Derecho constitucional y legitima
defensa
Fines del Derecho
Orden normativo del Estado
Garantías contenidas en la Carta
Magna
Derecho a la libertad
Derecho a la integridad
física
DERECHO A LA IGUALDAD Y
PROHIBICION A LA DISCRIMINACIÓN
Todas las personas tienen derecho a gozar y disfrutar de la misma manera los derechos
reconocidos por la Constitución, los tratados internacionales y las leyes.
Se prohíbe toda exclusión o trato diferenciado motivado por razones del origen étnico o
nacional, género, edad, discapacidades, condición social, condiciones de salud, religión,
opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra que atente contra la
dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de
las personas.
De igual manera, queda prohibida toda práctica de exclusión que tenga por objeto
impedir o anular el reconocimiento o ejercicio de los derechos humanos consagrados en
nuestro orden jurídico.
IGUALDAD ENTRE MUJERES Y
HOMBRES
Todas las personas gozan los mismos derechos
sin importar su sexo o género. El Estado
establecerá las acciones necesarias que
garanticen a las mujeres la erradicación de la
violencia y el acceso a las mismas oportunidades
e igualdad en todos los ámbitos de la vida
pública y privada.
LIBERTAD DE LA PERSONA
En nuestro país se prohíbe la esclavitud en cualquiera
de sus formas y toda persona extranjera que llegue a
nuestro territorio con esa condición, recobrará su
libertad y gozará de la protección de las leyes
mexicanas.
Así también, están prohibidos los trabajos forzosos y
gratuitos o no pagados, por lo que nadie puede ser
obligado a prestar trabajos contra su voluntad y sin
recibir un pago justo.
DERECHO A LA INTEGRIDAD Y
SEGURIDAD PERSONALES
Toda persona tiene el derecho a que el Estado respete su integridad física, moral y
psíquica. La Constitución prohíbe las penas de muerte, de mutilación, de infamia,
la marca, los azotes, los palos, el tormento de cualquier especie, la multa
excesiva, la confiscación de bienes y cualesquiera otras penas inusitadas y
trascendentales.
Existe una protección especial de este derecho en la prohibición de infligir tortura
o malos tratos, tratos crueles, inhumanos o degradantes.
DERECHO DE ACCESO A LA
JUSTICIA
Toda persona tiene derecho de acudir ante los
tribunales para que se le administre justicia de manera
pronta, completa, imparcial y gratuita.
El Estado procurará que este derecho se realice en
condiciones de igualdad y de no discriminación,
garantizando en todo momento las formalidades
esenciales del procedimiento.
Toda persona tiene derecho a acudir ante los jueces o
tribunales competentes, para que le amparen contra
actos que violen sus derechos humanos.
DERECHO DE AUDIENCIA Y DEBIDO
PROCESO
Es el derecho que tiene toda persona para ejercer su
defensa y ser oída por la autoridad competente, con las
debidas formalidades y dentro de un plazo razonable,
previo al reconocimiento o restricción de sus derechos y
obligaciones.
El debido proceso debe contemplar las formalidades que
garanticen una defensa adecuada, es decir:
[Link] aviso de inicio del procedimiento:
[Link] oportunidad de ofrecer las pruebas y alegar
en su defensa;
[Link] resolución que resuelva las cuestiones
debatidas, y
[Link] posibilidad de impugnar la resolución
mediante los recursos procedentes.
SEGURIDAD JURIDICA RESPECTO
ALA IMPOSICION DE SANCIONES Y
MULTAS
La imposición de penas es exclusiva de la
autoridad judicial. La autoridad
administrativa sólo podrá aplicar
sanciones por las infracciones a los
reglamentos gubernativos y de policía,
que únicamente consistirán en multa o
arresto hasta por 36 horas.
Artículos constitucionales que
contienen derechos fundamentales
Artículo 14.- A ninguna ley se dará efecto
retroactivo en perjuicio de persona alguna.
Nadie podrá ser privado de la libertad o de sus
propiedades, posesiones o derechos, sino
mediante juicio seguido ante los tribunales
previamente establecidos, en el que se cumplan
las formalidades esenciales del procedimiento y
conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al
hecho.
Artículos constitucionales que
contienen derechos fundamentales
En los juicios del orden criminal queda
prohibido imponer, por simple analogía, y aún
por mayoría de razón, pena alguna que no
esté decretada por una ley exactamente
aplicable al delito de que se trata. En los
juicios del orden civil, la sentencia definitiva
deberá ser conforme a la letra o a la
interpretación jurídica de la ley, y a falta de
ésta se fundará en los principios generales del
derecho.
Artículos constitucionales que
contienen derechos fundamentales
Artículo 16.- Nadie puede ser molestado en su
persona, familia, domicilio, papeles o posesiones,
sino en virtud de mandamiento escrito de la
autoridad competente, que funde y motive la
causa legal del procedimiento.
Artículos constitucionales que
contienen derechos fundamentales
En los juicios y procedimientos seguidos en forma de
juicio en los que se establezca como regla la oralidad,
bastará con que quede constancia de ellos en cualquier
medio que dé certeza de su contenido y del
cumplimiento de lo previsto en este párrafo.
Artículos constitucionales que
contienen derechos fundamentales
Toda persona tiene derecho a la protección de sus datos
personales, al acceso, rectificación y cancelación de los
mismos, así como a manifestar su oposición, en los términos
que fije la ley, la cual establecerá los supuestos de excepción a
los principios que rijan el tratamiento de datos, por razones de
seguridad nacional, disposiciones de orden público, seguridad y
salud públicas o para proteger los derechos de terceros.
Artículos constitucionales que
contienen derechos fundamentales
No podrá librarse orden de aprehensión sino por la
autoridad judicial y sin que preceda denuncia o querella
de un hecho que la ley señale como delito, sancionado
con pena privativa de libertad y obren datos que
establezcan que se ha cometido ese hecho y que exista la
probabilidad de que el indiciado lo cometió o participó en
su comisión.
Artículos constitucionales que
contienen derechos fundamentales
La autoridad que ejecute una orden judicial de
aprehensión, deberá poner al inculpado a disposición del
juez, sin dilación alguna y bajo su más estricta
responsabilidad. La contravención a lo anterior será
sancionada por la ley penal.
Artículos que contienen derechos
fundamentales
Cualquier persona puede detener al indiciado en el
momento en que esté cometiendo un delito o
inmediatamente después de haberlo cometido,
poniéndolo sin demora a disposición de la autoridad civil
más cercana y ésta con la misma prontitud, a la del
Ministerio Público. Existirá un registro inmediato de la
detención.
Artículos que contienen derechos
fundamentales
Sólo en casos urgentes, cuando se trate de delito grave así calificado
por la ley y ante el riesgo fundado de que el indiciado pueda
sustraerse a la acción de la justicia, siempre y cuando no se pueda
ocurrir ante la autoridad judicial por razón de la hora, lugar o
circunstancia, el Ministerio Público podrá, bajo su responsabilidad,
ordenar su detención, fundando y expresando los indicios que
motiven su proceder.
En casos de urgencia o flagrancia, el juez que
reciba la consignación del detenido deberá
inmediatamente ratificar la detención o
decretar la libertad con las reservas de ley.
La autoridad judicial, a petición del Ministerio
Público y tratándose de delitos de delincuencia
organizada, podrá decretar el arraigo de una
persona, con las modalidades de lugar y tiempo que
la ley señale, sin que pueda exceder de cuarenta
días, siempre que sea necesario para el éxito de la
investigación, la protección de personas o bienes
jurídicos, o cuando exista riesgo fundado de que el
inculpado se sustraiga a la acción de la justicia.
Este plazo podrá prorrogarse, siempre y cuando
el Ministerio Público acredite que subsisten las
causas que le dieron origen. En todo caso, la
duración total del arraigo no podrá exceder los
ochenta días.
Por delincuencia organizada se entiende una
organización de hecho de tres o más personas,
para cometer delitos en forma permanente o
reiterada, en los términos de la ley de la
materia.
Por delincuencia organizada se entiende una
organización de hecho de tres o más personas,
para cometer delitos en forma permanente o
reiterada, en los términos de la ley de la
materia.
Ningún indiciado podrá ser retenido por el
Ministerio Público por más de cuarenta y ocho
horas, plazo en que deberá ordenarse su libertad o
ponérsele a disposición de la autoridad judicial; este
plazo podrá duplicarse en aquellos casos que la ley
prevea como delincuencia organizada.
Todo abuso a lo anteriormente dispuesto será
sancionado por la ley penal.
