Estructura de la Cordillera Oriental Dominicana
Estructura de la Cordillera Oriental Dominicana
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Javier Escuder-Viruete
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(1) Departamento de Geodinámica y Geofísica, Fac. de Geologia, Univ. de Barcelona. Martí i Franquès s/n, 08028, Barcelona, España.
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(2) Bureau de Recherches Géologiques et Minières (BRGM). Av Claude Guillemin BP 6009, 45060 Orléans, Cedex 2- Francia.
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(3) GEOPRIN. Avda. de Burgos 12, planta 18, 28036 Madrid.
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(6) Institut de Ciències de la Terra “Jaume Almera”-CSIC. Lluís Solé i Sabarís s/n, 08028 Barcelona. España.
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RESUMEN
La Cordillera Oriental de la República Dominicana es un área poco deformada contigua al límite nordeste de la placa del Caribe. Las nue-
vas cartografías geológicas de la cordillera descartan la subdivisión en ‘terrenos’ aceptada hasta este momento, mostrando en cambio una
estructura antiformal orientada ESE, con el núcleo formado por rocas de arco de islas de edad Cretácico inferior y las capas externas for-
madas por sedimentos de ante-arco del Cretácico superior. El antiforme está cortado como una estructura positiva en flor por fallas en direc-
ción NO-SE de movimiento levógiro, siendo la principal la falla del Yabón, que se bifurcan de la zona de desplazamiento principal de
Samaná. Las bandas de cizalla adyacentes a la falla del Yabón contienen pliegues en relevo NNO-SSE con deformación sigmoidal y una
disposición en abanico de las líneas de charnela que registra la rotación levógira progresiva de los pliegues hacia la falla. La superposición
de estos pliegues sobre el pliegue antiformal previo produce figuras de interferencia en forma de caja de huevos. La estructura del este de
la cordillera es un sistema conectado de fallas en dirección, pliegues y estructuras en pop-up con cambios de perfil transverso siguiendo
el eje de los pliegues que implican una variación de acortamiento subperpendicular a las superficies axiales; algunos pliegues están corta-
dos oblicuamente como semi-anticlinales y semi-sinclinales por fallas de Riedel. Cinco pequeñas cuencas trastensivas de edad Paleógena
se han formado por adelgazamiento de la corteza en las zonas de relevo y de curvatura sinistral de las fallas en dirección, favoreciendo la
intrusión fría de rocas ultrabásicas hasta la superficie a lo largo de la falla del Yabón. El patrón estructural descrito se ha usado para inter-
pretar de forma cualitativa la orientación de los ejes principales de deformación y el tipo de deformación en diferentes lapsos de tiempo.
Se concluye que una deformación contractiva homogénea durante el Cretácico superior fue sustituida en el Paleoceno por una deforma-
ción transpresiva particionada debido a una disminución del ángulo de convergencia entre las placas del Caribe y Norteamérica. Estos
resultados concuerdan con la extinción progresiva del vulcanismo de arco en La Española y la edad de las primeras estructuras formadas
en la cuenca del Caimán.
Palabras clave: arco de islas, falla en dirección, Placa del Caribe, transpresión
The Oriental Cordillera of Dominican Republic is a mildly deformed area next to the north-eastern Caribbean plate boundary. Recent geo-
logical mapping of the cordillera reject the older ‘terrane’ subdivision, showing instead a coherent antiformal structure cored by Early
Cretaceous island-arc rocks and covered by Late Cretaceous layered fore-arc sediments. The antiform is cut as a positive flower structure
by late NW-SE strike-slip faults with sinistral movement (the main is the Yabón fault), that splay from the principal displacement zone of
Samaná. Shear bands adjacent to the Yabón fault contains en echelon folds with sigmoidal deformation and a fan arrangement of the
hinge lines recording the progressive rotation of the folds towards the fault. The superposition of these folds to the previous antiformal
folding produce dome and basin interference patterns. The structure at the easternmost part of the cordillera is a linked system of strike-
slip faults, folds and pop-ups, with changes of the transverse profile along-strike, some folds are cut as half-anticlines and half-synclines
by Riedel shears. Five small trastensional basins formed in the Paleogene by crustal thinning at the left stepovers and bends of the stri-
ke-slip faults, favouring the protrusion of ultrabasic rocks to the surface along the Yabón fault. The structural pattern of the cordillera has
been used qualitatively to interpret the orientation of the principal strain axes in different times and the modes of deformation. We con-
clude that homogeneous contractional deformation in the upper Cretaceous changed to partitioned transpression in the Paleocene, in con-
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sonance with a diminution in the convergence angle between the Caribbean and North American plates. These results are in agreement
with the decrease of arc volcanism in La Hispaniola and the age of the first structures formed in the Caiman trough.
