braço, Aureliano261;
Aníbal258 en el saber Marco Atilio262 en la verdad
e trabajar; 318 que prometía. 324
244
Penachos o adornos de plumas en que remataban los yelmos.
245
Tocados: adornos; olores: perfume.
246
Ropas adornadas con detalles de oro y plata.
247
Aquél que protegía a los hombres buenos. Manrique se refiere a su padre: aquí empieza el elogio.
248
Jefe máximo de una orden militar.
249
Hechos ilustres, dignos de fama.
250
No es necesario que…
251
Ni quiero elogiarlos.
252
Nobles que han crecido en casa de un gran señor, a quien deben guardar máxima fidelidad.
253
¡Qué bondadoso era con los humildes!
254
En suerte.
255
César Augusto Octavio. A partir de esta copla, Manrique, para ensalzar las virtudes y cualidades de su
padre, lo va comparando con grandes hombres de la historia de Roma, ya sean militares, emperadores y
senadores.
256
Dictador romano del siglo I a.C.
257
Publio Cornelio Escipción el Africano.
258
General cartaginés en la segunda guerra púnica.
259
Emperador romano de principios del siglo II.
260
Emperador romano de principios del siglo I.
261
Lucio Domicio Aureliano.
262
Marco Atilio Régulo. General romano en la primera guerra púnica y mitificado por el poeta Horacio en sus
Odas. Dejado en libertad, bajo promesa de retorno, para que negociara su canje por ciertos prisioneros
cartagineses, convenció al senado de lo contrario y no dudó en regresar a Cartago, donde murió torturado.
41
Segunda antología de poesía española
XXVIII
Antoño Pío263 en clemencia; Aurelio Alexandre268 fue
Marco Aurelio264 en igualdad en desciplina e rigor
del semblante265; de la guerra;
Adriano266 en la elocuencia; un Constantino269 en la fe,
Teodosio267 en humanidad Camilo270 en el grand amor
e buen talante. 330 de su tierra. 336
XXXIII
Después de puesta la vida después de tanta hazaña
tantas vezes por su ley a que non puede bastar
al tablero271; cuenta cierta,
después de tan bien servida en la su villa d'Ocaña
la corona de su rey vino la Muerte a llamar
verdadero272; 390 a su puerta, 396
XXXIV
diziendo: –Buen caballero, e pues de vida e salud
dexad el mundo engañoso fezistes tan poca cuenta
e su halago; por la fama;
vuestro corazón d'azero esfuércese la virtud
muestre su esfuerço famoso para sofrir esta afruenta
en este trago; 402 que vos llama. 408
XXXV
»Non se vos haga tan amarga Aunqu'esta vida d'honor
la batalla temerosa tampoco no es eternal
qu'esperáis273, ni verdadera;
pues otra vida más larga mas, con todo, es muy mejor
de la fama glorïosa que la otra temporal,
acá dexáis. 414 peresçedera. 420
XXXVI
»El vivir qu'es perdurable mas los buenos religiosos
non se gana con estados gánanlo con oraciones
mundanales, e con lloros;
ni con vida delectable los caballeros famosos,
donde moran los pecados con trabajos e aflicciones
infernales; 426 contra moros. 432
263
Emperador romano de mediados del siglo II (138-161).
264
Emperador romano del último tercio del siglo II.
265
Impasibilidad ante la buena y la mala fortuna.
266
Emperador romano de principios del siglo II.
267
Emperador romano de finales del siglo IV. Convirtió Bizancio en la capital del imperio. A su muerte dividió
el imperio en la parte occidental (Honorio) y la parte oriental (Arcadio).
268
Marco Aurelio Severo Alejandro (222-235). Emperador romano del siglo III que pone fin a la crisis político-
militar del imperio.
269
Emperador romano que impuso el cristianismo como religión oficial de los romanos a principios del siglo
IV.
270
Dictador romano que derrotó a los galos (siglo IV a.C.). Marco Furio Camilo amaba tanto a su patria que
les pedía a los dioses que le enviaran a él los castigos destinados a Roma.
271
Se jugó la vida en la guerra, como en un tablero de ajedrez.
272
Es decir, Dios.
273
El poeta identifica la muerte con un difícil combate.
42
Segunda antología de poesía española
XXXVII
»E pues vos, claro varón274, e con esta confianza
tanta sangre derramastes e con la fe tan entera
de paganos, que tenéis,
esperad el galardón partid con buena esperança,
que en este mundo ganastes qu'estotra vida tercera275
por las manos; 438 ganaréis. 444
[Responde el Maestre:]
XXXVIII
–Non tengamos tiempo ya e consiento en mi morir
en esta vida mesquina con voluntad plazentera,
por tal modo, clara e pura,
que mi voluntad está que querer hombre vivir
conforme con la divina cuando Dios quiere que muera,
para todo; 450 es locura. 456
[Del maestre a Jesús:]
Oración
XXXIX
–Tú que, por nuestra maldad276, Tú, que tan grandes tormentos
tomaste forma servil sofriste sin resistencia
e baxo nombre; en tu persona,
tú, que a tu divinidad non por mis merescimientos,
juntaste cosa tan vil mas por tu sola clemencia
como el hombre; 462 me perdona277". 468
XL
Assí, con tal entender278, dio el alma a quien gela dio280
todos sentidos humanos (el cual la ponga en el cielo
conservados, en su gloria),
cercado279 de su mujer que aunque la vida perdió,
y de sus hijos e hermanos dexónos harto consuelo
e criados, 474 su memoria. 480
Actividades
Coplas I-V
1. ¿Qué sentido tiene el verbo recordar con el que empieza el poema? ¿Qué le pide, en
general, el poeta al alma? (∗∗)
2. ¿Cuál es la concepción del alma que aflora en la copla I y en qué versos se recoge
esta idea? ¿A qué tópico hacen referencia los versos de esta copla? (∗∗)
3. ¿Por qué se dice en la copla II que el tiempo es inconsistente y fugaz? (∗)
274
El poeta se dirige a su padre, a quien califica de hombre ilustre.
