Hace mucho años el señor Antonio romero comenzó con una pequeña fábrica de
juguetes de holata litografiada, esta marca se
llamo saxo y tiempo después continuo su hija hasta los años 90
SAXO: juguetes de hojalata esmaltada y litografiada; juguetes
de plástico (c 1959 - c 1990).
Antonino Romeo ingresa en el mundo infantil con dos juguetes: un auto a fricción llamado
Guapito, «el más sonoro de los autitos», y un saxofón en miniatura .
Guapito fue registrado como marca en 1959, pero el auto recién llegó a las jugueterías al
año siguiente, distribuido por la firma dubini,
j. y cía.
En cuanto al saxofón, la firma no limitó consejos ni indicaciones para resaltar la cualidad
del juguete («Durable, higiénico y divertido para niñas y varones [...] seguro, limpio, con
una boquilla higiénica lavable»).
En 1961, Julio Dubini distribuye con la marca Saxo –registrada 1954– saxofones de metal,
los autos a fricción Guapito y Rugidor (ambos con sirena) y los trenes litografiados El
Marplatense y El Serrano. Al mismo tiempo, el propio Romeo promocionaba El
Marplatense en la revista Juguetes, donde era descripto como «íntegramente metálico
con mecanismos complicados
En 1962 se suman Ambulancia, Patrullero de Rescate, Taxi–réplica del Jeep del Servicio
de Comunicaciones de las Fuerzas Norteamericanas– y un Auxilio A.C.A. con grúa móvil
para remolque.
Hasta ese momento, la fábrica estaba ubicada en avenida Salvador M. del Carril 4625,
pero en los años setenta la firma inaugura una planta en Pedro Morán 4735.
Promociona el nuevo Chevrolet Impala, con control remoto, impulsado por baterías, tenia
con luz intermitente, control de ambos giros y marchas, motor roncador y antena retráctil.
Hubo varios modelos: patrullero, médico, sedán, taxi. También fabricaron una línea de
autos a escala Fórmula 1, réplicas auténticas de bólidos de carrera existentes, con chasis
y carrocerías construidas de acero esmaltado, con colores y emblemas originales.
Entre las piezas más llamativas de esta firma está sin duda el auto Sport, famoso entre
los coleccionistas por su estética beatnik. Su litografía estampada con flores, formas
geométricas o arabescos delata el paso del Flower Power y el arte geométrico por nuestra
industria de juguetes y posiblemente llame más la atención ahora que entre los chicos de
su época.
Pocos fabricantes tuvieron el gusto por las miniaturas que hizo gala Romeo. La
apariencia de su completa cocina de hojalata se debe a la bella litografía, con detalles de
azulejos, cortinas, ventana desde la que se ve el exterior y hasta un pollo
que se dora en el horno. A Romeo lo continuó su hija, que fue modernizando diseños,
mantuvo los clásicos, reemplazó la hojalata por el plástico en muchos de los productos y
logró mantener el éxito de la firma, su nivel de producción y su calidad hasta mediados de
los años noventa Juguetes.
Saxo
Fábrica de juguetes de hojalata litografiada.
Desde 1950’s fue fabricante de juguetes de hojalata litografiada, mecanizados con motor
a cuerda o fricción.
Fue pionera en importar matricería de diseños extranjeros, claro ejemplo es el
bólido que observamos en la primera foto. Juguete copiado de la firma alemana Gescha,
propulsado con un poderoso motor a cuerda, al chocar, su cabeza gira y el auto corre en
dirección fábrica opuesta.
También se conocen muchas pruebas de productos Saxo que jamás fueron
comercializados, un acuerdo con fabricantes alemanes ayudaron a desarrollar nuevos
métodos de litografía. Esas pruebas son de alto valor para los coleccionistas.
Entre los modelos primitivos encontramos un pequeño tren a fricción, totalmente de
hojalata litografiada, que se denominó El Serrano y también la variante de El
Marplatense.
Otros modelos recordados son los autos Impala en todas sus versiones, el Jeep del
equipo Oreste Berta, que transportaban un F-2, o los Jeep del ACA y de la Fuerza Aerea.
La fabricación fue muy prospera, adaptándose bien a los cambios de la industria, se
llegaron a comercializar los últimos Jeep, ya sin litografía ni personajes y con ruedas de
plástico, hasta entrados los 90’s.