TEATRO
El peso de las palabras
Alíen / Human
SCARS
A veces la presión de la sociedad nos lleva a camino a los cuales
nunca deberíamos seguir: como las drogas, problemas mentales, y…
suicidio
Las críticas, ¿nos pueden afectar hasta ese punto? ¿Qué tanto nos
importa la opinión de otros para poder vivir? ¿porque tenemos que
ser perfectos para encajar? ¿porque no podemos ser nosotros mismos
sin que nos asechen esas miradas furtivas? ¿Qué tanto importa tu
estatus social, tus gustos, tus notas, tu personalidad? solo por una
absurda aprobación, como si esa aprobación sirviera de algo, sólo
como un arma de fuego al que nunca puedes escapar, hasta que llega
tu muerte… ¿Por qué esa es la única escapatoria? ¿por qué… ¿Es la
única opción para escapar de esos comentarios sin sentido?, escapar
del mundo suena fácil, sencillo, una… ¿salvación?
Intentar ignorarlo no sería mejor, y aunque se pueda, de una u otra
forma te termina afectando, solo tienes que vivir con eso… sin que
te… DERRUMBAS. Y claro de ese derrumbe sale ese pensamiento que
te carcome la cabeza: ¿Si me muero todo acabara? ¿Todos ya serían
felices? ¿Dejaría de sufrir? ¿Yo… seré feliz?
El suicidio en esos tiempos de caos, parece ser la única escapatoria,
la única salvación, creen que nadie los apoya si les cuentan sus
problemas, nadie los escucharía…
Aquella chica, llamada EMILY, que siempre se sentaba en la última
fila, no tenía amigos, era callada, sacaba buenas notas, era tranquila,
nunca causó problema alguno, solía pasar sus horas libres leyendo,
escuchando música o estudiando, siempre sola…
No es que ella alejara a gente porque quiera, al contrario, ellos la
alejaban, la criticaban por sus gustos, su apariencia, su estilo, su
forma de expresarse. con el tiempo ella solo se concentraba en sólo
sus estudios, y no salía de su casa en soledad para no molestar a los
demás. Sus padres nunca estaban en casa ya que suelen viajar muy
seguido por su trabajo, así que siempre se encontraba sola.
Un día como de costumbre, salía de clases, se dirigía a su casa,
esperaba en una esquina para poder cruzar, y cuando el semáforo se
lo permitió dio un paso para adelante, pero antes de poder seguir fue
detenida: una voz pronunció su nombre, al darse la vuelta, se
encontró con una chica, la reconoció como su compañera de curso:
‘’Ji-Na’’
¡¡Hey!! espera, vayamos juntas - acercándose apresuradamente.
Mmh… ¿porque quisieras que vayamos juntas? - pregunto con intriga
Mmm, me di cuenta que siempre nos dirigimos por el mismo camino,
el otro día quise llamar tu atención, pero me ignoraste, creo que no
me escuchaste por tus auriculares.
Amm, eso supongo… - dijo con un poco de timidez. - pero aún no me
contestaste, ¿por qué quieres que vayamos juntas?
Aaah eso… bueno… siempre te veo sola… así que quise acercarme…
ya sabes para ser amigas… - Emily se quedó confundida, porque
aquella chica tan alegre y amigable, quisiera hacerse amiga de una
rara como ella, ¿Por qué?... Emily acento con timidez, pero con un
poco de duda.
Ambas chicas empezaron a caminar juntas, Ji-Na no paraba de hablar
y reír, mientras que Emily la miraba con curiosidad, siguieron así
hasta que pararon en un pequeño kiosco, donde se encontraba una
chica de su escuela, la segunda chica se acercó a ellos, mientras que
es mente de esa solitaria, pensaba en que si debería esperarla o
directamente dirigirse a su casa. No obstante, vio como una de esas
chicas la vio y empezó a reírse, y ahí lo supo era hora de irse antes de
que empezara a burlarse por su apariencia, dirigió la mirada al frente
y empezó a dar pasos rápidos hasta su casa.
Varios días después…
Ni Emily, ni Ji-Na se volvieron a cruzar, ya que normalmente, ella se
encontraba estudiando en un rincón, en los ratos libres, en cambia Ji-
Na se escapaba del curso apenas podía para irse con su amiga del
otro curso, y tampoco se la cruzaba por la calle porque se iba antes o
por otro camino, pero ese día se la cruzó por casualidad, mientras
salía de una clase adicional, estaba en medio del pasillo junto con
otra chica que no supo quién era, se armó de valor y se acercó a
aquellas chicas.
H-hola… - apenas pronunció, ambas chicas la miraron, pero una de
ella la miró de mala manera, mientras que la otra saludó tímidamente
con la mano - Ji-Na ¿cómo has estado?...
Bien… supongo, ¿y vos? - contestó la mencionada con una simple
sonrisa
Espera, espera ¿Tú la conoces? ¿conoces a la rara? - contestó su
compañera
Si… somos compañeras de curso, y vamos por el mismo camino para
ir a casa - contestó rápidamente - Pero… ¿porque le dices rara?
Porque mira como esta vestida y ni hablar de su cabello, parece que
no se peina nunca, y sobre todo su cuaderno parece una niña de
jardín, y ni hablar que es becada y huérfana - señaló a Emily mientras
se reía
Pero- dijo esta vez Emily, casi en un susurro, pero se detuvo ya que
todo lo que le había dicho era cierto, era una rara, que se vestía de
forma rara, sobre todo becada… y sus padres nunca estaban
presentes, nunca les importo
Y desde cuando te haces amiga de los raros - dijo con ironía - cómo
se, los raros no pertenecen aquí así que te puedes ir yendo -
moviendo los brazos en señal de despedida, Emily bajó la mirada, no
dijo nada, empezó a caminar así la salida del colegio, sintiendo la
mirada burlona de aquella chica que se burló de ella.