275
Tercera de las tres vidas de las que el poeta habla en la estrofa XXXV. Siguiendo una idea medieval que
se remonta a un texto del romano Cicerón, Manrique distingue tres tipos de vidas: el paso de la persona por
el mundo, que es muy breve; la fama que deja, más prolongada que su propia existencia; y la vida eterna en
el más allá.
276
En su oración, don Rodrigo Manrique se dirige a Jesucristo, que, siendo Dios, adoptó forma humana
(forma servil) y un nombre corriente (bajo nombre), y padeció grandes tormentos para salvar a los hombres.
277
Perdóname.
278
Pensando y razonando de esta manera.
279
Rodeado.
280
Devolvió el alma a quien se la había dado (Dios).
43
Segunda antología de poesía española
4. El poeta, ya desde los primeros versos de la segunda copla, adopta la primera persona
del plural. ¿Cuál es su intención? (∗∗)
5. ¿Qué doble metáfora se emplea en la copla III? (∗∗)
6. ¿Mediante qué imágenes se expresa en la copla III el poder igualatorio de la muerte, es
decir, la idea de que ante la muerte todas las personas son iguales? (∗∗)
7. ¿Cuáles son los temas de la copla III, qué tópicos literarios aparecen y a qué
estamentos sociales se dirige el poeta? (∗∗)
8. ¿A quién encomienda Manrique su invocación en la copla IV? ¿A quiénes rechaza?
(∗∗)
9. En la copla V, Manrique utiliza metáforas muy sencillas, pero muy eficaces, para definir
la vida y la muerte. Identifícalas. ¿En qué tópico literario se sustentan? ¿Qué objetivo
persigue? (∗∗)
10. ¿Qué idea del mundo y de la vida se desprende de la lectura de estas primeras
coplas? Justifica mediante el texto tus respuestas (∗∗∗)
11. ¿Cuál es el tema central que enmarca a todas estas coplas? (∗)
Coplas XIII-XVII
12. ¿Con qué se compara metafóricamente la fugacidad de los placeres y los goces
sensuales en la copla XIII? (∗∗)
13. ¿Qué caracteriza a todos los estamentos sociales que aparecen en la copla XIV en su
reacción ante la muerte? (∗∗)
14. ¿Qué pasado quiere olvidar el poeta en la copla XV y por qué? (∗)
15. ¿Qué tópico literario ocupa las coplas XVI y XVII? ¿En qué consiste? ¿En qué verso de
la copla XIV queda esbozado? ¿Qué pretende demostrar con su empleo el autor (∗∗∗)
16. La interrogación retórica se emplea con frecuencia en el lenguaje literario. Se trata de
un tipo de interrogación que no se utiliza para manifestar una duda o pedir una
respuesta, sino para afirmar lo que se expresa o darle más intensidad. ¿Cuántas
interrogaciones retóricas aparecen en la copla XVII, y cuáles son los temas o motivos
de las preguntas? ¿Qué tienen en común esos motivos, y por qué crees que Jorge
Manrique los ha escogido? (∗∗∗)
17. ¿Qué recurso literario, muy usado en el sermón medieval, es el que predomina en esta
serie de coplas? (∗∗)
18. ¿Cuál es el tema central que enmarca a todas estas coplas? ¿Cuál es el propósito del
uso de este tema? (∗∗)
Coplas XXV-XXXIII
19. ¿Qué cambio de tono se produce en la copla XXV? ¿Cómo elogia el poeta a su padre
en las siguientes coplas (coplas XXVI-XXVIII)? (∗∗)
20. ¿Qué efecto produce al ser comparado don Rodrigo Manrique con todos esos
personajes del pasado histórico romano, en las coplas XXVI-XXVIII? (∗∗)
21. ¿Qué nombre recibe el recurso retórico que consiste en construir una sinécdoque que
consiste en poner el nombre apelativo por el propio, o el propio por el apelativo (RAE)?
¿En qué coplas se recoge este recurso retórico? (∗∗)
22. Teniendo en cuenta la respuesta al ejercicio anterior, lista todos los valores asociados
a esos personajes históricos que reúne don Rodrigo? (∗)
44
Segunda antología de poesía española
31. ¿Cuál es el tema central que enmarca a todas estas coplas? (∗)
32. ¿A qué subgénero literario pertenecen las Coplas de Jorge Manrique? Describe sus
características. (∗∗)
33. Fíjate en la tabla que has contemplado y contesta: ¿en qué parte de la obra general y
en qué coplas reside la elegía propiamente dicha? (∗)
34. En época de Jorge Manrique, la poesía de tema filosófico y moral solía escribirse en
versos de arte mayor. Sin embargo, ¿qué metro y qué estrofa se emplean en las
Coplas? ¿En qué consiste la llamada copla manriqueña? A tu juicio, ¿crees que este
tipo de estrofa dificulta la lectura reflexiva? (∗∗∗)
45