6.
5: INSTRUMENTACIÓN DE LA PMU
Los principios generales que debe cumplir esta instrumentación son los tres siguientes.
En primer lugar, eficiencia operativa: en segundo, ejecución descentralizada, es decir, que son los
bancos centrales nacionales de los países que se han incorporado a la zona euro los encargados de
ejecutar la política monetaria en sus respectivos ámbitos de actuación; y, finalmente, armonización
suficiente, lo que supone, por un lado, que las decisiones de política monetaria se toman de forma
centralizada y son válidas para toda el área: y por otro, que se realizan en base a los criterios que rigen
el funcionamiento de una economía de mercado. Además, los intermediarios que operan con el SEBC
son tratados de modo equitativo y los procedimientos e instrumentos utilizados son similares en todos
los bancos centrales que participan en el Eurosistema.
Teniendo en cuenta estos principios generales, las actuaciones convencionales de los bancos centrales,
y en concreto, en el caso de nuestro país del BCE, en la instrumentación de la política monetaria se
resumen a continuación.
Nuestro Banco Central realiza las operaciones de política monetaria con las entidades de crédito u
otras entidades sujetas al mantenimiento del coeficiente de caja establecidas en España, siempre que
sean financieramente sólidas y estén sujetas a supervisión armonizada por parte de las autoridades
nacionales en el ámbito de la UE o del Espacio Económico Europeo y que cumplan los requisitos
operativos establecidos por nuestro Banco Central.
Las operaciones de mercado abierto son, de todas ellas, las que mayor relevancia y variedad
presentan, sea cual sea el criterio que consideremos (carácter de la intervención, modalidad adoptada,
vencimientos, frecuencia, etc.).
1. OPERACIONES DE MERCADO ABIERTO
Son aquellas operaciones ejecutadas en los mercados financieros a iniciativa del Banco de España que
suponen la realización de cualquiera de las siguientes transacciones: operaciones temporales
(ejecutadas mediante operaciones dobles y de compraventa con pacto de recompra, o bien mediante
préstamos o créditos con garantía prendaria), operaciones de compraventa simple a vencimiento,
emisión de certificados de depósito del BCE, swaps de divisas y captación de depósitos a plazo fijo.
Su objetivo principal es el control de los tipos de interés, la gestión de la situación de liquidez del
mercado y el envío de señales a los agentes económicos respecto al tono de la política monetaria
aplicada. Además, constituyen el elemento fundamental de las actuaciones del SEBC, y los tipos de
interés que en ellas se determinan constituyen la referencia clave de la política monetaria.
Estas operaciones de mercado abierto puede dividirse en cuatro categorías:
- Operaciones principales de financiación
- Operaciones de financiación a más largo plazo
- Operaciones de ajuste
- Operaciones estructurales
A) OPERACIONES DE FINANCIACIÓN
Dentro de esta categoría, se incluyen dos tipos de operaciones:
- Principales: Son operaciones temporales de inyección regular de liquidez. Su
frecuencia y vencimiento es semanal. Su ejecución se realiza mediante subastas
ordinarias o estándar. Con estas operaciones se inyecta el grueso de la liquidez al
sistema crediticio, siendo el tipo de interés marginal al que concede el SEBC los
créditos en estas subastas la señal más importante con la que el Eurosistema indica la
línea de acción de la política monetaria.
- Financiación a más largo plazo: son operaciones temporales para la inyección
adicional de liquidez, de frecuencia mensual y con vencimiento normalmente a tres
meses. Su ejecución se realiza mediante subasta ordinaria. Por tanto, el objetivo
fundamental de estas operaciones es suministrar a las entidades financiación adicional
a más largo plazo. A diferencia de las anteriores, no se pretende enviar señales al
mercado, ejecutándose las mismas a tipo de interés variable normalmente.
Ambos tipos de operaciones tienen en común su ejecución mediante subastas ordinarias. Si la subasta
es a tipo de interés fijo, el Banco Central Europeo especifica previamente el tipo a aplicar y las
entidades realizan sus pujas por la cantidad de dinero con la que desean operar a ese tipo fijo. Si, por
el contrario, la subasta es el tipo variable, entonces las entidades señalan para cada puja la cantidad de
dinero y el tipo de interés al que desean realizar operaciones con el Banco de España.
Por otra parte, estas subastas se realizan de acuerdo con un calendario previamente establecido por el
SEBC, y para su ejecución se publican por medio de los servicios electrónicos de información. Las
entidades realizan entonces sus peticiones por medio el terminal conectado al Banco de España,
siendo el volumen mínimo de puja en las condiciones principales de financiación de un millón de
euros, y a partir de esa cantidad, múltiplos de cien mil euros, mientras que ese volumen mínimo oscila
entre los diez mil euros y el millón, y siempre en múltiplos de diez mil, para las operaciones a más
largo plazo.
La forma de adjudicación de las subastas depende de su realización a tipo fijo o a tipo variable. Si son
a tipo fijo, se suman, en primer lugar, las pujas recibidas de las distintas entidades. En el caso de que
la demanda supera a la oferta en esa subasta, entonces se produce un prorrateo entre las peticiones,
aunque el BCE puede decidir adjudicar una cantidad mínima a cada entidad participante en la subasta,
B) Operaciones de ajuste
Estas operaciones tienen como objetivo gestionar la situación de liquidez del mercado y controlar los
tipos de interés, suavizando los efectos que en ellos provocan las fluctuaciones inesperadas de la
liquidez en el mercado. Fundamentalmente, estas operaciones se instrumentan mediante operaciones
temporales, pero también pueden realizarse mediante swaps de divisas y captación de depósitos a
plazo fijo y se ejecutan a través de subastas rápidas o procedimientos bilaterales.
Las subastas rápidas son idénticas a las ordinarias, excepto en lo que se refiere a su desarrollo
temporal y al reducido número de entidades que actúan como contrapartida. Así, se ejecutan cuando
se cree deseable producir un efecto rápido sobre el mercado, dentro de un período de una hora y
media desde su anuncio hasta la certificación de los resultados de la adjudicación, y en ellas, el Banco
de España se pone en contacto directamente con las entidades seleccionadas.
En el caso de que la operación sea de drenaje de la liquidez, mediante la captación de depósitos a
plazo fijo, las peticiones se ordenan de menor a mayor tipo de interés ofrecido, satisfaciéndose pues
en primer lugar las de menor tipo y a continuación inmediatamente superiores hasta que se agota la
cantidad total de dinero que desea drenarse. Al tipo de interés marginal se lleva a cabo un prorrateo
entre las peticiones a ese tipo si es necesario.
Las operaciones de ajuste, además de adjudicarse mediante subastas rápidas, también se efectúan a
través de procedimientos bilaterales, consistentes en que el Banco de España realiza una transacción
con una o varias entidades sin mediar una subasta, bien sea a través del contacto directo con ellas, o
bien ejecutadas a través de las bolsas o mercados de valores y los agentes del mercado.
C) Operaciones estructurales
Estas operaciones se ejecutan siempre que el BCE desea ajustar la posición estructural del SEBC
frente al sector financiero. Pueden realizarse de forma regular o no, a través de la colocación de
emisiones de certificados de deudas del BCE, operaciones temporales o compraventas simples. Para
las dos primeras, el procedimiento de adjudicación es la subasta ordinaria, mientras que para las
compraventas en firme son los procedimientos bilaterales y las subastas.