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Fórmula de Taylor y Polinomios de Aproximación

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Tema 13

Fórmula de Taylor

Igual que la derivabilidad de una función en un punto permitía aproximar la función por
un polinomio de primer orden, la derivada n-ésima permitirá una aproximación aún mejor,
mediante un polinomio de grado menor o igual que n , el polinomio de Taylor de orden n de la
función dada, en el punto considerado. El error que se comete al hacer esta aproximación, es
decir, la diferencia entre la función y su polinomio de Taylor, se conoce como resto de Taylor.
La validez de la aproximación se cuantifica mediante la llamada fórmula infinitesimal del resto,
que concreta la rapidez con la que el resto de Taylor tiende a cero en el punto en cuestión.
Una estimación aún más precisa se consigue mediante la llamada fórmula de Taylor, un
resultado análogo al teorema del valor medio, pero involucrando las derivadas sucesivas de una
función. Obtendremos diversas aplicaciones de la fórmula de Taylor, entre las que destacan los
desarrollos en serie de Taylor de varias funciones elementales. Incluimos finalmente en este
tema otros ejemplos de funciones de clase C ∞ en R , que son útiles en contextos muy variados.

13.1. Polinomios de Taylor


Para motivar la definición, empecemos observando las derivadas sucesivas de una función
n
polinómica P : R → R de grado n ∈ N ∪ {0} , que vendrá dada por P(x) = ∑ aj x j para todo
j=0
x ∈ R , para convenientes constantes a0 , . . . , an ∈ R , con an 6= 0 . Fijado a ∈ R arbitrario, para
cada x ∈ R podemos escribir P(x) usando las sucesivas potencias de x − a en vez de las de x .
Basta observar que
n n
P(x) = ∑ a j [(x − a) + a] j = ∑ α j (x − a) j ∀x ∈ R (1)
j=0 j=0

donde los coeficientes α0 , . . . , αn ∈ R , se pueden obtener fácilmente, a partir de a0 , . . . , an ,


mediante la fórmula del binomio de Newton, cosa que no será necesaria. Es claro, por ejemplo,
que α0 = P(a) y αn = an .

125
13. Fórmula de Taylor 126

Si 1 6 n (en otro caso P sería constante), se tiene


n n−1
P 0 (x) = ∑ j α j (x − a) j−1 = ∑ ( j + 1) α j+1 (x − a) j ∀x ∈ R
j=1 j=0

Para 2 6 n , deducimos que


n n−2
P 00 (x) = ∑ j( j − 1) α j (x − a) j−2 = ∑ ( j + 2)( j + 1) α j+2 (x − a) j ∀x ∈ R
j=2 j=0

En general, para k 6 n tendremos


n n−k
j! ( j + k) !
P (k) (x) = ∑ ( j − k) ! α j (x − a) j−k = ∑ α j+k (x − a) j ∀x ∈ R (2)
j=k j=0 j!

cosa que se puede comprobar fácilmente por inducción.


En particular, cuando k = n tenemos P (n) (x) = n ! αn para todo x ∈ R . Por tanto, si k > n ,
será P (k) (x) = 0 para todo x ∈ R . Hemos obtenido explícitamente todas las derivadas de una
función polinómica.
Por otra parte, tomando x = a en (2) , obtenemos

P (k) (a) = k ! αk (k = 0, 1, . . . , n) (3)

Así pues, el polinomio P queda determinado cuando se conocen los valores de P y de sus
n primeras derivadas en un sólo punto a ∈ R . En concreto, en vista de (3) y (1) se tiene
claramente
n
P (k) (a)
P(x) = ∑ (x − a)k ∀ x ∈ R , ∀ a ∈ R
k=0 k!

Pues bien, en el segundo miembro de esta igualdad, podemos sustituir las sucesivas derivadas
de P en el punto a por las de cualquier función que sea n veces derivable en a , obteniendo un
polinomio que no coincidirá con dicha función, pero podría ser una buena aproximación de la
misma. Esto motiva la definición que sigue.
Sea f : A → R una función y n ∈ N ∪ {0}. Si f es al menos n veces derivable en un punto
a ∈ A , podemos considerar la función polinómica Tn [ f , a ] dada por:
n
f (k) (a)
Tn [ f , a ](x) = ∑ (x − a)k ∀x ∈ R
k=0 k!

que se denomina polinomio de Taylor de orden n de la función f en el punto a , en honor


del matemático inglés B. Taylor (1685-1731). Obsérvese que el grado de Tn [ f , a ] es menor
o igual que n , de ahí que digamos que es un polinomio de orden n como ya hicimos en el
caso particular n = 1 . En vista de la discusión anterior sobre las sucesivas derivadas de una
función polinómica, observamos que Tn [ f , a ] es el único polinomio P , de orden n , que verifica
P (k) (a) = f (k) (a) para 0 6 k 6 n .
13. Fórmula de Taylor 127

Obsérvese cómo se van obteniendo los sucesivos polinomios de Taylor: si f es dos veces
derivable en el punto a , para todo x ∈ R , se tendrá
T0 [ f , a ](x) = f (a)
T1 [ f , a ](x) = f (a) + f 0 (a) (x − a)
T2 [ f , a ](x) = f (a) + f 0 (a) (x − a) + f 00 (a)/2 ! (x − a)2


Por ejemplo, como la exponencial es una función de clase C ∞ en R , con exp (k) (a) = e a
para cualesquiera a ∈ R y k ∈ N ∪ {0}, escribimos enseguida todos sus polinomios de Taylor:
n
ea
Tn [ exp , a ](x) = ∑ k ! (x − a)k ∀ x, a ∈ R , ∀ n ∈ N ∪ {0}
k=0

Para valorar la posible aproximación de una función mediante su polinomio de Taylor de un


cierto orden, deberemos estimar la diferencia entre ambos. Así pues, suponiendo de nuevo que
f : A → R es n veces derivable en el punto a ∈ A , con n ∈ N ∪ {0} , consideramos la función
Rn [ f , a ] : A → R definida por
Rn [ f , a ](x) = f (x) − Tn [ f , a ](x) ∀ x ∈ A
que recibe el nombre de resto de Taylor de orden n de la función f en el punto a .
Como se ha comentado, el resto de Taylor nos dirá si Tn [ f , a ] es una buena aproximación
de la función f . Cuando n = 0 , con sólo suponer que f es continua en a , tenemos

lı́m R0 [ f , a ](x) = lı́m f (x) − f (a) = 0
x→a x→a
Más interesante es el caso n = 1 : si f es derivable en a , tenemos
R1 [ f , a](x) f (x) − f (a) − f 0 (a) (x − a)
lı́m = lı́m =0
x→a x−a x→a x−a
Intuitivamente, decíamos en su momento que el resto R1 [ f , a ] tiende a cero en el punto a más
rápidamente que x − a , algo mejor que lo dicho para R0 [ f , a ]. En general, cabe esperar que al
aumentar n , la aproximación de f mediante su polinomio de Taylor vaya mejorando, es decir,
que el resto de Taylor vaya tendiendo a cero cada vez más rápidamente. Bajo ciertas condiciones
podremos probar efectivamente este hecho y, para ello, usaremos la siguiente relación entre los
polinomios de Taylor de una función y de su derivada.

