Mecanismo de Biela y Manivela
Mecanismo de Biela y Manivela
ft\ecánica
ed¡cionesffi
Pfryectar
CS
ftlcil tomo ll
Mecenic
índice
-
Jilüilffiiill3l||fi? ! p'ógino 45 ELENIENTOS D.8 MAQUINAS. Trúx1uetes. Trinquete de fricción. Fre-
n0s. Flenus ¡¡ranuaics norrnalmente abiertos. Frenos manuales normal-
r¡ienter cerradr¡s. l-renos at¡tt¡máticcs centríf ugos. Frenos eléctricos.
I'renos iridráulict-rs. Briclas. Soportes. Bases. Palancas y balancines. Ba-
lancines. CONOCINIIENTOS UTILES SOBRE MAQUINARIA. Con-
sideraci<.¡¡re-. generales. Truttirlt¡ y rriecatiztrción <Ie n¿ateriaies. Máquinas
helramie¡rtas. Funriición. Plr;piedades de los ¡netl¡les pur()s y s^t-¡s alea-
citrnes inciustriales. PflAClI'iCAS DE DItslJJO PARA ESPECIALIS?AS
if.U(].AN/C'OS. [Link]¡, de ttt¿a junta rígidcr de dienfes.
Lr
¡
antes citada. Del .mismo modo ocurrirá si, a la inversa, tratamos de trans-
formar el movimiento propio de un volante o manivela en el alternativo y
rectilíneo correspondiente.
La figura 1 representa esquemáticarnente este mecanismo. M es ]a
manivela del volante v solidariamente unido al motor R, y que gira en
torno al centro o. La pieza B es la bieia, cuyos extremos van-'trnidos,
mediante gorrones y cojinetes, uno a la manivela y el otro a una tercera
pieza C que llamaremos corredera o cruceta.
De esta suerte, tendremos que el extremo -de la biela unido a la mani-
vela está dotado, como ésta, de un movimiento circular, mientras que el
extremo opuesto, o sea el unido a la corredera, se mueve en forma recti-
Iínea, toda vez que esta última se ve obligada a discurrir entre las guías G.
{-a irmpiituri dci ¡ni¡r,iiniq:ntc¡ allernativo ¿lg I¿ ¡trrifdcra será igr-rai al
iiámet-ro c1e la circ-*irf*r'encie descrita pr:r la m:¡nivela. trn le lgura 3
puede us[ed apreciar las dos pcsiciorlcs estr{]ma-s. Est¿rs elos posicicnes,
en qr-ie ia rca,rriveia, la biela y ia corredera folrna;-r r,¡na iíne;i recta, se
[Link] pUlilOS HUERTüS, -o- tienen r¡rucha impr:i:tancia en ei cáicula mecá-
licc de] conjunt*, pllestc que es precrsall]ente en ellos cicnde se verilica
el csiuet'eo xrlavLli.
'/ ¿ic-
puntas muertos]
t. I
I
\l
\l
**:,:un'*'
ó= A
La amplátud del movímiento alternativo es igual al diámetro de [a circunferencia
descrita por la manivela.
Fig.4
Fig l0
La cabeza de biela que se une a la manivela (movimiento rotativo)
puede ser, asimismo, de una o dos piezas (figura 11).
Es muy frecuente que por este extremola cabeza de la biela adopte la
forma de un simple agujero u ojo, el cual está directamente practicado en
la misma pieza que constituye el vástago.
cuando la unión se hace en las excéntricas , la cabeza de biela tiene
gran diámetro, constituyendo prácticamente un collar, cuyo materiai será
de fundición o acero moldeado, acero forjado y a veces también de bronce.
r
I
l--
I
La unión entre
y cabeza
vástago
debe ¡er suave.
Fis. l2
Para ias l-rieias en qlle se exige gran velocidad, la sección casi r:niver-
saimente adcptada es ia de dobie T, con las alas ciispuesras en el piano iei
movirniento de ia rranivela. Esta forma es preferida a ia tni¡ulai' en razón
cie las dificultades de fabricación que esta úitima lleva ccnsigo, en esFe-
cial para obtener uniformiilaci en ei espesor del vástago.
Estos tipos de bieias son utilizados en los motüres de cuatro tiempos
y ios diésel, para uso sobre todo de motocicleta.s, autornóviles y aviones.
La razón de elio es bien simple, ya que, debido a su mucha menor masa,
los efectos de fuerzas contrapuestas porla inercia ai invertir periódica-
mente la dirección del movimiento se reCucen en modo extraordinario.
Dada la gran difusión que este tipo de bielas aicanza en la vida mo-
derna, vamos a deienernos más en su estudio.
En el dibujo de la figura i3 podemos observar un conjunto de biela v
manivela, cu¡ra variante, en este caso, constituye ia 3:arte esenciai de un
motor de cuati:o tiempcs. El pistón o ciiinciro ,{ hace las veces de corle-
dera, y la pieza excéntrica C de manubrio o manivela. B es la L,iela, cuya
carrera, naturalmcnie, es igual al desplazamicnto dcl pistón por cl inte-
rior del cilindro.
c
B
\2
En el dibujó de la figura 15 hemos representado una biela para motor
diésel de camión, cuyas diferencias más notables con la precedente es-
triban en que tiene toda su superficie trabajada (resultando, natural-
mente, más costosa) y en que todo el vástago, excepción hecha de los
extremos como es lógico, es de sección constante, incluso eI alma que
constituye el nervio central de la doble T.
I
-f
I
La biela de la figura 16 está diseñada especialmente para un automóvil
de gran velocidad. Es muy ligera y está trabajada en toda su superficie.
El vástago se ensancha ligeramente hacia la cabeza, pero el alma es cie
sección constante. El cojinete montado en la cabeza de biela lleva cernen-
tada y cuidadósamente rectificada su superficie interna.
7r:\
r'\ ;
-\ru '-7\n7'
M,,2
\/
Fig. ló
r5
como ej'empio fuera de la norma corriente tenemos el diseño de ia
figura 17, que representa una biela para motor cliésel de alta velocidad"
En este diseño puede apreciarse, [Link] nota destacada, que el plano
de unión del sombrero a la otra mitad de ia cabeza está inclinado res-
pecto al eje de la biela, dando lugar a que las coreliciones de trabajo de
sus distintas partes sean diferentes a las nomirales.
Fara evitar los esfuerzos laterales y de corte, ei plano de contacto no
es liso, sino provisto de dientes que ajustan perfectamente.
Esta biela es de fundición; como las otras, el alma de su vástago está
robustecida en ias proximidades de la cabeza y pie de la biela.
to
tA ,\NAN¡VELA
Como ya dejarr-ros clichc¡ al principio de esta lección, la manivel¿r,
también ila¡nada marrubrio, constituve una de las tres piezas del meca-
nismo que estamos e:studiando.
La manivela, plles, oroduce ei movimiento circular propiamente dicho,
ya sea como receptor (transmitido por mediación de la biela) o coino
emisor (recogido el movimiento directamente del motor y transmitido
por ella a la biela) para su conversión en movimiento oscilante rectilíneo.
Tenemos un ejemplo del primer caso en las ruedas de la locomotora,
que reciben el impulso de Ia biela; el cigiieñal de un automóvil, etc. Del
segundo, en el arrastre de la película en un tomavistas de cine, en el que
el movimiento circular de una excéntrica (léase manivela) es transmitido
a unos garfios (en movimiento oscilante rectilíneo) que hacen las veces
de biela y corredera.
