INTRODUCCIÓN
El consumo de drogas entre los universitarios ha sido objeto de estudio durante
años, no solo por su impacto en la salud de los jóvenes, sino también por su
relación con el rendimiento académico, la salud mental y el desarrollo social. Esta
etapa de la vida, caracterizada por la transición de la adolescencia a la adultez y
por un mayor grado de libertad e independencia, coincide con una etapa de
descubrimiento y experimentación, en la cual muchos estudiantes se encuentran
lejos de la supervisión familiar y se ven expuestos a situaciones nuevas que
pueden favorecer el uso de sustancias. Las universidades, con su ambiente social
y académico tan diverso, son un espacio propicio para que los jóvenes, motivados
por curiosidad, presión social o estrés académico, entren en contacto con
sustancias ilícitas o legales, como el alcohol y el tabaco, y algunas ilegales, como
la marihuana, la cocaína y otras drogas sintéticas.
Diversos estudios sugieren que una proporción significativa de estudiantes
universitarios ha experimentado con alguna droga en su tiempo en la universidad,
y las razones para hacerlo son multifactoriales. Entre ellas, se encuentran el deseo
de pertenecer a un grupo, la búsqueda de una vía de escape ante el estrés y la
presión académica, o simplemente la influencia del entorno. Esta realidad es
alarmante, ya que el consumo de drogas en esta etapa crítica de desarrollo puede
tener consecuencias duraderas, tanto en el ámbito físico y mental como en las
oportunidades futuras de los jóvenes. El uso de drogas puede llevar a problemas
como la adicción, el deterioro cognitivo y hasta problemas legales, afectando no
solo la vida de los estudiantes, sino también el ambiente universitario y la sociedad
en su conjunto.
El problema es complejo y multifacético, pues no solo involucra a quienes
consumen, sino también a la comunidad universitaria en general, que se ve
afectada de diversas maneras. Los campus universitarios, conscientes de esta
problemática, han implementado programas de prevención y de concienciación
para reducir los índices de consumo y ayudar a aquellos estudiantes que ya
enfrentan problemas de adicción. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el
consumo de drogas sigue siendo una realidad en las universidades, lo que pone
en evidencia la necesidad de seguir explorando y desarrollando estrategias de
intervención más efectivas y personalizadas para combatir este fenómeno.
ANTECEDENTES
La Organización Mundial de la Salud define como “droga” a toda sustancia que,
introducida en el organismo por cualquier vía de administración, produce alguna
alteración del natural funcionamiento del sistema nervioso central de la persona y
es, además, susceptible de crear dependencia, ya sea psicológica, física o ambas.
MARCO TEORICO
¿Qué son las drogas?
toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de
administración, produce alguna alteración del natural funcionamiento del sistema
nervioso central de la persona y es, además, susceptible de crear dependencia, ya
sea psicológica, física o ambas. Las drogas se clasifican, según sus efectos en
depresoras, estimulantes y alucinógenas.
Tipos de drogas:
TABACO: se clasifica en droga estimulante. Es una planta cuyas hojas
contienen una de las drogas más potentes y adictivas: la nicotina. Llega al
cerebro, a través del torrente sanguíneo, en cuestión de segundos. Con una
bocanada de humo se inhalan más de 7,000 sustancias químicas, como el
alquitrán, amoniaco, cianuro y fenoles. Al menos 70 de estas sustancias
pueden causar cáncer.
ALCOHOL: se clasifica en droga depresora. Es una sustancia que se
obtiene de la fermentación de diversos granos, frutos y plantas. El alcohol o
las bebidas alcohólicas contienen etanol, una sustancia psicoactiva y tóxica
que puede causar dependencia.
MARIGUANA: se clasifica en droga depresora. Cánnabis es el género de la
planta de la mariguana. Cannabinoides es un término que se refiere a un
grupo muy amplio de moléculas con efectos variados que se unen con alta
afinidad a receptores específicos en el organismo. En la actualidad,
encontramos cannabinoides sintéticos que son compuestos químicos
artificiales que alteran la mente. Se rocían sobre la materia seca y triturada
de una planta para así poder fumarlos, o se venden como líquidos que se
vaporizan e inhalan en cigarrillos electrónicos u otros dispositivos.
