Análisis de los Sentimientos de Morelos
Análisis de los Sentimientos de Morelos
IV. Los Sentimientos de la Nación y hacer otra cosa que males a la causa de la independencia. El señor
Morelos se halló desde luego embarazado con decretos inejecuta-
el Congreso de A náhuac en la
bles, con leyes que no tenían objeto ni estaban en consonancia con
historiografía decimonónica las necesidades de la nueva patria. ¿Qué podían, en efecto, legislar
sobre una población errante que ocupaba los cerros, los bosques,
y no podía permanecer mucho tiempo en un mismo lugar? Se dis-
4.1. Ensayo histórico de las revoluciones en México desde putaba el mando al que había formado, se señalaban rentas los di-
1808 hasta 183062 putados, se daban el tratamiento de excelencia, y el generalísimo no
podía hacer una salida para defender a estos mismos diputados de
Lorenzo de Zavala un enemigo que los tenía sentenciados a pena capital, sin encontrar
un decreto que restringiese sus facultades y disminuyese su fuerza.
Las fuerzas de los independientes se aumentaban diariamente y el El congreso tuvo sus partidarios, y los tuvo también Morelos: ya
generalísimo D. José María Morelos creyó que ya era tiempo de había divisiones y disputas sobre autoridades y facultades.
formar un congreso nacional que diese una forma regular de go- (1813.) Sin embargo, el ilustre general mantenía este cuerpo,
bierno y manifestase a los mexicanos el objeto de su lucha y de sus compuesto de diez o doce individuos, y concurría él mismo a sus
sacrificios. Desde entonces fechan las desgracias de la causa nacional sesiones como diputado. El congreso emprendió la obra de la Cons-
y la decadencia de su jefe. Cuando debía más que nunca concentrar titución mexicana, y, en medio de peligros, huyendo de un punto a
cada día más el poder, aumentar el prestigio de su persona, rodear- otro, rodeados de tropas enemigas, dio su Constitución republica-
se de toda la autoridad; cuando su ejército no ocupaba nunca por na, en 1814, en el pueblo de Apatzingán. Este documento es como
muchos días un lugar sin tener que combatir con el enemigo más otros muchos, cuyo único mérito era el haber fijado algunas ideas
obstinado que ha existido jamás; que necesitaba de recursos pron- generales de libertad y aparecer como un código dado a la nación
tos, de providencias enérgicas, de rapidez en las operaciones, parte mexicana, que parecía, con esto, tomar una existencia política que
esencial en la guerra, era un paso falso el juntar hombres que, sin no tenía. Por lo demás, la Constitución no valía nada ni tuvo nunca
otra representación que la que él mismo les daba, viniesen a dispu- efecto. ¡Cuánto mejor hubiera hecho el señor Morelos en fijar él,
tarle el poder, a contrariar sus providencias, a paralizar sus órdenes, por sí mismo, ciertos principios generales que tuviesen por objeto
en fin, a debilitar su fama y su prestigio. Así sucedió en efecto. El asegurar garantías sociales, y una promesa solemne de un gobierno
congreso de Chilpancingo, compuesto de abogados o clérigos sin republicano, representativo, cuando la nación hubiese conquistado
experiencia sin conocimientos prácticos de gobierno, orgullosos su independencia! Así hubiera fijado las ideas, inspirado confianza
con el título de diputados y embriagados con un poder que creían sobre sus intenciones y colocándose al frente de la civilización, sin
irresistible, fundado en sus teorías tan mezquinas como ridículas, los inconvenientes que trajo la formación de una autoridad que, sin
comenzó sus sesiones declarándose soberano y haciendo una mala tener el origen popular, rivalizaba la suya y fue quizá el origen de su
copia de las cortes de España, que eran también una copia malísima funesta catástrofe. Ya todos los que tenían alguna pretensión ocu-
de la asamblea constituyente de Francia. Diputados de provincias rrían al congreso, se leían quejas contra el primer jefe, se le pedían
que no habían dado sus sufragios y que no podían darlos en el esta- explicaciones, y se le distraía de su primera y esencial atención, que
do de desorden, de turbación en que estaba todo el país, ocupadas era la guerra. Se sabe cuánto se complacen las almas subalternas en
las principales plazas y ciudades por las tropas enemigas, no podían deprimir a aquellos con quienes no pueden rivalizar por cualidades
brillantes. Un diputado que jamás haría conocer su nombre por un
62
Zavala, Lorenzo de, Ensayo histórico de las revoluciones en México desde 1808 hasta acto de valor o de energía, que nunca conseguiría celebridad por su
1830, París, P. Dupont et G. Laguionie, 1831-1832, tomo I, cap. V, pp. 47-53.
186 187
DR © 2013. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. [Link]
Este libro forma parte del acervo de la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
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IV. Los Sentimientos de la Nación y hacer otra cosa que males a la causa de la independencia. El señor
Morelos se halló desde luego embarazado con decretos inejecuta-
el Congreso de A náhuac en la
bles, con leyes que no tenían objeto ni estaban en consonancia con
historiografía decimonónica las necesidades de la nueva patria. ¿Qué podían, en efecto, legislar
sobre una población errante que ocupaba los cerros, los bosques,
y no podía permanecer mucho tiempo en un mismo lugar? Se dis-
4.1. Ensayo histórico de las revoluciones en México desde putaba el mando al que había formado, se señalaban rentas los di-
1808 hasta 183062 putados, se daban el tratamiento de excelencia, y el generalísimo no
podía hacer una salida para defender a estos mismos diputados de
Lorenzo de Zavala un enemigo que los tenía sentenciados a pena capital, sin encontrar
un decreto que restringiese sus facultades y disminuyese su fuerza.
Las fuerzas de los independientes se aumentaban diariamente y el El congreso tuvo sus partidarios, y los tuvo también Morelos: ya
generalísimo D. José María Morelos creyó que ya era tiempo de había divisiones y disputas sobre autoridades y facultades.
formar un congreso nacional que diese una forma regular de go- (1813.) Sin embargo, el ilustre general mantenía este cuerpo,
bierno y manifestase a los mexicanos el objeto de su lucha y de sus compuesto de diez o doce individuos, y concurría él mismo a sus
sacrificios. Desde entonces fechan las desgracias de la causa nacional sesiones como diputado. El congreso emprendió la obra de la Cons-
y la decadencia de su jefe. Cuando debía más que nunca concentrar titución mexicana, y, en medio de peligros, huyendo de un punto a
cada día más el poder, aumentar el prestigio de su persona, rodear- otro, rodeados de tropas enemigas, dio su Constitución republica-
se de toda la autoridad; cuando su ejército no ocupaba nunca por na, en 1814, en el pueblo de Apatzingán. Este documento es como
muchos días un lugar sin tener que combatir con el enemigo más otros muchos, cuyo único mérito era el haber fijado algunas ideas
obstinado que ha existido jamás; que necesitaba de recursos pron- generales de libertad y aparecer como un código dado a la nación
tos, de providencias enérgicas, de rapidez en las operaciones, parte mexicana, que parecía, con esto, tomar una existencia política que
esencial en la guerra, era un paso falso el juntar hombres que, sin no tenía. Por lo demás, la Constitución no valía nada ni tuvo nunca
otra representación que la que él mismo les daba, viniesen a dispu- efecto. ¡Cuánto mejor hubiera hecho el señor Morelos en fijar él,
tarle el poder, a contrariar sus providencias, a paralizar sus órdenes, por sí mismo, ciertos principios generales que tuviesen por objeto
en fin, a debilitar su fama y su prestigio. Así sucedió en efecto. El asegurar garantías sociales, y una promesa solemne de un gobierno
congreso de Chilpancingo, compuesto de abogados o clérigos sin republicano, representativo, cuando la nación hubiese conquistado
experiencia sin conocimientos prácticos de gobierno, orgullosos su independencia! Así hubiera fijado las ideas, inspirado confianza
con el título de diputados y embriagados con un poder que creían sobre sus intenciones y colocándose al frente de la civilización, sin
irresistible, fundado en sus teorías tan mezquinas como ridículas, los inconvenientes que trajo la formación de una autoridad que, sin
comenzó sus sesiones declarándose soberano y haciendo una mala tener el origen popular, rivalizaba la suya y fue quizá el origen de su
copia de las cortes de España, que eran también una copia malísima funesta catástrofe. Ya todos los que tenían alguna pretensión ocu-
de la asamblea constituyente de Francia. Diputados de provincias rrían al congreso, se leían quejas contra el primer jefe, se le pedían
que no habían dado sus sufragios y que no podían darlos en el esta- explicaciones, y se le distraía de su primera y esencial atención, que
do de desorden, de turbación en que estaba todo el país, ocupadas era la guerra. Se sabe cuánto se complacen las almas subalternas en
las principales plazas y ciudades por las tropas enemigas, no podían deprimir a aquellos con quienes no pueden rivalizar por cualidades
brillantes. Un diputado que jamás haría conocer su nombre por un
62
Zavala, Lorenzo de, Ensayo histórico de las revoluciones en México desde 1808 hasta acto de valor o de energía, que nunca conseguiría celebridad por su
1830, París, P. Dupont et G. Laguionie, 1831-1832, tomo I, cap. V, pp. 47-53.
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elocuencia, sus trabajos literarios o políticos, cree hacerse notar por progresos de las luces. En México el influjo del clero se concentró
acusar a un hombre célebre, por perseguir a un héroe, por deprimir y aumentó con este cambio; todos los antiguos empleados se lle-
a un personaje. ¡Cuántas veces hemos visto repetirse estos sucesos! naron de esperanzas; los militares, esclavos del tirano, de orgullo;
la Inquisición recobró su fuerza, y la aristocracia sus pretensiones.
El año de 1814 fue el apogeo del poder de los patriotas mexica-
El despotismo virreinal no conoció ya freno, y la persecución se
nos en la primera época de su revolución. Calleja había substituido
aumentó en todas partes. Los insurgentes, por su lado, vieron a la
a Venegas en la plaza de virrey en 4 de marzo de 1813; este último
tiranía tomar nuevo vigor, y se penetraron cada vez más de que no
se había regresado a la Península, después de dos años y meses de
había ninguna esperanza de transacción con un rey ingrato, ciego
gobierno, sin haber conseguido ni aun disminuir el fuego revolucio-
y bárbaro. Don José María Fagoaga, personaje rico, ilustrado y de
nario que había comenzado en su tiempo, y el gobierno de España,
una de las primeras familias del país, aunque nacido en la Penín-
reducido a Cádiz, recompensó las sangrientas hazañas del primero,
sula, fue preso y remitido a España por sus opiniones liberales; el
poniéndole a la cabeza de la Nueva España. Don José de la Cruz
marqués de San Juan de Rayas, igualmente rico, propietario en
estaba entonces de presidente en la Nueva Galicia, y el obispo de
Guanajuato, tuvo la misma suerte, aunque pudo evitar en Veracruz
Oaxaca, Bergosa y Jordán, fue promovido al arzobispado de Méxi-
continuar el viaje, a expensas de costosos sacrificios. Otros muchos
co, vacante por la muerte del señor Lizana, en recompensa de haber
fueron puestos en prisión, no ya por insurgentes, sino por haber
levantado en Oaxaca un regimiento compuesto de eclesiásticos cuyo
sido del partido constitucional. ¿Cómo puede concebirse que estos
coronel era el mismo obispo, que jamás llegaron a ver la cara al
elementos de descontento, unidos a los existentes de independencia,
enemigo, como debe creerse de tales soldados, y que vieron entrar
no formasen una masa capaz de derribar el gobierno existente? La
tranquilamente al señor Morelos en la ciudad, contentándose con
razón es, porque eran heterogéneos. Los constitucionales españo-
repicar las campanas. Por todas partes se extendía el poder de los
les de México querían las garantías que ofrecía este código, pero
insurgentes; los realistas estaban reducidos a las ciudades y plazas
no podían pasar por la independencia. Además, de los sesenta mil
fuertes; su poder se debilitaba cada vez más, y cuando se esperaba
españoles que había repartidos en la Nueva España, nueve décimos
que la fuerza progresiva de los primeros se consolidase, recibió
eran hombres que habían salido de su país sin otra instrucción que
el partido un golpe mortal que fue el principio de su decadencia,
las preocupaciones religiosas que todos saben son, y eran entonces
hasta su casi total exterminio. Pero antes de hablar de este suceso
más, la educación clásica de la Península. Al rey y a la Inquisición,
desgraciado, volveremos la vista al otro lado del océano para referir
chitón, era la base de sus conocimientos. No será fuera de propósito
un acontecimiento que cambió la faz de los negocios políticos en
describir aquí, en pocas líneas, el género de vida que tenían los es-
ambos hemisferios.
pañoles en las Américas.
Ya se entenderá que me propongo hablar de la funesta restau-
La mayor parte de los que dirigían el comercio del país eran,
ración de Fernando VII en 1814, y de su decreto ominoso de 4
con pocas excepciones, polizones, nombre que se daba a los jóvenes
de mayo del mismo año, por la influencia que tuvo en los sucesos
pobres que salían de las provincias de España para pasar a América,
de América. Los lectores no ignoran que este príncipe, olvidando
llevando por todo vestido un pantalón, un chaleco y una chaqueta,
los sacrificios que había hecho la nación española por sostener su
con dos o tres camisas. Muchos apenas sabían leer y escribir, y no
independencia y los derechos de su familia al trono, retribuyó sus
tenían otra idea del mundo y de los negocios que la que podían
generosos esfuerzos con un decreto que sumía de nuevo a la España
adquirir durante su travesía, pues en su aldea apenas habían oído
en la esclavitud que había sacudido, al mismo tiempo que comba-
otra cosa que los sermones del cura y las consejas de las madres.
tía heroicamente por libertarse del yugo extranjero. Las garantías
No tenían idea de lo que valía un peso fuerte de América; muchos
sociales desaparecieron con la presencia del poder arbitrario y de
creían que no había más que el rey de España en el mundo, otra
la Inquisición, restablecida con oprobio de la civilización y de los
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elocuencia, sus trabajos literarios o políticos, cree hacerse notar por progresos de las luces. En México el influjo del clero se concentró
acusar a un hombre célebre, por perseguir a un héroe, por deprimir y aumentó con este cambio; todos los antiguos empleados se lle-
a un personaje. ¡Cuántas veces hemos visto repetirse estos sucesos! naron de esperanzas; los militares, esclavos del tirano, de orgullo;
la Inquisición recobró su fuerza, y la aristocracia sus pretensiones.
El año de 1814 fue el apogeo del poder de los patriotas mexica-
El despotismo virreinal no conoció ya freno, y la persecución se
nos en la primera época de su revolución. Calleja había substituido
aumentó en todas partes. Los insurgentes, por su lado, vieron a la
a Venegas en la plaza de virrey en 4 de marzo de 1813; este último
tiranía tomar nuevo vigor, y se penetraron cada vez más de que no
se había regresado a la Península, después de dos años y meses de
había ninguna esperanza de transacción con un rey ingrato, ciego
gobierno, sin haber conseguido ni aun disminuir el fuego revolucio-
y bárbaro. Don José María Fagoaga, personaje rico, ilustrado y de
nario que había comenzado en su tiempo, y el gobierno de España,
una de las primeras familias del país, aunque nacido en la Penín-
reducido a Cádiz, recompensó las sangrientas hazañas del primero,
sula, fue preso y remitido a España por sus opiniones liberales; el
poniéndole a la cabeza de la Nueva España. Don José de la Cruz
marqués de San Juan de Rayas, igualmente rico, propietario en
estaba entonces de presidente en la Nueva Galicia, y el obispo de
Guanajuato, tuvo la misma suerte, aunque pudo evitar en Veracruz
Oaxaca, Bergosa y Jordán, fue promovido al arzobispado de Méxi-
continuar el viaje, a expensas de costosos sacrificios. Otros muchos
co, vacante por la muerte del señor Lizana, en recompensa de haber
fueron puestos en prisión, no ya por insurgentes, sino por haber
levantado en Oaxaca un regimiento compuesto de eclesiásticos cuyo
sido del partido constitucional. ¿Cómo puede concebirse que estos
coronel era el mismo obispo, que jamás llegaron a ver la cara al
elementos de descontento, unidos a los existentes de independencia,
enemigo, como debe creerse de tales soldados, y que vieron entrar
no formasen una masa capaz de derribar el gobierno existente? La
tranquilamente al señor Morelos en la ciudad, contentándose con
razón es, porque eran heterogéneos. Los constitucionales españo-
repicar las campanas. Por todas partes se extendía el poder de los
les de México querían las garantías que ofrecía este código, pero
insurgentes; los realistas estaban reducidos a las ciudades y plazas
no podían pasar por la independencia. Además, de los sesenta mil
fuertes; su poder se debilitaba cada vez más, y cuando se esperaba
españoles que había repartidos en la Nueva España, nueve décimos
que la fuerza progresiva de los primeros se consolidase, recibió
eran hombres que habían salido de su país sin otra instrucción que
el partido un golpe mortal que fue el principio de su decadencia,
las preocupaciones religiosas que todos saben son, y eran entonces
hasta su casi total exterminio. Pero antes de hablar de este suceso
más, la educación clásica de la Península. Al rey y a la Inquisición,
desgraciado, volveremos la vista al otro lado del océano para referir
chitón, era la base de sus conocimientos. No será fuera de propósito
un acontecimiento que cambió la faz de los negocios políticos en
describir aquí, en pocas líneas, el género de vida que tenían los es-
ambos hemisferios.
pañoles en las Américas.
Ya se entenderá que me propongo hablar de la funesta restau-
La mayor parte de los que dirigían el comercio del país eran,
ración de Fernando VII en 1814, y de su decreto ominoso de 4
con pocas excepciones, polizones, nombre que se daba a los jóvenes
de mayo del mismo año, por la influencia que tuvo en los sucesos
pobres que salían de las provincias de España para pasar a América,
de América. Los lectores no ignoran que este príncipe, olvidando
llevando por todo vestido un pantalón, un chaleco y una chaqueta,
los sacrificios que había hecho la nación española por sostener su
con dos o tres camisas. Muchos apenas sabían leer y escribir, y no
independencia y los derechos de su familia al trono, retribuyó sus
tenían otra idea del mundo y de los negocios que la que podían
generosos esfuerzos con un decreto que sumía de nuevo a la España
adquirir durante su travesía, pues en su aldea apenas habían oído
en la esclavitud que había sacudido, al mismo tiempo que comba-
otra cosa que los sermones del cura y las consejas de las madres.
tía heroicamente por libertarse del yugo extranjero. Las garantías
No tenían idea de lo que valía un peso fuerte de América; muchos
sociales desaparecieron con la presencia del poder arbitrario y de
creían que no había más que el rey de España en el mundo, otra
la Inquisición, restablecida con oprobio de la civilización y de los
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religión que la cristiana, ni otro idioma que el español. Iban con- tuvo la desgracia de caer prisionero, habiéndolo descubierto en un
signados a algún pariente que había hecho allí negocio, y entraban pequeño bosque, en donde se había ocultado, un hombre llamado
en su noviciado. Por la mañana temprano se vestían para ir a la Carranco, que lo entregó vilmente a las tropas del rey. Fue condu-
iglesia a oír la misa diaria. Después volvían a casa a desayunarse con cido a México inmediatamente y, después de un proceso corto y la
el chocolate; abrían el almacén y se sentaban a leer algún libro de degradación eclesiástica, fue fusilado en el pueblo de San Cristóbal
devoción después de arreglar las cuentas. Almorzaban a las nueve y Ecatepec, a siete leguas de aquella capital. Morelos murió como
a las doce cerraban sus tiendas para comer y dormir la siesta. A las héroe: recibió la sentencia de muerte, la degradación y las balas que
tres se rezaba el rosario y se abría después de este rezo la tienda, hasta acabaron con su vida, con una serenidad que pintaba muy bien el
las siete de la noche, en que se volvía a rezar el rosario y se cantaban convencimiento en que estaba de la justicia de su causa. En la capi-
algunas alabanzas a la Virgen. Cada quince días debían confesar- tal estuvo en la ciudadela y el pueblo deseaba con ardor conocerle;
se y comulgar, y en la cuaresma concurrían a los sermones de sus pocas personas privilegiadas tuvieron este honor. Su fisonomía era
parroquias. Este género de vida era uniforme, a excepción de los grave, aunque abierta y franca: la forma de su cerebro manifestaba
domingos y grandes festividades, en que salían al paseo o iban a los la fuerza de su espíritu. Sus contestaciones a los cargos del tribunal
toros. Los dependientes seguían, por lo regular, a sus amos, y muy fueron concisas: habló de su causa como pensaba; su muerte fue en
pocas veces se separaban de ellos. Las conversaciones se reducían 22 de diciembre de 1815. Este ilustre eclesiástico había servido en
al precio de los efectos, que no ofrecía muchas variaciones, porque su curato de Carácuaro, viviendo en la obscuridad, en que hubiera
como había un monopolio riguroso desde Cádiz y Barcelona, todo muerto a no haberse presentado los grandes sucesos que dieron
estaba arreglado. No había papeles públicos, no había teatro, no principio a la terrible lucha de 1810. Jamás los españoles tuvieron
había sociedad, no había bailes ni ninguna de esas reuniones en que enemigo más temible en aquella época, ni la causa de la libertad un
los hombres se ilustran por las discusiones, o de las en que los dos caudillo más digno. Los anales mexicanos consagrarán a su memo-
sexos, procurando agradarse mutuamente, refinan el gusto, endul- ria recuerdos eternos.
zan sus costumbres y perfeccionan la naturaleza. Aquel género de
educación debía hacer hombres muy distintos de los que conocemos 4.2. Cuadro histórico de la revolución mexicana de 181063
hoy. Pero ¿cómo podían entrar en las ideas de reforma individuos
envejecidos en estos hábitos y endurecidos, por decirlo así, en las
rutinas de una vida semi monástica? Todos estos, pues, se declara- Carlos María de Bustamante
ron contra la Constitución, así como contra la independencia, y en
ambas reformas encontraban el error, la herejía y el escándalo. Aun Instalación del Congreso Nacional en Chilpantzingo en 13 de sep-
en el día de hoy existen, aunque pocos, en México, de esta clase de tiembre de 1813
personas. Apreciable amigo.– La acta de la instalación de este cuerpo,
(1815.) Vuelvo a los sucesos de la guerra. Después de haber o sea aumentación de la junta de Zitácuaro, está comprendida
organizado el general Morelos una gran parte de los ejércitos na- con la del nombramiento de vocal por la provincia de Técpam.
cionales, de haber dado a la revolución un carácter conocido, de A la letra dice: “En la ciudad de Chilpantzingo a 13 de sep-
haber disminuido en mucha parte los desórdenes que se cometían; tiembre de 1813, reunidos todos los electores de la provincia
después de haberse hecho temible a los enemigos y dado con este de Técpam para votar por el representante, que como miembro
sólo paso una ventaja inmensa a su partido; demasiado confiado en del supremo congreso nacional componga el cuerpo deliberan-
190 191
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religión que la cristiana, ni otro idioma que el español. Iban con- tuvo la desgracia de caer prisionero, habiéndolo descubierto en un
signados a algún pariente que había hecho allí negocio, y entraban pequeño bosque, en donde se había ocultado, un hombre llamado
en su noviciado. Por la mañana temprano se vestían para ir a la Carranco, que lo entregó vilmente a las tropas del rey. Fue condu-
iglesia a oír la misa diaria. Después volvían a casa a desayunarse con cido a México inmediatamente y, después de un proceso corto y la
el chocolate; abrían el almacén y se sentaban a leer algún libro de degradación eclesiástica, fue fusilado en el pueblo de San Cristóbal
devoción después de arreglar las cuentas. Almorzaban a las nueve y Ecatepec, a siete leguas de aquella capital. Morelos murió como
a las doce cerraban sus tiendas para comer y dormir la siesta. A las héroe: recibió la sentencia de muerte, la degradación y las balas que
tres se rezaba el rosario y se abría después de este rezo la tienda, hasta acabaron con su vida, con una serenidad que pintaba muy bien el
las siete de la noche, en que se volvía a rezar el rosario y se cantaban convencimiento en que estaba de la justicia de su causa. En la capi-
algunas alabanzas a la Virgen. Cada quince días debían confesar- tal estuvo en la ciudadela y el pueblo deseaba con ardor conocerle;
se y comulgar, y en la cuaresma concurrían a los sermones de sus pocas personas privilegiadas tuvieron este honor. Su fisonomía era
parroquias. Este género de vida era uniforme, a excepción de los grave, aunque abierta y franca: la forma de su cerebro manifestaba
domingos y grandes festividades, en que salían al paseo o iban a los la fuerza de su espíritu. Sus contestaciones a los cargos del tribunal
toros. Los dependientes seguían, por lo regular, a sus amos, y muy fueron concisas: habló de su causa como pensaba; su muerte fue en
pocas veces se separaban de ellos. Las conversaciones se reducían 22 de diciembre de 1815. Este ilustre eclesiástico había servido en
al precio de los efectos, que no ofrecía muchas variaciones, porque su curato de Carácuaro, viviendo en la obscuridad, en que hubiera
como había un monopolio riguroso desde Cádiz y Barcelona, todo muerto a no haberse presentado los grandes sucesos que dieron
estaba arreglado. No había papeles públicos, no había teatro, no principio a la terrible lucha de 1810. Jamás los españoles tuvieron
había sociedad, no había bailes ni ninguna de esas reuniones en que enemigo más temible en aquella época, ni la causa de la libertad un
los hombres se ilustran por las discusiones, o de las en que los dos caudillo más digno. Los anales mexicanos consagrarán a su memo-
sexos, procurando agradarse mutuamente, refinan el gusto, endul- ria recuerdos eternos.
zan sus costumbres y perfeccionan la naturaleza. Aquel género de
educación debía hacer hombres muy distintos de los que conocemos 4.2. Cuadro histórico de la revolución mexicana de 181063
hoy. Pero ¿cómo podían entrar en las ideas de reforma individuos
envejecidos en estos hábitos y endurecidos, por decirlo así, en las
rutinas de una vida semi monástica? Todos estos, pues, se declara- Carlos María de Bustamante
ron contra la Constitución, así como contra la independencia, y en
ambas reformas encontraban el error, la herejía y el escándalo. Aun Instalación del Congreso Nacional en Chilpantzingo en 13 de sep-
en el día de hoy existen, aunque pocos, en México, de esta clase de tiembre de 1813
personas. Apreciable amigo.– La acta de la instalación de este cuerpo,
(1815.) Vuelvo a los sucesos de la guerra. Después de haber o sea aumentación de la junta de Zitácuaro, está comprendida
organizado el general Morelos una gran parte de los ejércitos na- con la del nombramiento de vocal por la provincia de Técpam.
