En este capítulo, se aborda el tema de la personalidad criminal.
Se comienza con un
análisis del concepto general de personalidad y sus clasificaciones, centrándose en
aquellas que han influido en la teoría y la práctica criminológica. Las clasificaciones se
dividen en biotipológicas y psicológicas.
Luego se describen las diferentes posiciones tomadas en el campo criminológico, el
alcance de la teoría y la propuesta de explicación del núcleo de la personalidad criminal
presentada por reconocidos autores.
Se define el término "personalidad" como la diferencia individual que constituye a cada
persona y la distingue de otras. A pesar de ser un concepto clave en Psicología, ha sido
difícil de definir de manera única. Se utilizan diferentes definiciones, como la suma total de
las características mentales y comportamentales que distinguen a un individuo, o la
organización integrada por todas las características cognitivas, afectivas, volitivas y físicas
de un individuo que lo diferencia de otros.
En este texto se aborda el tema de la personalidad desde la perspectiva de la criminología
clínica. Se menciona que la personalidad es una organización dinámica de ideas,
actitudes y hábitos que se basa en mecanismos psicofísicos heredados biológicamente y
en pautas culturales transmitidas socialmente. Se destaca que la personalidad comprende
todas las adaptaciones de los motivos, deseos y propósitos de un individuo a las
demandas y potencialidades del entorno social.
Se definen algunos conceptos operacionales relacionados con la personalidad, como la
constitución, que se refiere a los aspectos genéticos y hereditarios que son inherentes a la
persona y se expresan en su fenotipo. También se menciona el temperamento, que se
refiere a la disposición emocional innata de un individuo. Se destaca el carácter, que se
refiere a los rasgos afectivo-dinámicos heredados que adquieren una forma concreta y
estable en un individuo. Se mencionan las actitudes, que son predisposiciones
persistentes a responder de manera favorable o desfavorable ante una situación
específica. Por último, se habla de las aptitudes, que se refieren a la capacidad de un
individuo para aprender y ejecutar algo.
En resumen, la criminología clínica considera la personalidad como una organización
dinámica de características mentales y comportamentales que se basa en factores
genéticos y culturales. Se destacan diferentes aspectos de la personalidad, como la
constitución, el temperamento, el carácter, las actitudes y las aptitudes.
En este texto se aborda el tema de la personalidad criminal y las clasificaciones
biotipológicas que se han propuesto a lo largo de la historia. Se menciona que los rasgos
son características constantes del comportamiento de un individuo en diferentes
situaciones, que conforman un modo distintivo de conducta más o menos permanente.
Se mencionan algunas clasificaciones biotipológicas históricas, como la propuesta por
Hipócrates basada en los humores del cuerpo, que describe cuatro temperamentos:
sanguíneo, melancólico, colérico y flemático. También se menciona el estudio de la
personalidad a través de la apariencia externa de los individuos, realizado por
fisiognomistas como Giovanni Batista della Porta, Jerónimo Cortés y Jean Gaspar
Lavater.
Se destaca la importancia de la biotipología en el siglo XX, que encuentra una correlación
entre la morfología, fisiología, anatomía y personalidad. Ernest Kretschmer propone una
clasificación en cinco tipos de biotipos y deriva tres tipos de personalidad: esquizotímico,
ciclotímico y viscoso. Se menciona el mérito de Kretschmer al plantear la evolución de
estas personalidades hacia la patología.
Además, se menciona la propuesta de W. Sheldon y S.S. Stevens en Norteamérica, que
describen la personalidad a través de tres tipos fundamentales basados en los sistemas
biológicos del cuerpo: viscerotónico, somatotónico y cerebrotónico.
En resumen, se aborda la personalidad criminal y las clasificaciones biotipológicas a lo
largo de la historia. Se mencionan diferentes enfoques, como el basado en los humores
del cuerpo, el estudio de la apariencia externa y la correlación entre morfología, fisiología
y personalidad.
En este texto se aborda la clasificación psicológica de la personalidad criminal. Se
menciona que en el área psicológica se han realizado los mayores avances en la teoría
de la personalidad. Se mencionan algunos autores significativos y se destaca la
terminología y tipologías utilizadas en la clínica psicológica y criminológica.
Se menciona la teoría de Sigmund Freud, quien plantea una elaborada teoría de la
personalidad basada en las etapas de desarrollo y la fijación de la libido. Freud describe
cinco etapas de desarrollo (oral, anal, fálica, latencia y genital) que producen cinco
personalidades diferentes según la fase en la que el individuo se haya fijado.
Se destaca el aporte de Freud en la descripción de la personalidad a través del "aparato
intrapsíquico", que incluye una división topográfica en consciente, preconsciente e
inconsciente. Se menciona que el descubrimiento del inconsciente ha sido una
contribución extraordinaria en la clínica psicológica y criminológica.
