Para otros usos de este término, véase Flora (desambiguación).
Esquema simplificado de la flora, en una isla.
Comenzando el cambio de estación de la flora en el Alto valle neuquino, Argentina.
1El término flora se refiere al conjunto de plantas, nativas o introducidas, de una región
geográfica,2 de un período geológico determinado,3 o de un ecosistema determinado. El término
proviene del latín en alusión a la diosa romana de las flores, Flora.4 La flora define a las especies de
plantas y su número, mientras que el término vegetación se refiere a su distribución geográfica.
Por tanto, la flora, según el clima y otros factores ambientales, determina la vegetación.[cita
requerida]
Las ciencias que estudian la flora son la geobotánica, la sinecología, la fitocenosis y la
paleobiogeografía.5
El término flora también se utiliza para referirse a los tratados o libros que describen las plantas de
una región, período geológico o ecosistema.2
Vulgarmente, se utiliza el término flora intestinal para referirse al conjunto de microorganismos y
bacterias que habitan en el intestino de los animales, pero el término no tiene relación con la flora
vegetal y no es científicamente riguroso.6
Tipos de flora
Las plantas están agrupadas en floras que se fundamentan en regiones, períodos, medio
ambientes especiales o climas. Las regiones pueden ser hábitats geográficamente distintos, como
montañas o llanuras. Pueden referirse a la vida vegetal de una era histórica como la flora fósil y
pueden estar subdivididas en medio ambientes especiales:
Flora nativa. La flora autóctona de una zona.
Flora agrícola y de jardín. Las plantas que son cultivadas por los humanos.
Flora arvense789 o de la maleza. Esta clasificación fue aplicada tradicionalmente a las plantas que
se consideraban indeseables y se estudiaban para su control o erradicación. En la actualidad esta
denominación se usa con menos frecuencia como categorización de la vida vegetal, ya que se
incluyen tres tipos diferentes de plantas: las especies de malas hierbas, especies invasoras] no del
tipo maleza agrícolamente indeseables. Se ha probado que muchas plantas nativas que antes se
consideraban malas hierbas son beneficiosas e incluso necesarias en diversos ecosistemas.[cita
requerida]
La fauna es el conjunto de especies animales que habitan en una región geográfica, que son
propias de un período geológico. Esta depende tanto de factores abióticos como de factores
bióticos. Entre estos sobresalen las relaciones posibles de competencia o de depredación entre las
especies,eso provoca la extinción de los animales suelen ser sensibles a las perturbaciones que
alteran su hábitat; por ello, un cambio en la fauna de un ecosistema indica una alteración en uno o
varios de los factores de este.
Fauna salvaje
La fauna se divide en distintos tipos de acuerdo al origen geográfico de donde provienen las
especies que habitan un ecosistema o biotopo. La fauna salvaje es aquella que vive en libertad y no
ha sido domesticada.
Conjunto de animales, (invertebrados, reptiles, aves, anfibios, y mamíferos) que viven libremente y
fuera del control del hombre en ambientes naturales.1 Los invertebrados muchas veces suelen ser
considerados fuera de la definición de fauna salvaje, generalmente viven dentro de un ecosistema
natural como lo es un bosque, selva, desierto, manglar etc. Cuando viven en un lugar diferente a su
ecosistema natural es porque han sido extraídos por el hombre para diversos fines pero se siguen
considerando fauna salvaje.
Son todos aquellos animales que viven en libertad sin recibir ninguna ayuda directa del hombre
para obtener sus necesidades (alimento, pareja reproductiva, refugio, agua etc.) se incluyen todos
los organismos, desde los invertebrados más pequeños hasta los vertebrados más grandes. La
fauna salvaje también se percibe como los animales que su desarrollo evolutivo se presentó y se
sigue dando sin la intervención directa o indirectamente del ser humano, el ser humano no
interviene en aspectos como las adaptaciones de las especies a condiciones geográficas y
climatológicas de sus hábitats. Satisfacen sus necesidades alimenticias por cuenta propia con la
probabilidad de encontrar alimento y agua en un día o en una semana o más. No saben
exactamente cuándo comerán y tienen que decidir si continuarán en busca de alimento o
descansar para ahorrar energía.
Valor
En general, se dice que la fauna salvaje es uno de los “recursos” naturales renovables básicos,
junto al agua, el aire, el suelo y la vegetación; es decir, un beneficio que podemos utilizar y reponer
para utilizarlo continuamente. Todas las especies nativas -animales y plantas silvestres- en
conjunto, componen la riqueza y diversidad de los ecosistemas, y hacen parte del patrimonio
natural de cada región y del mundo en general. Normalmente, la sociedad valora las cosas de
acuerdo a su utilidad, es decir, le otorga un valor real o económico, expresado generalmente en
dinero. Puede ser “valor de mercado”, “valor comercial” o “valor no comercial”. El valor de
mercado es lo mínimo que se pide y lo máximo que se ofrece por un bien o servicio; varía en el
tiempo y el espacio según la oferta y la demanda. Las poblaciones de animales sometidas a uso
comercial poseen valor de mercado por consumo directo como bienes de uso; por ejemplo, la
carne para el consumo doméstico. Cuando tales bienes son objetos de compra y venta, adquieren
valor comercial, un precio y, por lo tanto, valor económico evidente. Este valor es simple y claro,
pero aplicable sólo al conjunto que forman los animales domésticos, objeto de uso y comercio,
como vacas, cerdos y aves, principalmente. Cuando un bien no está sujeto a la oferta y la
demanda, pero es apreciado por la gente, adquiere “valor no comercial” difícil de determinar,
puesto que está basado en elementos como los sentimientos o beneficios, que no generan dinero.