Fig. 1. Mapa fisiográfico de la República Dominicana (modificado de De la Fuente, 1976) y localización de la Cordillera Oriental
Fig. 1. Physiographic map of the Dominican Republic (modified after De la Fuente, 1976) with location of the Oriental Cordillera
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tos sedimentarios volcanogénicos de edad Cretácico rior publicación de Bowin (1966,1975). La Cordillera
superior. Sobre este substrato erosionado se ha Oriental permaneció sin embargo casi desconocida
depositado el Paleógeno en cuencas estrechas limita- hasta el trabajo de Bourdon (1985), que integra una
das por fallas y el Neógeno en una extensa y delgada cartografía geológica 1:100.000, cortes geológicos
plataforma de carbonatos. seriados y análisis de orientaciones estructurales.
Las primeras observaciones geológicas datan de Bourdon (1985) establece dos unidades principa-
finales del siglo XIX. Gabb (1881) incluye un corte les, El Seibo y El Oro, cada una con distinta serie
transverso de la Cordillera Oriental en el que inter- estratigráfica y diferente estilo de deformación: La
preta la existencia de un sustrato de rocas cretácicas unidad más meridional de El Seibo forma un cinturón
y una cobertera delgada discordante de rocas tercia- de pliegues y cabalgamientos que cabalga hacia el
rias. Casi 100 años después, aparecen varias publica- norte a la unidad de El Oro. Emplazando estructural-
ciones sobre la geología de La Española (Douglas, mente una unidad sobre la otra, este autor trata de
1961; Blesch, 1966), que culminan en la tesis y poste- explicar los cambios en la composición de las series
Fig. 2. Diagrama cronostratigráfico que muestra la litología, secuencias deposicionales y los eventos tectónicos registrados en las rocas
de la Cordillera Oriental
Fig. 2. Chronostratigraphic diagram of the Oriental Cordillera showing lithology, depositional sequences and tectonic events
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García-Senz, J. et al., 2007. La estructura de la Cordillera Oriental de la República... Boletín Geológico y Minero, 118 (2): 293-312
del Cretácico y la aparente existencia de un plega- mentos poco deformados y por un complejo meta-
miento más apretado y con foliación mejor desarro- mórfico reconocido en dragados submarinos y que
llada en el área septentrional de la cordillera que en forma la Península de Samaná (Joyce, 1991) elevada
la meridional. El mapa que presenta Bourdon es por la falla Septentrional. Esta importante falla se
reproducido casi sin cambios en los posteriores interpreta en profundidad ligeramente inclinada
mapas de síntesis de Lebrón y Mann (1991) y hacia el norte y enraizada en la zona de subducción
Toloczyki y Ramírez (1991), hasta las recientes carto- (Dolan et al., 1998; Mann et al., 2002).
grafías geológicas 1:50.000 (Díaz de Neira, 2004; Díaz Medidas de GPS entre los años 1994 y 2001 indi-
de Neira y Hernaiz Huerta, 2004; García-Senz, 2004a- can un movimiento inverso de 5,2±2 mm.año-1 en la
b; Hernaiz Huerta, 2004; Monthel, 2004a-c; Monthel y falla norte de La Española y levógiro en dirección de
Capdeville, 2004; Monthel et al. 2004) y el mapa aero- 12,8±2.5 mm.año-1 a lo largo de la falla Septentrional
magnético (García-Lobón y Rey-Moral, 2004; García- (Calais et al., 2002). Otras fallas transcurrentes para-
Lobón y Ayala, 2007) realizadas para el Gobierno lelas a la falla Septentrional son visibles en las líneas
Dominicano, que demuestran que las formaciones sísmicas que cruzan la Bahía de Samaná, limitando
estratigráficas y los elementos estructurales cruzan una cuenca sedimentaria alargada y estrecha rellena
los límites de las Unidades del Seibo y del Oro y por por 2900 m de sedimentos plio-cuaternarios (Edgar,
tanto esta subdivisión resulta innecesaria. 1991). El basamento de esta cuenca se cree que está
En este artículo se describe el patrón de fallas y formado por las mismas rocas del arco volcánico cre-
pliegues que emerge de la nueva síntesis cartográfica tácico expuestas más al sur en la Cordillera Oriental,
y se compara con las estructuras características de y es diferente de las rocas del complejo metamórfico
zonas de fallas en dirección (ej. Sylvester, 1988, de la Península de Samaná.