Si n ∈ N ∪ {0} y f : A → R es n + 1 veces derivable en un punto a ∈ A , se tiene:


Tn+1 [ f , a ] 0 = Tn [ f 0 , a ]

La comprobación es inmediata: de la definición de Tn+1 [ f , a ] deducimos que


n+1 n+1
f (k) (a) f (k) (a)
Tn+1 [ f , a ] 0 (x) = ∑ k (x − a)k−1 = ∑ (k − 1) ! (x − a)k−1
k=1 k! k=1
(k)
n
f (k+1) (a) n f 0 (a)
= ∑ k
(x − a) = ∑ (x − a)k = Tn [ f 0 , a ](x)
k=0 k! k=0 k !
para todo x ∈ R , como se quería. 
13. Fórmula de Taylor 128

13.2. Fórmula infinitesimal del resto


Veamos ya en qué sentido podemos decir que el polinomio de Taylor de una función es
una buena aproximación de la función, cerca del punto considerado. El siguiente resultado se
conoce como Teorema de Taylor, y también como Fórmula Infinitesimal del Resto.

Teorema. Sea I un intervalo no trivial, n ∈ N y f ∈ D n−1 (I). Si f es n veces derivable


en un punto a ∈ I, entonces

Rn [ f , a ](x) f (x) − Tn [ f , a ](x)


lı́m n
= lı́m =0 (4)
x→a (x − a) x→a (x − a)n

Además, Tn [ f , a ] es el único polinomio de orden n que verifica la última igualdad.

Demostración. La igualdad (4) se probará por inducción, partiendo del caso n = 1 ya


conocido. Supongamos demostrada dicha igualdad para un n ∈ N y, lo que es importante, para
toda función que cumpla las hipótesis. Entonces, dada una función f ∈ D n (I) que sea n + 1
veces derivable en a , probaremos (4) , pero sustituyendo n por n + 1 .
Para ello aplicamos la regla de l’Hôpital, usando las funciones ϕ, ψ : I \ {a} → R dadas por

ϕ(x) = Rn+1 [ f , a ](x) , ψ(x) = (x − a) n+1 ∀ x ∈ I \ {a}

Claramente, ambas son funciones derivables en I \ {a} , con ψ 0 (x) = (n + 1) (x − a)n 6= 0 para
todo x ∈ I \ {a} y se tiene evidentemente que lı́m ϕ(x) = lı́m ψ(x) = 0 , luego se cumplen las
x→a x→a
hipótesis de la primera regla de l’Hôpital. Además, tenemos claramente

ϕ 0 (x) f 0 (x) − Tn+1 [ f , a ] 0 (x) 1 Rn [ f 0 , a](x)


= = ∀ x ∈ I \ {a}
ψ 0 (x) (n + 1) (x − a)n n + 1 (x − a)n

donde hemos usado la relación entre los polinomios de Taylor de f y f 0 .


Puesto que f 0 ∈ D n−1 (I) y f 0 es n veces derivable en a , la hipótesis de inducción se puede
aplicar a la función f 0 , obteniendo precisamente que

ϕ 0 (x) 1 Rn [ f 0 , a ](x)
lı́m = lı́m =0
x→a ψ 0 (x) n + 1 x→a (x − a)n

Aplicando la regla de l’Hôpital concluimos que

Rn+1 [ f , a ](x) ϕ(x)


lı́m n+1
= lı́m =0
x→a (x − a) x→a ψ(x)

f (x) − P(x)
Finalmente, si P es un polinomio de orden n tal que lı́m = 0 , deberemos
x→a (x − a)n
n
probar que P = Tn [ f , a ] . Escribiendo Q(x) = P(x) − Tn [ f , a](x) = ∑ αk (x − a)k para todo
k=0
x ∈ R , con α0 , α1 , . . . αn ∈ R , deberemos ver que αk = 0 para k = 0, 1, . . . , n .
13. Fórmula de Taylor 129

Razonando por reducción


 al absurdo, supongamos que alguno de esos coeficientes no se
anula y sea m = mı́n k ∈ {0, 1, . . . , n} : αk 6= 0 , con lo que αk = 0 para 0 6 k < m . Entonces,
para x ∈ R \ {a} tenemos claramente
n
Q(x) Q(x)
(x − a)m
= ∑ αk (x − a)k−m , luego lı́m
x→a (x − a)m
= αm
k=m

Ahora bien, en vista de la hipótesis sobre P , y lo ya demostrado, tenemos también


 
Q(x) P(x) − f (x) + f (x) − Tn [ f , a](x)
lı́m = lı́m =0
x→a (x − a)n x→a (x − a)n
de donde obtenemos inmediatamente que
Q(x) Q(x)
αm = lı́m m
= lı́m (x − a)n−m = 0
x→a (x − a) x→a (x − a)n

lo cual es una contradicción, ya que teníamos αm 6= 0 . 

El resultado anterior pone de manifiesto la utilidad de las derivadas sucesivas. Ha quedado


claro que en el caso n = 1 la fórmula infinitesimal del resto no es otra cosa que la definición
de derivada, que nos dio en su momento una buena aproximación de una función, cerca de un
punto donde sea derivable, mediante un único polinomio de primer orden, justo su polinomio
de Taylor de primer orden en dicho punto.
Pues bien, ahora hemos obtenido un resultado análogo para n ∈ N arbitrario: suponiendo
que una función f es n − 1 veces derivable en un intervalo que contiene al punto a (la hipótesis
restrictiva que nos ha permitido usar la regla de l’Hôpital) y n veces derivable en a , tenemos
una buena aproximación de f , cerca del punto a , mediante un único polinomio de orden n , el
polinomio de Taylor Tn [ f , a ]. Conforme n aumenta, será más laborioso calcular el polinomio
de Taylor, pero mejoramos la aproximación obtenida, puesto que la diferencia f − Tn [ f , a ]
tiende a cero en el punto a más rápidamente que (x − a)n .
Si en la igualdad (4) , separamos el último sumando del polinomio de Taylor, la fórmula
infinitesimal del resto toma la siguiente forma:
f (n) (a) f (x) − Tn−1 [ f , a ](x)
= lı́m (5)
n! x→a (x − a)n
Tenemos así una nueva expresión para la derivada n-ésima. A poco que se piense, si queremos
calcular f (n) (a) mediante la definición de la derivada n-ésima, necesitamos conocer f (k) (x) ,
al menos para todos los puntos x suficientemente cerca de a , y para 0 6 k < n . El interés de la
igualdad (5) radica en que nos permite calcular f (n) (a) , siempre que se cumplan las hipótesis
de la fórmula infinitesimal del resto, conociendo solamente f (k) (a) para 0 6 k < n , que es lo
único que necesitamos para conocer el polinomio de Taylor Tn−1 [ f , a ] .
Mostraremos la utilidad práctica del teorema anterior, usando la función exponencial. Como
exp ∈ C ∞ (R) , la fórmula infinitesimal del resto nos dice que, para todo n ∈ N , se tiene:
!
n k
1 x 1
lı́m n e x − ∑

= lı́m n exp(x) − Tn [ exp , 0 ](x) = 0
k=0 k !
x→0 x x→0 x
13. Fórmula de Taylor 130

Equivalentemente, usando (5) tenemos


!
n−1 k
1 x 1 exp(n) (0) 1
lı́m n e x − ∑

= lı́m n exp(x) − Tn−1 [ exp , 0 ](x) = =
k=0 k ! n! n!
x→0 x x→0 x

Por ejemplo, para n = 4 , tenemos

x2 x3
 
1 x 1
lı́m 4 e − 1 − x − − =
x→0 x 2 6 24
Nótese que, para calcular este último límite usando sólo la regla de l’Hôpital, tendríamos que
aplicar dicha regla tres o cuatro veces. La fórmula infinitesimal del resto muestra así una utilidad
práctica: permite resolver, en un sólo paso, indeterminaciones que requerirían aplicar la regla
de l’Hôpital varias veces.

