Facetas del Neuroticismo
N1: Ansiedad. La persona ansiosa es aprensiva, temerosa, premiosa, nerviosa,
tensa y voluble. La escala no mide miedos o fobias específicos, pero quien
puntúa alto, probablemente tiene más miedos y mayor grado de ansiedad
flotante. Quien puntúa bajo, está tranquilo y relajado, no piensa que las cosas
puedan ir mal.
N2: Hostilidad. La hostilidad indica tendencia a experimentar ira y estados
relacionados con ella, como frustración y rencor. Esta escala mide la
propensión del sujeto a experimentar ira si bien la expresión de la misma
depende de su nivel de Amabilidad. Adviértase, sin embargo, que la gente
desabrida frecuentemente puntúa alto en esta escala. Quien puntúa bajo, es
tranquilo y difícilmente irritable.
N3: Depresión. Esta escala mide las normales diferencias individuales de los
sujetos en la tendencia a experimentar afectos depresivos. El que puntúa alto
suele experimentar sentimientos de culpa, melancolía, desesperanza y soledad.
Se desanima fácilmente y se muestra a menudo abatido, Quien obtiene bajas
puntuaciones raras veces experimenta estas emociones, pero no es
necesariamente jovial y alegre -características asociadas más bien con la
Extraversión-.
N4: Ansiedad social. Las emociones de vergüenza y turbación constituyen el
núcleo de esta faceta de N. La persona socialmente ansiosa se siente incómoda
con los demás, es sensible al ridículo y propensa a sentimientos de inferioridad.
Esta característica se asemeja a la timidez y ansiedad pública (pero no a la
privada) descrita por Fenigstein, Scheier y Buss (1975). El que puntúa bajo no
posee necesariamente desenvoltura y buenas habilidades sociales;
simplemente le preocupa menos la falta de soltura en esas situaciones.
N5: Impulsividad. En el NEO PI-R esta faceta alude a la incapacidad de controlar
los apetitos y arrebatos. Los deseos (por ejemplo, de comida, tabaco, riqueza,
etc.) se perciben de una manera tan intensa que el sujeto no puede resistirse a
ellos, aunque más adelante se lamente de ese comportamiento, Quien puntúa
bajo, encuentra mucho más fácil dominar esas tentaciones y tiene una alta
tolerancia a la frustración. El término impulsivo, utilizado por un gran número
de teóricos para referirse a muchos e independientes rasgos, no debería
confundirse con espontaneidad, aceptación de riesgos o tiempo rápido de
decisión.
N6: Vulnerabilidad. La faceta última de N es la vulnerabilidad al estrés. Quien
obtiene puntuación alta en esta escala se siente incapaz de luchar contra el
estrés, convirtiéndose en dependiente, desesperanzado o aterrorizado cuando
se enfrenta a situaciones de emergencia. El que puntúa bajo se considera a sí
mismo capaz de desenvolverse en situaciones difíciles.
Facetas de Extraversión
E1: Cordialidad. Es la faceta de Extraversión más relevante en los aspectos de
intimidad interpersonal. La persona cordial es afectuosa y amistosa. Realmente
le gusta la gente y establece fácilmente relaciones con otros. Quienes tienen
puntuaciones bajas no son ni hostiles ni necesariamente carecen de compasión,
pero son más formalistas, reservados y de modales distantes que los que
puntúan alto. Cordialidad es la faceta de E más próxima a Amabilidad en el
ámbito interpersonal, pero se distingue por la afectuosidad y franqueza que no
forman parte de A.
E2: Gregarismo. Es el segundo aspecto de E, la preferencia por la compañía de
los demás. El sujeto gregario disfruta reuniéndose y divirtiéndose con otros.
Quien puntúa bajo suele ser solitario, que no busca -e incluso rechaza
activamente- los estímulos sociales.
E3: Asertividad. El que puntúa alto en esta escala es dominante, animoso y
socialmente destacado. Habla sin titubeos y a menudo se convierte en líder del
grupo. El que puntúa bajo prefiere permanecer en la sombra y dejar hablar a
los demás.
E4: Actividad. Una elevada puntuación en Actividad se considera indicio de
rapidez y vigor en el sentido de energía y el sujeto siente necesidad de estar
siempre ocupado. La gente activa lleva una vida agitada. El que puntúa bajo
actúa de forma más pausada y relajada aunque no es necesariamente
indolente o perezoso.
E5: Búsqueda de emociones. El que obtiene puntuaciones altas en esta escala
ansía la excitación y la estimulación. Le gustan los colores vivos y los
ambientes ruidosos. Se asemejan en algunos aspectos a lo que Zukerman
(1979) llamó buscadores de sensaciones. El que puntúa bajo siente escasa
necesidad de emociones y prefiere una vida que resultaría aburrida a los que
puntúan alto.