Moore, 1979). La deformación se analiza sobre la La Cordillera Oriental presenta en sección una
base de los modelos teóricos y experimentales de estructura antiformal relativamente simple con un
deformación transpresiva (Sanderson y Marchini, flanco norte corto interrumpido por las fallas de la
1984; Fossen y Tikoff, 1998; Schreurs y Colletta, 1998), Bahía de Samaná y un flanco sur largo y plegado. La
para proponer finalmente una relación causal entre la cresta del antiforme se halla profundamente erosio-
superposición de estructuras con distintas orientacio- nada (8 km estimados en el corte) aflorando su
nes y los cambios en el movimiento relativo entre las núcleo intruido por plutones. Una cantidad importan-
placas del Caribe y Norteamérica, desde el final del te, pero indeterminada, de esta erosión precede a la
Cretácico hasta la actualidad. sedimentación de los materiales del paleógeno.
La información geofísica y geológica combinada indi- El mapa geológico y los cortes preparados a partir de
ca que el nordeste de la placa del Caribe converge de una nueva serie de 10 cartografías 1:50.000 junto al
forma oblicua con la placa de Norteamérica. La con- mapa aeromagnético (Figs. 4, 5, 6 y 7a) constituyen la
vergencia se realiza a través de dos zonas de subduc- base del mapa estructural de la cordillera (Fig. 7b).
ción de sentido opuesto, definidas por la distribución Este mapa sintetiza los principales pliegues, fallas y
de los focos de terremotos desde los frentes de defor- las cuencas sedimentarias relacionadas.
mación de las fosas hasta su intersección bajo La
El gran antiforme ONO-ESE de la Cordillera
Española y Puerto Rico (McCann y Sykes, 1984; Mann
Oriental se dispone con unos 15 grados de oblicuidad
et al., 1984, Dolan et al., 1998) (Fig. 3a).
respecto a las fallas en dirección de la Bahía de
La estructura del límite de placas se representa en
un corte geológico profundo sintetizado a partir de Samaná. Con una inmersión suave hacia el este, su
diversos datos de superficie, sísmica de reflexión y curvatura cierra en una zona de charnela definida en
focos de terremotos (Fig. 3b). De norte a sur, la plata- el mapa geológico por el contacto entre las litologías
forma de Bahamas está constituida por unos 5 km de del Cretácico inferior y el superior, y por un horizonte
carbonatos sobre la corteza del margen continental de silexitas del Cretácico superior que pasa junto a
de Norteamérica, formando un talud abrupto que las poblaciones de El Seibo y Miches (Fig. 7b). El anti-
desciende hasta la fosa de Puerto Rico donde se sitúa forme está cortado de forma ‘romboidal’ por el cabal-
el inicio de la zona de subducción. El prisma de acre- gamiento de Hatillo, la falla Meridional de Samaná y
ción adyacente a la fosa está caracterizado por refle- la falla del Yabón, separando tres áreas con diferente
xiones sísmicas horizontales correspondientes a sedi- deformación:
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Fig. 3. (A) Esquema que muestra la doble subducción, de polaridad opuesta, en el este de La Española y Puerto Rico. Las líneas de con-
torno representan el techo de la corteza subducida (tomado de Dolan et al., 1998 y modificado con la inclusión de las fallas principales de
La Española; (B) Corte geológico profundo entre la Cordillera Oriental Dominicana y la plataforma de las Bahamas. La interpretación de
la línea sísmica T7N es de Edgar (1991), el límite de placas y la línea sísmica 12 se han extraído de Dolan et al. (1998). El corte muestra el
núcleo vulcano-plutónico de la cordillera plegado en antiforme y cortado por las fallas transcurrentes de la Bahía de Samaná
Fig. 3. (A) Double subduction in eastern Hispaniola and Puerto Rico. Contours are for top of underthrust Atlantic and Caribbean slabs (after
Dolan et al., 1998, modified to include the main faults of Hispaniola); (B) Deep profile across the Oriental Cordillera and the Bahamas plat-
form. The seismic line T7N is from Edgar (1991), the plate boundary and the seismic line T-12 are taken from Dolan et al. (1998). The pro-
file shows the antiformal folding of the volcano-plutonic core of the cordillera and the transcurrent faults bounding the Samaná Bay