Conviene también resaltar que el teorema anterior nos da una caracterización del polinomio
de Taylor, que a veces permite obtenerlo sin calcular todas las derivadas que involucra, e incluso
deducir después el valor de dichas derivadas. Consideremos por ejemplo la función f ∈ C ∞ (R)
dada por
f (x) = log (1 + x 4 ) ∀ x ∈ R
Para encontrar sus polinomios de Taylor en el origen, usaremos la siguiente función auxiliar

ϕ ∈ C ∞ ] − 1, +∞[ , ϕ(y) = log (1 + y) ∀ y ∈] − 1, +∞[

Tenemos fácilmente ϕ(0) = 0 , ϕ 0 (0) = 1 y ϕ 00 (0) = −1 , luego

y2
T2 [ ϕ , 0 ](y) = y − ∀y ∈ R
2
y la fórmula infinitesimal del resto, aplicada a ϕ con n = 2 , nos da

y2
 
1
lı́m log (1 + y) − y + =0
y→0 y 2 2

Si en este límite hacemos el cambio de variable y = x 4 , obtenemos

x8
 
1 4 4
lı́m log (1 + x ) − x + =0
x→0 x 8 2
y de nuevo el teorema anterior, aplicado a f con n = 8 , nos dice que

x8
T8 [ f , 0 ](x) = x 4 − ∀x ∈ R
2
No hemos tenido que calcular ocho derivadas de f , sino sólo dos derivadas de la mucho más
sencilla función ϕ . Además, del polinomio de Taylor deducimos las ocho derivadas de f que
involucra: f (k) (0) = 0 para k = 0, 1, 2, 3 y también para k = 5, 6, 7 , mientras que f (4) (0) = 4!
y f (8) (0) = −(8!/2) .
13. Fórmula de Taylor 131

13.3. Extremos relativos


La fórmula infinitesimal del resto permite detectar extremos relativos de algunas funciones:
cuando se cumple una hipótesis no muy restrictiva, podemos sustituir la condición necesaria
que sabemos deben cumplir los extremos relativos (primera derivada nula), por otra más fuerte,
que ya es necesaria y suficiente.

Sea I un intervalo, a ∈ I ◦ , n ∈ N y f ∈ D n−1 (I) . Supongamos que f (k) (a) = 0 para


1 6 k < n y que f es n veces derivable en el punto a con f (n) (a) 6= 0 . Entonces:
(i) Si n es par y f (n) (a) > 0 , f tiene un mínimo relativo en el punto a .
(ii) Si n es par y f (n) (a) < 0 , f tiene un máximo relativo en a .
(iii) Si n es impar, f no tiene un extremo relativo en a .
Por tanto, f tiene un extremo relativo en a si, y sólo si, n es par.

Al anularse en el punto a todas las derivadas anteriores a la n-ésima, el polinomio de Taylor de


orden n de f en a es el siguiente:

f (n) (a)
Tn [ f , a ](x) = f (a) + (x − a) n ∀x ∈ R
n!
Por tanto, la fórmula infinitesimal del resto nos dice que

f (x) − f (a) f (n) (a)


lı́m =
x→a (x − a)n n!
y deducimos que, cerca del punto a , el cociente que aparece en el primer miembro tendrá el
mismo signo que f (n) (a) . Más concretamente, existe δ > 0 , que podemos tomar de forma que
]a − δ, a + δ[ ⊂ I , tal que
f (x) − f (a) (n)
0 < |x − a| < δ =⇒ f (a) > 0 (6)
(x − a) n

En el caso (i) deducimos que f (x) > f (a) para todo x ∈]a − δ, a + δ[ , luego f tiene un
mínimo relativo en el punto a . En el caso (ii) será f (x) 6 f (a) para todo x ∈]a − δ, a + δ[
y tenemos un máximo relativo. Para probar (iii), suponiendo de momento que f (n) (a) > 0 ,
de (6) deducimos que f (x) < f (a) cuando a − δ < x < a , mientras que f (a) < f (x) para
a < x < a + δ , luego no puede haber un extremo relativo en a . Si f (n) (a) < 0 , lo anterior se
aplica a − f , obteniendo la misma conclusión. 
No se debe entender el resultado anterior como una caracterización de los extremos relativos
de una función, pues sólo los caracteriza bajo hipótesis que no tienen por qué cumplirse. De
entrada, una función puede tener un extremo relativo en un punto sin ser siquiera continua en
dicho punto. También puede ocurrir, por ejemplo, que siendo f ∈ D 1 (I) con f 0 (a) = 0 , f no
sea dos veces derivable en a , y tampoco podemos usar el resultado anterior.
Aunque se verifiquen sus hipótesis, tampoco debemos entender el resultado anterior como
una regla general que deba aplicarse siempre, pues con frecuencia es más fácil usar métodos
que ya conocíamos.
13. Fórmula de Taylor 132

Concretamente, supongamos que f ∈ D 1 (I) y, no sólo sabemos que f 0 (a) = 0 , sino que
conocemos los demás ceros de f 0 , esto es, el conjunto C = {x ∈ I : f 0 (x) = 0} . Si a es un
punto aislado de C , existirá δ > 0 tal que, para 0 < |x − a| < δ , se tenga x ∈ I con f 0 (x) 6= 0 .
Entonces f es estrictamente monótona tanto en ]a−δ, a[ como en ]a, a+δ[ , y podremos decidir
fácilmente si f tiene o no un extremo relativo en el punto a . Con frecuencia ocurre que el
conjunto C es finito, luego todos sus puntos son aislados.
El interés del resultado anterior estriba en que permite decidir si a es un extremo relativo
de f , sin conocer el conjunto C . Para ver un ejemplo, retocamos una función estudiada en el
tema anterior, definiendo:

f : R → R, f (x) = x 2 + x 4 sen (1/x) ∀ x ∈ R∗ , f (0) = 0

Observamos que f ∈ D 2 (R) con f 0 (0) = 0 y f 00 (0) = 2 > 0 , luego el resultado anterior, con
n = 2 , nos dice directamente que f tiene un mínimo relativo en el origen, sin necesidad de
estudiar otros ceros de f 0 .

13.4. Fórmula de Taylor


La fórmula infinitesimal del resto cuantifica la rapidez con que el resto de Taylor de una
función en un punto a tiende a cero en a , pero no da información sobre el valor de dicho
resto en puntos distintos de a . Con hipótesis poco más restrictivas, vamos a obtener ahora una
descripción del resto de Taylor que sí permite frecuentemente obtener esa información. Los
resultados de este tipo se conocen con el nombre genérico de Fórmulas de Taylor y difieren
unos de otros precisamente en la expresión concreta que ofrecen para el resto.