cionales, de haber dado a la revolución un carácter conocido, de A la letra dice: “En la ciudad de Chilpantzingo a 13 de sep-
haber disminuido en mucha parte los desórdenes que se cometían; tiembre de 1813, reunidos todos los electores de la provincia
después de haberse hecho temible a los enemigos y dado con este de Técpam para votar por el representante, que como miembro
sólo paso una ventaja inmensa a su partido; demasiado confiado en del supremo congreso nacional componga el cuerpo deliberan-
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te de la nación: celebrada la misa de Espíritu Santo, y exhorta- diputado por Técpam y apoderado de Coahuayutla, Manuel Díaz.–
dos en el púlpito por el Dr. D. L orenzo Francisco de Velasco, Pedro Villaseñor.– Br. Nicolás Díaz.– Vicente Antonio García.– Ju-
de alejar de sí toda pasión, interés y convenio antecedente en lián Piza.– Francisco Moctezuma.– Es fiel copia de su original que
un asunto que es de la mayor importancia a la nación, y para queda en esta secretaría de mi cargo.– Chilpantzingo septiembre 18
el que deben ser elegidos los hombres de más conocida virtud, de 1813.– Lic. Juan Nepomuceno Rosainz, secretario.65
acendrado patriotismo y vasta literatura: concluido el sa-
En este acto, este oficial leyó a nombre del general Morelos
crificio de la misa , y leído por mí el reglamento para el mejor
un diario en que mostró la necesidad que tenía la nación de que
orden de las votaciones y arreglo de las primeras sesiones
hubiese un jefe superior que reuniese el mando de las armas para
del congreso, se procedió a la votación, entregando cédulas
llevar adelante la empresa comenzada; que asimismo había estimado
firmadas, y proponiendo en terna con designación del primero,
conveniente reunir a los jefes de la primera junta, y aumentarla con
segundo y tercero lugar cada elector , que lo fueron: por
otros vocales para poner término a las desazones ocurridas entre los
Coahuayutla el Sr. cura D. M ariano Salgado.– Por Petatán y
primeros: que usando de las facultades que se le habían conferido
Guadalupe, el Br. D. Manuel Díaz.– Por Coyuca, D. Manuel Ati-
por los primeros caudillos de Dolores, desde luego en aquel acto
lano.– Por la congregación de fieles de Acapulco, D. Julián Piza.–
daba cuenta de sus operaciones, y presentaba a disposición de la
Por Chilpantzingo, D. Vicente García.– Por Tlalchapa, D. Pedro
nación todas las conquistas hechas por sus armas desde Tehuantepec
Villaseñor.– Por Huetamo, D. Pedro Bermeo.– Por Ometepec, D.
hasta Colima, por lo que creía estar terminada la comisión que se le
Manuel Ibarra.– Por Xamiltepec con poder, D. Francisco Moctezu-
había dado: que esperaba se le dijese si continuaba sus conquistas,
ma.– Por Xuxtlahuaca, D. Juan Pedro Ruiz Izquierdo.– Por Tlapa,
o se le permitía retirar.
el cura D. Mariano Garnelo, de cuyos sufragios resultaron votados
el Sr. vicario general Lic. D. José Manuel de Herrera, con once Entonces el Dr. Velasco, el que acababa de exhortar al pueblo a
votos64.– El Dr. D. José María Cos, con siete.– El Lic. D. Juan Ne- que invocase al Espíritu Santo para proceder con acierto e impar-
pomuceno Rosainz, con cinco.– El Lic. D. Andrés Quintana, con cialidad, tomó la palabra, formó un elogio del general Morelos con
cuatro.– El Dr. D. Francisco Lorenzo de Velasco, con dos.– El Lic. expresiones muy aduladoras, y concluyó diciendo, que debería ser
D. Carlos María Bustamante, con cuatro.– El Br. D. Rafael Díaz, el generalísimo de las armas: que debería reunir el ejecutivo y obrar
con dos.– El cura D. Mariano Salgado, con uno.– El cura D. Maria- con facultades extraordinarias. Siguióle la oficialidad con gran grita,
no Patiño, con uno; y siendo el de mayor número de votos el Lic. D. y he aquí un motín en que no tuvo parte el Espíritu Santo: he aquí
José Manuel Herrera, vicario general, fue reconocido en el acto por un desorden criminal y los estragos de un complot. Los pobres vo-
diputado representante de la provincia de Técpam. Y para que en cales que se hallaban allí reunidos, pidieron que se les diese tiempo
todo tiempo haya la debida constancia de este acto, sobre las cédulas y libertad para deliberar. Nególo la chusma tumultuaria, a cuya
y poderes que quedan en el archivo de esta secretaría general, firma- cabeza se presentaba con desfachatez Velasco: Morelos mostró resis-
ron este instrumento todos los electores con el Exmo. Sr. general: tencia a tomar esta investidura, y para mostrar que así a él como al
ante mí de que doy fe. José María Morelos.– Lic. Juan Nepomuceno congreso se le dejaba en libertad de obrar, Morelos se fue a la sacris-
Rosainz, secretario.– Mariano Garnelo.– Juan Pedro Ruiz Izquier- tía, donde estuvo fumando un tabaco por espacio de media hora, y
do.– Manuel José de Ibarra.– Br. José Antonio Gutiérrez.– José el congreso se entró también en la sacristía de la iglesia parroquial,
María Morales.– Pedro Bermeo.– Manuel Esteban Atilano.– Como donde estaba reunido para dictar el decreto en que se le concedía a
Morelos el título de generalísimo y poder ejecutivo, fundándose en
64
El mismo, mismísimo, en su mesma mesmedad, que fue brazo derecho de la las memorias que de varias partes se le habían remitido, pidiéndolo
tiranía de Iturbide, que arrestó a los diputados el 26 de agosto de 1822, nacido
para ser un proteo, hipócrita, y azote de un pueblo honrado. Nota de Carlos María 65
Está copiada de la que este suscribió y existe en la secretaría del antiguo virrei-
de Bustamante. nato, que tengo a la vista. Nota de Carlos María de Bustamante.
192 193
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te de la nación: celebrada la misa de Espíritu Santo, y exhorta- diputado por Técpam y apoderado de Coahuayutla, Manuel Díaz.–
dos en el púlpito por el Dr. D. L orenzo Francisco de Velasco, Pedro Villaseñor.– Br. Nicolás Díaz.– Vicente Antonio García.– Ju-
de alejar de sí toda pasión, interés y convenio antecedente en lián Piza.– Francisco Moctezuma.– Es fiel copia de su original que
un asunto que es de la mayor importancia a la nación, y para queda en esta secretaría de mi cargo.– Chilpantzingo septiembre 18
el que deben ser elegidos los hombres de más conocida virtud, de 1813.– Lic. Juan Nepomuceno Rosainz, secretario.65
acendrado patriotismo y vasta literatura: concluido el sa-
En este acto, este oficial leyó a nombre del general Morelos
crificio de la misa , y leído por mí el reglamento para el mejor
un diario en que mostró la necesidad que tenía la nación de que
orden de las votaciones y arreglo de las primeras sesiones
hubiese un jefe superior que reuniese el mando de las armas para
del congreso, se procedió a la votación, entregando cédulas
llevar adelante la empresa comenzada; que asimismo había estimado
firmadas, y proponiendo en terna con designación del primero,
conveniente reunir a los jefes de la primera junta, y aumentarla con
segundo y tercero lugar cada elector , que lo fueron: por
otros vocales para poner término a las desazones ocurridas entre los
Coahuayutla el Sr. cura D. M ariano Salgado.– Por Petatán y
primeros: que usando de las facultades que se le habían conferido
Guadalupe, el Br. D. Manuel Díaz.– Por Coyuca, D. Manuel Ati-
por los primeros caudillos de Dolores, desde luego en aquel acto
lano.– Por la congregación de fieles de Acapulco, D. Julián Piza.–
daba cuenta de sus operaciones, y presentaba a disposición de la
Por Chilpantzingo, D. Vicente García.– Por Tlalchapa, D. Pedro
nación todas las conquistas hechas por sus armas desde Tehuantepec
Villaseñor.– Por Huetamo, D. Pedro Bermeo.– Por Ometepec, D.
hasta Colima, por lo que creía estar terminada la comisión que se le
Manuel Ibarra.– Por Xamiltepec con poder, D. Francisco Moctezu-
había dado: que esperaba se le dijese si continuaba sus conquistas,
ma.– Por Xuxtlahuaca, D. Juan Pedro Ruiz Izquierdo.– Por Tlapa,
o se le permitía retirar.
el cura D. Mariano Garnelo, de cuyos sufragios resultaron votados
el Sr. vicario general Lic. D. José Manuel de Herrera, con once Entonces el Dr. Velasco, el que acababa de exhortar al pueblo a
votos64.– El Dr. D. José María Cos, con siete.– El Lic. D. Juan Ne- que invocase al Espíritu Santo para proceder con acierto e impar-
pomuceno Rosainz, con cinco.– El Lic. D. Andrés Quintana, con cialidad, tomó la palabra, formó un elogio del general Morelos con
cuatro.– El Dr. D. Francisco Lorenzo de Velasco, con dos.– El Lic. expresiones muy aduladoras, y concluyó diciendo, que debería ser
D. Carlos María Bustamante, con cuatro.– El Br. D. Rafael Díaz, el generalísimo de las armas: que debería reunir el ejecutivo y obrar
con dos.– El cura D. Mariano Salgado, con uno.– El cura D. Maria- con facultades extraordinarias. Siguióle la oficialidad con gran grita,
no Patiño, con uno; y siendo el de mayor número de votos el Lic. D. y he aquí un motín en que no tuvo parte el Espíritu Santo: he aquí
José Manuel Herrera, vicario general, fue reconocido en el acto por un desorden criminal y los estragos de un complot. Los pobres vo-
diputado representante de la provincia de Técpam. Y para que en cales que se hallaban allí reunidos, pidieron que se les diese tiempo
todo tiempo haya la debida constancia de este acto, sobre las cédulas y libertad para deliberar. Nególo la chusma tumultuaria, a cuya
y poderes que quedan en el archivo de esta secretaría general, firma- cabeza se presentaba con desfachatez Velasco: Morelos mostró resis-
ron este instrumento todos los electores con el Exmo. Sr. general: tencia a tomar esta investidura, y para mostrar que así a él como al
ante mí de que doy fe. José María Morelos.– Lic. Juan Nepomuceno congreso se le dejaba en libertad de obrar, Morelos se fue a la sacris-
Rosainz, secretario.– Mariano Garnelo.– Juan Pedro Ruiz Izquier- tía, donde estuvo fumando un tabaco por espacio de media hora, y
do.– Manuel José de Ibarra.– Br. José Antonio Gutiérrez.– José el congreso se entró también en la sacristía de la iglesia parroquial,
María Morales.– Pedro Bermeo.– Manuel Esteban Atilano.– Como donde estaba reunido para dictar el decreto en que se le concedía a
Morelos el título de generalísimo y poder ejecutivo, fundándose en
64
El mismo, mismísimo, en su mesma mesmedad, que fue brazo derecho de la las memorias que de varias partes se le habían remitido, pidiéndolo
tiranía de Iturbide, que arrestó a los diputados el 26 de agosto de 1822, nacido
para ser un proteo, hipócrita, y azote de un pueblo honrado. Nota de Carlos María 65
Está copiada de la que este suscribió y existe en la secretaría del antiguo virrei-
de Bustamante. nato, que tengo a la vista. Nota de Carlos María de Bustamante.
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por tal, y que él mismo presentó. Entonces dio gracias al congreso que se retiró en principios de noviembre con achaque de enfer-
presidido por D. José María Murguía, diputado por Oaxaca, y nom- mo para Oaxaca, y no volvió más, huyendo de la borrasca que
bró por secretarios a los licenciados D. Juan Nepomuceno Rosainz, preveía próximamente.
y D. José Sotero Castañeda.
La relación que acabo de hacer denota claramente el barullo
Tal es la historia del malhadado generalisimato, el primero que que se formó en Chilpantzingo por los militares excitados por el
tuvimos. Desde este instante se fijó la época de las desgracias y maléfico genio del Dr. Velasco; por esto sin duda el Sr. Morelos no
desaciertos del Sr. Morelos; cayó sobre sus ojos la venda del error… pronunció en el acto de la instalación del congreso la oración que
¡Infeliz víctima de una trama urdida en abuso de su honrado cora- tenía preparada, la que he encontrado original en la segunda carpeta
zón e inexperiencia de mundo! Enhastióse este jefe con la conducta de documentos de la causa del general D. Ignacio Rayón, que a la
de Velasco, a quien no quiso nombrar diputado de aquel congreso; letra dice:
pero le instigó tanto con sus pretensiones, que por quitárselo de
encima a su salida de Chilpantzingo le dio el título de mariscal de R AZONA MIENTO DEL GENER A L MOR ELOS EN LA
campo, y por no llevarlo en su compañía lo destinó con una comi- APERTURA DEL CONGRESO DE CHILPANTZINGO, HA-
sión a Oaxaca. Reducíase ésta a que arrestase en aquella ciudad y LLADO ENTRE LOS DOCUMENTOS DE LA CAUSA DEL
remitiese a Puebla a los canónigos D. Ignacio Mariano Vasconce- GENERAL RAYÓN.
los, y D. Jacinto Moreno y Baso, como enemigos declarados de la
“Señor.– Nuestros enemigos se han empeñado en manifestar-
independencia y libertad de aquella ciudad. ¡Ojalá y no se hubiera
nos hasta el grado de evidencia ciertas verdades importantes
dictado tan absurda medida! Velasco cumplió efectivamente con
que nosotros no ignorábamos, pero que procuró ocultarnos
su encargo: llenó de escándalo a Oaxaca, tanto por el modo de
cuidadosamente el despotismo del gobierno, bajo cuyo yugo
ejecutarlo, como con su conducta personal, y ambos canónigos,
hemos vivido oprimidos: tales son… Que la sober anía reside
pasando el uno a México, y quedándose el otro en Puebla, instru-
esencialmente en los pueblos… Que tr ansmitida a los monarcas,
yeron radicalmente al gobierno enemigo del verdadero estado de
por ausencia, muerte o cautividad de éstos, refluye hacia aqué-
la opinión y fuerza efectiva que tenía Oaxaca, y en virtud de sus
llos… Que son libres par a refor mar sus instituciones políticas
informes marchó la ominosa expedición que condujo el brigadier
siempr e que les convenga… Que ningún pueblo tiene der echo
D. Melchor Álvarez en marzo del año próximo. ¿Pudiera dictarse
par a sojuzgar a otro, si no precede una agresión injusta. ¿Y po-
resolución más absurda que esta? Quedaron, pues, reconocidos por
drá la Europa , principalmente la España , echar en cara a la
vocales de aquel congreso instalado con tan malos auspicios y contra
A mérica como una rebeldía este sacudimiento generoso que ha
todas las reglas de política que no permiten diste el poder ejecutivo
hecho para lanzar de su seno a los que al mismo tiempo que
del legislativo, más que lo que el brazo de la cabeza, y aquí se iban
decantan y proclaman la justicia de estos principios liberales,
a poner a más de ciento cincuenta leguas los individuos siguientes.
intentan sojuzgarla tornándola a una esclavitud más ominosa
Por Valladolid, el Dr. Verduzco.– Por Guadalajara, D. Ignacio que la pasada de tres siglos? ¿Podrán nuestros enemigos po -
Rayón.– Por Guanajuato, D. José María Liceaga.– Por Técpam, D. nerse en contradicción consigo mismos, y calificar de injustos
José Manuel Herrera.– Por Oaxaca, D. José María Murguía. Suplen- los principios con que canonizan de santa , justa y necesaria su
tes. Por México, el Lic. D. Carlos María Bustamante.– Por Puebla, actual revolución contra el emperador de los franceses? ¡Ay!
D. Andrés Quintana Roo.– Por Veracruz, el Dr. Cos. Secretarios, por desgracia obran de este modo escandaloso, y a una serie
D. Cornelio Ortiz de Zárate y D. Carlos Enríquez del Castillo.– de atropella mientos , injusticias y atrocidades , añaden esta
Tratamientos. El congreso, de majestad: el de sus vocales, de inconsecuencia para poner colmo a su inmoralidad y audacia.
excelencia.– Presidente por suerte , D. José M aría Murguía ,
194 195
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por tal, y que él mismo presentó. Entonces dio gracias al congreso que se retiró en principios de noviembre con achaque de enfer-
presidido por D. José María Murguía, diputado por Oaxaca, y nom- mo para Oaxaca, y no volvió más, huyendo de la borrasca que
bró por secretarios a los licenciados D. Juan Nepomuceno Rosainz, preveía próximamente.
y D. José Sotero Castañeda.
La relación que acabo de hacer denota claramente el barullo
Tal es la historia del malhadado generalisimato, el primero que que se formó en Chilpantzingo por los militares excitados por el
tuvimos. Desde este instante se fijó la época de las desgracias y maléfico genio del Dr. Velasco; por esto sin duda el Sr. Morelos no
desaciertos del Sr. Morelos; cayó sobre sus ojos la venda del error… pronunció en el acto de la instalación del congreso la oración que
¡Infeliz víctima de una trama urdida en abuso de su honrado cora- tenía preparada, la que he encontrado original en la segunda carpeta
zón e inexperiencia de mundo! Enhastióse este jefe con la conducta de documentos de la causa del general D. Ignacio Rayón, que a la
de Velasco, a quien no quiso nombrar diputado de aquel congreso; letra dice:
pero le instigó tanto con sus pretensiones, que por quitárselo de
encima a su salida de Chilpantzingo le dio el título de mariscal de R AZONA MIENTO DEL GENER A L MOR ELOS EN LA
campo, y por no llevarlo en su compañía lo destinó con una comi- APERTURA DEL CONGRESO DE CHILPANTZINGO, HA-
sión a Oaxaca. Reducíase ésta a que arrestase en aquella ciudad y LLADO ENTRE LOS DOCUMENTOS DE LA CAUSA DEL
remitiese a Puebla a los canónigos D. Ignacio Mariano Vasconce- GENERAL RAYÓN.
los, y D. Jacinto Moreno y Baso, como enemigos declarados de la
“Señor.– Nuestros enemigos se han empeñado en manifestar-
independencia y libertad de aquella ciudad. ¡Ojalá y no se hubiera
nos hasta el grado de evidencia ciertas verdades importantes
dictado tan absurda medida! Velasco cumplió efectivamente con
que nosotros no ignorábamos, pero que procuró ocultarnos
su encargo: llenó de escándalo a Oaxaca, tanto por el modo de
cuidadosamente el despotismo del gobierno, bajo cuyo yugo
ejecutarlo, como con su conducta personal, y ambos canónigos,
hemos vivido oprimidos: tales son… Que la sober anía reside
pasando el uno a México, y quedándose el otro en Puebla, instru-
esencialmente en los pueblos… Que tr ansmitida a los monarcas,
yeron radicalmente al gobierno enemigo del verdadero estado de
por ausencia, muerte o cautividad de éstos, refluye hacia aqué-
la opinión y fuerza efectiva que tenía Oaxaca, y en virtud de sus
llos… Que son libres par a refor mar sus instituciones políticas
informes marchó la ominosa expedición que condujo el brigadier
siempr e que les convenga… Que ningún pueblo tiene der echo
D. Melchor Álvarez en marzo del año próximo. ¿Pudiera dictarse
par a sojuzgar a otro, si no precede una agresión injusta. ¿Y po-
resolución más absurda que esta? Quedaron, pues, reconocidos por
drá la Europa , principalmente la España , echar en cara a la
vocales de aquel congreso instalado con tan malos auspicios y contra
A mérica como una rebeldía este sacudimiento generoso que ha
todas las reglas de política que no permiten diste el poder ejecutivo
hecho para lanzar de su seno a los que al mismo tiempo que
del legislativo, más que lo que el brazo de la cabeza, y aquí se iban
decantan y proclaman la justicia de estos principios liberales,
a poner a más de ciento cincuenta leguas los individuos siguientes.
intentan sojuzgarla tornándola a una esclavitud más ominosa
Por Valladolid, el Dr. Verduzco.– Por Guadalajara, D. Ignacio que la pasada de tres siglos? ¿Podrán nuestros enemigos po -
Rayón.– Por Guanajuato, D. José María Liceaga.– Por Técpam, D. nerse en contradicción consigo mismos, y calificar de injustos
José Manuel Herrera.– Por Oaxaca, D. José María Murguía. Suplen- los principios con que canonizan de santa , justa y necesaria su
tes. Por México, el Lic. D. Carlos María Bustamante.– Por Puebla, actual revolución contra el emperador de los franceses? ¡Ay!
D. Andrés Quintana Roo.– Por Veracruz, el Dr. Cos. Secretarios, por desgracia obran de este modo escandaloso, y a una serie
D. Cornelio Ortiz de Zárate y D. Carlos Enríquez del Castillo.– de atropella mientos , injusticias y atrocidades , añaden esta
Tratamientos. El congreso, de majestad: el de sus vocales, de inconsecuencia para poner colmo a su inmoralidad y audacia.
excelencia.– Presidente por suerte , D. José M aría Murguía ,
194 195
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Gracias a Dios que el torrente de indignación que ha corrido por Allende, que apenas acierto a pronunciar, y que jamás pronunciaré
el corazón de los americanos les ha arrebatado impetuosamente, y sin respeto, vosotros sois testigos de nuestro llanto! ¡vosotros que
todos han volado a defender sus derechos, librándose en las manos sin duda presidís esta augusta asamblea meciéndoos plácidos en de-
de una Providencia bienhechora que da y quita, erige y destruye los rredor de ella… recibid a par que nuestras lágrimas, el más solemne
imperios, según sus designios. Este pueblo oprimido, semejante con voto que a presencia vuestra hacemos en este día de morir o salvar
mucho al de Israel trabajado por Faraón, cansado de sufrir, elevó la patria... Morir o salvar la patria… déjeseme repetirlo… Estamos,
sus manos al cielo, hizo oír sus clamores ante el solio del Eterno, señor, metidos en la lucha más terrible que han visto las edades de
y compadecido éste de sus desgracias, abrió su boca, y decretó en este continente: pende de nuestro valor y de la sabiduría de V. M. la
presencia de los serafines que el Anáhuac fuese libre. Aquel espíritu suerte de siete millones de americanos comprometidos en nuestra
que animó la enorme masa que vagaba en el antiguo caos, que le dio honradez y valentía: ellos se ven colocados entre la libertad y la ser-
vida con un soplo, e hizo nacer este mundo maravilloso, semejante vidumbre; ¿decid ahora si es empresa ardua la que acometimos y te-
ahora a un golpe de electricidad, sacudió espantosamente nuestros nemos entre manos? Por todas partes se nos suscitan enemigos que
corazones, quitó el vendaje a nuestros ojos, y convirtió la apatía no se detienen en los medios de hostilizarnos, aun los más repro-
vergonzosa en que yacíamos en un furor belicoso y terrible. bados por el derecho de gentes, como consigan nuestra reducción
y esclavitud. El veneno, el fuego, el hierro, la perfidia, la cábala, la
En el pueblo de Dolores se hizo oír esta voz muy semejante a la
calumnia; tales son las baterías que nos asestan y con que nos hacen
del trueno, y propagándose con la rapidez del crepúsculo de la auro-
la guerra más cruda y ominosa. Pero aún tenemos un enemigo más
ra, y del estallido del cañón, he aquí transformada en un momento
atroz e implacable, y ése habita en medio de nosotros… Las pasiones
la presente generación en briosa, impertérrita y comparable con una
que despedazan y corroen nuestras entrañas, nos aniquilan interior-
leona que atruena las selvas, y buscando sus cachorrillos se lanza
mente, y se llevan además al abismo de la perdición innumerables
contra sus enemigos, los despedaza, los confunde y persigue. No de
víctimas… Pueblos hechos el vil juguete de ellas... ¡Buen Dios! yo
otro modo, señor, la América irritada y armada con los fragmentos
tiemblo al figurarme los horrores de la guerra; pero más me estre-
de sus cadenas opresoras, forma escuadrones, organiza ejércitos,
mezco todavía al considerar los estragos de la anarquía: no permita
instala tribunales, y lleva por todo el continente sobre sus enemigos
el cielo que yo emprenda ahora el describirlos, esto sería llenar a V.
la confusión, el espanto y la muerte
M. de consternación, que debo alejar en tan fausto día; sólo diré que
Tal es la idea que me presenta V. M. cuando le contemplo en sus autores son reos, delante de Dios y de la patria, de la sangre de
la noble, pero imponente actitud de destruir a sus enemigos, y de sus hermanos, y más culpables con mucho que nuestros descubiertos
arrojarlos hasta más allá de los mares de la Bética; mas ¡ah! que enemigos. ¡Tiemblen los motores y atizadores de esta llama infernal,
la libertad, este don del cielo, este patrimonio, cuya adquisición y al contemplar los pueblos envueltos en las desgracias de una guerra
conservación no se consigue sino a precio de sangre, y de los más civil por haber fomentado sus caprichos! ¡Tiemblen al figurarse la
costosos sacrificios, cuya valía está en razón del trabajo que cuesta espada entrada en el pecho de su hermano! ¡Tiemblen, en fin, al ver,
su recobro, ha cubierto a nuestros hijos, hermanos y amigos de luto aunque de lejos, a esos cruelísimos europeos riéndose y celebrando
y amargura, porque ¿quién es de nosotros el que no haya sacrificado con el regocijo de unos caribes sus desdichas y desunión, como el
algunas de las prendas más caras de su corazón? ¿Quién no registra mayor de sus triunfos!
