Crítica literaria y poesía en Jorge Eduardo Eielson: Reflexiones a partir de una carta a
Roberto Paoli
Jorge Eduardo Eielson, destacado poeta de la generación del 50 en Perú, llevó su vida y su
obra al terreno de la exploración constante, no solo en la poesía, sino también en las artes
plásticas, la performance, la música y el teatro. Viajero incansable, se estableció en Italia a
mediados de los años 80, donde buscó obtener un permiso de residencia. Durante este
proceso, mantuvo una breve correspondencia con Roberto Paoli, influyente profesor de la
Universidad de Florencia y mecenas de escritores latinoamericanos en Europa y Estados
Unidos.
En una de sus cartas, hasta ahora no publicada, Eielson agradece a Paoli por un ensayo
sobre su obra, incluido en el libro “Estudios sobre literatura peruana contemporánea”
(1985), y reflexiona sobre la crítica literaria respecto al poema. Para Eielson, "no hay texto
crítico importante que no sea una suerte de proliferación o expansión del texto original",
sugiriendo que la crítica debería aspirar a convertirse en un poema propio, absorbiendo y
transformando el texto original. Esta perspectiva cuestiona el rol de la crítica: ¿debe
limitarse a interpretar fielmente el poema, o puede, y debe, reinventarlo?
Eielson, con su visión transversal del arte, donde poesía y crítica se entrelazan, propone una
crítica literaria que no solo describa, sino que recree y prolongue la experiencia poética. A
partir de este intercambio, se plantea un análisis sobre cómo su enfoque puede enriquecer el
debate sobre los límites y posibilidades de la crítica literaria, desafiando las convenciones y
ampliando los horizontes de la interpretación artística.
Notas:
Jorge Eduardo Eielson, poeta peruano de la generación del 50.
Nómada, viajo por varios países de Europa desde muy joven.
No solo se dedicó a la poesía sino al arte en general: performer, artista plástico, músico,
dramaturgo.
Eielson quiere quedarse a vivir en Italia y necesitaba un permiso, intercambia cartas con
un profesor italiano de la universidad de Florencia. Roberto Paoli.
Roberto Paoli es un mecenas para muchos escritores latinoamericanos en Italia y España,
conoce editoriales y tiene contactos allí y en distintas universidades, no solo en Europa,
sino en Estados Unidos.
Entre las cartas que encontré entre ellos dos, hay una donde eielson le agradece por un
ensayo que Paoli escribió sobre su obra en su libro “Estudios sobre literatura peruana
contemporánea” (1985)
En este ensayo discuten sobre la critica literaria, para Eielson “no hay texto critico que no
sea expansión o proliferación del texto original”.
Usa una metáfora: Como una piedra arrojada en un estanque, donde la piedra es el
poema o el texto original y las ondulaciones del agua, el texto crítico.
Para Eielson, es más interesante que el texto crítico se vuelva poema. Que el critico haga
desaparecer el texto original arrebatado por su propia interpretación.
Preguntas: ¿qué pensaría Paoli sobre esa propuesta? ¿el objetivo de la critica es alejarse
del texto original? ¿ser un solo reflejo interpretativo? ¿o su objetivo sería más bien tratar
de acercarse al máximo al texto original?
Para Paoli escribir con imágenes poéticas, acerca su texto más a la verdad del texto
original. No se queda solo en el trabajo intelectual.
Carta 2 (Octubre de 1985): Sobre la crítica literaria y su aproximación a la poesía. No al
cientificismo, cualidad poética de la crítica en dialogo con la poesía. Recepción de la
crítica. Diálogo establecido entre ambos.
Eielson comenta la publicación de Estudios de Literatura Peruana Contemporánea,
específicamente el ensayo: “poetas peruanos frente a sus problemas expresivos” donde
Paoli habla sobre modos de abordar el uso del lenguage poético en poetas como Eielson
cansados de vincular poesía con lo verbal (hipoverbalidad/hiperverbalidad)
Maria Zambrano
Hasta que punto la critica es creación basada en un texto original. Presentar
Ensayos sobre
Carta 7 (Noviembre de 1988): Eielson se queja de haber sufrido las mismas experiencias
que las intuiciones que puso en su novela el cuerpo de Giuliano, de próxima publicación
en México. Lamenta la situación del Perú, del cual se queja, eso le hace pedir estadía en
Milán, a través de Paoli.
Carta 10 (Julio de 1991): Síntesis entre expresión literaria y visual. Espejismo. Nuevas
posibilidades de hacer poesía. Sendero luminoso no cruento. Evolución y no revolución.
Resumen, Ensayo Paoli:
Crisis del lenguaje poético en el grupo de poetas: Lenguaje desgastado e inadecuado.
Buscan otras soluciones, tantean salidas hacia la expresión del mañana.
Poesía como fracaso antes que triunfo. Algo insignificante, insatisfactorio, pasa
desapercibido a los demás.
Dos tendencias en el grupo de poetas:
1. Unos se inclinan hacia el silencio verbal o una verbalidad que involucra al silencio:
Westphalen, Eielson, Sologuren, Blanca Varela. Eielson y Sologuren muestran que
la verbalidad en crisis apela no solo a los blancos tipográficos, sino también a lo
icónico, ósea a una disposición gráfica de la escritura que en forma muy estilizada
representa objetos reales.
2. Los otros apelan a romper la gramática, yendo hacia una verbalidad transgresiva,
excesiva, vigorizada por injertos, contaminada por códigos y registros
heterogéneos: César Moro, Marín Adán, Carlos German Belli, Francisco Bendezú.