Teorema (Fórmula de Taylor con resto de Lagrange). Sea I un intervalo no trivial y sea
f ∈ C n (I) ∩ D n+1 (I ◦ ) con n ∈ N ∪ {0} . Entonces, para cualesquiera a, x ∈ I con a =
6 x,
podemos escribir
f (n+1) (c)
Rn [ f , a ](x) = (x − a) n+1
(n + 1) !
donde c es un punto intermedio entre a y x : mı́n{a, x} < c < máx{a, x} .
Demostración. Sean a, x ∈ I con a 6= x , que estarán fijos en todo el razonamiento, y sea
J = [ mı́n{a, x} , máx{a, x} ] , intervalo que obviamente verifica J ⊂ I , J ◦ ⊂ I ◦ . Aplicaremos el
teorema del valor medio generalizado a las siguientes funciones:
n
f (k) (t)
ϕ, ψ : J → R , ϕ(t) = ∑ (x − t) k , ψ(t) = −(x − t) n+1 ∀t ∈ J
k=0 k!

En la suma que define a ϕ , cada sumando es el producto de una derivada f (k) , con 0 6 k 6 n ,
por un polinomio. De ser f ∈ C n (I) ∩ D n+1 (I ◦ ), deducimos que ϕ ∈ C 0 (J) ∩ D 1 (J ◦ ), mientras
que ψ ∈ C ∞ (J). El mencionado teorema nos da c ∈ J ◦ verificando:

ϕ(x) − ϕ(a) ψ 0 (c) = ψ(x) − ψ(a) ϕ 0 (c)


 
(7)
13. Fórmula de Taylor 133

Todo lo que queda es traducir esta igualdad en términos de f . Empezamos por lo más fácil:
n
f (k) (a)
ϕ(x) − ϕ(a) = f (x) − ∑ (x − a)k = Rn [ f , a ](x)
k=0 k! (8)
n+1 0 n
ψ(x) − ψ(a) = (x − a) , ψ (c) = (n + 1)(x − c)

El cálculo de ϕ 0 (c) tampoco es difícil. Para t ∈ J tenemos:


!
n
f (k+1) (t) f (k) (t)
ϕ 0 (t) = f 0 (t) + ∑ (x − t) k − (x − t) k−1
k=1 k! (k − 1) !
n n−1 (k+1)
f (k+1) (t) f (t) f (n+1) (t)
= ∑ (x − t) k − ∑ (x − t) k = (x − t) n
k=0 k! k=0 k ! n !

y, en particular
f (n+1) (c)
ϕ 0 (c) = (x − c) n (9)
n!
Al sustituir (8) y (9) en (7), obtenemos:

f (n+1) (c)
(n + 1) (x − c) n Rn [ f , a ](x) = (x − c) n (x − a) n+1
n!
y la igualdad buscada se consigue dividiendo ambos miembros por (n + 1) (x − c) n 6= 0 . 

En el caso n = 0 , la hipótesis del teorema anterior es f ∈ C 0 (I) ∩ D 1 (I ◦ ) y la tesis que se


obtiene es f (x) − f (a) = f 0 (c) (x − a) , que son precisamente la hipótesis y la tesis del teorema
del valor medio. Así pues, podemos afirmar que la fórmula de Taylor generaliza el teorema del
valor medio, de la misma forma que la fórmula infinitesimal del resto generalizaba la definición
de derivada, en ambos casos involucrando derivadas sucesivas.
Como aplicación evidente de la Fórmula de Taylor, obtenemos la siguiente consecuencia,
que también se podría probar directamente por inducción.

Sea I un intervalo no trivial y f ∈ C n (I) ∩ D n+1 (I ◦ ) con n ∈ N ∪ {0} . Supongamos que


f (n+1) (x) = 0 para todo x ∈ I ◦ . Entonces f es una función polinómica de orden n .

La aplicación práctica más habitual de la fórmula de Taylor consiste en estimar el error que
se comete al tomar Tn [ f , a ](x) como valor aproximado de f (x) , eligiendo adecuadamente n
y un punto a en el que se conozcan los valores de f y de sus derivadas.
Como ejemplo ilustrativo sirve √ de nuevo la función exponencial. Supongamos que, sólo con
papel y lápiz, queremos calcular e = e 1/6 con error menor que 10−4 . Usamos los polinomios
6

de Taylor de la exponencial en 0 , es decir, para n ∈ N conveniente, tomamos Tn [ exp , 0 ](1/6)


como valor aproximado de e 1/6 . El error cometido será Rn [ exp 0 ](1/6) y la fórmula de Taylor
nos da un c ∈ ]0, 1/6[ tal que:
 n+1
ec 1
Rn [ exp , 0 ](1/6) =
(n + 1) ! 6
13. Fórmula de Taylor 134

Por tanto, como e c < 2 , tendremos


2
0 < Rn [ exp , 0 ](1/6) < (10)
(n + 1) ! 6 n+1

Al ser 4 ! · 6 4 > 2 · 10 4 , para que el error sea menor que 10−4 basta tomar n = 3 . Así pues,
tenemos que
1 1 1 1531
T3 [ exp , 0 ](1/6) = 1 + + 2
+ 3
=
6 2! · 6 3! · 6 1296

es una aproximación por defecto de 6 e con error menor que 10−4 .
Obsérvese que, variando n , podemos conseguir que el error sea tan pequeño como se quiera.
La desigualdad (6), válida para todo n ∈ N , prueba que {Rn [ exp , 0 ](1/6)} → 0 , o lo que es lo
mismo, {Tn [ exp , 0 ](1/6)} → e 1/6 . En realidad lo que tenemos es la suma de una serie:
n
(1/6)k ∞
(1/6)n
e 1/6 = lı́m Tn [ exp , 0 ](1/6) = lı́m ∑ = ∑
k=0 k ! n=0 n !
n→∞ n→∞

Como se puede adivinar, 1/6 no tiene nada de especial, probaremos el mismo resultado para
todo x ∈ R y obtendremos resultados análogos para otras funciones distintas de la exponencial.

13.5. La serie de Taylor


En lo que sigue, fijamos un intervalo no trivial I , una función f ∈ C ∞ (I) y un punto a ∈ I ◦ .
Supongamos que conocemos f (n) (a) para todo n ∈ N ∪ {0} y, usando los polinomios de Taylor
de f en a , queremos calcular f (x) para otros puntos x ∈ I . Es lo que acabamos de hacer con
la exponencial para a = 0 y x = 1/6 . Nos preguntamos si la sucesión {Tn [ f , a ](x)} converge
a f (x) , pero conviene ver dicha sucesión como una serie. Para cada x ∈ R , diremos que la serie

f (n) (a)
∑ (x − a) n (11)
n>0 n!

es la serie de Taylor de la función f en el punto a , evaluada en x . Para cada n ∈ N ∪ {0} , la


(n + 1)-ésima suma parcial de dicha serie es Tn [ f , a ](x) .
Propiamente hablando, si vemos x como la variable que se suele usar para definir funciones,
la serie de Taylor de f en a es una serie de funciones, o si se quiere, una sucesión de funciones,
la sucesión de los polinomios de Taylor de f en a . Pero no vamos a trabajar con sucesiones
o series de funciones, simplemente nos limitamos a pensar que, para cada x ∈ R , tenemos una
serie de números reales.
Pues bien, para x ∈ I , nos preguntamos si se verifica o no la igualdad

f (n) (a)
f (x) = ∑ (x − a) n (12)
n=0 n!

que obviamente exige que la serie de Taylor sea convergente.