En toda orden de cateo, que sólo la autoridad judicial podrá
expedir, a solicitud del Ministerio Público, se expresará el
lugar que ha de inspeccionarse, la persona o personas que
hayan de aprehenderse y los objetos que se buscan, a lo que
únicamente debe limitarse la diligencia, levantándose al
concluirla, un acta circunstanciada, en presencia de dos
testigos propuestos por el ocupante del lugar cateado o en
su ausencia o negativa, por la autoridad que practique la
diligencia.
Las comunicaciones privadas son inviolables. La ley sancionará
penalmente cualquier acto que atente contra la libertad y privacia
de las mismas, excepto cuando sean aportadas de forma voluntaria
por alguno de los particulares que participen en ellas. El juez
valorará el alcance de éstas, siempre y cuando contengan
información relacionada con la comisión de un delito.
En ningún caso se admitirán comunicaciones que violen el deber
de confidencialidad que establezca la ley.
Exclusivamente la autoridad judicial federal, a petición de
la autoridad federal que faculte la ley o del titular del
Ministerio Público de la entidad federativa
correspondiente, podrá autorizar la intervención de
cualquier comunicación privada.
Para ello, la autoridad competente deberá fundar y
motivar las causas legales de la solicitud, expresando
además, el tipo de intervención, los sujetos de la misma y
su duración.
La autoridad judicial federal no podrá otorgar
estas autorizaciones cuando se trate de
materias de carácter electoral, fiscal, mercantil,
civil, laboral o administrativo, ni en el caso de
las comunicaciones del detenido con su
defensor.
Los Poderes Judiciales contarán con jueces de
control que resolverán, en forma inmediata, y
por cualquier medio, las solicitudes de medidas
cautelares, providencias precautorias y técnicas
de investigación de la autoridad, que requieran
control judicial, garantizando los derechos de
los indiciados y de las víctimas u ofendidos.
Deberá existir un registro fehaciente de todas las
comunicaciones entre jueces y Ministerio Público y
demás autoridades competentes.
Las intervenciones autorizadas se ajustarán a los
requisitos y límites previstos en las leyes. Los
resultados de las intervenciones que no cumplan con
éstos, carecerán de todo valor probatorio.
La autoridad administrativa podrá practicar visitas
domiciliarias únicamente para cerciorarse de que se
han cumplido los reglamentos sanitarios y de policía;
y exigir la exhibición de los libros y papeles
indispensables para comprobar que se han acatado
las disposiciones fiscales, sujetándose en estos casos,
a las leyes respectivas y a las formalidades prescritas
para los cateos.
Ninguna detención ante autoridad judicial podrá exceder del
plazo de setenta y dos horas, a partir de que el indiciado sea
puesto a su disposición, sin que se justifique con un auto de
vinculación a proceso en el que se expresará: el delito que se
impute al acusado; el lugar, tiempo y circunstancias de
ejecución, así como los datos que establezcan que se ha
cometido un hecho que la ley señale como delito y que exista
la probabilidad de que el indiciado lo cometió o participó en su
comisión.
El Ministerio Público sólo podrá solicitar al juez la prisión
preventiva cuando otras medidas cautelares no sean
suficientes para garantizar la comparecencia del imputado en
el juicio, el desarrollo de la investigación, la protección de la
víctima, de los testigos o de la comunidad, así como cuando
el imputado esté siendo procesado o haya sido sentenciado
previamente por la comisión de un delito doloso.
El juez ordenará la prisión preventiva oficiosamente, en los casos de abuso o violencia
sexual contra menores, delincuencia organizada, homicidio doloso, feminicidio,
violación, secuestro, trata de personas, robo de casa habitación, uso de programas
sociales con fines electorales, corrupción tratándose de los delitos de enriquecimiento
ilícito y ejercicio abusivo de funciones, robo al transporte de carga en cualquiera de sus
modalidades, delitos en materia de hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos,
delitos en materia de desaparición forzada de personas y desaparición cometida por
particulares, delitos cometidos con medios violentos como armas y explosivos, delitos
en materia de armas de fuego y explosivos de uso exclusivo del Ejército, la Armada y la
Fuerza Aérea, así como los delitos graves que determine la ley en contra de la
seguridad de la nación, el libre desarrollo de la personalidad, y de la salud. La ley
determinará los casos en los cuales el juez podrá revocar la libertad de los individuos
vinculados a proceso.
La ley determinará los casos en los cuales el juez podrá revocar la libertad de
los individuos vinculados a proceso. El plazo para dictar el auto de vinculación
a proceso podrá prorrogarse únicamente a petición del indiciado, en la forma
que señale la ley. La prolongación de la detención en su perjuicio será
sancionada por la ley penal. La autoridad responsable del establecimiento en
el que se encuentre internado el indiciado, que dentro del plazo antes
señalado no reciba copia autorizada del auto de vinculación a proceso y del
que decrete la prisión preventiva, o de la solicitud de prórroga del plazo,
deberá llamar la atención del juez sobre dicho particular en el acto mismo de
concluir el plazo y, si no recibe la constancia mencionada dentro de las tres
horas siguientes, pondrá al indiciado en libertad.
Todo proceso se seguirá forzosamente por el hecho o
hechos delictivos señalados en el auto de vinculación
a proceso. Si en la secuela de un proceso apareciere
que se ha cometido un delito distinto del que se
persigue, deberá ser objeto de investigación
separada, sin perjuicio de que después pueda
decretarse la acumulación, si fuere conducente.
Si con posterioridad a la emisión del auto de vinculación a
proceso por delincuencia organizada el inculpado evade la
acción de la justicia o es puesto a disposición de otro juez
que lo reclame en el extranjero, se suspenderá el proceso
junto con los plazos para la prescripción de la acción penal.
Todo mal tratamiento en la aprehensión o en las prisiones,
toda molestia que se infiera sin motivo legal, toda gabela o
contribución, en las cárceles, son abusos que serán
corregidos por las leyes y reprimidos por las autoridades.
LEYES QUE REGULAN LA
LEGITIMA DEFENSA
El Delito y sus factores
Un delito es una acción que va en contra de lo establecido por la ley y que amerita un
castigo o pena privativa de la libertad.
Entre los factores que influyen al momento de que se produzca un delito, se pueden
considerar:
•Que una persona sola o en grupo tenga el deseo o motivación para participar en un
comportamiento prohibido (delito).
•Que al menos uno de los participantes cuente con las habilidades y las herramientas
para cometer el delito.
•Que se presente una oportunidad para cometer el delito.
Delitos graves
“Los delitos graves son aquellos cuya pena es
mayor a cinco años en prisión. La diferencia con
los delitos leves es el tiempo que dura la
sanción, además de que el presunto culpable
no puede llevar su proceso en libertad ni salir
con fianza”.
Excluyente del delito
La excluyente del delito es aquella que de
verificarse o actualizarse excluyen
completamente el delito y hacen que la
conducta no sea delictuosa, indudablemente si
en un proceso penal se demuestra que la
persona no tenia la intensión de cometer el
delito entonces la conducta ilícita simplemente
no existió. Las causas de exclusión del delito se
investigarán y resolverán de oficio o a petición
de parte, en cualquier estado del
procedimiento.
Artículo 15 del Código Penal Federal
De conformidad con este artículo el delito se excluye cuando:
I.- El hecho se realice sin intervención de la voluntad del agente;
II.- Se demuestre la inexistencia de alguno de los elementos que integran la descripción típica
del delito de que se trate;
III.- Se actúe con el consentimiento del titular del bien jurídico afectado, siempre que se llenen
los siguientes requisitos:
Artículo 15 del Código Penal Federal
III.- Se actúe con el consentimiento del titular del bien jurídico afectado, siempre que se
llenen los siguientes requisitos:
a) Que el bien jurídico sea disponible;
b) Que el titular del bien tenga la capacidad jurídica para disponer libremente del mismo; y
c) Que el consentimiento sea expreso o tácito y sin que medie algún vicio; o bien, que el
hecho se realice en circunstancias tales que permitan fundadamente presumir que, de
haberse consultado al titular, éste hubiese otorgado el mismo;
IV.- Se repela una agresión real, actual o inminente, y sin derecho, en protección de bienes jurídicos
propios o ajenos, siempre que exista necesidad de la defensa y racionalidad de los medios
empleados y no medie provocación dolosa suficiente e inmediata por parte del agredido o de la
persona a quien se defiende.
