UNIVERSIDAD PRIVADA
DOMINGO SAVIO
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y
JURÍDICAS
TRABAJO:
TALLER PRÁCTICO: DEBATE
ESTRUCTURADO
ESTUDIANTE (S):
Duarte Carlos
Martínez Vargas Amelia
Molina Colodro Dayana
Ramírez Luis
Suárez Camila
DOCENTE:
Lic. Soraya Roxana Salinas Quiroga
TARIJA, NOVIEMBRE 2024
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ESTRUCTURA DEL DEBATE:
“LA LEGALIZACIÓN DE LA EUTANASIA EN BOLIVIA”
1. Primera parte:
Presentación del Tema
La legalización de la eutanasia ha generado gran controversia en la sociedad boliviana: por
lo que nosotros como grupo desde la postura de estar en contra de la misma, queremos
enfatizar que esta práctica no es una solución para los problemas de salud y sufrimiento en
nuestro país. Porque la eutanasia que no es otra cosa que “El suicidio medicamente asistido
(SMA)”, se refiere a la práctica de proporcionar a una persona que sufre de una enfermedad
terminal o incurable los medios para terminar con su vida de manera autónoma.
Ahora bien, cuando una persona esta tan enferma y sufre tanto que pide la muerte (eutanasia),
lo que está pidiendo en realidad es dejar de sufrir, no dejar de vivir. Por eso los médicos y
los profesionales que acompañan a quienes sufren al final de su vida saben que la ley de la
eutanasia no es sino la inducción al suicidio. Es animar a la gente a que se pegue un tiro o
una inyección letal. En lugar de cuidarnos hasta el final, y permitir que vivan sus últimos días
con dignidad y en las mejores condiciones posibles.
Por lo tanto, no es una decisión que debamos tomar a la ligera, ni mucho menos legalizarla
en Bolivia que consideran la vida “Sagrada”, esto conlleva a factores culturales y sociales
que lo impiden, también aspectos éticos y religiosos y un marco legal que nos ayuda a
mencionar que las leyes actuales en Bolivia interpretan el suicidio medicamente asistido
como homicidio o asesinato. Asimismo, nuestra Constitución Política del Estado establece
el derecho a la vida en su (Art. 15).
Entonces en vez de legalizar el suicidio medicamente asistido, deberíamos enfocarnos en
mejorar la atención médica, el cuidado paliativo y la calidad de vida de nuestros ciudadanos.
2. Segunda parte:
Presentación de argumentos
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En Bolivia, la eutanasia no debe ser legalizada debido a varios factores culturales, sociales,
éticos y legales, que a continuación se procera a explicar cada uno de ellos:
➢ Factores Culturales y Sociales: En la cultura boliviana, la vida es considerada sa-
grada, y hay una fuerte resistencia a cualquier práctica que pueda ser vista como una
intervención en el curso natural de la vida y la muerte.
➢ Aspectos Éticos y Religiosos: Muchos profesionales de la salud en Bolivia siguen el
juramento hipocrático, que enfatiza la preservación de la vida. Además, la influencia
de la Iglesia y otras instituciones religiosas promueve la vida y se opone a la eutana-
sia.
La Iglesia Católica en Bolivia, al igual que en muchos otros países, se opone
firmemente a la legalización de la eutanasia. La posición de la Iglesia se basa en la
creencia de que la vida humana es sagrada desde la concepción hasta la muerte
natural, y que cualquier acto que intente poner fin a la vida humana de manera
deliberada es moralmente inaceptable.
En Bolivia, la eutanasia no está legalizada y se considera un tema ético y moral
complejo por lo que la legislación actual no permite la eutanasia ni el suicidio asistido,
y los médicos están obligados a preservar la vida utilizando todos los medios posibles.
➢ Riesgos de abuso: La legalización de la eutanasia podría abrir la puerta a abusos,
especialmente hacia personas vulnerables, como los ancianos o aquellos con discapa-
cidades. Existe el temor de que puedan sentirse presionados a optar por la eutanasia
debido a cargas económicas o emocionales para sus familias.
➢ Alternativas a la eutanasia: En lugar de optar por terminar con la vida, se debería
enfocar en mejorar los cuidados paliativos y el apoyo psicológico para quienes pade-
cen enfermedades terminales. La atención adecuada puede aliviar el sufrimiento sin
recurrir a la eutanasia.