13. Fórmula de Taylor 135

Veremos ejemplos en los que esta igualdad se verifica para todo x ∈ I , o al menos en un
cierto intervalo J ⊂ I que verifica a ∈ J ◦ . Diremos entonces que f admite un desarrollo en
serie de Taylor centrado en el punto a y válido en el intervalo J . En el extremo opuesto,
también veremos ejemplos en los que la igualdad (12) sólo se verifica en el caso trivial x = a ,
con lo que la serie de Taylor resulta perfectamente inútil para estudiar la función f . Antes de
presentar ambos tipos de ejemplos, analizamos un poco el problema general.
Fijado x ∈ I \ {a} (el caso x = a es trivial como hemos dicho) podemos aplicar la fórmula
de Taylor obteniendo que, para todo n ∈ N ∪ {0} ,
n
f (k) (a) f (n+1) (cn )
f (x) − ∑ (x − a) k = (x − a) n+1 (13)
k=0 k! (n + 1) !

donde mı́n{a, x} < cn < máx{a, x} . Por tanto la igualdad (12) equivale a

f (n+1) (cn )
lı́m (x − a) n+1 = 0 (14)
n→∞ (n + 1) !

donde {cn } es la sucesión que ha aparecido en (13). Procede ahora una observación sencilla:

(x − a) n
Para cualesquiera a, x ∈ R , la serie ∑ n ! converge absolutamente, luego la
n>0
sucesión {(x − a) n /n !} converge a cero.

En efecto, si x = a no hay nada que demostrar y en otro caso tenemos

|(x − a) n+1 | / (n + 1) ! |x − a|
lı́m n
= lı́m =0
n→∞ |(x − a) | / n ! n→∞ n + 1

con lo que basta aplicar el criterio del cociente. 


Así pues, con vistas a (14), la sucesión {(x − a)n+1 / (n + 1) !} converge a cero, lo que nos
indica una estrategia que tendrá éxito en varios casos: si la sucesión { f (n+1) (cn )} está acotada,
se verifica (14), luego también (12). En general, el problema es que dicha sucesión puede ser
divergente, e incluso hacer que no se verifiquen (14) y (12). A veces ocurrirá que la serie de
Taylor, evaluada en el punto x , no converge, otras veces dicha serie es convergente, pero su
suma no coincide con f (x) .

13.6. Desarrollos de la exponencial, el seno y el coseno


La última discusión hace casi evidente lo que va a ocurrir con la función exponencial, así
como con el seno y el coseno: las tres funciones van a admitir desarrollos en serie de Taylor,
centrados en cualquier punto de la recta y válidos en todo R . Ello se debe a que, cuando f es
una de esas funciones, tenemos acotaciones de sus derivadas, que permiten probar (14), y por
tanto (12), para cualesquiera a, x ∈ R .
13. Fórmula de Taylor 136

Empecemos con la función exponencial, tomando a = 0 . Para x ∈ R∗ y n ∈ N ∪ {0} la


fórmula de Taylor nos da
n
xk exp (n+1) (cn ) x n+1 e cn x n+1
ex − ∑ = =
k=0 k! (n + 1) ! (n + 1) !

donde |cn | < |x| , luego e cn 6 e |cn | 6 e |x| . Por tanto,


n
xk e |x| |x| n+1
ex − ∑ 6 ∀ n ∈ N ∪ {0} (15)
k=0 k! (n + 1) !

Puesto que {|x|n+1 / (n + 1) !} → 0 , concluimos que



xn
ex = ∑ ∀x ∈ R (16)
n=0 n!
que es el desarrollo en serie de Taylor de la exponencial, centrado en el origen y válido en
todo R . Puede usarse para aproximarla con la exactitud que se desee, pues (15) permite acotar
fácilmente el error que se comete al sustituir la suma de la serie por una suma parcial. Es lo que
hicimos como ejemplo anteriormente, para x = 1/6 y n = 3 .
El razonamiento anterior podría repetirse literalmente, sustituyendo el origen por cualquier
otro punto a ∈ R , pero no merece la pena, el resultado se puede deducir directamente de (16),
usando la fórmula de adición:

Para cualesquiera a, x ∈ R se tiene:



ea
ex = ∑ (x − a) n
n=0 n!

En efecto, basta pensar que:



(x − a) n ∞
ea
e x = e a e x−a = e a ∑ = ∑ (x − a) n 
n=0 n! n=0 n!

Hemos obtenido así el desarrollo en serie de Taylor de la función exponencial, centrado en


cualquier punto a ∈ R y válido en todo R . Para el seno y el coseno vamos a conseguir el mismo
resultado, de forma aún más fácil. Fijados a, x ∈ R con a 6= x , la fórmula de Taylor nos dice
que, para todo n ∈ N ∪ {0} , podemos escribir
n sen a + (kπ/2)
 
k sen cn + ((n + 1)π/2)
sen x − ∑ (x − a) = (x − a) n+1
k=0 k! (n + 1) !
Sin importar cual sea la sucesión {cn } , deducimos que
n sen a + (kπ/2)

|x − a| n+1
sen x − ∑ (x − a) k 6
k=0 k! (n + 1) !

y basta aplicar una vez más que {|x − a| n+1 / (n + 1) !} → 0 . Con el coseno el razonamiento es
idéntico, y tenemos los desarrollos en serie de Taylor de ambas funciones:
13. Fórmula de Taylor 137

Para cualesquiera a, x ∈ R se tiene:


∞ sen a + (nπ/2)
 ∞

cos a + (nπ/2)
sen x = ∑ (x − a)n , cos x = ∑ (x − a)n (17)
n=0 n ! n=0 n !

Obsérvese que, como ocurría con la exponencial, ambas series convergen absolutamente,
para cualesquiera a, x ∈ R . El caso a = 0 merece ser destacado:

(−1)n x 2n+1 ∞
(−1)n x 2n
Para todo x ∈ R se tiene sen x = ∑ y cos x = ∑
n=0 (2n + 1) ! n=0 (2n) !