Se presumirá como defensa legítima, salvo prueba en contrario, el hecho de causar daño a quien por
cualquier medio trate de penetrar, sin derecho, al hogar del agente, al de su familia, a sus
dependencias, o a los de cualquier persona que tenga la obligación de defender, al sitio donde se
encuentren bienes propios o ajenos respecto de los que exista la misma obligación; o bien, lo
encuentre en alguno de aquellos lugares en circunstancias tales que revelen la probabilidad de una
agresión;
VI.- La acción o la omisión se realicen en cumplimiento de un deber jurídico o en ejercicio de un
derecho, siempre que exista necesidad racional del medio empleado para cumplir el deber o ejercer
el derecho, y que este último no se realice con el solo propósito de perjudicar a otro;
VII.- Al momento de realizar el hecho típico, el agente no tenga la capacidad de comprender el
carácter ilícito de aquél o de conducirse de acuerdo con esa comprensión, en virtud de padecer
trastorno mental o desarrollo intelectual retardado, a no ser que el agente hubiere provocado su
trastorno mental dolosa o culposamente, en cuyo caso responderá por el resultado típico siempre y
cuando lo haya previsto o le fuere previsible. Cuando la capacidad a que se refiere el párrafo anterior
sólo se encuentre considerablemente disminuida, se estará a lo dispuesto en el artículo 69 bis de
este Código.
VIII.- Se realice la acción o la omisión bajo un error invencible;
A) Sobre alguno de los elementos esenciales que integran el tipo penal; o
B) Respecto de la ilicitud de la conducta, ya sea porque el sujeto desconozca la existencia de la ley
o el alcance de la misma, o porque crea que está justificada su conducta.
IX.- Atentas las circunstancias que concurren en la realización de una conducta ilícita, no sea
racionalmente exigible al agente una conducta diversa a la que realizó, en virtud de no haberse
podido determinar a actuar conforme a derecho; o
X.- El resultado típico se produce por caso fortuito.
Legítima defensa
La fracción que interesa en el estudio del presente documento es la contenida en la fracción que a
continuación se cita:
IV.- Se repela una agresión real, actual o inminente, y sin derecho, en protección de bienes jurídicos
propios o ajenos, siempre que exista necesidad de la defensa y racionalidad de los medios
empleados y no medie provocación dolosa suficiente e inmediata por parte del agredido o de la
persona a quien se defiende.
Se presumirá como defensa legítima, salvo prueba en contrario, el hecho de causar daño a quien por
cualquier medio trate de penetrar, sin derecho, al hogar del agente, al de su familia, a sus
dependencias, o a los de cualquier persona que tenga la obligación de defender, al sitio donde se
encuentren bienes propios o ajenos respecto de los que exista la misma obligación; o bien, lo
encuentre en alguno de aquellos lugares en circunstancias tales que revelen la probabilidad de una
agresión;
Se presume que existe legítima defensa:
Clases de legítima defensa:
Principios de legítima defensa:
Elementos de legítima defensa:
Excesos de legítima defensa:
Artículo 16 Código Penal Federal
En los casos de exceso de legítima
defensa o exceso en cualquier otra causa
de justificación se impondrá la cuarta
parte de la sanción correspondiente al
delito de que se trate, quedando
subsistente la imputación a título
doloso.
Ley Nacional del uso de la fuerza:
Manual del Uso de la Fuerza, de
aplicación común a las tres Fuerzas
Armadas
Este manual, tiene como propósito, dar cumplimiento a lo
dispuesto en las directivas sobre uso de la fuerza, a la vez que se
constituye en una guía para la actuación del personal integrante
de las fuerzas armadas en el ejercicio de sus funciones,
observando siempre un irrestricto respeto a los Derechos
Humanos.
Debe recordarse en todo momento, que el uso de la fuerza por parte de quien la
ejerce o la ordena, es una decisión que debe tomarse de manera razonada, por
lo que es importante que además de la experiencia, se tenga presente el
contenido de esta guía de actuación.
Los conceptos vertidos, son de observancia para todo el personal de las fuerzas
armadas, que desarrollan operaciones y están sometidos en todo tiempo, lugar
y circunstancia al imperio de la ley, debiendo promover, respetar, proteger y
garantizar los derechos humanos.
Lo anterior, derivará en la legitimidad del uso de la fuerza bajo los principios de
oportunidad, proporcionalidad, racionalidad y legalidad, observando en todo
momento una conducta de respeto en su interacción con la población en
general y demás servidores públicos. También se pretende explicar las
consecuencias del exceso o uso indebido de la fuerza, coadyuvando en la toma
de decisiones de los mandos de todos niveles.
Concepto y Principios sobre el Uso de la
Fuerza
1. Concepto de la expresión Uso de la
Fuerza.
Es la utilización de técnicas, tácticas,
métodos y armamento, que realiza el
personal de las fuerzas armadas, para
controlar, repeler o neutralizar actos de
resistencia no agresiva, agresiva o
agresiva grave.
2. Concepto de la figura de la legítima defensa.
A. En términos de lo previsto en el artículo 15 fracción IV, del Código Penal Federal,
se entenderá por legítima defensa repeler una agresión real, actual o inminente,
y sin derecho, en protección de la vida, bienes jurídicos propios o ajenos, siempre
que exista necesidad de la defensa y racionalidad de los medios empleados y no
medie provocación dolosa suficiente e inmediata por parte del personal militar o
de la persona a quien se defiende.
B. Requisitos para que se constituya la legítima defensa.
a. Agresión: es el movimiento corporal del atacante que amenaza lesionar o
lesiona intereses jurídicamente protegidos y que hace necesaria la
objetividad de la violencia por parte de quien la rechaza. La agresión, es el
elemento básico de la excluyente de responsabilidad, sin ésta no se
justifica el uso de la fuerza.
b. Real: que la agresión no sea hipotética ni imaginaria, debe realizarse ante
casos presentes para poder hacer uso de la fuerza.
c. Actual o inminente: actual, lo que está ocurriendo; inminente,
lo cercano o inmediato, se presentan cuando ha dado inicio la
actitud del agresor de causar un daño al personal militar o a
terceros.
d. Necesidad racional de defensa: es el actuar del personal de las
fuerzas armadas, después de haber realizado el análisis
correspondiente sobre la actitud y características del agresor,
así como las capacidades propias, para determinar la
proporcionalidad del uso de la fuerza.
c. No medie provocación suficiente por parte del defensor: es
decir, que el personal al hacer uso de la fuerza, no deberá
incitar la reacción violenta del agresor.
De llegar a reunirse los requisitos de la legítima defensa, se
estaría ante una causa de probable exclusión del delito y en
consecuencia no se podría determinar una responsabilidad
penal por daños, lesiones o muerte que se causen; sin
embargo, es de hacerse notar que esta causa de exclusión
del delito, debe encontrarse plenamente acreditada, a través
de medios de prueba, que pueda valorar objetivamente la
autoridad.
C. Uso indebido de la fuerza.
a. Cuando la utilización del uso de la fuerza se realiza
sin observar los principios y reglas previstas en las
directivas y en este manual.
b. En todo caso el personal de las fuerzas armadas
que, haya tenido conocimiento de que se hizo uso
indebido de la fuerza, lo denunciará ante el
ministerio público militar o ministerio público de
la federación.
c. El personal de las fuerzas armadas en el desempeño
de sus funciones, se abstendrá de hacer uso de la
fuerza, excepto en los casos en que sea estrictamente
necesario, evitando cometer conductas como:
❑homicidios,
❑detenciones arbitrarias,
❑incomunicación,
❑cateos y visitas domiciliarias ilegales,
❑tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes,
❑violencia sexual,
❑desapariciones forzadas, entre otros.
3. Principios aplicables al Uso de la Fuerza.
A. La utilización de los niveles de fuerza por los
integrantes de las fuerzas armadas, sólo es
procedente cuando sea estrictamente inevitable o
indispensable para el cumplimiento de la misión
que tenga asignada, en apoyo a las autoridades
civiles.
B. El uso de la fuerza se realizará con estricto apego a
los derechos humanos, independientemente del
tipo de agresión, atendiendo a los principios de
oportunidad, proporcionalidad, racionalidad y
legalidad.
c. Oportunidad: cuando se utiliza en el momento en que se requiere,
se debe evitar todo tipo de actuación innecesaria cuando exista
evidente peligro o riesgo de la vida de las personas ajenas a los
hechos.