COCAINA: se clasifica en droga estimulante. Sustancia denominada
clorhidrato de cocaína, resultado de la refinación de hojas de coca. Cuando
se aspira, se absorbe por las mucosas nasales y llega al cerebro en
cuestión de segundos.
CRACK: se clasifica en droga estimulante. Es una variante de la cocaína.
Se conoce como cristales de cocaína y erróneamente se confunde con la
pasta básica de cocaína, llamada también “bazuco”, “paco” o “pitillo”. La
cocaína y el crack son formas químicas diferentes de un mismo compuesto;
sus efectos son similares, sólo varían en intensidad y duración, siendo el
crack más dañino y adictivo
METANFETAMINAS/CRISTAL: se clasifica en droga estimulante. Es una
droga sintetizada cuya denominación química es desoxiefedrina, una
sustancia potencialmente tóxica y adictiva. Es un estimulante poderoso y
sumamente adictivo que afecta el sistema nervioso central. Es un polvo
blanco cristalino, inodoro y de sabor amargo, que se disuelve fácilmente en
agua o alcohol
EXTASIS: se clasifica en estimulante combinada con sustancias de acción
alucinógena. sustancia química sintética denominada
Metilenodioximetanfetamina (MDMA) que libera al cerebro otras sustancias
químicas neurotransmisoras como la serotonina y la dopamina que alteran
el estado de ánimo. Con efectos alucinógenos.
HEROINA: se clasifica en droga depresora. La heroína es una droga ilegal
sumamente adictiva que se procesa a partir de la morfina, una sustancia
que se da en forma natural y se extrae de la vaina de las semillas de ciertas
plantas de amapola. La heroína (clorhidrato de diacetilmorfina) es resultado
del procesamiento del opio que se obtiene de la planta de amapola.
INHALABLES: se clasifica en droga depresora. Son sustancias químicas,
gases o líquidas que, a temperatura ambiente, se transforman en vapores
altamente tóxicos. Presentación: comprenden una variedad de artículos
industriales y del hogar, como aerosoles, corrector, esmalte para uñas,
acetona, resistol, thinner, "poppers", etcétera.
FENTANILO: se clasifica en droga depresora. El fentanilo es un potente
fármaco opiáceo sintético aprobado por la Administración de Alimentos y
Medicamentos para uso como analgésico (alivio del dolor) y anestésico. Es
aproximadamente 100 veces más potente que la morfina y 50 veces más
potente que la heroína como analgésico. Se puede encontrar mezclado con
otras drogas como heroína, cocaína, metanfetamina y MDMA, lo cual
vuelve el consumo de cualquiera de estas sustancias aún más peligroso
El fentanilo fabricado ilícitamente tiene un proceso parecido a las pastillas y
con una presentación similar a dulces.
Se puede administrar en forma inyectable, en un parche que se coloca
sobre la piel o en pastillas que se disuelven en la boca.
CONSECUENCIAS
También pueden clasificarse como drogas licitas e ilícitas. Las drogas
ilícitas son las que pueden ser comercializadas como por ejemplo el cigarro,
las bebidas alcohólicas y los medicamentos. Por el contrario, las drogas
ilícitas son aquellas en que están prohibidas su venta como el crack, la
cocina y el éxtasis.
EFECTOS
Las personas adictas a menudo tienen uno o más problemas de salud
relacionados con las drogas, pueden incluir enfermedades pulmonares o
cardiacas, embolia, cáncer, problemas en el funcionamiento del hígado y
problemas de salud mental.
Ahora es bien sabido que el humo del tabaco puede producir varios tipos de
cáncer, la metanfetamina puede causar problemas dentales graves
(conocidos como boca de metanfetamina) y los opioides pueden originar
una sobredosis y causar la muerte. Además, algunas drogas, como los
inhalantes, pueden dañar o destruir las células nerviosas del cerebro o del
sistema nervioso periférico (el sistema nervioso fuera del cerebro y la
médula espina.
