0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas1 página

Reflexiones sobre la siembra y la cosecha

Cargado por

jose
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
6 vistas1 página

Reflexiones sobre la siembra y la cosecha

Cargado por

jose
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LA IDEA DE SEMBRAR

Después de la escuela mientras recorrían el huerto de la Tía Martha en busca de pimentones


Carlos y Daniel sostenían amenamente una conversación:

CARLOS: ¿Por qué sembramos todavía? Podrían inventar alimentos sin sembrarlos, debería ser
posible no lo crees

DANIEL: creo que sí pero no tendrían el mismo sabor

CARLOS: por supuesto que no, imagina una lechuga achocolatada, tendría variedad de sabores

DANIEL: no lo creo, no sería saludable

CARLOS: son agotadores todos esos procesos de cosechar

DANIEL: Yo creo que cosechar es un arte

CARLOS: Un arte ¿y por qué?

DANIEL: Tienes que conocer de muchas cosas para poder sembrar, por esa razón un agricultor
es importante, ellos saben exactamente el momento en que se puede sembrar y recoger, no es
un conocimiento adquirido de los libros, se trata de experiencia acumulada por generaciones.

CARLOS: pues un día vendrá un robot y hará todo eso.

DANIEL: un robot capaz de palpar la tierra y sentir el frescor de su aroma, y de comerse un


sandia y saber cuan rica es, no digas tonterías

CARLOS: Tú crees que Dios desde el principio nos hizo con estas dos manos para que
pudiéramos sembrar.

DANIEL: estoy seguro es la primera herramienta para la siembra con ellas tomamos la azada y
regamos las semillas

CARLOS: estoy creyendo que cuando morimos nos tratan como semillas, no ves cómo nos
meten bajo tierra, con la diferencia que aunque nos rieguen con lágrimas ya nada germinara

DANIEL: que cosas dices Carlos, volvamos ya tenemos suficientes pimentones…

También podría gustarte