Esto significa que debe procurarse en el momento y en el lugar en que
se reduzcan al máximo los daños y afectaciones tanto a la vida como a
la integridad de las personas involucradas y sus bienes y en general, la
afectación de los derechos de los habitantes. b. Proporcionalidad:
cuando se utiliza en la magnitud, intensidad y duración necesarias para
lograr el control de la situación, atendiendo al nivel de resistencia o de
agresión que se enfrente; se refiere a la relación entre la amenaza al
bien jurídico tutelado del personal o de la población civil ajena a los
hechos, y el nivel de fuerza utilizada para neutralizarla.
La gravedad de una amenaza se determina por la magnitud de la
agresión, la peligrosidad del agresor, sea individual o colectiva, las
características de su comportamiento ya conocidas, la posesión o
no de armas o instrumentos para agredir y la resistencia u
oposición que presenten.
c. Racionalidad: cuando su utilización es producto de una decisión
en la que se valora el objetivo que se persigue, las circunstancias
de la agresión, las características personales y capacidades tanto
del sujeto a controlar como del integrante de las fuerzas armadas;
lo que implica que, dada la existencia del acto o intención hostil, es
necesario la aplicación del uso de la fuerza por no poder recurrir a
otro medio alternativo.
d. Legalidad: cuando su uso es desarrollado con apego a la normativa vigente
y con respeto a los derechos humanos
4. Niveles de resistencia.
A. Resistencia no agresiva: conducta de acción u omisión que realiza una o
varias personas, exenta de violencia, para negarse a obedecer órdenes
legítimas comunicadas de manera directa por personal de las fuerzas
armadas, el cual previamente se ha identificado como tal.
B. Resistencia agresiva: conducta de acción u omisión que realiza una o varias
personas, empleando la violencia, el amago o la amenaza, para negarse a
obedecer órdenes legítimas comunicadas de manera directa por personal de
las fuerzas armadas, el cual previamente se ha identificado como tal.
C. Resistencia agresiva grave: conducta de acción u omisión que realiza una o
varias personas, empleando la violencia, el amago o la amenaza con armas o
sin ellas para causar a otra u otras o a personal de las fuerzas armadas,
lesiones graves o la muerte, negándose a obedecer órdenes legítimas
comunicadas de manera directa por personal de las fuerzas armadas, el cual
previamente se ha identificado como tal.
5. Niveles del Uso de la Fuerza.
A. Es la gradualidad del uso de la fuerza que previa
evaluación de la situación, debe adoptar el personal de las
fuerzas armadas de manera proporcional a la conducta de
la persona y/o la resistencia que opone, mediante:
a. Disuasión: consiste en la simple presencia física. Se
materializa con la presencia visible de personal de las
fuerzas armadas, a petición fundada y motivada de la
autoridad civil, donde se ha detectado una situación que
afecta la seguridad de la población, que puede derivar en
acciones ilícitas generadoras de daños mayores.
Puede estar acompañada por un despliegue de
vehículos terrestres, embarcaciones o aeronaves,
asimismo, la presencia debe realizarse conforme a un
despliegue táctico que responda a la evaluación y
control de la situación.
b. Persuasión: las acciones que de manera inofensiva
desarrolla el integrante de las fuerzas armadas,
mediante contacto visual e instrucciones verbales,
para conminar al transgresor de la ley a que desista de
su conducta.
c. Fuerza no letal: se emplea para controlar a una
persona o personas en los casos de resistencia no
agresiva y agresiva. El uso de instrumentos no letales
tendrá como propósito causar el menor daño posible
durante el control físico sin convertirlos en letales,
ante un uso de fuerza excesiva, irracional y
desproporcional a la resistencia del transgresor o
agresor.
d. Fuerza letal: consiste en la utilización de medios letales (armas
de fuego, contundentes e improvisadas) para proteger la vida
propia, de terceros o se vaya a cometer un delito particularmente
grave; lo cual puede acontecer, cuando los agresores o
transgresores amenacen al personal de las fuerzas armadas o a
terceras personas, con arma de fuego, explosivos, vehículo,
embarcación o aeronave en que se transporta u otro objeto que
ponga en peligro la vida.
6. En el uso de la fuerza, se privilegiará la disuasión o persuasión
sobre cualquier otro nivel, salvo que debido a las circunstancias de
la situación particular que se viva, se pongan en riesgo la vida o la
integridad física de terceros o del personal, en cuyo caso, estos
últimos podrán implementar directamente el nivel de uso de la
fuerza que sea necesario, en los términos de las directivas y de este
manual.
7. No debe perderse de vista que las situaciones que requieren el
empleo de la fuerza son dinámicas, que pueden pasar de un tipo de
agresión a otro y por ello, el personal que está dentro de la misma
debe tomar decisiones correctas aplicando los principios de
oportunidad, proporcionalidad, racionalidad y legalidad.
8. El personal de las fuerzas armadas que deba usar la Fuerza
tendrá que evaluar la situación, planificar el nivel que empleará
y actuar para controlarla; debe tener presente que toda
situación es dinámica, las conductas de quienes infringen la ley
pueden ir de una actitud cooperativa a presentar una
resistencia grave en breve tiempo, sin que necesariamente
tengan que pasar por las etapas de oponer una resistencia
agresiva o no agresiva; la autoridad debe estar presente y
mantener comunicación con la(s) persona(s) durante todo el
acontecimiento; ante una resistencia no agresiva se debe
emplear métodos disuasivos mismos que pueden convertirse en
métodos persuasivos, empleo de la fuerza no letal y fuerza letal,
dependiendo de la evolución de la conducta que se presente en
el caso particular (fig. No. 1).
Capítulo II :
Las circunstancias en que es procedente el Uso de la Fuerza y el tipo de armas
y mecanismos.
Circunstancias. Los integrantes de las fuerzas armadas podrán hacer uso de la
fuerza, para:
A. Cumplir un deber actuando en apoyo de las autoridades civiles.
B. Contrarrestar la resistencia no agresiva, agresiva o agresiva grave.
C. Impedir la comisión inminente o real de delitos.
D. Proteger de una agresión, bienes jurídicos tutelados.
E. Su legítima defensa.
F. Controlar a una persona que se resista a la detención en los casos de
flagrancia.
Tipo de armas.
A. Contundentes.
Objeto de consistencia dura de bordes obtusos no cortantes o cosa
manipulada que al impactarse en el cuerpo humano, actúa como agente
contundente; como pueden ser los toletes y bastones policiales.
Si el sujeto opone resistencia y agrede al personal, este podrá utilizar el tipo de
armas a que se hace referencia, aplicando el principio de proporcionalidad, ya
que las armas contundentes pueden ser potencialmente letales.
B. Improvisadas. Cualquier objeto, herramienta o accesorio que
es usado como arma de manera proporcional y racional.
C. De fuego. Armamento orgánico del personal y el previsto en La
Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.
11. Mecanismos.
Para efectos de este manual, se entenderán por mecanismos,
todos aquellos dispositivos que sin ser considerados como armas
contundentes, improvisadas o de fuego, se empleen para
controlar, detener o restringir los movimientos tanto de
individuos como de vehículos, y que su empleo no representen
un riesgo potencialmente letal; dichos dispositivos pueden ser:
esposas, trampas israelitas, trampas de detención (stop stick),
estrellas poncha llantas, etc.
Capítulo III :
Medidas para disminuir posibles daños a terceros
12. Adiestramiento.
Cuando sea necesario la aplicación del uso de la fuerza para el cumplimiento de las
funciones que se encuentra desarrollando el personal de las fuerzas armadas,
debe usarse siempre el nivel de intensidad de fuerza que logre el objetivo, acorde
a las disposiciones legales vigentes para el caso; y con el menor daño posible,
siempre considerando la gravedad del hecho; por lo cual dentro de los planes de
adiestramiento de las unidades deberá incluir conferencias y efectuar prácticas de
todos los ordenamientos asentados en este manual, haciendo énfasis en los
siguientes temas:
A. Respeto y protección de los derechos humanos,
incluyendo a los grupos en situación de especial
vulnerabilidad (niños, niñas, personas con algún tipo de
capacidad diferente o condición médica específica,
mujeres embarazadas y adultos mayores entre otros).
B. Conducta de respeto en la interacción con las
autoridades de los tres órdenes de gobierno.
C. Principios del uso de la fuerza, niveles del uso de la
fuerza y niveles de resistencia.
D. Conocimiento de la responsabilidad legal individual
resultante, cuando se hace uso indebido de la fuerza.
E. Tipos de armas y mecanismos.
F. Uso indebido de la fuerza.
G. Uso gradual de la fuerza.
H. Protocolos de identificación.
I. Métodos de disuasión y persuasión.
J. Preservación del lugar de los hechos.
K. Partes e informes detallados.
L. La asistencia médica de emergencia a personas heridas o afectadas.
M. Disposiciones legales vigentes para las personas detenidas hasta su
puesta a disposición de las autoridades competentes.
