Fórmula de Taylor y Polinomios de Aproximación
Fórmula de Taylor y Polinomios de Aproximación
Fórmula de Taylor
Igual que la derivabilidad de una función en un punto permitía aproximar la función por
un polinomio de primer orden, la derivada n-ésima permitirá una aproximación aún mejor,
mediante un polinomio de grado menor o igual que n , el polinomio de Taylor de orden n de la
función dada, en el punto considerado. El error que se comete al hacer esta aproximación, es
decir, la diferencia entre la función y su polinomio de Taylor, se conoce como resto de Taylor.
La validez de la aproximación se cuantifica mediante la llamada fórmula infinitesimal del resto,
que concreta la rapidez con la que el resto de Taylor tiende a cero en el punto en cuestión.
Una estimación aún más precisa se consigue mediante la llamada fórmula de Taylor, un
resultado análogo al teorema del valor medio, pero involucrando las derivadas sucesivas de una
función. Obtendremos diversas aplicaciones de la fórmula de Taylor, entre las que destacan los
desarrollos en serie de Taylor de varias funciones elementales. Incluimos finalmente en este
tema otros ejemplos de funciones de clase C ∞ en R , que son útiles en contextos muy variados.
125
13. Fórmula de Taylor 126
Así pues, el polinomio P queda determinado cuando se conocen los valores de P y de sus
n primeras derivadas en un sólo punto a ∈ R . En concreto, en vista de (3) y (1) se tiene
claramente
n
P (k) (a)
P(x) = ∑ (x − a)k ∀ x ∈ R , ∀ a ∈ R
k=0 k!
Pues bien, en el segundo miembro de esta igualdad, podemos sustituir las sucesivas derivadas
de P en el punto a por las de cualquier función que sea n veces derivable en a , obteniendo un
polinomio que no coincidirá con dicha función, pero podría ser una buena aproximación de la
misma. Esto motiva la definición que sigue.
Sea f : A → R una función y n ∈ N ∪ {0}. Si f es al menos n veces derivable en un punto
a ∈ A , podemos considerar la función polinómica Tn [ f , a ] dada por:
n
f (k) (a)
Tn [ f , a ](x) = ∑ (x − a)k ∀x ∈ R
k=0 k!
Obsérvese cómo se van obteniendo los sucesivos polinomios de Taylor: si f es dos veces
derivable en el punto a , para todo x ∈ R , se tendrá
T0 [ f , a ](x) = f (a)
T1 [ f , a ](x) = f (a) + f 0 (a) (x − a)
T2 [ f , a ](x) = f (a) + f 0 (a) (x − a) + f 00 (a)/2 ! (x − a)2
Por ejemplo, como la exponencial es una función de clase C ∞ en R , con exp (k) (a) = e a
para cualesquiera a ∈ R y k ∈ N ∪ {0}, escribimos enseguida todos sus polinomios de Taylor:
n
ea
Tn [ exp , a ](x) = ∑ k ! (x − a)k ∀ x, a ∈ R , ∀ n ∈ N ∪ {0}
k=0
Claramente, ambas son funciones derivables en I \ {a} , con ψ 0 (x) = (n + 1) (x − a)n 6= 0 para
todo x ∈ I \ {a} y se tiene evidentemente que lı́m ϕ(x) = lı́m ψ(x) = 0 , luego se cumplen las
x→a x→a
hipótesis de la primera regla de l’Hôpital. Además, tenemos claramente
ϕ 0 (x) 1 Rn [ f 0 , a ](x)
lı́m = lı́m =0
x→a ψ 0 (x) n + 1 x→a (x − a)n
f (x) − P(x)
Finalmente, si P es un polinomio de orden n tal que lı́m = 0 , deberemos
x→a (x − a)n
n
probar que P = Tn [ f , a ] . Escribiendo Q(x) = P(x) − Tn [ f , a](x) = ∑ αk (x − a)k para todo
k=0
x ∈ R , con α0 , α1 , . . . αn ∈ R , deberemos ver que αk = 0 para k = 0, 1, . . . , n .
