Lavanda
El Aceite Esencial de Lavanda relaja, cicatriza, actúa como antidepresivo con su
poder de aquietar la mente, reducir el insomnio y aliviar los dolores de cabeza. Es
ideal para niños y tiene propiedades hidratantes y reconstituyentes.
Físico: Cuida delicadamente la piel, hidrata, mejora la elasticidad, reduce las
líneas de expresión y las arrugas. Limpia las impurezas, barre las células muertas
y alivia irritaciones de la piel como picaduras, psoriasis, escamas y paspaduras.
La Lavanda es desodorante, por ello se puede diluir en agua y bicarbonato para usar
como desodorante corporal.
Mental: El aceite de Lavanda ayuda a combatir el insomnio y conciliar el sueño
profundo. Es sedante, ayuda a calmarnos, reducir la ansiedad y reducir los ataques
de pánico. Así mismo, ayuda a reducir los miedos, tensiones y angustias.
Espiritual: Brinda paz y armonía. Es un purificador energético, ayuda a despertar
nuestro saber interior facilitando la meditación y los ejercicios de relajación.
Promueve el sueño y la relajación:
Desde las sales de baño hasta almohadas de hierbas y la aromaterapia, la lavanda se
ha utilizado a lo largo de la historia para promover la relajación y el sueño. De
hecho, los griegos y los romanos eran tan aficionados de la lavanda en sus baños,
que su nombre se deriva de la palabra latina “lavare”, lo que significa lavar. Este
antiguo conocimiento ha sido recientemente respaldado por varios estudios que
sugieren que puede ser eficaz como un agente anti-ansiedad, estabilizador del
ánimo, sedante, analgésico y anti-convulsivo.
Destructor de estrés y reforzador del humor:
En un ensayo, el efecto anti-ansiedad de lavanda (tomados por vía oral) ha
demostrado ser superior a un placebo en 221 pacientes que sufren de trastorno de
ansiedad. También mejoró los síntomas asociados como la inquietud, trastornos del
sueño, y quejas somáticas. Mientras que otros estudios han demostrado que el aroma
de lavanda reduce la ansiedad en los pacientes dentales y reduce la depresión y la
ansiedad en las mujeres post-parto de alto riesgo (después de cuatro semanas con
aromaterapia de lavanda).
Analgésico:
La lavanda también es conocida por ser un potente analgésico, con aromaterapia de
lavanda utilizado para reducir el dolor post-operatorio (por ejemplo en casos de
cesárea y dolor de la biopsia de mama), dolor perineal post-parto y migrañas
La cicatrización de heridas y antiséptico:
Tradicionalmente el aceite y las cremas de lavanda han sido utilizados para el
tratamiento de pequeños cortes y rasguños, mientras que los estudios recientes
sugieren que lavanda tiene propiedades anti-micóticas, anti-inflamatorias y
cicatrizantes. De hecho, en un estudio en ratas de laboratorio en la Universidad de
Celal Bayar en Turquía, el aceite de lavanda era más rápido en curar heridas que el
yodo y la solución salina.
Crecimiento del cabello
También se usa la lavanda para promover el crecimiento del cabello y el tratamiento
de la alopecia areata, una condición en la cual el cabello se pierde en algunas o
todas las áreas del cuerpo.
Las propiedades mágicas y esotéricas de la lavanda
Además de sus usos en la medicina, la aromaterapia y la cosmética natural, la
lavanda también es conocida por sus propiedades mágicas y esotéricas. Esta versátil
planta no solo tiene beneficios terapéuticos tangibles, sino que también ha sido
venerada por sus cualidades metafísicas a lo largo de la historia.
La lavanda se asocia con el amor y la inocencia, y se cree que puede atraer estos
aspectos a la vida de quienes la utilizan. Su fragancia suave y floral y su color
morado delicado se considera capaz de abrir el corazón y fomentar la ternura y la
compasión.
En lo mágico y esotérico, no es de extrañar que la lavanda ha sido utilizada
durante siglos por sus propiedades calmantes y purificadoras. Se cree que atrae la
paz, la armonía y la tranquilidad, y se utiliza en rituales y hechizos para
fomentar estos estados mentales. La lavanda también se dice que disipa las energías
negativas, ofreciendo protección, especialmente contra las pesadillas y las
influencias negativas externas.
Además la lavanda se considera una hierba mágica que potencia hechizos y rituales.
Su aroma embriagador se piensa que aumenta la clarividencia y la intuición,
ayudando a abrir los chakras y elevando la vibración espiritual de quien la
utiliza.
Hoy en día, el color púrpura se asocia con la sabiduría, el poder y la
espiritualidad. Puede ser un recordatorio de que todos tenemos un lado real y somos
capaces de una sabiduría profunda y trascendencia espiritual. La lavanda también
puede ser un signo de esto.
El morado también es el color del chakra de la corona, por lo que el significado
espiritual de la flor de lavanda también puede estar en este chakra. Este chakra es
tu canal para conectarte con lo divino. Es donde puedes experimentar tu propia
semilla de divinidad.