➢ Marco Legal: La legislación boliviana no contempla la eutanasia como una opción
legal. De hecho, las leyes actuales podrían interpretar la eutanasia como homicidio o
asesinato. El artículo 15 de la Constitución Política del Estado garantiza el derecho a
la vida y la integridad física, lo que complica la legalización de la eutanasia.
Asimismo, el derecho a la vida está consagrado en varios tratados internacionales.
Uno de los más importantes es la Declaración Universal de los Derechos Humanos
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de la ONU, específicamente en su Artículo 3, que establece: "Todo individuo tiene
derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona".
➢ Dilemas Médicos y Familiares: Los médicos y las familias enfrentan dilemas éticos
significativos cuando se trata de decisiones sobre el final de la vida. En algunos casos,
se opta por cesar tratamientos que prolongan la vida artificialmente, pero esto se hace
sin un marco legal claro.
Es importante mencionar que el Doctor Martínez Selles, presidente del colegio oficial de
médicos de Madrid, dijo: “Cuando un paciente te pide la eutanasia te está pidiendo es que
lo cuides “. Entonces realmente están en un estado tan vulnerable por su enfermedad que
pueden tomar decisiones precipitadas de las cuales luego se pueden arrepentir, pero
demasiado tarde.
3. Tercera parte:
Presentación de preguntas y respuestas
Pregunta 1;
Argumento de inicio: "La eutanasia es un tema que plantea preocupaciones éticas y morales
profundas. Una de las críticas más frecuentes es que la eutanasia podría ser utilizada como
una forma de discriminación hacia aquellos que ya están vulnerables. Es fundamental
considerar el impacto potencial de la eutanasia en las personas con discapacidades o
enfermedades crónicas, que pueden enfrentar desafíos significativos en su vida diaria”.
En este contexto, surge una pregunta fundamental:
¿No sería la eutanasia una forma de discriminación hacia las personas con
discapacidades o enfermedades crónicas, que podrían sentirse presionadas o
forzadas para optar por esta opción debido a la falta de apoyo o recursos para
vivir de manera digna?
Respuesta; Entiendo la preocupación de que la eutanasia pueda ser utilizada como una forma
de discriminación hacia las personas con discapacidades o enfermedades crónicas. Sin
embargo, creo que esta preocupación se puede abordar mediante la implementación de
medidas adecuadas para garantizar que la eutanasia se realice de manera segura y respetuosa.
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En primer lugar, es importante destacar que la eutanasia no es una opción para personas que
pueden vivir de manera digna con el apoyo adecuado. La eutanasia es una opción para
personas que están sufriendo de manera intolerable y sin esperanza de cura.
Para evitar la discriminación, es fundamental garantizar que las personas con discapacidades
o enfermedades crónicas tengan acceso a los recursos y apoyo necesarios para vivir de
manera digna.
Además, es importante implementar medidas para garantizar que la eutanasia se realice de
manera voluntaria y sin presión. Esto incluye:
- La evaluación médica exhaustiva para determinar la terminalidad de la enfermedad.
- La evaluación psicológica para determinar la capacidad de la persona para tomar decisiones.
- El consentimiento informado y voluntario de la persona.
- La supervisión y regulación por parte de las autoridades sanitarias.
En países como Bélgica y Países Bajos, donde la eutanasia está legalizada, se han
implementado medidas para garantizar que la práctica se realice de manera segura y
respetuosa. No hay evidencia de que la eutanasia sea utilizada como una forma de
discriminación hacia las personas con discapacidades o enfermedades crónicas.
Pregunta 2;
Argumento de inicio: "La eutanasia plantea preguntas sobre el valor de la vida huma y
ustedes argumentan que no se trata de comparar el valor de la vida, sino de reconocer la
autonomía y la dignidad de la persona que sufre. Pero, ¿cómo pueden reconciliar esta
posición con la percepción de que la eutanasia implica una jerarquía de valor en la vida
humana?”
Por lo tanto, me gustaría preguntar:
¿Cómo pueden ustedes a favor de la eutanasia, justificar que la vida de una
persona que sufre de una enfermedad terminal tenga menos valor que la de una
persona sana?