Podemos clasificar los manubrios en los siguientes dos grandes grupos:
Manubrios de construcción simétrica (tales como cigüeñales, árboles
acodados, excéntricas circulares).
Manubrios asimétricos (manubrios frontales).
Vamos a estudiar los segundos, que son los propiamente llamados ma-
nubiios o manivelas.
Esencialmente constan de un brazo o cuerpo, de fundición u otro tipo
de material, en cuyos extremos se insertan, en sus orificios correspon-
dientes, el botón de la manivela y el eje o árbol motor (cuando la mani-
vela es emisora, es decir, la que transmite el movimiento), o simplemente
eje de giro (cuando es receptora).
En la figura 18 se represeirta una manivela frontal, en sus tres vistas o,
mejor aún, secciones. (Página siguiente.)
La distancia r del centro del botón al del árbol de siro es el radio de
la manivela.
Las demás dimensiones que juzgamos interesantes deben guardar
entre sí, proporcionalmente, las relaciones qLle a continuación exponemos:
l:d.
c=2 d hasta 2'2 d.
b: d, si el botón entra calentando el eje.
b = 1'5 d hasta 1'7 d cuando el botón puede sacarse con facilidad.
t: D si se enchufa la manivela al árbol motor me¡diante prensa o en
caliente.
t l'25 D, cuando la unión se hace con cuña.
El=diámetro f), unos milírnetros menos que el eie E del árbol.
Dh: 1'B D hasta 2 D.
La distancia H (figura i9) del cenrro del gorrón del botón de la mani-
vela al centro del gorrón de apoyo del árbol, a fin de disminuir la resisten-
cia, debe procurarse que sea la menor posibie.
El botón de la manivela, por lo general, no forma una sola pieza con
el brazo o cucrrpo de la manivela, ya clue debe pocler cambiarse cuando La manivela consta esen.
sea preciso. Ei material empleado también suele ser distinto; si el es- cialmente de un cuerpo
fuerzo transmitido es grande, se constrLrye de buen acero templado y C y dos extremos: E, eie
de giro; B, botón de la
se rectifica su superficie. manivela,
f,h¡iYel¡ frontal con l¡s
coúrr csf¡ pmporcionali-
¿-d c¡pccific'-66 ca l,¡
eótfur .¡trrlor.
I
I
Fis. l8
CORR,EDER,A O CRUCETA
Esta, como usted ya sabe, constituye la tercera pieza del mecanismo
de biela y manivela.
Se utilizan preferentemente en máquinas alternativas de poca veloci-
dad, sirviendo de órgano regulador de la fuerza transmitida de la biela
a[ pistón, o viceversa.
Las máquinas de vapor, compresores y bombas de aire y diversa clase
de motores diésel de velocidad lenta son generalmente los más indicados
para su uso.
La cruceta consta de dos partes: el cuerpo 5r los patines.
Cuerpo Po tín
z0
o
L.O
¡
o
c
t¡
6
(t
,c
o
ut
6É
Ég
o,Q
9rc
d¡,
5 'lt
óB
vo
=N
., t¡
iG
9r(.,
EIG
0
!ÉI
k:.i
ov
!¡ o.
:o
ÜH
I
I
l
I
i
I
t
I
I
zl
En la figura 23 tenemos una cruceta de patín doble e intercambiable
Frra oompresor; el patín no forna una sola pieza con el cuerpo, unién-
dose a éste por medio de tornillos o pasadores, qlle facilitan su recambio
en caso de deterioro de la superficie trabajada.
{
L
F'
-{¡
rÉa
:ü
tsG
- a6i
F q.9
Is€
*o c
É É5
u*o
9U^.s
k9(J
É e ¿q
c{ Egó
uo) ü9
oo t
=
23
Cálculo de
ilqil|!lfi$
CATCUTO DEt MECANISMO DE BIETA
Y MANIVELA . CONSIDER,ACIONES
GENERALES . CALCUTO DEt VASTAGO
CALCUTO DE tAS CABEZAS . CAICUIO
DEt BOTON Y MANIVE!.A
CONSIDERACIONES GENERATES
Para proceder al cálculo de las piezas que constituyen el mecanismo
de biela y manivela hemos de tener presente las dificultades que se nos
plantean, toda vez que aquí no se trata ya de la resolución de unos pro-
blemas perfectamente definidos; esto es, [Link] conciernan directamente a
.cada una de las piezas con entera independencia. Nos explicaremos:
El mecanismo de que tratamos debe ser, primeramente, considerado
como conjunto, puesto que el trabajo que debe realizar está en función
- de una serie complejá de fuerzas que estudia la Dinámica, la que, por
su índole de cálculo superior, escapa a los conocimientos que un dibu-
jante proyectista está obligado a tener. Ésta es rrna labor propia del in-
geniero o jefe técnico, quien debe darnos, para nuestro proyecto, una
serie de datos imprescindibles para llevarlo a cabo; datos que, natural-
mente, habrán salido del estudio que ha¡ra efectuado prerriamente.
El conjunto del mecanismo de biela y manivela debcrá calcularse para
que su trabajo se realice de acuerdo con la disposición de sus piezas,
fuerza que deberá realizar y velocidad de su movimiento. Tal movimien-
to, por otra parte, da lugar a una descomposición de fuerzas o motores
debidos al ángulo de ataque de la biela y al efecto de la inercia debida
a su masa; inercia que será mayor cuanto mayor sea la velocidad. El
movimiento oscilatorio del mecanismo, cambiando bruscamente de sen-
tido en cada ciclo y precisamente en los puNros [4uERTos, proporciona el
conjunto de fuerzas que intervienen en el cálculo del mecanismo que
nos ocupa.
Todo este conjunto de fuerzas en presencia quedará resumido, por
lo que a nosotros respecta, a dos principales: la de flexión y la de torsión.
El cálculo de ]os materiales adecuados y sus respectivas dimensiones
estarán, por tanto, en función de estas fuerzas. En el empleo de las
fórmulas adecuadas nos valdremos de unas constantes que nuestro jefe
nos dará, a la sazón. para nllestro adecuaclo uso.
24
Varios son los factores que han de servir de partida a este tipo de
'cálculos:
o) La [Link] o presión que sufre el elemento correspondiente.
b) La carga de seguridad a la flexión.
c) El momento de inercia ecuatorial a la transversal del
elemento.
d) El coeficiente de seguridad.
¿) El módulo de elasticidad del material.
Desde este punto procedemos en consecuencia.
en la que:
P = Máxima presión o fuerza que sufre la biela en la dirección de
su eje.
E : Módulo de elasticidad del material en Kg por cm2
J : Momento de inercia ecuatorial a la sección transversal.
S = Coeficiente de seguridad.
I : Distancia entre el centro del gorrón de la manivela y el centro
del gorrón de la cruceta.
Empecemos a familiarizarnos con algunas constantes: valor medio
de E = 2.000.000 para el acero forjado. Ei coeficiente S de seguridad
para esta clase de flexión se fijará de acuerdo con la siguiente tabla:
b- ---::r-:
--r200 000 1'@f: o'r
v
zo
La medida i1'3 habrá de considerarse como media. Para obtener la
mínima y la máxima, bastará con que hagamos sencillamente esto:
Observe cómo las secciones, en los dos casos estudiados, difieren poco:
Vástago de sección circular :r y2:3'I4 X 4'7'
- 69'16 cm2.