Se menciona la división dinámica del aparato intrapsíquico, que incluye el Ello, el Yo y el
Superyó. Estos componentes se combinan y se enfrentan entre sí, y su formación
determina el desarrollo de la personalidad.
En resumen, se aborda la clasificación psicológica de la personalidad criminal,
destacando la teoría de Sigmund Freud y su enfoque en las etapas de desarrollo y el
aparato intrapsíquico.
En este texto se presentan diferentes teorías y clasificaciones de la personalidad criminal.
Se mencionan los siguientes autores y conceptos:
- Carl Gustav Jung introduce el concepto de "inconsciente colectivo" y clasifica la
personalidad en introvertida y extrovertida.
- Erick Fromm plantea la dualidad autoritario-no autoritario y habla sobre el concepto de
libertad.
- Lewis M. Terman y C. M. Miles investigan las diferencias entre la personalidad masculina
y femenina y establecen estereotipos.
- E.M. Bennett y L.R. Cohen también investigan las diferencias de personalidad entre
hombres y mujeres mediante técnicas de autoevaluación.
- Gordon Alport se enfoca en los rasgos de personalidad, distinguiendo entre rasgos
generales y rasgos individuales, y trabaja en los tipos dominante y subordinado.
- Karen Horney trabaja en la ansiedad y la neurosis, y clasifica la personalidad en sumisa
y agresiva.
En resumen, se presentan diferentes clasificaciones de la personalidad criminal
propuestas por diferentes autores, que incluyen conceptos como el inconsciente colectivo,
la dualidad autoritario-no autoritario, las diferencias de personalidad entre hombres y
mujeres, los rasgos de personalidad y la ansiedad y la neurosis.
En este texto se mencionan tres posiciones respecto a la personalidad criminal y la
criminología:
1. La primera posición sostiene que la delincuencia es un fenómeno social normal y que
los delincuentes son personas comunes que se diferencian de los demás por ser
inmaduros o inadaptados. Desde esta perspectiva, se considera que existen delincuentes
porque hay delitos y, por lo tanto, delincuencia.
2. La segunda posición plantea que la personalidad criminal es resultado de factores
biológicos y genéticos. Según esta perspectiva, los delincuentes tienen predisposiciones
innatas que los llevan a cometer actos delictivos.
3. La tercera posición argumenta que la delincuencia es producto de factores ambientales
y socioculturales. Según esta visión, los delincuentes se forman a partir de experiencias
negativas y desfavorables en su entorno, como la pobreza, la falta de educación y la
influencia de grupos delictivos.
En resumen, existen diferentes posiciones respecto a la personalidad criminal, que
incluyen la perspectiva social, la biológica/genética y la ambiental/sociocultural. Cada una
de estas posiciones busca explicar las causas y características de la delincuencia desde
distintos enfoques.
En este texto se mencionan varios aspectos relacionados con la teoría de la personalidad
criminal:
1. Enfoque histórico: Se destaca la importancia de analizar las ideas, definiciones e
hipótesis en su contexto histórico e ideológico para comprender cómo se han desarrollado
y construido las teorías sobre la personalidad criminal.
2. Enfoque clínico: Se menciona que la teoría de la personalidad criminal se basa
principalmente en datos clínicos, los cuales revelan la persistencia de ciertos rasgos en
diferentes tipos de delincuentes.
3. Enfoque etiológico: Se hace hincapié en la búsqueda del origen de los rasgos de la
personalidad criminal, ya que no es suficiente con describirlos, sino que es importante
entender qué los causa, especialmente para el tratamiento y la prevención.
4. Alcance de la teoría: Se señala que la teoría de la personalidad criminal tiene un doble
alcance. Por un lado, en el ámbito clínico y jurídico, ha contribuido a comprender
conceptos como la imputabilidad y la responsabilidad, así como a sustentar diagnósticos y
tratamientos criminológicos. Por otro lado, en el ámbito teórico, se plantea que la teoría de
la personalidad criminal puede elevarse a la categoría de una teoría general,
enriqueciendo y complementando las teorías sobre la sociedad criminógena.
5. Umbral criminal: Se menciona la importancia de considerar el paso al acto en el estudio
de la personalidad criminal, planteando que la diferencia entre individuos no radica en una
cualidad cualitativa, sino en una diferencia cuantitativa en relación con el umbral para
cometer actos delictivos.
En resumen, la teoría de la personalidad criminal abarca diferentes enfoques, como el
histórico, clínico y etiológico, y tiene un alcance tanto en el ámbito clínico y jurídico como
en el teórico. Además, se destaca la importancia de considerar el paso al acto en el
estudio de la personalidad criminal.
ALUMNA: LLAMAS ZAVALA JACQUELINE
MAESTRA: IMELDA ANGELES GARCÍA
MATERIA: CRIMINOLOGÍA II
ESCUELA JURÍDICA Y FORENSE DEL SURESTE
LICENCIATURA EN CRIMINALÍSTICA