entre el polvo y ceniza de nuestros campos de batalla la de algún
Este cúmulo de desgracias reunidas a las que personalmente han
amigo, hermano o deudo? ¿Quién, el que en la soledad de la noche
padecido los heroicos caudillos libertadores de Anáhuac, oprimidos
no ve su cara imagen, y oye sus acentos lúgubres con que clama por
ya en las derrotas, ya en las fugas, ya en los bosques, ya en los países
la venganza de sus asesinos? ¡Manes de Las Cruces, de Aculco, Gua-
calidísimos y dañinos, ya careciendo hasta del alimento preciso para
najuato y Calderón, de Zitácuaro y Cuautla! ¡Manes de Hidalgo y
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Gracias a Dios que el torrente de indignación que ha corrido por Allende, que apenas acierto a pronunciar, y que jamás pronunciaré
el corazón de los americanos les ha arrebatado impetuosamente, y sin respeto, vosotros sois testigos de nuestro llanto! ¡vosotros que
todos han volado a defender sus derechos, librándose en las manos sin duda presidís esta augusta asamblea meciéndoos plácidos en de-
de una Providencia bienhechora que da y quita, erige y destruye los rredor de ella… recibid a par que nuestras lágrimas, el más solemne
imperios, según sus designios. Este pueblo oprimido, semejante con voto que a presencia vuestra hacemos en este día de morir o salvar
mucho al de Israel trabajado por Faraón, cansado de sufrir, elevó la patria... Morir o salvar la patria… déjeseme repetirlo… Estamos,
sus manos al cielo, hizo oír sus clamores ante el solio del Eterno, señor, metidos en la lucha más terrible que han visto las edades de
y compadecido éste de sus desgracias, abrió su boca, y decretó en este continente: pende de nuestro valor y de la sabiduría de V. M. la
presencia de los serafines que el Anáhuac fuese libre. Aquel espíritu suerte de siete millones de americanos comprometidos en nuestra
que animó la enorme masa que vagaba en el antiguo caos, que le dio honradez y valentía: ellos se ven colocados entre la libertad y la ser-
vida con un soplo, e hizo nacer este mundo maravilloso, semejante vidumbre; ¿decid ahora si es empresa ardua la que acometimos y te-
ahora a un golpe de electricidad, sacudió espantosamente nuestros nemos entre manos? Por todas partes se nos suscitan enemigos que
corazones, quitó el vendaje a nuestros ojos, y convirtió la apatía no se detienen en los medios de hostilizarnos, aun los más repro-
vergonzosa en que yacíamos en un furor belicoso y terrible. bados por el derecho de gentes, como consigan nuestra reducción
y esclavitud. El veneno, el fuego, el hierro, la perfidia, la cábala, la
En el pueblo de Dolores se hizo oír esta voz muy semejante a la
calumnia; tales son las baterías que nos asestan y con que nos hacen
del trueno, y propagándose con la rapidez del crepúsculo de la auro-
la guerra más cruda y ominosa. Pero aún tenemos un enemigo más
ra, y del estallido del cañón, he aquí transformada en un momento
atroz e implacable, y ése habita en medio de nosotros… Las pasiones
la presente generación en briosa, impertérrita y comparable con una
que despedazan y corroen nuestras entrañas, nos aniquilan interior-
leona que atruena las selvas, y buscando sus cachorrillos se lanza
mente, y se llevan además al abismo de la perdición innumerables
contra sus enemigos, los despedaza, los confunde y persigue. No de
víctimas… Pueblos hechos el vil juguete de ellas... ¡Buen Dios! yo
otro modo, señor, la América irritada y armada con los fragmentos
tiemblo al figurarme los horrores de la guerra; pero más me estre-
de sus cadenas opresoras, forma escuadrones, organiza ejércitos,
mezco todavía al considerar los estragos de la anarquía: no permita
instala tribunales, y lleva por todo el continente sobre sus enemigos
el cielo que yo emprenda ahora el describirlos, esto sería llenar a V.
la confusión, el espanto y la muerte
M. de consternación, que debo alejar en tan fausto día; sólo diré que
Tal es la idea que me presenta V. M. cuando le contemplo en sus autores son reos, delante de Dios y de la patria, de la sangre de
la noble, pero imponente actitud de destruir a sus enemigos, y de sus hermanos, y más culpables con mucho que nuestros descubiertos
arrojarlos hasta más allá de los mares de la Bética; mas ¡ah! que enemigos. ¡Tiemblen los motores y atizadores de esta llama infernal,
la libertad, este don del cielo, este patrimonio, cuya adquisición y al contemplar los pueblos envueltos en las desgracias de una guerra
conservación no se consigue sino a precio de sangre, y de los más civil por haber fomentado sus caprichos! ¡Tiemblen al figurarse la
costosos sacrificios, cuya valía está en razón del trabajo que cuesta espada entrada en el pecho de su hermano! ¡Tiemblen, en fin, al ver,
su recobro, ha cubierto a nuestros hijos, hermanos y amigos de luto aunque de lejos, a esos cruelísimos europeos riéndose y celebrando
y amargura, porque ¿quién es de nosotros el que no haya sacrificado con el regocijo de unos caribes sus desdichas y desunión, como el
algunas de las prendas más caras de su corazón? ¿Quién no registra mayor de sus triunfos!
entre el polvo y ceniza de nuestros campos de batalla la de algún
Este cúmulo de desgracias reunidas a las que personalmente han
amigo, hermano o deudo? ¿Quién, el que en la soledad de la noche
padecido los heroicos caudillos libertadores de Anáhuac, oprimidos
no ve su cara imagen, y oye sus acentos lúgubres con que clama por
ya en las derrotas, ya en las fugas, ya en los bosques, ya en los países
la venganza de sus asesinos? ¡Manes de Las Cruces, de Aculco, Gua-
calidísimos y dañinos, ya careciendo hasta del alimento preciso para
najuato y Calderón, de Zitácuaro y Cuautla! ¡Manes de Hidalgo y
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sostener una vida mísera y congojosa, lejos de arredrarlos, sólo han ¡Loado sea para siempre el Dios de nuestros padres, y cada
servido para mantener la hermosa y sagrada llama del patriotismo momento de nuestra sea señalado con un himno de gracias por ta-
y exaltar su noble entusiasmo. Permítaseme repetirlo, todo les ha maños beneficios!!!... [sic] Pero, Señor, nada emprendamos ni ejecu-
faltado alguna vez, menos el deseo de salvar la patria, recuerdo tier- temos para nuestro bienestar, si antes no nos decidimos a proteger
nísimo para mi corazón… Ellos han mendigado el pan de la choza la religión, y también sus instituciones: a conservar las propiedades:
humilde de los pastores, y enjugado sus labios con el agua inmunda a respetar los derechos de los pueblos: a olvidar nuestros mutuos
de las cisternas; pero todo ha pasado como pasan las tormentas resentimientos, y a trabajar incesantemente por llenar estos objetos
borrascosas: las pérdidas se han repuesto con creces: a las derrotas y sagrados... Desaparezca antes el que posponiendo la salvación de la
dispersiones se han seguido las victorias; y los mexicanos jamás han América a un egoísmo vil, se muestre perezoso en servirla y en dar
sido más formidables a sus enemigos, que cuando han vagado por ejemplo de un acrisolado patriotismo. Vamos a restablecer el impe-
las montañas, ratificando a cada paso y en cada peligro el voto de rio mexicano, mejorando el gobierno: vamos a ser el espectáculo de
salvar la patria y vengar la sangre de sus hermanos. las naciones cultas que nos observan: vamos, en fin, a ser libres e
independientes. Temamos el inexorable juicio de la posteridad que
V.M., Señor, por medio del infortunio ha recobrado su esplen-
nos espera: temamos a la historia que ha de presentar al mundo
dor: ha consolado a los pueblos: ha destruido en gran parte a sus
el cuadro de nuestras acciones; y así ajustemos escrupulosamente
enemigos, y logrado la dicha de asegurar a sus amados hijos que no
nuestra conducta a los principios más sanos de religión, de honor y
está lejos el suspirado día de su libertad y de su gloria. V. M. ha sido
de política. Señor, yo me congratulo con vuestra instalación. Dije.”
como una águila generosa que ha salvado a sus polluelos, y colo-
cándose sobre el más elevado cedro, les ha mostrado desde su cima La instalación del Congreso de Chilpantzingo, es de aquellos
la astucia y vigor con que los ha preservado. V. M. tan majestuoso hechos que no pueden condenarse al olvido, no menos que la de la
como terrible, abre en este momento sus alas paternales para abri- primera junta de Zitácuaro: tócame, pues, como americano sensible
garnos bajo de ellas, y desafiar desde este sagrado asilo la rapacidad celebrarlo, y para ello se me presenta en el Correo del Sur núm. 4,
de ese león orgulloso que hoy vemos entre el cazador y el venablo. una poesía que debo colocar en este lugar para gloria de Morelos,
Las plumas, pues, que nos cobijen, serán las leyes protectoras de que aunque formada para celebrar el día de su nacimiento, es muy
nuestra seguridad: sus garras terribles los ejércitos ordenados en aplicable al mismo en celebridad del más fausto acontecimiento que
buena disciplina: sus ojos perspicaces, vuestra sabiduría que todo lo por su medio pudiera ocurrir a la nación mexicana.
penetre y anticipe. ¡Día grande! Fausto y venturoso día es este, en
que el sol alumbra con la luz más pura, y aun parece que en su es- ODA
plendor muestra regocijo en alegrarnos! ¡Genios de Moctehuzoma, Jamás vieron mis ojos
de Cacamatzin, de Cuauhtimotzin, de Xicotencatl y de Catzontzi,
Más hermosa a la aurora,
celebrad, como celebrasteis el mitote en que fuisteis acometidos por
Ni más que nunca en su carroza ufana
la pérfida espada de Alvarado, este dichoso instante en que vuestros
hijos se han reunido para vengar vuestros desafueros y ultrajes, y Disipar los enojos
librarse de las garras de la tiranía y fanatismo que los iba a sorber De los campos de Flora.
para siempre! Al 12 de agosto de 1521, sucedió el 14 de septiembre Es más bella que nunca la mañana;
de 1813. En aquel se apretaron las cadenas de nuestra servidumbre De las aves la voz es más galana:
en México Tenoxtitlan, en este se rompen para siempre en el ventu- Todo anuncia alegría,
roso pueblo de Chilpantzingo. Venid a celebrar tan fausto día.
Aunque es torpe mi musa
198 199
DR © 2013. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. [Link]
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sostener una vida mísera y congojosa, lejos de arredrarlos, sólo han ¡Loado sea para siempre el Dios de nuestros padres, y cada
servido para mantener la hermosa y sagrada llama del patriotismo momento de nuestra sea señalado con un himno de gracias por ta-
y exaltar su noble entusiasmo. Permítaseme repetirlo, todo les ha maños beneficios!!!... [sic] Pero, Señor, nada emprendamos ni ejecu-
faltado alguna vez, menos el deseo de salvar la patria, recuerdo tier- temos para nuestro bienestar, si antes no nos decidimos a proteger
nísimo para mi corazón… Ellos han mendigado el pan de la choza la religión, y también sus instituciones: a conservar las propiedades:
humilde de los pastores, y enjugado sus labios con el agua inmunda a respetar los derechos de los pueblos: a olvidar nuestros mutuos
de las cisternas; pero todo ha pasado como pasan las tormentas resentimientos, y a trabajar incesantemente por llenar estos objetos
borrascosas: las pérdidas se han repuesto con creces: a las derrotas y sagrados... Desaparezca antes el que posponiendo la salvación de la
dispersiones se han seguido las victorias; y los mexicanos jamás han América a un egoísmo vil, se muestre perezoso en servirla y en dar
sido más formidables a sus enemigos, que cuando han vagado por ejemplo de un acrisolado patriotismo. Vamos a restablecer el impe-
las montañas, ratificando a cada paso y en cada peligro el voto de rio mexicano, mejorando el gobierno: vamos a ser el espectáculo de
salvar la patria y vengar la sangre de sus hermanos. las naciones cultas que nos observan: vamos, en fin, a ser libres e
independientes. Temamos el inexorable juicio de la posteridad que
V.M., Señor, por medio del infortunio ha recobrado su esplen-
nos espera: temamos a la historia que ha de presentar al mundo
dor: ha consolado a los pueblos: ha destruido en gran parte a sus
el cuadro de nuestras acciones; y así ajustemos escrupulosamente
enemigos, y logrado la dicha de asegurar a sus amados hijos que no
nuestra conducta a los principios más sanos de religión, de honor y
está lejos el suspirado día de su libertad y de su gloria. V. M. ha sido
de política. Señor, yo me congratulo con vuestra instalación. Dije.”
como una águila generosa que ha salvado a sus polluelos, y colo-
cándose sobre el más elevado cedro, les ha mostrado desde su cima La instalación del Congreso de Chilpantzingo, es de aquellos
la astucia y vigor con que los ha preservado. V. M. tan majestuoso hechos que no pueden condenarse al olvido, no menos que la de la
como terrible, abre en este momento sus alas paternales para abri- primera junta de Zitácuaro: tócame, pues, como americano sensible
garnos bajo de ellas, y desafiar desde este sagrado asilo la rapacidad celebrarlo, y para ello se me presenta en el Correo del Sur núm. 4,
de ese león orgulloso que hoy vemos entre el cazador y el venablo. una poesía que debo colocar en este lugar para gloria de Morelos,
Las plumas, pues, que nos cobijen, serán las leyes protectoras de que aunque formada para celebrar el día de su nacimiento, es muy
nuestra seguridad: sus garras terribles los ejércitos ordenados en aplicable al mismo en celebridad del más fausto acontecimiento que
buena disciplina: sus ojos perspicaces, vuestra sabiduría que todo lo por su medio pudiera ocurrir a la nación mexicana.
penetre y anticipe. ¡Día grande! Fausto y venturoso día es este, en
que el sol alumbra con la luz más pura, y aun parece que en su es- ODA
plendor muestra regocijo en alegrarnos! ¡Genios de Moctehuzoma, Jamás vieron mis ojos
de Cacamatzin, de Cuauhtimotzin, de Xicotencatl y de Catzontzi,
Más hermosa a la aurora,
celebrad, como celebrasteis el mitote en que fuisteis acometidos por
Ni más que nunca en su carroza ufana
la pérfida espada de Alvarado, este dichoso instante en que vuestros
hijos se han reunido para vengar vuestros desafueros y ultrajes, y Disipar los enojos
librarse de las garras de la tiranía y fanatismo que los iba a sorber De los campos de Flora.
para siempre! Al 12 de agosto de 1521, sucedió el 14 de septiembre Es más bella que nunca la mañana;
de 1813. En aquel se apretaron las cadenas de nuestra servidumbre De las aves la voz es más galana:
en México Tenoxtitlan, en este se rompen para siempre en el ventu- Todo anuncia alegría,
roso pueblo de Chilpantzingo. Venid a celebrar tan fausto día.
Aunque es torpe mi musa
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200 201
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Y su temeridad infieles paguen. 4.3. Historia de Méjico desde los primeros movimientos
Ensalzan a Diomedes que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta
Que el dardo clava a Marte; la época presente67
Tu valor es mayor en la campaña
Y en industria le excede,
Lucas Alamán
Pues tenido has mucho arte
Para eclipsar los soles de la España,
La discordia entre los individuos de la junta gubernativa había ido
Abatiendo su orgullo y feroz saña: tan adelante, que Morelos creyó indispensable intervenir en ella de
Tu fama atruene al orbe una manera directa, para hacer cesar la completa anarquía en que
Y el bravo Aquiles a tus pies se encorve. la revolución había caído, por haber desaparecido hasta aquella
No ya el laurel hojoso sombra de autoridad, y establecer un gobierno que fuese por todos
Circule por tus sienes, reconocido.68 Los individuos de la junta habían ocurrido a él bus-
Que ése es premio vulgar de vencedores: cando su apoyo, y mientas las disensiones no se hicieron públicas
Otro ramo frondoso y no llegaron al grado de rompimiento, él mismo creyó poderlas
contener, manifestando que en su concepto, debía ser presidente
Para corona tienes;
Rayón, segundo vocal Verdusco, y tercero Liceaga, y aunque tam-
Yo te ofrezco la grama, sus honores
bién manifestó que su voto como cuarto individuo de la junta lo
Apenas se franquean, según autores, ejercería Verdusco,69 lo que habría hecho a este preponderante sobre
Al magnánimo y fuerte sus compañeros, esto nunca llegó a verificarse, y aun el mismo Mo-
Que un sitio rompe, y burla de la muerte. relos no recibió el título de vocal hasta fin de Diciembre de 1812 en
Cuando a nuestro hemisferio Oajaca, so pretexto de falta de conducto seguro para remitírselo.70 No
La hija de Thémis vuelva habiendo tenido efecto este expediente, se trató de ocurrir al de completar la junta al número de cinco individuos,
conforme al proyecto de constitución formado por Rayón, que éste remitió a Morelos en 30 de Abril de 1812,
De rosas coronada, y frente afable
para que hiciese sobre él las observaciones que le pareciese.
A establecer su imperio
Y todo lo resuelva, El objeto principal de este proyecto era, consolidar y perpetuar
El labrador, el viejo venerable, la autoridad de la Junta.71 Su primer artículo era, declarar que la
El joven, la mujer, el miserable 67
Alamán, Lucas, Historia de Méjico desde los primeros movimientos que prepararon
Cantarán con la oliva su independencia en el año de 1808 hasta la época presente, México, J. M. Lara, 1849-
¡El invicto Morelos viva! ¡viva!...66 1852, tomo III, pp. 343-361.
68
Todo lo concerniente a la convocatoria e instalación del congreso de Chilpan-
cingo, está tomado de las cartas y otras piezas originales que obran en el cuaderno
2º de documentos de la causa de Rayón: de la causa de Morelos y de la correspon-
dencia original entre éste y Rayón. Bustamante incurre en muchos errores, en lo
que acerca de esto dice en el Cuadro hist., to. 2º, fol. 383. Nota de Lucas Alamán.
69
Oficio de Morelos a Rayón, de 4 de Septiembre de 1812, en Tehuacán. Nota
de Lucas Alamán.
70
Idem de 31 de Diciembre, en Oajaca. Nota de Lucas Alamán.
66
Llegó este suspirado día, y todos lo decimos en el fondo de nuestros corazones. 71
Hállase en la causa de Rayón, quien lo remitió a Morelos estando sitiando a
Nota de Carlos María de Bustamante. Toluca, con fecha en Sinacantepec a 30 de Abril de 1812. Nota de Lucas Alamán.
202 203
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Y su temeridad infieles paguen. 4.3. Historia de Méjico desde los primeros movimientos
Ensalzan a Diomedes que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta
Que el dardo clava a Marte; la época presente67
Tu valor es mayor en la campaña
Y en industria le excede,
Lucas Alamán
Pues tenido has mucho arte
Para eclipsar los soles de la España,
La discordia entre los individuos de la junta gubernativa había ido
Abatiendo su orgullo y feroz saña: tan adelante, que Morelos creyó indispensable intervenir en ella de
Tu fama atruene al orbe una manera directa, para hacer cesar la completa anarquía en que
Y el bravo Aquiles a tus pies se encorve. la revolución había caído, por haber desaparecido hasta aquella
No ya el laurel hojoso sombra de autoridad, y establecer un gobierno que fuese por todos
Circule por tus sienes, reconocido.68 Los individuos de la junta habían ocurrido a él bus-
Que ése es premio vulgar de vencedores: cando su apoyo, y mientas las disensiones no se hicieron públicas
Otro ramo frondoso y no llegaron al grado de rompimiento, él mismo creyó poderlas
contener, manifestando que en su concepto, debía ser presidente
Para corona tienes;
Rayón, segundo vocal Verdusco, y tercero Liceaga, y aunque tam-
Yo te ofrezco la grama, sus honores
bién manifestó que su voto como cuarto individuo de la junta lo
Apenas se franquean, según autores, ejercería Verdusco,69 lo que habría hecho a este preponderante sobre
Al magnánimo y fuerte sus compañeros, esto nunca llegó a verificarse, y aun el mismo Mo-
Que un sitio rompe, y burla de la muerte. relos no recibió el título de vocal hasta fin de Diciembre de 1812 en
Cuando a nuestro hemisferio Oajaca, so pretexto de falta de conducto seguro para remitírselo.70 No
La hija de Thémis vuelva habiendo tenido efecto este expediente, se trató de ocurrir al de completar la junta al número de cinco individuos,
conforme al proyecto de constitución formado por Rayón, que éste remitió a Morelos en 30 de Abril de 1812,
De rosas coronada, y frente afable
para que hiciese sobre él las observaciones que le pareciese.
A establecer su imperio
Y todo lo resuelva, El objeto principal de este proyecto era, consolidar y perpetuar
El labrador, el viejo venerable, la autoridad de la Junta.71 Su primer artículo era, declarar que la
El joven, la mujer, el miserable 67
Alamán, Lucas, Historia de Méjico desde los primeros movimientos que prepararon
Cantarán con la oliva su independencia en el año de 1808 hasta la época presente, México, J. M. Lara, 1849-
¡El invicto Morelos viva! ¡viva!...66 1852, tomo III, pp. 343-361.
68
Todo lo concerniente a la convocatoria e instalación del congreso de Chilpan-
cingo, está tomado de las cartas y otras piezas originales que obran en el cuaderno
2º de documentos de la causa de Rayón: de la causa de Morelos y de la correspon-
dencia original entre éste y Rayón. Bustamante incurre en muchos errores, en lo
que acerca de esto dice en el Cuadro hist., to. 2º, fol. 383. Nota de Lucas Alamán.
69
Oficio de Morelos a Rayón, de 4 de Septiembre de 1812, en Tehuacán. Nota
de Lucas Alamán.
70
Idem de 31 de Diciembre, en Oajaca. Nota de Lucas Alamán.
66
Llegó este suspirado día, y todos lo decimos en el fondo de nuestros corazones. 71
Hállase en la causa de Rayón, quien lo remitió a Morelos estando sitiando a
Nota de Carlos María de Bustamante. Toluca, con fecha en Sinacantepec a 30 de Abril de 1812. Nota de Lucas Alamán.
202 203
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religión católica sería la única permitida sin tolerancia alguna. En que asegurasen la pureza del dogma. Establecíase la libertad de im-
los sucesivos se establecía, que el dogma sería conservado por la prenta, en puntos puramente científicos y políticos; quedaba extin-
vigilancia de un tribunal de la fe,72 bajo un reglamento conforme guida la esclavitud y la distinción de castas; abolíase como bárbaro
al espíritu de la disciplina eclesiástica: se reconocía, que la soberanía el tormento, y se establecía la ley inglesa de “Habeas corpus”, para
dimana inmediatamente del pueblo, pero que ella residía en la per- la seguridad personal, y se suprimían los exámenes de los artesanos.
sona de Fernando VII, y su ejercicio en la junta o supremo consejo Mandábase solemnizar el 16 de Septiembre, aniversario de la revo-
nacional americano, el cual debía componerse de cinco individuos lución de Hidalgo en el pueblo de Dolores, los días de los santos del
nombrados por la representación de las provincias, haciendo el más mismo Hidalgo y de Allende, y el 12 de Diciembre, festividad de
antiguo de presidente y renovándose anualmente uno; mas por la Virgen de Guadalupe. Creábanse cuatro órdenes militares, con
entonces el número había de completarse por elección que hiciesen los títulos de Nuestra Señora de Guadalupe, Hidalgo, el Águila, y
los vocales existentes, “en virtud de la comunicación irrevocable de Allende, con cuatro grandes cruces, pudiendo obtener la condeco-
la potestad que tenían y cumplimiento del pacto convencional cele- ración de estas órdenes los magistrados y ciudadanos beneméritos.
brado por la nación en 21 de Agosto de 1811”, que fue la erección Establecíanse también cuatro capitanes generales, comprendiéndose
de la junta de Zitácuaro, no debiendo tampoco verificarse la reno- en este número los tres individuos de la junta, y en caso de guerra,
vación hasta que fuese tomado Méjico, y desde entonces comenzaba los militares de brigadier arriba debían proponer al congreso, cuál
a correr el término de los cinco años para la gradual elección. Para de estos capitanes generales había de ejercer el empleo de generalísi-
los asuntos más importantes del gobierno, tales como declarar la mo, cuya dignidad, equivalente a una dictadura, no se había de con-
guerra y hacer la paz, contraer deudas y otros de esta naturaleza, se siderar como empleo, sino como una comisión temporal que había
establecía un consejo de Estado, compuesto de todos los oficiales de cesar, acabada la guerra. En todo esto no se contó con Morelos,
generales de brigadier arriba, y había de haber además un protector pues en el mismo proyecto se advierte que no fue nombrado vocal
nacional, nombrado por los representantes. Éste había de tener el de la junta hasta después, cuyo nombramiento ya hemos visto que
derecho de proponer la formación de nuevas leyes y la derogación no recibió sino con mucha posterioridad: pero invitado nuevamente
de las antiguas, así como todo lo que creyese conveniente al bien de por Rayón en 19 de Julio a exponer su opinión, se redujo a reco-
la nación, al congreso de representantes, los cuales podían prestar mendar lo que tenía por más urgente, que era el nombramiento del
su asenso o reprobación, quedando reservada la decisión a la junta: quinto vocal, y “que se quitase la máscara a la independencia”, ce-
estos representantes habían de ser nombrados cada tres años por los sando de tomar el nombre de Fernando VII; y en cuanto a la cons-
ayuntamientos, recayendo la elección en las personas más honradas titución misma, insistió en la necesidad de excluir absolutamente de
y de propiedad de los capitales y pueblos de los respectivos distritos. ella el nombre de este monarca,73 y expuso, que sería conveniente
Los extranjeros podían gozar los derechos de ciudadanía, mediante limitar el consejo de Estado a un número determinado de genera-
la carta de naturalización que se les había de conceder por la junta, les, por la imposibilidad de reunirlos todos cuando fuese menester
con acuerdo del ayuntamiento respectivo y oído el parecer del pro- consultarlos: que la admisión de los extranjeros se redujese a muy
tector nacional; pero no podían obtener ningún empleo, los cuales pocos o ningunos, y esto únicamente en los puertos para las comu-
“quedaban reservados a sólo los patricios, sin que en esta parte nicaciones mercantiles, porque sólo de este modo podía librarse el
pudiese valer privilegio alguno o carta de naturaleza”. Abríanse los país, “de la intriga, seducción o adulterio de nuestra santa religión”:
puertos al comercio de todas las naciones, pero con las limitaciones
73
En el oficio de Morelos a Rayón de 7 de Noviembre de 1812 en Tehuacán, dice
72
Esto acaso dio motivo a que se difundiese la especie, de que los insurgentes ha- con relación a esto, lo siguiente: “En cuanto al punto 5º de nuestra constitución,
bían conservado la inquisición suprimida por las cortes, como lo dice la audiencia por lo respectivo a la soberanía del Sr. D. Fernando VII, como es tan pública y
en su informe, y el Dr. Arechederreta en sus apuntes manuscritos. Nota de Lucas notoria la suerte que le ha cabido a este grandísimo hombre, es necesario excluirlo
Alamán. para dar al público la constitución.” Nota de Lucas Alamán.