E6: Emociones positivas. La última faceta de E evalúa la tendencia a
experimentar emociones positivas, tales como la alegría. la felicidad, el amor y
el entusiasmo. El que puntúa alto en esta escala ríe con facilidad y con
frecuencia, es cariñoso y optimista. Quien puntúa bajo no es necesariamente
desgraciado; es sencillamente menos exuberante y fogoso. Las investigaciones
(Costa y McCrae, 1980a) han demostrado que la felicidad y la satisfacción vital
se relacionan a la vez con N y con E y que la faceta de las Emociones positivas
es la más importante para predecir la felicidad.
Facetas de Apertura
Convencionalmente, las facetas de O reciben su nombre atendiendo al aspecto
o área de experiencia a que el sujeto es abierto. Así, el que puntúa alto en
Fantasía disfruta de ricas, variadas y novedosas experiencias en su vida
imaginativa; quien puntúa alto en la faceta Ideas goza con experiencias ricas,
variadas y novedosas en su vida intelectual. En las publicaciones, se utiliza
normalmente la expresión “abierto a...”. Así McCrae y Costa (l989a) escriben
que “la escala TF del MBTI (Inventario Tipológico Myers-Briggs) se relaciona
directamente con Apertura”.
01: Fantasía. La persona abierta a la fantasía posee una imaginación ardiente y
una activa vida fantástica. Sus ensoñaciones no constituyen sólo una forma de
evasión, sino una vía para acceder a un interesante mundo interior. Elabora y
desarrolla sus fantasías y cree que la imaginación proporciona una vida rica y
creativa. El que puntúa bajo es más prosaico y prefiere ocuparse de las tareas
inmediatas.
02: Estética. La persona con puntuaciones elevadas en esta escala aprecia
profundamente el arte y la belleza. Le atrae la poesía, le encanta la música y le
fascina el arte en general. No es preciso que tenga talento artístico ni siquiera
lo que suele llamarse buen gusto, pero es probable que sus intereses estéticos
le conduzcan a desarrollar sus conocimientos y criterios de apreciación en
mayor medida que a la mayoría de la gente. Los que puntúan bajo, son
relativamente insensibles y desinteresados por el arte y la belleza.
03: Sentimientos. La apertura a los sentimientos implica receptividad a sus
propios sentimientos y emociones interiores y a considerar la emoción como
una parte importante de la vida. El que obtiene puntuaciones elevadas
experimenta de manera más profunda y más diferenciada los estados
emocionales y siente más intensamente que los demás tanto la felicidad como
la desdicha. El que puntúa bajo tiene, en cierto modo, embotados los afectos y
no da mucha importancia a los sentimientos.
04: Acciones. La apertura se manifiesta en conductas tendentes a intentar
nuevas actividades, ir a nuevos lugares o comer alimentos exóticos. Quien
puntúa alto prefiere la novedad y la variedad a la familiaridad y la rutina. En el
tiempo libre, quizá se dedique a una serie de diversas aficiones. El que puntúa
bajo encuentra dificultades en el cambio y prefiere atenerse a lo probado y
comprobado.
05: Ideas. La curiosidad intelectual es un aspecto de la Apertura largamente
reconocido (Fiske, 1949). Este rasgo se manifiesta no solamente como una
búsqueda activa de intereses individuales para su propia satisfacción sino como
curiosidad mental y deseo de considerar ideas nuevas y tal vez poco
convencionales. Quienes alcanzan puntuaciones elevadas disfrutan con las
discusiones filosóficas y con los problemas ingeniosos. La apertura a las ideas
no implica necesariamente inteligencia elevada, aunque puede contribuir a
desarrollar el potencial intelectual. Quien obtiene puntuaciones bajas en esta
escala, posee escasa curiosidad y, si es muy inteligente, centra su atención
sobre temas limitados.
06: Valores. La apertura a los valores indica disposición para cuestionar los
valores sociales, políticos y religiosos. El individuo cerrado tiende a aceptar la
autoridad y conformarse a la tradición; consecuentemente es, generalmente,
conservador con independencia de su afiliación a partidos políticos. La Apertura
a los valores puede considerarse opuesta al dogmatismo (Rokeach, 1960).
Facetas de Amabilidad
Al: Confianza. Es la primera de las facetas de Amabilidad. Quien puntúa alto
está dispuesto a creer que los demás son honestos y bien intencionados. El que
puntúa bajo tiende a ser cínico y escéptico y a pensar que los demás pueden
ser peligrosos o poco honrados.
A2: Franqueza. La persona que puntúa alto en esta escala es franca, sincera e
ingenua. La que puntúa bajo desea más bien manipular a los demás mediante
el halago, la astucia o el engaño. Considera estas tácticas como habilidades
sociales necesarias y puede juzgar de cándidas a las personas más sinceras. Al
interpretar esta escala (lo mismo que otras de los factores A y C) es
particularmente importante recordar que las puntuaciones reflejan posiciones
relativas a otros sujetos. Quien haya puntuado bajo en esta escala es más
probable que oculte la verdad o que sea receloso al expresar sus verdaderos
sentimientos, pero no debería interpretarse que esto signifique que sea una
persona deshonesta o manipuladora. En concreto, esta escala no debe
considerarse como una escala de mentiras, ni para evaluar la validez del test
mismo ni para hacer predicciones acerca de su honradez en el empleo o en
otras situaciones.
