0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas6 páginas

Despido y trabajo no registrado en Argentina

Vazquez c Club
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas6 páginas

Despido y trabajo no registrado en Argentina

Vazquez c Club
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Vázquez, Francisco Adrián vs.

Club de Gimnasia y Esgrima


(Asociación Civil) s. Despido
CNTrab. Sala VI; 13/11/2024; Rubinzal Online; RC J 13396/24

Sumarios de la sentencia
Reforma Laboral - Ley 27742 - Indemnizaciones por empleo no registrado -
Principio de ley penal más benigna - Inaplicabilidad

El principio de la ley más benigna rige en el campo del derecho penal y no puede
proyectarse, sin cortapisas, cuando se sancionan ilicitudes de naturaleza
previsional que afectan a toda la comunidad y que se proyectan sobre la calidad
de vida de la clase pasiva; no nos encontramos en el campo del derecho penal
sino en el campo del derecho laboral y donde el Estado, ejerciendo sus
potestades legislativas, resolvió sancionar patrimonialmente el trabajo
clandestino y, si bien los principios de legalidad, tipicidad y razonabilidad deben
ser aplicados en la materia, no por ello es operativa una regla que emana del art.
2º del Código Penal y que debe ser aplicada con prudencia dentro de su propio
esquema institucional. Dejar sin efecto las puniciones reconocidas en autos por
haberse sancionado un nuevo régimen que las deroga no se compatibiliza con
los principios del derecho civil ya que las leyes sólo rigen para el futuro y no
pueden, en principio, proyectarse retroactivamente y, aun cuando el legislador
haya tenido por objetivo dar un giro ideológico y consagrar un nuevo paradigma
en materia de relaciones de trabajo, tal conclusión resulta poco razonable.

DNU 70/2023 - Actualización por depreciación monetaria - IPC publicado


por el INDEC + 3 % anual

El DNU 70/2023 estableció un reajuste de los créditos laborales mediante la


aplicación del índice de precios al consumidor con más una tasa pura del 3%
anual desde la fecha de exigibilidad del crédito hasta el efectivo pago y, si bien
dicho manda ejecutiva carece de engarce jurídico, conserva un valor político que

1/6
no puede ser ignorado porque el Poder Ejecutivo ha estimado que las referidas
pautas serían razonables para ser aplicadas en nuestra actual realidad
económica, social e institucional. Corresponde disponer, como accesorio del
crédito en disputa, su actualización conforme índice de precios al consumidor
con una tasa pura del 3 % anual sin capitalización.

Texto completo de la sentencia.-


En la Ciudad de Buenos Aires reunidos los integrantes de la Sala VI a fin de
considerar los recursos deducidos en autos y para dictar sentencia en estas
actuaciones, practicando el sorteo pertinente, proceden a expedirse en el orden
de votación y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.
EL DOCTOR CARLOS POSE DIJO:
El trabajador argumenta que existió despido directo impuesto por una causal no
acreditada y que demostró el pago salarios en forma clandestina mientras que la
demandada solicita se deje sin efecto la punición del art. 80 de la LCT y el
sistema de actualización del crédito en disputa.
Sin perjuicio de ello existen agravios de las partes y de los auxiliares de justicia
en materia arancelaria, es decir costas y honorarios.
El primero de los agravios del subordinado, analizado a la luz de las reglas de la
sana crítica, no es atendible: el actor, en su escrito de inicio, afirmó que existió
autodespido porque nunca había recibido las cartas documentos impuestas por
la empresa y la única receptada sería la del 9 de marzo de 2.022 o sea posterior
a su decisión rupturista.
En nuestro sistema jurídico y nadie puede ponerse en contradicción con sus
propios actos cuando éstos le resultan vinculantes (art. 1067 del CCCN). Por
otra parte, no negó sus ausencias al trabajo ni tampoco comunicó su supuesta
intención era retener tareas, lo que sella la suerte de los reclamos
indemnizatorios.
En cuanto a los pagos en negro, el actor manifestó percibir en forma regular y
habitual pero clandestinamente la suma $ 10.000 pero la mayoría de los
declarantes niegan tal extremo -testimonial de Gómez, Bellini y Catelani- y no
resultan convincentes los dichos de las personas que aseveran lo contrario.
En efecto, no se explica porque, sí el actor era maestranza, se le pagase un
extra por limpiar la cancha de hockey como afirma Aguirre y/o que lo que se