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Cartografía Geológica a escala original 1:50.000
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Fig. 4. Mapa geológico de la Cordillera Oriental con la situación de los cortes geológicos de las Figs. 5 y 6
Fig. 4. Geological map of the Oriental Cordillera with location of the geological cross-sections of Figs. 5 and 6
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Fig. 5. Cortes geológicos seriados de la Cordillera Oriental (cortes I a IV). Situación en la Fig. 4
Fig. 5. Serial cross sections of the Oriental Cordillera (sections I to IV). Location in Fig. 4
Fig. 6. Cortes geológicos seriados de la Cordillera Oriental (cortes V a VIII). Situación en la Fig. 4
Fig. 6. Serial cross sections of the Oriental Cordillera (sections V to VIII). Location in Fig. 4
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Fig.7. (A) Mapa aeromagnético de la República Dominicana (García Lobón y Ayala, este volumen). Se aprecia la continuidad de las estructuras de plegamiento enterradas
bajo la Llanura Costera del Caribe; (B) Mapa tectónico de la Cordillera Oriental con los principales elementos estructurales, diferentes generaciones de pliegues y las cuen-
cas sedimentarias paleógenas
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Fig. 7. (A) Aeromagnetic map of the Dominican Republic (García Lobón and Ayala, this volume). Notice the continuity of folding under the Caribbean Coastal Plain; (B)
Tectonic map of the Oriental Cordillera showing the main structural elements, distinct fold generations and paleogene sedimentary basins
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arrollan una elongación vertical, responsable de los generación. El bloque oriental de una de estas fallas
escalones topográficos y del plegamiento forzado y la (Fig. 8) contiene estratos de turbiditas arenosas del
fracturación de las calizas miocenas del parque de Los Cretácico superior fuertemente inclinados hacia la
Haitises. Fallas de estos mismos sistemas limitan falla y con las direcciones de capa rotadas unos 35º,
cuencas de pequeñas dimensiones de edad paleóge- en lo que podría interpretarse, ya sea como una
na. De éstas últimas, la más importante, con más de secuencia de crecimiento contemporánea con la acti-
4 km de sedimentos acumulados, se sitúa al oeste del vidad de la falla, o más posiblemente de un adelga-
pueblo de Monte Plata, cortada por el cabalgamiento zamiento en el flanco de un pliegue cónico formado
de Hatillo. Un análisis de estas cuencas se presenta por el arrastre de la falla. El eje 80/246 calculado para
más adelante en un capítulo aparte. este pliegue determina un vector de movimiento
direccional de la falla de 06/014.
Inmediatamente al este de Hato Mayor comienza
Región entre Hato Mayor del Rey y El Seibo una banda de deformación caracterizada por pliegues
NNO-SSE, con una disposición en relevo escalonada
Los sedimentos aluviales que cubren de forma casi levógira, con las trazas axiales en forma sigmoidal, y
continua el piedemonte de la mitad occidental de la formando un ángulo variable entre 20-45º respecto a
cordillera, limitan la identificación de los pliegues y la superficie de la falla del Yabón (Fig. 7b). Entre los
fallas del flanco sur del antiforme. Esta cobertera ter- pliegues ‘en relevo’, es especialmente interesante el
mina en un área de mayor relieve en la vecindad de sinclinorio del Algodón, situado al sureste de El Seibo
Hato Mayor del Rey, permitiendo caracterizar dos sis- (Fig. 9a), en la vecindad de la zona de deformación de
temas de pliegues. Un primer sistema de pliegues la falla del Yabón. Se trata de un pliegue poliharmó-
derechos, E-O, de perfil abierto y forma en caja (Fig. nico con una extrema oblicuidad de los pliegues
6, corte V-V’) se halla deformado por una segunda menores que lo componen, que le confieren en el
generación de pliegues transversos de perfil laxo. mapa el aspecto de un calamar. Se identifican dos
Como resultado forman figuras de interferencia del dominios de plegamiento: El dominio sudeste incluye
tipo caja de huevos (Fig. 7b). El sistema de pliegues 7 pliegues de perfil abierto, con un abanico de líneas
E-O está cortado al sur de Hato Mayor por fallas sub- de charnela entre NE-SO y NO-SE que converge hacia
