Introducción
La empresa es un sistema social en que se integra un conjunto de personas y
medios para lograr los objetivos. El logro eficaz de estos objetivos necesita de
una organización que haga posible la coordinación coherente de todos los
medios y personas que forman parte de la misma.
Para que una empresa tenga éxito tiene que cumplir la condición de establecer
una visión y misión las cuales tiene que ser claras, creativas, retadoras e
innovadoras. También tenemos que tener en cuenta forma legal más adecuada
para el desarrollo de la misma.
Criterios que tomaría en cuenta para la organización de
su empresa.
Definir nuestra misión y visión
La misión hace una referencia al motivo o la razón de la existencia de la
empresa, se relaciona con el momento presente en el que se desempeña la
organización, indica que es lo que la empresa realiza en un momento
determinado.
También, tiene relación con el desempeño del corto plazo de la empresa, se
enfoca más en el ahora y en el momento presente. La misión ayuda a
determinar que se tiene que hacer para llegar a una meta futura.
Es decir, debe establecer que hace la empresa y que la diferencia de las
demás, porque engloba las razones fundamentales de para qué fue creada la
empresa.
Por su parte, la visión determina el lugar a dónde la empresa debe llegar, por
eso su propósito tiene que ser ambicioso, pero sin olvidarse de ser realista.
Asimismo, establece el punto al cual se quiere llegar, por ello su consecución
se logra en el largo plazo. La visión se vuelve un motivo de inspiración para
que las personas que trabajan en la empresa se comprometan a querer
alcanzar el objetivo.
Claro que, la visión de una empresa puede cambiar, pero siempre debe
mantener los valores originales que inspiraron la creación de la empresa.
Aparte de, los valores representan las creencias y los principios que rigen a
una empresa, lo que permite orientar las pautas de acción y la conducta de las
personas que trabajan dentro de la organización. Representan los principios
éticos que sustentan el accionar de la empresa.
Cuando se pone en marcha una nueva empresa, un emprendedor también
debe elegir una forma de constituirse legalmente, esto determinará quiénes
serán los propietarios reales de la empresa. Las opciones básicas son: la
propiedad individual, la sociedad y la sociedad anónima.
La opción de la propiedad individual
La estructura legal más común y simple es una empresa con un solo
propietario. El propietario y la empresa son la misma entidad en el pago de los
impuestos.
Las ganancias de la empresa son ganancias personales y se gravarán como
ingreso personal.
Esta es la forma más fácil y económica para tener control total de la empresa o
querer operar un negocio desde la casa, como contadores, administradores,
entrenadores, etc. No se requiere de gran formalidad para establecer la
empresa, ni tampoco para terminarla. Es posible que algunos de sus costos
personales, como el seguro médico, se puedan deducir de sus impuestos.
Puesto que el propietario es responsable económicamente de la empresa y sus
bienes personales se usarán para cubrir cualquier pérdida o deuda que incurra
la empresa esto puede ser una desventaja en el futuro si la empresa crece.
La opción de sociedad
La sociedad es semejante a la empresa con un propietario único, solo que
ahora hay dos o más dueños. Hay dos tipos de sociedad: la general y la
limitada; en la general todo se comparte por igual, mientras que, en la limitada,
uno de los socios controla la operación de la empresa.
La sociedad es una estructura ideal para quienes quieren formar una empresa
con familiares o amigos, como un taller automotriz o un restaurante; la
responsabilidad y el riesgo se reparten entre los socios. Por esa misma razón,
este tipo de arreglo conviene formarlo con la ayuda de un abogado, por lo que
el costo de formar una sociedad será un poco más alto que el de formar una
empresa con un propietario único. Este tipo de sociedad es fácil de formar y no
requiere de mucha burocracia.
Una empresa con este tipo de estructura legal es más propensa a recibir
préstamos o financiamiento por el hecho de que hay más de una persona
responsables por la deuda.
Clasificación de los socios Cualquier persona con capacidad para celebrar
contratos puede convertirse en socio de una empresa. Las personas pueden
convertirse en socios sin contribuir con capital o tener algún derecho sobre los
activos en el momento de la disolución; tales personas son socios sólo en
relación con la administración y las utilidades. La formación de una sociedad
implica que se consideren no sólo las cuestiones legales, sino también otros
factores personales y de administración.
Las siguientes sugerencias nos pueden ayudar como emprendedores a sacar
el mayor de los provechos de esta forma de organización:
Elegir con cuidado al socio: Las sociedades son como los matrimonios
funcionan mejor cuando se elige al correcto. Pero identificara un socio
prometedor es sólo el comienzo; también necesitará asegurarse de que sus
metas, valores y hábitos laborales sean compatibles y que sus habilidades
sean complementarias antes de comprometerse en esta empresa.
En cuanto a las sociedades con amigos, esté abierto, pero sea cauto:
Si la confianza es crucial para el éxito de una sociedad, entonces, ¿no sería
mejor considerar primero a sus amigos como socios potenciales? No
necesariamente. Las relaciones valiosas pueden empeorar con rapidez
cuando un negocio se vuelve escabroso, y un amigo puede transformarse.
De ser posible, poner a prueba la relación: Desde luego, la mejor forma
es determinar si puede trabajar bien con otra persona es someter en
realidad aprueba la sociedad antes de finalizar el trato.
Tener una visión conjunta para la empresa: Es importante que los socios
estén en el mismo canal en lo referente a formar el concepto de empresa
que desean desarrollar juntos. Esto conlleva tiempo, paciencia y largas
conversaciones al respecto. Disolución de la sociedad.
Disolución de la sociedad
La muerte, la incapacidad o la renuncia de un socio pone fi n a una sociedad y
requiere la liquidación o reorganización de la empresa.
La liquidación suele redundar en pérdidas significativas para todos los socios,
pero puede ser legalmente necesaria, debido a que la sociedad representa una
relación personal estrecha de las partes que no puede mantenerse en contra
del dese de ninguna de ellas. Cuando un socio muere, se pueden evitar las
pérdidas resultado de la liquidación si el convenio de sociedad estipula que los
socios sobrevivientes puedan continuar en el negocio después de comprar el
interés del occiso.
Esta opción puede facilitarse si cada socio tiene estipulados como beneficiarios
a los demás socios en sus seguros de vida.
Sociedad anónima
Es aquella que está constituida de un capital social en un fondo común dividido
en acciones y la administración está a cargo de un directorio compuesto por
miembros elegidos y renovados en las juntas generales ordinarias de
accionistas.
Se caracteriza por:
Tener un socio o más.
Responsabilidad patrimonial: limitada a la aportación.
Tiene como ventaja un funcionamiento interno de órganos de gobierno
regido por principios constitucionales.
Responsabilidad patrimonial limitada
Conclusiones
La elección de la estructura legal de una empresa debe ser un proceso
reflexivo que considere la naturaleza de la empresa, sus obligaciones
legales y sus metas a largo plazo.
Cada forma legal tiene sus pros y contras, y la decisión final dependerá
de la visión y objetivos del emprendedor, así como de las características
específicas del negocio.
Bibliografía
Libro Calidad Total y Productividad, tercera edición, Humberto Gutiérrez
Pulido. Página 130-131.
Libro Administración de Pequeñas Empresas. Lanzamiento y crecimiento
de iniciativas de emprendimientos. 16º Edición, Longenecker, Justin.
(2013) la siguiente temática:
Elección de la forma legal de la organización de su empresa. Páginas
234-239