Si k ∈ Z es par, digamos k = 2 j con j ∈ Z , sabemos que sen (kπ/2) = sen ( jπ) = 0 , mientras
que cos (kπ/2) = (−1) j . Si, por el contrario k = 2 j + 1 con k ∈ Z , será sen (kπ/2) = (−1) j
y cos (kπ/2) = 0 .
Así pues, una vez expresadas las sumas de las series que aparecen en (17) como límites
de apropiadas sumas finitas, podremos suprimir los sumandos que se anulan y simplificar los
demás. Fijado x ∈ R , para el seno tenemos:
2n+1 n
sen (kπ/2) k (−1) j x 2 j+1 ∞
(−1)n x 2n+1
sen x = lı́m ∑ x = lı́m ∑ = ∑
k! j=0 (2 j + 1) ! n=0 (2n + 1) !
n→∞ n→∞
k=0

Para el coseno, el razonamiento es análogo:


2n n
cos (kπ/2) k (−1) j x 2 j ∞
(−1)n x 2n
cos x = lı́m∑ k! x = lı́m ∑ (2 j) ! = ∑ 
n=0 (2n) !
n→∞ n→∞
k=0 j=0

13.7. Desarrollos del logaritmo y el arco-tangente


Para estas funciones, en lugar de la fórmula de Taylor con resto de Lagrange, usaremos
otra descripción del resto de Taylor, que resulta más sencilla y efectiva. Como log ∈ C ∞ (R+ ) ,
conviene hacer una traslación que nos permita trabajar en el origen. Concretamente, usamos el
intervalo I = ] − 1, +∞[ y la función f ∈ C ∞ (I) dada por f (x) = log (1 + x) para todo x ∈ I.
Vamos a obtener el desarrollo en serie de Taylor de f centrado en el origen, del que fácilmente
deduciremos desarrollos en serie del logaritmo centrados en cualquier punto de R+ .
Aprovechando la relación entre los polinomios de Taylor de una función y de su derivada,
empezaremos trabajando con la función ϕ = f 0 que es una función racional: ϕ(t) = 1/(1 +t)
para todo t ∈ I. En lugar de calcular las derivadas de ϕ en el origen, preferimos recordar cómo
se estudió la serie geométrica de razón −t , claramente relacionada con ϕ . Para t ∈ R y n ∈ N ,
escribimos
n−1 n−1
(1 + t) ∑ (−t)k = ∑ (−t)k − (−t)k+1 = 1 − (−t) n

k=0 k=0
y deducimos claramente que
n−1
1 (−1)n t n
ϕ(t) =
1+t
= ∑ (−1)k t k + 1+t
∀t ∈ I (18)
k=0
13. Fórmula de Taylor 138

Hemos obtenido así los polinomios de Taylor de ϕ en el origen, pues vemos que, para todo
n ∈ N , se tiene !
n−1
1 (−1)n t
lı́m n−1 ϕ(t) − ∑ (−1)k t k = lı́m =0
t→0 t t→0 1 + t
k=0
y la fórmula infinitesimal del resto nos dice que
n−1
Tn−1 [ ϕ , 0 ] (t) = ∑ (−1) k t k ∀t ∈ R , ∀n ∈ N
k=0

Así pues, en (18) tenemos la función ϕ expresada como suma de su polinomio de Taylor de
orden n − 1 en el origen, con el correspondiente resto de Taylor. No hemos necesitado calcular
las sucesivas derivadas de ϕ en el origen y tenemos una expresión cómoda del resto, sin usar
ninguna fórmula de Taylor. Esto no nos debe extrañar, en este caso el resto de Taylor es la
diferencia entre una función racional y un polinomio, luego es otra función racional, que hemos
calculado fácilmente.
Observamos, por tanto, que la serie de Taylor de ϕ en el origen, evaluada en un punto t ∈ R ,
es precisamente la serie geométrica de razón −t . Por supuesto, para t ∈] − 1, 1[ , podemos usar
que {t n } → 0 y deducir de (18) que

1
ϕ(t) =
1+t
= ∑ (−1)n t n ∀t ∈] − 1, 1[
n=0

Esta igualdad, nada nueva, nos da el desarrollo en serie de Taylor de ϕ centrado en el origen y
tenemos un ejemplo de una situación que ya habíamos anunciado: a pesar de que ϕ ∈ C ∞ (I) , el
desarrollo no es válido en todo el intervalo I , sino sólo en el intervalo J =] − 1, 1[ , simplemente
porque la serie geométrica de razón −t no converge cuando t ∈ / J.
Pero volvamos a la igualdad (18) que ha sido la clave de los razonamientos anteriores. La
idea, bien sencilla, es usarla para calcular la integral indefinida de ϕ con origen en 0 , que es
f . Aparecerán lógicamente los polinomios de Taylor de f en el origen, y el resto de Taylor
expresado también como una integral indefinida. Concretamente, para x ∈ I y n ∈ N , usamos
(18), la linealidad de la integral y la regla de Barrow, para obtener:
n−1
(−1)n t n
Z x Z x Z x
dt
f (x) = log (1 + x) =
0 1+t
= ∑ (−1) k 0
t k dt +
0 1+t
dt
k=0
n−1
(−1) k x k+1 (−1)n t n
Z x
= ∑ + dt
k=0 k+1 0 1+t

En resumen, hemos probado que


n
(−1) k+1 x k (−1)n t n dt
Z x
log (1 + x) − ∑ = ∀x ∈ I , ∀n ∈ N (19)
k=1 k 0 1+t

y tenemos lo esperado: cada resto de Taylor de f en el origen, expresado como una integral
indefinida. Para cada x ∈ I , estudiamos ahora la convergencia de la sucesión de integrales que
aparece en el segundo miembro de (19).
13. Fórmula de Taylor 139

Si x > 0 , para t ∈ [ 0 , x ] y n ∈ N tenemos t n /(1 +t) 6 t n , y usamos que la integral respeta


el orden entre funciones:
(−1)n t n
Z x n
x n+1
Z x Z x
t
dt = dt 6 t n dt = ∀n ∈ N
0 1+t 0 1+t 0 n+1
Por tanto, si 0 6 x 6 1 , dicha sucesión de integrales converge a cero.
Si −1 < x < 0 , hacemos algo ligeramente distinto. Para t ∈ [ x , 0 ] y n ∈ N , usamos que
|t| n = (−t) n 6 (−x) n , junto con |1 + t| = 1 + t > 1 + x > 0, obteniendo

(−1)n t n
Z 0 n
|t| n dt (−x)n (−x)n+1
Z x Z 0 Z 0
t dt
dt = 6 6 dt = ∀n ∈ N
0 1+t x 1+t x |1 + t| x 1+x 1+x
y de nuevo la sucesión de integrales converge a cero. En resumen, hemos probado que
(−1)n t n
Z x
lı́m dt = 0 ∀ x ∈ ] − 1, 1]
n→∞ 0 1+t
y en vista de (19), tenemos

(−1) n+1 x n
f (x) = log (1 + x) = ∑ ∀ x ∈] − 1, 1] (20)
n=1 n

desarrollo en serie de Taylor de la función f , centrado en el origen, que es válido en el intervalo


J = ] − 1, 1] . Para x > 1 es claro que la serie de Taylor no converge. El caso x = 1 merece
destacarse, pues hemos encontrado la suma de la serie armónica alternada:

(−1) n+1
∑ = log 2
n=1 n

Si ahora queremos el desarrollo en serie de Taylor del logaritmo, centrado en un punto


+

a ∈ R , basta pensar que log x = log a + log 1 + (x − a)/a y sustituir x por (x − a)/a en
(20). Necesitamos que sea −1 < (x − a)/a 6 1 , que equivale a 0 < x 6 2 a y obtenemos:

(−1) n+1 ∞
Dado a ∈ R+ , se tiene que log x = log a + ∑ n
(x − a) n , para todo x ∈ ]0 , 2 a ] .
n=1 na