paralelas a sus ejes, y ambos, fallas y pliegues, están el noroeste en un área de relevo. El dominio noroes-
doblados por los pliegues transversos de segunda te se caracteriza por pliegues secundarios apretados
Fig. 8. Rotación sistemática hacia el norte (35º) de las direcciones de capa en areniscas sedimentarias volcanogénicas al sur de Hato Mayor
del Rey, indicativa de adelgazamiento hacia una falla NNE-SSO posteriormente plegada. El adelgazamiento puede ser consecuencia de la
condensación de los sedimentos (se asume entonces que la falla fue activa en la cuenca de ante-arco del Cretácico superior), o más posi-
blemente por rotación pasiva en un medio dúctil con formación de un pliegue cónico (estereograma). Situación en la Fig. 7b
Fig. 8. Systematic north rotation (35º) of the strike of the beds in volcanogenic sedimentary sandstones south of Hato Mayor del Rey, indi-
cative of thinning towards a NNE-SSW fault, lately folded. The thinning may be the consequence of sediment condensation (it is assu-
med, then, that the fault was active in the upper Cretaceous fore-arc), or more possibly it results from passive rotation within ductile flo-
wing media, with development of a conical fold (stereogram). See Fig. 7b for location
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Fig. 9. (A) Mapa geológico que muestra el plegamiento en la vecindad del pueblo de El Seibo; (B) Esquema del sinclinorio del Algodón mos-
trando pliegues de segundo orden oblicuos a la línea de charnela del pliegue principal, indicativos de rotación progresiva hacia la falla
Fig. 9. (A) Geological map showing the folding in the vicinity of the El Seibo village; (B) Scheme of the Algodón sinclinorium showing
minor folds oblique to the hinge line of the main fold, indicative of progressive rotation to the fault
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de charnelas angulosas que se relevan de forma dex- puede determinarse a partir de las relaciones de
trógira. Transversalmente, el pliegue está cortado por corte, los indicadores cinemáticos en microestructu-
fallas en dirección dextras. Estas características se ras examinados por Bourdon (1985) indican una com-
interpretan siguiendo el modelo de Sanderson y ponente en dirección levógira. Un ejemplo son los
Marchini (1984) por el desarrollo progresivo de nue- boudins ‘en relevo’ (Fig. 10d) observados en la zona
vos pliegues acompañados de una rotación pasiva de desplazamiento principal de la falla del Yabón,
hacia la falla del Yabón (Fig. 9b). junto a una intrusión alargada de serpentinita. Las
capas competentes de caliza en el flanco de un plie-
gue apretado, están cortadas por cizallas levógiras
Región al este de la falla del Yabón con una dirección de máximo estiramiento oblicua en
sentido dextro respecto a la dirección de las capas. A
El bloque nordeste de la falla del Yabón contiene una una escala mayor, el movimiento en dirección levógi-
gran variedad de estructuras superpuestas sobre la ro de la falla del Yabón está corroborado por la cur-
zona de charnela del antiforme: pliegues, fallas inver- vatura sigmoidal de las trazas axiales de los pliegues
sas, estructuras en pop-up, fallas en dirección parale- en su bloque SO, en la región entre Hato Mayor del
la y transversa a los pliegues, intrusiones de peridoti- Rey y El Seibo (Figs. 4 y 7b).
tas y cuencas sedimentarias paleógenas. Los Como se describe a continuación, la falla del
pliegues principales son subparalelos a la falla del Yabón tiene asociadas protrusiones (intrusiones tec-
Yabón, en contraste con la oblicuidad descrita en el tónicas) de rocas ultrabásicas de origen mantélico y
bloque opuesto. El perfil de los pliegues es simétri- cuencas trastensivas, ambas indicativas de que atra-
co, entre abierto y apretado, de tipo acordeón y con viesa la corteza de la isla hasta la zona de subducción.
desarrollo local de clivaje (Fig. 6, cortes VII-VII’ y VIII- La actividad reciente de la falla ha formado un largo
VIII’). Los pliegues están cortados transversalmente escarpe rectilíneo acompañado de cascadas en la
por fallas en dirección, formando semi-anticlinales y margen izquierda del río Yabón (Bourdon, 1985).