Este valor depende de la disposición de personas o sociedades para pagar por conservar lo que
consideran importante para uso futuro.
Tradicionalmente, los sistemas de valoración aceptados subestiman la contribución de la Fauna
Salvaje, aunque su valor puede alcanzar cifras importantes. Recientemente se ha asignado alto
valor al aporte recreativo o turístico y ambiental de la fauna nativa, por los usos alimenticios, la
caza y el turismo. Por ejemplo, la caza deportiva ofrece recreación y experiencias cuyo valor
sobrepasa el precio comercial de las presas obtenidas, tal como sugiere el llamado valor cinegético
de una especie. El valor material del producto de la caza, y los rasgos biológicos del animal, hacen
de su búsqueda y captura, un reto y experiencia interesantes. La caza deportiva también produce
beneficios a terceros, como propietarios, hoteles, restaurantes y demás servicios locales, y al
comercio e industria de artículos deportivos. Además, genera ingresos fiscales por concepto de las
licencias de caza. La Fauna Silvestre es uno de los atractivos principales del Turismo de Naturaleza,
pues genera ingresos directos y empleos para las regiones en desarrollo, sumados al valor
recreativo y educativo para la gente de la ciudad, a menudo distanciada de la naturaleza en su vida
cotidiana. Además de su valor económico, la Fauna Salvaje hace parte del paisaje natural como un
recurso escénico, y se destaca aún más por su valor ecológico. Todas las especies interactúan entre
sí, según su función específica, Por ejemplo, los polinizadores, dispersores o depredadores de
semillas, son de vital importancia para el funcionamiento de los ecosistemas. Lamentablemente, el
valor ecológico de muchos animales se manifestará después de que la especie haya desaparecido.
Debido a la crisis ambiental, se ha creado un nuevo concepto, el “valor de existencia”, que
establece la disposición a pagar para asegurar la existencia de un recurso, por ejemplo, una especie
amenazada, sin pretender un uso posterior. Estos valores se estiman, usualmente, por medio de
encuestas o consultas a expertos. La Fauna Salvaje está profundamente arraigada en los patrones
mágico-religiosos y culturales de los indígenas y colonos, que han mantenido un prolongado
contacto y dependencia con la naturaleza. . La difusión y popularidad de las series de televisión
sobre la vida animal, así como la creciente importancia de los zoológicos, son pruebas del lazo que
nos une con la Fauna Salvaje. El valor científico de la fauna, es inmenso, este valor se incrementa
con el aporte de ciertos animales como especies indicadoras de la condición de un ecosistema o
animales experimentales. A pesar de todos estos valores que se han mencionado, la Fauna
Silvestre es el menos apreciado de los recursos naturales renovables, porque no genera ganancias
comparables con las de recursos pesqueros o forestales, con muy pocas excepciones. Por lo tanto,
la Fauna salvaje casi nunca es la base del desarrollo regional. Sin embargo, cuando se maneja
debidamente, puede constituir un importante recurso complementario en grandes extensiones. La
justa valoración económica de la Fauna Salvaje es vital, porque las grandes decisiones políticas se
fundamentan, ante todo, en argumentos económicos2
Explotación
Durante muchos años se consideró a la fauna como un recurso natural inagotable, el cual era
explotado de una forma descabellada , al grado que se extinguieron especies, muchas especies, de
las que hoy conocemos su historia, y muchas se encuentran amenazadas o en peligro crítico de
extinción, debido a la intensa “demanda” y explotación por parte del humano que le ha dado fines
diversos , como comida, fuente de comercio para pieles animales de exhibición, etc. El criterio de
recurso natural inagotable ahora a cambiado
Los animales salvajes tienen un valor desde muchos puntos de vista como el estético, económico,
comercial y cinegético entre otros, pero pocas veces son percibidos con un valor ecológico.
Reproducción
En los zoológicos modernos existen algunos objetivos como; recreación, educación, conservación e
investigación, y en estas dos últimas entra la reproducción involucrándose algunas áreas como:
anatomía, fisiología, endocrinología, nutrición, patología, manejo y etología que conlleva expertos
en cada uno de los distintos temas.3
El sistema inmunológico de los animales salvajes se adquiere por medio de las características
parentales, la información genética y la experiencia adquirida en la naturaleza. La reproducción de
la fauna contiene a la selección natural como un factor importante para la preservación de la
especie por medio del mayor éxito en la supervivencia individual o de una manada o grupo de
individuos. Los animales salvajes tienen su ciclo de vida en áreas geográficas naturales en donde se
han adaptado a las diferentes características que sus nichos les ofrecen y que además en su nicho
encuentran los elementos necesarios para satisfacer sus necesidades energéticas, fisiológicas,
metabólicas y reproductivas.
Fauna en proceso de domesticación
La fauna en proceso de domesticación, está integrada por aquellos animales silvestres, sean
autóctonos, exóticos o importados, criados zootécnicamente bajo el dominio del hombre en zoo
criaderos bajo condiciones de cautiverio o semicautiverio, que a través de las generaciones van
perdiendo su carácter de salvajes para convertirse en domésticos y ser explotados con iguales fines
que estos últimos. Se encuentran en este grupo poblaciones de coipo o nutria criolla, chinchilla,
zorro plateado, visón, etc. Debido al hecho de que aún no pueden ser consideradas especies
domésticas, tienen que ser encuadradas para su gestión como variedades de poblaciones silvestres
manejadas mediante la zoocría y, por lo tanto, manejadas como especies silvestres de una
determinada zona geográfica.