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Respuesta; La pregunta planteada es engañosa, ya que no se trata de comparar el valor de la
vida de una persona sana con la de una persona que sufre de una enfermedad terminal. En
realidad, se trata de reconocer el derecho de la persona a decidir sobre su propia vida y
muerte, cuando se enfrenta a un sufrimiento intolerable y sin esperanza de cura.
La eutanasia no es una cuestión de valorar la vida, sino de respetar la autonomía y la dignidad
de la persona. La vida de una persona que sufre de una enfermedad terminal no tiene menos
valor, pero sí tiene un valor diferente, ya que se enfrenta a un sufrimiento que puede ser
insoportable.
Pregunta 3;
Argumento de inicio: "La eutanasia es una opción que se presenta como una solución para
aliviar el sufrimiento de pacientes terminales. Sin embargo, es importante considerar que no
es la única opción disponible. De hecho, hay muchas alternativas que pueden proporcionar
alivio y confort a los pacientes en sus últimos días”.
En lugar de enfocarse únicamente en la eutanasia, sería beneficioso explorar otras opciones
que puedan mejorar la calidad de vida de los pacientes terminales. Por lo tanto, me gustaría
preguntar:
¿Qué alternativas concretas proponen para aliviar el sufrimiento de pacientes
terminales, además de la eutanasia, y cómo pueden asegurarse de que sean
accesibles para todos?
Respuesta; Proponemos alternativas como: Cuidados paliativos integrales, incluyendo
manejo del dolor y síntomas, Terapias complementarias, como música, arte y terapia
ocupacional, Apoyo emocional y psicológico para pacientes y familiares y Acceso a
medicamentos y tratamientos innovadores.
Y para asegurar el acceso para todos: Incrementar la inversión en cuidados paliativos y salud
mental, Capacitar a profesionales de la salud en cuidados paliativos, Establecer programas
de acceso equitativo a servicios de salud y Colaborar con organizaciones de la sociedad civil
para llegar a comunidades vulnerables.
Pregunta 4;
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Argumento de inicio: “Los médicos realizan el juramento hipocrático que implica jurar ante
Dios la preservación de la vida y no así la muerte, así que para garantizar que la eutanasia se
realice de manera responsable y respetuosa, es fundamental revisar el código de ética
médica”. Entonces:
¿Qué cambios concretos proponen en el código de ética médica para permitir
que los médicos participen en la eutanasia, y cómo pueden asegurarse de que no
se comprometa la relación médico-paciente?
Respuesta; "Proponemos los siguientes cambios en el código de ética médica: Agregar
"eutanasia" como excepción al principio de preservación de la vida, Establecer protocolos de
evaluación para garantizar la capacidad del paciente para tomar decisiones informadas,
Definir criterios específicos para la eutanasia, incluyendo: Enfermedad terminal irreversible,
sufrimiento intolerable, fallo orgánico irreversible y Establecer un proceso de revisión y
supervisión independiente para garantizar la objetividad.
Y para proteger la relación médico-paciente: Mantener la confidencialidad y privacidad,
Garantizar el derecho del paciente a cambiar de opinión, Fomentar la comunicación abierta
y transparente y Proporcionar apoyo emocional y psicológico adicional.
4. Cuarta parte:
Presentación de contra-argumentos
En Bolivia no es una solución viable implementar la eutanasia, porque sería necesario realizar
una profunda reforma del sistema jurídico del país. Esto implica modificar la Constitución
Política del Estado (CPE) y revisar las leyes y tratados internacionales vigentes y ratificados
en el país. Sin embargo, esta propuesta enfrenta un obstáculo significativo, ya que vulneraría
los principios y valores establecidos en la legislación actual.
Además, la sociedad boliviana, en gran medida, mantiene una visión negativa sobre el
suicidio asistido, debido a creencias religiosas y una cosmovisión de la vida que valora la
sacralidad y dignidad humana. La implementación de la eutanasia podría generar una
alteración social significativa, afectando la cohesión y los valores compartidos.
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Por lo tanto, antes de considerar la eutanasia, es fundamental que evalúen cuidadosamente
las implicaciones éticas, legales y sociales, y buscar alternativas que garanticen el bienestar
y la dignidad de los pacientes terminales, sin comprometer los principios fundamentales de
la sociedad boliviana.