Obsérvese que, una vez más, aunque log ∈ C ∞ (R+ ) su desarrollo de Taylor centrado en un
punto a ∈ R+ sólo es válido en ]0, 2a] , para x > 2 a la serie de Taylor no converge.
Para obtener un desarrollo en serie de Taylor del arco-tangente, seguiremos una estrategia
análoga a la usada con el logaritmo, empezamos con su derivada, la función racional ψ ∈ C ∞ (R)
dada por ψ(t) = 1/(1+t 2 ) para todo t ∈ R . Para conseguir sus polinomios de Taylor, volvemos
a la igualdad (18) que fue la clave para el estudio del logaritmo. Para todo t ∈ R , tenemos
t 2 > −1 y (18) nos dice que
n−1
1 (−1)n t 2n
ψ(t) =
1 + t2
= ∑ (−1)k t 2k + 1 + t2
∀t ∈ R (21)
k=0
13. Fórmula de Taylor 140

Tenemos así expresada la función ψ como suma de su polinomio de Taylor de orden 2n−2 ,
o también 2n − 1 , y el correspondiente resto de Taylor, puesto que, tanto para m = 2n − 2 como
para m = 2n − 1 , tenemos
!
n−1
1 (−1)n t 2n−m
lı́m m ψ(t) − ∑ (−1)k t 2k = lı́m =0
t→0 t
k=0
t→0 1 + t2

con lo que la fórmula infinitesimal del resto nos dice que


n−1
T2n−1 [ ψ , 0 ](t) = T2n−2 [ ψ , 0 ](t) = ∑ (−1)k t 2k ∀t ∈ R , ∀ n ∈ N
k=0

La igualdad entre los dos polinomios de Taylor no nos debe sorprender, simplemente ocurre
que ψ(2n−1) (0) = 0 , porque ψ es una función par.
Para t ∈] − 1, 1[ usamos en (21) que {t 2n } → 0 y obtenemos el desarrollo en serie de Taylor
de ψ centrado en el origen, que no es más que la suma de una serie geométrica:

1
ψ(t) =
1 + t2
= ∑ (−1)k t 2k ∀t ∈] − 1, 1[
n=0

Consideramos ahora la integral indefinida de ψ con origen en 0 , que es el arco-tangente.


Usando (21), la linealidad de la integral y la regla de Barrow, tenemos
n−1
(−1)n t 2n
Z x Z x Z x
dt k 2k
arc tg x = = ∑ (−1) t dt + dt
0 1 + t2 k=0 0 0 1 + t2
(22)
n−1 2k+1
k (−1)n t 2n
Z x
(−1) x
= ∑ + dt ∀x ∈ R, ∀n ∈ N
k=0 2k + 1 0 1 + t2

En vista de la relación entre los polinomios de Taylor de una función y de su derivada,


tenemos aquí los polinomios de Taylor en 0 del arco-tangente:
n−1
(−1)k x 2k+1
T2n−1 [ arc tg , 0 ](x) = T2n [ arc tg , 0 ](x) = ∑ ∀x ∈ R, ∀n ∈ N
k=0 2k + 1

No hemos necesitado calcular las sucesivas derivadas del arco-tangente en el origen, cosa que
no hubiera sido del todo fácil. De hecho ahora las tenemos calculadas:

arc tg(2k) (0) = 0 , arc tg(2k+1) (0) = (−1)k (2k) ! ∀ k ∈ N ∪ {0}

Así pues, en (22) tenemos expresado el arco-tangente como suma de su polinomio de Taylor
de orden 2n − 1 o 2n con el correspondiente resto de Taylor, que otra vez aparece como una
integral indefinida. Escribimos dicha igualdad, aislando la integral:
n−1
(−1)k x 2k+1 (−1)n t 2n
Z x
arc tg x − ∑ = dt ∀x ∈ R, ∀n ∈ N (23)
k=0 2k + 1 0 1 + t2
13. Fórmula de Taylor 141

El siguiente paso se debe ya adivinar: para cada x ∈ R , debemos estudiar la convergencia de la


sucesión de integrales que aparece en el segundo miembro de (23).
Si x > 0 , usando que 1 + t 2 > 1 para todo t ∈ [ 0 , x ] tenemos

(−1)n t 2n t 2n x 2n+1 |x| 2n+1


Z x Z x Z x
dt = dt 6 t 2n dt = =
0 1 + t2 0 1 + t2 0 2n + 1 2n + 1

Para x < 0 , el razonamiento es casi idéntico:

(−1)n t 2n t 2n −x 2n+1 |x| 2n+1


Z x Z 0 Z 0
dt = dt 6 t 2n dt = =
0 1 + t2 x 1 + t2 x 2n + 1 2n + 1

y la misma desigualdad es válida para todo x ∈ R . Para x ∈ [−1, 1] , la sucesión de integrales


converge a cero y, en vista de (23), tenemos el desarrollo en serie de Taylor del arco-tangente
centrado en el origen, válido en [−1, 1] . Hemos probado:


(−1)n x 2n+1
Para todo x ∈ [−1, 1] se tiene: arc tg x = ∑ 2n + 1
n=0

El caso x = 1 merece destacarse, tenemos una serie cuya suma es el número π :

π ∞
(−1)n
= ∑ 2n + 1
4 n=0

13.8. Otras funciones indefinidamente derivables


Usando la función exponencial, vamos a construir algunas funciones de clase C ∞ en R ,
que responden preguntas interesantes y son útiles en diversos contextos. Como orientación,
podemos plantearnos el siguiente problema: para 0 < r < R , conseguir una función ϕ ∈ C ∞ (R)
que verifique ϕ(x) = 1 cuando |x| 6 r mientras que ϕ(x) = 0 cuando |x| > R .
Como primer paso, podemos preguntarnos si una función de clase C ∞ en R puede ser
constante en un intervalo no trivial, sin ser constante en toda la recta. Más aún, si existe una
función f ∈ C ∞ (R) tal que f (x) = 0 para todo x ∈ R− +
0 , pero f (x) > 0 para todo x ∈ R . Si
sólo le pidiéramos a f que fuese continua, o derivable unas cuantas veces, sería fácil construirla.
Pero ser de clase C ∞ impone una severa restricción a su comportamiento en el origen: todas sus
derivadas han de anularse en el origen. Usando la función exponencial, conseguimos fácilmente
tal función:

La función f : R → R definida por

f (x) = 0 ∀ x ∈ R−
0 , f (x) = e −1/x ∀ x ∈ R+

es de clase C ∞ en R , con f (n) (0) = 0 para todo n ∈ N .