204 205
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religión católica sería la única permitida sin tolerancia alguna. En que asegurasen la pureza del dogma. Establecíase la libertad de im-
los sucesivos se establecía, que el dogma sería conservado por la prenta, en puntos puramente científicos y políticos; quedaba extin-
vigilancia de un tribunal de la fe,72 bajo un reglamento conforme guida la esclavitud y la distinción de castas; abolíase como bárbaro
al espíritu de la disciplina eclesiástica: se reconocía, que la soberanía el tormento, y se establecía la ley inglesa de “Habeas corpus”, para
dimana inmediatamente del pueblo, pero que ella residía en la per- la seguridad personal, y se suprimían los exámenes de los artesanos.
sona de Fernando VII, y su ejercicio en la junta o supremo consejo Mandábase solemnizar el 16 de Septiembre, aniversario de la revo-
nacional americano, el cual debía componerse de cinco individuos lución de Hidalgo en el pueblo de Dolores, los días de los santos del
nombrados por la representación de las provincias, haciendo el más mismo Hidalgo y de Allende, y el 12 de Diciembre, festividad de
antiguo de presidente y renovándose anualmente uno; mas por la Virgen de Guadalupe. Creábanse cuatro órdenes militares, con
entonces el número había de completarse por elección que hiciesen los títulos de Nuestra Señora de Guadalupe, Hidalgo, el Águila, y
los vocales existentes, “en virtud de la comunicación irrevocable de Allende, con cuatro grandes cruces, pudiendo obtener la condeco-
la potestad que tenían y cumplimiento del pacto convencional cele- ración de estas órdenes los magistrados y ciudadanos beneméritos.
brado por la nación en 21 de Agosto de 1811”, que fue la erección Establecíanse también cuatro capitanes generales, comprendiéndose
de la junta de Zitácuaro, no debiendo tampoco verificarse la reno- en este número los tres individuos de la junta, y en caso de guerra,
vación hasta que fuese tomado Méjico, y desde entonces comenzaba los militares de brigadier arriba debían proponer al congreso, cuál
a correr el término de los cinco años para la gradual elección. Para de estos capitanes generales había de ejercer el empleo de generalísi-
los asuntos más importantes del gobierno, tales como declarar la mo, cuya dignidad, equivalente a una dictadura, no se había de con-
guerra y hacer la paz, contraer deudas y otros de esta naturaleza, se siderar como empleo, sino como una comisión temporal que había
establecía un consejo de Estado, compuesto de todos los oficiales de cesar, acabada la guerra. En todo esto no se contó con Morelos,
generales de brigadier arriba, y había de haber además un protector pues en el mismo proyecto se advierte que no fue nombrado vocal
nacional, nombrado por los representantes. Éste había de tener el de la junta hasta después, cuyo nombramiento ya hemos visto que
derecho de proponer la formación de nuevas leyes y la derogación no recibió sino con mucha posterioridad: pero invitado nuevamente
de las antiguas, así como todo lo que creyese conveniente al bien de por Rayón en 19 de Julio a exponer su opinión, se redujo a reco-
la nación, al congreso de representantes, los cuales podían prestar mendar lo que tenía por más urgente, que era el nombramiento del
su asenso o reprobación, quedando reservada la decisión a la junta: quinto vocal, y “que se quitase la máscara a la independencia”, ce-
estos representantes habían de ser nombrados cada tres años por los sando de tomar el nombre de Fernando VII; y en cuanto a la cons-
ayuntamientos, recayendo la elección en las personas más honradas titución misma, insistió en la necesidad de excluir absolutamente de
y de propiedad de los capitales y pueblos de los respectivos distritos. ella el nombre de este monarca,73 y expuso, que sería conveniente
Los extranjeros podían gozar los derechos de ciudadanía, mediante limitar el consejo de Estado a un número determinado de genera-
la carta de naturalización que se les había de conceder por la junta, les, por la imposibilidad de reunirlos todos cuando fuese menester
con acuerdo del ayuntamiento respectivo y oído el parecer del pro- consultarlos: que la admisión de los extranjeros se redujese a muy
tector nacional; pero no podían obtener ningún empleo, los cuales pocos o ningunos, y esto únicamente en los puertos para las comu-
“quedaban reservados a sólo los patricios, sin que en esta parte nicaciones mercantiles, porque sólo de este modo podía librarse el
pudiese valer privilegio alguno o carta de naturaleza”. Abríanse los país, “de la intriga, seducción o adulterio de nuestra santa religión”:
puertos al comercio de todas las naciones, pero con las limitaciones
73
En el oficio de Morelos a Rayón de 7 de Noviembre de 1812 en Tehuacán, dice
72
Esto acaso dio motivo a que se difundiese la especie, de que los insurgentes ha- con relación a esto, lo siguiente: “En cuanto al punto 5º de nuestra constitución,
bían conservado la inquisición suprimida por las cortes, como lo dice la audiencia por lo respectivo a la soberanía del Sr. D. Fernando VII, como es tan pública y
en su informe, y el Dr. Arechederreta en sus apuntes manuscritos. Nota de Lucas notoria la suerte que le ha cabido a este grandísimo hombre, es necesario excluirlo
Alamán. para dar al público la constitución.” Nota de Lucas Alamán.
204 205
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que en vez de un solo protector nacional, se nombrase uno en cada sideraba los más a propósito para el caso; pero Rayón, que en estas
obispado, y que luego que estuviesen tomadas tres provincias epis- contestaciones no tenía más fin que ganar tiempo, propuso que se
copales (por lo que parece entendía aquellas en cuya capital residía esperase a que saliendo de Puebla el convoy destinado a Veracruz,
el obispo, o acaso toda la diócesis), o sólo la de Méjico, se procediese en que debía marchar a embarcarse D. Jacobo de Villa Urrutia, se
al nombramiento de generalísimo, exigiendo las circunstancias de tomase empeño en interceptarlo, para que este magistrado fuese el
guerra y la necesidad de permanecer con las armas en la mano, que que completase la junta: en todo lo cual se ve los errados principios
éste se conservase en ejercicio de esta autoridad toda su vida, cesan- que todos tenían, creyendo que personas literatas pudiesen ser a
do sólo por ineptitud, enfermedad, o por haber llegado a la edad de propósito para componer una junta, que por mucho tiempo no
sesenta años. Fuese por efecto de estas observaciones, o porque la podía ser más que revolucionaria.76
meditación hizo conocer a Rayón los inconvenientes de su constitu-
Rayón, desconfiado de Morelos, quiso tener a su lado una perso-
ción, o más que todo, porque publicada ya la española iba a parecer
na que le fuese adicta, y a pretexto de imponerlo de las ocurrencias
monstruoso tal proyecto: él mismo se mostró disgustado de él y
del distrito de su mando y recibir noticias del de aquél, para combi-
en nueva comunicación dirigida a Morelos desde Puruarán en 2 de
nar mejor los planes que tuviesen ambos por conveniente adoptar,
Marzo de 1813,74 desiste de la publicación, que sin embargo deja a
comisionó al secretario de la junta D. Antonio Basilio Zambrano,
la discreción de éste el hacerla, aunque por ella dice: “nada avanza-
quien se presentó en Tehuacán el 15 de Septiembre de 1812. Ocu-
mos, sino que se rían de nosotros y confirmen el concepto que nos
pado entonces Morelos de preferencia en sus expediciones a diversos
han querido dar los gachupines de unos meros autómatas.” Éstas sin
puntos, no tuvo lugar de tratar con Zambrano del objeto de su
embargo, eran las ideas constitucionales de Hidalgo, manifestadas a
comisión, pero después de la toma de Oajaca, fueron tan excesivas
Rayón y a Morelos, según lo asegura el mismo Morelos.75
e impertinentes las pretensiones de éste, dándose la importancia de
Las de éste, acerca del nombramiento del quinto vocal de la jun- plenipotenciario, que Morelos se vio en la necesidad de contenerlo, y
ta, habían variado según las circunstancias. Mientras permaneció por último tuvo que volverse a Tlalpujahua, dejando mal prevenidos
en Tehuacán, se reducían a que los tres vocales antiguos de la junta los ánimos entre ambos. Aun estando Morelos en Cuautla, hubo
nombrasen al quinto, cuyas funciones habían de ser meramente otros motivos de queja, particularmente por haber mandado la jun-
administrativas y judiciales, para dejar a los otros cuatro libres para ta, o más bien Rayón, que todo lo dirigía en ella, que se recogiese
las atenciones de la guerra, mientras podían dejar el mando de los la moneda de cobre que Morelos había puesto en circulación, y que
ejércitos que debían organizarse en los cuatro vientos a generales cesase la contribución establecida por éste de cuatro reales men-
de confianza, y volver a formar la junta, pues distraídos aquellos, suales a cada vecino, y dos siendo indios; Morelos se quejó de tal
dice, “por los muchos ocursos que acarrea el desorden y la mutación providencia, que lo privaba de los medios con que principalmente
de gobierno, que dan más que hacer que el mismo enemigo, este contaba para sostener sus tropas, aun dándoles sólo ración de carne
nos halla siempre descuidados y envueltos en papeles de procesos, y maíz y un real en plata de que frecuentemente carecían, y pedía se
representaciones, &c.” Tomada Oajaca, pensó que en atención a la le señalasen fondos con qué mantener a su gente, si se insistía en el
importancia de aquella provincia, la elección del quinto vocal debía cumplimiento de aquella orden. Expuso también su resentimiento,
recaer en individuo que de ella fuese, y para esto remitió a los demás porque se le había abandonado estando sitiado en aquel punto, a lo
vocales una lista de teólogos y canonistas, a quienes sin duda con- que Rayón contestó satisfactoriamente.
74
Se halla en la causa de Rayón, cuaderno segundo de documentos. Nota de Lucas Pero lo que acabó de decidir a Morelos a tomar una medida de-
Alamán. finitiva fue, el abierto rompimiento entre los individuos de la junta.
75
El oficio a Rayón, citado anteriormente, comienza así: “Hasta ahora no había
recibido los elementos constitucionales: los he visto, y con poca diferencia, son los 76
Todo lo dicho en este párrafo, es tomado de muchas cartas entre Morelos y
mismos que conferenciamos con el Sr. Hidalgo.” Nota de Lucas Alamán. Rayón, que he examinado. Nota de Lucas Alamán.
206 207
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que en vez de un solo protector nacional, se nombrase uno en cada sideraba los más a propósito para el caso; pero Rayón, que en estas
obispado, y que luego que estuviesen tomadas tres provincias epis- contestaciones no tenía más fin que ganar tiempo, propuso que se
copales (por lo que parece entendía aquellas en cuya capital residía esperase a que saliendo de Puebla el convoy destinado a Veracruz,
el obispo, o acaso toda la diócesis), o sólo la de Méjico, se procediese en que debía marchar a embarcarse D. Jacobo de Villa Urrutia, se
al nombramiento de generalísimo, exigiendo las circunstancias de tomase empeño en interceptarlo, para que este magistrado fuese el
guerra y la necesidad de permanecer con las armas en la mano, que que completase la junta: en todo lo cual se ve los errados principios
éste se conservase en ejercicio de esta autoridad toda su vida, cesan- que todos tenían, creyendo que personas literatas pudiesen ser a
do sólo por ineptitud, enfermedad, o por haber llegado a la edad de propósito para componer una junta, que por mucho tiempo no
sesenta años. Fuese por efecto de estas observaciones, o porque la podía ser más que revolucionaria.76
meditación hizo conocer a Rayón los inconvenientes de su constitu-
Rayón, desconfiado de Morelos, quiso tener a su lado una perso-
ción, o más que todo, porque publicada ya la española iba a parecer
na que le fuese adicta, y a pretexto de imponerlo de las ocurrencias
monstruoso tal proyecto: él mismo se mostró disgustado de él y
del distrito de su mando y recibir noticias del de aquél, para combi-
en nueva comunicación dirigida a Morelos desde Puruarán en 2 de
nar mejor los planes que tuviesen ambos por conveniente adoptar,
Marzo de 1813,74 desiste de la publicación, que sin embargo deja a
comisionó al secretario de la junta D. Antonio Basilio Zambrano,
la discreción de éste el hacerla, aunque por ella dice: “nada avanza-
quien se presentó en Tehuacán el 15 de Septiembre de 1812. Ocu-
mos, sino que se rían de nosotros y confirmen el concepto que nos
pado entonces Morelos de preferencia en sus expediciones a diversos
han querido dar los gachupines de unos meros autómatas.” Éstas sin
puntos, no tuvo lugar de tratar con Zambrano del objeto de su
embargo, eran las ideas constitucionales de Hidalgo, manifestadas a
comisión, pero después de la toma de Oajaca, fueron tan excesivas
Rayón y a Morelos, según lo asegura el mismo Morelos.75
e impertinentes las pretensiones de éste, dándose la importancia de
Las de éste, acerca del nombramiento del quinto vocal de la jun- plenipotenciario, que Morelos se vio en la necesidad de contenerlo, y
ta, habían variado según las circunstancias. Mientras permaneció por último tuvo que volverse a Tlalpujahua, dejando mal prevenidos
en Tehuacán, se reducían a que los tres vocales antiguos de la junta los ánimos entre ambos. Aun estando Morelos en Cuautla, hubo
nombrasen al quinto, cuyas funciones habían de ser meramente otros motivos de queja, particularmente por haber mandado la jun-
administrativas y judiciales, para dejar a los otros cuatro libres para ta, o más bien Rayón, que todo lo dirigía en ella, que se recogiese
las atenciones de la guerra, mientras podían dejar el mando de los la moneda de cobre que Morelos había puesto en circulación, y que
ejércitos que debían organizarse en los cuatro vientos a generales cesase la contribución establecida por éste de cuatro reales men-
de confianza, y volver a formar la junta, pues distraídos aquellos, suales a cada vecino, y dos siendo indios; Morelos se quejó de tal
dice, “por los muchos ocursos que acarrea el desorden y la mutación providencia, que lo privaba de los medios con que principalmente
de gobierno, que dan más que hacer que el mismo enemigo, este contaba para sostener sus tropas, aun dándoles sólo ración de carne
nos halla siempre descuidados y envueltos en papeles de procesos, y maíz y un real en plata de que frecuentemente carecían, y pedía se
representaciones, &c.” Tomada Oajaca, pensó que en atención a la le señalasen fondos con qué mantener a su gente, si se insistía en el
importancia de aquella provincia, la elección del quinto vocal debía cumplimiento de aquella orden. Expuso también su resentimiento,
recaer en individuo que de ella fuese, y para esto remitió a los demás porque se le había abandonado estando sitiado en aquel punto, a lo
vocales una lista de teólogos y canonistas, a quienes sin duda con- que Rayón contestó satisfactoriamente.
74
Se halla en la causa de Rayón, cuaderno segundo de documentos. Nota de Lucas Pero lo que acabó de decidir a Morelos a tomar una medida de-
Alamán. finitiva fue, el abierto rompimiento entre los individuos de la junta.
75
El oficio a Rayón, citado anteriormente, comienza así: “Hasta ahora no había
recibido los elementos constitucionales: los he visto, y con poca diferencia, son los 76
Todo lo dicho en este párrafo, es tomado de muchas cartas entre Morelos y
mismos que conferenciamos con el Sr. Hidalgo.” Nota de Lucas Alamán. Rayón, que he examinado. Nota de Lucas Alamán.
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Cuando éste se verificó, Rayón envió a su secretario Oyarzabal para P. Santa María, el cual contestó pretendiendo probar, que la con-
tratar de ganarlo a su favor, y los otros dos vocales ocurrieron al vocatoria de Morelos carecía de autoridad, prudencia y legalidad,
mismo, pidiéndole auxilios para rechazar los ataques de su contra- y que debía reservarse para ocasión más oportuna,80 y el mismo
rio: más Morelos, que veía en todo esto un mal de grande trascen- padre tuvo el encargo de formar una nueva constitución, de que se
dencia, sólo ofreció su protección al que fuese perseguido, e instrui- mandó copia a Méjico, consultando sobre ella a los Guadalupes de
do de los sucesos de Salvatierra, impidiéndole el sitio de Acapulco aquella capital,81 la que Rayón pretendía establecer antes de reunir
en que se hallaba actualmente comprometido, ocurrir en persona al el congreso. Si se ha de dar crédito a lo que sobre esta constitución
remedio, propuso a Rayón que se reuniesen todos los individuos de dice Rosains, en el papel que contra Rayón publicó con el título
la junta, incluso el que había de ser nombrado por Oajaca, cuya elec- de “Justa repulsa”, se le daban en ella más facultades al presidente
ción dio orden para que se hiciese en aquella ciudad por voto de los de la junta, que las que tiene el soberano de Marruecos, y habien-
vecinos, en un punto cómodo para todos, indicando como el más do dejado este religioso a Rayón y presentándose en Acapulco, se
adecuado el pueblo de Chilpancingo, para examinar allí las quejas excusaba diciendo: “que había escrito lo que Rayón quería, y no lo
de una y otra parte, y acordar con madurez los medios de librarse que su corazón sentía.” Morelos se mantuvo firme en su designio;
en lo sucesivo de tales cuestiones,77 pero repugnando Rayón esta escribió a Rayón echándole en cara los males que había causado por
concurrencia, Morelos, sin contar ya con él, procedió a convocar su tenacidad y por sus disensiones con sus compañeros”, y habiendo
un congreso que había de reunirse en el mismo Chilpancingo, que recibido el aviso que Liceaga le dio de su prisión en Puruarán, hizo
para esto elevó al rango de ciudad, con el título de Nuestra Señora prevención a aquel, para que lo pusiese en libertad y diese la habi-
de la Asunción, señalando el día 8 de Septiembre, y al efecto man- litación necesaria para que se trasladase a Chilpancingo, citándolo
dó que se procediese a hacer elecciones de diputados en Oajaca,78 por la cuarta vez y bajo su responsabilidad, para que se presentase
y a nombrar electores por las parroquias de la nueva provincia de él mismo con este punto, en donde se hallaba ya Verdusco, y por si
Tecpan, los cuales habían de concurrir en el citado Chilpancingo en lo primero no fuese cumplido, dio orden en derechura al coman-
el indicado día, para nombrar el diputado por ésta, reservándose el dante de la provincia Muñiz, para que por su parte lo ejecutase
mismo Morelos designar suplentes por las provincias ocupadas por puntualmente.82 Rayón entonces, desamparado de todos, sin poder-
los realistas, y aprovechando en todo cuanto le convenía el proyecto se sostener en la provincia de Michoacán, en la que era vivamente
de constitución de Rayón, aunque ya desechado, mandó igualmente perseguido por los realistas, tuvo que ceder y manifestó su adhesión
que todos los oficiales del ejército de coronel arriba, diesen su voto a la convocatoria: pero habiendo omitido firmar el oficio que con
sobre cuál de los cuatro capitanes generales que había, que eran este motivo dirigió a Morelos, fuese por inadvertencia o por malicia,
el propio Morelos y los otros tres individuos de la junta, había de para detener así la reunión del congreso; Morelos le manifestó con
ser nombrado por el congreso generalísimo, debiendo recaer en él dureza, que cualquiera que hubiese sido su objeto en tal artificio, no
el poder ejecutivo, con plenitud de facultades. Formó también un por eso se había suspendido la instalación de aquél, y por otro oficio
reglamento para la determinación de éstas, en el que prefijó las del posterior le instó a presentarse en él, haciendo una pintura del esta-
congreso y el modo de proceder de éste,79 lo que equivalía a formar do de las provincias ocupadas por los insurgentes, que corresponde
una constitución. Rayón consultó sobre todas estas ocurrencias al exactamente a lo que sobre ellas se ha dicho en el curso de esta his-
toria. Vencido por tantas instancias, se puso Rayón en camino para
77
Oficio de Morelos de 18 de Mayo de 1813, en Acapulco. Nota de Lucas Ala- Chilpancingo saliendo de Tancítaro el 7 de Octubre con su familia y
mán.
78
Véase sobre esta elección, Bustamante, Cuad. hist., tomo 2º, fol. 348. Nota de
Lucas Alamán. 80
Diario del secretario de Rayón en el 5 de Julio. Nota de Lucas Alamán.
79
La convocatoria y el reglamento se hallan en el causa de Rayón, en el cuaderno 81
Idem en el día 11 de id. Nota de Lucas Alamán.
varias veces citado. Nota de Lucas Alamán. 82
Oficios a Rayón y a Muñiz en Acapulco, Agosto 1º. Nota de Lucas Alamán.
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Cuando éste se verificó, Rayón envió a su secretario Oyarzabal para P. Santa María, el cual contestó pretendiendo probar, que la con-
tratar de ganarlo a su favor, y los otros dos vocales ocurrieron al vocatoria de Morelos carecía de autoridad, prudencia y legalidad,
mismo, pidiéndole auxilios para rechazar los ataques de su contra- y que debía reservarse para ocasión más oportuna,80 y el mismo
rio: más Morelos, que veía en todo esto un mal de grande trascen- padre tuvo el encargo de formar una nueva constitución, de que se
dencia, sólo ofreció su protección al que fuese perseguido, e instrui- mandó copia a Méjico, consultando sobre ella a los Guadalupes de
do de los sucesos de Salvatierra, impidiéndole el sitio de Acapulco aquella capital,81 la que Rayón pretendía establecer antes de reunir
en que se hallaba actualmente comprometido, ocurrir en persona al el congreso. Si se ha de dar crédito a lo que sobre esta constitución
remedio, propuso a Rayón que se reuniesen todos los individuos de dice Rosains, en el papel que contra Rayón publicó con el título
la junta, incluso el que había de ser nombrado por Oajaca, cuya elec- de “Justa repulsa”, se le daban en ella más facultades al presidente
ción dio orden para que se hiciese en aquella ciudad por voto de los de la junta, que las que tiene el soberano de Marruecos, y habien-
vecinos, en un punto cómodo para todos, indicando como el más do dejado este religioso a Rayón y presentándose en Acapulco, se
adecuado el pueblo de Chilpancingo, para examinar allí las quejas excusaba diciendo: “que había escrito lo que Rayón quería, y no lo
de una y otra parte, y acordar con madurez los medios de librarse que su corazón sentía.” Morelos se mantuvo firme en su designio;
en lo sucesivo de tales cuestiones,77 pero repugnando Rayón esta escribió a Rayón echándole en cara los males que había causado por
concurrencia, Morelos, sin contar ya con él, procedió a convocar su tenacidad y por sus disensiones con sus compañeros”, y habiendo
un congreso que había de reunirse en el mismo Chilpancingo, que recibido el aviso que Liceaga le dio de su prisión en Puruarán, hizo
para esto elevó al rango de ciudad, con el título de Nuestra Señora prevención a aquel, para que lo pusiese en libertad y diese la habi-
de la Asunción, señalando el día 8 de Septiembre, y al efecto man- litación necesaria para que se trasladase a Chilpancingo, citándolo
dó que se procediese a hacer elecciones de diputados en Oajaca,78 por la cuarta vez y bajo su responsabilidad, para que se presentase
y a nombrar electores por las parroquias de la nueva provincia de él mismo con este punto, en donde se hallaba ya Verdusco, y por si
Tecpan, los cuales habían de concurrir en el citado Chilpancingo en lo primero no fuese cumplido, dio orden en derechura al coman-
el indicado día, para nombrar el diputado por ésta, reservándose el dante de la provincia Muñiz, para que por su parte lo ejecutase
mismo Morelos designar suplentes por las provincias ocupadas por puntualmente.82 Rayón entonces, desamparado de todos, sin poder-
los realistas, y aprovechando en todo cuanto le convenía el proyecto se sostener en la provincia de Michoacán, en la que era vivamente
de constitución de Rayón, aunque ya desechado, mandó igualmente perseguido por los realistas, tuvo que ceder y manifestó su adhesión
que todos los oficiales del ejército de coronel arriba, diesen su voto a la convocatoria: pero habiendo omitido firmar el oficio que con
sobre cuál de los cuatro capitanes generales que había, que eran este motivo dirigió a Morelos, fuese por inadvertencia o por malicia,
el propio Morelos y los otros tres individuos de la junta, había de para detener así la reunión del congreso; Morelos le manifestó con
ser nombrado por el congreso generalísimo, debiendo recaer en él dureza, que cualquiera que hubiese sido su objeto en tal artificio, no
el poder ejecutivo, con plenitud de facultades. Formó también un por eso se había suspendido la instalación de aquél, y por otro oficio
reglamento para la determinación de éstas, en el que prefijó las del posterior le instó a presentarse en él, haciendo una pintura del esta-
congreso y el modo de proceder de éste,79 lo que equivalía a formar do de las provincias ocupadas por los insurgentes, que corresponde
una constitución. Rayón consultó sobre todas estas ocurrencias al exactamente a lo que sobre ellas se ha dicho en el curso de esta his-
toria. Vencido por tantas instancias, se puso Rayón en camino para
77
Oficio de Morelos de 18 de Mayo de 1813, en Acapulco. Nota de Lucas Ala- Chilpancingo saliendo de Tancítaro el 7 de Octubre con su familia y
mán.
78
Véase sobre esta elección, Bustamante, Cuad. hist., tomo 2º, fol. 348. Nota de
Lucas Alamán. 80
Diario del secretario de Rayón en el 5 de Julio. Nota de Lucas Alamán.