Vástago de sección rectangular:b X h:ó'-3 X 11'3:71'19 cm2.
BIETAS LIGERAS
Cuando se trate de bielas en que, por su velocidad, como ocurre en
las locomotoras, es aconsejable su ligereza, para evitar gracias a su
rnenor masa fuerzas exageradamente perturbadoras, se toman valores
de S (coeficiente de seguridad) del orden de 4 a 7, con lo que el valor
de. P se hará mayor, y la fórmula a aplicar estará comprendida entre
estos extremos, para vástagos de sección rectangular:
b1
p:500,000_; (para S:7)
hasta
Se considera h:2b,
es [Link] : doble altura que ancho.
Es frecuente, para aumentar la resistencia de la biela, que se le dé
forma de doble T.
BIE!.AS DE MADERA
Supongamos un mecanismo de limitada función, en donde nos encon-
tramos con que la biela deberá ser de madera. El valor de E será sólo
de 120.000 (2.000.000 para hierro forjado) y S: 15. I-a relación de sec-
ciónb:h:L:1'5.
La fórmula es:
b1
n: 10.000
7
Veamos ahr¡ra qué sección deberemos dar a esta biela, conservando.
como en los ejemplos anteriores, invariables el valor de P: 5.000 y
I:250.
.5.000 x 250,
10.000
@:r:'z
Y el valor de h será: h- 1r5 b: l3'2 X 1'5 19'8 cm.
-
21
comparemos ahora esta sección con la correspondiente de hierro
forjado:
Convástagodehierro forjado S:b X h: 6'3 X 11'3 7l'I9 cm2.
Con vástago de madera S: b X h: l3'2 X 19'8: - 261'30
cm2.
Lo que nos demuestra con meridiana claridad la enorme diferencia
de sección de biela que va de uno a otro material, para aguantar la
rnisma presión o fuerza.
La longitucl del vástago de la biela vendrá dada por la disposición
misma de las piezas en el conjunto, así como por la amplitud de la
oscilación.
Dentro de estas condiciones, es evidente que cuanto menor sea la
longitud de la biela, menos esfuerzo exigirá. Sin embargo, repetimos,
esta longitud está acondicionada por la inclinación respecto al eje con
que la biela ataque a la guía. Por esta razón, nuestro superior (léase
ingeniero) nos dará la longitud de la biela, previos los cálculos de la
descomposición de fuerzas y aplicación de la fórmula a que ya hicimos
referencia.
loXdrXK¡:P
Como conocemos Kr, y P, despejaremos el producto lo X dr, o s€?:
P
lo X dt:-
Kb
5.000
sustituyendo : lo X d1--- 100
50
ti1.25
lo \@K
Por la fórmula: V- Ku
-:dr
conoceremos la relación entre lo y dr, obteniendo:
lo remm
dr
V ,o -1'5
Por consiguiente, siendo lo= 1'5 dr, sustituiremos en la igualdad
lo X dr:
100 el valor de lo por 1'5 dr y tendremos: 1'5 dr x dr = 100,
de donde:
100 n00-
d2-- d: ,/-:g
1'5 v 1'5
100
lo 1,25
- 8 -
-
A á podemos darle un valor de b = 10.
Espeson DE rr\ cABEzA, que llamaremos t, en la figura.
Aplicaremos la fórmula:
F bt2
-K-
de donde:
tT7
f
/ r ao
\\ t_-
\,
- v 2Kb
El valor d = 4 representa una distancia dada desde el eje a un punto de
rotación de la manivela.
z>
En la figura 26 está representada una cabeza en forma de horquilla.
Daremos a sus distintas partes ciertas medidas; pero antes de darlas
como buenas caleularemos luego sus respectivas .resistencias.
Sean, para C1 :{'J, Cz: 4, Ca = 10, C¿,= 2'5.
i,j '
F.
5ha
E
7
11.
f.r
ti
F
¡-
i.
I
0,5 P
F__
CsXY
en la que Y es la altura media de la sección de cualquiera de los brazos
de la horquilla (ver figura 26 b\, y que fijaremos en 3'2. Por consi-
guiente:
2.500
F---78
10 x 3',2
Fig. 2ó br
Erta flgura reprerenta la aecclón de uno eualqulera dc
lo¡ brazos de la horqutlla.
Para el segundo esfuerzo aplicamos la fórmula:
Cr
0'5 n 1--n¡
2
F'-
_xcrXY,
1
Y 3'2
t'6
22 --
Y por tanto:
2.500 (2',25 r',6)
F,- - :95
1
_x l0y3,2z
6
78+95=173
Lo que nos demuestra que las medidas acordadas son correctas, pues la
presión ejercida está por debajo de la permitida para el hierro dulce.
La tensión a que está sometida la horquilla por la sección B B' es
similar a la de A A', por lo que basta con dar secciones iguales-o supe-
- todo riesgo.
riores para cubrir
Fíjese que las medidas dadas a las distintas partes de la horquilla
representan los denominadores de las fórmulas F y F'. No ofrece, pues,
duda alguna que si a estas partes le damos valores más pequeños au-
mentará el valor de F y F', lo que como es lógico puede llegar a anular
e incluso sobrepasar todo margen de seguridad.
CALCULO DE [AMANIVETA
Comenzaremos por calcular la superficie del botón, para una pre-
sión máxima dada, por ejemplo, 4.000 Kg, y sabiendo que su [Link]
Ko es igual a 50 Kg por crrl2.
Aplicando la fórmula:
dXlXko:P
tendremos:
P 4.000
dX l:----80
K¡ 50
3l
Y como, según vimos al hablar de la manivela, normalmente se da
la misma medida a d y a l, si extraemos la raiz cuadrada de 80. tendre-
mos la medida de cada uno e ellos:
\,
\/80 : 9 (prácticamenre)
'-
Fig. l8
32
La longitud t del agujero, enchufándolo en caliente, vemos que es:
t ?D
Considerándolo igual, será t = 13.
Dh:1'8D=13X1'8=23'4.
Hemos dicho que el material empleado y la longitud del radio res-
pecto a la prebión del émbolo determinarán la forma de la manivela.
Respecto de esto último, diremos que se conoce como la relación
de P (presión máxima) al cuadrado de r (radio).
Supongamos que nuestra manivela tenga una relación:
7:t
Quiere decir que La presión o fuerza P es cinco veces mayor en, nú- tí9.27
meros que el cuadrado del radio. Por consiguiente:
tr lffi
V,: V r :28cm
+ _=K
P
Z)(Zt
z'xz'
a-
En donde K es la carga de seguridad a la flexión, que en los casos
más desfavorables está comprendida entre 250 y 350 Kg para el acero
colado y de 400 a 500 para el acero fundido, materiales que acostum-
bran emplearse para la fabricación de las manivelas o, mejor dicho,
los brazos de las manivelas.
En el caso presente no existe problema, pues aun dando a Z = 18 y
a Zt = 10, hechas las operaciones pertinentes nos da:
4.000 4.000
+ + 50:87,
8x10
-82x10 -:37
cifra muy por debajo del límite.
MANIVETA A MANO
Como dato curioso insertaremos a continuación el dibujo de una ma-
nivela a mano. (Figura 28.) El botón ha sido sustituido por un espá-
rrago de 30 cm de longitud, provisto de un mango giratorio. Una aran-
dela y una tuerca impiden que dicho mango pueda salirse. Por el otro
extremo, eI espárrago se fija al brazo de la manivela mediante un re-
mache,
.i0
IAONTAJE Y ACOPLAMIENTO
DE ETENAENTOS DE
'YTAQUINAS
El estudio que acabamos de hacer no queclaría completo si no pres-
táramos la debida atención al complejo que estos mismos elementos,
o ellos entre sí, constituyen en realidad.