13. Fórmula de Taylor 129
x2 x3
1 x 1
lı́m 4 e − 1 − x − − =
x→0 x 2 6 24
Nótese que, para calcular este último límite usando sólo la regla de l’Hôpital, tendríamos que
aplicar dicha regla tres o cuatro veces. La fórmula infinitesimal del resto muestra así una utilidad
práctica: permite resolver, en un sólo paso, indeterminaciones que requerirían aplicar la regla
de l’Hôpital varias veces.
Conviene también resaltar que el teorema anterior nos da una caracterización del polinomio
de Taylor, que a veces permite obtenerlo sin calcular todas las derivadas que involucra, e incluso
deducir después el valor de dichas derivadas. Consideremos por ejemplo la función f ∈ C ∞ (R)
dada por
f (x) = log (1 + x 4 ) ∀ x ∈ R
Para encontrar sus polinomios de Taylor en el origen, usaremos la siguiente función auxiliar
ϕ ∈ C ∞ ] − 1, +∞[ , ϕ(y) = log (1 + y) ∀ y ∈] − 1, +∞[
y2
T2 [ ϕ , 0 ](y) = y − ∀y ∈ R
2
y la fórmula infinitesimal del resto, aplicada a ϕ con n = 2 , nos da
y2
1
lı́m log (1 + y) − y + =0
y→0 y 2 2
x8
1 4 4
lı́m log (1 + x ) − x + =0
x→0 x 8 2
y de nuevo el teorema anterior, aplicado a f con n = 8 , nos dice que
x8
T8 [ f , 0 ](x) = x 4 − ∀x ∈ R
2
No hemos tenido que calcular ocho derivadas de f , sino sólo dos derivadas de la mucho más
sencilla función ϕ . Además, del polinomio de Taylor deducimos las ocho derivadas de f que
involucra: f (k) (0) = 0 para k = 0, 1, 2, 3 y también para k = 5, 6, 7 , mientras que f (4) (0) = 4!
y f (8) (0) = −(8!/2) .
13. Fórmula de Taylor 131
f (n) (a)
Tn [ f , a ](x) = f (a) + (x − a) n ∀x ∈ R
n!
Por tanto, la fórmula infinitesimal del resto nos dice que
En el caso (i) deducimos que f (x) > f (a) para todo x ∈]a − δ, a + δ[ , luego f tiene un
mínimo relativo en el punto a . En el caso (ii) será f (x) 6 f (a) para todo x ∈]a − δ, a + δ[
y tenemos un máximo relativo. Para probar (iii), suponiendo de momento que f (n) (a) > 0 ,
de (6) deducimos que f (x) < f (a) cuando a − δ < x < a , mientras que f (a) < f (x) para
a < x < a + δ , luego no puede haber un extremo relativo en a . Si f (n) (a) < 0 , lo anterior se
aplica a − f , obteniendo la misma conclusión.
No se debe entender el resultado anterior como una caracterización de los extremos relativos
de una función, pues sólo los caracteriza bajo hipótesis que no tienen por qué cumplirse. De
entrada, una función puede tener un extremo relativo en un punto sin ser siquiera continua en
dicho punto. También puede ocurrir, por ejemplo, que siendo f ∈ D 1 (I) con f 0 (a) = 0 , f no
sea dos veces derivable en a , y tampoco podemos usar el resultado anterior.
Aunque se verifiquen sus hipótesis, tampoco debemos entender el resultado anterior como
una regla general que deba aplicarse siempre, pues con frecuencia es más fácil usar métodos
que ya conocíamos.
13. Fórmula de Taylor 132
Concretamente, supongamos que f ∈ D 1 (I) y, no sólo sabemos que f 0 (a) = 0 , sino que
conocemos los demás ceros de f 0 , esto es, el conjunto C = {x ∈ I : f 0 (x) = 0} . Si a es un
punto aislado de C , existirá δ > 0 tal que, para 0 < |x − a| < δ , se tenga x ∈ I con f 0 (x) 6= 0 .