2/6
abonase clandestinamente fuesen los feriados y ciertos trabajos puntuales
conforme asevera Trois sin mayores precisiones. Por otra parte, según el actor
dicha suma era exigua -denuncio como sueldo pagado registralmente $
87.814,88- pero, según Trois, representaba el 30% del salario devengado: las
imprecisiones y contradicciones de los testigos entre sí y con el propio
interesado tornan poco razonable tener acreditado lo denunciado (arts. 386 y
456 CPCC).
El primero de los agravios empresarios no puede correr mejor suerte ya que, al
contrario de lo pretendido, el principio de la ley más benigna rige en el campo del
derecho penal y no puede proyectarse, sin cortapisas, cuando se sancionan
ilicitudes de naturaleza previsional que afectan a toda la comunidad y que se
proyectan sobre la calidad de vida de la clase pasiva: no nos encontramos en el
campo del derecho penal sino en el campo del derecho laboral y donde el
Estado, ejerciendo sus potestades legislativas, resolvió sancionar
patrimonialmente el trabajo clandestino y, si bien los principios de legalidad,
tipicidad y razonabilidad deben ser aplicados en la materia, no por ello es
operativa una regla que emana del art. 2º del Código Penal y que debe ser
aplicada con prudencia dentro de su propio esquema institucional.
El derecho, como afirma la doctrina, es refinamiento, afinación, estabilidad,
ponderación y equilibro entre los factores de la vida social, política y económica
(Boggiano, Antonio, "El juez ante la república", pub. La Nación, 29/7/21; Mouchet
y Zorroaquín Becú, "Introducción al Derecho, p. 59, ed. Abeledo Perrot) y dejar
sin efecto las puniciones reconocidas en autos por haberse sancionado un
nuevo régimen que las deroga no se compatibiliza con los principios del derecho
civil ya que las leyes sólo rigen para el futuro y no pueden, en principio,
proyectarse retroactivamente (art, 7º,CCCN) y, aun cuando el legislador haya
tenido por objetivo dar un giro ideológico y consagrar un nuevo paradigma en
materia de relaciones de trabajo, me parece tal conclusión poco razonable.
Por el contrario, en materia de intereses propiciaré la rectificación de lo decidido
en primera instancia pero respetando un esquema valorista ya adoptado en la
instancia de grado.
Paso a explicarme: al margen de su función económica, la moneda es uno de los
elementos constitutivos del Estado Moderno y un símbolo de su soberanía y,
mediante la reforma constitucional de 1.994, se encomendó al Congreso de la
Nación defender el valor de la moneda (ver art. 75, inc. 19, de nuestra Carta
Magna).
La citada directiva, incluida entre lo que popularmente fueron conocidas como
cláusulas de desarrollo de la Constitución Reformada, buscaba que el Congreso
Nacional desarrollase una política activa en el que el valor de la moneda

3/6
nacional fuera defendido frente a las distorsiones impuestas por el mercado y la
globalización económica: se ha argumentado, en tal sentido, que la reforma
constitucional del año 1.994 conlleva una condena al emisionismo y a las
políticas inflacionarias y prohibiría la emisión sin respaldo (Gelli, "Constitución de
la Nación Argentina", t. II, p. 200; Bidart Campos, "Tratado Elemental de
Derecho Constitucional Argentino", t. VI, p. 385), aunque no impediría los ajustes
razonables del signo monetario argentino, ni tampoco la emisión de moneda bajo
un respaldo adecuado, es decir impondría una aplicación inteligente de la manda
constitucional.
Es por ello que, en su momento, la Corte Suprema desestimó la posibilidad de
actualizar los créditos laborales defendiendo la tesis nominalista y la validez de
la prohibición impuesta por Ley 23928 por entender: a) que la declaración de
inconstitucionalidad de una ley configura un acto de suma gravedad que debe
ser considerado como última ratio del orden jurídico, al que sólo cabe acudir
cuando no existe otro modo de salvaguardar algún derecho o garantía amparada
por la Constitución Nacional; b) que el mantenimiento de la prohibición de toda
clase de actualización monetaria escapa al control de constitucionalidad, pues la
conveniencia del criterio o método elegido por el legislador no puede estar sujeto
a revisión judicial y el Congreso Nacional no ha hecho otra cosa que ejercer las
funciones que le confiere nuestra Carta Magna, es decir "hacer sellar la moneda,
fija su valor y el de las extranjeras" y c) que aceptar una solución de cuño
valorista podría alimentar una patología económica como lo es la inflación, llevar
a la afectación del derecho de propiedad e implicaría desconocer el objetivo
antinflacionario que se proponen alcanzar las leyes federales emitidas en
ejercicio de la soberanía monetaria (CSJN, 20/12/11, "Belatti c/FA"; 8/11/16,
"Puente Olivera c/Tizado Patagonia Bienes Raíces del Sur SRL", Fallos
339:1583; 5/11/19, "Álvarez c/Estado Nacional", Fallos 342:1850).
Pero el poder político no respetó la manda constitucional puesto que, según
señala la doctrina, el Poder Ejecutivo mediante decretos y el propio Banco
Central, a través de simples circulares, modificaron periódicamente el valor de la
moneda nacional con su secuela de inseguridad, atrofiando el hábito del ahorro
(Badeni, "Tratado de Derecho Constitucional Argentino", t. II, p. 1122) lo que
explica que la teoría nominalista pierda, al presente, encaje axiológico: si bien la
Argentina no pasó por un nuevo proceso hiperinflacionario, si se vio afectada por
fenómenos institucionales que dañaron seriamente su economía e hicieron que
la moneda emitida por el Estado perdiese su idoneidad como instrumento de
cambio y común denominador de valores dentro de un proceso lento y paulatino,
pero constante, de degradación institucional y social, potenciada por una
pandemia que afectó la actividad económica y la torpeza e ineficiencia de