En la mayoría de los casos nos encontramos con que no podemob
considerar los elementos de máquinas únicamente desde el punto de
vista de simples elementos, sino que forman verdaderos conjuntos de
piezas, cuyo agrupamiento cohstituye en realidad EI. ELE[,rEI\iro EN cuES-
rróN.
Fíjese usted bien en que decimos eI elemento en cuestión; es decir,
como si se tratara soLAMENTE DE uN ELEMENTo y no de un conjunto par-
cial de una máquina. Nos explicaremos:
Llamamos CONJUNT0 PARCTAL DE UNA uÁQurN¡ a la reunión de una
serie de piezas cuyo conjunto determina un trabajo específico. Así, el
MEcANrsMo DE IITELA y MANTvELA (formado, como usted sabe, por la biela,
[a manivela y la cruceta) forma un verdadero conjunto parcial.
Pero una pieza o elemento la biela, pongamos por caso puede
- -
constituir un coniunto de piezas que ,t'rañEN tixrcaltsul¡ AL PRoPro ELE-
MENro, completándolo por así decirlo.
Creemos que ha quedado bien clara la diferencia: en el conjunto
parcial tenemos la reunión de una serie de piezas adecuadas para rea-
lizar uN TRABAJo pERFECTAMENTE DEFINTDo.
En el otro conjunto, no. Representa solamente uN ELEMENTo coM-
PLETADO.
35
.-
ETETIENTO COftTPIETADO BIETA
1.-Vártego
2.-Plc
S.-Ceaqutllo de bronce del pte
{-Untdad de la c¡bez¡ aollda.
rle al vástago
5.-Sombrero
6.-Caequtllo en dor mltader
7.-Tornlllo de ¡¡ntón
E'-Tuerca y arandela
s
'8) tis. D
CASGIUITLO DE PIE
Para revestir el ojo del pie de la biela se ha provisto un casquillo
de bronce (figura 31), que va montado forzado (H7-m6). Además puede
llevar un tornillito colocado entre carne y piel, esto es, entre el ojo y el
casquillo, para impedir culaquier movimiento :relativo de rotación de
este último dentro de su alojamiento.
Fis.3l
BULONES DE UNION
Los bulones de unión de la cabeza (en núrmero de dos) y de ésta con
e1 vástago presentan tres superficies rectificadas, facilitando el montaje,
que debe ser algo forzado (H7-kó). (Figura 32')
38
I
L_-
I
COJINETE DE tA CABEZA
El cojinete de la cabeza de la biela va revestido de material antifric-
ción, si bien no ocupa toda su superficie, al obieto de dejar una pequeña
superficie lateral de apoyo, evitando así que, por desgaste o fusión del
material, pueda sufrir la cabeza.
Esta pieza presenta dos huecos laterales y una ranura central para
la distribución del aceite. (Figura 33.)
El cojinete va montado con un ligerísimo juego lateral que los bu-
lones de unión se encargan de impedir.
La lubricación del ojo de la biela (pie) se asegura a través de un
tubito que discurre por el interior del vástago, sujeto al extremo de la
cabeza (extremo del vástago) por un tope mantenido por un anillo de
hierro, tope que se repite en el interior del vástago. El tubito queda su-
jeto al ojo mediante una deformación provocada en ese lugar.
Fis. 33
39
.r--
ACOPTA'WENTO DE DOS BIETAS
Vamos a estudiar d continuacióñ el acoplamiento de dos bielas de'
tipo lento para locomotora.
La figura 34 representa este acoplamiento. Consta, como puede usted
ver, de una biela anterior y otra posterior. En el agnrjero central se aco-
pla el perno de la manivela motriz, y en los agujeros extremos los bo-
tones de las manivelas que constituyen las medas.
Fig. 34
Las dos bielas son del tipo de sección rectangular, con vástagos
más gruesos en sus partes centrales que hacia los extremos.
Este acoplamiento nos interesa especialmente en dos lugares deter-
minados, o sea, en la articulación central y en cr:alqr¡iera de las dos ar-
ticulaciones extremas
AR͡CUIACION CENTN,AL
Veamos la articulación central:
En la figura. 35 queda en detalle este complejo, que seguidamente
pasaremos a analizar.
La biela posterior A va fijada al cuerpo central B mediante dos cha-
vetas transversales (a), que a sLl vez fijan un tornillo (b).
La biela anterior C se articula con la posterior a través de un bulón
pasante que une los agujeros terminales de la horquilla de aquélla con
el practicado en el cuerpo central.
Este cuerpo central lleva, además, un casquillo o cojinete almohadi-
llado a ambos lados por dos piezas D. Otra pieza E, de acero, en forma
trapezoidal, puede correrse en su alojamiento hasta apoyarse entre una
de las piezas D y la biela posterior, gracias a su plano inclinado.
40
El tornillo (d), provisto de dado y contradado (tuerca y contra-
ttrcrca), es susceptible de apretar los aros del cojinete y suprimir el
posible juego que con el trabajo 'pueda haberse introducido.
le'
La lubricación clel casquillo o cojinete se aseglrra gracias al depó-
:d sito de aceite l, que se regula mediante el pulsrnte (f) y el muelle (g).
o- La lubricación de la articulación de la biela anterior con el cuerpo
o- central se consigue mediante un agujero cornttnicante lleno de aceite.
Es de notar que el bulón F, de acero al carbono, tiene doble coni-
cidad y para conseguir un perfecto cierre se vale del anillo esmerilado
qtre hace posible el reajuste si como consecuencia del uso fuera nece-
sario. Un dado provisto de chaveta mantiene el cierre perfcctamentc.
hilo de acero de
comunicante
los
er-
ar-
rte
1a'
on
on
Fig. 35
di-
na
na
Fig. 3ó
CABEZAS EXTREftTAS
La simple observación de la figura 36 nos dice cJaramente la poca
diferencia entre el acoplamiento del cuerpo central .y el de los extre-
mos, que como ya hemos dicho es donde van insertados los botones de
las manivelas representadas por las ruedas de la locomotora.
Repetimos aquí que se trata de bielas de sección rectangular, con ca-
bezas cerradas.
Por último, llamamos su atención sobre el factor de acoplamiento
o apoyo de la cabeza de la biela con el botón de la manivela, lo. que se
hace a fin de que permita la movilidad (H7-gó).
recl¡o?$.-dg dibuio
E$pecialislas mÉc 0$
43
TABTA DE VAIORES PARA CRUCETAS DE ftTAQUINAS DE VAPOR
Vorioción Vorioción
Cofo Vclor en*I- Colo Volor en+r-
YffiEffi&&$EEE5
41
En la figura 37 tenemos un caso típico de trinquete de dientes, en la
cual el movimiento queda libre en la dirección de la flecha nsubir, v
bloqueado en el sentido inverso (bajar).
Sobre el bulón, con centro en A, gira el garfio, que se apoya por me-
dio de su uña en los dientes cle la rueda
cuando la rueda se mueve en la dirección correcta el garfio resbala
sobre la superficie de los dientes sin impedimento alguno.
Muchos son los perfiles que pueden darse a los dientes; pero, en ge-
neral, obedecen a las mismas características.