Exilio vital y exilio verbal en Eielson
Poemas de 1942 a 1960. Luego enmudecimiento.
En la riqueza y abundancia estética de los primeros poemarios de Eielson está la semilla
del cansancio, de la inquietud, de la destrucción. “Así que este poeta que tiene la nobleza
y hasta la majestuosidad de un clásico antiguo habita prematuramente la persuasión de
que el mundo está en ruinas y de que los reinos de la poesía periclitan” p.104.
Reino es un libro de poemas que se siente viejo, que ya lleva su carcoma o su polilla.
Metáfora extensa de desolación, que no es solo visión del mundo, sino principalmente de
la poesía en sí misma.
Con temas y variaciones, de 1950, comienza una etapa de inquietud formal, que también
sería llamada de experimentación, “¿Qué quiere decir este abandono temprano de una
modalidad lírica que estaba lejos de agotar todas sus posibilidades? ¿Qué significa esta
casi repentina conversión al juego con la palabra, a la provocación de la palabra, a veces
casi a la falta de respeto a la palabra misma? No cabe duda de que toda actitud
experimental es la consecuencia de un cansancio, de una pérdida de fe” p.106.
La nada en Eielson no es solo material, es también falta de fe, falta de esperanza, fracaso
humano, vacío existencial.
Camino hacia el silencio verbal, implica: aspectos gráficos e icónicos de la expresión.
También desmenuzar el discurso en versos brevísimos, de este modo crea grietas de
silencio en la sintaxis.
“En los poemarios sucesivos la relación conflictiva con la escritura se exaspera aún más. La
escritura se exaspera aún más. La escritura se convierte de esta forma en la única
obsesión del poeta, tema único y objeto mismo de su canto. Pero este autoanálisis
confirma la crisis de la palabra, de lo verbal, la sospecha irreparable del poeta hacia sus
instriumentos tradicionales. Ese sentido, que ya el poeta es incapaz de transmitir por
medio de la sintaxis corriente o cronosintáxis, encuentra un sucedáneo en la práctica
visual, que indudablemente ofrece al operador un terreno nuevo de exploración: el de la
iconosintáxis”. (110).
Se reduce o se imposibilita la oralidad del poema, ya que lo visual es uno de los posibles
caminos elegidos por la palabra en su voluntad de incinerarse.
“La trabajosa relación de Eielson con la palabra, su trayectoria, que va de la poesía escrita
al silencio verbal, se hacen evidentes en la última composición de mutantis mutandis, que
es algo más que una poética: es un poema que se autodestruye a medida que se va
componiendo” (111).
“pocos han tenido, como Eielson, esa tan aguda y desesperada, conciencia de la
precariedad, de la soledad intransitiva, de las imposibilidades significativas del acto de la
escritura. No es ésta, empero, una actitud improductiva. No solo porque de la crítica o de
la destrucción de los viejos modos de significación puede surgir una nueva instancia, de
significar y de ser, sino también porque la insignificancia y el silencio mismo pueden
constituirse contemporáneamente (no importa la duración), en una forma de moralidad,
frente a un discurso reñido con la historia, carcomido por las dudas de quien lo produce y
de quien lo recoge, veleidoso, inconvincente, hasta perjudicial al mensaje que trae” (111-
112).
Una biografía Artística y literaria, Martha Canfield
Ensayo de Eielson, aproximación crítica al arte precolombino: Puruchuco, El arte y
la religión Chavín, Luz y transparencia en los tejidos del antiguo Perú, Escritura
precolombina de cuarzo.
Biografía sobre ensayos de Eielson
T.S Eliot en Turismo, n° 110, 1945.
Literatura espacial en Pren, 31/X/1945
Defensa de la poesía, en Pren 13, XI, 1945, p.5
Tres poetas de Francia en Pren, 18, XI, 1945, p.8
Poesía de la fatalidad en Melville, Kafka, en Pren, 24/XI, 1945, p.5
El mundo poético y pictórico de Eduardo Morales Arellano, en la Nación, Lima,
22/XII, 1946
Carlos Quispez Asín, en La Nación, Lima, 9/III, 1947.
Rimbaud y la conducta fundamental, en las moradas, n°2, Lima, 1947, pp. 183-192.
Pedro Salinas ante el espejo, en el Correo de ultramar, I, n°1, 1947, p.2.
Palabras de hoy, poesía de mañana, en Espacio, n°7, 1951.
Para una poética en preparación, en suplemento dominical de Comercio.
18/XI/1955, p. 3. Se reproduce como primera parte de “Para una preparación
poética”, en Sí, n°398, Lima, 24/X/1994, pp. 46-48.
Poesía y realidad de América, en Comercio, 20/I/1956, p.2.
La pasión según Sologuren, en Lie, n° 1989, pp. 279-289. Se reproduce con algunos
cortes en La casa de cartón de OXY, n°14, Lima, 1988, pp. 58-63.
Actualidad de Vallejo, en Debate, XV, n°69, 1992, pp. 68-70.
Para una preparación poética, en Sí, n° 398, Lima, 24/X/1994, pp. 46- 48. Se
publicó originalmente en dos partes, como “Para una poética en preparación”
(CFR. Supra). Se reproduce como: “La unión del alma con el universo se llama
poesía”, en Lundero, n° 200, Trujillo, 28/V/1995, pp. 6-7. La primera sección de
este ensayo es una versión de “Para una poética en preparación” (cfr. Supra). Se
reproduce en mf.
“Defensa de la palabra. A propósito de El diálogo infinito, en Inti, n°45, 1997, pp.
289-298. Se reproduce en Lundero, n°219, Trujillo, 29/XII/1996, pp. 8-9.