13. Fórmula de Taylor 142

Usando el carácter local de las derivadas sucesivas y la regla de la cadena, obtenemos que
f ∈ C ∞ (R∗ ) , y se comprueba fácilmente por inducción que, para todo n ∈ N ∪ {0} , existe un
polinomio Pn tal que
Pn (x)
f (n) (x) = 2n f (x) ∀ x ∈ R∗ (24)
x
Nótese que esta igualdad es evidente para x ∈ R− , cualquiera que sea el polinomio Pn , ya que
f (n) (x) = f (x) = 0 . Para R+ la inducción es muy similar a la hecha en otras ocasiones.
Para concluir la demostración bastará comprobar que, para todo n ∈ N , f es n − 1 veces
derivable en el origen con f (n−1) (0) = 0 . Para el caso n = 1 no hay nada que comprobar y,
suponiendo que el resultado es cierto para un n ∈ N , debemos ver que f es n veces derivable
en el origen con f (n) (0) = 0 , es decir, que lı́m f (n−1) (x)/x = 0 . Evidentemente, el límite por
x→0
la izquierda es cero y, para el límite por la derecha, tenemos

f (x) x 2n−1
lı́m = lı́m =0
x→0+ x 2n−1 x→+∞ e x

donde hemos usado la escala de infinitos. De (24) deducimos ahora que

f (n−1) (x) Pn−1 (x) f (x)


lı́m = lı́m =0 
x→0+ x x→0+ x 2n−1

Nótese que la serie de Taylor de la función f en el origen, evaluada en cualquier x ∈ R ,


es idénticamente nula. Trivialmente converge para todo x ∈ R , pero su suma sólo coincide con
f (x) cuando x ∈ R− ∞
0 . Así que f , siendo una función de clase C en R , no admite un desarrollo
en serie de Taylor centrado en el origen. El caso extremo de esta situación se presenta para una
función muy relacionada con f . Definimos ψ : R → R por
2
ψ(x) = e−1/x ∀ x ∈ R∗ , ψ(0) = 0

Que ψ ∈ C ∞ (R) se deduce del resultado anterior, pues evidentemente se tiene ψ(x) = f (x 2 )
para todo x ∈ R , con lo que ψ es la composición de dos funciones de clase C ∞ en R . También
es fácil comprobar que ψ(n) (0) = 0 para todo n ∈ N . Así pues, la serie de Taylor de ψ en el
origen es idénticamente nula, converge para todo x ∈ R , pero su suma sólo coincide con ψ(x)
en el caso trivial x = 0 .
Otra sencilla modificación de la función f estudiada anteriormente nos acerca un poco más
al objetivo de partida:

Dados a, b ∈ R con a < b , la función g : R → R definida por


 
−1
g(t) = exp ∀t ∈]a, b[ , g(t) = 0 ∀t ∈] − ∞, a] ∪ [b + ∞[
(t − a)(b − t)
es de clase C ∞ en R .

Basta pensar que g(t) = f (t − a)(b − t) para todo x ∈ R y aplicar la regla de la cadena para
las derivadas sucesivas. 
13. Fórmula de Taylor 143

Obsérvese que ahora g(t) = 0 tanto si t 6 a como si t > b , pero g(t) > 0 para todo
t ∈]a, b[ . El siguiente paso es considerar la integral indefinida de g con origen en el punto a ,
salvo una normalización, que nos permitirá probar lo siguiente:

Dados a, b ∈ R con a < b , existe una función h ∈ C ∞ (R) , estrictamente creciente en el


intervalo [a, b] , verificando que h(x) = 0 para todo x ∈] − ∞, a] y h(x) = 1 para todo
x ∈ [b, +∞[ .
Z b
Fijados a y b , usamos la función g construida anteriormente, la integral ρ = g(t) dt > 0 ,
a
y definimos h : R → R por Z x
1
h(x) = g(t) dt ∀x ∈ R
ρ a

Al ser g(t) = 0 para t 6 a , tenemos también h(x) = 0 para x 6 a pues estamos integrando
una función idénticamente nula. Para x > b , usando la aditividad de la integral, junto con que
g(t) = 0 para t > b , comprobamos que h(x) = 1 , ya que
Z x Z b Z x
ρ h(x) = g(t) dt = g(t) dt + g(t) dt = ρ
a a b

El teorema fundamental del cálculo nos dice que h ∈ D 1 (R) con h 0 (x) = g(x)/ρ para todo
x ∈ R . Como g ∈ C ∞ (R) , tenemos también h ∈ C ∞ (R) . Finalmente, al ser h 0 (x) > 0 para todo
x ∈]a, b[ , del teorema del valor medio deducimos que h es estrictamente creciente en [a, b] . 
Podemos ya construir fácilmente la función que nos propusimos encontrar. Por razones
obvias, es lo que suele llamarse una función meseta, de clase C ∞ en R .

Dados r, R ∈ R con 0 < r < R , existe una función ϕ ∈ C ∞ (R) con las siguientes
propiedades:
(i) x ∈ R , |x| 6 r =⇒ ϕ(x) = 1
(ii) x ∈ R , |x| > R =⇒ ϕ(x) = 0
(iii) ϕ es estrictamente creciente en [−R, −r] y estrictamente decreciente en [r, R]

Basta tomar a = r 2 < R 2 = b y, usando la función h recién construida, definir

ϕ : R → R, ϕ(x) = 1 − h(x 2 ) ∀ x ∈ R

Es claro que ϕ ∈ C ∞ (R) y las propiedades requeridas para ϕ se deducen de las conocidas para
h sin ninguna dificultad. 
Resaltamos finalmente que todas las propiedades de las funciones que hemos ido estudiando
son fáciles de conseguir para funciones a las que sólo exijamos ser derivables un cierto número
de veces, lograr el mismo tipo de comportamiento para funciones de clase C ∞ en toda la recta
es lo que hace interesante la construcción que hemos desarrollado.
13. Fórmula de Taylor 144

13.9. Ejercicios
1  p 3
p 
3 + 2 1 + x 2 − 2 − 2x − x 2 =
5
1. Probar que lı́m 4
2 x 1 + x .
x→0 x 12
2. Estudiar el comportamiento en −∞ , 0 y +∞ de la función f : R∗ → R dada por

x2
 
x − sen x
f (x) = x
e −1−x− ∀ x ∈ R∗
x6 2

3. Encontrar α , β , γ ∈ R que verifiquen la siguiente igualdad:



5
1 + x 5 − 1 − α x 5 x − tg x − β x 3
 
lı́m =γ
x→0 x 15

4. Encontrar los extremos relativos de la función f : R → R en cada uno de los siguientes


casos:
(a) f (x) = x 5 − 5 x 4 + 5 x 3 + 10 ∀ x ∈ R
x2 − 3x + 2
(b) f (x) = ∀x ∈ R
x2 + 1
(c) f (x) = x 2 |x| e−|x| ∀ x ∈ R

5. Sea f ∈ D 3 (R) con f 0 (0) 6= 0 , y g : R → R la función definida por g(x) = x 2 f (x) para
todo x ∈ R . Probar que g tiene un extremo relativo en el origen si, y sólo si, f (0) 6= 0 .

6. Sea I un intervalo y f ∈ D 2 (I) tal que f 00 (x) = f (x) para todo x ∈ I. Probar que, si
existe a ∈ I tal que f (a) = f 0 (a) = 0 , entonces f (x) = 0 para todo x ∈ I.

7. Probar que, para q ∈ N y x ∈ R+ , se verifican las siguientes desigualdades:

x (q − 1)x 2 √
q x
1+ − 6 1 + x 6 1 +
q 2q 2 q

x2 x2 x4
8. Probar que 1 − 6 cos x 6 1 − + para todo x ∈ [0, π] .
2 2 24

9. Calcular un valor aproximado de 3 7 con error menor que 10 −4 .

10. Dados una función f ∈ C ∞ (R) y δ > 0 , probar que existe una función g ∈ C ∞ (R) que
verifica las siguientes condiciones:
(i) g(x) = f (x) ∀ x ∈ [−1, 1]
(ii) g(x) = 0 ∀ x ∈ ] − ∞ , −1 − δ] ∪ [1 + δ , +∞[
(iii) |g(x)| 6 | f (x)| ∀ x ∈ R

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