Entonces f es estrictamente monótona tanto en ]a−δ, a[ como en ]a, a+δ[ , y podremos decidir
fácilmente si f tiene o no un extremo relativo en el punto a . Con frecuencia ocurre que el
conjunto C es finito, luego todos sus puntos son aislados.
El interés del resultado anterior estriba en que permite decidir si a es un extremo relativo
de f , sin conocer el conjunto C . Para ver un ejemplo, retocamos una función estudiada en el
tema anterior, definiendo:
Observamos que f ∈ D 2 (R) con f 0 (0) = 0 y f 00 (0) = 2 > 0 , luego el resultado anterior, con
n = 2 , nos dice directamente que f tiene un mínimo relativo en el origen, sin necesidad de
estudiar otros ceros de f 0 .
Teorema (Fórmula de Taylor con resto de Lagrange). Sea I un intervalo no trivial y sea
f ∈ C n (I) ∩ D n+1 (I ◦ ) con n ∈ N ∪ {0} . Entonces, para cualesquiera a, x ∈ I con a =
6 x,
podemos escribir
f (n+1) (c)
Rn [ f , a ](x) = (x − a) n+1
(n + 1) !
donde c es un punto intermedio entre a y x : mı́n{a, x} < c < máx{a, x} .
Demostración. Sean a, x ∈ I con a 6= x , que estarán fijos en todo el razonamiento, y sea
J = [ mı́n{a, x} , máx{a, x} ] , intervalo que obviamente verifica J ⊂ I , J ◦ ⊂ I ◦ . Aplicaremos el
teorema del valor medio generalizado a las siguientes funciones:
n
f (k) (t)
ϕ, ψ : J → R , ϕ(t) = ∑ (x − t) k , ψ(t) = −(x − t) n+1 ∀t ∈ J
k=0 k!
En la suma que define a ϕ , cada sumando es el producto de una derivada f (k) , con 0 6 k 6 n ,
por un polinomio. De ser f ∈ C n (I) ∩ D n+1 (I ◦ ), deducimos que ϕ ∈ C 0 (J) ∩ D 1 (J ◦ ), mientras
que ψ ∈ C ∞ (J). El mencionado teorema nos da c ∈ J ◦ verificando:
Todo lo que queda es traducir esta igualdad en términos de f . Empezamos por lo más fácil:
n
f (k) (a)
ϕ(x) − ϕ(a) = f (x) − ∑ (x − a)k = Rn [ f , a ](x)
k=0 k! (8)
n+1 0 n
ψ(x) − ψ(a) = (x − a) , ψ (c) = (n + 1)(x − c)
y, en particular
f (n+1) (c)
ϕ 0 (c) = (x − c) n (9)
n!
Al sustituir (8) y (9) en (7), obtenemos:
f (n+1) (c)
(n + 1) (x − c) n Rn [ f , a ](x) = (x − c) n (x − a) n+1
n!
y la igualdad buscada se consigue dividiendo ambos miembros por (n + 1) (x − c) n 6= 0 .
La aplicación práctica más habitual de la fórmula de Taylor consiste en estimar el error que
se comete al tomar Tn [ f , a ](x) como valor aproximado de f (x) , eligiendo adecuadamente n
y un punto a en el que se conozcan los valores de f y de sus derivadas.
Como ejemplo ilustrativo sirve √ de nuevo la función exponencial. Supongamos que, sólo con
papel y lápiz, queremos calcular e = e 1/6 con error menor que 10−4 . Usamos los polinomios
6
Al ser 4 ! · 6 4 > 2 · 10 4 , para que el error sea menor que 10−4 basta tomar n = 3 . Así pues,
tenemos que
1 1 1 1531
T3 [ exp , 0 ](1/6) = 1 + + 2
+ 3
=
6 2! · 6 3! · 6 1296
√
es una aproximación por defecto de 6 e con error menor que 10−4 .
Obsérvese que, variando n , podemos conseguir que el error sea tan pequeño como se quiera.