En la misma figura 37 describimos un procedimiento para trazar es-
tos dientes. con centro en M y radio r trazamol en línea de trazo y
punto, una circunferencia, que será la máxima de la rueda dentada. Asi-
mismo, con paso t, indicativo de la profundidad del diente, trazaremos,
concéntricamente, la circunferencia interna; y con r y centro también
en M, otra circunferencia de referencia para trazar los perfiles de los
dientes.
Por último, tomando la distancia M A como diámetro. trazamos una
nueva circunferencia sobre dicho eje, cuyos puntos M y A serán otros
tantos puntos de la citada circunferencia, la cual tocará asimismo a la
exterior de la rueda en el punto B. Desde dicho punto B, que señalará
la longitud total del garfio (A B), dividiremos la circunferencia en un
número de arcos igual al número de dientes que dispongamos para la
rueda. En el caso del dibujo que analizamos, doce.
Boncodo de
lo míquina
('-'
t/
Fig. 37
48
Obtendremos el perfil radial de los dientes mediante tangentes a la
49
TREru&ü"$gTñS SE FRE€€¡#ru
La figura 42 muestra un trinquete del tipo de fricción. coulo puecle
ver, la rueda está desprovista c1e [Link] y presenta, en carnbio, una cip
cunfenencia con un canal central c lateral. El garfio está desprgvisto cie
uña; su, perfil de roce es de lorma circular, pero excéntrico respecto ai
eje dei,buión.
trt^ t1
I rv! a¿
FRENOS
Como es bien sabido, EL FRENo ES uN ¡'{ECANISMo MEDIANTE sL cuAL
.O
PLEDE DISIVÍINUIRSE HASTA DETENERSE EI, MOVIMIENI'O DE UU¿ iITÁOIITU¿
t,gtrÍcuto.
I
En realidad es un órgano de acoplamiento entre el eje o árbol que
transmite un movimiento y un elemento fijo y estático de la máquina
(bastidor o bancada).
Esencialmente un freno consta de tres elementos:
a) Arbol del freno.
á) Apoyo.
c) Cuerpo del freno.
La parte del freno que participa del movimiento de la máquina a la
que va acoplado constituye el árbol.
El apoyo está constituido por el elemento rígido e invariable.
El cuerpo, Dor la Darte que en\aza entre sí los dos anteriores.
€i
1) FnENos DE crNrA
El cuerpo está formado por una cinta de hierro dulce o acero oue se
arrolla sobre el disco o polea.
Según la forma de unir los extremos de la cinta a la palanca de mano
tendremos un freno de cinta sencillo, diferencial o totalizador.
En el primero, uno de los extremos de la cinta va unido al punto
fijo A (figura 43), y el otro al punto B de la palanca.
lt'
$
___- =.-\
----- Fig. 43
Eequema de doe modelos de clnta sencllla. El lnferlor tlene el punto fiio A localizado
so6re el fulcro de la palanca del freno, Un contrapeso facilita el-retroceóo de la mlgma.
Fig. 46
2) FnsNos DE ZAPATAS
Como cuerpo de freno, en lugar de la cinta, se emplea una o dos z.*
patas (figura 49) de madera, hierro u otro material de gran resistencia.
Fi^ 4R
Fis. 49
53
En las figuras 50 y 51 pueden verse algunas
disposiciones de freno con dos zapatas, que se
colocan en extremos opuestos, a fin de distri-
buir equitativamente su presión, evitando así
[a deficiente presión unilateral que se produce
con frenos de una soia zapata.
En la figura 52 mostramos un detalle de za'
patas cuya fricción se ejerce sobre ranuras cu-
neiformes en lugar de [Link] cilíndricas.
Fi^ (t
3) Fnn¡¡os cóxrcos
La ilustración de la figura 53 es de bastante elocuencia para com-
prender este eficiente sistema de frenado manual. Se trata de dos conos,
uno macizo y otro hueco, que se comprimen uno contra otro. El hueco
está solidariamente acoplado al árbol móvil,
Esta disposición permite el frenado cualquiera qlre sea el sentido de
giro.
Ici^ <t
rY. Jt
-6--
Fis. 5ó
51
FRENOS ELECTRICOS
como su nombre indica son dispositivos que emplean una corriente
eléctrica para la obtención del frenado.
Los dispositivos existentes son numerosos. En unos se utiliza la co-
rriente para mover los dispositivos mecánicos de frenado (ya estudia-
dos); y en otros la propia corriente, al invertir su polaridad. hace de
verdadero freno.
No vamos a entrar en detalles de estos últimos, ya que pertenecen
en realidad al estudio de las corrientes eléctricas v no tienen razón de
ser en el presente Método.
Vamos, en cambio, a estudiar el diseño de la figur a 57 , en el que la
corriente se utiliza para accionar los mandos mecánicos encarsados del
frenado.
Bdstidor
I| I| r-
Itorntuos pdro regulor
I Lt ÉtuI'etqso"*"\\4
el aflojodo del freno .
ifí .--\e'-)
E?..-:.-.
rIO, J/
c
Fis. 58
BRIDAS
Podemos catalogar las juntas de disco como simples bridas, puesto
que esta palabra define con claridad su cometido: unión firme y rígida
entre dos elementos. Sin embargo, con intención, hemos soslayado en
59
todo momento el empleo de esta denominación por la sencilla razón de
que esta palabra se utiliza preferentemente cuando se trata de nombrar
la pieza de unión de las tuberías o calderas. s(
Nos limitaremos aquí a estudiar las bridas desde el punto de vista de
su forma, no de los diversos sistemas de aplicación, de lo que es más fu
propio tratar cuando hablemos de las ruaEnÍas, RAcoRDS y pRENSAESTG J
ras. (Lección 28.) IE
Respecto a la forma, pues, las clasificaremos en dos grupos:
a) Bridas planas.
ó) Bridas con collarín.
Esta denominación se debe a la forma de su pletina vista como si
dijéramos de canto ; es decir, en sección }ateral.
Entre las bridas planas distinguiremos dos tipos, de acuerdo con la
forma geométrica de la pletina:
Brida plana circular (que por lo común va provista de cuatro orifi-
cios para alojar los tornillos de sujeción).
Brida plana oval (con dos orificios, situados hacia los extremos del
óvalo).
Las bridas de collarín serán a su vez:
Brida de collarín circular.
Brida de collarín reforzado.
Brida de collarín oval.
siguen, en cuanto a los orificios, la misma tónica que las anteriores.
Los planos de acoplamiento son ligeramente alisaáos, a fin de faci-
litar la fijación de los torniilos.
,En las figuras 59 y ó0 están representadas una brida plana y otra de
collarín, respectivarÍente.
\l
Fig 59
6C
SOPORTES
Cuando hablamos de cojinetes vimos la misión específica para la cual
fueron creados, o sea facilitar los movimientos rotativos de las máquinas
y bielas, asegurando su perfecto funcionamiento, duración y facilidad de
reposición.
Esta misma misión realizan los soportes para conjuntar las transmi-
siones, para lo cual van normalmente fijados en un lugar apropiado.
Muchos son los medios de que podemos valernos para la fijación de
los soportes. Los más característicos son:
A ménsula.
Sobre pilastra o base.
Sobre armadura.
En las paredes, vigas, pavimento o entablados.
Clasificaremos los soportes por las funciones que realizan:
Soponres roRTANTES. Aptos para sobrellevar el peso de la trans-
-
misión a la que es aplicado.
Soponres DE EMpuJE. Destinados a soportar empujes y fuerzas
axiales.