79
La convocatoria y el reglamento se hallan en el causa de Rayón, en el cuaderno 81
Idem en el día 11 de id. Nota de Lucas Alamán.
varias veces citado. Nota de Lucas Alamán. 82
Oficios a Rayón y a Muñiz en Acapulco, Agosto 1º. Nota de Lucas Alamán.
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sus hermanos D. Ramón y D. José María, y por Uruapan, Huetamo motivo para la distinción entre propietarios y suplentes, sino el ser
y Cutzamala, se dirigió a Chilpancingo.83 los primeros individuos de la antigua junta de gobierno, se unie-
Habían concurrido entre tanto en aquel lugar los electores nom- ron el que había sido elegido por los vecinos de la ciudad de Oajaca
brados por los diversos pueblos de la provincia de Tecpan, y el día D. José María Murguía y Galardi, y el Lic. Herrera, nombrado el
13 de Septiembre, celebrada la misa del Espíritu Santo y exhortados día anterior por los electores de la provincia de Tecpan, con lo que
en el púlpito por el brigadier Dr. Velasco, vicario castrense, a alejar quedó instalado el congreso, según la acta que se extendió y mandó
de sí toda pasión e interés, guiándose sólo por lo que fuese más imprimir para conocimiento de todo el reino.85 El nombramiento
conveniente a la nación: después de leído por el secretario Rosains que Morelos hizo de los individuos de la antigua junta como miem-
el reglamento provisional formado por Morelos, en el que se preve- bros del congreso, y el diverso carácter con que se les consideró,
nía el modo de ejecutar la elección: se procedió a ésta presidiendo dio motivo a las pretensiones sucesivas de Rayón, no considerando
el mismo Morelos, y resultó nombrado el Lic. D. José Manuel He- al congreso más que como una ampliación de la junta, que había
rrera, vicario general del ejército, por 11 votos de los 37 votantes, dejado ilesos los derechos que creía tener por este principio, para ser
habiéndose repartido los demás entre diversos individuos.84 El día tenido siempre como presidente de aquella.
siguiente, reunidos segunda vez en la parroquia del propio lugar, En el papel que Morelos había hecho leer con el título de “Senti-
Morelos, Muñiz, que había venido por orden de éste, y Herrera mientos de la nación”, se hallaban consignadas sus opiniones sobre
con los electores de la provincia de Tecpan, y multitud de oficiales el sistema que convenía se adoptase y marcha que debía seguir el
y vecinos del pueblo y de sus inmediaciones, expuso Morelos en congreso. En él proponía, que desde luego se procediese a declarar
un breve discurso, la necesidad en que la nación se hallaba de tener “que la América era libre e independiente de España y de toda otra
un cuerpo de hombres sabios y amantes de su bien, que la rigiesen nación, gobierno o monarquía, y que así se sancionase, dando al
con leyes acertadas, y diesen a la soberanía todo el aire de majestad mundo las razones:” que la religión católica fuese la única sin tole-
que le correspondía, extendiéndose sobre los beneficios que de aquí rancia de otra, sustentándose sus ministros con la totalidad de los
debían resultar, y en seguida hizo leer por su secretario Rosains un diezmos, pero con solo éstos y las primicias, no teniendo el pueblo
papel que tenía prevenido con el título de “Sentimientos de la na- que pagar otras obvenciones, que las que fuesen de su devoción y
ción”, y la lista de los diputados que habían elegido para componer ofrenda, y que el dogma fuese sostenido por la jerarquía de la iglesia,
el congreso, que fueron, en clase de propietarios, D. Ignacio Rayón que son el papa, los obispos y los curas, porque se debe arrancar
por la provincia de Guadalajara; el Dr. D. José Sixto Verdusco por toda planta que Dios no plantó.86 En cuanto a sistema político,
la de Michoacán; D. José María Liceaga por Guanajuato; y como su- Morelos establecía que la soberanía dimana inmediatamente del
plentes, por no haberse recibido los nombramientos de propietarios pueblo, el cual quería depositarla en sus representantes, dividiendo
que nunca se verificaron, el Lic. D. Carlos María Bustamante por su ejercicio en los tres ramos, legislativo, ejecutivo y judicial: los
Méjico, quizá porque había sido nombrado elector para el ayunta- vocales del congreso, nombrados por las provincias, debían estar
miento de aquella capital; el Dr. D. José María Cos por la provincia en ejercicio cuatro años, saliendo por turno los más antiguos, y
de Veracruz, y el Lic. D. Andrés Quintana Roo por la de Puebla. disfrutando un sueldo,87 suficiente y no superfluo, que no debía pasar por entonces de ocho
A estos diputados nombrados por Morelos, sin que hubiese otro
85
Se halla original esta acta en la causa de Rayón, en el cuaderno repetidas veces
83
El pormenor de este viaje se halla en el diario del secretario de Rayón. Éste iba citado. Nota de Lucas Alamán.
enfermo de una erisipela en una pierna, lo que aumentaba el disgusto con que 86
No dejó pasar Morelos esta ocasión de aplicar el texto latino “omnis plantatio
hacía el viaje. Nota de Lucas Alamán. quam non plantavit Pater meus coelestis eradicabitur”. Mat. cap. XV. Nota de
84
Todo consta en la acta que se halla original en la causa de Rayón, y que ha pu- Lucas Alamán.
blicado Bustamante, Cuadro hist., tom. 2º, fol. 383, aunque dice por error que en 87
Morelos le llama congrua, porque usaba en todo de las voces eclesiásticas. Nota
esta acta se halla comprendida la instalación del congreso. Nota de Lucas Alamán. de Lucas Alamán.
210 211
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sus hermanos D. Ramón y D. José María, y por Uruapan, Huetamo motivo para la distinción entre propietarios y suplentes, sino el ser
y Cutzamala, se dirigió a Chilpancingo.83 los primeros individuos de la antigua junta de gobierno, se unie-
Habían concurrido entre tanto en aquel lugar los electores nom- ron el que había sido elegido por los vecinos de la ciudad de Oajaca
brados por los diversos pueblos de la provincia de Tecpan, y el día D. José María Murguía y Galardi, y el Lic. Herrera, nombrado el
13 de Septiembre, celebrada la misa del Espíritu Santo y exhortados día anterior por los electores de la provincia de Tecpan, con lo que
en el púlpito por el brigadier Dr. Velasco, vicario castrense, a alejar quedó instalado el congreso, según la acta que se extendió y mandó
de sí toda pasión e interés, guiándose sólo por lo que fuese más imprimir para conocimiento de todo el reino.85 El nombramiento
conveniente a la nación: después de leído por el secretario Rosains que Morelos hizo de los individuos de la antigua junta como miem-
el reglamento provisional formado por Morelos, en el que se preve- bros del congreso, y el diverso carácter con que se les consideró,
nía el modo de ejecutar la elección: se procedió a ésta presidiendo dio motivo a las pretensiones sucesivas de Rayón, no considerando
el mismo Morelos, y resultó nombrado el Lic. D. José Manuel He- al congreso más que como una ampliación de la junta, que había
rrera, vicario general del ejército, por 11 votos de los 37 votantes, dejado ilesos los derechos que creía tener por este principio, para ser
habiéndose repartido los demás entre diversos individuos.84 El día tenido siempre como presidente de aquella.
siguiente, reunidos segunda vez en la parroquia del propio lugar, En el papel que Morelos había hecho leer con el título de “Senti-
Morelos, Muñiz, que había venido por orden de éste, y Herrera mientos de la nación”, se hallaban consignadas sus opiniones sobre
con los electores de la provincia de Tecpan, y multitud de oficiales el sistema que convenía se adoptase y marcha que debía seguir el
y vecinos del pueblo y de sus inmediaciones, expuso Morelos en congreso. En él proponía, que desde luego se procediese a declarar
un breve discurso, la necesidad en que la nación se hallaba de tener “que la América era libre e independiente de España y de toda otra
un cuerpo de hombres sabios y amantes de su bien, que la rigiesen nación, gobierno o monarquía, y que así se sancionase, dando al
con leyes acertadas, y diesen a la soberanía todo el aire de majestad mundo las razones:” que la religión católica fuese la única sin tole-
que le correspondía, extendiéndose sobre los beneficios que de aquí rancia de otra, sustentándose sus ministros con la totalidad de los
debían resultar, y en seguida hizo leer por su secretario Rosains un diezmos, pero con solo éstos y las primicias, no teniendo el pueblo
papel que tenía prevenido con el título de “Sentimientos de la na- que pagar otras obvenciones, que las que fuesen de su devoción y
ción”, y la lista de los diputados que habían elegido para componer ofrenda, y que el dogma fuese sostenido por la jerarquía de la iglesia,
el congreso, que fueron, en clase de propietarios, D. Ignacio Rayón que son el papa, los obispos y los curas, porque se debe arrancar
por la provincia de Guadalajara; el Dr. D. José Sixto Verdusco por toda planta que Dios no plantó.86 En cuanto a sistema político,
la de Michoacán; D. José María Liceaga por Guanajuato; y como su- Morelos establecía que la soberanía dimana inmediatamente del
plentes, por no haberse recibido los nombramientos de propietarios pueblo, el cual quería depositarla en sus representantes, dividiendo
que nunca se verificaron, el Lic. D. Carlos María Bustamante por su ejercicio en los tres ramos, legislativo, ejecutivo y judicial: los
Méjico, quizá porque había sido nombrado elector para el ayunta- vocales del congreso, nombrados por las provincias, debían estar
miento de aquella capital; el Dr. D. José María Cos por la provincia en ejercicio cuatro años, saliendo por turno los más antiguos, y
de Veracruz, y el Lic. D. Andrés Quintana Roo por la de Puebla. disfrutando un sueldo,87 suficiente y no superfluo, que no debía pasar por entonces de ocho
A estos diputados nombrados por Morelos, sin que hubiese otro
85
Se halla original esta acta en la causa de Rayón, en el cuaderno repetidas veces
83
El pormenor de este viaje se halla en el diario del secretario de Rayón. Éste iba citado. Nota de Lucas Alamán.
enfermo de una erisipela en una pierna, lo que aumentaba el disgusto con que 86
No dejó pasar Morelos esta ocasión de aplicar el texto latino “omnis plantatio
hacía el viaje. Nota de Lucas Alamán. quam non plantavit Pater meus coelestis eradicabitur”. Mat. cap. XV. Nota de
84
Todo consta en la acta que se halla original en la causa de Rayón, y que ha pu- Lucas Alamán.
blicado Bustamante, Cuadro hist., tom. 2º, fol. 383, aunque dice por error que en 87
Morelos le llama congrua, porque usaba en todo de las voces eclesiásticas. Nota
esta acta se halla comprendida la instalación del congreso. Nota de Lucas Alamán. de Lucas Alamán.
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mil pesos anuales. Los empleos habían de ser obtenidos exclusivamente por los americanos, no se admitían más observan: vamos en fin, a ser libres e independientes”.88 El periodo
extranjeros que los artesanos, capaces de instruir en sus profesiones y libres de toda sospecha, señalando puertos que se ha distinguido con letra bastardilla, fue tachado por Morelos,
a donde se les permitiría desembarcar sus efectos, pero no internarse en el país de ninguna nación, “por más y las expresiones “mejorando el gobierno”, están entrerrenglonadas
amiga que fuese”. La esclavitud quedaba abolida para siempre, y lo mismo la distinción de castas, no debiendo de otra mano, pero ni aún con estas correcciones quiso pronunciar
haber otra entre los americanos que la del vicio y la virtud. Las leyes generales debían comprender a todos, sin este discurso inaugural, porque sin duda su buen sentido le hizo
excepción de privilegiados, pues éstos solo lo serían en lo relativo a su profesión o ministerio, y “como la buena calificar de extravagantes las alusiones al antiguo imperio mejicano,
ley, dice, es superior a todo hombre, las que dicte nuestro congreso deben ser tales, que obliguen a la constancia que ciertamente nada tenía que ver en la cuestión presente; mas
y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia; y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus este error, que tantas veces hemos hecho notar, de considerarse
costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.” La propiedad debía ser respetada, y la casa de un particular los descendientes de los españoles en América, como descendien-
había de ser tenida como un asilo inviolable. En la nueva legislación, no se había de admitir la tortura: se habían tes y sucesores de las naciones que sus padres conquistaron, había
de abolir la alcabala, los estancos y el tributo, pues con un derecho de importación de diez por ciento u otra gabela echado ya hondas raíces, y lo veremos reproducirse en multitud de
en los puertos sobre las mercaderías extranjeras, una contribución directa de cinco por ciento sobre las rentas, y ocasiones, siendo el mismo Bustamante quien más ha contribuido
la buena administración de los bienes confiscados a los españoles, que todos debían ser arrojados del país, creía a propagarlo.
sería bastante para continuar la guerra y pagar a los empleados. Establecíase por último como ley constitucional,
la celebración del día 12 de Diciembre, consagrado a la Virgen de Guadalupe, recomendando a todos los pueblos
En la sesión del 15 de Septiembre que presidió Verdusco, elegido
la devoción mensual en el mismo día, e igualmente se mandaba solemnizar el aniversario del 16 de Septiembre.
provisionalmente para este acto, y a la que concurrieron los mismos
que a la anterior, se procedió al importante nombramiento de ge-
Comparando las ideas contenidas en este documento, con el pro- neralísimo, depositario del poder ejecutivo. No podía dudarse en
yecto de constitución primitivamente formado por Rayón, se echa quién había de recaer, pues habiendo votado casi exclusivamente los
desde luego de ver el influjo que sobre los espíritus habían ejercido oficiales de las diversas brigadas del ejército de Morelos, y debiendo
las deliberaciones de las cortes de Cádiz y la constitución hecha por hacerse la elección por un congreso compuesto en totalidad de dipu-
éstas, cuya lectura se había generalizado, en el intervalo de tiempo tados nombrados por el mismo Morelos o bajo su influjo, claro era
corrido entre las fechas de uno y otro escrito. Por otra parte, los que sus sufragios no podían ser en favor de ningún otro, tanto más,
comunistas y socialistas de nuestros días, a cuyos sistemas propen- que habiendo de limitarse precisamente a votar por alguno de los
día bastante Morelos, reconocerán en algunos de los puntos que cuatro capitanes generales que había, de los cuales Rayón se hallaba
recomendaba al congreso, plenamente sus principios, de los cuales perseguido, Verdusco y Liceaga sin crédito ni reputación, necesi-
veremos más adelante alguna más explícita aplicación. tados del apoyo de Morelos, no podían entrar en competencia con
él, por quien se habían declarado también los partidarios ocultos
D. Carlos Bustamante había remitido a Morelos desde Oajaca,
de la revolución en Méjico, Puebla y Valladolid. Morelos fue pues
un discurso para que lo leyese en la apertura del congreso. El au-
tor, en el estilo fogoso que solía usar, describe el principio y curso 88
No habría hecho mención de este discurso, si el mismo Bustamante no lo hubie-
de la revolución, invoca los manes de Moctezuma, Quautemotzin, se publicado en el tomo 2º, fol. 387 del Cuadro histórico, con el título de “Razona-
Jicotencatl, y Calzonci, considerando la instalación del congreso miento del general Morelos, en la apertura del congreso de Chilpancingo, hallado
en Chilpancingo en Septiembre de 1813, como la reparación de entre los documentos de la causa del general D. Ignacio Rayón.” Bustamante
presenta este documento, como un hallazgo de cosa desconocida para él, estando
los agravios hechos a los mejicanos en 1521, y concluye con estas
escrito de su letra, y atribuye el que Morelos no llegase a leerlo, a los sucesos ocu-
palabras: “Vamos, señor, a restablecer el imperio mejicano, mejo- rridos en la sesión del 15, siendo así que cuando correspondía haber hecho uso
rando el gobierno: vamos a preparar el asiento que debe ocupar nuestro de él, era en la del 14: pero este escritor confunde lo sucedido en las tres sesiones,
desgraciado príncipe Fernando VII, recobrado que sea del cautiverio en como si todo hubiera sido en una sola; error que es bien de extrañar, pues aunque
que gime: vamos a ser espectáculo de las naciones cultas que nos no estuvo presente a la apertura del congreso, tuvo a la vista las actas, que son las
mismas de que yo he sacado todo lo dicho, relativamente a estas ocurrencias. Nota
de Lucas Alamán.
212 213
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mil pesos anuales. Los empleos habían de ser obtenidos exclusivamente por los americanos, no se admitían más observan: vamos en fin, a ser libres e independientes”.88 El periodo
extranjeros que los artesanos, capaces de instruir en sus profesiones y libres de toda sospecha, señalando puertos que se ha distinguido con letra bastardilla, fue tachado por Morelos,
a donde se les permitiría desembarcar sus efectos, pero no internarse en el país de ninguna nación, “por más y las expresiones “mejorando el gobierno”, están entrerrenglonadas
amiga que fuese”. La esclavitud quedaba abolida para siempre, y lo mismo la distinción de castas, no debiendo de otra mano, pero ni aún con estas correcciones quiso pronunciar
haber otra entre los americanos que la del vicio y la virtud. Las leyes generales debían comprender a todos, sin este discurso inaugural, porque sin duda su buen sentido le hizo
excepción de privilegiados, pues éstos solo lo serían en lo relativo a su profesión o ministerio, y “como la buena calificar de extravagantes las alusiones al antiguo imperio mejicano,
ley, dice, es superior a todo hombre, las que dicte nuestro congreso deben ser tales, que obliguen a la constancia que ciertamente nada tenía que ver en la cuestión presente; mas
y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia; y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus este error, que tantas veces hemos hecho notar, de considerarse
costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.” La propiedad debía ser respetada, y la casa de un particular los descendientes de los españoles en América, como descendien-
había de ser tenida como un asilo inviolable. En la nueva legislación, no se había de admitir la tortura: se habían tes y sucesores de las naciones que sus padres conquistaron, había
de abolir la alcabala, los estancos y el tributo, pues con un derecho de importación de diez por ciento u otra gabela echado ya hondas raíces, y lo veremos reproducirse en multitud de
en los puertos sobre las mercaderías extranjeras, una contribución directa de cinco por ciento sobre las rentas, y ocasiones, siendo el mismo Bustamante quien más ha contribuido
la buena administración de los bienes confiscados a los españoles, que todos debían ser arrojados del país, creía a propagarlo.
sería bastante para continuar la guerra y pagar a los empleados. Establecíase por último como ley constitucional,
la celebración del día 12 de Diciembre, consagrado a la Virgen de Guadalupe, recomendando a todos los pueblos
En la sesión del 15 de Septiembre que presidió Verdusco, elegido
la devoción mensual en el mismo día, e igualmente se mandaba solemnizar el aniversario del 16 de Septiembre.
provisionalmente para este acto, y a la que concurrieron los mismos
que a la anterior, se procedió al importante nombramiento de ge-
Comparando las ideas contenidas en este documento, con el pro- neralísimo, depositario del poder ejecutivo. No podía dudarse en
yecto de constitución primitivamente formado por Rayón, se echa quién había de recaer, pues habiendo votado casi exclusivamente los
desde luego de ver el influjo que sobre los espíritus habían ejercido oficiales de las diversas brigadas del ejército de Morelos, y debiendo
las deliberaciones de las cortes de Cádiz y la constitución hecha por hacerse la elección por un congreso compuesto en totalidad de dipu-
éstas, cuya lectura se había generalizado, en el intervalo de tiempo tados nombrados por el mismo Morelos o bajo su influjo, claro era
corrido entre las fechas de uno y otro escrito. Por otra parte, los que sus sufragios no podían ser en favor de ningún otro, tanto más,
comunistas y socialistas de nuestros días, a cuyos sistemas propen- que habiendo de limitarse precisamente a votar por alguno de los
día bastante Morelos, reconocerán en algunos de los puntos que cuatro capitanes generales que había, de los cuales Rayón se hallaba
recomendaba al congreso, plenamente sus principios, de los cuales perseguido, Verdusco y Liceaga sin crédito ni reputación, necesi-
veremos más adelante alguna más explícita aplicación. tados del apoyo de Morelos, no podían entrar en competencia con
él, por quien se habían declarado también los partidarios ocultos
D. Carlos Bustamante había remitido a Morelos desde Oajaca,
de la revolución en Méjico, Puebla y Valladolid. Morelos fue pues
un discurso para que lo leyese en la apertura del congreso. El au-
tor, en el estilo fogoso que solía usar, describe el principio y curso 88
No habría hecho mención de este discurso, si el mismo Bustamante no lo hubie-
de la revolución, invoca los manes de Moctezuma, Quautemotzin, se publicado en el tomo 2º, fol. 387 del Cuadro histórico, con el título de “Razona-
Jicotencatl, y Calzonci, considerando la instalación del congreso miento del general Morelos, en la apertura del congreso de Chilpancingo, hallado
en Chilpancingo en Septiembre de 1813, como la reparación de entre los documentos de la causa del general D. Ignacio Rayón.” Bustamante
presenta este documento, como un hallazgo de cosa desconocida para él, estando
los agravios hechos a los mejicanos en 1521, y concluye con estas
escrito de su letra, y atribuye el que Morelos no llegase a leerlo, a los sucesos ocu-
palabras: “Vamos, señor, a restablecer el imperio mejicano, mejo- rridos en la sesión del 15, siendo así que cuando correspondía haber hecho uso
rando el gobierno: vamos a preparar el asiento que debe ocupar nuestro de él, era en la del 14: pero este escritor confunde lo sucedido en las tres sesiones,
desgraciado príncipe Fernando VII, recobrado que sea del cautiverio en como si todo hubiera sido en una sola; error que es bien de extrañar, pues aunque
que gime: vamos a ser espectáculo de las naciones cultas que nos no estuvo presente a la apertura del congreso, tuvo a la vista las actas, que son las
mismas de que yo he sacado todo lo dicho, relativamente a estas ocurrencias. Nota
de Lucas Alamán.
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nombrado con unanimidad, pero como si todo esto no estuviese tiérrez de Lara, que fue destituido del mando por Toledo, apoyado
preparado de antemano, en el acto de prevenirle el congreso, pues por los aventureros de los Estados-Unidos. 2ª Que por su muerte,
estaba presente, que prestase el juramento correspondiente, rehusó había de recaer el mando en el militar a quien correspondiese por
admitir el cargo, porque lo creía superior a sus fuerzas y capacidad, su graduación, mientras se procediese a nueva elección. 3ª Que no
y pidió se le admitiese la dimisión que de él hacía. El presidente se le habían de negar por el congreso los auxilios de dinero y gente
Verdusco le contestó, que siendo esta resistencia efecto sólo de su que necesitase, sin que hubiese clases privilegiadas para excusarse
humildad, más no de su ineptitud para el desempeño del empleo, del servicio, y 4ª Que aunque acaeciese la muerte del generalísimo,
le pedía lo aceptase para satisfacer el deseo unánime de los pueblos; se había de mantener la unidad del ejército y de los habitantes, reco-
pero habiendo dicho entonces el diputado Quintana, que el con- nociendo a las autoridades establecidas. Con estas condiciones entró
greso no podía resolver en lo pronto si admitía o no la renuncia, en posesión del mando, prestando juramento de “defender a costa
siendo preciso algún tiempo para deliberar sobre ella, con lo que se de su sangre la religión católica; la pureza de María Santísima; los
conformaron los demás vocales; los militares que llenaban la iglesia, derechos de la nación americana, y desempeñar lo mejor que pudie-
exigieron en nombre del pueblo, llevando la voz por todos el Dr. Ve- se el empleo que la nación se había servido conferirle”. Juró igual-
lasco, que sin más demora se obligase a Morelos a admitir el empleo, mente Rosains como secretario del poder ejecutivo, cumplir todo
para el cual había sido llamado por la voz del pueblo y del ejército. lo concerniente a su destino, y en seguida propuso el generalísimo
Entablóse con esto un altercado entre el congreso y los concurren- a toda la concurrencia, que para el mayor acierto, lo acompañasen
tes, insistiendo aquel en que era indispensable que se le diese tiempo a dar las gracias al Ser Supremo, como se hizo, con un solemne Te
para deliberar, y éstos en negárselo, por ser inútil toda discusión en Deum, concluyéndose el acto con los mayores aplausos de los asis-
asunto tan claro: más por último convinieron en que el congreso tentes a él.89
se retirase por el corto tiempo de dos horas, para decidir sobre tan
De esta manera recayó el poder supremo en Morelos, fuese
importante materia. Hízolo así, y Morelos también se retiró a la
por resultado de sus amaños, o resistiéndolo sinceramente como
sacristía de la iglesia, y al cabo del término concedido, el congreso
pretendió en su causa: de uno u otro modo, nada podía ser más
se presentó con un decreto, en que exponiendo todo lo ocurrido,
conveniente para la revolución en el estado que tenía, y éste era el
decía que había tenido mil motivos de regocijo en sus debates con el
único medio de hacerla progresar; pero desde el momento que esta
pueblo, a cuyas aclaraciones había cedido, y en consecuencia declaró
elección se verificó, el congreso venía a ser del todo inútil, y por la
no admisible la renuncia, y que en uso de sus facultades soberanas,
naturaleza de las cosas, no sólo no podía ser de provecho alguno,
compelía a Morelos a la pronta admisión del empleo, reconociendo
sino que siendo un poder de suyo rival al de Morelos, debía venir
en él al primer jefe militar en quien depositaba el ramo ejecutivo de
a ser enemigo de éste y por lo mismo perjudicial. Morelos, sin em-
la administración pública, reservándose el mismo congreso dictar el
bargo de estar bien persuadido, como lo dijo a Rayón en una de sus
tratamiento que había de dársele. Así quedó vencido desde el primer
cartas, de que lo que convenía era que mandase uno sólo, hizo su
día el poder legislativo ante la fuerza militar. ¡Triste presagio de la
autoridad dependiente de la del congreso, y dejó a éste además del
suerte que aguardaba a los congresos venideros!
poder legislativo el judicial, mientras se establecía la corporación
Morelos manifestó entonces que, obligado por las demostra- que debía ejercerlo. Esta primera prueba del sistema representativo,
ciones públicas y respetando la autoridad del congreso, admitía del que apenas había más nociones que las tomadas de los papeles
el nombramiento, con las cuatro condiciones siguientes: 1ª. Que de las cortes de Cádiz, por cuyo ejemplo los Guadalupes de Méji-
cuando viniesen tropas auxiliares de otra potencia, no se habían de
acercar al lugar de la residencia del congreso; lo que probablemente 89
Acta de la sesión del día 15, que se halla original en la causa de Rayón. Busta-
procedía del temor de que se repitiese lo sucedido en Béjar con Gu- mante, Cuadro histór., tom. 2º, fol. 385; pero este último está lleno de errores y
equivocaciones. Nota de Lucas Alamán.