N. Los procedimientos para realizar denuncias a la autoridad
correspondiente por actos manifiestamente ilegales o violaciones a los
derechos humanos.
O. Coordinación con las autoridades civiles.
P. Lecciones aprendidas sobre el uso de la fuerza en actividades
navales y militares.
Q. Otros que se consideren convenientes para un mejor
desempeño de las operaciones.
13. Actividades a cargo de los comandantes de unidad:
A. Prever que la totalidad de su personal haya efectuado su
adiestramiento sobre el uso de la fuerza.
B. Concienciarán a su personal, mediante pláticas, talleres y
conferencias, sobre el uso de la fuerza, privilegiando el
respeto a los derechos humanos.
14. Acciones que constituyen uso indebido de la fuerza.
A. Las siguientes acciones que se listan, se encuentran prohibidas
por constituir un uso indebido de la fuerza.
a. Controlar a una persona con la aplicación de técnicas de defensa
personal que restrinjan la respiración o la irrigación de sangre al
cerebro.
b. Colocar a una persona esposada en una posición que restrinja su
respiración.
c. Disparar desde o hacia vehículos en movimiento, excepto en
aquellos casos en que, de no hacerlo, resulte evidente y notorio
que el personal de las fuerzas armadas o terceros resultarán
gravemente afectados y no hay otra alternativa para evitarlo.
d. Disparar a través de ventanas, puertas, paredes y otros obstáculos,
hacia un objetivo que no esté plenamente identificado.
e. Disparar cuando hay un riesgo inminente para terceros.
f. Disparar para controlar a personas que solamente se encuentran
causando daños a objetos materiales.
g. Disparar para neutralizar a personas cuyas acciones únicamente
puedan producir lesiones o daños a sí mismas.
15. Aspectos generales.
A. En todas las operaciones que realizan las fuerzas armadas al tenerse
conocimiento de la existencia de una situación en la que
potencialmente se podría llegar a emplear la fuerza, deberán llevarse
a cabo las acciones siguientes:
a. Acciones previas.
1. Identificar aquellos sitios dentro del área de operaciones que
presenten el mayor grado de conflictividad derivado de altos índices
delictivos y la presencia de los grupos de la delincuencia organizada. Sin
embargo, el nivel de fuerza que se usará debe responder siempre a la
amenaza que se enfrenta, y no al lugar o territorio donde se lleve a cabo
la operación.
2. Contar con cámara de videograbación, fotográfica o
instrumentos de grabación de sonido, para estar en condiciones
de aportar medios de prueba fehacientes sobre la actuación del
personal de las fuerzas armadas en operaciones.
3. Al inicio de cada operación, girar instrucciones precisas del
uso de la fuerza, actividades a realizar, función específica que le
corresponde a cada individuo y los planes de defensa
correspondientes (reacción a una agresión durante el
movimiento, estacionados y desde diferentes direcciones).
4. Concienciar al personal para que evite mostrar actitudes
agresivas o provocadoras, tomando en cuenta que en todo
momento, se deberán respetar, proteger y garantizar los
derechos humanos.
5. Contar con órdenes de operaciones, establecer medidas de
protección a la población civil y dispositivos de seguridad
adecuados según la operación, asimismo, coordinarse con las
autoridades civiles involucradas en la operación.
b. Acciones a realizar durante una agresión con armas letales.
1. Hacer uso de sus armas de fuego sólo en legítima defensa o
de otras personas, en caso de peligro inminente de muerte o
lesiones graves, o con el propósito de evitar la comisión de
un delito grave que entrañe una seria amenaza para la vida y
sólo en caso de que resulten insuficientes medidas menos
extremas para lograr dichos objetivos.
1. Se pondrá énfasis en la atención de la infancia y adolescencia
(menores de 18 años), los cuales requieren de un cuidado y
protección especializada partiendo de la base de que la
primera acción para protegerlos es su resguardo físico,
independientemente de su condición jurídica.
c. Acciones posteriores a la agresión.
1. Cuando en el lugar de los hechos resultaran personas civiles o militares
muertos o heridos, y se encuentre presente la autoridad civil, se
procederá:
i. Procurar o permitir su atención médica y en su caso su evacuación a la
instalación sanitaria más cercana, tomando en consideración la situación
que prevalezca y los medios disponibles.
ii. Coordinar con las autoridades civiles correspondientes para apoyarlos en
la preservación del lugar de los hechos, absteniéndose de alterarlo y
evitar se tergiverse la verdad histórica y jurídica de los mismos.
iii. Elaborar un informe detallado del evento donde se efectuó
uso de la fuerza de conformidad con las disposiciones que
sobre el particular emitan ambas secretarías.
2. Cuando en el lugar de los hechos resultaran personas civiles o
militares muertos o heridos, y no se cuente con presencia de la
autoridad civil se procederá:
i. Procurar o permitir su atención médica y en su caso su
evacuación a la instalación sanitaria más cercana, tomando en
consideración la situación que prevalezca y los medios
disponibles.
ii. Abstenerse de alterar la escena de los hechos y evitar se
tergiverse la verdad histórica y jurídica de los mismos; lo
anterior, en razón de que lo asegurado puede representar
indicios, que justifiquen el uso legítimo de la fuerza por parte
del personal militar, por lo que para preservar el lugar de los
hechos, se debe proceder considerando, entre otros aspectos,
los siguientes:
(1). Seguridad periférica del lugar.
(2). Fijar el lugar mediante tomas fotográficas, videográficas o en su caso elaborar
un croquis, sin alterar el lugar de los hechos.
iii. Evitar el acceso a personas no autorizadas.
iv. Informar al ministerio público correspondiente y al escalón militar superior,
debiendo permanecer en el lugar hasta que arribe la autoridad ministerial.
v. El personal de las fuerzas armadas participante en la operación hará entrega de
los objetos asegurados mediante la cadena de custodia.
3. Cuando en el lugar de los hechos sólo se encuentran detenidos y
objetos constitutivos de delito:
i. En caso de que estén físicamente las autoridades civiles, el personal
de las fuerzas armadas se limitará a proporcionar seguridad
periférica al lugar de los hechos.
ii. En caso de que no haya autoridades civiles se procederá de la
siguiente manera:
(1). Establecer seguridad periférica.
(2). Detener y asegurar a los agresores, poniéndolos sin demora a
disposición de las autoridades competentes, quedando prohibido
utilizar las instalaciones militares como centros de detención o
retención.
(3). Efectuar su revisión corporal para verificar que no porten algún
arma o instrumento con el que puedan causar o causarse daño.
(4). El personal de las fuerzas armadas participante en la operación
pondrá sin demora a disposición de las autoridades correspondientes
las armas, objetos o instrumentos constitutivos del delito, presentando
la denuncia de hechos, observando los lineamientos sobre cadena de
custodia.
(5). Cuando no sea posible detener al agresor o agresores, es
conveniente no llevar a cabo una persecución ni accionar las
armas de fuego para evitar daños a terceros, salvo que el
agresor realice actos de resistencia agresiva grave, en cuyo
caso el uso de la fuerza letal será dirigido precisamente hacia
dicho agresor o agresores.
4. Elaborar el informe detallado describiendo el tiempo, modo
y lugar en el que ocurrieron los hechos, con la mayor cantidad
de información posible.
5. Para el control de los grupos
vulnerables (niños, niñas, personas con
algún tipo de capacidad diferente o
condición médica específica, mujeres
embarazadas, adultos mayores e
indígenas, entre otros), en tanto se
ponen a disposición de la autoridad, los
menores continuarán con sus padres si
la situación lo permite, se separan
hombres de las mujeres, si hay menores
se considera dejarlos en el grupo de las
mujeres.
6. En caso de menores infractores; en
donde se tenga implementado el
sistema de justicia penal para
adolescentes, deberán ser puestos a
disposición de la autoridad
especializada; en caso contrario, a
disposición de la autoridad estatal o
federal en calidad de presentados,
limitando el contacto físico.
7. En caso de menores que tengan la calidad de víctimas,
resguardarlos físicamente, reunirlos en un lugar seguro,
separarlos de los adultos cuando no sean sus familiares,
proporcionales atención médica en caso de que lo
requieran, mantener la confidencialidad de su identidad,
coordinar la localización de familiares en la escena de los
hechos, así como entregarlos con algún familiar, adulto
responsable o autoridad competente.