semi-sinclinales, con un patrón similar al reproducido
por Harding y Lowell (1979) en modelos de arcilla
(Fig. 10b). Intrusiones de rocas ultrabásicas y serpentinitas
La costa norte, entre las poblaciones de Miches y
Las Lisas, es donde se produce el máximo acorta- La región al este de la falla del Yabón contiene aflora-
miento con desarrollo de clivaje. Es una región de mientos aislados de rocas ígneas, foliadas de color
pliegues apretados, fallas inversas y bloques eleva- verde oscuro y composición ultrabásica (Blesch,
dos de doble vergencia (pop-ups) que forman hile- 1966; Bowin, 1975) que intruyen sedimentos poco
ras de lomas como la Loma Vieja, que con sus 736 deformados de calizas y areniscas con edades del
m constituye la máxima altura de la cordillera. Los Cretácico al Eoceno superior y tal vez Oligoceno (Fig.
pliegues terminan o cambian de forma longitudi- 4 y cortes VII-VII’ y VIII-VIII’ en Fig. 6). El afloramiento
nalmente y el clivaje que los acompaña desaparece de mayores dimensiones está situado en la Loma El
en general hacia el sur (Fig. 10c). Existe por tanto Peñón, alargado en la dirección NO-SE, paralelamen-
una variación del acortamiento sub-perpendicular a te a la dirección de capa de los estratos plegados. En
las superficies axiales, asociado a una extensión este afloramiento, el cuerpo de serpentinita se halla
que es sub-paralela a las líneas de charnela acomo- limitado por fallas NO-SE y ENE-OSO y por pequeñas
dada por estiramiento de las capas y por cizallas fallas con inclinaciones de 60-80º y desplazamiento
conjugadas. inverso hacia el cuadrante noroeste. La interpretación
de tres cabalgamientos con sus klippes asociadas,
como las estructuras dominantes en el entorno del
La falla del Yabón cuerpo de serpentinita (Bourdon, 1985), es cuestiona-
ble por diversos criterios, entre otros que no se apre-
La falla del Yabón produce una señal marcada en el cian duplicaciones en la serie estratigráfica.
mapa aeromagnético a lo largo de 130 km, entre la El cuerpo de serpentinita tiene una textura phacoi-
costa del Caribe y la costa Atlántica (García-Lobón y dal, con una foliación anastomosada generalmente
Rey-Moral, 2004), donde se entronca con la falla de inclinación elevada y fracturas con superficies
Meridional de Samaná. En su trayectoria intersecta estriadas que envuelven cuerpos más masivos o
oblicuamente la zona de charnela del antiforme, hun- menos foliados. Bourdon (1985) reconoce entre la
diendo de forma relativa las formaciones en su blo- matriz foliada serpentinítica bloques de peridotita con
que nordeste. Aunque el vector de desplazamiento no piroxeno, peridotita con espinela, gabro con prehnita
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García-Senz, J. et al., 2007. La estructura de la Cordillera Oriental de la República... Boletín Geológico y Minero, 118 (2): 293-312
Fig. 10. (A) Semi-anticlinales y semi-sinclinales en el bloque nordeste de la falla del Yabón, cortados por fallas dextras en dirección; (B)
Modelo de arcilla de Harding y Lowell (1979) que muestra estructuras similares a las observadas; (C) Variación norte-sur del perfil del pop-
up de Loma Vieja debida a una disminución del acortamiento subperpendicular a la superficie axial del pliegue (situación en figura 6); (D)
Boudins en relevo en capas competentes de caliza rodeadas por arenisca fina incompetente del Campaniense, que indican una extensión
oblicua dextra respecto a las capas plegadas. La extensión es resultado de cizallas levógiras cercanas a la zona de desplazamiento prin-
cipal de la falla del Yabón. El techo se sitúa a la izquierda. Situación en la Fig. 9a
Fig. 10. (A) Half-anticlines and half-synclines in the northeastern block of the Yabón fault cut by dextral strike-slip faults; (B) Analogy to a
clay model (after Harding and Lowell, 1979); (C) North-south variation in section profile in the Loma Vieja pop-up, due to a diminution of
shortening subperpendicular to the fold axial surface (see figure 6 for location); (D) Boudins ‘en echelon’ developed in competent limes-