La desigualdad (6), válida para todo n ∈ N , prueba que {Rn [ exp , 0 ](1/6)} → 0 , o lo que es lo
mismo, {Tn [ exp , 0 ](1/6)} → e 1/6 . En realidad lo que tenemos es la suma de una serie:
n
(1/6)k ∞
(1/6)n
e 1/6 = lı́m Tn [ exp , 0 ](1/6) = lı́m ∑ = ∑
k=0 k ! n=0 n !
n→∞ n→∞
Como se puede adivinar, 1/6 no tiene nada de especial, probaremos el mismo resultado para
todo x ∈ R y obtendremos resultados análogos para otras funciones distintas de la exponencial.
f (n) (a)
∑ (x − a) n (11)
n>0 n!
Veremos ejemplos en los que esta igualdad se verifica para todo x ∈ I , o al menos en un
cierto intervalo J ⊂ I que verifica a ∈ J ◦ . Diremos entonces que f admite un desarrollo en
serie de Taylor centrado en el punto a y válido en el intervalo J . En el extremo opuesto,
también veremos ejemplos en los que la igualdad (12) sólo se verifica en el caso trivial x = a ,
con lo que la serie de Taylor resulta perfectamente inútil para estudiar la función f . Antes de
presentar ambos tipos de ejemplos, analizamos un poco el problema general.
Fijado x ∈ I \ {a} (el caso x = a es trivial como hemos dicho) podemos aplicar la fórmula
de Taylor obteniendo que, para todo n ∈ N ∪ {0} ,
n
f (k) (a) f (n+1) (cn )
f (x) − ∑ (x − a) k = (x − a) n+1 (13)
k=0 k! (n + 1) !
donde mı́n{a, x} < cn < máx{a, x} . Por tanto la igualdad (12) equivale a
f (n+1) (cn )
lı́m (x − a) n+1 = 0 (14)
n→∞ (n + 1) !
donde {cn } es la sucesión que ha aparecido en (13). Procede ahora una observación sencilla:
(x − a) n
Para cualesquiera a, x ∈ R , la serie ∑ n ! converge absolutamente, luego la
n>0
sucesión {(x − a) n /n !} converge a cero.
|(x − a) n+1 | / (n + 1) ! |x − a|
lı́m n
= lı́m =0
n→∞ |(x − a) | / n ! n→∞ n + 1
y basta aplicar una vez más que {|x − a| n+1 / (n + 1) !} → 0 . Con el coseno el razonamiento es
idéntico, y tenemos los desarrollos en serie de Taylor de ambas funciones:
13. Fórmula de Taylor 137
Obsérvese que, como ocurría con la exponencial, ambas series convergen absolutamente,
para cualesquiera a, x ∈ R . El caso a = 0 merece ser destacado:
∞
(−1)n x 2n+1 ∞
(−1)n x 2n
Para todo x ∈ R se tiene sen x = ∑ y cos x = ∑
n=0 (2n + 1) ! n=0 (2n) !
Si k ∈ Z es par, digamos k = 2 j con j ∈ Z , sabemos que sen (kπ/2) = sen ( jπ) = 0 , mientras
que cos (kπ/2) = (−1) j . Si, por el contrario k = 2 j + 1 con k ∈ Z , será sen (kπ/2) = (−1) j
y cos (kπ/2) = 0 .
Así pues, una vez expresadas las sumas de las series que aparecen en (17) como límites
de apropiadas sumas finitas, podremos suprimir los sumandos que se anulan y simplificar los
demás. Fijado x ∈ R , para el seno tenemos:
2n+1 n
sen (kπ/2) k (−1) j x 2 j+1 ∞
(−1)n x 2n+1
sen x = lı́m ∑ x = lı́m ∑ = ∑
k! j=0 (2 j + 1) ! n=0 (2n + 1) !
n→∞ n→∞
k=0
Hemos obtenido así los polinomios de Taylor de ϕ en el origen, pues vemos que, para todo
n ∈ N , se tiene !