8. En caso de que se presenten
reporteros de los medios de
comunicación, se les exhortará en
forma respetuosa a que no
invadan la periferia del lugar de los
hechos, sin que por ello se les
obstaculice su labor periodística.
Capítulo IV :
Protocolos de identificación y métodos de Disuasión y Persuasión
16. Protocolos de identificación de personal y material.
Con la finalidad de facilitar la identificación del personal de las
fuerzas armadas y garantizar su seguridad en todas las actividades
que realice, es necesario que en todo momento cumpla lo
siguiente:
A. Portar el uniforme correspondiente.
B. Llevar consigo su credencial de identificación.
C. Emplear vehículos oficiales con las siglas y pintura
correspondientes.
D. Utilizar el material y armamento de cargo.
E. Cuando se actúe en apoyo a la autoridad civil, se cerciorará que
dichas autoridades estén identificados (uniforme, gafetes,
tarjetones, placas, etc.), en caso contrario informará al escalón
superior.
17. Métodos de disuasión.
A. A petición de las autoridades civiles a las que se proporciona
apoyo, el personal de las fuerzas armadas podrá emplear uno o
varios de los métodos de disuasión siguientes: a.
Reconocimientos.
B. Patrullajes mixtos (con autoridades civiles). c. Establecimiento de
puestos de seguridad.
d. Establecimiento de bases de operaciones móviles.
e. Establecimiento de bases de operaciones fijas.
f. Establecimiento de partidas.
g. Establecimiento de destacamentos de seguridad.
h. Establecimiento de puestos de vigilancia.
i. Escoltas de seguridad.
j. Otros servicios de seguridad.
B. En el empleo de los métodos de disuasión referidos, se pueden utilizar las
técnicas siguientes:
a. Emplear voz fuerte y decidida para dar instrucciones al personal mediante
términos adecuados, comprensibles y respetuosos, utilización de frases
cortas y enérgicas.
b. Uso correcto de silbatos y otros dispositivos de alarma.
c. Utilizar altavoces y luces estroboscópicas.
d. Emplear de manera intensiva cámaras fotográficas y de
videograbación, grabación de audio, para documentar los
incidentes e interacciones con la población civil y contar con las
evidencias de que la actuación del personal de las fuerzas
armadas es respetuosa de los derechos humanos.
e. Emplear vehículos blindados, buques o aeronaves.
f. Identificar la presencia del personal de las fuerzas armadas,
acorde con el método disuasivo que se aplique, mediante la
señalización por medio de letreros de advertencia, precaución e
información que sean legibles tanto en el día como en la noche.
18. Métodos de persuasión.
A petición de las autoridades civiles a las que se proporciona
apoyo, el personal de las fuerzas armadas podrá llevar a cabo las
acciones siguientes:
A. Informar a los presentes en el lugar, el motivo de la presencia
del personal de las fuerzas armadas, invitándolos para que no
se coloquen en una situación de riesgo.
B. Identificarse, tomar el control de la situación, mostrar firmeza y
seguridad en su actitud y dar órdenes e instrucciones verbales, de
lo que se desea de manera puntual y clara.
C. En su caso advertir claramente que de no cesar los actos de
resistencia, se hará uso legítimo de la fuerza.
D. Evitar en todo momento los actos de provocación.
E. Emplear de manera intensiva cámaras fotográficas y de
videograbación, grabación de audio, para documentar los
incidentes e interacciones con la población civil y contar con las
evidencias de que la actuación del personal de las fuerzas armadas
es respetuosa de los derechos humanos.
Capítulo V:
Responsabilidades
19. El uso indebido de la fuerza, genera responsabilidad penal y
administrativa para el personal de las fuerzas armadas, en términos de
lo dispuesto en el Código de Justicia Militar, Código Penal Federal, Ley
Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores
Públicos y demás normativa vigente; además podría implicar
responsabilidad para el Estado Mexicano en el ámbito internacional.
20. No se podrá argumentar el cumplimiento de una orden, si se tiene
conocimiento que es ilícita y tuvo la oportunidad razonable de negarse
a cumplirla.
21. Incurre en responsabilidad el superior que ordene el uso
indebido de la fuerza o que teniendo conocimiento de que sus
subordinados incurrieron en dicha conducta, no haya adoptado
las medidas a su disposición para impedir o denunciar ese hecho
ante la autoridad competente.
22. Además de la responsabilidad penal y/o administrativa para el
personal y la posible de carácter internacional para el Estado
Mexicano, las consecuencias de privar de la vida a terceros,
ocasionarles lesiones graves o simplemente dañar sus bienes,
origina la pérdida de confianza de los ciudadanos.
23. Responsabilidades específicas.
A. Obligaciones de los mandos.
a. Emitir órdenes verbales o escritas de manera clara, concisa,
completa, oportuna y que tengan relación con actos del
servicio.
b. Analizar y evaluar la situación para determinar el nivel del uso
de la fuerza que se aplicará dependiendo del nivel de
resistencia de la o las personas.
c. Evitar dar órdenes que impliquen el uso indebido de la fuerza.
d. Concebir, preparar y conducir las actividades a desarrollar,
tomando las medidas necesarias para salvaguardar la seguridad de las
personas ajenas a los hechos.
e. Prever que el personal bajo su mando, en actividades de apoyo a
las autoridades civiles, cuente con el armamento, equipo,
adiestramiento y demás medios necesarios y autorizados para poder
emplear el uso de la fuerza.
B. Acciones u omisiones que dan lugar a la determinación de
responsabilidad legal para los mandos.
a. Tener conocimiento que personal bajo su mando hará uso
indebido de la fuerza y contando con los medios necesarios para
evitarlo, no lo impida.
b. Ordenar el uso de la fuerza letal, fuera de los casos de legítima
defensa.
c. Omitir verificar que el uso de la fuerza sea justificada aplicando los
principios de oportunidad, proporcionalidad, racionalidad y
legalidad.
d. Omitir rendir los informes correspondientes de manera inmediata
al escalón superior, en todos los casos donde su personal haga uso
de la fuerza.
c. Omitir verificar que el uso de la fuerza sea justificada aplicando los
principios de oportunidad, proporcionalidad, racionalidad y
legalidad.
d. Omitir rendir los informes correspondientes de manera inmediata
al escalón superior, en todos los casos donde su personal haga uso
de la fuerza.
c. Omitir disponer se preserve el lugar de los hechos, cuando su
personal haya hecho uso de la fuerza y, se esté en presencia de un
ilícito.
d. Participar en actos contrarios a la ley. g. Obstruir la investigación
de los actos que se atribuyan al personal bajo su mando.
C. Obligaciones de todo el personal.
a. Apegarse a lo establecido en este manual al hacer uso de
la fuerza, teniendo como premisa el respeto a la vida y a
los derechos humanos.
b. Evitar hacer uso indebido de la fuerza, pues se incurre en
responsabilidades que determinen las leyes aplicables.
c. Hacer uso de la fuerza letal, sólo en legítima defensa.
Anexo Marco Legal Nacional e Internacional
Marco Jurídico Nacional Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos
Artículo 1/o: “…en los Estados Unidos Mexicanos todas las
personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta
constitución y en los tratados internacionales de los que el
estado mexicano sea parte, así como de las garantías para su
protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse,
salvo en los casos y bajo las condiciones que esta constitución
establece.
Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de
conformidad con esta constitución y con los tratados internacionales
de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección
más amplia. Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias,
tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los
derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad,
interdependencia, indivisibilidad y progresividad.
En consecuencia, el estado deberá prevenir, investigar, sancionar y
reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que
establezca la ley…”.
Artículo 14: “…A ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de
persona alguna.
Nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades,
posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los
tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las
formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las leyes
expedidas con anterioridad al hecho. En los juicios del orden
criminal queda prohibido imponer, por simple analogía, y aún
por mayoría de razón, pena alguna que no esté decretada por
una ley exactamente aplicable al delito de que se trata…”
Artículo 16: “…Nadie puede ser molestado en su persona,
familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de
mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y
motive la causa legal del procedimiento. Cualquier persona
puede detener al indiciado en el momento en que esté
cometiendo un delito o inmediatamente después de haberlo
cometido, poniéndolo sin demora a disposición de la autoridad
más cercana y ésta con la misma prontitud, a la del ministerio
público. Existirá un registro inmediato de la detención.