tone beds surrounded by more incompetent fine-grained sandstone (Campanian), indicative of dextral oblique extension. The extension
results from left-lateral shears in the vicinity of the PDZ of the Yabón fault. Top is to the left. Location in Fig. 9a
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y anfíbol secundario, jaspes, tufitas silícicas y calizas de textura holocristalina, granuda de grano medio a
pelágicas del eoceno inferior. Los datos de este estu- grueso, fanerítica e inequigranular, generalmente
dio cuestionan la existencia de calizas englobadas poco foliadas. Aunque al microscopio la textura ígnea
por serpentinita foliada y descartan que se trate de un del protolito se conserva en zonas, su mineralogía ha
complejo caótico estratiforme del tipo olistostroma, sido completamente reemplazada a un agregado de
como propone Bourdon. Primero, las brechas obser- minerales del grupo de la serpentinita. En las mues-
vadas de clastos de caliza del Campaniense son siem- tras analizadas se distinguen serpentinitas de dos
pre periféricas al cuerpo de serpentinita e indentadas tipos texturales: granudas y foliadas. Las primeras
con areniscas del Maastrichtiense; y segundo, tanto están formadas por agregados milimétricos fractura-
en la Loma El Peñón como en los afloramientos de dos, pseudomorfos de olivino y piroxenos; las segun-
serpentinita de menores dimensiones, las rocas ultra- das están constituidas por un agregado foliado de
básicas producen una señal intensa en el mapa aero- menor cristalinidad, consecuencia de la orientación
magnético (Fig. 7b), indicando que se trata de intru- subparalela de las fibras de serpentinitas. En algún
siones que se prolongan verticalmente hacia el caso se han conservado hiladas de espinela y posi-
subsuelo. blemente cromita, que definen una fábrica planar,
La textura y composición petrográfica de los cuer- aunque están bastante reemplazadas y alteradas a
pos ultrabásicos menos transformados a serpentini- óxidos pardos de Fe-Ti. En ambos tipos, el agregado
tas han sido estudiadas en lámina delgada. Se obser- mineral se observa muy fracturado, con recristaliza-
van rocas peridotíticas de tonos pardos y violáceos, ción en las grietas de minerales opacos también
Fig. 11. Vistas en planta y en perfil de las cuencas transtensivas paleógenas de la Cordillera Oriental y de las principales fallas responsa-
bles de su formación (explicación en el texto)
Fig. 11. Plan and profile views of the paleogene transtensive basins in the Oriental Cordillera and main basin-forming faults (see text for
explanation)
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secundarios. Corresponden a metaperidotitas proce- (1971) y de Sanderson y Marchini (1984) por el adel-
dentes de un manto empobrecido por extracción de gazamiento vertical de la corteza en la zona de relevo.
fundidos basálticos. Otras dos cuencas paleógenas se sitúan adyacen-
La localización próxima a la falla del Yabón de las tes a la falla del Yabón. La más septentrional, deno-
principales intrusiones y su posición en el margen de minada del Río Yabón, es de pequeñas dimensiones y
una cuenca paleógena trastensiva (ver apartado se sitúa en la zona de entronque entre un segmento
siguiente) sugieren un mecanismo de emplazamiento rectilíneo actualmente poco activo de la falla y otro
como intrusiones frías tectónicas (protrusiones) por más activo que está doblado favorablemente al movi-
extensión local de la corteza en la zona de falla, tal vez miento. Más al sur, la cuenca de Bejucal se ha forma-
acompañada de diapirismo, un mecanismo similar al do en la zona de overlap entre la falla del Yabón y otra
propuesto por Draper y Nagle (1991) y Pindell y importante falla levógira paralela (falla de Hato de
Draper (1991) en la Cordillera Septentrional de La Mana). El margen sudoeste de la cuenca es una intru-
Española. sión de serpentinita que forma un alto estructural y
controla la distribución de los sedimentos del
Maastrichtiense-Paleoceno.