Emily llegó a su casa, devastada, cerró la puerta de su pieza,
mientras se apoyaba en ella, soltando el llanto que había contenido
hace unos minutos… su música no la no pudo calmarla, como solía
hacerlo siempre que pasaba por situaciones similares, todo lo que le
había dicho aquella chica era cierto, ¿porque tendría que existir una
rara como ella? que no le importa a nadie… ni siquiera a sus padres.
En medio de sus sollozos escucho sonar el timbre varias veces, se
paró secando sus lágrimas y se dirigió hasta la puerta al abrirla se
encontró con Ji-Na
¡Emily!, ¿te encuentras bien?... - entrando apresurada a la casa de la
nombrada - espero que si… Venía a disculparme por lo que dijo Nicol,
a veces no mide sus palabras, pero es buena - comentó apresurada -
solo la tienes que conocer bien, prometo que te caerá bien.
No te preocupes, no tienes por qué disculparte … estoy acostumbrada
a ese tipo de comentarios… - Ji-Na hizo una mueca por el comentario
para dejar las cosas bien… ¿Quieres ir por un helado? - en eso el
celular de Emily sonó, era un mensaje de un desconocido, al entrar no
se imaginó lo que leería
-MENSAJE-
381********
Hola, señorita Emily, le mandamos este comunicado para informarle
que lamentablemente sus padres acaban de fallecer, mientras se
dirigían a su país.
lamentamos su pérdida.
-FIN DEL MENSAJE-
Emily quedó en shock, como que sus padres murieron, esto fue la
gota que colmó el vaso. sin mirar a su compañera que estaba en
frente, esperando su respuesta.
No, lo siento Ji-Na… será otro día…
Días después de ese mensaje, iba de camino a casa después del
colegio, cuando una pequeña piedra callo en la cabeza sobre su
cabeza, cuando se giró a dirección de donde vino la pierda, se
encontró con Nicol riendo con otra amiga, no la conocía.
¿Qué pasa? ¿porque tan deprimida? - empezando a reír a carcajadas
No empieces Nicol - contesto Emily
Enserio que no tengo ni idea de lo que estás hablando - dijo con ironía
Por favor… podrías dejarme… en paz - dijo con la vos quebrada
Ahí mírala ya se va a poner a llorar - dijo su amiga
¿Quieres que llamemos a tus padres? A cierto no tienes - ambas
chicas estallaron de risa mientras Emily agachaba la cabeza con un
poco de tristeza, intento hablar, pero sentía un nudo en la garganta, y
un pequeño sollozo escapo
Ah enserio se puso a llorar JAJAJA.
Si JAJAJA - señalándola - como sea ya deberías de desaparecer de este
mundo no crees, al fin y al cabo, los raros no pertenecen aquí.
Si los raros no tienen que estar aquí no crees Emily - riéndose sin
parar
Amiga creo que ya deberíamos irnos, vamos por un helado y dejemos
a está rara aquí
Si vamos muero por uno, adiós rarita - dirigiéndose a ella,
despidiéndose con un movimiento de mano.
Luego de que esas dos chicas se fueron Emily soltó esas lágrimas que
tanto se esforzó por guardar. Camino en silencio, con la cabeza
agachada pensando en todo lo que había pasado, ¿Porque ella tenía
que ser la rara? ¿Porque no le podía salir nada bien?
Al llegar a su casa se encerró en su pieza llorando sin parar, miro
hacia su ventana viendo con empezaba a llover sin parar, y mientras
miraba hacia un punto fijo se le pasó un pensamiento inquieto que no
paraba de dar vueltas…
¿Si me muero todo acabara? ¿Todos ya serían felices? ¿Dejaría de
sufrir? ¿Yo… seré feliz?
Ese pensamiento le estremecía, la cabeza, el corazón, el cuerpo
entero.
¿Sería mejor desaparecer?... Sin más vueltas se dirigió hasta la cocina
sacando un cuchillo bastante filoso, se encerró en su baño. Prendió su
celular y entro al chat de Ji-Na viendo como barrios de mensajes no
leídos aparecían de hace días,
-CHAT-
Ji-Na
Lunes
Hola Emily ¿Como has estado?
Hoy no te vi en el colegio ¿Está todo bien?
Creo que sigues enojado por lo que pasó el viernes.
De verdad lo siento. 
martes
Hola, Hoy tampoco te vi, ¿seguís enojada?
miércoles
Hoy te vi, y te saludé…
Pero me miraste y me ignoraste
¿Seguís enojada?
Enserio lo siento, creo que te afectó mucho, mañana te iré a visitar y
llevaré helado
Jueves
Hoy ir a tu casa, pero me olvidé de preguntar si podía
Así que… ¿Puedo ir?
Como sea quería saber cómo estabas
-FIN DEL CHAT-
Emily, sonrió un poco pero pronto desvaneció al recordar todo lo que
había pasado. Pensó en las palabras correctas y empezó a escribir.
-MENSAJE-
Emily
Hola Ji-Na, no te preocupes estoy bien.
No hace falta que vengas.
Pero quería agradecerte por cómo me trataste, aunque era una
completa rara no me dejaste como siempre hacen, también quería
despedirme, fuiste muy buena conmigo … gracias…
nos vemos en otra vida…
Y de nuevo gracias por todo.
-Fin del mensaje -
Cómo eso último apagó su celular y cerrando los ojos en un profundo
sueño al que ya no despertaría
THE END
Amarillo: para las acciones
Azul: para lo que hablo