n−1
1 (−1)n t
lı́m n−1 ϕ(t) − ∑ (−1)k t k = lı́m =0
t→0 t t→0 1 + t
k=0
y la fórmula infinitesimal del resto nos dice que
n−1
Tn−1 [ ϕ , 0 ] (t) = ∑ (−1) k t k ∀t ∈ R , ∀n ∈ N
k=0
Así pues, en (18) tenemos la función ϕ expresada como suma de su polinomio de Taylor de
orden n − 1 en el origen, con el correspondiente resto de Taylor. No hemos necesitado calcular
las sucesivas derivadas de ϕ en el origen y tenemos una expresión cómoda del resto, sin usar
ninguna fórmula de Taylor. Esto no nos debe extrañar, en este caso el resto de Taylor es la
diferencia entre una función racional y un polinomio, luego es otra función racional, que hemos
calculado fácilmente.
Observamos, por tanto, que la serie de Taylor de ϕ en el origen, evaluada en un punto t ∈ R ,
es precisamente la serie geométrica de razón −t . Por supuesto, para t ∈] − 1, 1[ , podemos usar
que {t n } → 0 y deducir de (18) que
∞
1
ϕ(t) =
1+t
= ∑ (−1)n t n ∀t ∈] − 1, 1[
n=0
Esta igualdad, nada nueva, nos da el desarrollo en serie de Taylor de ϕ centrado en el origen y
tenemos un ejemplo de una situación que ya habíamos anunciado: a pesar de que ϕ ∈ C ∞ (I) , el
desarrollo no es válido en todo el intervalo I , sino sólo en el intervalo J =] − 1, 1[ , simplemente
porque la serie geométrica de razón −t no converge cuando t ∈ / J.
Pero volvamos a la igualdad (18) que ha sido la clave de los razonamientos anteriores. La
idea, bien sencilla, es usarla para calcular la integral indefinida de ϕ con origen en 0 , que es
f . Aparecerán lógicamente los polinomios de Taylor de f en el origen, y el resto de Taylor
expresado también como una integral indefinida. Concretamente, para x ∈ I y n ∈ N , usamos
(18), la linealidad de la integral y la regla de Barrow, para obtener:
n−1
(−1)n t n
Z x Z x Z x
dt
f (x) = log (1 + x) =
0 1+t
= ∑ (−1) k 0
t k dt +
0 1+t
dt
k=0
n−1
(−1) k x k+1 (−1)n t n
Z x
= ∑ + dt
k=0 k+1 0 1+t
y tenemos lo esperado: cada resto de Taylor de f en el origen, expresado como una integral
indefinida. Para cada x ∈ I , estudiamos ahora la convergencia de la sucesión de integrales que
aparece en el segundo miembro de (19).
13. Fórmula de Taylor 139
(−1)n t n
Z 0 n
|t| n dt (−x)n (−x)n+1
Z x Z 0 Z 0
t dt
dt = 6 6 dt = ∀n ∈ N
0 1+t x 1+t x |1 + t| x 1+x 1+x
y de nuevo la sucesión de integrales converge a cero. En resumen, hemos probado que
(−1)n t n
Z x
lı́m dt = 0 ∀ x ∈ ] − 1, 1]
n→∞ 0 1+t
y en vista de (19), tenemos
∞
(−1) n+1 x n
f (x) = log (1 + x) = ∑ ∀ x ∈] − 1, 1] (20)
n=1 n
(−1) n+1 ∞
Dado a ∈ R+ , se tiene que log x = log a + ∑ n
(x − a) n , para todo x ∈ ]0 , 2 a ] .
n=1 na
Obsérvese que, una vez más, aunque log ∈ C ∞ (R+ ) su desarrollo de Taylor centrado en un
punto a ∈ R+ sólo es válido en ]0, 2a] , para x > 2 a la serie de Taylor no converge.