-
Soponrrs DE BASE. Destinados a aguantar el empuje axial de la ex-
tremidad de un árbol- dispuesto verticalmente.
Soponrns DE coJrNErE supERpuEsro. Son llamados así los soportes
-
que están provistos de casquillos o semi-troncos revestidos de metal
antifricción, o de cojinetes del tipo de esfera o de rodillo,
Soponres ne cuÍa. Son simplemente soportes de conducción para
máquinas. (Turbinas,- bombas, máquinas herramientas, motores eléc-
tricos, etc.)
Estos últimos soportes utilizan cojinetes normales, los cuales antes
también se utilizaban para transmisiones; más en éstas han ido cayendo
en desuso poco a poco y progresivamente han sido sustituidos por los
antedichos cojinetes de esfera o rodillo o casquillos con metal antifric-
ción, en razón a su menor absorción de potencia, menor consumo de
aceite lubricante y menor valor del coeficiente de frotamiento, lo que
por qnde se traduce en mayor aptitud para las transmisiones veloces.
SOPORTE SEIIERS
El soporte Sellers constituye un tipo clásico de soporte de cojinete
superpuesto. Sirve para transmisiones de poca velocidad y está provisto
de cojinetes de hierro fundido sin revestimiento. Lleva ajuste esférico
de la base y el sombrero, cuya misión es permitir orientar el cojinete en
previsión de la falta de un alineamiento perfecto del árbol.
Los bulones de unión entran con juego en sus respectivos alojamien-
tos; para su blocaje se utiliza tuerca y contratuerca.
En los cojinetes se practica una ranura, longitudinal sobre la tapa-
dera y lateral sobre el cojinete inferior, alimentada con dos anillos de
Iubricació'n. Se deja una cubeta para recoger el aceite, cuya capacidad
será adecuada a fin de que el aceite no arrastre impurezas del fondo.
Los anillos son de bronce o hierro fundido, y a menudo en dos mi-
tades.
La figura 61 presenta este soporte Sellers montado, con la enumeración
de sus piezas. (Véala en la página siguiente:)
:9
(J
LO
-\oo
.=\
üqJ
.So
6.=
{ th
t¡¡
t.l
{I¡¡
vt
Í&¡
F{
ú
.ojo
Lan
aJ
/\)
*
'o
ñq
f'
I
rl
62
-----
Ei^
| ,v. vr?
63
son muchas las ventajas de este tipo de soporte, como más arriba
hemos tenido ocasión de decirle. pero aún hay más razones que le hacen
preferible al tipo sellers: poder disponer de una amplia variedad de ti-
pos de cojinete para elegir los más idóneos a la función que deben des-
empeñar, esto es, a la carga que soporta el árbol y que debe descansar
sobre el soporte.
Todos los soportes que hemos visto son rectos o derechos. El que
ilustramos en la figura 64 es un soporte inclinado.
Ete tipo de soporte es de uso apropiado para máquinas alternativas,
como por ejemplo las de vapor.
Es de sólida construcción, con apoyo plano sobre el basamento, al
objeto de no someter los bulones de fijación a esfuerzos de flexión.
Los bulones de sujeción del sombrero son de espiga lisa y están re-
forzados por cuñas transversales. También puedeq ,á d" tornillo pri_
sionero.
La lubricación se asegura por el acostumbrado tipo de anillos, con
mirilla y gargantas para la recogida del aceite en los extremos del co-
jinete.
El cojinete lleva revestimiento del metal antifricción.
Habrá usted observado que hemos hecho referencia, al tratar de los
soportes, de la cuestión relativa a la lubricación. En efecto, no
debe ol-
vidar la extraordinaria importancia que este punto ofrece tratándose de
elementos que, como los que tratamos, originan un continuo
rozamiento.
Asimismo habrá observado la continua mención del engrase por
el sis_
tema de anillos giratorios, que distribuyen equitativameite .l
p",
las partes deseadas "..it"
tig. ó4
OJ
BASES
Hemos dejado para el final de este capÍtulo el referirnos a las bases
de asiento de los soportes, que deben ser firmes y de solidez probada,
pues no en balde sirven de sostén a elementos encargados de servir de
descanso a las partes giratorias de las máquinas, evitando su flexión y
afirmando su posición
De todas formas, ya hemos mencionado una placa de asiento (figura
ó8) por lo que no insistiremos sobre ella.
Vamos, pues, a referirnos a tres bases de muy corriente uso:
La ménsula o consola.
F.l caballete.
El estribo para soporte.
Console o ntÉNsuI-a (figura 65).- Muy varia es la forma de las mén-
sulas o consolas, por Io que nos limitaremos al diseño antedicho, ya que
poco más o menos todas son parecidas entre sí.
Su utilidad, DUy frecuente por otra parte, se circunscribe a sostener
ejes de transmisión que discurran a lo iargo de una pared.
Constan de un brazo vertical para fijar en la pared y otro horizontal
al muro-para la fijación del soporte, y cuyo centro A recibe
-normal
el nombre de salida de la ménsula.
Por lo general suelen llevar otro brazo de refuerzo que une ambos
brazos,
Dos orificios en la parte superior y otro en la inferior del brazo ver-
tical sirven para fijar con tornillos la ménsula a la pared, -en la cual es
costumbre adosar una placa para *ecibir los tornillos.
iiEi.l
4
Iii
Cesar-I-ere. Como las anteriores, son de hierro fundido y adoptan,
-
poco más o menos, la forma del dibujo de la figura 66. Su empleo
es muy indicado cuando es preciso que la transmisión pase a una altura
considerable del suelo o haya poco espacio para levantar basamentos
o bases de apoyo. El modelo de la figura lleva muñones de fundición
para la fijación de los tornillos.
Fis. 66
o/
PATANCAS YBATANCINES . GENERATIDADES
Rl principio de la palanca, con su apiicación más directa,labalanza,
tiene amplio campo de acción en la mecánica en diferentes formas.
La composición de fuerzas que da origen a
una palanca se fundamenta en la acción de tres
fuerzas aplicadas a una barra rígida, recta o
F;^ ÁA
curva, que puede girar alrededor de un punto
de apoyo llamado fulcro.
I Estas tres fuerzas son :
a) La potencia
F;^ A9 ^ b) La resistencia
c) La reacción del punto de apoyo.
En la figura ó8 vemos representada esque-
máticamente una palanca simple. En ella la
Fin ÁR h
potencia P es opuesta a la resistencia R. La
distancia desde el fulcro O al punto A, donde
se aplica la potencia, será el brazo de potencia;
y ia distancia desde O al punto B el brazo de
resistencia.
Si los dos brazos de la palanca son de igual longitud y la potencia P
aplicada es igual a la resistencia R, se establece equilibrio.
Ahora bien: bastará con que alteremos cuaiquiera de estas fuerzas,
o la longitud de uno de los brazos, para que el equilibrio cese.
De hecho, pues, tendremos la siguiente igualdad:
PXOA:RXOB
O, lo que es lo mismo:
OB
Problemo
Vamos ahora a poner un sencillo problema de palanca: J.", género
Una barra de 1'60 metros de longitud está apoyada a 40 cm del ex-
tremo, donde se halla una piedra de 400 Kg de peso. ¿Qué potencia ha-
brá que aplicar en el otro extremo de Ia palanca?
Para mayor simplicidad supondremos que la barra no tiene peso,
cosa naturalmente imposible.
c)v
El [Link] resistencia será, pues, de 40 cm.