Ahora bien, ustedes que están a favor mencionan que la dignidad de la vida humana está
siendo dañada al no legalizar la eutanasia debido a que estarían sufriendo por lo que es
importante mencionar que el hecho de nacer y el de morir no son más que hechos y sólo
hechos, adornados naturalmente de toda la relevancia que se quiera. Precisamente por ello
no pueden ser tenidos como dignos o indignos según las circunstancias en que acontezcan,
por la sencilla y elemental evidencia de que el ser humano siempre, en todo caso y situación
es excepcionalmente digno, esté naciendo, viviendo o muriendo. Decir lo contrario es ir
directamente en contra de lo que nos singulariza y cohesiona como sociedad.
“La vida digna no se define solo por la ausencia de sufrimiento: La dignidad humana va más
allá del dolor físico. La eutanasia puede ser una solución rápida, pero no aborda las causas
profundas del sufrimiento.”
Legalizar la eutanasia es una declaración de derrota social, política y médica ante el enfermo
que no acabará con las perplejidades de la vida, ni de la muerte, ni con las dudas de conciencia
de los médicos, de los pacientes y de los familiares.
Asimismo, indicar que «El derecho a morir no está regulado constitucionalmente, no existe
en la Constitución la disponibilidad de la propia vida como tal» Si existiera este derecho
absoluto sobre la vida, existirían otros derechos como la posibilidad de vender tus propios
órganos o aceptar voluntariamente la esclavitud.
Para finalizar hay que hacer hincapié en que lamentablemente, la legalización de la eutanasia
en Bolivia conlleva un riesgo significativo de tráfico y mal uso del medicamento utilizado
para esta práctica. La experiencia internacional muestra que la disponibilidad de
medicamentos letales puede generar un mercado negro y su consecuente tráfico, lo que podría
desembocar en situaciones trágicas. En un país con una estructura de salud y seguridad aún
vulnerable, como Bolivia, este riesgo es especialmente preocupante. La facilidad de acceso
a estos medicamentos podría llevar a su desvío hacia manos inadecuadas, como criminales o
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personas con intenciones suicidas no asistidas, lo que podría aumentar la tasa de suicidios no
asistidos, homicidios y otros delitos relacionados. Además, la falta de control efectivo sobre
la distribución y prescripción de estos medicamentos podría generar un escenario de abuso y
explotación, especialmente hacia personas vulnerables como ancianos, discapacitados y
enfermos mentales. Por lo tanto, es fundamental considerar cuidadosamente estos riesgos
antes de tomar cualquier decisión sobre la legalización de la eutanasia en Bolivia.
5. Quinta Parte
Las conclusiones del debate
Conclusión Propositiva: Nuestro país, Bolivia, ha consagrado en su Constitución Política
el derecho a la vida como un derecho fundamental e inalienable. Este derecho no es solo un
concepto abstracto, sino el pilar sobre el cual se construye toda nuestra sociedad y la
protección de cada uno de sus miembros.
¿Por qué considero que la eutanasia contradice este derecho fundamental?
La vida como un bien intrínseco: La vida humana, desde su concepción hasta su muerte
natural, posee un valor intrínseco que trasciende las condiciones físicas o mentales de la
persona. Es un don que recibimos y que no nos pertenece en propiedad, por lo tanto, no
podemos disponer de él a nuestro antojo.
El principio de la sacralidad de la vida: A lo largo de nuestra historia y en diversas culturas,
la vida ha sido considerada sagrada. Este principio ha guiado nuestras leyes, nuestras
costumbres y nuestra forma de relacionarnos con los demás. La eutanasia, al permitir la
intencionalidad de acortar la vida, contraviene este principio fundamental.
El deber de cuidar la vida: Como sociedad, tenemos el deber de cuidar la vida, incluso en
sus momentos más frágiles. La eutanasia, en cambio, promueve una cultura de la muerte,
donde la vida puede ser descartada cuando deja de ser considerada “digna”.
En base a nuestra postura de estar en contra de la legislación de la eutanasia en Bolivia,
consideramos las siguientes VÍAS DE SOLUCIÓN para este tema controversial;
1. Fortalecimiento de los cuidados paliativos: Implementar políticas que garanticen
el acceso a cuidados paliativos de calidad en todo el país. Esto incluye la formación
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de profesionales de la salud en el manejo del dolor y el sufrimiento, así como la crea-
ción de centros especializados que ofrezcan este tipo de atención.