Para obtener un desarrollo en serie de Taylor del arco-tangente, seguiremos una estrategia
análoga a la usada con el logaritmo, empezamos con su derivada, la función racional ψ ∈ C ∞ (R)
dada por ψ(t) = 1/(1+t 2 ) para todo t ∈ R . Para conseguir sus polinomios de Taylor, volvemos
a la igualdad (18) que fue la clave para el estudio del logaritmo. Para todo t ∈ R , tenemos
t 2 > −1 y (18) nos dice que
n−1
1 (−1)n t 2n
ψ(t) =
1 + t2
= ∑ (−1)k t 2k + 1 + t2
∀t ∈ R (21)
k=0
13. Fórmula de Taylor 140
Tenemos así expresada la función ψ como suma de su polinomio de Taylor de orden 2n−2 ,
o también 2n − 1 , y el correspondiente resto de Taylor, puesto que, tanto para m = 2n − 2 como
para m = 2n − 1 , tenemos
!
n−1
1 (−1)n t 2n−m
lı́m m ψ(t) − ∑ (−1)k t 2k = lı́m =0
t→0 t
k=0
t→0 1 + t2
La igualdad entre los dos polinomios de Taylor no nos debe sorprender, simplemente ocurre
que ψ(2n−1) (0) = 0 , porque ψ es una función par.
Para t ∈] − 1, 1[ usamos en (21) que {t 2n } → 0 y obtenemos el desarrollo en serie de Taylor
de ψ centrado en el origen, que no es más que la suma de una serie geométrica:
∞
1
ψ(t) =
1 + t2
= ∑ (−1)k t 2k ∀t ∈] − 1, 1[
n=0
No hemos necesitado calcular las sucesivas derivadas del arco-tangente en el origen, cosa que
no hubiera sido del todo fácil. De hecho ahora las tenemos calculadas:
Así pues, en (22) tenemos expresado el arco-tangente como suma de su polinomio de Taylor
de orden 2n − 1 o 2n con el correspondiente resto de Taylor, que otra vez aparece como una
integral indefinida. Escribimos dicha igualdad, aislando la integral:
n−1
(−1)k x 2k+1 (−1)n t 2n
Z x
arc tg x − ∑ = dt ∀x ∈ R, ∀n ∈ N (23)
k=0 2k + 1 0 1 + t2
13. Fórmula de Taylor 141
∞
(−1)n x 2n+1
Para todo x ∈ [−1, 1] se tiene: arc tg x = ∑ 2n + 1
n=0
π ∞
(−1)n
= ∑ 2n + 1
4 n=0
f (x) = 0 ∀ x ∈ R−
0 , f (x) = e −1/x ∀ x ∈ R+
Usando el carácter local de las derivadas sucesivas y la regla de la cadena, obtenemos que
f ∈ C ∞ (R∗ ) , y se comprueba fácilmente por inducción que, para todo n ∈ N ∪ {0} , existe un
polinomio Pn tal que
Pn (x)
f (n) (x) = 2n f (x) ∀ x ∈ R∗ (24)
x
Nótese que esta igualdad es evidente para x ∈ R− , cualquiera que sea el polinomio Pn , ya que
f (n) (x) = f (x) = 0 . Para R+ la inducción es muy similar a la hecha en otras ocasiones.
Para concluir la demostración bastará comprobar que, para todo n ∈ N , f es n − 1 veces
derivable en el origen con f (n−1) (0) = 0 . Para el caso n = 1 no hay nada que comprobar y,
suponiendo que el resultado es cierto para un n ∈ N , debemos ver que f es n veces derivable
en el origen con f (n) (0) = 0 , es decir, que lı́m f (n−1) (x)/x = 0 . Evidentemente, el límite por
x→0
la izquierda es cero y, para el límite por la derecha, tenemos
f (x) x 2n−1
lı́m = lı́m =0
x→0+ x 2n−1 x→+∞ e x
Que ψ ∈ C ∞ (R) se deduce del resultado anterior, pues evidentemente se tiene ψ(x) = f (x 2 )
para todo x ∈ R , con lo que ψ es la composición de dos funciones de clase C ∞ en R . También
es fácil comprobar que ψ(n) (0) = 0 para todo n ∈ N . Así pues, la serie de Taylor de ψ en el
origen es idénticamente nula, converge para todo x ∈ R , pero su suma sólo coincide con ψ(x)
en el caso trivial x = 0 .