Cuencas transtensivas
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Fig. 12. Modelo de deformación en dos episodios de la Cordillera Oriental. (A) Modelo de transpresión homogénea dominada por la con-
tracción y la elipse de deformación correspondiente; (B) Modelo transpresivo particionado con los principales tipos de estructuras y los
cambios de orientación de la elipse de deformación en los diferentes compartimentos; (C) Diagrama conceptual del modelo particionado
como una estructura positiva en flor
Fig. 12. Deformation model of the Oriental Cordillera in two stages; (A) homogeneous, contraction-dominated, transpressive model and
strain ellipse; (B) partitioned transpressive model showing the main types of structures and the change in orientation of the strain ellipse
in the different compartments; (C) Conceptual block diagram of the partitioned model as a positive flower structure
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García-Senz, J. et al., 2007. La estructura de la Cordillera Oriental de la República... Boletín Geológico y Minero, 118 (2): 293-312
constituye un primer indicio de que durante la evolu- cizallas y la deformación progresiva está acompaña-
ción de la zona de cizalla no se mantienen las condi- da de rotación levógira de los pliegues hacia las
ciones limítrofes en el modelo. fallas, ejemplificada por el sinclinorio del Algodón. El
La deformación en la segunda etapa estaría con- compartimento C es el de mayor elevación topográfi-
trolada por fallas en dirección orientadas NO-SE, usa- ca y mayor acortamiento, con pliegues y fallas en
das en la figura 12b como referencia de coordenadas dirección alineadas con la falla del Yabón y fallas
para analizar los cambios de elongación en los distin- inversas oblicuas a estas últimas. Se aprecia que el
tos compartimentos. El compartimento A está carac- eje mayor de la elipse de deformación tiende a un
terizado por dos familias de cizallas conjugadas a paralelismo con el eje de referencia X a medida que
ángulos casi ortogonales, la principal orientada NO- nos movemos hacia el este de la cordillera, indicativo
SE, y por escasos pliegues creados en conjunción con de que para cada compartimento sucesivo la compo-
las cizallas. Es, no obstante, un área poco homogénea nente del desplazamiento normal a la cizalla (paralela
con sectores de concentración de fallas donde se al eje Y) se incrementa respecto a la componente del
localizan las cuencas trastensivas. El compartimento desplazamiento paralela a la cizalla. En el modelo de
B corresponde a una banda de cizalla de 15 km de la figura 12b, la forma en planta de las fallas princi-
ancho, orientada NO-SE entre la falla del Yabón y una pales que divergen de las fallas de Samaná, y su
falla secundaria paralela. Los pliegues en relevo esca- movimiento en dirección con componente inversa,
lonado se disponen a ángulos de 20-45º respecto a las indican que el material de la cordillera es extruido
Fig. 13. Posición de la Cordillera Oriental contigua a la extremidad de Cuba, dibujada sobre la reconstrucción de Pindell et al. (2005). A
destacar la rotación hacia el este del vector de convergencia de las placas alrededor del Maastrichtiense, en concordancia con nuestros
datos, obtenidos independientemente a partir del análisis de la deformación de las rocas
Fig. 13. Location of the Oriental Cordillera plotted next to Cuba on the reconstruction of Pindell et al. (2005). Notice the rotation to the east
of the convergence vector around the Maastrichtian in concordance with our data obtained from rock deformation analysis
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lateralmente hacia el sureste como una estructura féricas de la fosa, que fueron las primeras en formarse
positiva en flor (Fig. 12c). (Rosencrantz et al., 1988).
Comparando con el modelo transpresivo particio- De acuerdo con la restitución paleogeográfica de
nado de Sanderson y Marchini (1984) y con los expe- Pindell et al. (2005) reproducida en la figura 13, la
rimentos de transpresión (ej. Tikoff y Peterson, 1998), Cordillera Oriental Dominicana era, en el lapso de
se infiere que el vector de convergencia de placas en tiempo considerado, adyacente a la extremidad
el Cenozoico tendría una dirección próxima al actual oriental de la isla de Cuba. Si esta restitución es
de N070, determinado directamente a partir de medi- correcta, el terreno contenido en Cuba puede haber
das de GPS (DeMets et al., 2000; Mann et al., 2002). experimentado el mismo proceso de deformación
Queda por determinar, sin embargo, si el este de la que la Cordillera Oriental Dominicana y contener
isla de La Española ha experimentado rotaciones en estructuras comparables.
el Neógeno, como la vecina isla de Puerto Rico, que
ha rotado 25º contra-reloj con un eje en el Pasaje de
la Mona, situado entre las dos islas (Mann et al., Agradecimientos
2002). A este respecto, los datos paleomagnéticos
adquiridos en el este y centro de La Española por Este trabajo forma parte del proyecto de cartografía
Vincenz y Dasgupta (1978) muestran rotaciones signi- geotemática de la República Dominicana financiada
ficativas, pero se necesita cautela antes de generali- por el programa SYSMIN de la Unión Europea
zarlas, ya que fácilmente puede tratarse de bloques (2002-2004). Los autores agradecen a Josep María
discretos rotados, a la imagen de los descritos en este Casas y a Paul Mann sus revisiones críticas del
artículo. manuscrito.
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