4/6
quienes gobernaron la nación sin favorecer al desarrollo productivo del país.
Frente al esquema nominalista, la Cámara Laboral emitió distintas actas -las nº
2764, 2783 y 2784- tendientes a lograr que, mediante la aplicación de intereses,
se compensara la pérdida del poder adquisitivo de la moneda que las citadas
mandas pretorianas fueron descalificadas por el Superior (CSJN, casos "Oliva" y
"Lacuadra") lo que obliga a buscar una nueva solución en la materia que,
lamentablemente, debe ser de cuño valorista.
En efecto, el nominalismo es un principio aceptable mientras la capacidad
adquisitiva de la moneda se mantiene estable pero, cuando la inflación comienza
a deteriorarla, el sistema se torna injusto y afecta el derecho de los acreedores
puesto que el interés que pueden percibir como fruto del capital debido se
reduce exponencialmente por efectos de esa misma inflación: el hombre, ha
buscado desde las épocas más remotas, que, en sus transacciones, reine la
seguridad pero siempre como un medio o camino para obtener justicia: el
nominalismo es una expresión de seguridad en cuanto prefija la cantidad de
monedas que deben entregarse que permanece invariable y, en consecuencia,
se consigue la justicia pero cuando se emite moneda en forma incontrolada se
provoca la inflación y se priva al dinero de su función de medida de valores, por
lo cual mantener el nominalismo en tales circunstancias, conduce a vulnerar la
justicia (Bidart Campos, "La indexación de las deudas dinerarias como principio
constitucional", ED 72-697; Sagües, "Discusión constitucional sobre la
prohibición de indexar", LL 1992-B-1174).
El discutido DNU 70/23 buscaba innovar en el sistema imponiendo un reajuste
de los créditos laborales mediante la aplicación del índice de precios al
consumidor con más una tasa pura del 3% anual desde la fecha de exigibilidad
del crédito hasta el efectivo pago y, si bien dicho manda ejecutiva carece de
engarce jurídico, conserva un valor político que no puede ser ignorado porque el
Poder Ejecutivo ha estimado que las referidas pautas serían razonables para ser
aplicadas en nuestra actual realidad económica, social e institucional.
Por ello, entiendo que, en el caso, corresponde disponer, como accesorio del
crédito en disputa, su actualización conforme índice de precios al consumidor
con una tasa pura del 3 % anual sin capitalización.
En materia de costas la distribución impuesta por el judicante respeta las
previsiones del art. 71 del CPCC por lo que no cabe innovar en la materia y, por
último, siendo equitativos los honorarios impugnados, entiendo corresponde: 1)
Confirmar el fallo recurrido salvo en lo que hace a los adicionales del crédito
ordenándose la aplicación del índice de precios al consumidor con más un
interés anual puro del 3 % sin capitalización; 2) Imponer las costas de alzada por
su orden y 3) Fijar los emolumentos de alzada en el 30 % de la suma regulada

5/6
en la instancia previa.
LA DOCTORA GRACIELA L. CRAIG DIJO:
En atención a las particulares circunstancias de la causa y constancias
probatorias merituadas, adhiero a la solución propuesta por el Dr. Pose en su
voto.
Por lo que resulta del acuerdo que antecede (art. 125 de la Ley 18345), el
TRIBUNAL RESUELVE: I) Confirmar el fallo recurrido salvo en lo que hace a los
adicionales del crédito ordenándose la aplicación del índice de precios al
consumidor con más un interés anual puro del 3 % sin capitalización. II) Imponer
las costas de alzada por su orden. III) Regular los emolumentos de alzada en el
30 % de la suma regulada en la instancia previa.
Oportunamente, cúmplase con lo dispuesto en el art. 1º de la Ley 26856 y con la
Acordada de la CSJN Nº 15/2013.
Regístrese, notifíquese y vuelvan.
CARLOS POSE - GRACIELA L. CRAIG.

6/6

Powered by TCPDF ([Link])

También podría gustarte