Barbarismo
Se llama barbarismo en la gramática tradicional
a un vicio del lenguaje que consiste principalmente
en pronunciar o escribir mal las palabras o en emplear
vocablos impropios. Su sentido está relacionado con
el valor etimológico que tiene bárbaro de ‘extraño’
y ‘ajeno’, por lo que se trata de usos que resultan
extraños al español.
"La primer" en lugar de "la primera"
"Más mejor" o "más peor" en lugar de "mejor" y "peor"
"Meteriológico" en lugar de "meteorológico"
Solecismo
Se llama solecismo un error en la estructura
de la oración, respecto de la concordancia,
el régimen y la composición de sus partes,
esto es, un vicio de sintaxis
"Hubieron manifestaciones tras la polémica
medida tomada por el gobierno". Lo correcto
es "hubo manifestaciones tras la polémica
medida tomada por el gobierno"
"Hubieron muchos docentes en el desfile".
Lo correcto es "hubo muchos docentes"
"Habremos veinte ponentes en el congreso".
Lo correcto es "estamos o somos veinte ponentes".
Cacofonía
Se llama cacofonía a un vicio del lenguaje que
consiste en una asociación poco armónica o poco
estética de sonidos dentro de una oración o de
un fragmento de texto. Esto puede significar
distintas cosas en específico, pero generalmente
se trata de repeticiones innecesarias o exageradas de
palabras o de terminaciones, que afean el texto
y distraen en la transmisión del mensaje.
"Él dijo que va a bajar abajo"
“Al final se estaban filmando con una filmadora”
“No sé si quiero lo que quiero o si quiero lo que quieres”
Anfibología
La anfibología es catalogada como un vicio
de dicción y se define como aquello que se
presta para más de una interpretación,
o sea, algo que se vuelve ambiguo en
su significado.
Me compré un computador y un celular.
Me dices cuando quieras y te lo presto.
¿El computador o el celular? Santiago
me gusta y Luis me encanta. Le pediré que sea mi novio.
¿A Santiago o a Luis?
Fuimos al cine y después al restaurante.
Te dejamos un mensaje para que nos viéramos allá.
¿Dónde: en el cine o en el restaurante?
Pobreza de Vocabulario
La pobreza de vocabulario, también conocida
como monotonía, es un error léxico que
consiste en usar repetidamente las mismas
palabras. Se trata de una falta de variedad
en el vocabulario.
Pues mire, para llegar, camina por esta calle,
luego está una calle ancha, ...
Te bajas al metro, ahí en el metro caminas
en el metro y del lado derecho te. ...
Pues mira, cuando trajo la esa cosa,
la prendió, luego la cosa dio de vueltas.
Sustantivo: Nombran a personas,
objetos, lugares, ideas y conceptos.
Pueden ser propios (como Juan o Francia)
o comunes (como muchacho o país).
Verbo: Expresan acciones y en las oraciones
suelen ir conjugados, en concordancia de
persona y número con el sujeto.
Por ejemplo, habló, caminaría, nadaremos.
Predicado: es el resto de la oración,
el cual te da más contexto sobre lo que
está haciendo el sujeto.
Artículos: Acompañan a los sustantivos,
los introducen en los enunciados y aclaran
información gramatical: género,
número y determinación. Pueden ser
determinados, si el sustantivo es conocido
o específico (como el o las),o indeterminados,
si el sustantivo es desconocido o inespecífico
(como una o unos).
Adjetivo: Acompañan a los sustantivos e
indican algunos de sus rasgos de sentido,
ampliando o acotando su significado. Pueden
ser calificativos, si aportan características
(como feo o azul); relacionales, si señalan
un vínculo con otro campo (como internacional
o político); o determinantes, si indican posesión,
cantidad, distancia respecto al hablante, entre otros
(como dos, ese o suyo)
Pronombres: Sustituyen a los sustantivos para no
tener que repetirlos o para referirse a los participantes
u objetos de la situación comunicativa. Pueden ser
personales (yo, tú, nosotros), demostrativos
(ese, aquellos, esta), interrogativos (qué, quién, cuál),
entre otras categorias.
Adverbios: Modifican a verbos, adjetivos u otros
adverbios. Su rol más importante es caracterizar
el modo en que ocurren las acciones de la oración.
Por ejemplo, muy, bastante, bien.
Conjunciones: Tienen únicamente un sentido
gramatical y sirven para relacionar otras palabras
u oraciones. Por ejemplo: y, pero, aunque.
Preposiciones: No poseen en sí mismas un significado
, sino que expresan una relación entre otras palabras,
que puede ser más o menos específica. Por ejemplo,
de, para, sobre.
Interjecciones: Expresan distintos tipos de sentimientos
o se usan para saludar. Por ejemplo, ay, oh, hola, igenial!