Otra sencilla modificación de la función f estudiada anteriormente nos acerca un poco más
al objetivo de partida:
Obsérvese que ahora g(t) = 0 tanto si t 6 a como si t > b , pero g(t) > 0 para todo
t ∈]a, b[ . El siguiente paso es considerar la integral indefinida de g con origen en el punto a ,
salvo una normalización, que nos permitirá probar lo siguiente:
Al ser g(t) = 0 para t 6 a , tenemos también h(x) = 0 para x 6 a pues estamos integrando
una función idénticamente nula. Para x > b , usando la aditividad de la integral, junto con que
g(t) = 0 para t > b , comprobamos que h(x) = 1 , ya que
Z x Z b Z x
ρ h(x) = g(t) dt = g(t) dt + g(t) dt = ρ
a a b
El teorema fundamental del cálculo nos dice que h ∈ D 1 (R) con h 0 (x) = g(x)/ρ para todo
x ∈ R . Como g ∈ C ∞ (R) , tenemos también h ∈ C ∞ (R) . Finalmente, al ser h 0 (x) > 0 para todo
x ∈]a, b[ , del teorema del valor medio deducimos que h es estrictamente creciente en [a, b] .
Podemos ya construir fácilmente la función que nos propusimos encontrar. Por razones
obvias, es lo que suele llamarse una función meseta, de clase C ∞ en R .
Dados r, R ∈ R con 0 < r < R , existe una función ϕ ∈ C ∞ (R) con las siguientes
propiedades:
(i) x ∈ R , |x| 6 r =⇒ ϕ(x) = 1
(ii) x ∈ R , |x| > R =⇒ ϕ(x) = 0
(iii) ϕ es estrictamente creciente en [−R, −r] y estrictamente decreciente en [r, R]
ϕ : R → R, ϕ(x) = 1 − h(x 2 ) ∀ x ∈ R
Es claro que ϕ ∈ C ∞ (R) y las propiedades requeridas para ϕ se deducen de las conocidas para
h sin ninguna dificultad.
Resaltamos finalmente que todas las propiedades de las funciones que hemos ido estudiando
son fáciles de conseguir para funciones a las que sólo exijamos ser derivables un cierto número
de veces, lograr el mismo tipo de comportamiento para funciones de clase C ∞ en toda la recta
es lo que hace interesante la construcción que hemos desarrollado.
13. Fórmula de Taylor 144
13.9. Ejercicios
1 p 3
p
3 + 2 1 + x 2 − 2 − 2x − x 2 =
5
1. Probar que lı́m 4
2 x 1 + x .
x→0 x 12
2. Estudiar el comportamiento en −∞ , 0 y +∞ de la función f : R∗ → R dada por
x2
x − sen x
f (x) = x
e −1−x− ∀ x ∈ R∗
x6 2
5. Sea f ∈ D 3 (R) con f 0 (0) 6= 0 , y g : R → R la función definida por g(x) = x 2 f (x) para
todo x ∈ R . Probar que g tiene un extremo relativo en el origen si, y sólo si, f (0) 6= 0 .
6. Sea I un intervalo y f ∈ D 2 (I) tal que f 00 (x) = f (x) para todo x ∈ I. Probar que, si
existe a ∈ I tal que f (a) = f 0 (a) = 0 , entonces f (x) = 0 para todo x ∈ I.
x (q − 1)x 2 √
q x
1+ − 6 1 + x 6 1 +
q 2q 2 q
x2 x2 x4
8. Probar que 1 − 6 cos x 6 1 − + para todo x ∈ [0, π] .
2 2 24
√
9. Calcular un valor aproximado de 3 7 con error menor que 10 −4 .
10. Dados una función f ∈ C ∞ (R) y δ > 0 , probar que existe una función g ∈ C ∞ (R) que
verifica las siguientes condiciones:
(i) g(x) = f (x) ∀ x ∈ [−1, 1]
(ii) g(x) = 0 ∀ x ∈ ] − ∞ , −1 − δ] ∪ [1 + δ , +∞[
(iii) |g(x)| 6 | f (x)| ∀ x ∈ R