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nombrado con unanimidad, pero como si todo esto no estuviese tiérrez de Lara, que fue destituido del mando por Toledo, apoyado
preparado de antemano, en el acto de prevenirle el congreso, pues por los aventureros de los Estados-Unidos. 2ª Que por su muerte,
estaba presente, que prestase el juramento correspondiente, rehusó había de recaer el mando en el militar a quien correspondiese por
admitir el cargo, porque lo creía superior a sus fuerzas y capacidad, su graduación, mientras se procediese a nueva elección. 3ª Que no
y pidió se le admitiese la dimisión que de él hacía. El presidente se le habían de negar por el congreso los auxilios de dinero y gente
Verdusco le contestó, que siendo esta resistencia efecto sólo de su que necesitase, sin que hubiese clases privilegiadas para excusarse
humildad, más no de su ineptitud para el desempeño del empleo, del servicio, y 4ª Que aunque acaeciese la muerte del generalísimo,
le pedía lo aceptase para satisfacer el deseo unánime de los pueblos; se había de mantener la unidad del ejército y de los habitantes, reco-
pero habiendo dicho entonces el diputado Quintana, que el con- nociendo a las autoridades establecidas. Con estas condiciones entró
greso no podía resolver en lo pronto si admitía o no la renuncia, en posesión del mando, prestando juramento de “defender a costa
siendo preciso algún tiempo para deliberar sobre ella, con lo que se de su sangre la religión católica; la pureza de María Santísima; los
conformaron los demás vocales; los militares que llenaban la iglesia, derechos de la nación americana, y desempeñar lo mejor que pudie-
exigieron en nombre del pueblo, llevando la voz por todos el Dr. Ve- se el empleo que la nación se había servido conferirle”. Juró igual-
lasco, que sin más demora se obligase a Morelos a admitir el empleo, mente Rosains como secretario del poder ejecutivo, cumplir todo
para el cual había sido llamado por la voz del pueblo y del ejército. lo concerniente a su destino, y en seguida propuso el generalísimo
Entablóse con esto un altercado entre el congreso y los concurren- a toda la concurrencia, que para el mayor acierto, lo acompañasen
tes, insistiendo aquel en que era indispensable que se le diese tiempo a dar las gracias al Ser Supremo, como se hizo, con un solemne Te
para deliberar, y éstos en negárselo, por ser inútil toda discusión en Deum, concluyéndose el acto con los mayores aplausos de los asis-
asunto tan claro: más por último convinieron en que el congreso tentes a él.89
se retirase por el corto tiempo de dos horas, para decidir sobre tan
De esta manera recayó el poder supremo en Morelos, fuese
importante materia. Hízolo así, y Morelos también se retiró a la
por resultado de sus amaños, o resistiéndolo sinceramente como
sacristía de la iglesia, y al cabo del término concedido, el congreso
pretendió en su causa: de uno u otro modo, nada podía ser más
se presentó con un decreto, en que exponiendo todo lo ocurrido,
conveniente para la revolución en el estado que tenía, y éste era el
decía que había tenido mil motivos de regocijo en sus debates con el
único medio de hacerla progresar; pero desde el momento que esta
pueblo, a cuyas aclaraciones había cedido, y en consecuencia declaró
elección se verificó, el congreso venía a ser del todo inútil, y por la
no admisible la renuncia, y que en uso de sus facultades soberanas,
naturaleza de las cosas, no sólo no podía ser de provecho alguno,
compelía a Morelos a la pronta admisión del empleo, reconociendo
sino que siendo un poder de suyo rival al de Morelos, debía venir
en él al primer jefe militar en quien depositaba el ramo ejecutivo de
a ser enemigo de éste y por lo mismo perjudicial. Morelos, sin em-
la administración pública, reservándose el mismo congreso dictar el
bargo de estar bien persuadido, como lo dijo a Rayón en una de sus
tratamiento que había de dársele. Así quedó vencido desde el primer
cartas, de que lo que convenía era que mandase uno sólo, hizo su
día el poder legislativo ante la fuerza militar. ¡Triste presagio de la
autoridad dependiente de la del congreso, y dejó a éste además del
suerte que aguardaba a los congresos venideros!
poder legislativo el judicial, mientras se establecía la corporación
Morelos manifestó entonces que, obligado por las demostra- que debía ejercerlo. Esta primera prueba del sistema representativo,
ciones públicas y respetando la autoridad del congreso, admitía del que apenas había más nociones que las tomadas de los papeles
el nombramiento, con las cuatro condiciones siguientes: 1ª. Que de las cortes de Cádiz, por cuyo ejemplo los Guadalupes de Méji-
cuando viniesen tropas auxiliares de otra potencia, no se habían de
acercar al lugar de la residencia del congreso; lo que probablemente 89
Acta de la sesión del día 15, que se halla original en la causa de Rayón. Busta-
procedía del temor de que se repitiese lo sucedido en Béjar con Gu- mante, Cuadro histór., tom. 2º, fol. 385; pero este último está lleno de errores y
equivocaciones. Nota de Lucas Alamán.
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co promovieron la instalación del congreso, fue muy poco feliz, y El número de diputados que formaban el congreso era muy
como sucede siempre que se intenta en el orden político alguna cosa escaso, pues Murguía, apenas se verificó la instalación, se volvió
prematura, no sólo no produjo ningún buen resultado, sino que es- a Oajaca, viniendo a reemplazarlo el presbítero D. Manuel Sabino
tableciendo funestos antecedentes, además de los perniciosos ejem- Crespo, elegido en aquella ciudad en segundo lugar, habiéndolo
plos que ya habían dado las cortes de Cádiz, ha contribuido muy sido en tercero D. Carlos Bustamante. Éste, aunque nombrado por
poderosamente a impedir en tiempos posteriores, el poder plantar Morelos suplente por Méjico, no se presentó en Chilpancingo hasta
con provecho ese mismo sistema. El congreso, según lo dispuesto fines de Octubre, habiéndose detenido en Oajaca, por no haberle
por Morelos en su reglamento, tomó el tratamiento de “majestad”, franqueado el comandante Rocha la numerosa escolta que le pe-
a imitación de las cortes de España: sus miembros el de “excelencia”, día, y que creía correspondiente a su dignidad de diputado y a su
con una asignación de seis mil pesos anuales. Fue nombrado presi- empleo de inspector de caballería, sobre lo que tuvieron acaloradas
dente el diputado de Oajaca Murguía, y vice el suplente por Puebla contestaciones,94 y Cos tampoco había llegado todavía, a desempe-
Quintana:90 la elección de secretarios se hizo en individuos de fuera ñar en el congreso su encargo de representar a Zacatecas. Rayón
del congreso, y fueron nombrados D. Cornelio Ortiz de Zárate y llegó a la hacienda de Chichihualco de los Bravos, el 30 de Octubre,
D. Carlos Enríquez del Castillo. Se acordó que las sesiones fuesen y dio aviso por medio del coronel Sevilla y otros dos oficiales: salió a
públicas, convocando a ellas a son de campana en la parroquia de su encuentro el intendente de ejército D. Antonio Sesma con un tro-
Chilpancingo, a las ocho de la mañana en verano y a las nueve en zo de caballería, y su entrada en Chilpancingo se verificó por entre
invierno, y que todo ciudadano tuviese libertad de presentar sus arcos de triunfo, estando formada la tropa para hacerle honor. Con-
ideas al congreso, “in scriptis”, por medio de los secretarios.91 ducido al alojamiento que se le tenía preparado, lo obsequiaron en él
Quintana, Herrera, el Dr. Velasco y otros de los sujetos principales,
A Morelos, se le decretó el tratamiento de “alteza”, que aunque
y el día 4 de Noviembre, prestando el juramento correspondiente,
no quiso admitir, tomando por modestia el título de “siervo de la
tomó asiento en el congreso.95 El día anterior llegó a Chilpancingo
nación”, se le dio sin embargo desde entonces: además de Rosains,
Morelos, que había marchado a recorrer los puntos militares de la
nombró por secretario al Lic. D. José Sotero Castañeda, haciéndose
orilla del río, y Rayón que salió a recibirlo, lo acompañó hasta su
saber por bando todas estas disposiciones. En uso de sus facultades
habitación y allí tuvieron una conferencia, en la que, si se ha de dar
como generalísimo, declaró que los tres vocales de la antigua junta
crédito a Rosains, Rayón se condujo con bajeza y humillación.
quedaban retirados del mando, con honores de capitanes generales
sin sueldo, pues lo disfrutaban como miembros del congreso,92 y Ocupábase a la sazón el congreso del primer punto que Morelos
nombró a Muñiz comandante general de las provincias de Gua- había recomendado en sus apuntes, que era la declaración de inde-
najuato y Michoacán, y de la parte inmediata de las contiguas, pendencia. El 6 de Noviembre se presentó y aprobó el proyecto de
previniéndole a Rayón lo hiciese reconocer en ellas.93 decreto, pero habiendo expuesto Rayón los inconvenientes que en
su concepto tenía la inmediata publicación de este acuerdo, se resol-
90
Morelos en su causa dice, que fue nombrado por Yucatán, y padece otras equi- vió suspenderla, hasta que el orden de los sucesos y una discusión
vocaciones respecto a los individuos del congreso: se ha seguido aquí lo que consta más profunda y detenida, ilustraran al congreso sobre materia tan
en las actas. Nota de Lucas Alamán. ardua e importante. Sin embargo, viendo Rayón que la acta corría
91
Acta de la sesión de 25 de Octubre, firmada por Quintana como vice-presiden- ya impresa, creyó de su deber dirigir al congreso una exposición por
te. Entonces sólo se firmaba Quintana, sin la adición de Roo, y el carácter de su
escrito, manifestando con extensión las razones en que fundaba su
escritura era muy diverso del que después ha usado. Nota de Lucas Alamán.
92
Oficio de Morelos a Rayón, de 18 de Septiembre: por otro de la misma fecha,
le comunicó Morelos su nombramiento de generalísimo, cuyo empleo le ofreció. 94
Estas contestaciones se han copiado en la biografía de Bustamante, citada en
Nota de Lucas Alamán. otros lugares de esta obra. Nota de Lucas Alamán.
93
Id. id. de 19 de id., todo de mano de Morelos. Nota de Lucas Alamán. 95
Pormenores sacados del Diario del secretario de Rayón. Nota de Lucas Alamán.
216 217
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co promovieron la instalación del congreso, fue muy poco feliz, y El número de diputados que formaban el congreso era muy
como sucede siempre que se intenta en el orden político alguna cosa escaso, pues Murguía, apenas se verificó la instalación, se volvió
prematura, no sólo no produjo ningún buen resultado, sino que es- a Oajaca, viniendo a reemplazarlo el presbítero D. Manuel Sabino
tableciendo funestos antecedentes, además de los perniciosos ejem- Crespo, elegido en aquella ciudad en segundo lugar, habiéndolo
plos que ya habían dado las cortes de Cádiz, ha contribuido muy sido en tercero D. Carlos Bustamante. Éste, aunque nombrado por
poderosamente a impedir en tiempos posteriores, el poder plantar Morelos suplente por Méjico, no se presentó en Chilpancingo hasta
con provecho ese mismo sistema. El congreso, según lo dispuesto fines de Octubre, habiéndose detenido en Oajaca, por no haberle
por Morelos en su reglamento, tomó el tratamiento de “majestad”, franqueado el comandante Rocha la numerosa escolta que le pe-
a imitación de las cortes de España: sus miembros el de “excelencia”, día, y que creía correspondiente a su dignidad de diputado y a su
con una asignación de seis mil pesos anuales. Fue nombrado presi- empleo de inspector de caballería, sobre lo que tuvieron acaloradas
dente el diputado de Oajaca Murguía, y vice el suplente por Puebla contestaciones,94 y Cos tampoco había llegado todavía, a desempe-
Quintana:90 la elección de secretarios se hizo en individuos de fuera ñar en el congreso su encargo de representar a Zacatecas. Rayón
del congreso, y fueron nombrados D. Cornelio Ortiz de Zárate y llegó a la hacienda de Chichihualco de los Bravos, el 30 de Octubre,
D. Carlos Enríquez del Castillo. Se acordó que las sesiones fuesen y dio aviso por medio del coronel Sevilla y otros dos oficiales: salió a
públicas, convocando a ellas a son de campana en la parroquia de su encuentro el intendente de ejército D. Antonio Sesma con un tro-
Chilpancingo, a las ocho de la mañana en verano y a las nueve en zo de caballería, y su entrada en Chilpancingo se verificó por entre
invierno, y que todo ciudadano tuviese libertad de presentar sus arcos de triunfo, estando formada la tropa para hacerle honor. Con-
ideas al congreso, “in scriptis”, por medio de los secretarios.91 ducido al alojamiento que se le tenía preparado, lo obsequiaron en él
Quintana, Herrera, el Dr. Velasco y otros de los sujetos principales,
A Morelos, se le decretó el tratamiento de “alteza”, que aunque
y el día 4 de Noviembre, prestando el juramento correspondiente,
no quiso admitir, tomando por modestia el título de “siervo de la
tomó asiento en el congreso.95 El día anterior llegó a Chilpancingo
nación”, se le dio sin embargo desde entonces: además de Rosains,
Morelos, que había marchado a recorrer los puntos militares de la
nombró por secretario al Lic. D. José Sotero Castañeda, haciéndose
orilla del río, y Rayón que salió a recibirlo, lo acompañó hasta su
saber por bando todas estas disposiciones. En uso de sus facultades
habitación y allí tuvieron una conferencia, en la que, si se ha de dar
como generalísimo, declaró que los tres vocales de la antigua junta
crédito a Rosains, Rayón se condujo con bajeza y humillación.
quedaban retirados del mando, con honores de capitanes generales
sin sueldo, pues lo disfrutaban como miembros del congreso,92 y Ocupábase a la sazón el congreso del primer punto que Morelos
nombró a Muñiz comandante general de las provincias de Gua- había recomendado en sus apuntes, que era la declaración de inde-
najuato y Michoacán, y de la parte inmediata de las contiguas, pendencia. El 6 de Noviembre se presentó y aprobó el proyecto de
previniéndole a Rayón lo hiciese reconocer en ellas.93 decreto, pero habiendo expuesto Rayón los inconvenientes que en
su concepto tenía la inmediata publicación de este acuerdo, se resol-
90
Morelos en su causa dice, que fue nombrado por Yucatán, y padece otras equi- vió suspenderla, hasta que el orden de los sucesos y una discusión
vocaciones respecto a los individuos del congreso: se ha seguido aquí lo que consta más profunda y detenida, ilustraran al congreso sobre materia tan
en las actas. Nota de Lucas Alamán. ardua e importante. Sin embargo, viendo Rayón que la acta corría
91
Acta de la sesión de 25 de Octubre, firmada por Quintana como vice-presiden- ya impresa, creyó de su deber dirigir al congreso una exposición por
te. Entonces sólo se firmaba Quintana, sin la adición de Roo, y el carácter de su
escrito, manifestando con extensión las razones en que fundaba su
escritura era muy diverso del que después ha usado. Nota de Lucas Alamán.
92
Oficio de Morelos a Rayón, de 18 de Septiembre: por otro de la misma fecha,
le comunicó Morelos su nombramiento de generalísimo, cuyo empleo le ofreció. 94
Estas contestaciones se han copiado en la biografía de Bustamante, citada en
Nota de Lucas Alamán. otros lugares de esta obra. Nota de Lucas Alamán.
93
Id. id. de 19 de id., todo de mano de Morelos. Nota de Lucas Alamán. 95
Pormenores sacados del Diario del secretario de Rayón. Nota de Lucas Alamán.
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opinión. En ella recordó toda la serie de los acontecimientos desde entre nosotros sucedió en la invasión del ejército norte-americano en
el principio de la revolución, tratando de probar que la declaración 1847. El transcurso del tiempo ha puesto sobradamente de manifies-
de la independencia era inútil, porque estando en posesión de ella, to cuán fundados eran los temores de Rayón, como ha comenzado
era más conveniente consolidarla bajo el nombre de Fernando VII, ya a experimentarse entre nosotros y todavía más en Guatemala, y
que para nada embarazaba para el intento, siendo además peligroso por desgracia irán siendo más y más palpables estos males tanto más,
suprimirlo, tanto por estar el pueblo acostumbrado a venerarlo, que con admiración se ve a algunos escritores públicos, empeñados
cuanto por las pretensiones que se suscitarían, especialmente por la en acelerar este momento desgraciado.
clase de los indios, que unidos hasta entonces con las demás clases
No obstante la posición de Rayón, el congreso decretó la decla-
de habitantes, bajo el concepto de que sólo se trataba de reformar
ración de la independencia, que el diputado D. Carlos Bustamante
el poder arbitrario, sin substraerse a la obediencia del rey, removido
redactó en estos términos.97 “El congreso de Anáhuac, legítima-
el respeto de este nombre y aleccionados por la actual lucha, harían
mente instalado en la ciudad de Chilpancingo de la América Septen-
esfuerzos para restituir sus antiguas monarquías y gobiernos, como
trional por las provincias de ella, declara solemnemente a presencia
lo había solicitado Tlaxcala en la representación dirigida a Morelos
del Señor Dios, árbitro moderador de los imperios y autor de la
en el año anterior, de que en su lugar hemos hecho mención.96
sociedad, que los da y los quita según los designios inescrutables de
Mucho honor hace a la penetración de Rayón, que desde enton- su providencia, que por las presentes circunstancias de la Europa,
ces previese este punto esencial de la dificultad que envuelve en sí la ha recobrado el ejercicio de su soberanía usurpado; que en tal con-
independencia, bien que sin acertar a proponer el remedio, pues de cepto, queda rota para siempre jamás y disuelta la dependencia del
ninguna manera lo era la dilación que pretendía, ni había ni puede trono español: que es árbitro para establecer las leyes que le conven-
haber otro que el que más tarde previno la prudencia de Iturbide, gan, para el mejor arreglo y felicidad interior: para hacer la guerra y
aunque en la ejecución, él mismo desbarató su propia obra. En países paz y establecer alianzas con los monarcas y repúblicas del antiguo
que carecen de homogeneidad en la masa de su población, y que por continente, no menos que para celebrar concordatos con el Sumo
esto, más bien que una nación, son una reunión de naciones de dife- Pontífice romano, para el régimen de la iglesia católica, apostólica,
rente origen y que pretenden tener diversos derechos, si esta diversi- romana, y mandar embajadores y cónsules: que no profesa ni reco-
dad no se funda sólo en las leyes, sino que procede de la naturaleza; noce otra religión, más que la católica, ni permitirá ni tolerará el uso
las varias castas abandonadas a sus esfuerzos, no habiendo una de público ni secreto de otra alguna: que protegerá con todo su poder
ellas que domine legalmente como en los Estados-Unidos, más tarde y velará sobre la pureza de la fe y de sus dogmas y conservación de
o más temprano acaban por chocar entre sí, si un poder superior a los cuerpos regulares. Declara por reo de alta traición a todo el que
todas, sostenido por un prestigio por todas igualmente reconocido, se oponga directa o indirectamente a su independencia, ya prote-
no conserva entre ellas el equilibrio, protegiéndolas sin distinción y giendo a los europeos opresores, de obra, palabra, o por escrito; ya
sin oprimir a ninguna. De otra manera, los elementos de discordia negándose a contribuir con los gastos, subsidios y pensiones para
se manifiestan con cualquiera ocasión, y a veces en los momentos en continuar la guerra, hasta que su independencia sea reconocida por
que la unión sería más necesaria, como cuando se trata de repeler una las naciones extranjeras: reservándose el congreso presentar a ellas,
agresión extranjera, pues entonces el invasor fomenta en su provecho por medio de una nota ministerial, que circulará por todos los
estas rivalidades, haciendo imposible un esfuerzo nacional, como gabinetes, el manifiesto de sus quejas y justicia de esta resolución,
reconocida ya por la Europa misma. Dado en el palacio nacional de
96
Esta exposición de Rayón, fue publicada por Juan Martiñena, en su cuaderno
“Verdadero origen” &c, documento núm. 7, fol. 2 de los documentos. Hállase ori- 97
Así lo dice él mismo en el tomo 2º del Cuad. hist., en donde copia esta acta,
ginal en la causa de Rayón, en el cuaderno citado, que es de donde Juan Martiñena que publicó también Juan Martiñena, fol. 4, doc. núm, 21. Notándose algunas
la sacó y con el cual la he confrontado. De la representación de Tlaxcala, se habló variantes entre una y otra copia, he seguido la de Juan Martiñena, que está sacada
en el fol. 214 de este tomo. Nota de Lucas Alamán. con mayor exactitud del original. Nota de Lucas Alamán.
218 219
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opinión. En ella recordó toda la serie de los acontecimientos desde entre nosotros sucedió en la invasión del ejército norte-americano en
el principio de la revolución, tratando de probar que la declaración 1847. El transcurso del tiempo ha puesto sobradamente de manifies-
de la independencia era inútil, porque estando en posesión de ella, to cuán fundados eran los temores de Rayón, como ha comenzado
era más conveniente consolidarla bajo el nombre de Fernando VII, ya a experimentarse entre nosotros y todavía más en Guatemala, y
que para nada embarazaba para el intento, siendo además peligroso por desgracia irán siendo más y más palpables estos males tanto más,
suprimirlo, tanto por estar el pueblo acostumbrado a venerarlo, que con admiración se ve a algunos escritores públicos, empeñados
cuanto por las pretensiones que se suscitarían, especialmente por la en acelerar este momento desgraciado.
clase de los indios, que unidos hasta entonces con las demás clases
No obstante la posición de Rayón, el congreso decretó la decla-
de habitantes, bajo el concepto de que sólo se trataba de reformar
ración de la independencia, que el diputado D. Carlos Bustamante
el poder arbitrario, sin substraerse a la obediencia del rey, removido
redactó en estos términos.97 “El congreso de Anáhuac, legítima-
el respeto de este nombre y aleccionados por la actual lucha, harían
mente instalado en la ciudad de Chilpancingo de la América Septen-
esfuerzos para restituir sus antiguas monarquías y gobiernos, como
trional por las provincias de ella, declara solemnemente a presencia
lo había solicitado Tlaxcala en la representación dirigida a Morelos
del Señor Dios, árbitro moderador de los imperios y autor de la
en el año anterior, de que en su lugar hemos hecho mención.96
sociedad, que los da y los quita según los designios inescrutables de
Mucho honor hace a la penetración de Rayón, que desde enton- su providencia, que por las presentes circunstancias de la Europa,
ces previese este punto esencial de la dificultad que envuelve en sí la ha recobrado el ejercicio de su soberanía usurpado; que en tal con-
independencia, bien que sin acertar a proponer el remedio, pues de cepto, queda rota para siempre jamás y disuelta la dependencia del
ninguna manera lo era la dilación que pretendía, ni había ni puede trono español: que es árbitro para establecer las leyes que le conven-
haber otro que el que más tarde previno la prudencia de Iturbide, gan, para el mejor arreglo y felicidad interior: para hacer la guerra y
aunque en la ejecución, él mismo desbarató su propia obra. En países paz y establecer alianzas con los monarcas y repúblicas del antiguo
que carecen de homogeneidad en la masa de su población, y que por continente, no menos que para celebrar concordatos con el Sumo
esto, más bien que una nación, son una reunión de naciones de dife- Pontífice romano, para el régimen de la iglesia católica, apostólica,
rente origen y que pretenden tener diversos derechos, si esta diversi- romana, y mandar embajadores y cónsules: que no profesa ni reco-
dad no se funda sólo en las leyes, sino que procede de la naturaleza; noce otra religión, más que la católica, ni permitirá ni tolerará el uso
las varias castas abandonadas a sus esfuerzos, no habiendo una de público ni secreto de otra alguna: que protegerá con todo su poder
ellas que domine legalmente como en los Estados-Unidos, más tarde y velará sobre la pureza de la fe y de sus dogmas y conservación de
o más temprano acaban por chocar entre sí, si un poder superior a los cuerpos regulares. Declara por reo de alta traición a todo el que
todas, sostenido por un prestigio por todas igualmente reconocido, se oponga directa o indirectamente a su independencia, ya prote-
no conserva entre ellas el equilibrio, protegiéndolas sin distinción y giendo a los europeos opresores, de obra, palabra, o por escrito; ya
sin oprimir a ninguna. De otra manera, los elementos de discordia negándose a contribuir con los gastos, subsidios y pensiones para
se manifiestan con cualquiera ocasión, y a veces en los momentos en continuar la guerra, hasta que su independencia sea reconocida por
que la unión sería más necesaria, como cuando se trata de repeler una las naciones extranjeras: reservándose el congreso presentar a ellas,
agresión extranjera, pues entonces el invasor fomenta en su provecho por medio de una nota ministerial, que circulará por todos los
estas rivalidades, haciendo imposible un esfuerzo nacional, como gabinetes, el manifiesto de sus quejas y justicia de esta resolución,
reconocida ya por la Europa misma. Dado en el palacio nacional de
96
Esta exposición de Rayón, fue publicada por Juan Martiñena, en su cuaderno
“Verdadero origen” &c, documento núm. 7, fol. 2 de los documentos. Hállase ori- 97
Así lo dice él mismo en el tomo 2º del Cuad. hist., en donde copia esta acta,
ginal en la causa de Rayón, en el cuaderno citado, que es de donde Juan Martiñena que publicó también Juan Martiñena, fol. 4, doc. núm, 21. Notándose algunas
la sacó y con el cual la he confrontado. De la representación de Tlaxcala, se habló variantes entre una y otra copia, he seguido la de Juan Martiñena, que está sacada
en el fol. 214 de este tomo. Nota de Lucas Alamán. con mayor exactitud del original. Nota de Lucas Alamán.