Artículo 17: “…Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí
misma, ni ejercer violencia para reclamar su derecho. Artículo
89: “… las facultades y obligaciones del presidente, son las
siguientes: …VI. Preservar la seguridad nacional, en los términos
de la ley respectiva, y disponer de la totalidad de la fuerza
armada permanente o sea del ejército, de la armada y de la
fuerza aérea para la seguridad interior y defensa exterior de la
federación…”
Artículo 133: Esta constitución, las leyes del congreso de la
unión que emanen de ella y todos los tratados que estén de
acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el
presidente de la república, con aprobación del senado,
serán la ley suprema de toda la unión. Los jueces de cada
estado se arreglarán a dicha constitución, leyes y tratados, a
pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en
las constituciones o leyes de los estados…”
Ley Orgánica de la Armada de México
Artículo 1/o. La Armada de México es una institución militar
nacional, de carácter permanente, cuya misión es emplear el poder
naval de la Federación para la defensa exterior y coadyuvar en la
seguridad interior del país; en los términos que establece la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las leyes que
de ella derivan y los tratados internacionales. Artículo
2.- Son atribuciones de la Armada de México, las siguientes:
I. Organizar, adiestrar, alistar, equipar y operar a las fuerzas que la
constituyen para el cumplimiento de su misión y ejercicio de sus
funciones;
I. Cooperar en el mantenimiento del orden constitucional
del Estado Mexicano; I. Proteger el tráfico marítimo,
fluvial y lacustre, en las zonas marinas mexicanas, aguas
interiores navegables y donde el Mando Supremo lo
ordene, así como establecer las áreas restringidas a la
navegación, incluidos los espacios aéreos
correspondientes, en coordinación con las autoridades
competentes y de conformidad con la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, los
instrumentos jurídicos internacionales y la legislación
nacional;
II. Proteger instalaciones estratégicas del país en su ámbito de
competencia y donde el Mando Supremo lo ordene;
III. Participar en los órganos del Fuero de Guerra, y Artículo 3/o. La
armada de México ejecutara sus atribuciones por si o
conjuntamente con el Ejército y Fuerza Aérea o en coadyuvancia
con las dependencias del ejecutivo federal, cuando lo ordene el
mando supremo o cuando las circunstancias así lo requieran. Ley
Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos
ARTÍCULO 1/o: “…El ejército y fuerza aérea mexicanos, son
instituciones armadas permanentes que tienen las misiones
generales siguientes:
I. Defender la integridad, la independencia y la soberanía de la
nación;
II. Garantizar la seguridad interior;
III. Auxiliar a la población civil en casos de necesidades públicas…”
Artículo 2/o: Las misiones enunciadas, podrán realizarlas el Ejército
y la Fuerza Aérea, por si o en forma conjunta con la armada o con
otras dependencias de los gobiernos federal, estatales o
municipales, todo, conforme lo ordene o lo apruebe el Presidente
de la República, en ejercicio de sus facultades constitucionales.
Artículo 3/o: “…El Ejército y Fuerza Aérea mexicanos deben ser
organizados, adiestrados y equipados conforme a los
requerimientos que reclame el cumplimiento de sus misiones…”
Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos
Artículo 2/o: “…La aplicación de esta ley corresponde
a: III.- La Secretaría de la Defensa Nacional, y…”. Código Penal Federal
Artículo 15: “…El delito se excluye cuando: …
IV.- se repela una agresión real, actual o inminente, y sin
derecho, en protección de bienes jurídicos propios o ajenos,
siempre que exista necesidad de la defensa y racionalidad de
los medios empleados y no medie provocación dolosa
suficiente e inmediata por parte del agredido o de la persona
a quien se defiende.
Se presumirá como defensa legítima (sic), salvo prueba en contrario, el hecho de
causar daño a quien por cualquier medio trate de penetrar, sin derecho, al hogar
del agente, al de su familia, a sus dependencias, o a los de cualquier persona que
tenga la obligación de defender, al sitio donde se encuentren bienes propios o
ajenos respecto de los que exista la misma obligación; o bien, lo encuentre en
alguno de aquellos lugares en circunstancias tales que revelen la probabilidad de
una agresión; …
V.- Se obre por la necesidad de salvaguardar un bien jurídico propio o ajeno, de un
peligro real, actual o inminente, no ocasionado dolosamente por el agente,
lesionando otro bien de menor o igual valor que el salvaguardado, siempre que el
peligro no sea evitable por otros medios y el agente no tuviere el deber jurídico de
afrontarlo;
28 VI.- La acción o la omisión se realicen en cumplimiento de un deber
jurídico o en ejercicio de un derecho, siempre que exista necesidad
racional del medio empleado para cumplir el deber o ejercer el
derecho, y que este último no se realice con el solo propósito de
perjudicar a otro…”
Artículo 16: “…Al que se exceda en los casos de defensa legítima,
estado de necesidad, cumplimiento de un deber o ejercicio de un
derecho a que se refieren las fracciones IV, V, VI del artículo 15, se le
impondrá la pena del delito culposo…”
Internacional Código de conducta para funcionarios encargados de
hacer cumplir la ley, adoptado por la asamblea general de la
organización de las naciones unidas en su resolución 34/169, de 17 de
diciembre de 1979.
Principios básicos sobre el uso de la fuerza y de armas de fuego por los
funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, adoptado en el octavo
congreso de las naciones unidas sobre prevención del delito y
tratamiento del delincuente, en la habana, cuba, el 7 de septiembre de
1990.
Expresión del uso de la fuerza:
Uso indebido de la fuerza:
El 18 de junio de 2008 se publicó, en el Diario Oficial de la
Federación, el Decreto que modificó los artículos 16, 17, 18, 19,
20, 21, 22, 73 fracciones XXI y XXIII, 115 fracción VII y 123
apartado B, fracción XIII de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, en materia de seguridad y justicia penal.
El objeto de esta reforma es lograr un Sistema de Justicia Penal
de corte acusatorio y oral; con el cual, el acceso a la justicia será
más transparente, ágil y equitativo, y al mismo tiempo, mejorar
todas las instituciones de seguridad pública y de justicia penal;
para que, conjugando estos elementos, se pueda lograr certeza
jurídica para todos los habitantes del país.
Para alcanzar con éxito la implantación de la reforma, el 13 de
octubre de 2008, se creó el Consejo de Coordinación para la
Implementación del Sistema de Justicia Penal; mismo que, a
través de la Secretaría Técnica, proporciona apoyo a la
Federación y a las Entidades Federativas, cuando así lo
solicitan, para la implementación de la reforma al Sistema de
Justicia Penal, con pleno respeto a las atribuciones de los
Poderes Federales, la soberanía de los Estados y del Distrito
Federal y la autonomía municipal, así como de las instituciones
y autoridades, que intervengan en la instancia de
coordinación.
Uno de los logros más importantes del Estado
Mexicano, fue el obtener un Código Nacional de
Procedimientos Penales, publicado en el Diario Oficial
de la Federación el 5 de marzo del año 2014; dicho
Código es un instrumento normativo, que permite
implementar el sistema penal acusatorio, de manera
armónica y uniforme en el país; ya que, en cualquier
parte del territorio nacional se estará aplicando la
misma legislación, asegurando el debido proceso y el
respeto irrestricto a los derechos humanos de la
víctima u ofendido y del imputado.
El artículo Décimo Primero Transitorio del Código Nacional de
Procedimientos Penales establece la necesidad de contar con protocolos de
actuación del personal sustantivo; por lo que, el Consejo de Coordinación
para la Implementación del Sistema de Justicia Penal, a través de su
Secretaría Técnica, en coordinación con las instituciones operadoras del
nuevo sistema de justicia penal, ha elaborado el presente modelo de
protocolo, con la finalidad de que los criterios jurídicos que habrán de
observarse en el procedimiento penal se unifiquen en todos sus aspectos, y
evitar así, que en cada entidad federativa, haya distintas formas de
interpretación del articulado del Código Nacional de Procedimientos
Penales; es decir, que exista plena homologación en las herramientas de
apoyo en las distintas instituciones, para la tramitación del procedimiento
penal.
El presente instrumento es orientador y se encuentra basado en
la estructura planteada por el Código Nacional de Procedimientos
Penales, así como en las buenas prácticas de diversas
instituciones; en síntesis, se trata de un Protocolo conceptual y
referencial, mas no de un manual operativo, pues el objetivo, es
que se conozca la estructura y los límites de las actuaciones de los
diversos operadores del Sistema, para estar en posibilidad de
llevar a cabo dicho procedimiento, en la medida que se adopte
por las circunstancias específicas de cada entidad federativa.