A3: Altruismo. Quien puntúa alto en Altruismo se preocupa activamente por el
bienestar de los otros y se muestra dispuesto a prestar ayuda a los que la
necesitan. El que puntúa bajo, está algo más centrado en sí mismo y se
muestra reticente a implicarse en los problemas de los demás.
A4: Actitud conciliadora. Esta faceta de A tiene que ver con reacciones
características ante los conflictos interpersonales. Quien obtiene puntuaciones
altas tiende a ser condescendiente con los demás, a inhibir la agresión y a
olvidar y perdonar. La gente conciliadora es apacible y benigna. Quien puntúa
bajo es agresivo, prefiere competir a cooperar y no rechaza las expresiones de
ira cuando es necesario.
A5: Modestia. El que puntúa alto en esta escala es humilde y trata de pasar
desapercibido aunque no necesariamente carezca de autoconfianza o
autoestima. El de baja puntuación se cree superior a los demás, quienes, a su
vez pueden considerarlos engreídos y arrogantes. El narcisismo incluye una
carencia patológica de modestia.
A6: Sensibilidad a los demás, Esta faceta mide las actitudes de simpatía y
preocupación por los demás. Quien puntúa alto se siente afectado por las
necesidades ajenas y da importancia a la vertiente humana de las normas
sociales. Quien puntúa bajo es más insensible y menos inclinado a la
compasión. Se considera a sí mismo realista, que toma decisiones racionales
basándose en la pura lógica.
Facetas de Responsabilidad
C1: Competencia. Hace referencia a la sensación que uno tiene de su propia
capacidad, sensibilidad, prudencia y eficacia. Los que obtienen puntuaciones
elevadas se consideran bien preparados para enfrentarse a la vida; quienes las
obtienen bajas tienen una opinión más pobre de sus habilidades y admiten que
frecuentemente carecen de preparación y son ineptos. Entre todas las escalas
de responsabilidad, ésta es la que más altamente se correlaciona con
autoestima y el locus de control interno (Costa, McCrae y Dye, 1991).
02: Orden. Quien puntúa alto es una persona pulcra, bien organizada y limpia.
Guarda las cosas en los lugares adecuados. El que puntúa bajo es incapaz de
organizarse y se describe a sí mismo como desordenado. Llevado al extremo,
un Orden excesivo puede contribuir a un trastorno compulsivo de personalidad.
03: Sentido del deber. En uno de sus sentidos, Responsabilidad significa
“gobernado por la conciencia” y este aspecto de C es lo que evalúa la faceta.
Quien obtiene una puntuación elevada se adhiere estrictamente a sus
principios éticos y cumple escrupulosamente sus obligaciones morales. El que
puntúa bajo es más descuidado en estas materias y, a veces, puede ser poco o
nada fiable.
04: Necesidad de logro. El sujeto que puntúa alto en esta faceta posee altos
niveles de aspiración y trabaja intensamente para lograr sus objetivos; es
diligente y resuelto y se marca una dirección en la vida; sin embargo el que
alcanza puntuaciones muy elevadas puede enfrascarse demasiado en sus
ocupaciones y convertirse en adicto al trabajo. El que puntúa bajo es negligente
o incluso perezoso; no busca el éxito. Carece de ambiciones y puede parecer
que carece de objetivos, si bien con frecuencia está satisfecho con sus bajos
niveles de rendimiento.
05: Autodisciplina. Con este término se quiere expresar la habilidad para iniciar
tareas y llevarlas a cabo hasta el final a pesar de inconvenientes y
distracciones. El que puntúa alto tiene capacidad para motivarse a sí mismo
hasta conseguir terminar la tarea. Quien puntúa bajo, dilata el inicio de sus
quehaceres, se desanima fácilmente y está deseando abandonarlos. La falta de
Autodisciplina se confunde fácilmente con la impulsividad -en ambos casos
existe escaso auto-control-, pero empíricamente son características distintas. El
sujeto muy impulsivo no soporta hacer lo que no le gusta. El que tiene poca
autodisciplina no es capaz de esforzarse en hacer lo que le gustaría. El primero
requiere estabilidad emocional; el segundo necesita un grado de motivación del
que carece.
06: Deliberación. La última faceta de C es la Deliberación - la tendencia a
pensar mucho las cosas antes de actuar. El que puntúa alto es reflexivo y
prudente. El que puntúa bajo, es precipitado y, a menudo, habla o actúa sin
tener en cuenta las consecuencias. En el mejor de los casos, es espontáneo y
capaz de tomar decisiones inmediatas cuando son necesarias.