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Chilpancingo, a seis días del mes de Noviembre de 1813.– Licen- quitar toda ocasión de riñas y escándalos, no sólo prohibió los juegos que excediesen de una mera diversión, sino
Lic. José M anuel de Herrer a.– Lic. Carlos M aría de Bustaman- lo que debiese a otro americano, mas no a los europeos, entendiéndose esto hasta aquella fecha, y en virtud de
te.– Dr. José Sixto Verdusco.– José María Liceaga.– Lic. Cornelio
que debiéndose confiscar todos los bienes de éstos, consistiendo una parte para de ellos en deudas, éstas las
Ortiz de Zárate, secretario”. perdonaba la nación que era la que debía cobrarlas, en beneficio de los americanos, más en lo sucesivo debían
pagarse puntualmente las que se contrajeran, aun cuando fuese con europeos no indultados. El estanco de colores
En el mismo día se decretó el restablecimiento de la compañía y el de pólvora quedaron extinguidos por el mismo bando, no habiendo quedado otras rentas que la alcabala y el
de Jesús, para proporcionar a la juventud la enseñanza cristiana de tabaco en lo civil, y en lo eclesiástico los diezmos y derechos parroquiales. En esta declaración de igualdad, los
que carecía, y proveer de misioneros celosos a las Californias y pro- indios resultaron aún más perjudicados que en la de las cortes, pues no sólo quedaron obligados al pago de la
vincias de la frontera.98 alcabala, aunque muy disminuida, sino también al de los diezmos, habiéndolos declarado Morelos sujetos a éste
Morelos continuó dictando diversas providencias, como ya lo por decreto de 7 de Noviembre de 1813.
quedando los demás alistados y haciendo ejercicio los domingos y días festivos después de la misa, con las armas
4.4. “Documento histórico”100
que las autoridades pudiesen proporcionar, debiendo tener a falta de éstas cada individuo hondas y cuatro
docenas de flechas, para que armados todos pudiesen caminar con seguridad y cuidar de la de los demás, y para
Mariano Otero
98
Bustam., Cuad. hist., tom. 2º, fol. 407, en donde dice que el restablecimiento de
la compañía, se hizo a pedimento de Morelos, excitado por el mismo Bustamante, Bajo este rubro publicamos un manifiesto hasta ahora no conocido,
y también hace mención en la exposición que intentó dirigir desde Zacatlán en 16 en el que el padre de la libertad y de la independencia de México, el
de Julio de 1814 al arzobispo de Baltimore, la que está en la causa de Rayón. Nota inmortal Hidalgo, dejó consignadas la defensa de su santa causa, y
de Lucas Alamán.
el plan político de aquella revolución memorable a la que hoy debe-
99
Este bando, publicado en Auchitlán en 23 de Marzo, por el subdelegado D.
Miguel Antonio de Quesada, se halla en el archivo general, en el legajo núm. 85, 100
Obras del Sr. Lic. D. Mariano Otero, las publica su hijo Ignacio Otero, México,
titulado: Bandos &c. del gobierno insurgente. Nota de Lucas Alamán. Tipografía de Nabor Chávez, 1859, tomo I, pp. 107-113.
220 221
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Chilpancingo, a seis días del mes de Noviembre de 1813.– Licen- quitar toda ocasión de riñas y escándalos, no sólo prohibió los juegos que excediesen de una mera diversión, sino
Lic. José M anuel de Herrer a.– Lic. Carlos M aría de Bustaman- lo que debiese a otro americano, mas no a los europeos, entendiéndose esto hasta aquella fecha, y en virtud de
te.– Dr. José Sixto Verdusco.– José María Liceaga.– Lic. Cornelio
que debiéndose confiscar todos los bienes de éstos, consistiendo una parte para de ellos en deudas, éstas las
Ortiz de Zárate, secretario”. perdonaba la nación que era la que debía cobrarlas, en beneficio de los americanos, más en lo sucesivo debían
pagarse puntualmente las que se contrajeran, aun cuando fuese con europeos no indultados. El estanco de colores
En el mismo día se decretó el restablecimiento de la compañía y el de pólvora quedaron extinguidos por el mismo bando, no habiendo quedado otras rentas que la alcabala y el
de Jesús, para proporcionar a la juventud la enseñanza cristiana de tabaco en lo civil, y en lo eclesiástico los diezmos y derechos parroquiales. En esta declaración de igualdad, los
que carecía, y proveer de misioneros celosos a las Californias y pro- indios resultaron aún más perjudicados que en la de las cortes, pues no sólo quedaron obligados al pago de la
vincias de la frontera.98 alcabala, aunque muy disminuida, sino también al de los diezmos, habiéndolos declarado Morelos sujetos a éste
Morelos continuó dictando diversas providencias, como ya lo por decreto de 7 de Noviembre de 1813.
quedando los demás alistados y haciendo ejercicio los domingos y días festivos después de la misa, con las armas
4.4. “Documento histórico”100
que las autoridades pudiesen proporcionar, debiendo tener a falta de éstas cada individuo hondas y cuatro
docenas de flechas, para que armados todos pudiesen caminar con seguridad y cuidar de la de los demás, y para
Mariano Otero
98
Bustam., Cuad. hist., tom. 2º, fol. 407, en donde dice que el restablecimiento de
la compañía, se hizo a pedimento de Morelos, excitado por el mismo Bustamante, Bajo este rubro publicamos un manifiesto hasta ahora no conocido,
y también hace mención en la exposición que intentó dirigir desde Zacatlán en 16 en el que el padre de la libertad y de la independencia de México, el
de Julio de 1814 al arzobispo de Baltimore, la que está en la causa de Rayón. Nota inmortal Hidalgo, dejó consignadas la defensa de su santa causa, y
de Lucas Alamán.
el plan político de aquella revolución memorable a la que hoy debe-
99
Este bando, publicado en Auchitlán en 23 de Marzo, por el subdelegado D.
Miguel Antonio de Quesada, se halla en el archivo general, en el legajo núm. 85, 100
Obras del Sr. Lic. D. Mariano Otero, las publica su hijo Ignacio Otero, México,
titulado: Bandos &c. del gobierno insurgente. Nota de Lucas Alamán. Tipografía de Nabor Chávez, 1859, tomo I, pp. 107-113.
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mos todo lo que somos. Por una fatalidad, la calumnia y el encono remitieron de Tizapán, pueblo del Departamento de Jalisco. El Sr.
que persiguieron al héroe de Dolores en su esforzada lucha, no han D. Carlos María Bustamante, infatigable cronista de México, y hasta
perdonado después su gloriosa memoria, y los mismos escritores ahora el único historiador original de nuestra revolución, lo ha in-
de quienes más justicia pudiera esperarse, han repetido ligeramente sertado ya en la segunda edición de su interesante Cuadro Histórico,
que el movimiento de 1810 no había tenido plan alguno, y que Hi- y yo tengo una verdadera satisfacción de publicarlo en El Museo,101
dalgo había concluido su heroica carrera sin manifestar el objeto de pues considero como muy importante el conocimiento de esta prueba irrecusable, de que no sólo tuvo un plan
la revolución. Admirable es sin duda, que hombres como Zavala y la memorable revolución de Dolores, sino que este plan era el más elevado y el único justo que pudiera haberse
Mora hubieran constituídose en ecos de una opinión tan absurda: concebido: la total independencia de España, y la convocación de un congreso nacional por medio del cual la nación
se diese las leyes que más le convinieran. Este plan santo, que costó la vida al hombre inmortal que lo concibiera,
la revolución que improvisadamente estalló el día 16 de Septiembre
de 1810, estaba combinada y ramificada, y esto no podía hacerse sin se realizó ya; después de once años de una lucha diaria, sangrienta y gloriosa, México venció a sus opresores y
un plan, sin mostrar a los comprometidos por qué iban a exponerlo conquistó su independencia. La historia hará justicia al anciano ilustre a quien todo esto se debe.
todo. Este objeto era la independencia, y yo sé por el ilustre mexi- El documento es el siguiente: [aquí se reproduce el “Manifiesto
cano don Epigmenio González, amigo y colaborador de Hidalgo, y del cura Hidalgo contra el edicto de la Inquisición”, documento
primera víctima de aquel movimiento generoso, que el gobierno es- incluido en el apartado 1.1.4 de la presente antología].
pañol aprehendió en su casa las proclamas y manifiestos que estaban
ya preparados para anunciar a la nación su independencia y excitarla
a que se reuniese alrededor de su glorioso pendón: el gobierno, por 4.5. México a través de los siglos102
supuesto, tuvo buen cuidado de no dejar, ni aun que se sospechase,
la existencia y el contenido de aquellos papeles que revelaban tan tre- Julio Zárate
mendas verdades y que hablaban a lo más íntimo del corazón de los
mexicanos. En su política y en sus intereses estaba ocultar todo lo Graves sucesos habían ocurrido en el Sur después de la llegada de
que pudiese dar crédito a la revolución, y así es, que atacada ésta con Morelos a Chilpancingo en los primeros días del mes de septiembre.
todo género de medios, se prohibió siempre la lectura y circulación Las desavenencias que habían dividido profundamente a los miem-
de los impresos de los independientes. La prohibición era demasiado bros de la antigua Junta de Zitácuaro, más y más encendidas desde
severa para que pudiese ser infringida, y a esto debe atribuirse la los primeros meses de 1813, tenían cuidadoso a Morelos, quien,
pérdida de tantos documentos históricos de la más alta importancia, como hemos visto en su lugar correspondiente, recomendaba, a
y entre los que desgraciadamente se contaba hasta ahora el de aquel
unos y otros la unión y la concordia. Antes de que estallaran esas
en que el jefe de la revolución hubiera mostrado su plan. Que tal
intestinas disensiones, este ilustre jefe, nombrado cuarto vocal de la
documento debía existir, era cosa indudable y con exceso demos-
Junta Suprema, había insistido en que se aumentase con un miem-
trada por la simple consideración de no podía suponerse que una
bro más el número de los que formaban el gobierno, en previsión
revolución hubiera estallado, hecho progresos y adquirido millares
quizás de la ruptura que al fin estalló entre Rayón, por una parte, y
incontables de partidarios y defensores, y de defensores ilustres,
por la otra Berdusco y Liceaga. En comunicación que dirigió a este
sin que a ninguno le hubiera ocurrido inquirir por qué y para qué
último desde el Veladero con fecha 29 de marzo insistió nuevamente
se lanzaban en tan horrible y cruenta lucha; mas quedaba todavía
en su proposición, y ese mismo día escribió a Rayón lamentando la
por averiguar qué era lo que se había proclamado, y este gran vacío
anarquía en que estaba a punto de caer el gobierno de la revolución.
histórico, sobre el que debió haber más de un documento, es el que
ahora se ha llenado con el feliz hallazgo del manifiesto publicado, 101
Tomo 4º.
y cuyo ejemplar auténtico debo al favor de mi distinguido amigo e 102
Zárate, Julio, “La Guerra de Independencia”, en Riva Palacio, Vicente (dir.),
ilustrado paisano el Sr. Lic. D. Jesús López Portillo, a quien se lo México a través de los Siglos, México, Ballescá y Cía., Editores, 1884-1889, tomo
III, pp. 404-411.
222 223
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mos todo lo que somos. Por una fatalidad, la calumnia y el encono remitieron de Tizapán, pueblo del Departamento de Jalisco. El Sr.
que persiguieron al héroe de Dolores en su esforzada lucha, no han D. Carlos María Bustamante, infatigable cronista de México, y hasta
perdonado después su gloriosa memoria, y los mismos escritores ahora el único historiador original de nuestra revolución, lo ha in-
de quienes más justicia pudiera esperarse, han repetido ligeramente sertado ya en la segunda edición de su interesante Cuadro Histórico,
que el movimiento de 1810 no había tenido plan alguno, y que Hi- y yo tengo una verdadera satisfacción de publicarlo en El Museo,101
dalgo había concluido su heroica carrera sin manifestar el objeto de pues considero como muy importante el conocimiento de esta prueba irrecusable, de que no sólo tuvo un plan
la revolución. Admirable es sin duda, que hombres como Zavala y la memorable revolución de Dolores, sino que este plan era el más elevado y el único justo que pudiera haberse
Mora hubieran constituídose en ecos de una opinión tan absurda: concebido: la total independencia de España, y la convocación de un congreso nacional por medio del cual la nación
se diese las leyes que más le convinieran. Este plan santo, que costó la vida al hombre inmortal que lo concibiera,
la revolución que improvisadamente estalló el día 16 de Septiembre
de 1810, estaba combinada y ramificada, y esto no podía hacerse sin se realizó ya; después de once años de una lucha diaria, sangrienta y gloriosa, México venció a sus opresores y
un plan, sin mostrar a los comprometidos por qué iban a exponerlo conquistó su independencia. La historia hará justicia al anciano ilustre a quien todo esto se debe.
todo. Este objeto era la independencia, y yo sé por el ilustre mexi- El documento es el siguiente: [aquí se reproduce el “Manifiesto
cano don Epigmenio González, amigo y colaborador de Hidalgo, y del cura Hidalgo contra el edicto de la Inquisición”, documento
primera víctima de aquel movimiento generoso, que el gobierno es- incluido en el apartado 1.1.4 de la presente antología].
pañol aprehendió en su casa las proclamas y manifiestos que estaban
ya preparados para anunciar a la nación su independencia y excitarla
a que se reuniese alrededor de su glorioso pendón: el gobierno, por 4.5. México a través de los siglos102
supuesto, tuvo buen cuidado de no dejar, ni aun que se sospechase,
la existencia y el contenido de aquellos papeles que revelaban tan tre- Julio Zárate
mendas verdades y que hablaban a lo más íntimo del corazón de los
mexicanos. En su política y en sus intereses estaba ocultar todo lo Graves sucesos habían ocurrido en el Sur después de la llegada de
que pudiese dar crédito a la revolución, y así es, que atacada ésta con Morelos a Chilpancingo en los primeros días del mes de septiembre.
todo género de medios, se prohibió siempre la lectura y circulación Las desavenencias que habían dividido profundamente a los miem-
de los impresos de los independientes. La prohibición era demasiado bros de la antigua Junta de Zitácuaro, más y más encendidas desde
severa para que pudiese ser infringida, y a esto debe atribuirse la los primeros meses de 1813, tenían cuidadoso a Morelos, quien,
pérdida de tantos documentos históricos de la más alta importancia, como hemos visto en su lugar correspondiente, recomendaba, a
y entre los que desgraciadamente se contaba hasta ahora el de aquel
unos y otros la unión y la concordia. Antes de que estallaran esas
en que el jefe de la revolución hubiera mostrado su plan. Que tal
intestinas disensiones, este ilustre jefe, nombrado cuarto vocal de la
documento debía existir, era cosa indudable y con exceso demos-
Junta Suprema, había insistido en que se aumentase con un miem-
trada por la simple consideración de no podía suponerse que una
bro más el número de los que formaban el gobierno, en previsión
revolución hubiera estallado, hecho progresos y adquirido millares
quizás de la ruptura que al fin estalló entre Rayón, por una parte, y
incontables de partidarios y defensores, y de defensores ilustres,
por la otra Berdusco y Liceaga. En comunicación que dirigió a este
sin que a ninguno le hubiera ocurrido inquirir por qué y para qué
último desde el Veladero con fecha 29 de marzo insistió nuevamente
se lanzaban en tan horrible y cruenta lucha; mas quedaba todavía
en su proposición, y ese mismo día escribió a Rayón lamentando la
por averiguar qué era lo que se había proclamado, y este gran vacío
anarquía en que estaba a punto de caer el gobierno de la revolución.
histórico, sobre el que debió haber más de un documento, es el que
ahora se ha llenado con el feliz hallazgo del manifiesto publicado, 101
Tomo 4º.
y cuyo ejemplar auténtico debo al favor de mi distinguido amigo e 102
Zárate, Julio, “La Guerra de Independencia”, en Riva Palacio, Vicente (dir.),
ilustrado paisano el Sr. Lic. D. Jesús López Portillo, a quien se lo México a través de los Siglos, México, Ballescá y Cía., Editores, 1884-1889, tomo
III, pp. 404-411.
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“El rumor de esas desazones, decíale, ha volado a estas provincias; un lugar seguro donde se instale el Congreso y pueda sostenerse;
en todas se ha observado un general disgusto; quiera Dios que no ni hay por mucho tiempo esperanza de la seguridad necesaria para
siga el cáncer adelante, que es lo que desea el enemigo. Me sacrifica- el efecto... Supongamos, por un momento, que a V. E. le ha sido
ré en hacer obedecer a la Junta Suprema, y jamás admitiré el tirano todo licito, concediéndole hasta el derecho a la corona, pero si en las
gobierno, esto es, el monárquico, aunque se me eligiera a mí mismo actuales circunstancias, V. E. aun no quiere, o más bien, no puede
por primero. Es indispensable que nos arreglemos a las exposiciones libertar a la patria, ¿le hemos de juzgar tan tirano o tan injusto, que
y manifiestos publicados por ella, que es en lo que están entendidas por su solo capricho no ha de llevar a bien el que otro la liberte? De
todas las provincias: todo lo demás es desacierto; me parece que si ningún modo, porque eso sería ignominia para V. E., y en creerlo
no lo he dicho todo, poco falta... En posdata: yo siento sobre ma- se le haría poco favor”.
nera esos acontecimientos por los incalculables daños que pueden La idea de convocar un Congreso, ya fuese original de Morelos,
acarrear en un tiempo tan crítico, en que no debemos pensar en otra ya admitida por éste en virtud de las instancias de don Carlos María
cosa sino en hostilizar al enemigo, privándole de todo comercio, de Bustamante por sí y a nombre del ayuntamiento y funcionarios
como que no hay esperanza de sacar de su despotismo partido algu- de Oaxaca,106 tomó creces en su ánimo y procuró realizarla buscan-
no: lo siento también por el especial afecto que profeso a cada uno do en ello el establecimiento de un gobierno que creía fuerte y dura-
de los tres señores vocales, y lo siento por no poderlo remediar...”103 ble. Sin consultar a los demás miembros de la Junta convocó, pues,
Después de la ruptura entre aquéllos, Liceaga y Berdusco ocurrieron por su parte a Morelos pidiéndole que
pusiese termino a las diferencias que de Rayón les separaban, y prometíanle someterse a la decisión que creyera
un Congreso que había de reunirse en el pueblo de Chilpancingo,107
conveniente y justa.
que para esto fue elevado al rango de ciudad con el título de Nuestra
Señora de la Asunción, y señaló el 8 de septiembre para la reunión
Ardía Morelos en deseos de dar punto al escándalo que producían de la asamblea. Terminado el sitio del castillo de San Diego se tras-
tales reyertas, y decidido a preparar los medios para ello, mandaba ladó a ese lugar, habiendo antes ordenado que se hiciesen elecciones
desde Acapulco (29 de abril de 1813) que se procediese en Oaxaca de diputados en la nueva provincia de Tecpan, reservándose el mis-
a la elección de quinto miembro de la Junta Suprema,104 y citaba mo Morelos designar suplentes por las provincias ocupadas por los
a los desavenidos vocales para que reuniéndose en Chilpancingo realistas. Mandó también que todos los oficiales de coronel arriba,
terminasen de una vez sus desazones; pero Rayón repugnaba esta eligiesen generalísimo entre los cuatro capitanes generales que ha-
concurrencia y admitía con reservas y reticencias la disposición de bía (Morelos, Rayón, Liceaga y Berdusco), y que el escogido por la
Morelos relativa a convocar un Congreso en el pueblo de Chilpan- oficialidad fuese sometido al voto del Congreso, para que ejerciese
cingo. “V. E., escribía el caudillo del Sur a Rayón el 5 de agosto,105 el poder ejecutivo con plenitud de facultades. Y formó también un
dice que es bueno celebrar la junta, pero sin señalar tiempo ni lugar: reglamento para la determinación de éstas, en el que prefijó las del
dice asimismo que le afligen los enemigos, y yo añado con todos Congreso y el modo de proceder de éste, “lo que equivalía, dice
los que tienen ojos y oídos, que seguirán persiguiéndole, y que en Alamán, a formar una Constitución”.108
la única provincia de Michoacán, que es la que pisa, no tiene V. E. Llegaron entretanto a Chilpancingo los electores nombrados en
la provincia de Tecpan, y el 13 de septiembre, después de celebrada
103
Bustamante, Cuadro histórico, tomo II, pág. 350. Nota de Julio Zárate.
104
Véase este documento en la Colección de J. E. Hernández Dávalos, tomo V,
106
Véase manifestación de Bustamante (26 de mayo de 1813) en la Colección de
pág. 42. La elección de este quinto vocal se efectuó en Oaxaca el 5 de agosto de documentos de J. E. Hernández Dávalos, tomo V, pág. 50. Nota de Julio Zárate.
1813 y resultó nombrado don José María Murguía. (Bustamante, Cuadro histórico, 107
Véase convocatoria de Morelos fechada el 28 de junio de 1813 en la Colección
tomo II, pág. 349, edición de 1844). Nota de Julio Zárate. de documentos de J. E. Hernández Dávalos, tomo V, pág. 133. Nota de Julio
105
Oficio de Morelos a Rayón fechado en Acapulco el 5 de agosto de 1813. Zárate. Nota de Julio Zárate.
(Colección de documentos de J. E. Hernández Dávalos, tomo V, pág. 99). Nota de 108
Según Alamán, la convocatoria y el reglamento se hallaban en la causa de Ra-
Julio Zárate. yón. Nota de Julio Zárate.
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“El rumor de esas desazones, decíale, ha volado a estas provincias; un lugar seguro donde se instale el Congreso y pueda sostenerse;
en todas se ha observado un general disgusto; quiera Dios que no ni hay por mucho tiempo esperanza de la seguridad necesaria para
siga el cáncer adelante, que es lo que desea el enemigo. Me sacrifica- el efecto... Supongamos, por un momento, que a V. E. le ha sido
ré en hacer obedecer a la Junta Suprema, y jamás admitiré el tirano todo licito, concediéndole hasta el derecho a la corona, pero si en las
gobierno, esto es, el monárquico, aunque se me eligiera a mí mismo actuales circunstancias, V. E. aun no quiere, o más bien, no puede
por primero. Es indispensable que nos arreglemos a las exposiciones libertar a la patria, ¿le hemos de juzgar tan tirano o tan injusto, que
y manifiestos publicados por ella, que es en lo que están entendidas por su solo capricho no ha de llevar a bien el que otro la liberte? De
todas las provincias: todo lo demás es desacierto; me parece que si ningún modo, porque eso sería ignominia para V. E., y en creerlo
no lo he dicho todo, poco falta... En posdata: yo siento sobre ma- se le haría poco favor”.
nera esos acontecimientos por los incalculables daños que pueden La idea de convocar un Congreso, ya fuese original de Morelos,
acarrear en un tiempo tan crítico, en que no debemos pensar en otra ya admitida por éste en virtud de las instancias de don Carlos María
cosa sino en hostilizar al enemigo, privándole de todo comercio, de Bustamante por sí y a nombre del ayuntamiento y funcionarios
como que no hay esperanza de sacar de su despotismo partido algu- de Oaxaca,106 tomó creces en su ánimo y procuró realizarla buscan-
no: lo siento también por el especial afecto que profeso a cada uno do en ello el establecimiento de un gobierno que creía fuerte y dura-
de los tres señores vocales, y lo siento por no poderlo remediar...”103 ble. Sin consultar a los demás miembros de la Junta convocó, pues,
Después de la ruptura entre aquéllos, Liceaga y Berdusco ocurrieron por su parte a Morelos pidiéndole que
pusiese termino a las diferencias que de Rayón les separaban, y prometíanle someterse a la decisión que creyera
un Congreso que había de reunirse en el pueblo de Chilpancingo,107
conveniente y justa.
que para esto fue elevado al rango de ciudad con el título de Nuestra
Señora de la Asunción, y señaló el 8 de septiembre para la reunión
Ardía Morelos en deseos de dar punto al escándalo que producían de la asamblea. Terminado el sitio del castillo de San Diego se tras-
tales reyertas, y decidido a preparar los medios para ello, mandaba ladó a ese lugar, habiendo antes ordenado que se hiciesen elecciones
desde Acapulco (29 de abril de 1813) que se procediese en Oaxaca de diputados en la nueva provincia de Tecpan, reservándose el mis-
a la elección de quinto miembro de la Junta Suprema,104 y citaba mo Morelos designar suplentes por las provincias ocupadas por los
a los desavenidos vocales para que reuniéndose en Chilpancingo realistas. Mandó también que todos los oficiales de coronel arriba,
terminasen de una vez sus desazones; pero Rayón repugnaba esta eligiesen generalísimo entre los cuatro capitanes generales que ha-
concurrencia y admitía con reservas y reticencias la disposición de bía (Morelos, Rayón, Liceaga y Berdusco), y que el escogido por la
Morelos relativa a convocar un Congreso en el pueblo de Chilpan- oficialidad fuese sometido al voto del Congreso, para que ejerciese
cingo. “V. E., escribía el caudillo del Sur a Rayón el 5 de agosto,105 el poder ejecutivo con plenitud de facultades. Y formó también un
dice que es bueno celebrar la junta, pero sin señalar tiempo ni lugar: reglamento para la determinación de éstas, en el que prefijó las del
dice asimismo que le afligen los enemigos, y yo añado con todos Congreso y el modo de proceder de éste, “lo que equivalía, dice
los que tienen ojos y oídos, que seguirán persiguiéndole, y que en Alamán, a formar una Constitución”.108
la única provincia de Michoacán, que es la que pisa, no tiene V. E. Llegaron entretanto a Chilpancingo los electores nombrados en
la provincia de Tecpan, y el 13 de septiembre, después de celebrada
103
Bustamante, Cuadro histórico, tomo II, pág. 350. Nota de Julio Zárate.
104
Véase este documento en la Colección de J. E. Hernández Dávalos, tomo V,
106
Véase manifestación de Bustamante (26 de mayo de 1813) en la Colección de
pág. 42. La elección de este quinto vocal se efectuó en Oaxaca el 5 de agosto de documentos de J. E. Hernández Dávalos, tomo V, pág. 50. Nota de Julio Zárate.