Finalmente, se pone a consideración de las diversas instituciones
operadoras del Sistema Penal Acusatorio de cada uno de los
Estados el presente protocolo, con la finalidad de que pueda
servir de apoyo en el ejercicio diario de sus funciones; haciendo
notar, que el protocolo en comento, ha sido opinado por las
diversas instituciones que integran el grupo de trabajo en el
ámbito local, así como con la aprobación del Consejo de
Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia
Penal.
OBJETIVO :
Establecer lineamientos y procedimientos de actuación, en el marco
de respeto a los derechos humanos, para que las instituciones de
seguridad pública, hagan uso de la fuerza, solo cuando sea
estrictamente necesario, de manera racional, congruente y oportuna,
de conformidad con lo establecido por la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, los Tratados Internacionales en los que el
Estado Mexicano sea parte y la Ley General del Sistema Nacional de
Seguridad Publica.
De este modo, se dará cumplimiento a los estándares de actuación
contenidos en los instrumentos internacionales que refieren los
Principios Básicos sobre el Empleo de la Fuerza y de Armas de Fuego.
En este sentido, el presente protocolo se constituye como una
herramienta que puede ser aplicada sin ningún tipo de distinción por
razón de nivel de organización jerárquica, rango o cargo en el
ejercicio de la función, así como también, en la formación,
capacitación y especialización policial.
Además de las reglas del uso de la fuerza, los integrantes de las
instituciones de seguridad pública, deberán tener siempre presente
que su actuación, incluso en el caso de legítima defensa, se
encuentra regulada en cada uno de los códigos penales.
Instrumentos Internacionales :
1. Declaración Universal de los Derechos Humanos.
2. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
3. Convención Americana sobre Derechos Humanos.
4. Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre.
Instrumentos Internacionales :
5. Declaración para el reconocimiento de la competencia del
comité contra la tortura de la convención contra la tortura y
otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
6. Convención Interamericana para prevenir y sancionar la
tortura.
7. Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles,
Inhumanas o Degradantes.
Instrumentos Internacionales :
8. Convención sobre la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la Mujer.
9. Convención Interamericana para prevenir, sancionar y
erradicar la violencia contra la mujer.
10. Jurisprudencia internacional en materia de Derechos
Humanos, emitida por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos
a) Sentencia contra Salvador , caso
b) Caracazo contra Venezuela.
c) Montero Aragueren y otros contra Venezuela.
d) Sambrano Vélez y otros contra Ecuador.
11. Código de Conducta para los Funcionarios Encargados de
Hacer Cumplir la Ley.
12. Principios Básicos sobre el empleo de la Fuerza y de
Armas de Fuego por los Funcionarios Encargados de Hacer
Cumplir la Ley.
Otros Instrumentos:
1. Acuerdo A/04/2012 del Secretario de Seguridad Pública.
2. Manual de Uso de la Fuerza de aplicación común a las tres
Fuerzas Armadas.
3. Leyes que Regulan el Uso de la Fuerza de los cuerpos de
seguridad pública.
Otros Instrumentos:
4. Reglamentos Estatales de las Leyes que Regulan el Uso de la
Fuerza.
5. Manuales de Uso de la Fuerza (federales o locales).
6. Diversas recomendaciones de la Comisión Nacional de
Derechos Humanos.
7. Manual del Uso de la Fuerza, de aplicación común a las tres
Fuerzas Armadas.
Roles:
Son todas las actuaciones y medidas adoptadas por la policía,
destinadas a asegurar, proteger y preservar el orden público, a
partir del momento en que se tiene conocimiento de la comisión
de un hecho que la ley señale como delito.
La policía que efectúa las detenciones por flagrancia, caso
urgente, orden de aprehensión, entre otras, pueden ser de
diferente nivel jerárquico y pertenecer a diferentes órdenes de
gobierno (municipal, estatal, federal).
La policía deberá llevar a cabo las
siguientes actividades :
1. Tener conocimiento de la posible comisión de un hecho delictivo,
sea por llamado del centro de comunicaciones, ya sea por
denuncia, cumplimiento a órdenes de comparecencia,
aprehensión, u otras causas.
2. Llevar a cabo las detenciones en caso de flagrancia conforme a lo
dispuesto por el artículo 146 del Código Nacional de
Procedimientos Penales.
La policía deberá llevar a cabo las
siguientes actividades :
3. Interrumpir el desarrollo del delito, evitando que llegue a
consecuencias ulteriores.
4. Ejecutar las órdenes judiciales de aprehensión, presentación y
comparecencia.
5. Ejecutar órdenes de detención en caso urgente.
6. Salvaguardar la integridad de las personas.
La policía deberá llevar a cabo las
siguientes actividades :
7. Agotar todos los medios no violentos disponibles para lograr su
cometido.
8. Comunicar los motivos de la detención y los derechos que le
asisten al detenido.
9. Efectuar la inspección corporal para verificar que el detenido no
porte algún arma o instrumento con el que puedan causar o
causarse daño.
La policía deberá llevar a cabo las
siguientes actividades :
10. Comunicar la detención a la central de mando de manera
inmediata, de conformidad con el artículo 112 de la Ley General del
Sistema Nacional de Seguridad Pública.
11. Trasladar al detenido a bordo de un auto patrulla de la
corporación.
12. Elaborar el informe detallado describiendo el tiempo, modo y
lugar en el que ocurrieron los hechos, con la mayor cantidad de
información posible, de conformidad con el artículo 112 de la Ley
General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Concepto de uso de la Fuerza:
Todo Estado, tiene la atribución de utilizar la fuerza para garantizar
la seguridad de las personas y de los Derechos Humanos de
quienes se encuentren en su territorio.
Esto es particularmente obligatorio cuando la integridad física de
las personas y sus bienes se encuentre amenazada. También
puede legítimamente imponer sus leyes en el marco del respeto a
los Derechos Humanos.
Concepto de uso de la Fuerza:
Debe subrayarse que las personas que se encuentran en el
territorio de un estado tienen, de conformidad con el artículo 32
de la Convención Americana de Derechos Humanos, no solo
derechos si no deberes para con la familia, la comunidad y la
humanidad, por lo que sus derechos, están limitados por los
derechos de los demás, por la seguridad de todos y por las justas
exigencias del bien común en una sociedad democrática.
Concepto de uso de la Fuerza:
Estas limitaciones deben ser establecidas conforme a leyes que se
dicten por razones de interés general y aplicadas conforme al
propósito para el cual han sido creadas. El uso legítimo de la fuerza
se aplica por medio de técnicas, tácticas, métodos, e instrumentos
para que los agentes encargados de aplicar la ley, mantengan el
orden, repelen o neutralicen actos de resistencia.
Concepto de uso de la Fuerza:
El uso de la fuerza debe ser el estrictamente necesario, para
alcanzar sus objetivos y por lo tanto, solo debe ser usada cuando
los demás medios resulten insuficientes, rigiéndose por los
principios de legalidad, oportunidad, proporcionalidad y
racionalidad.
El artículo 21 Constitucional exige que las actuaciones de los
elementos de las instituciones de seguridad pública sean
profesionales, lo que implica que deben ser entrenados para saber
cómo tomar decisiones, reaccionar ante los peligros, valorar los
riesgos y afrontar las amenazas.
a) Niveles de resistencia:
Para calcular los riesgos, afrontar las
amenazas y reaccionar ante el peligro, es
necesario establecer el nivel de
resistencia de la persona que debe
cumplir con la orden dada por el
Ministerio Público, el Juez u otra
Autoridad, de conformidad con los
niveles de resistencia no agresiva,
agresiva y agresiva grave.
b) Niveles del uso de la fuerza:
Es la gradualidad del uso de la fuerza, que previa evaluación de la
situación, debe adoptar la policía de manera proporcional a la conducta
de la persona y/o la resistencia que opone, mediante: Disuasión.
Consiste en la simple presencia física.
Se materializa con la presencia visible de personal de la policía, donde
se ha detectado un hecho que la ley señale como delito, que puede
derivar en acciones ilícitas generadoras de daños mayores.
b) Niveles del uso de la fuerza:
Persuasión.
Las acciones que de manera inofensiva desarrollan las policías,
mediante contacto visual e instrucciones verbales, para conminar al
transgresor de la ley a que desista de su conducta.
Fuerza no letal. Se emplea para controlar a una persona o personas en
los casos de resistencia no agresiva y agresiva. El uso de instrumentos
no letales tendrá como propósito causar el menor daño posible
durante el control físico. No se deberá hacer uso de la fuerza excesiva,
irracional y desproporcionada a la resistencia del transgresor o agresor.
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