En las aulas de saber y sueños, donde la
mente se alza como un vuelo, se forja el
alma, se teje el anhelo, en el colegio que
en Chiclayo tenemos.
Karl Weiss, tu nombre resuena fuerte,
entre los muros de historia y presente,
donde la juventud, con paso valiente,
busca horizontes, conocimiento ardiente.
En tus patios, risas y amistades florecen, y
en cada libro, mundos nuevos aparecen,
profesores guían, con voces que
engrandecen, y en cada lección, el futuro
se merecen.
Así, entre tiza y pizarra, se construye, la
senda que a la sabiduría nos conduce, Karl
Weiss, tu legado en cada estudiante
reluce, un faro de luz en esta travesía que
no concluye.
Que sigan los días, las risas y los retos, que
el conocimiento sea nuestro más fiel
secreto, y que, en el colegio, como un
verso completo, Karl Weiss, tu nombre
siempre esté en lo más alto y perfecto.