1813 y resultó nombrado don José María Murguía. (Bustamante, Cuadro histórico, 107
Véase convocatoria de Morelos fechada el 28 de junio de 1813 en la Colección
tomo II, pág. 349, edición de 1844). Nota de Julio Zárate. de documentos de J. E. Hernández Dávalos, tomo V, pág. 133. Nota de Julio
105
Oficio de Morelos a Rayón fechado en Acapulco el 5 de agosto de 1813. Zárate. Nota de Julio Zárate.
(Colección de documentos de J. E. Hernández Dávalos, tomo V, pág. 99). Nota de 108
Según Alamán, la convocatoria y el reglamento se hallaban en la causa de Ra-
Julio Zárate. yón. Nota de Julio Zárate.
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una misa y de un sermón predicado por el doctor Velasco, vicario Respecto de organización política, Morelos establecía que la
castrense, el abogado Rosains leyó el reglamento formado por Mo- soberanía dimana inmediatamente del pueblo, la que, depositada
relos en el que se prevenía el modo de hacer la elección; procedióse a en sus representantes, debía dividirse para su ejercicio en los tres
ésta inmediatamente, y quedó nombrado representante, por mayoría ramos, legislativo, ejecutivo y judicial; los miembros del Congreso,
de votos, el presbítero don José Manuel de Herrera.109 Al día siguiente, en nombrados por las provincias, durarían en su encargo cuatro años,
presencia de los electores de la provincia de Tecpan y de multitud de oficiales y vecinos del pueblo y de sus inme-
saliendo por turno los más antiguos y disfrutando un sueldo sufi-
diaciones, expuso Morelos la necesidad de que reemplazara a la antigua Junta un cuerpo de sabios varones que, con
ciente y no superfluo. Los americanos habían de ocupar los puestos
la denominación de Congreso nacional, fuera el representante de la soberanía, centro del gobierno y depositario de
públicos, y no se admitirían en la nación más extranjeros que los
la suprema autoridad que debían obedecer todos los que proclamaban la independencia de México. Acto continuo
artesanos, capaces de instruir en sus profesiones y libres de toda
hizo leer la lista de los diputados que él había nombrado para formar el Congreso y que lo fueron don Ignacio
sospecha. Las leyes generales debían comprender a todos, sin ex-
Rayón, por Guadalajara; don José Sixto Berdusco, por Michoacán; don José María Liceaga, por Guanajuato;
cepción ninguna, pues los privilegiados sólo lo serían en lo relativo
don Andrés Quintana Roo, por Puebla; don Carlos María de Bustamante, por México; don José María Cos, por
a su profesión o ministerio, y “como una ley, decía, es superior a
Veracruz, y en calidad de secretarios don Cornelio Ortiz de Zárate y don Carlos Enríquez del Castillo. A estos
todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que
diputados se unieron los elegidos en Oaxaca y Tecpan, que lo fueron respectivamente, como hemos dicho ya, don
obliguen a la constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la
José María Murguía y don José Manuel de Herrera.
indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que me-
jore sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.” Debía
Rosains, secretario de Morelos, leyó después la manifestación
ser respetada la propiedad, y el domicilio declararse inviolable. La
que éste hacia al Congreso con el nombre de Sentimientos de la Na-
esclavitud quedaba abolida para siempre, y lo mismo la distinción
ción. Consignaba en este documento sus opiniones respecto de la
de castas, no debiendo subsistir otra, entre los americanos, que la
marcha política que debía seguir el nuevo cuerpo y la organización
del vicio y la virtud. La tortura, las penas infamantes, todas esas
que era preciso dar al orden de cosas nacido del movimiento revolu-
crueles invenciones del despotismo, proscritas, y más aún, conde-
cionario. Después de encarecer la necesidad de que la nación tuviera
nadas; abolidos los estancos, la alcabala, el tributo, pues creía que
un gobierno propio y de que terminasen las diferencias que habían
con un derecho de importación de 10 por 100 en los puertos, una
dividido a los miembros de la antigua Junta de Zitácuaro, a cuyo
contribución directa de 5 por 100 sobre las rentas y la buena admi-
fin se enderezaba el aumento de vocales que acababa de efectuarse;
nistración de los bienes confiscados a los españoles, sería bastante
después de dar cuenta de sus operaciones militares y de las conquis-
para proseguir la guerra y pagar a los empleados. Por último, quería
tas que habían alcanzado sus armas desde 1810, Morelos exponía su
que fuesen preceptos constitucionales la celebración del 12 de di-
parecer acerca de las tareas a que debía entregarse el cuerpo político,
ciembre, consagrado a la Virgen de Guadalupe, y la solemnización
bajo sus auspicios y por su iniciativa nacido. Como base del nuevo
del 16 de septiembre, aniversario del grito de Dolores.
edificio pedía que se declarase: “que la América era libre e indepen-
diente de España y de toda otra nación, gobierno u monarquía, y Admirable es, por cierto, hallar estas avanzadas teorías sociales y
que así se sancionase, dando al mundo las razones.” Conformán- políticas en el manifiesto de Morelos, pobre clérigo, que a los treinta
dose con las ideas de su época y de acuerdo quizás con sus más años de edad había comenzado sus estudios en el colegio de San
íntimas convicciones, proponía al Congreso el ilustre caudillo que Nicolás de Valladolid. Basta consignarlas para hacer del ilustre cam-
declarase la religión católica como el único culto con exclusión de peón el más cumplido y justísimo elogio. Se ve por ellas que, aparte
otro cualquiera, sustentándose sus ministros con la totalidad de los de algunas ideas extraviadas, culpa del tiempo y de su primera
diezmos, no teniendo que pagar el pueblo otras subvenciones que educación, estaba animado de las más sanas y nobles intenciones, y
las que fuesen de su devoción y ofrenda. planteaba con firmeza las bases del sistema republicano, elevándose
a las altas concepciones del hombre de Estado. Así, de los campos de
109
Bustamante, Cuadro histórico, tomo II, pág. 384. Nota de Julio Zárate.
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una misa y de un sermón predicado por el doctor Velasco, vicario Respecto de organización política, Morelos establecía que la
castrense, el abogado Rosains leyó el reglamento formado por Mo- soberanía dimana inmediatamente del pueblo, la que, depositada
relos en el que se prevenía el modo de hacer la elección; procedióse a en sus representantes, debía dividirse para su ejercicio en los tres
ésta inmediatamente, y quedó nombrado representante, por mayoría ramos, legislativo, ejecutivo y judicial; los miembros del Congreso,
de votos, el presbítero don José Manuel de Herrera.109 Al día siguiente, en nombrados por las provincias, durarían en su encargo cuatro años,
presencia de los electores de la provincia de Tecpan y de multitud de oficiales y vecinos del pueblo y de sus inme-
saliendo por turno los más antiguos y disfrutando un sueldo sufi-
diaciones, expuso Morelos la necesidad de que reemplazara a la antigua Junta un cuerpo de sabios varones que, con
ciente y no superfluo. Los americanos habían de ocupar los puestos
la denominación de Congreso nacional, fuera el representante de la soberanía, centro del gobierno y depositario de
públicos, y no se admitirían en la nación más extranjeros que los
la suprema autoridad que debían obedecer todos los que proclamaban la independencia de México. Acto continuo
artesanos, capaces de instruir en sus profesiones y libres de toda
hizo leer la lista de los diputados que él había nombrado para formar el Congreso y que lo fueron don Ignacio
sospecha. Las leyes generales debían comprender a todos, sin ex-
Rayón, por Guadalajara; don José Sixto Berdusco, por Michoacán; don José María Liceaga, por Guanajuato;
cepción ninguna, pues los privilegiados sólo lo serían en lo relativo
don Andrés Quintana Roo, por Puebla; don Carlos María de Bustamante, por México; don José María Cos, por
a su profesión o ministerio, y “como una ley, decía, es superior a
Veracruz, y en calidad de secretarios don Cornelio Ortiz de Zárate y don Carlos Enríquez del Castillo. A estos
todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que
diputados se unieron los elegidos en Oaxaca y Tecpan, que lo fueron respectivamente, como hemos dicho ya, don
obliguen a la constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la
José María Murguía y don José Manuel de Herrera.
indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que me-
jore sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.” Debía
Rosains, secretario de Morelos, leyó después la manifestación
ser respetada la propiedad, y el domicilio declararse inviolable. La
que éste hacia al Congreso con el nombre de Sentimientos de la Na-
esclavitud quedaba abolida para siempre, y lo mismo la distinción
ción. Consignaba en este documento sus opiniones respecto de la
de castas, no debiendo subsistir otra, entre los americanos, que la
marcha política que debía seguir el nuevo cuerpo y la organización
del vicio y la virtud. La tortura, las penas infamantes, todas esas
que era preciso dar al orden de cosas nacido del movimiento revolu-
crueles invenciones del despotismo, proscritas, y más aún, conde-
cionario. Después de encarecer la necesidad de que la nación tuviera
nadas; abolidos los estancos, la alcabala, el tributo, pues creía que
un gobierno propio y de que terminasen las diferencias que habían
con un derecho de importación de 10 por 100 en los puertos, una
dividido a los miembros de la antigua Junta de Zitácuaro, a cuyo
contribución directa de 5 por 100 sobre las rentas y la buena admi-
fin se enderezaba el aumento de vocales que acababa de efectuarse;
nistración de los bienes confiscados a los españoles, sería bastante
después de dar cuenta de sus operaciones militares y de las conquis-
para proseguir la guerra y pagar a los empleados. Por último, quería
tas que habían alcanzado sus armas desde 1810, Morelos exponía su
que fuesen preceptos constitucionales la celebración del 12 de di-
parecer acerca de las tareas a que debía entregarse el cuerpo político,
ciembre, consagrado a la Virgen de Guadalupe, y la solemnización
bajo sus auspicios y por su iniciativa nacido. Como base del nuevo
del 16 de septiembre, aniversario del grito de Dolores.
edificio pedía que se declarase: “que la América era libre e indepen-
diente de España y de toda otra nación, gobierno u monarquía, y Admirable es, por cierto, hallar estas avanzadas teorías sociales y
que así se sancionase, dando al mundo las razones.” Conformán- políticas en el manifiesto de Morelos, pobre clérigo, que a los treinta
dose con las ideas de su época y de acuerdo quizás con sus más años de edad había comenzado sus estudios en el colegio de San
íntimas convicciones, proponía al Congreso el ilustre caudillo que Nicolás de Valladolid. Basta consignarlas para hacer del ilustre cam-
declarase la religión católica como el único culto con exclusión de peón el más cumplido y justísimo elogio. Se ve por ellas que, aparte
otro cualquiera, sustentándose sus ministros con la totalidad de los de algunas ideas extraviadas, culpa del tiempo y de su primera
diezmos, no teniendo que pagar el pueblo otras subvenciones que educación, estaba animado de las más sanas y nobles intenciones, y
las que fuesen de su devoción y ofrenda. planteaba con firmeza las bases del sistema republicano, elevándose
a las altas concepciones del hombre de Estado. Así, de los campos de
109
Bustamante, Cuadro histórico, tomo II, pág. 384. Nota de Julio Zárate.
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batalla de la independencia y del corazón de muchos de los héroes fender a costa de su sangre la religión católica; la pureza de María
que se arrojaron a romper las cadenas de sus hermanos, nacía vigo- Santísima; los derechos de la nación americana, y de desempeñar lo
rosa la idea republicana, como la Minerva de los griegos que surgía, mejor que pudiera el empleo que la nación se había servido conferir-
armada ya, del cerebro de Júpiter. le.” Diósele el tratamiento de Alteza, que no quiso admitir ni nunca
usó, adoptando el modesto título de Siervo de la nación; nombró
Volvió a reunirse el Congreso el 15 de septiembre bajo la presi-
inmediatamente secretarios del poder ejecutivo a los abogados don
dencia de Berdusco, quien había llegado pocos días antes, lo mismo
Juan N. Rosains y don José Sotero Castañeda, y en seguida propuso
que su antiguo colega Liceaga, y procedió a la elección de generalí-
a toda la concurrencia que para el mayor acierto lo acompañasen
simo de las tropas y jefe del gobierno. Pero antes de este acto, y de la
a dar las gracias al Ser Supremo, como se hizo, cantándose en la
misma instalación de la asamblea, ya los jefes y oficiales del cuerpo
iglesia un solemne Te-Deum, y terminando el acto en medio de los
de ejército que obedecía las órdenes de Morelos habían designado a
aplausos y calurosos plácemes de todos. En uso de sus facultades
éste para el alto cargo de general en jefe.110 Sometida la elección a un cuerpo formado
de representantes nombrados por Morelos, con excepción de los diputados por Tecpan y Oaxaca, el resultado de generalísimo, declaró Morelos que los tres vocales de la antigua
no podía ser dudoso. Nombrósele, pues, por unanimidad de votos, pero cuando se le pidió el juramento rehusó Junta de Zítácuaro, Rayón, Berdusco y Liceaga, quedaban retirados
admitir el cargo, porque lo creía superior a sus merecimientos y capacidad. Contestóle el presidente Berdusco del mando, con honores de capitanes generales sin sueldo, pues lo
que, siendo esta renuncia efecto sólo de su modestia, le pedía que aceptase un nombramiento que el Congreso disfrutaban como miembros del Congreso; nombró al teniente ge-
y el deseo unánime de los pueblos le habían conferido. Propuso entonces Quintana, y fue aprobado, que la neral Matamoros comandante en jefe de las armas en las provincias
asamblea deliberase sobre la renuncia, y en tanto que el Congreso se ocupaba en asunto tan importante, Morelos de Tecpan, Oaxaca, Veracruz, Puebla, Tlaxcala y México, y al de
se retiró a la sacristía, pues los representantes se habían reunido en la iglesia del pueblo. La primera discusión igual graduación don Manuel Muñiz dio el mando militar de las de
de aquel Congreso fue, sin embargo, embarazada por los militares y el pueblo que invadieron el recinto, y que, Valladolid, Guanajuato, Potosí, Zacatecas y Guadalajara.111
acaudillados por el doctor Velasco, pedían a gritos que no se aceptara la renuncia. En medio de esta atronadora
Así quedó suprimida la antigua Junta de Zitácuaro y reemplaza-
confusión votó un decreto la asamblea en que declaraba no aceptada la dimisión, y a Morelos como primer jefe
da por el Congreso de Chilpancingo, cuyos miembros, nombrados
del ejército y depositario del poder ejecutivo.
por Morelos en su gran mayoría, le elevaron a su vez al mando
supremo; pero si fue conveniente y cuerdo erigir una autoridad
Inclinóse entonces el caudillo del Sur ante la voluntad del Con-
superior y si prudentes anduvieron los diputados al concentrar ésta
greso, y después de dar las gracias al presidente de la corporación
en manos del jefe expertísimo que había logrado, a fuerza de esplén-
manifestó que admitía el doble mando que acababa de dársele con
didas victorias, conquistar entre los suyos y los adversarios de la in-
cuatro condiciones: primera, que si vinieren tropas auxiliares de
dependencia merecido renombre de esforzado, no hubo cordura de
otra potencia no se acercaran al lugar en que residiera el Congreso;
parte de Morelos al hacer y consentir que su autoridad dependiese
segunda, que por su fallecimiento, había de ejercer el mando el jefe
de la del Congreso, armado ya del poder legislativo y del judicial,
de mayor graduación, mientras se hiciese nuevo nombramiento;
mientras se establecían los tribunales que habían de ejercerlo. Tarde
tercera, que no le negara el Congreso los auxilios de hombres y
o temprano el choque debía efectuarse entre una autoridad de ilimi-
dinero que necesitare, y que no hubiera clases privilegiadas que se
tadas atribuciones y el jefe supremo, que no obstante haber erigido
eximieran del servicio militar, y cuarta, que muerto el generalísimo,
a aquélla, se sometía a la voluntad, a los celos y a la envidia política
se había de mantener la unidad del ejército y del gobierno, recono-
de sus mismas hechuras.
ciéndose a las autoridades constituidas. Con estas condiciones entró
a ejercer el mando supremo después de prestar el juramento de “de- Constituido el Congreso, nombró presidente al diputado de
Oaxaca don José María Murguía, como hemos dicho más arriba,
110
Véase la lista de estos jefes en la Colección de documentos de J. E. Hernández
Dávalos, tomo V, pág. 177. Alamán lo ha publicado en el Apéndice del tomo III de 111
Véanse documentos respectivos en la Colección de J. E. Hernández Dávalos,
su obra, documento núm. 17. Nota de Julio Zárate. tomo V, págs. 159 y 166. Nota de Julio Zárate.
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batalla de la independencia y del corazón de muchos de los héroes fender a costa de su sangre la religión católica; la pureza de María
que se arrojaron a romper las cadenas de sus hermanos, nacía vigo- Santísima; los derechos de la nación americana, y de desempeñar lo
rosa la idea republicana, como la Minerva de los griegos que surgía, mejor que pudiera el empleo que la nación se había servido conferir-
armada ya, del cerebro de Júpiter. le.” Diósele el tratamiento de Alteza, que no quiso admitir ni nunca
usó, adoptando el modesto título de Siervo de la nación; nombró
Volvió a reunirse el Congreso el 15 de septiembre bajo la presi-
inmediatamente secretarios del poder ejecutivo a los abogados don
dencia de Berdusco, quien había llegado pocos días antes, lo mismo
Juan N. Rosains y don José Sotero Castañeda, y en seguida propuso
que su antiguo colega Liceaga, y procedió a la elección de generalí-
a toda la concurrencia que para el mayor acierto lo acompañasen
simo de las tropas y jefe del gobierno. Pero antes de este acto, y de la
a dar las gracias al Ser Supremo, como se hizo, cantándose en la
misma instalación de la asamblea, ya los jefes y oficiales del cuerpo
iglesia un solemne Te-Deum, y terminando el acto en medio de los
de ejército que obedecía las órdenes de Morelos habían designado a
aplausos y calurosos plácemes de todos. En uso de sus facultades
éste para el alto cargo de general en jefe.110 Sometida la elección a un cuerpo formado
de representantes nombrados por Morelos, con excepción de los diputados por Tecpan y Oaxaca, el resultado de generalísimo, declaró Morelos que los tres vocales de la antigua
no podía ser dudoso. Nombrósele, pues, por unanimidad de votos, pero cuando se le pidió el juramento rehusó Junta de Zítácuaro, Rayón, Berdusco y Liceaga, quedaban retirados
admitir el cargo, porque lo creía superior a sus merecimientos y capacidad. Contestóle el presidente Berdusco del mando, con honores de capitanes generales sin sueldo, pues lo
que, siendo esta renuncia efecto sólo de su modestia, le pedía que aceptase un nombramiento que el Congreso disfrutaban como miembros del Congreso; nombró al teniente ge-
y el deseo unánime de los pueblos le habían conferido. Propuso entonces Quintana, y fue aprobado, que la neral Matamoros comandante en jefe de las armas en las provincias
asamblea deliberase sobre la renuncia, y en tanto que el Congreso se ocupaba en asunto tan importante, Morelos de Tecpan, Oaxaca, Veracruz, Puebla, Tlaxcala y México, y al de
se retiró a la sacristía, pues los representantes se habían reunido en la iglesia del pueblo. La primera discusión igual graduación don Manuel Muñiz dio el mando militar de las de
de aquel Congreso fue, sin embargo, embarazada por los militares y el pueblo que invadieron el recinto, y que, Valladolid, Guanajuato, Potosí, Zacatecas y Guadalajara.111
acaudillados por el doctor Velasco, pedían a gritos que no se aceptara la renuncia. En medio de esta atronadora
Así quedó suprimida la antigua Junta de Zitácuaro y reemplaza-
confusión votó un decreto la asamblea en que declaraba no aceptada la dimisión, y a Morelos como primer jefe
da por el Congreso de Chilpancingo, cuyos miembros, nombrados
del ejército y depositario del poder ejecutivo.
por Morelos en su gran mayoría, le elevaron a su vez al mando
supremo; pero si fue conveniente y cuerdo erigir una autoridad
Inclinóse entonces el caudillo del Sur ante la voluntad del Con-
superior y si prudentes anduvieron los diputados al concentrar ésta
greso, y después de dar las gracias al presidente de la corporación
en manos del jefe expertísimo que había logrado, a fuerza de esplén-
manifestó que admitía el doble mando que acababa de dársele con
didas victorias, conquistar entre los suyos y los adversarios de la in-
cuatro condiciones: primera, que si vinieren tropas auxiliares de
dependencia merecido renombre de esforzado, no hubo cordura de
otra potencia no se acercaran al lugar en que residiera el Congreso;
parte de Morelos al hacer y consentir que su autoridad dependiese
segunda, que por su fallecimiento, había de ejercer el mando el jefe
de la del Congreso, armado ya del poder legislativo y del judicial,
de mayor graduación, mientras se hiciese nuevo nombramiento;
mientras se establecían los tribunales que habían de ejercerlo. Tarde
tercera, que no le negara el Congreso los auxilios de hombres y
o temprano el choque debía efectuarse entre una autoridad de ilimi-
dinero que necesitare, y que no hubiera clases privilegiadas que se
tadas atribuciones y el jefe supremo, que no obstante haber erigido
eximieran del servicio militar, y cuarta, que muerto el generalísimo,
a aquélla, se sometía a la voluntad, a los celos y a la envidia política
se había de mantener la unidad del ejército y del gobierno, recono-
de sus mismas hechuras.
ciéndose a las autoridades constituidas. Con estas condiciones entró
a ejercer el mando supremo después de prestar el juramento de “de- Constituido el Congreso, nombró presidente al diputado de
Oaxaca don José María Murguía, como hemos dicho más arriba,
110
Véase la lista de estos jefes en la Colección de documentos de J. E. Hernández
Dávalos, tomo V, pág. 177. Alamán lo ha publicado en el Apéndice del tomo III de 111
Véanse documentos respectivos en la Colección de J. E. Hernández Dávalos,
su obra, documento núm. 17. Nota de Julio Zárate. tomo V, págs. 159 y 166. Nota de Julio Zárate.
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aunque este representante se retiró a poco por motivo de enfer- entereza y dignidad, pero omitió recordar aquel escritor que el secretario del generalísimo era enemigo del
medad, viniendo a reemplazarle el presbítero don Manuel Sabino antiguo presidente de la Junta de Zitácuaro.
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aunque este representante se retiró a poco por motivo de enfer- entereza y dignidad, pero omitió recordar aquel escritor que el secretario del generalísimo era enemigo del
medad, viniendo a reemplazarle el presbítero don Manuel Sabino antiguo presidente de la Junta de Zitácuaro.
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nación y soberanía, y no al individuo como a tal, por lo que bastará razas, en la inteligencia de que sólo se trataba de reformar el poder
dar un topil o alguacil al subdelegado u [sic] juez, y nada más, para arbitrario sin sustraerse a la obediencia del rey, removido el respeto
el año, alternando este servicio los pueblos y hombres que tengan de este nombre y aleccionados por la actual lucha, harían esfuerzos
haciendas con doce sirvientes, sin distinción de castas que quedan para restituir sus pasados gobiernos y restaurar sus viejas monar-
abolidas. Y para que todo tenga su puntual y debido cumplimiento, quías. Estas razones y algunas otras de menos peso fundaban el
mando que los intendentes circulen las copias necesarias, y que éstas voto negativo del antiguo presidente de la Junta, quien las presentó
se franqueen en mi secretaría a cuantos las pidan para instrucción y al Congreso por escrito, después de que esta asamblea hubo apro-
cumplimiento. Dado en esta nueva ciudad de Chilpancingo, a cinco bado el acta da la declaración de independencia.116
de Octubre de mil ochocientos trece.– José María Morelos,—Por
El Congreso de Chilpancingo desestimó la resistencia de Rayón,
mandato de S. A.—Lic. José Sotero de Castañeda, secretario.»115
pues antes de escribir éste su voto había combatido la declaración
Morelos afirmaba en este decreto lo que tres años antes había de independencia desde el instante mismo en que comenzó a ejercer
proclamado el ilustre Hidalgo en Guadalajara; pero el digno suce- sus funciones de diputado.117 El documento que la asamblea aprobó, y que fue redactado por
sor del Padre de la independencia iba más allá: no sólo redimía a don Carlos María de Bustamante, es el siguiente:
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nación y soberanía, y no al individuo como a tal, por lo que bastará razas, en la inteligencia de que sólo se trataba de reformar el poder
dar un topil o alguacil al subdelegado u [sic] juez, y nada más, para arbitrario sin sustraerse a la obediencia del rey, removido el respeto
el año, alternando este servicio los pueblos y hombres que tengan de este nombre y aleccionados por la actual lucha, harían esfuerzos
haciendas con doce sirvientes, sin distinción de castas que quedan para restituir sus pasados gobiernos y restaurar sus viejas monar-
abolidas. Y para que todo tenga su puntual y debido cumplimiento, quías. Estas razones y algunas otras de menos peso fundaban el
mando que los intendentes circulen las copias necesarias, y que éstas voto negativo del antiguo presidente de la Junta, quien las presentó
se franqueen en mi secretaría a cuantos las pidan para instrucción y al Congreso por escrito, después de que esta asamblea hubo apro-
cumplimiento. Dado en esta nueva ciudad de Chilpancingo, a cinco bado el acta da la declaración de independencia.116
de Octubre de mil ochocientos trece.– José María Morelos,—Por
El Congreso de Chilpancingo desestimó la resistencia de Rayón,
mandato de S. A.—Lic. José Sotero de Castañeda, secretario.»115
pues antes de escribir éste su voto había combatido la declaración
Morelos afirmaba en este decreto lo que tres años antes había de independencia desde el instante mismo en que comenzó a ejercer
proclamado el ilustre Hidalgo en Guadalajara; pero el digno suce- sus funciones de diputado.117 El documento que la asamblea aprobó, y que fue redactado por
sor del Padre de la independencia iba más allá: no sólo redimía a don Carlos María de Bustamante, es el siguiente:
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Este libro forma parte del acervo de la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
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ya insostenible motivo de invocar al rey de España, y en su lugar se sus hazañas, mas realmente no fue tal cosa, sino producto de amplia visión del señor Morelos y como medida
proclamaba al fin la independencia, esa primera necesidad política organizadora de éste, para obtener los mayores beneficios del territorio que iba conquistando.
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