Usar el simbolismo espiritual de la lavanda en tu meditación, ya sea como aroma o
como flor, puede ayudarte a concentrarte en tu conexión con el chakra de la
coronilla y a conectarte con tu propia chispa divina
Sirve para atraer energías muy positivas. Es ideal colocar plantas a la entrada de
tu casa porque son excelentes protectoras.
Entre las asombrosas propiedades mágicas figura que ayuda a las personas a la
sanación espiritual, liberar bloqueos personales y afrontar temores o miedos. Es
para calmar la ansiedad prolongada, nerviosismo crónico y alivio de síntomas
físicos por un exceso de estrés como dolores de cabeza, migraña, palpitaciones
cardíacas y trastornos del sueño.
Vale resaltar el gran poder energético que tiene, ya que neutraliza cargas
negativas en cualquier espacio, por lo que vale la pena tenerla por todas partes:
casa, oficina, etc.
Propiedades del aceite de lavanda y beneficios en el cuidado de la piel
Las propiedades del aceite de lavanda son las responsables de que se utilice desde
antaño. Este aceite vegetal tiene efectos calmantes, antiinflamatorios,
antioxidantes y antisépticos muy apreciados tanto en aromaterapia como en
cosmética.
De igual modo, al estimular la circulación sanguínea, la lavanda es un ingrediente
muy apreciado en formulaciones anticelulíticas. Este quizás sea uno de sus efectos
más desconocidos.
en la centella asiática, le confieren un importante poder cicatrizante y
regenerador cutáneo.
· Antioxidante
Este efecto lo proporciona el ácido rosmarínico. Se trata de un ácido fenólico que
se encuentra presente en muchas plantas con acción protectora frente a agentes
externos.
· Antiinflamatorio y calmante
El aceite esencial de lavanda proporciona una sensación de alivio en pieles
irritadas o muy sensibles, gracias a su acción antiinflamatoria, calmante y
analgésica.
· Bactericida y antiséptica
La lavanda cuenta en su composición con alcoholes terpénicos como el linalol o
geraniol, así como con ésteres, responsables de las propiedades sedantes de la
lavanda, pero también de su efecto bactericida y antiséptico
Para el acné:
Al combinar propiedades antibacterianas y antifúngicas, este aceite vegetal da muy
buenos resultados en el tratamiento de los brotes de acné.
Su efecto beneficioso se ve reforzado por sus propiedades reguladoras del sebo, lo
que lo convierte en un aliado para tratar las pieles grasas.
De igual manera, se muestra beneficioso para calmar otras infecciones de la piel,
así como irritaciones y picaduras de insectos.
Para las arrugas:
Al propiciar la síntesis de colágeno y la diferenciación de los fibroblastos, el
aceite de lavanda, potencia la regeneración de los tejidos.
· Para dormir y gestionar el estrés
El efecto calmante de la lavanda, del que ya te hemos hablado, favorece la
relajación antes de dormir.
Echa unas gotitas del aceite esencial en la almohada y verás cómo mejora la calidad
del sueño.
· Para las manchas de la piel
La combinación del aceite ursólico y del rosmarínico mejoran el aspecto de la piel,
no solo por su acción antioxidante, sino porque atenúan las manchas.
Asimismo, por su efecto regenerante, la lavanda favorece la renovación cutánea,
impulsando la homogeneización del tono.
· Para la celulitis
Puedes encontrar el aceite de lavanda como ingrediente estratégico en aceites
anticelulíticos.
Propicia la eliminación de líquidos y participa en la eliminación de la piel de
naranja.
Combatir el acné. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antisépticas, ayuda
a combatir las bacterias que causan el famoso acné. Sólo necesitas aplicar lavanda
con ayuda de un algodón en la zona donde tengas acné y reducirá la hinchazón.
Además, puedes mezclarla con mascarillas antiacné para un resultado más óptimo.
Evitar las arrugas. La lavanda actúa como revitalizador de la piel, ayuda a
regenerar las células y mantiene el tejido firme.
Sanar heridas y quemaduras leves. Si te acabas de quemar, puedes aplicar unas gotas
de aceite de lavanda sobre la zona afectada, te ayudará a desinfectar la herida y,
posteriormente, a regenerar la piel. Por sus propiedades antisépticas, ayuda a la
curación de las cicatrices gracias a que estimula la formación de células. -
Calmar la picazón. ¿Alguna vez te ha picado un mosquito y te ha dejado dolorosas
ronchas? El aceite de la lavanda al ser un antinflamatorio reduce la picazón, el
enrojecimiento y la inflamación de la picadura.
Cosmetología. Por sus propiedades tonificantes, equilibrantes y relajantes se
utiliza para pieles grasas. Además, ayuda a matar las bacterias de la piel, la
limpia y cura sin obstruir los poros. Puedes aplicar lavanda por las noches antes
de dormir. Sobre la piel, actúa como un tónico hidratante y antinflamatorio.