El brazo de palanca, 1ó0 : 120 cm.
- 40
Se trata de una palanca del primer género, puesto que R y p se ha-
llan en los extremos.
De la fórmular
, brazo R
R brazo P
despejaremos P, y tendremos:
R X brazo R
P:
brazo P
Y sustituyendo:
400 x 40
P- : 133'3 Kg
120
BATANCINES
Los balancines utilizados en mecánica se basan en las balanzas ordi-
narias, las cuales, en esencia, no son otra cosa que una palanca de primer
género, en donde la potencia y la resistencia se confían a la fuerza gra-
vitatoria ejercida sobre las masas que colocamos en los platillos.
Los balancines de los motores de explosión actúan por el sistema del
equilibrio de la balanza o, si lo prefiere mejor, de la palanca.
Una fuerza actúa sobre el extremo del balancín haciendo que bascule
sobre su punto de apoyo, cerrando o abriendo una válvula acoplada al
otro extremo y que subirá o bajará el sentido en que dicha [Link] actúe.
(Figura ó9.)
ol oncín
Fuerzo
V ótvuta
Ei ACl
^
l0
ri-F---.
B oloncín
4
E spórrogos
Levo
Fi9.70
tl
La figura 71 muestra un balancín para motor diésel lento, en .acero
fundido, construcción que resulta conveniente y de pequeño costo.
La mayor parte de los balancines se construyen en acero al níquel
o al níquel-cromo, y también en acero de cementación.
El balancín de la figura tiene sección en doble T, con lo que se con-
sigue una gran ligereza sin disminuir su rigidez a la flexión.
El balancín trabaja sobre fulcro, que constituye el eje. Lleva casqui-
llo lubricado por el sistema Staufier (del que hablaremos en la lección
correspondiente a engrasadores).
La extremidad inferior del balancín termina en una horquilla pro-
vista de un perno fijado con dos pasadores cónicos, sobre el cual gira
libremente el rodillo que apoya sobre la leva. *
a
¡r.
$
I
t,
73
Lo expuesto nos lleva, de causa a efecto, a conocer los pnocesos DE
¡'¿¡nrcecróN, que desglosaremos en dos facetas independientes:
A) Tnereuo y MEcANrzAcróN oE MATERTALES.
B) Dnscnrecró¡l y TRABAJo pr uÁeurNes HERRAMTENTAS.
Las cuales subdividiremos en los siguientes apartados:
a) Fundición.
TRATADO Y MECANIZA,CION b) Laminación.
DE MATERIALES c) Moldeado.
d) Mecanización.
z da) Desbastado.
# db) Cilindrado.
9
f, dc) Fresado.
ffi
de) Limado.
g MECA,NIZACION -F df) Taladrado,
oÉ
o ds) Soldado.
dft) Ajustado.
lr-
dl) Estampado.
t¡
o
|a
l¡l
t d/) Acabado.
I
o
É
1) Torno cilíndrico.
4 ffi' 2) Torno revólver.
E
3) Fresadora.
MAQUINAS HERRAMIENTAS $ 4) Limadora.
* 5) Taladradora.
ó) Prensa.
7) Utiles diversos.
il 8) Operaciones de acabado,
FUNDICION
Damos el nombre de fundición a la parte de la tecnología mecánica
que trata de los procedimientos que se utilizan para la obtención de
piezas, objetos y elementos metálicos por medio de la fusión de los me-
tales, que luego se dejan solidificar dentro de moldes o espacios huecos
de las formas propuestas.
El estudio que comprende la fundición es el siguiente:
a) Propiedades de los metales puros y sus aleaciones industriales.
á) Métodos empleados.
c) Preparación de los moldes adecuados.
d) De la colada de los metales en éstos.
E, íntimamente relacionadas con ella, las operaciones complementa"
rias que tienen por finalidad el acabado de Ias piezas moldeadas.
a) PRopr¡nADES Dts Los N'IET',aLES pt'Ros y sus ALEACTONES INDUSTRIALES
La importancia de este enunciado es obvia. El comportamiento de los
distintos metales y sus propiedades difieren enormemente, y por consi-
guiente la utilidad que las piezas fundidas pueden revestir.
El llamado hierro colado, que es un compuesto de hierro con una pro-
porción de carbono de 2'5 al 4 i/,, constiiuye el elemento de fundición
más simple y barato de que la industria se vale. Una enorme y variadísima
cantidad de piezas se construye con hierro colado. Son, en general,
todas aquellas que no precisan hacer trabajos específicos de ninguna
clase. Tapaderas, brazos de soporte, manguitos, pletinas, placas de co-
cina, basamentos de máquinas, cajas metálicas, bridas, contrapesos, tu-
bos, etc.
El material resulta tosco y quebradizo pero resistente a la presión Ductilidad
Presenta numerosas porosidades, por lo que no es apto para elementos
que precisen pulido o conduzcan flúidos a presiones y temperaturas extre-
madas. lrlo es dúctil ni maleable.
Para conseguir piezas que se puedan forjar, es preciso emplear hierro
que contega menos del 2'5 '/n de carbono. De ahí en adelante nos en-
contramos con las diferentes clases de aceros cuyas propiedades y carac-
terísticas, con adición de otros metales o sin ellos, ya estudiamos en una
Iección anterior.
Como usted sabe, además del hierro y el acero se emplean en fundición
otros metales y aleaciones: el plomo (para tuberías preferentemente), el
antimonio, el bronce (aleación de cobre y estaño), el latón (aleación de
cobre y cinc), el cobre y el aluminio.
Las aplicaciones de estos metales están, como es lógico, en relación Maleab¡lidad
con sus propiedades, su costo y su mayor o menor facilidad para ser tra-
bajados a fin de darles el acabado preciso.
Entre las propiedades cabe destacar:
Ductrlron¡.
- Es la
propiedad que poseen los metales de poder re-
ducirse a alambres.
MaLe¡srLroAD. Es la propiedad que tienen los metales de poder
-
ser reducidos a láminas.
llama a la propiedad qrl" presentan los metales
Fl-nxrsrt-rr,\o.
- Se de
a la torsión sin peligro rotura.
TeNacrneo. Es la resistencia que oponen los metales a la ruptura
por tracción. -
Fusrsrl-rnAD. El grado de temperatura en que cada metal se vuel-
-
ve al estado líquido,
la propiedad en virtud de la cual los metales
Cox¡ucrtsrlrDAD.
dejan pasar con relativa - Esfacilidad la coiriente eléctrica.
DuREza. Es la resistencia que oponen los metales (o cualquier otro
-
cuerpo) al rayado,
Desde el punto de vista de la fundición es interesante el punto de fu- Tenacidad
sión, ya que es indudable que los metales o sus aleaciones que presenten
un bajo punto de fusión hacen más fácil el proceso de su fundición.