El consumo de drogas también puede aumentar el riesgo de contraer
infecciones. Al compartir elementos que se usan para la inyección de
drogas o tener conductas sexuales no seguras (como actividad sexual sin
condón), es posible contraer el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y
el de la hepatitis C (una enfermedad hepática grave).40,41 También es
posible contraer infecciones del corazón y sus válvulas (endocarditis) y de
la piel (celulitis) debido a la exposición a bacterias que puede ocurrir con el
consumo de drogas inyectables
Los efectos de las drogas se pueden notar en pocos minutos después de
uso, y tienden a durar pocos minutos, siendo necesario una nueva dosis
para prolongar su efecto en el cuerpo. Así que es muy común que la
persona quede viciada rápidamente. A continuación, indicamos los
efectos después del uso de cualquier droga ilícita
1. Efectos inmediatos de las drogas depresoras
Las drogas como la heroína, la codeína, el tramadol y la morfina son
narcóticos que pueden causar euforia pero finalmente producen un efecto
depresivo del sistema nervioso central, causando efectos en el organismo
como:
Menor capacidad de raciocinio y de concentración.
Sensación exagerada de calma y tranquilidad.
Relajamiento exagerado y sensación de bienestar.
Somnolencia.
Disminución de los reflejos.
Mayor resistencia al dolor.
Mayor dificultad en hacer movimientos delicados.
Disminución de la capacidad para conducir.
Disminución de la capacidad de aprendizaje en la escuela y del
rendimiento en el trabajo.
2. Efectos inmediatos de las drogas estimulantes
Las drogas estimulantes del sistema nervioso central como la cocaína, el
éxtasis, las anfetaminas y el crack provocan:
Intensa euforia y sensación de poder.
Estado de excitación.
Mucha actividad y energía.
Disminución del sueño y pérdida de apetito.
Hablar muy rápido.
Aumento de la presión y de la frecuencia cardíaca.
Descontrol emociona.
Pérdida de la noción de la realidad.
3. Efectos inmediatos de las drogas alucinógenas
Las drogas alucinógenas como marihuana, LSD, DMT, la ayahuasca (té
de hiervas amazónicas), los hongos alucinógenos y mescalina
provocan:
Alucinaciones, principalmente visuales como alteración de los
colores, formas y contornos de los objetos.
Sensación alterada del tiempo y del espacio, sintiendo que los
minutos parecen horas o que los metros parecen Km.
Sensación de enorme placer o de miedo intenso.
Facilidad de entrar en pánico y exaltación.
Noción exagerada de grandiosidad.
Delirios relacionados con robos y persecuciones.
Efectos a largo plazo.
Las consecuencias a largo plazo de cualquier tipo de droga son:
Destrucción de neuronas, que disminuyen la capacidad de
pensar.
Desarrollo de enfermedades psiquiátricas como psicosis,
depresión o esquizofrenia.
Lesiones en el hígado, como cáncer hepático.
Mal funcionamiento de los riñones y de los nervios.
Desarrollo de enfermedades contagiosas como SIDA o Hepatitis.
Problemas del corazón como infarto.
Muerte precoz.
Aislamiento de la familia y de la sociedad.
Qué puede ocurrir al utilizar drogas.
El consumo de una gran cantidad de drogas puede causar sobredosis,
que altera gravemente el funcionamiento de los órganos como pulmones
y corazón, pudiendo provocar la muerte.
Los primeros síntomas de sobredosis incluyen agitación, convulsiones,
náuseas, vómitos, alucinaciones, sangrados, pérdida de la consciencia
y, cuando no se recibe ayuda médica, puede ser fatal.
El consumo de drogas, ¿genera otros trastornos mentales? ¿O son
los trastornos mentales los que llevan a consumir drogas?
El consumo de drogas con frecuencia coexiste con otras enfermedades
mentales. En algunos casos, trastornos mentales como la ansiedad, la
depresión o la esquizofrenia pueden estar presentes antes de la adicción.
En otros, el consumo de drogas puede desencadenar o empeorar esos
trastornos de salud mental, particularmente en las personas que tienen
ciertas vulnerabilidades específicas.43,44
Algunas personas con trastornos como ansiedad o depresión pueden
consumir drogas para intentar aliviar los síntomas psiquiátricos. Esto puede
exacerbar el trastorno mental en el largo plazo y aumentar el riesgo de
adicción.43,44 El tratamiento de todos los problemas coexistentes debe ser
simultáneo.