2. Educación y sensibilización: Desarrollar campañas educativas que informen a la po-
blación sobre los derechos de los pacientes, las opciones disponibles para el manejo
del dolor y el acompañamiento emocional en situaciones terminales. La sensibiliza-
ción también debe incluir a los profesionales de la salud para asegurar un enfoque
compasivo y ético hacia los pacientes.
3. Apoyo psicológico y emocional: Establecer programas de apoyo psicológico para
pacientes y sus familias que enfrenten enfermedades terminales. Esto puede incluir
terapia individual, grupos de apoyo y recursos disponibles para ayudar a enfrentar el
dolor emocional asociado con la muerte inminente.
4. Regulación y supervisión: Crear un marco regulatorio que garantice una atención
médica ética y digna, evitando cualquier forma de abuso o presión sobre pacientes
vulnerables. Esto puede incluir protocolos claros para la atención al final de la vida
que prioricen el bienestar del paciente.
La eutanasia no es la respuesta a los desafíos que plantea el envejecimiento y la enfermedad.
Al legalizarla, estaríamos enviando un mensaje equivocado a la sociedad: que la vida humana
puede ser desechable cuando ya no es cómoda o productiva y la vida sin duda es un bien
invaluable que debemos proteger y cuidar en todas sus etapas. Si bien comprendemos el
sufrimiento que pueden experimentar algunas personas, debemos buscar alternativas que
respeten la dignidad humana y la sacralidad de la vida.
En conclusión, si se la legaliza la Eutanasia sería una ley injusta e inmoral que posibilita al
Estado decidir quienes merecen vivir y quienes merecen morir, por lo tanto, no podemos
consentir que la eutanasia se asiente en nuestro país y que pase a formar parte de un conjunto
de leyes y sobre todo de un conjunto de prácticas médicas, porque anima a morir, en lugar de
animar a cuidar y a vivir. En consecuencia, en lugar de cuidar a aquellas personas que están
sufriendo, vamos a ponerles en sus manos una INYECCIÓN LETAL.
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6. Sexta parte
Reflexión Final del Debate
Después de un debate intenso y enriquecedor sobre la legalización de la eutanasia, considero
que nuestro equipo realizó un buen trabajo en presentar argumentos sólidos en contra de esta
práctica. Sin embargo, también identificamos áreas de mejora significativas para futuros
debates.
Una de las lecciones más importantes que sacamos de este debate es la importancia de la
preparación exhaustiva. Lamentablemente, como equipo, no estamos satisfechos con nuestro
nivel de preparación, lo que se reflejó en momentos de lectura en pleno debate y falta de
fluidez en la exposición de nuestros argumentos. Esto nos hizo perder ritmo y no aprovechar
al máximo nuestras oportunidades de réplica.
Además, reconocemos que nuestra estrategia retórica podría haber sido más efectiva. Falta
incluir datos y estadísticas convincentes para apoyar nuestros argumentos (logos), así como
testimonios y experiencias personales que conecten emocionalmente con el público (pathos).
También podríamos haber establecido una autoridad más sólida en el tema, citando expertos
y estudios relevantes para fortalecer nuestro ethos.
La retórica es fundamental en un debate, ya que permite persuadir y convencer al público y
al jurado. La combinación de ethos, pathos y logos es clave para construir una argumentación
sólida y convincente. En este sentido, podemos mejorar.
A pesar de esto, nuestro equipo demostró una sólida comprensión del tema y mantuvo una
postura coherente y convincente. La planificación y organización de nuestros argumentos
fueron claves para mantener una postura buena ante la problemática,
Entonces este debate nos permitió reflexionar sobre la importancia del dominio de la oratoria
en la defensa de una postura. La capacidad de expresar ideas de manera clara, concisa y
respetuosa es fundamental para convencer y persuadir. También nos dimos cuenta de la
necesidad de estar preparado para responder a objeciones y contrargumentos, lo que requiere
una profunda comprensión del tema y una capacidad de pensamiento crítico.
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En general, este debate fue una valiosa experiencia que nos permitió crecer en nuestra
capacidad de argumentación y defensa de nuestras ideas. Estamos seguros de que nuestro
equipo puede mejorar aún más con una mejor preparación y estrategia retórica.