75
Copiamos a continuación los puntos de fusión de los metales utilizados
en fundición:
Hierro 1.6000 c
Cobre 1.0850 C
Plata ... ... 9620 C
Aluminio 6250 C
Cinc . 4120 c
Plomo 3260 C
Estaño 2350 C
Oro .. .. 19'25
ttrtercurio . ... .. ... .. 13'59
Plomo 11'35
Plata , .. 10'44
' Cobre ,, 8'90
Latón .. 8'18
Hierro .. 7'80
Estaño .. 7'25
Cinc . ó'85
Aluminio 2'56
j6
es preferible que elijamos el plomopor su mayor densidad. (Silenciamos,
natnralmente, el oro en razón de su precio como metal precioso.) En
contraposición, la enorme ventaja del aluminio para piezas que exijan
poco peso. En cambio este último metal es de utilidad nula si precisamos
soldadura, dada la enorme dificultad que presenta,
ó) MÉr'ooos EN{pLEADos nARA FUNDTR
Nada diremos sobre esta cuestión, pues ello átañe directamente a la
especialidad, que se sale por completo de la finalidad de este Método.
c) PnerenacróN DE Los MoLDES ADEcuADos
Aquí sí que tenemos que decir algunas cosas, pues en su vida profe-
sional, tanto si se relaciona con la fundición como con los modelistas, for-
zosamente saldrán referencias a este cometido.
Para proceder a la fundición de una pieza es preciso disponer de un
molde que sea fiel reflejo de la que deseamos construir,
Si va a fabricarse una sola pieza y no ofrece mayores dificultades,
entonces el molde se hace directamente en la fundición, con arena hú-
meda o verde o con arena seca, y también en barro (moldes perdidos).
Ahora bien, si la pieza en cuestión es de difícil ejecución o existe la
intención de hacer continuadas series de ella, se ha de recurrir a los mol-
des semipermanentes o permanentes.
En estos casos intervienen los modelistas personal especializado
en la confección de moldes para fundición
- cuales proceden a pre-
los
parar los modelos en madera o metal. -,
Por su menor coste, su facilidad de realización e incluso de modifica-
ción, cuando las piezas objeto de la fundición no han de cumplir requi-
sitos extraordinarios, los moldes se construyen de madera, que se recubre
de una pintura especial para su conservación.
Estos moldes serán fiel reflejo de la pieza de fundición, pero con
las medidas algo mayores, pues han de ser previstas las contracciones
del metal fundido en su proceso de enfriado. Por esta razón, usted entre-
gatá al modelista un dibujo de la pieza a fundir, bastando la simple
indicación de que las medidas son las de la pieza ya mecanizada, así como
el material de fundición que se desea, dato muy importante, ya que los
coeficientes de dilatación serán los que determinen la variación de las
medidas del molde, respecto a las que tiene la pieza definitiva cuyos pla-
nos entregamos.
Además debe pensarse que a los nervios y brazos de piezas de metales
blandos, tales como plomo, estaño, cinc y alurninio, no se les puede dar
grosores muy débiles, pues no quedarían bien de fundición; al menos,
no como podrían quedar en hierro o acero. De todas formas, sóIo la prác-
tica podrá documentarle perfectamente sobre este particular, ya que los
citados grosores dependerán, como es lógico, de las formas y dimensio-
nes de las piezas.
El proceso de fundición es harto sencillo: por diversos procedimientos
se recubre el modelo con tierra o arena comprimida, constituyendo un
bloque que ha de presentar la resistencia y porosidad precisas para sopor-
tar sin deformarse la presión ejercida por el metal líquido que habrá
de introducirse una vez havamos retirado el modelo de su interior.
Ahora bien y esto es muy importante: cuando las piezas objeto de
la fundición han de tener agujeros o concavidades ensanchadas interior-
mente, o cuando su forma pueda dificultar o impedir la extracción del
modelo del cuerpo de arena o barro de los moldes formados hay que
recurrir a partes suplementarias de modelo, llamadas ttachos, almas o
noyos, a fin de que con ellos podamos completar los moldes de estas
mismas partes que, por exigencias de la extracción del modeló, no se
han podido moldear entonce.s.
Respecto al apartado d) repetimos lo dicho respecto al b); es decir,
atañen directamente'al fundidor, constituyendo una especialidad fuera
de nuestro cometido.
I as operaciones de acabado son del mayor interés, ya que d.e su estu-
dio podemos colegir cuáles piezas interesa hacer de fund,ición y. cuáles
no. En la lección correspondiente hablaremos sobre este particular con
la extensión debida.
Finalmente y, como norrna general, expondremos que todas aquellas
piezas que exijan grandes series y no tengan precisión de ser construidas
de aceros especiales deben ser de fundición.
Asimismo, deben ser de fundición las que tengan formas no geomá
tricas, como brdzos, adornos, perfiles, etc., y las piezas que no requieran
grandes trabajos de acabado'uraa vez hayan salido del molde.
7a
ráclioa$ de dibuio rara
e$pecialislas mÉcánicss
80
l
a
T
-¡
t\ib 75
Fi1. 7ó
1 1,64 15ó 148 172 200 205 236 296 35ó 33ó 154
2 176 1ó8 160 184 21,3 218 248 308 3ó8 348 162
3 188 180 172 t96 225 230 260 320 380 360 t70
4 240 192 184 208 238 243 273 335 395 375 178
5 2r2 204 196 220 250 256 286 350 4r0 390 18ó
¡n
I
-T--
il
til
$
fl
il
Gffi@@@ R s#
tuffiffiffi€ffiffi ffi=
Cilindros
Embolos y segmenlos
Cigüeñales
Cálculo de cilindros,
émbolos y cigüeñales
Procesos de fabricación
Dibuio de un cigüeñal
GTLINDROS - PISTONES O E'IIBQIOS
ctGuEñel¡s
GENERATIDADES
En el estudio de los elementos que integran esta lección debemos pres-
tar en primer lugar la debida atención al trabajo qUe realizan, funda-
mento y síntesis de los motores de combustión interna (más comúnmen-
te llamados de explosión) y de las máquinas de vapor.
Los uoronEs DE cor,rsusrróN TNTERNA sE BASAN EN r-,q, GENERACTÓN DE
TRABAJO MEDIANTE LA COMBUSTTÓN y eXpaNSrÓN DE UNA MEZCIA DE GAS
Y AIRE.
Para que esto pueda verificarse es necesario que el gas empleado sea
de los llamados combustibles, es decir, de los capaces de inflamarse por
alguno de los métodos posibles (por compresión, chispa, calor, etc.), por
cuya causa se construyen motores que utilizan los diversos combustibles
que el hombre extrae de la naturaleza, motores que, según las condiciones
en que dichos combustibles son utilizados, clasificaremos en los siguientes
grupos:
t) MoToRES DE GAS
Llamados así por utilizar gases propiamente
clichos, como gas del alumbrado, gas de los hor-
nos de cok, gas pobre (obtenido de quemar com-
bustibles sólidos, como carbón, madera, etc.) y
otros.
2) MOTORES DE ACEITES UGEROS
Utilizan combustibles líquidos ligeros, talgs
como gasolina, bencina, alcohol, benzol, etc.
3) MOTORES DE ACEITES PESADOS
Utilizan como combustible los productos me-
dios de la destilación del petróleo, tales como
áceite de parafina, aceite de gas, alquitrán de
lignito, etc.
Motor de aceite ligero. Es sn motor de coche Los motores del tipo diésel entran en este
accionado por gasollna. grupo, ya que también usan como combustible
estos productos.
4) íYIAG¡UTNAS DE VAPOR
En que el vapor de agua es utilizado como
medio propulsor.
Naturalmente, las características de los mo-
tores, y por consiguiente su construcción y di-
seño, varían considerablemente de unos a otros.
Pero todos ellos se fundamentan en el mis-
mo principio. Y aquí nace. nuestra pregunta: '
¿Cómo se aprovecha la combustión de los
productos citados para transformarla en traba-
Motor de aceites pesados. Es un motor diésel de
io útil?
gran potencla.
88