COGNICIÓN
Es la capacidad que tenemos para procesar la información que obtenemos del
exterior, desde nuestra propia percepción y experiencia. Nos permite interactuar con
lo que nos rodea (recibir datos y responder a ellos).
La cognición nos permite percibir nuestro entorno, aprender de él y recordar la información
que hemos obtenido, así como resolver problemas que surgen durante la vida o
comunicarnos con otras personas. Gracias a ella somos capaces de interpretar y dar
significado a los datos que recogemos del mundo.
Procesos cognitivos
En nuestra interacción con el mundo que nos rodea, el cerebro desarrolla y pone en marcha
distintos mecanismos que nos permiten desenvolvernos y sobrevivir en él. Estos mecanismos,
son los encargados de percibir información y procesarla, pero también de convertirla en
recuerdos (codificación y almacenamiento de esa información), o de desarrollar funciones más
complejas, como el lenguaje o el razonamiento.
Podemos entender por proceso cognitivo a un conjunto de acciones u operaciones
mentales organizadas de manera que como resultado se produzca la captación,
modificación, codificación, almacenamiento o recuperación de la información.
Permiten que procesemos la información que nos llega a través de los sentidos para interactuar
con el mundo y el aprendizaje.
Procesos cognitivos básicos
Son los que están relacionados con la captación y mantenimiento de la información.
Sensación: Registra la información a través de los sentidos. Esto es, a través de la vista,
olfato, gusto, tacto y oído.
Percepción: Las personas toman contacto con el ambiente en que están inmersas,
permitiéndoles la conexión con la realidad. Las tareas implicadas en este proceso son
fundamentalmente auditivas y visuales, por ser las que más se demandan en nuestro
entorno social, pero también aparecen implicadas las que están en contacto con el resto
nuestros sentidos.
Atención: La atención es el proceso que se encarga de seleccionar, vigilar y controlar
aquellos estímulos que son de nuestro interés. Es imposible procesar todo nuestro
entorno, por ello, este proceso focaliza sobre la información a procesar.
Memoria: La memoria es el proceso que nos permite almacenar información pasada para
utilizarla en el futuro. Este proceso varía en función de la especie, pero en los humanos
puede durar varios años. La memoria puede dividirse, a su vez, en memoria a corto y a
largo plazo.
Procesos cognitivos superiores
Un proceso cognitivo superior es aquel que se ha desarrollado a partir de los básicos.
Suponen un grado más elaborado y son los que nos distinguen como especie de las
demás. Sólo hablaremos de los siguientes: el pensamiento, el lenguaje y la inteligencia.
Pensamiento: El pensamiento supone un grado de evolución superior porque implica relacionar
varios conceptos que tenemos almacenados. Engloba las ideas formadas por la mente. El
pensamiento nos permite juzgar, analizar y realizar deducciones en base a esa información.
Además, nos permite crear nuevos conceptos.
Lenguaje: Es la representación del pensamiento mediante gestos, palabras o escritos. Las
formas más elaboradas de lenguaje, como los idiomas o la escritura, son resultado de nuestra
evolución. El lenguaje se adquiere mediante aprendizaje, generalmente por imitación.
Inteligencia: La inteligencia es el grado supremo de desarrollo cognitivo. Es aquella habilidad
que nos permite aprovechar al máximo nuestras demás cualidades y aumentar su rendimiento.